Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

sábado, 1 de agosto de 2026

"El latido de las mariposas" de May R. Ayamonte. Reseña Literaria

 



Voy a terminarme ya el libro que estoy leyendo ahora y no os hablé aún de "El latido de las mariposas" de May R. Ayamonte. Os puedo contar que no había escuchado nada de él antes de que me lo recomendara mi amiga Julia. Es otra novela negra de las nuestras, de autora española, ya por eso tiene puntos, pienso, y si además nos la recomienda mi amiga, seguro que está bien. Y rápidamente la adelanto en la fila interminable de lecturas pendientes y le busco su hueco entre novela y novela. 

Me la leo en un suspiro, y eso que tiene sus cuatrocientas y pico páginas... Pero la intriga está muy bien dosificada y te engancha. 

Se desarrolla entre Granada y Ceuta, cambiamos de escenario. La ambientación está muy lograda, es muy descriptiva, muy visual, te ves literalmente paseando por Granada gracias a sus ricas y precisas descripciones, lo mismo que atravesando el estrecho o ya en la misma ciudad de Ceuta. Temporalmente se desarrolla en la actualidad. 

La protagonista es la inspectora de homicidios de Granada, B. Barea. Lo de la B. de su nombre de pila será otro motivo de intriga casi toda la novela, pero terminaremos sabiendo bastante de este personaje principal, porque tiene una enfermedad cardíaca y eso va a influir mucho en su conducta y sus pensamientos. Y por otra parte está atravesando un momento sentimental complicado que también la va a desestabilizar bastante. 

Pero por si eso no fuera poco, laboralmente hablando y ya vamos al meollo, se va a ver envuelta en varios asesinatos cuya puesta en escena es realmente curiosa y está relacionada con las mariposas, y dentro de ellas con unos ejemplares muy especiales. Es una carrera contra reloj porque parece que el asesino no va a dejar de asesinar, abandonando posteriormente a sus víctimas en casas que se quedaron literalmente abandonadas nada más construirse por la burbuja inmobiliaria. 

Tiene un tema de fondo, que es el que subyace de hilo conductor de los distintos asesinatos bastante controvertido y, por supuesto, no os lo voy a desvelar todavía. Es una novela con un toque importante feminista. También podríamos decir que se toca el miedo a enfrentarse a nuestras debilidades y contradicciones. 

En cualquier caso, yo la he disfrutado mucho. Me ha parecido que está escrita de forma muy ágil, muy directa, la trama fluye con mucha facilidad. La intriga está bien dosificada. Te atrapa su argumento y son creíbles sus personajes, así que a disfrutar... 


 


jueves, 30 de julio de 2026

De Glen Hansard volví a Dublín, a Irlanda, a vivir

 


Hoy me acordé otra vez de Dublín, de Irlanda, de nosotros. 

Mientras me arreglaba para ir a trabajar, la radio emitió la noticia de la muerte de Glen Hansard, el músico y actor ganador de un Oscar por la película ONCE. La película de músicos callejeros que fijó ya Dublín en mi eterna lista de viajes con esa banda sonora de fondo. Hansard tenía 56 años y se mató ayer, 29 de julio, en un accidente con su moto a las afueras de la ciudad. Decía la noticia que su fama como actor no había conseguido alejarle de las calles de Dublín, donde de forma improvisada seguía tocando de vez en cuando como cualquier otro músico callejero. 

Tengo tan reciente mi viaje a Irlanda, a primeros de mes, que he vuelto a verle recorriendo aquellas calles con su compañera de película, Marketa Irglova, cantando juntos y arrastrando aquella aspiradora como si fuera una mascota. Me gustó mucho la peli, y me apenó saber de su muerte a destiempo.

Y de la mano de la pena, acabé naufragando en la nostalgia. Y volví a escuchar a los dos guías locales tan buenos que tuvimos: en Dublín, un uruguayo, y en Belfast, un gallego. Muy buenos los dos, cuánto sabían y de qué forma tan amena nos lo contaban. Y he vuelto a saber que el león de la Metro Goldwyn Mayer nació en el zoo de Dublín en 1919. Y de un león, el guía nos llevó a ver otro, disecado y enorme, que curiosamente tienen asomado a una ventana, asustando a los viandantes. Y recordé aquel árbol y su historia de amor tan "romántica" con un banco de un parque de Dublín. Y recordé el memorial del Hambre que tanto me conmueve, y de ahí, vete tú a saber por qué, salté al momento en el que nos enseñaron cómo era la terapia convulsiva de los electroshock antiguamente

Los pensamientos son pulgas que saltan por tus recuerdos con total impunidad. Se va tejiendo una red por tu memoria, asociando acá y allá, creando ese tejido que ahora te devuelve sensaciones gratas, ahora te impregna de añoranza. Sin embargo, esas asociaciones nos colocan en el mundo, como a una chincheta diminuta, y sobre todo, otorgan sentido a lo que hemos vivido. ¿No creéis?













domingo, 26 de julio de 2026

Primero A de Primero de BUP

 



Veníamos de distintos colegios e incluso de distintas ciudades, pero fuimos a coincidir en aquella clase de un Instituto de barrio. Primero A de Primero de BUP. Si pienso cuántos años han pasado me puede dar, cuánto menos, vértigo. O quizá ya, a estas alturas, hasta me podría dar una subida de tensión, échale. Pero lo cierto es que me da una sonrisa de esas que ni te das cuenta de que te ha salido en la cara. Una curvatura hacia arriba de las comisuras de los labios tan espontánea y tan de dentro que solo puede ser de verdad. Una mancha, que no te ha tatuado el sol sino el tiempo, un tiempo precioso que solo puedes agradecer.

Ahora pienso que cambiarnos en 8º de la EGB del cole al Instituto para estudiar el BUP, nos abrió un abanico de vivencias que nos enriqueció de pronto. El barrio se estiró y acogió más barrios cercanos, la vida se desplegó como un mapa, se multiplicó con compañeros distintos, con otras vidas a las que ya siempre nombraré con nombre y dos apellidos, según las escuchaba en la lista, pero que tenían muchísimo que ofrecernos. En el cole todo era más fácil, era lo conocido, pero también a la larga nos habría encorsetado, sin darnos cuenta se nos había quedado pequeño. 

Las cuatro de la foto en tercero de BUP elegimos matemáticas y latín, y en COU arte y latín. También elegimos el mismo parque para pasar las tardes, después de aprovisionarnos de amigos escogidos del Insti, patatas fritas y y litronas del "Mayorico", en lo que todavía no se llamaba botellón. Elegimos después ir a la acampada de tercero de BUP, el primer viaje que me dejó mi madre ir con amigos. Y al siguiente curso elegimos estar en el viaje de Torre del Mar, después de habernos pasado todo el último curso sentadas en fila india, compartiendo la misma fila de pupitres, al final de aquella clase de COU de la que aún puedo recordar tantas divertidas anécdotas.

Ahora, en este año que cambiamos de década, y no va a ser una década cualquiera, me pregunto cómo lo hemos logrado. Cómo hemos conseguido a pesar de los vaivenes vitales, de los amores y desamores, de los hijos y los padres, de los amantes y amigos con mayor o menor derecho sobre nuestro tiempo y corazón, ¿Cómo hemos conseguido mantenernos cerca? ¿Cómo hemos logrado seguir contándonos nuestras cosas y compartiendo la vida? ¿Cómo? Y solo tengo una certeza: qué suerte he tenido. 

Con las amigas, con los amigos que llegarían antes o después pero dentro de mí siento "de siempre" cuánta suerte he tenido y qué agradecida estoy.


sábado, 25 de julio de 2026

"Marcelino" de Bibiana Collado Cabrera. Reseña Literaria

 


"Al verla, recordé cuando se le empezaron a poner blancos los pelillos de ahí abajo. Tanto entrar en ella y, sin embargo, tardé mucho en darme cuenta. Nunca había pensado que las canas llegaran también al sexo. Sencillamente, no se me había ocurrido. Primera fue la sorpresa. Mirarla fue mirarme y entender que el tiempo pasaba por mi cuerpo. Después vino una risilla incontenible porque las ganas seguían ahí, apretándonos el uno contra la otra. Encarna, en muchas ocasiones, soltaba lo que me rondaba por la cabeza antes de que yo mismo me diera cuenta de qué estaba pensando. Nos estamos haciendo mayores, Marcelino, qué bien seguir teniendo ganas de follar, dijo en aquella ocasión. Amén, contesté yo."


Termino "Marcelino" de Bibiana Collado Cabrera con pena infinita de que no tenga más páginas y con la convicción absoluta en que no voy a parar de recomendarlo, con el riesgo que supone eso... Pero me ha encantado desde la primera frase. Me acordaba de cuando yo era jovencita y le pedía a mi madre que me comprara otro libro que ya se me había terminado. Y ella, viuda, con una pensión bien menuda y cuatro adolescentes en casa, lectores todos, me decía: "Hija, estíralos, estíralos porque yo no gano para comprar tanto libro." Y yo quejándome: ¡Pero mamá como voy a estirar un libro, cuando ya lo he leído, lo he leído!. Y resulta que leyendo "Marcelino" me acordaba de aquello porque ¡anda que no he estirado yo esta novela de Marcelino! Creo que todas sus páginas me las he leído un par de veces, por lo menos, y siempre con una sonrisa, ahora juguetona, ahora triste, siempre tierna, queriendo atrapar las palabras, queriendo saborear despacio esa forma de contar tan sentida, tan de verdad, que tiene el personaje. Queriendo acariciar, sobre todo, la hermosa literatura de esas frases.

Contado en primera persona, Marcelino es el narrador. Marcelino es un hombre mayor, de pueblo, que vive en la dura posguerra, y nos va contando su vida entera sin tapujos, con toda la sinceridad y honestidad del mundo. Marcelino te habla de sentimientos como te habla del sexo, sin ningún pudor ni disfraz. Lo que es, es. Es tan de verdad este personaje... Está tan bien perfilado en sus cualidades, sus debilidades, sus pocas palabras, en sus deseos, sus amores. Su lenguaje es tan rural, tan de la tierra, que no hay doblez en ni una sola de sus palabras. Es entrañable. 

Y el resto de los personajes: Su Encarna, su mujer. Marta su casi nieta. Ángeles y Dolores, la pareja que forma la mejor amiga y prima de Marcelino. Manuela su hija. Mujeres valientes, fuertes, discretas. Muy bien perfiladas también. También están los hermanos de Marcelino, tan diferentes y tan buenas personas como él. 

El estilo de ese narrador en primera persona es tan directo como poético, tan desnudo de florituras como rico en imágenes, en términos, en lo que te cuenta. Lo cuenta todo tan bonito... Celebrando la vida. Porque aquí celebran matanzas, bodas, nacimientos, y en el fondo están todo el rato celebrando eso, la vida. 

Hay sexo, como os decía, mucho, sin ninguna obscenidad, pero contado tal cual, transparente, salpicando, incluso. Hay amor conyugal, amor de amistad, amor a la familia... Tanta ternura... 

Es una novela de ciento y pico páginas con 50 más 1 capítulos muy cortos, que comienzan en el ahora, el capítulo 50 y que van a ir descontándose como la vida. Y por eso cuentan desde la casi infancia hasta el momento que arranca la narración, cuando Marcelino ya está solo y piensa que no le queda demasiado tiempo, ya es muy mayor. Una autobiografía llena de anécdotas, descripciones ricas y detalladas, episodios tan visualmente contados que parece que estas ahí. 

Cómo me ha gustado esta novela. Ya estoy buscando la primera de esta autora que tiene, además, varios poemarios. Un descubrimiento precioso. 


"Mi madre andaba faenando de un lado a otro. Parecía que no estaba escuchando. Sin embargo, cuando aquellas mujeres se fueron cada una a su casa, me metió de una brazada en la cocina y bajito me dijo que las mozas y las casadas echan sangre una vez al mes, ni las niñas ni las viejas, solo las que tienen edad para dormir con un hombre. esa sangre es la responsable de que puedan tener familia. Si una hembra no sangra, no puede ser madre. Y punto."




viernes, 24 de julio de 2026

Exposición de José Caballero "Algo camina hacia el infinito" en el Museo de Huelva

 


De pronto, en mi memoria, dos neuronas hicieron sinapsis y de los archivos de Lorca en la exposición de la Residencia de Estudiantes de la que ya os hablé en la entrada anterior de mi blog, salté a alusiones a Lorca en otra exposición que descubrí en el Museo de Huelva dedicada a José Caballero (Huelva, 1913-Madrid 1991), artista, pintor y poeta onubense. 

Es cierto que, allá por abril cuando estuve, no os había hablado de ella, porque yo iba con el tiempo justo y, buscando otra exposición, la encontré de casualidad en el vestíbulo del Museo, sin embargo me atrapó y ahí estuve un rato viendo documentos y fotografías del tiempo en que coincidieron el pintor onubense con los intelectuales del 27: Alberti, Lorca y Neruda con los que mantuvo vínculos de amistad y creatividad.

La exposición se llamaba como su último trabajo en vida, un lienzo titulado "Algo camina hacia el infinito". Y consta de pinturas, dibujos, obra gráfica, correspondencia, fotografías, documentos personales... 

Os dejo con algunas fotografías de la exposición. Es curioso como los recuerdos se atraen y se relacionan acontecimientos, exposiciones, que ocurren en meses distintos (abril y julio) y en ciudades diferentes (Huelva y Madrid).

 










jueves, 23 de julio de 2026

"Lorca y el archivo: memoria en movimiento". Exposición en la Residencia de Estudiantes. Hasta el 26 de julio

 


Pues es que va a terminar ya... Y es Lorca, y es la Residencia de Estudiantes. Merece la pena. 

Si yo se que hace calor, no lo voy a saber si yo fui un laborable después de trabajar mañana y tarde y casi muero no sé si de insolación, deshidratación o cansancio ¡con lo que me gusta a mí ese rinconcito de Madrid tan cultural y con tanta historia! Pero una vez dentro de la Residencia ya es otro mundo, y dentro de la exposición se esta fresquito. Y que es Lorca. Ya, ya sé que me repito. Pero que esta vez va más allá y trata de la suerte que han corrido sus archivos, es interesante y completa. 

"Lorca y el archivo: memoria en movimiento" nos habla de las diversas etapas por las que pasaron sus documentos. 1. Golpe, guerra y ruptura. 2. Rutas del exilio. 3. El largo regreso. 4. Caminos de apertura y 5. Hacia el futuro. 

Nos habla de la variedad e importancia de los proyectos creativos del poeta y de cómo se intentó ponerlos a salvo tras su final. Nos habla de los familiares y amigos exiliados y su preocupación por el legado de Lorca. Nos habla de la vuelta de éstos, de sus intentos por reunir la documentación, de sus intentos de darlo a conocer. Nos habla de la casa de la calle Alcalá de Madrid y de la Huerta de San Vicente. Nos habla de la búsqueda de un lugar para el archivo, que si Granada o la Residencia de Estudiantes. Nos habla de los archivos sonoros, de las fotos y archivos encontrados después de tanto tiempo... Nos habla de algo que está muy vivo, es importante y requiere atención. 

Nos habla de nuestra cultura y nuestra historia. 

"Lorca y el archivo: memoria en movimiento": Hasta el 26 de julio. 


























"Asesinato en el molino del cura" de Arantza Portabales. Reseña Literaria

 




Todos los libros que me he leído de Arantza Portabales los he disfrutado. 

En esta ocasión le tocaba al titulado "Asesinato en el molino del cura", su última novela negra. Es la segunda entrega de la serie "Los crímenes de Loeiro". La primera fue "Asesinato en la Casa Rosa", y en esta nos volvemos a encontrar con algunos de los personajes. Pero si no la habéis leído, no importa, pueden leerse de forma independiente. A mí me ha llenado mucho más ésta que la anterior. 

Es del género de novela negra, y está ambientada en Galicia. Nuestra novela negra no tiene nada que envidiar a la de fuera de España. 

Me la he leído muy rápido, porque me ha parecido muy, muy entretenida. 

Arranca la novela de forma bastante truculenta narrando un asesinato con "bastante carnicería" sin contarnos demasiados datos pero que sabemos que ocurre a finales de 1984. Y luego ya da un salto la historia hasta la actualidad en la que Alba Mariño llega a ese mismo pueblo buscando respuestas. 

Por lo tanto nada más empezar la novela ya vemos que tiene dos líneas temporales, porque se centra en un crimen ocurrido en el año 1984 en el pueblo de Loeiro en el que murió una niña de diez años. Pero ahora cuarenta años después, llega alguien al pueblo que hace que todo se vuelva a revivir. Y Loeiro es aparentemente un pueblecito gallego pacífico, aunque solo aparentemente. Ya durante toda la novela se van a mantener esos dos hilos temporales, lo cual va a imprimir mucha agilidad a la narración. 

Nos hemos reencontrado aquí con la inspectora Iria, que ha dejado el Cuerpo y ahora es abogada, también con Cesar Araujo, el jefe policía ya retirado y afortunadamente también con una vecina: Sinda, "La Gestapo", que es una secundaria de lujo. Y en un momento dado también le hace un guiño a Abad y Barroso, de la anterior novela.

No quiero contaros más no vaya a destriparos algo. Yo os animo a leerla porque todas las novelas de esta autora merecen la pena, y desde luego en ésta ha dosificado la intriga muy bien, como acostumbra, y te engancha rápido.