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jueves, 20 de agosto de 2026

"Nube negra" de Carlos Amorales en la Casa de México en España

 



¡Anda estamos cerca de la Casa de México! ¡Vamos a acercarnos a ver si tienen alguna instalación!

Y fuimos. 

Por la festividad de Todos los Santos, allá por noviembre, procuro pasarme por la Casa de México en España, para ver la instalación que ponen en la entrada. Suele ser impresionante, por su tamaño, sus colores, su estética. Además de eso, de vez en cuando, me gusta acercarme para ver qué exposiciones tienen. 

Este verano el calor nos tiene secuestrados. Tienes que proponerte muy en serio poner un pie en la calle para ir a otro sitio que no sea trabajar o la piscina o puedes acabar siendo un charquito. Con lo que me gusta a mí ir de exposiciones... Menos mal que al final, reúnes valor y te dices ¡Venga que no se diga! y luego te alegras.

Ahora en Casa de México tienen una instalación grande de treinta mil mariposas y polillas de trescientas diferentes especies. Treinta mil, que se dice pronto. Son de papel negro, bien recortadas y definidas, y están salpicando los muros, los techos, todos los rincones. Puede dar grima. Mariposillas de esas que dicen algunos que sienten en ciertas ocasiones no parecen...

Se titula "Nube negra" y es del artista contemporáneo Carlos Amorales. 

La sensación que tienes es de que la nube negra te envuelve con movimiento. He leído que se trata de transformar la arquitectura en un fenómeno natural imprevisible. 

Es muy curiosa. 

La instalación ya tiene unos años, es del 2007, por eso ya ha estado expuesta en otros museos y centros culturales. 

Estará hasta el 13 de septiembre. Por si consigues vencer al calor y echarte a la calle. Seguro que luego te alegras.










jueves, 13 de agosto de 2026

"Yo fui a EGB" Exposición en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid

 



Fila tuvimos que hacer, y siendo agosto, para entrar en esta exposición. Quién nos lo hubiera dicho... Pero claro es que es todo un viaje al pasado. "Yo fui a EGB" es para nostálgicos de los años setenta. 

Es una recreación de la vida de entonces. Nuestro comedor, nuestra cocina, lo que veíamos en televisión, las revistas que leímos, los juegos de entonces, la clase donde estudiamos... Se repetían las frases: "Como esa panera había una donde mi abuela", "Ese sofá estaba en mi casa"... Cientos de objetos originales salpicaban las recreaciones. Y las mismas frases de todos revoloteando nuestras cabezas. 

Es curiosa, y es para todos los públicos, desde luego. Familias enteras estaban por allí recontándose la vida, sonriendo, haciéndose incluso fotos. Grupos de amigos, también. Y lo mejor es que se les veía disfrutar. 

La infancia de muchos volvió al presente un agosto caluroso de 2026. Hice muchas fotos, solo os he puesto unas pocas, entre ellas las del Capitán Trueno, Sigrid y los demás que está nada más entrar a la exposición. En un segundo dejé de pensar en la fila que me había tragado y volví a la montaña de tebeos de ellos que nos esperaron dentro de un viejo mueble aquel verano de mi adolescencia... 

Es gratuita y está hasta finales de agosto, así que si quieres revivir tus tiempos chavalillo ya puedes espabilar. Y cuidado que cierra a mediodía... 













viernes, 24 de julio de 2026

Exposición de José Caballero "Algo camina hacia el infinito" en el Museo de Huelva

 


De pronto, en mi memoria, dos neuronas hicieron sinapsis y de los archivos de Lorca en la exposición de la Residencia de Estudiantes de la que ya os hablé en la entrada anterior de mi blog, salté a alusiones a Lorca en otra exposición que descubrí en el Museo de Huelva dedicada a José Caballero (Huelva, 1913-Madrid 1991), artista, pintor y poeta onubense. 

Es cierto que, allá por abril cuando estuve, no os había hablado de ella, porque yo iba con el tiempo justo y, buscando otra exposición, la encontré de casualidad en el vestíbulo del Museo, sin embargo me atrapó y ahí estuve un rato viendo documentos y fotografías del tiempo en que coincidieron el pintor onubense con los intelectuales del 27: Alberti, Lorca y Neruda con los que mantuvo vínculos de amistad y creatividad.

La exposición se llamaba como su último trabajo en vida, un lienzo titulado "Algo camina hacia el infinito". Y consta de pinturas, dibujos, obra gráfica, correspondencia, fotografías, documentos personales... 

Os dejo con algunas fotografías de la exposición. Es curioso como los recuerdos se atraen y se relacionan acontecimientos, exposiciones, que ocurren en meses distintos (abril y julio) y en ciudades diferentes (Huelva y Madrid).

 










domingo, 12 de julio de 2026

"Madrid en construcción. 1940-1985" en el Complejo El Águila de Madrid

 



Cuando yo era pequeña y nos vinimos a vivir a Madrid mi madre escribía cartas a las amistades y vecinos que dejamos en Barcelona. En el remite, y con aquella caligrafía clarita que le habían enseñado las monjas de su pueblo, escribía su nombre, el nombre y número de nuestra calle y luego ponía "Poblado Dirigido de Canillas". Después pegaba con la lengua el sobre y al buzón que íbamos a llevarla. "Que llegue pronto y bien" decía siempre al echarla. Todavía aquel ritual me hace sonreír. Pero no es eso de lo que quiero hablaros sino de lo de "Poblado Dirigido de Canillas". Porque nosotros vivíamos en lo que había sido un pueblo: Canillas. En la posguerra se anexionó a la Capital como tantos otros y luego entre los años "cincuentay" y los sesenta y tantos, mi barrio formó parte de esos "Poblados Dirigidos" que se crearon cuando se impulsó la construcción de viviendas para tantas personas trabajadoras que venían de los pueblos. 

Pero tampoco quería hablaros de eso, la verdad, sino que en mi mente se fueron hilando conocimientos y recuerdos mientras veía una exposición en el complejo El Águila titulada "Madrid en construcción. 1940-1985", donde se repasan las últimas cuatro décadas del crecimiento de la capital. Su reconstrucción tras los destrozos de la Guerra Civil, y el recorrido del urbanismo en esos años. 

Siempre me parecen interesantes las exposiciones de este lugar, suelen ser muy completas. En este caso, comisariada por Carolina Aguado Serrano y Guillermo Enrique de Salamanca González, nos ofrece fotografías sobre todo de Pando Barrero, Wunderlich y Santos Yubero, a los que ya conocemos de otras expos y que tan bien reflejaron aquel Madrid de contrastes hasta en su urbanismo. 

Dividida en varias partes: "Entre ruinas. 1939", "Ciudad silenciada. 1939-1940", "Extraños en todas partes. 1940-1965", "El nuevo Madrid. 1940-1985", "La ciudad que todo lo devora. 1950-1985", en la expo se pueden ver fotos de algunas reformas tras la guerra ocurriendo en tiempo récord en el centro de Madrid, mientras un poco más allá se formaban igual de rápido barrios de chabolas debido al inmenso aluvión de la emigración y como muchos de éstos después desparecieron y otros evolucionaron hasta terminar como barrios hoy consolidados. También se alude a todos esos "Poblados de absorción" y "Poblados Dirigidos" que se crearon en algunas zonas ya muy periféricas tras la anexión de los pueblos de alrededor. Fábricas que desaparecieron como la de Moneda y Timbre, o la del Gas, otras infraestructuras se ampliaron como el Aeropuerto... Y, además las fotografías están salpicadas de citas muy interesantes de importantes escritores.

En fin, que os cuente lo que os cuente, me quedaré corta, así que os animo a que os acerquéis porque es muy ilustrativa e interesante a propósito de la evolución del paisaje madrileño en las últimas décadas. 





















domingo, 14 de junio de 2026

"Dalí infinito", exposición en el Palacio de Gaviria de Madrid. Qué buena combinación

 


Cuando ya llevas varios años viviendo en la misma ciudad, asistes como espectador, quieras o no, de todos los cambios que van sufriendo sus edificios, calles y tiendas. Aunque, curiosamente, tú sigas acordándote nítidamente de los usos que tenían cuando los conociste. Cuando empezábamos a salir del barrio, a mediados de los años ochenta, siempre que necesitábamos zapatos nos acercábamos hasta las tiendas de muestrarios de Chueca, mientras que si queríamos algo de sonido acudíamos a la calle Barquillo, sus dos aceras eran esas tiendas en fila india. Del mismo modo para pequeños aparatos electrónicos íbamos al Decomisos de la calle Arenal, en los bajos del Palacio de Gaviria después de comernos unos sándwiches de Ferpal. Buf qué vértigo. Apenas ya hay muestrarios ni tiendas de sonido ni decomisos ni Ferpal. Todo lo ha barrido el paso del tiempo. Los edificios siguen, claro está, pero han ido cambiando, iba a decir de oficio, pero quizá debería decir de beneficio. El Palacio de Gaviria después, durante unos años, fue discoteca y al menos una vez fui a tomar una copa una noche hace un millón de años. Con el tiempo lo volvieron a cerrar y...  hasta esta primavera que dijeron que lo estaban restaurando. 

¿Quién le hubiera dicho a ese banquero con título de Marques de Gaviria, a mediados del siglo XIX, cuando estrenó su señorial palacio, a cuya inauguración asistió hasta la Reina Isabel II, que iba a reinventarse tantas veces? Desde que supe que habían reabierto el Gaviria tuve mucha curiosidad por verlo de verdad como lo que había sido, un palacio. Además, iba a albergar una exposición de esculturas de Dalí. No era mala combinación para nada. No me gustaba mucho el precio así que lo dejé un poco "en barbecho" hasta que salió en lo del Abono Teatro y ahí ya sí que no me lo pensé. Por ese precio merece mucho la pena. 

Que gusto ver las 13 salas que te enseñan del Palacio, me encantaron los frescos de los salones, sobre todo el techo del Salón de Baile. La señorial escalera, el patio interior, también la capilla merece mucho la pena y hasta los baños eran curiosos con ese toque antiguo tan elegante. Pregunté qué sala había sido la biblioteca, era redonda, aunque la encontré un poco pequeña para lo que me había imaginado, la verdad. 

En cuánto a "Dalí infinito", las 14 esculturas de Dalí que puedes admirar son muy llamativas, enormes, muy curiosas y originales. El elefante cósmico, el Cristo de San Juan de la Cruz, la Mujer desnuda subiendo escalera, la cabeza de caballo riendo... Te hablan de la técnica de la cera perdida. También hay dibujos originales de la zona del Ampurdam, y de la serie de La Divina Comedia de Dante. Abajo un par de salas dedicadas a un amigo fotógrafo, Jacques Leonard, con diversas fotografías del pintor y su mundo cotidiano, como visión de contrapunto al genio que asoma de su arte. Dalí y sus obras, sean las que sean, son palabras mayores.

Creo que es muy buena combinación, esa exposición en ese palacio. Las esculturas pueden lucirse mucho en ese contexto tan amplio con enormes espejos y elegantes paredes. Y ya, pues tú verás, lo que quieras estar ahí contemplándolo todo...