Como todos los 8 de octubre merendaré contigo un café con leche, donde mojaremos una tranquila y larga conversación con "algo rico". Debería haberme tomado un buen pedazo de tarta por tu cumple, pero lo cierto es que me ha dado nosequé comprármela sin ti.
Como todos los 8 de octubre celebraremos el día que naciste y nos pondremos al día de nuestras cosas, las importantes y las insignificantes. Sobre todo las últimas, porque las importantes a veces me pregunto cuáles son. A medida que uno crece todo se va volviendo más relativo.
Eso me decías tú siempre ¿verdad? "Bah Rocío no hagas caso. No sufras."
Me habría gustado elegirte un regalo y haber podido subir la calle para llevártelo. Me habrías recibido con tu sonrisa, como siempre cuando llegaba a casa. Casa. Tu casa, la mía, la de todos, decías.
Me habría gustado taaaaanto verte soplar las velas.
Te echo mucho de menos, aunque vayas siempre conmigo.
Feliz no cumpleaños, mama.









