Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

lunes, 17 de agosto de 2026

El eclipse. Agosto de 2026. Una celebración

 



Y en la oscuridad total del espacio, todos los diminutos habitantes de un planeta azul se colocaron unas frágiles gafas de papel y miraron al sol, a la vez, ilusionados, expectantes. 

Y mientras una sonrisa se iba dibujando de fuera adentro en sus caras, su pequeño país se oscureció. 

El eclipse nos había invitado a su celebración. Y allí estábamos todos. 

Yo no entiendo nada del espacio ni de los eclipses. Pero teníamos la inmensa suerte de asistir a un acontecimiento histórico, un fenómeno astronómico único.  

Y también la tarde se vistió de única. Al tiempo que los preparativos venían rodados, Murphy debía estar pendiente del evento y nos prestó tranquilidad. Meses antes, un compañero apasionado del tema, en clase de "Aprende a leer un cuadro", nos habló de forma contagiosa del tema Eclipse relacionándolo con el arte. Días antes una amiga, en una cena, llegó con el curioso presente de unas gafas con el ISO indicado. Y a una semana vista, un compañero de la tertulia nos invitó a su pueblo a vivirlo en un campo diáfano donde se iba a ver muy bien. Si los astros, y nunca mejor dicho, se conjugan para hacerte la vida fácil, tienes que decir ¡sí! y vivirlo en primera persona. 

Ahora sé que, algún día, en cualquier Residencia de ancianos, ya sin dientes, contaré emocionada a mis compañeros de asilo como lo vivimos. Me acordaré de sus voces, de las risas. 

Todo un país unido en eso. Haciendo historia. Todos juntos, de celebración del Eclipse. 


 















La autoría de las fotos la compartimos Piluca M. de Velasco y yo. 

sábado, 15 de agosto de 2026

15 de agosto de 2026

 


Once años ya y este echarte de menos en cada paso de la vida. 

Si, después mucho tiempo, hago un bizcocho se me escapa un "¡Vaya! se me ha arrebatado", amasándose dentro de mí tus palabras con aquel aroma de tus ricos bizcochos. Si me perturba la indecisión de ir o no a algún sitio, me asalta tu voz animosa "¿Y por qué no vas a ir? Te pones guapa y andando que es gerundio". Si disfruto viendo como crecen los niños de la familia, siento ese pellizco del lamento y la ausencia definitiva: "Si pudiera verlos su abuela... Si pudiera."


Y así la vida. 

Así me vas acompañando en cada paso. 

Así otro afilado 15 de agosto que se cuela por una rendija del tiempo. 

jueves, 13 de agosto de 2026

"Yo fui a EGB" Exposición en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid

 



Fila tuvimos que hacer, y siendo agosto, para entrar en esta exposición. Quién nos lo hubiera dicho... Pero claro es que es todo un viaje al pasado. "Yo fui a EGB" es para nostálgicos de los años setenta. 

Es una recreación de la vida de entonces. Nuestro comedor, nuestra cocina, lo que veíamos en televisión, las revistas que leímos, los juegos de entonces, la clase donde estudiamos... Se repetían las frases: "Como esa panera había una donde mi abuela", "Ese sofá estaba en mi casa"... Cientos de objetos originales salpicaban las recreaciones. Y las mismas frases de todos revoloteando nuestras cabezas. 

Es curiosa, y es para todos los públicos, desde luego. Familias enteras estaban por allí recontándose la vida, sonriendo, haciéndose incluso fotos. Grupos de amigos, también. Y lo mejor es que se les veía disfrutar. 

La infancia de muchos volvió al presente un agosto caluroso de 2026. Hice muchas fotos, solo os he puesto unas pocas, entre ellas las del Capitán Trueno, Sigrid y los demás que está nada más entrar a la exposición. En un segundo dejé de pensar en la fila que me había tragado y volví a la montaña de tebeos de ellos que nos esperaron dentro de un viejo mueble aquel verano de mi adolescencia... 

Es gratuita y está hasta finales de agosto, así que si quieres revivir tus tiempos chavalillo ya puedes espabilar. Y cuidado que cierra a mediodía... 













lunes, 10 de agosto de 2026

"Vallesordo" de Jonathan Arribas. Reseña Literaria

 




"Miré a mis amigos a ver qué cara tenían y parecía que les había gustado. No era la primera vez que veían Fama conmigo, y cuando una coreo no les gustaba, enseguida sacaban el móvil y se ponían pikipikipikipiki con los dedos. Izan y Telma tenían móvil porque se lo habían regalado en la comunión, pero yo, como abuela era antiDios, me quedé sin comunión y sin móvil."



Ayer terminé Vallesordo y me dejó una sensación agradable. En "Vallesordo" de Jonathan Arribas, el narrador y protagonista es un crío de primaria al que le han encargado escribir una redacción sobre el verano más significativo de su vida. Nico (Nicolás Pérez Rincón) le va a ir contando a alguien, que no descubriremos hasta el final de la historia quién es, su verano de dos años atrás, el de quinto de primaria. Mientras lo hace, a través de sus propias palabras, irá mostrando el universo del pueblo inventado de Zamora donde vive ("Vallesordo"). Nos hablará de su familia, de su perra Yesi, de sus amigos y sobre todo de su afición por el programa de televisión "Fama ¡A bailar!" porque su sueño es que le lleven a un "castin" para bailar la coreo que tiene más que ensayada. Es un Billy Elliot de Zamora, tal cual. Nico se muere por bailar. 

Es un libro de no demasiadas páginas que se lee muy bien. La voz de ese narrador protagonista de pocos años está muy bien perfilada, es totalmente creíble y, al menos a mí, me ha encandilado. Una voz propia de un crío, con un lenguaje salpicado de localismos, muletillas, onomatopeyas, y palabras que intentan explicar sensaciones íntimas que aún no ha descifrado ni entendido en su totalidad. También hay una serie de secundarios que, en general, están bien descritos con sus palabras: sus padres que no son los más entregados del mundo, su abuela que está muy pendiente de él y mejor descrita, y sus amigos. 

Escrito en primera persona, nos ofrece su visión testimonial del mundo que le rodea. Pero entre sus palabras se traslucen temas muy importantes como un ambiente familiar un poco peculiar en el que no hay malos tratos pero sí cierta dejadez, no se desviven por él y tampoco entre sí destilan cariño. También se subraya la importancia en esos años de la amistad, la formación de la identidad de género, la vejez. Aborda temas muy importantes. 

No es una novela de sobresaltos, lo cierto es que el ritmo es un poco horizontal, salvo en el final que parece que se pone un poco más intenso por momentos. A mí no me ha importado, no buscaba tampoco más. No quiero contar mucho sobre el final porque no me gustaría destripar nada, pero en general en toda la novela no hay grandes tristezas pero tampoco hay contagiosa alegría. Nico es un gran observador de los gestos de los demás, y los interpreta a su manera y tal cual te los cuenta, asumiendo, qué remedio, lo que no le gusta y lo que le gusta. Y en ese "qué remedio" que nos cuenta subyace cierto desencanto. A mí me ha gustado esta novela, lo cotidiano te va calando y calando y te gustaría resolverle los problemas a Nico, que no tenga que darle tantas vueltas a sus preocupaciones. Y aunque te va transmitiendo su zozobra, la vida es como es. 


sábado, 8 de agosto de 2026

Los otros Murales de Belfast

 



Hay días que no son de palabras, 

son días de colores y silencio. 


Los otros murales de Belfast. 

Julio 2026














viernes, 7 de agosto de 2026

V de Viernes con V de Verano

 

Mural de la Libreria El Barco de Papel de El Sauzal de Tenerife



V de viernes 

El viernes es la llaVe del fin de semana. La campanilla del Perro de PaVlov. 

El Vehículo que transporta al ánimo festiVo. El laborable más Vérsatil. 

El viernes es un redomado y mentiroso Vendedor ofreciéndote su mercancía 

de dos días libres de toda obligación.


V de verano

El verano es la Vivienda de la indolencia. La Vaca de aquel 850 rojo que tanto nos llevó. 

El Ventilador que espantó a todos los despertadores. La mirilla por la que vemos a las ansiadas Vacaciones. 

El Viaje interminable de la niñez. La Voz ronca de las mareas.

El Vagón de aquel trenecito infantil donde se subió el ocio, el mar, el sol.


V de viernes con V de verano 

Los viernes de verano son los Walkie talkie que dejaron aquel año los Reyes Magos.

Son John Wayne mirándote de lado desde un conocido Western de coWboys.

El Wasapeo febril de las quedadas, la bendita Wifi en un país desafortunado.

Los dos dedos aguados de Whisky removidos con las frases que nos vieron crecer: 

¿Qué? ¿Hasta el amanecer? 

Porque muy mal se nos tiene que dar para que este viernes... 

Pero lo que pasa en el verano se queda en el verano. 

Con V de ¿Vale? 


miércoles, 5 de agosto de 2026

Puzzle

 



Mi amigo del alma me envía una foto sin palabras. 

Mi amigo de letras me manda un precioso mural.


Y la yema de tu dedo escribe sobre mi piel: 

Solo quiero saber si estás bien. 


Todas las fichas del puzzle encajan 

en los días perfectos.