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jueves, 18 de junio de 2020

De un poemario y una flor. Regalos. Juan Calderón.



Hay regalos que te salvan un día, una semana, un mes.

Regalos con los que vuelves a su etimología: "agasajar", "tratar bien", "mimar". 
Y te dejas acariciar por ella.

Regalos que de pronto aparecen en tu buzón o en tu patio, discretos, silenciosos, pero únicos y brillantes y te hacen olvidar los sinsabores de los últimos días.

Los libros y las flores. Etereos, grandes.

Sillas invisibles de Juan Calderón, poemario que ya has reseñado aquí y que guarda tesoros en forma de versos a los que volver cualquier día. Ya tienes tu ejemplar con esa preciosa dedicatoria. Gracias, gracias, gracias.

Y uno de tus cactus,  pequeño, peligroso pero que te tenía reservada ese despliegue de color y belleza.

La belleza está en las cosas pequeñas, en las cosas cotidianas, en el día a día.

Hay regalos que te salvan un día, una semana, un mes.






AMISTAD
Para mi querido Juan Bautista Raña
que me hace agradable la existencia.
Porque me pones alas
en aquellos momentos
en los que dejo de sentirme pájaro,
y eres frescor de lluvia
cuando mi voz se agosta
entre los pentagramas
de tristes melodías,
o te conviertes en epístola
para poner calor
en el iglú de mi buzón vacío.

Porque te sientas a tejerme abrigos
con madeja de sueños,
y me abrazas de frente
cuando sabes que el mundo
pretende asesinarme por sorpresa,
he decidido que tu nombre
sea en mi propio diccionario
la definición más hermosa
de todas las palabras.
 
Juan Calderón
Sillas vacías
 
Editado por Los Libros del Mississipi.
2020 




#Regalo
#Poemario
#Cactus

lunes, 25 de mayo de 2020

"Sillas invisibles" de Juan Calderón. Reseña de un poemario



Existe un libro en dónde aún hay un pálpito de editorial e impresora, de tan nuevo como es.
Un libro que llega envuelto aún en el olor a papel entremezclandose con el de la buena poesía.

Se titula "Sillas invisibles" del poeta y artista multidisciplinar Juan Calderón.  
Editado por Los Libros del Mississipi.
 
 
Un libro que rezuma elegancia tanto en su prólogo a cargo de Javier Díaz Gil, como en sus ilustraciones a cargo de Carmen Padín, ambos estupendos artistas de la palabra y el pincel.

Un libro elegante también en su contenido de bellos poemas, delicados, con un poso de nostalgia pero mucho de maestría y experiencia.

Existe un poemario que se titula "Sillas invisibles" porque trae sentado en él a muchas de las personas del mundo del autor, así como a muchos de los lugares que conforman su paisaje y sus coordenadas.

Se titula también "Sillas invisibles" porque el autor nos invita a que entremos en él de forma hospitalaria y tomemos asiento entre sus versos, como quién nos invita a su casa, a lo que tiene, a lo que es.
Y entras y te encuentras con personas que tú también conociste o conoces, y otras que no pero te hubiera gustado conocer. 
Entras y te sientes bien, muy bien.


 Sus cien páginas de versos se estructuran en cuatro partes:
- Desde el embarcadero, mientras llega la barca: 
Donde atesora poemas sobre el devenir de sus días, los pequeños miedos pero también los pequeños placeres, sus compañías y la paz interior que tanto ansiamos.
- A los que ya alcanzaron la otra orilla :
Donde reune doce poemas inspirados por personas admiradas, ya sean amigos o poetas y artistas que ya no están.
- Lugares y maletas: 
 Diez poemas donde se dan citan sus geografías y recuerdos.
- Con el dolor a cuestas: 
Donde se recaban poemas sobre el dolor y las cicatrices.

Está escrito con la maestría de un poeta entrado en la experiencia de los años y el buen hacer literario. Cuenta historias, entre versos, con ritmo y transparencia. 
Los poemas de Juan Calderón pertenecen a esa poesía que destila belleza, que te va empapando y vas interiorizando porque no te cuesta entender lo que nos quiere contar, aparentemente sencilla pero profunda a un mismo tiempo, en sus contenidos y su quehacer poético. Cuánto oficio. Qué bellas sus imágenes y cotidianos sus temas. Devolviéndonos en poesía lo cotidiano. 

Yo no soy mucho de poesía. Pero me quedo con cuatro o cinco poetas, entre ellos Juan Calderón.

Se me hace díficil, muy díficl, escoger unos poemas para mostraros a modo de pequeña selección cuánto de especial nos trae este poemario. Pero aquí os dejo un puñadito de ellos. 

Y por supuesto el enlace donde podéis adquirir este regalo, os remito a la página de la Editorial Libros del Mississipi. 
En estos tiempos raros, malos para los libreros y las editoriales tenemos que animarnos a comprar libros, a comprar cultura. Cultura de la buena:




SILLAS INVISIBLES

Las sillas
son invisibles
en el santuario
de mis afectos.

Siempre dispuestas
para quien quiera
ocuparlas.



LA LLAGA
Para esos seres humanos que se ven obligados
a huir de sus países por culpa de las guerras.

Eran dulces las horas
en mi país de entonces,
con el jazmín danzando entre la brisa,
mientras leía los poemas
escritos en el cielo por los astros.

Muy cerca de mi alcoba
jugaban con el sueño mis hermanos.
Tendidos, al amor de los cojines,
mis padres planeaban el futuro,
y en el huerto dormían las palomas,
felices en la copa de un naranjo,
cuando nació del vientre de la noche
una bestia terrible
que deshizo la vida en mil fragmentos.

Ahora voy errante por el mundo;
de todo lo que fue y de lo que fuimos
solo queda dolor en mi estatura.

Me llamo Paz y llevo en carne viva
la llaga del recuerdo.

(Primer premio
IV Certamen
“Gritos en Verso, 2018”,
de ASEAPO)



AMISTAD
Para mi querido Juan Bautista Raña
que me hace agradable la existencia.

Porque me pones alas
en aquellos momentos
en los que dejo de sentirme pájaro,
y eres frescor de lluvia
cuando mi voz se agosta
entre los pentagramas
de tristes melodías,
o te conviertes en epístola
para poner calor
en el iglú de mi buzón vacío.

Porque te sientas a tejerme abrigos
con madeja de sueños,
y me abrazas de frente
cuando sabes que el mundo
pretende asesinarme por sorpresa,
he decidido que tu nombre
sea en mi propio diccionario
la definición más hermosa
de todas las palabras.




MAESTRA IRENE
Para mi querida amiga, Irene Mayoral
llave que abrió muchas puertas para mí,
con admiración y agradecimiento.

Al fondo estallan bombas, y una niña
cierra la puerta, sabedora
de que, madre,
es ya palabra del pasado,
y escribe, Paz, hasta en su nombre.

Desde un extremo al otro del planeta
hemos reconocido
ese mensaje griego que se esconde
tras la palabra Irene.

Al ver tierra con grietas y un agua tan cansada
que perdió la costumbre de correr,
es ella la aguadora, que con saliva propia
humedece el erial.

En el cerco de gritos y puñales
que es nuestra existencia
su voz es una brizna movida por el céfiro,
la suave melodía que nos mece.

Irene Mayoral es el ungüento
que Dios nos ha enviado para cicatrizar
heridas, la maestra
que trae como misión el enseñarnos
a encontrarle al amor y a la amistad
al fin sentido.




#Poesía
#Los libros del Mississipi
#Poeta

miércoles, 1 de abril de 2020

Este abril no será el mes más cruel





Abril es el mes más cruel: engendra
lilas de la tierra muerta, mezcla
recuerdos y anhelos, despierta
inertes raíces con lluvias primaverales.

La tierra baldía de T.S. Eliot



En este año 2020 el mes más cruel no será abril, sino el terrible marzo que acabamos de pasar. Ese ha sido.

Este abril, como seguía el poema, será el que nos mantendrá cálidos nutriendo nuestras pequeñas e importantes vidas.

Va a ser así.

Ya veréis.


El invierno nos mantuvo cálidos, cubriendo
la tierra con nieve olvidadiza, nutriendo
una pequeña vida con tubérculos secos.
...
La tierra baldía de T.S. Eliot.




sábado, 21 de marzo de 2020

Madrid de 2020, 21 de marzo. Día de la Poesía. Eduardo Galeano

Ilustración de Cin Wololo




Ahora que todos los días son raros. 

Ahora que dicen que es primavera pero en Madrid el día es gris y llueve despacito. 

Ahora que este marzo es tan triste y en el metro vamos, cuando no nos queda más remedio que ir, a tres metros uno de otro, con mascarillas algunos, con guantes casi todos, mientras la megafonía dice que nos extendamos por los ándenes, alejándonos al máximo los unos de los otros.  

Ahora que todas las tardes salimos a las ventanas a aplaudir a los que nos cuidan, a los que nos curan.

Ahora que parece mentira que en Madrid estemos muriendo tantos, incluso en los pasillos, porque no llegan los respiradores para todos. 

Ahora que dicen que es el día de la Poesía y del Síndrome de Down, y de los bosques y de no se cuántas más cosas, cosas grandes por las que luchar, pero no debemos salir de nuestras casas. No debemos.

Ahora que ya no nos dejan abrazarnos,

                                                              quizá sea el mejor día para compartir una historia preciosa de un libro titulado "El Libro de los Abrazos" donde habla de gente pequeña pero grande, gente que no es más, ni menos, que un mar de fueguitos.



Un Mar de Fueguitos

Un hombre del pueblo de Negua, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

-El mundo es eso – reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

 

Eduardo Galeano

El Libro de los Abrazos 


#EduardoGaleano

martes, 17 de marzo de 2020

La poesía y el cine.-




Como estamos todos, la mayor parte del tiempo, bien resguardados en nuestras casas a salvode esta pandemia, estaría bien desconectar recordando esas pelis que nos gustaron un día, donde asomaba la literatura, bueno más bien la poesía. 

Qué bien empasta la poesía con el cine. Es una buenísima combinación.

Vamos a recordar cuatro de ellas: "Lope", "En sus zapatos", "El club de los poetas muertos" y "El lado oscuro del corazón".




Extracto de la película Lope donde aparece este soneto "Desmayarse" de Lope de Vega.

126
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.




Es un fragmento de la película "En sus zapatos" en el que Maggie (Cameron Diaz) le recita este poema de E.E. Cummings a su hemana Rose (Toni Collette) durante su boda.





Llevo tu corazón conmigo
lo llevo en mi corazón
Nunca estoy sin él
allá donde voy,
vas tu, querida
y todo aquello hecho solo por mi
lo haces tú, mi amada
No temo al destino
porque tú eres mi destino, mi amor
no quiero ningún mundo
pues hermosa, tú eres mi mundo, mi fiel
He aquí el mayor secreto que nadie conoce
he aquí la raíz de la raíz
y el brote del brote
y el cielo del cielo
de un árbol llamado vida
que crece más de lo que
el alma puede esperar o la mente ocultar
es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
Llevo tu corazón
lo llevo en mi corazón

E.E. Cummings



Y por supuesto en una de las escenas más conocidas de la famosa película "El club de los poetas muertos" encontramos a otro poeta, a Walt Whitman. 

Me encanta esa frase que dice antes:

"No leemos y escribimos poesía porque es bonita, leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana y la raza humana está llena de pasión..."






Oh, Mi yo...Oh, Vida...
(Walt Whitman)

¡Oh, mi yo! ¡oh, vida! de sus preguntas que vuelven,
Del desfile interminable de los desleales, de las
ciudades llenas de necios,
De mí mismo, que me reprocho siempre (pues,
¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),
De los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos
despreciables, de la lucha siempre renovada,
De lo malos resultados de todo, de las multitudes
afanosas y sórdidas que me rodean,
De los años vacíos e inútiles de los demás, yo
entrelazado con los demás,
La pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que
vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas
cosas, Oh, mi yo, Oh, vida ?
Respuesta
Que estás aquí - que existe la vida y la identidad,
Que prosigue el poderoso drama, y que
puedes contribuir con un verso.



 Y por último la película por excelencia que se funde con la poesía es "El lado oscuro del corazón", donde constantemente hay poemas de Benedetti, Gelman o Girondo.





  
¿A que dan ganan de volverlas a ver?


#cine
#literatura
#poesía
#Lope
#Cummings
#Whitman
#Benedetti
#Gelman
#Girondo

jueves, 9 de enero de 2020

"El mapa de tus cicatrices" de Javier Díaz Gil



El nuevo poemario de Javier Díaz Gil titulado "El mapa de tus cicatrices" es la cueva de Alí Babá. 

Cuando vas pasando páginas te vas encontrando tesoros que Javier fue robándole a los días para guardarlos a buen recaudo en este libro.

Solo tienes que ir pasando las páginas para que te deslumbren.

Venga, vale, hoy te dejo que mires, leas, unos poquitos. 

Sííí, no te preocupes, otro día te traigo algunos más.



POR LA PÁGINA VEINTE


Cuánto parecía
emocionarle mi lectura.

Me dejo
la esquina del corazón
doblado
por la página veinte

y se marchó.


Pág. 72



TRAMPA

El ratón distraído de tu bca
mordisquea la capucha del boli.

Tus ojos felinos inmovilizan
mi corazón domado.

Sé que caeré.

Me asomo a la trampa de tu escote.


Pág. 65



UNA PIEZA DEL PUZZLE

Guardo un puzzle incompleto.

Quizá debiera deshacerme de  él.

El polvo se acumula en la caja que custodia
las piezas de todos los paisajes, los rostros
y los dedos que pueblan
la memoria. El lugar de la certeza
y del deseo
que fue mío
un instante.

Guardo un puzzle
al que le faltan piezas.

Pero es el tesoro más inmenso que poseo

Pág. 42


#Javier Díaz Gil
#El mapa de tus cicatrices
#Poesía

sábado, 6 de abril de 2019

Lectura "Cuenta conmigo" de Javier Díaz y Rocío Díaz en el Café María Pandora


No caben en un puñado de fotos y vídeos lo que fue la tarde de aquel lunes 1 de abril.

No cabe el sentimiento de gratitud para con todos los que nos acompañaron, no cabe su silencio al escucharnos, su atención, ni por supuesto sus risas.

Tampoco cabe la complicidad con el mejor profesor del mundo, el mejor compañero de lecturas. 

Gracias a María Pandora por poner a nuestra disposición sus colores, su ambiente de biblioteca y café, el mejor marco para nuestras historias y versos.

Gracias, gracias y gracias a todos por hacernos más felices.























#Café María Pandora
#Javier Díaz Gil
#Rocío Díaz Gómez
#Poesía y relatos

jueves, 21 de marzo de 2019

"Voces prestadas a León Felipe" por Juan Calderón, Juan B. Raña y Manuel Sanz



El pasado lunes, 18 de marzo, asistí a un recital homenaje de esos que sales deseando conocer y leer más poemas del autor homenajeado. 

Juan Calderón, Juan B. Raña y Manuel Sanz prestaron sus voces a los versos del poeta León Felipe y lo hicieron con tanta pasión que nos tuvieron a todos los allí presentes hipnotizados durante todo el tiempo que duró el recital.  

Los bolsillos del poeta y los ángeles. El violín y ese nombre suyo acortado por el que le conocemos. Las boticas, Dios y su búsqueda, su indagación, a través de la poesía. Muchas pinceladas de la vida y el universo poético del singular León Felipe nos mostraron con sus voces y sus gestos Juan Calderón, Juan B. Raña y Manuel Sanz.

Ellos lo vivían y nos lo hicieron vivir a nosotros. Y lo hicieron con tanto acierto que todos salimos transformados del recital. Después, unos buscamos versos y otros los compusieron. 

Nos devolvieron un lunes diferente en ese marco tan especial de la Biblioteca Eugenio Trías del Retiro de Madrid. 

Ahora no queda más que esperar su próximo recital, sabemos que no nos defraudarán.

Os dejo con algunas fotos y algunos pequeños vídeos del recital.
























domingo, 24 de junio de 2018

Joan Margarit - Poemas


PENÚLTIMO POEMA A MI MADRE

Acabada la guerra, solíamos jugar
en nuestra calle, y tú, al oír un avión
salías a buscarnos hasta que su sonido
iba a perderse entre las nubes.
Son las ruinas de aquel lugar seguro
de la infancia. Recuerdo que una vez
me levanté de madrugada
y tú estabas allí en la oscuridad,
sentada en la cocina
igual que una gaviota en una grieta
de la roca durante el temporal.
Veo tan sólo una luz tenue:
la casa que, a pesar de no existir,
me ha hecho sentir menos desdichado.
Hasta que ya el peligro
se haya perdido por el horizonte.




LA ÉPOCA GENEROSA

Nuestros, como canciones
que nos hacen llorar, son esos días
que fueron la verdad de los anocheceres
sonrientes y del baño de los niños.
El alegre cansancio de la cena.
Las caras que no han vuelto
a confiar como entonces.
La vida se alimenta de días generosos.
De dar y proteger.
Si se ha podido dar, la muerte es otra.





Sueño de una noche de verano

Has aparcado el coche
junto a este largo muro de cipreses.
Treinta años hace que vivimos juntos.
Yo era un chico inexperto y tú una chica
desamparada y cálida. Las sombras
de una última oportunidad
van cubriendo la luna.
Soy un viejo inexperto.
Tú, una mujer mayor desamparada.

miércoles, 13 de junio de 2018

Begoña Abad - Poemas






A los cincuenta me nacieron alas.
Dejaron de pesarme los senos
y los pensamientos que cargaba desde niña.
A las alas les enseñé a volar
desde mi mente que había volado siempre,
y comprobé desde el aire
que mientras yo anduve dormida tantos años
alguien trabajaba afanosamente
recogiendo plumas para hacer esas alas.
Tuve suerte de que cuando estuvieron hechas
me encontraron despierta en el reparto.





Podría haberme emborrachado
de ansiolíticos potentes
o de vodka barato.
Podría haberme enganchado
a la coca, a las telenovelas
o al chocolate.
Podría haberme hecho adicta
a tus ausencias
a tu malquerer, a tu dolor,
a tu lista de contraindicaciones,
pero preferí averiguar
qué eran los dos bultos
que me nacían en la espalda
y echarme a volar.





Yo fui una niña mujer
y ahora soy una mujer niña.
Cuando debía jugar a las muñecas
ya sostenía niños de verdad en brazos
y me perdí el asombro de descubrir
que la vida es un infinito modo de caminar.
Ahora que debería sentir los brazos
cansados,
como me nacieron alas,
ando volando por encima del mundo que
me fue negado
y desde el aire puedo ver los atajos
que, ahora sé, llevan al mismo lugar.

domingo, 29 de abril de 2018

"La casa de las jaquecas": La casa de Ernestina de Champourcin en Vitoria





Los míos cuando salen de viaje traen regalos para mi blog.

El último ha sido para la sección de Casas de Escritores. Uno de mis hermanos me trajo desde Vitoria la casa donde nació Ernestina de Champourcin, una poeta de la Generación del 27 que con el tiempo sufrió casi el mismo olvido que muchas de las mujeres artistas de su generación.

Yo creo que este regalo es la mejor excusa para que la recordemos.



Siempre que he leído sobre esta autora me ha llamado la atención. Su vida está llena de giros tanto en su periplo vital como en el poético.

Como ya hemos dicho esta poeta nació en Vitoria en julio del año 1905 y murió en Madrid en el 1999. Cuántas cosas debió vivir.

Nació en una familia católica con orígenes remotos franceses y uruguayos. Pronto se trasladó a Madrid, donde estudió en el Colegio Sagrado Corazón, y después como alumna libre en el Instituto Cardenal Cisneros. No llegó a ir a la Universidad por las convenciones sociales.

Pero sin embargo, leemos en todas partes que en su tiempo (antes de la guerra) fue una de las poetas más reconocidas y Gerardo Diego la incluyó en su antología de 1934 (solo lo hizo con otra poeta más).
Estuvo inmersa en el ámbito cultural porque formó parte del Lyceum Club Femenino (hemos hablado ya otras veces de él, fundado por María de Maeztu en 1926) ocupándose de la sección de literatura a partir del año 1929.Allí conoció también a Juan Ramón Jiménez y su mujer Zenobia Camprubí, a Concha Méndez, María Baeza, Pilar Zubiaurre, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados, Juan de la Encina y Rafael Alberti. Y cuentan que muchos reputados poetas le enviaban sus textos para que ella les diera su opinión.

También allí, en el Lyceum, conocería al otro poeta con el que se casó, Juan José Domenchina (secretario de Manuel Azaña), y con el que compartió el exilio en Francia y México, pues ambos eran republicanos.

En el exilio sobreviviría traduciendo libros y participando en varias revistas, mientras sigue publicando poemarios. Y lo curioso es que estando allí su poesía dio un giro hasta lo místico y religioso. Seguramente esa poesía de haber seguido viviendo en España en el régimen franquista hubiera tenido éxito, pero cómo estaba en el exilio pues no. Su marido murió en el 1959 en México.

No regresaría a España hasta el año 1972, y seguiría publicando sus poemarios hasta el último "Presencia del Pasado" que lo publicaría solo tres años antes de su muerte.

En sus últimos años empezó a recibir otra vez los reconocimientos que merecía. A partir de 1989 recibe el premio Euskadi de Poesía, el Premio Mujer Progresista, la nominación al Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1992 y la Medalla al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Madrid en 1997

La poesía de Champourcín es intimista. Puede dividirse en tres fases: poesía del amor humano (1905-1936), poesía del amor divino (1936-1974) y poesía del amor sentido (1974-1991).

Os dejo el enlace a una entrevista con la poeta ya siendo muy mayor. No os la perdáis, merece la pena:





CARTA AL VACÍOEs escribir a alguien
o lanzarse al silencio,
a nadar en lo oscuro,
a encender una llama
aunque ahoguen las dudas.
¿Carta a lo que no existe?
Hay buzones alados
que se disparan solos
y un correo sin pistas
ni trayecto seguro.

Eludir el camino
que todos conocemos.
Seguir hacia adelante
ruta de los que intentan
lo que nunca pensaron
y se sienten felices
porque hay algo distinto,
porque se desvanece
de pronto lo que sobra
y no existe el vacío
si queremos colmarlo.

Ernestina de Champourcín


Y estás: en el vacío...Y estás: en el vacío
y en la ausencia presente,
en la que es y vive
sin dejar de ser única
oquedad invisible
con raíces eternas.
No hay mundo que la llene
pero sí algo vivo
que la besa y la calma.

Ernestina de Champourcín





Qué bonita es la casa donde nació Ernestina de Champourcin ¿Verdad? Tan blanca y elegante.

Esta casa es del año 1901 y curiosamente recibe el nombre de "La casa de las jaquecas" por los Atlantes que tiene su fachada principal.




martes, 10 de abril de 2018

Homenaje a Paco Fenoy. Hoy martes 10 de abril 2018. Café Librería Verguenza Ajena







Y con un beso
en la gruta desnuda
viene la danza.

Iba cediendo
encendida de amor.
Lúbrico ritmo

Larga de gozo
se convida al delirio.
Montaña y Luna.

Era su cántico
extravio de vértigo.
Sima completa.


Paco Fenoy






Una vez mi compañero de tertulia Paco Fenoy me preguntó qué opinaba yo de éstos haikus eróticos que había escrito. Le dije que, en general, me gustaban aunque haría alguna que otra corrección. Pasamos varios días afinando por aquí y por allí y al final Paco escribió unos haikus eróticos que siempre pensé que no estaban nada mal.

Cuando publicó su último libro "Haikus en cuatro temas y una canción rap" descubrí que me los había dedicado.

Hubo más haikus eróticos y hubo más compañeras a quiénes se los dedicó. Yo no tengo demasiada importancia, solo la justa.

Pero ahora que vamos a hacer un homenaje a Paco, porque de pronto un miércoles de marzo de este año la muerte le cogió por sorpresa y se lo llevó para que la entretuviera a ella con sus haikus, quiero recordarle leyéndolos en voz alta.

Junto a mis compañeros, esta tarde de martes, 10 de abril a las 19.30 horas, haremos un pequeño homenaje a nuestro Fenoy en el Café Librería Vergüenza Ajena, que está en la calle Galileo 56.

Si os apetece os esperamos allí.






viernes, 23 de marzo de 2018

El autor Fernando López Guisado visita nuestra Tertulia Literaria Rascamán




De izda a dcha: El poeta Fernando López Guisado, nuestro coordinador Javier Díaz y el poeta José León


"Soy un extraño en todos los campos"




Sabíamos de la visita del poeta. Y que se llamaba Fernando López Guisado.

Sabíamos del nombre de sus poemarios:
Aromas de Soledad, El Altar de los Siglos, Porque nunca fue suyoLa Letra Perdida (finalista del premio de la Asociación de Editores de Poesía 2012, 2ª edición 2014, edición ecuatoriana 2015 en El Quirófano Ed.) y Rocío para Drácula (premio de la Asociación de Editores de Poesía 2014).

Sabíamos incluso algunos de sus poemas. Y nos habían gustado tanto que los recordábamos. Como el de "Mazinguer" y el de la carnicera.


Lo que no sabíamos es que nos iba a faltar tiempo para escuchar más poemas y algún que otro relato suyo. Porque nos leyó uno de sus relatos de fantasmas, y sonaba muy bien con ese olor a salitre y aire de abandono. No sabíamos que el poeta se iba a confesar narrador de terror, dándole una vuelta de tuerca al monstruo.


Ni sabíamos de sus poemas oscuros que sin embargo iluminan, poemas de Drácula y seres del otro lado.
No sabíamos que íbamos a charlar sobre poesía y literatura, pero también sobre concursos literarios y vidas complicadas, sobre el negocio editorial y los nuevos poetas de moda, sobre "El ojo poético", como denomina el autor a "la mirada" que te distingue de los demás. "Soy yo el único contra el que tengo que pelear, o al menos pelear por escribir como yo quiero".


Tampoco sabíamos que iba a ser una tarde tan tranquila salpicada de conversación entre verso y verso. Tarde de literatura y hasta cine, en buena compañía con este poeta cercano.


Fue un descubrimiento su literatura. Un lujo tenerlo para nosotros solos  un miércoles cualquiera de marzo.


Hay que agradecerle que hiciera el cambalache doméstico para poder estar con nosotros un par de horas que se pasaron tan volando como si hubieran sido veinte minutos. Agradecerle también a Javier Díaz que nos gestione estos encuentros de autor en los que nos enriquecemos tanto.





















ROSEBUD


Toma forma de muñeco de Mazinger Z.
Lo tenía mi primo, en su casa de campo.
Deseamos siempre lo ajeno con envidia;
no importaba lo mucho que jugásemos
juntos durante aquellos largos veranos.

Ese articulado robot era mi héroe; mi primo,
su piloto. Lo hacía emerger de la piscina
para reparar el mundo, dar una paliza
a los malos, superar sin miedo a la muerte.

Recordábamos aquello,
pasando ya de adolescentes.
Durante tardes de fútbol,
en el estadio, en invierno,
con las gargantas ardiendo y los pies helados.

Un año, ganamos la copa,
fuimos a celebrarlo
bañándonos en una fuente.
Él se tendió,
sumergido por completo,
suspendido en el tiempo,
parecía en paz.

Surgió de aquellas aguas como el Mazinger Z:
un titán bautizado,
lleno de victoria y fuerza.

Hace seis años no pudo asistir a mi boda.
Prometí ir a verlo, al hospital, tras el viaje
de luna de miel. Resultó demasiado tarde.
No brotará del agua a ver ganar otra copa
al igual que no he podido volver al estadio.

En una vitrina, guardo un muñeco de Mazinger.
Cada año, en mi aniversario, le quito el polvo
recordando en silencio aquella casa de campo.
Los pies se me hielan,
la garganta me arde
y se me van haciendo

muy cortos los veranos.


Fernando López Guisado









lunes, 12 de marzo de 2018

Presentación de "Torno al corazón" de Federico Monroy





 
INVENTARIO

La fina arena, evaporada, es de una casa
que se ha hecho por pedazos.
Menos la fiebre, es el síntoma del desván en otra
hora.
Los guijarros del suelo, los miedos,
la desolación es una capa de barniz por encima.
Cascotes en el piso,
y nuestros pasos van unidos, sin un nombre.
Pero ahora te busco en estas tardes, como quien bus-
                                                       (ca un yacimiento
y separa las piedras -esta sí, esta no, de lo que eras.
Por encontrarnos.

Federico Monroy "Torno al corazón"


Comienzo las lecturas poéticas de marzo con la presentación de dos libros. Por un lado el poemario de Federico Monroy "Torno al corazón" y por otro la novela "Tras las cortinas" de María José Vidal Castillo.

Ambos andaluces, pero afincados en Madrid, se unieron para presentar a dúo sus últimos libros, un nuevo poemario en el caso de Fede, y su primera novela en el caso de María José. 




A Federico le conocía ya, porque es compañero de mi tertulia literaria. Por eso asistí. Allí nos encontramos varios compañeros. Fede nos volvió a demostrar su virtuosismo con los versos y su forma de leerlos reposada y profunda. A María José no la conocíamos pero también nos leyó fragmentos de su novela, donde había acertadas descripciones de Sevilla, y otros fragmentos de distintos momentos de su historia siempre narrados con una prosa sencilla y correcta. De la novela no puedo decir mucho más porque no la he leído. Pero la autora leía muy bien, nos llegaba su historia.

Ambos se acoplaron muy bien para presentar sus obras respectivas, hablaron de sus orígenes andaluces, de la religión, de sentimientos y ambos leían poemas o fragmentos de sus respectivos libros mostrándonos su forma de abordar esos temas que iban surgiendo, no sé con cuánta improvisación o no, pero que resultaron muy bien empastados.

El lugar, esa sala de lectura de la biblioteca Eugenio Trias-Casa de Fieras que está dentro de El Retiro, tampoco lo conocía, pero me sorprendió muy gratamente. Que lugar tan luminoso y tranquilo un sábado por la mañana para evadirse hablando de literatura. 

Fue un acto muy agradable, lo disfrutamos mucho. Quería dejaros con algunos momentos de éste, y también con una foto de grupo de algunos de los que estuvimos acompañando a los autores que nos ha enviado Fede Monroy de recuerdo.

Mil gracias a los autores por devolvernos un sábado por la mañana distinto y, sin lugar a dudas, mejor.