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jueves, 2 de julio de 2020

"El mal de Corcira" de Lorenzo Silva - Reseña literaria


«Como tantas otras veces en mi vida, antes y después, tenía la sensación de ser un verso suelto, un tipo más bien incoherente que acababa estando donde no pintaba demasiado, por razones que nunca era capaz de explicarse suficientemente. Allí me habían llamado la curiosidad y una vaga necesidad de aventura, pero cada noche, cuando hablaba por teléfono con mi aterrorizada madre. Me asaltaban serias dudas acerca de mi cordura al ceder a ellas»


Ayer terminé "El mal de Corcira" de Lorenzo Silva.
El duodécimo y último libro, protagonizado por la pareja de guardias civiles, Bevilacqua y Chamorro.
Hace 22 años que comenzó esta historia con aquel primer libro publicado "El lejano país de los estanques", en estos años hemos crecido a la misma vez que los protagonistas. Finalmente han sido diez novelas con ellos de protagonistas, más dos volúmenes de relatos.

En el caso de este último, lo he disfrutado mucho, me lo he leído volando, a pesar de sus 500 páginas.


En esta entrega, cuando nuestros protagonistas ya tienen 54 y 43 años, toca investigar  el asesinato de un hombre de mediana edad en una playa de Formentera. Pero es mucho más que un asesinato, porqueg gracias a la víctima Bevilacqua tiene razones de sobra para recordar sus tiempos como guardia civil en Guipuzcoa, cuando comenzaba su andadura como guardia civil, a finales de los ochenta, en plena lucha contra ETA.

Ya he reseñado en este blog muchos libros de Lorenzo Silva y su Bevilacqua. Soy incondicional de este autor y de estos personajes.  

A Lorenzo Silva tuve la suerte de conocerle cuando vino al centro cultural de Villaverde donde entonces formaba parte de un taller literario, a hablarnos del proceso de escritura de una novela. Siempre me acordaré de su exposición perfectamente estructurada y clara, toda de memoria, mientras doblaba y desdoblaba una hojita de papel donde no llevaba nada apuntado.

Cuando al final de la novela leo en los pocos meses en los que la ha escrito, he recordado que nos decía que se sentaba a hacerlo cuando ya lo tenía todo en su cabeza perfectamente claro. Qué buena cabeza.

Como en todas las anteriores me he encontrado una novela donde el autor argumenta todo para que no haya duda de lo que ha querido decir. Gracias al personaje de Bevilacqua, sesudo y meticuloso, todo se vuelve diáfano, no queda ningún hilo colgando, ningún fleco.

Por otra parte me he encontrado muchas alusiones que no solo la hacen una novela entretenida sino que también aprendes con ella. Es una novela de guardias civiles cultos, en este caso alude muchas veces a autores como Tucídides, Deleuze y Walter Benjamin. Tampoco falta la parte de banda sonora, siempre hay más de una canción que le viene a la cabeza, en este caso habla de algunas en vasco, Pet Shop Boys, Leonard Cohen, Nirvana, Village People, Radio Futura, Extremoduro... Muchas.

Las puedes escuchar aquí: https://www.lorenzo-silva.com/el-mal-de-corcira/

En cuánto al tema, sobre todo toca el de ETA con la perspectiva que da el tiempo, los capítulos dedicados a aquel tiempo con un Bevilacqua recientemente convertido en guardia civil se alternan con los del presente donde se toca el ambiente gay donde se mueve el protagonista. Son dos vertientes bastante interesantes. 

Está ambientada, por tanto, oscilando entre Ibiza y Formentera en el presente, y  Guipuzcoa en los años 80, espacial y temporalmente hablando.

Tengo que hacer mención especial de los diálogos de esta entrega. Son absolutamente fluidos, y muchos con un punto irónico, con humor, que te los hace muy jugosos. Yo creo que es lo que más podría destacar, cuánto me ha gustado toparme con esas conversaciones entre los personajes donde al hablar casi los ves y no puedes evitar sonreírte.

A mí todas estas novelas de Lorenzo Silva con esta pareja de protagonistas me han parecido muy verosímiles, y completas. Tienen su intriga, su parte culta, su banda sonora, sus toques de atención al lenguaje, con frases hechas o citas de éste o de aquel libro, y sus diálogos naturales y certeros.

Y ésta última la he disfrutado bastante, me ha enganchado muy rápido, se lee muy bien. No te la puedas perder.



LORENZO SILVA

Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), La sustancia interior, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004), El blog del inquisidor, Niños feroces, Música para feos, Recordarán tu nombre y la «Trilogía de Getafe» (Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia, El cazador del desierto y La lluvia de París). Es autor de los libros de relatos El déspota adolescente y El hombre que destruía las ilusiones de los niños, del libro de viajes Del Rif al Yebala. Viaje al sueño y la pesadilla de Marruecos y de Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil (Premio Algaba de Ensayo). Suya es también la serie policiaca protagonizada por los investigadores Bevilacqua y Chamorro, de la que El mal de Corcira es la última entrega, tras El alquimista impaciente (Premio Nadal 2000), La marca del meridiano (Premio Planeta 2012), Los cuerpos extraños (2014) y Lejos del corazón (2018), entre otras. Junto con Noemí Trujillo, firma una nueva serie policiaca que han iniciado con Si esto es una mujer.


martes, 23 de junio de 2020

El mal de Corcira de Lorenzo Silva



- Subamos a la Mola. Y de paso os enseño el faro.
De nuevo, el trayecto duró tan solo unos pocos minutos. La subida era agradable, entre la densa vegetación que tapizaba la falda de aquella elevación de poco menos de doscientos metros que marcaba la cota superior de la isla. Sobre el altiplano que la coronaba había un pueblo, Pilar de la Mola, que se veía vacío y apacible bajo la poderosa luz del mediodía. Había que hacer un esfuerzo para recordar que estábamos en noviembre: la temperatura no bajaba mucho de los veinte grados y aquel sol y aquel aire transparente hacían pensar en un eterno verano. Al bajar del coche, junto al faro que se alzaba en el extremo oriental de aquella pequeña meseta y de la isla, el viento nos recordó en seguida la estación, aunque tampoco suponía una excesiva molestia.
El faro era hermoso, como todos los faros, aunque hacía tiempo que no lo encalban. Junto a él había una pequeña casa, la residencia del farero en tiempos, supuse, y me pregunté si aún la ocuparía algún funcionario de aquel cuerpo que según me dijo uno de los pocos que quedaban, y al que conocí durante una investigación en Almería, se había declarado ya a extinguir...
(...)
- ¿Y ese monolito?
- Está dedicado a Julio Verne -dijo-. Sacó la isla de una novela.
-Es cierto -recordé de pronto-Hector Servadac.
Eva me miró con asombro.
-Increible, mi subteniente. es usted la primera persona con la que me tropiezo que no es de Formentera y se sabe el título del libro.
-Bueno es que lo he leído.
(...)

El mal de Corcira
Lorenzo Silva



Y qué agradable es cuando de un placer sacas otro, como un conejo de una chistera, como si abrieras una hilera de matriuskas a cual mas preciosa.

Y estás leyendo un libro que te tiene atrapada, el último de Lorenzo Silva, sí el último de Bevilacquaa, y de pronto te habla del Faro de La Mola en Formentera. Aquel lugar que recuerdas con una sonrisa.

Donde había un faro, y un acantilado, y un monolito que recordaba a Julio Verne y hasta hicisteis autostop.

Donde estaba aquel perro que decidió que en ningún sitio estaría más cómodo que encima de mis piernas.Todo el camino en aquel coche que nos recogió...


El placer de la lectura, el de los viajes, el de las aventuras, el del caminar bajo el sol sin prisas ni horarios.

Qué suerte aún me queda medio libro de Lorenzo Silva, lo estoy disfrutando mucho.
Ya os lo contaré mejor.
Y más suerte aún de que este año iremos a cazar faros. 
También ya os los presentaré.

La vida está salpicada de pequeños placeres,
solo hay que estirar el brazo,
abrir la mano,
tocarlos,
sentirlos.

Y disfrutar.





lunes, 2 de marzo de 2020

"Ahí fuera" de Lorenzo Silva




Se me van atrasando las reseñas de los libros que me voy leyendo. El tiempo va tan deprisa, que casi no me da tiempo a contaros todo lo que pienso que me gustaría compartir con vosotros.

Pero venga, vamos a poner orden.

Me leí "Ahí fuera" de Lorenzo Silva. 

Yo tengo tanta debilidad por este autor que siempre termino leyendo la mayoría de sus libros. Es verdad que sobre todo estoy enganchada a su novelas de Bevilacqua y Chamorro, esa pareja de guardias civiles que van creciendo al mismo tiempo que sus casos. Pero escribe tan bien, argumentando con tanto detenimiento lo que dice, que de vez en cuando también me leo sus otros libros.

En este caso se trata de una recopilación de cronicas periodísticas.

El tema de la mayoría de ellos es criminal y bélico

Estructuralmente el libro se divide en tres partes. En primer lugar recopila reportajes publicados en distintos medios de información en los que hay una buena dosis de investigación por su parte. En la segunda parte ha reunido los que ahondan más en el tema bélico. Y en la tercera parte hay varias entrevistas a personajes públicos como el cantante del grupo musical Extremoduro o el escritor Emmanuel Carrére.

En general me parece un libro bastante entretenido y muy ilustrativo. Claro si te interesan todos estos temas.

Además me resulta muy atractiva esta mezcla entre el estilo periodístico y el novelístico que tiene Silva en estos reportajes. 

Particularmente he disfrutado más con la primera parte por la temática que trata. Los conflictos bélicos me van menos. Me ha resultado mucho más atractiva esta primera parte en la que ha reunido diferentes reportajes periodísticos. Ha sido muy interesante profundizar en temas de actualidad relativamente reciente que conocía solo de forma superficial, pero que han tenido mucha repercusión. Casos como el asesinato de Diana Quer, o el atentando de las Ramblas te dejan muy tocado, pero Silva los trata con bastante delicadeza en atención a la o las víctimas, y siempre teniendo en cuenta la presunción de inocencia. Por otra parte se nota que detras de ellos hay una labor importante de documentación y de rigor profesional.

De vez en cuando viene bien aparcar la novela y leer este tipo de lectura más instructiva.

Es un libro interesante.



Lorenzo Silva. Ahí fuera. Destino, 2018. 432 páginas.
  - Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/cultura/libros/2018-11-22/lorenzo-silva-ahi-fuera-reportajes-crimen-
1276628599/

#LorenzoSilva
#Novela

jueves, 9 de agosto de 2018

"Lejos del corazón" de Lorenzo Silva



"Era ya de noche cuando recogí a mi hijo en casa de mi madre y le cedí el volante de mi coche, para fuera él quién lo llevara hasta la ciudad donde vivía su abuela. Durante el viaje se interesó por la investigación en la que había estado enfrascado las dos últimas semanas. Por primera vez en su vida, le conté lo que había hecho con todo lujo de detalles. A fin de cuentas, ya no era el niño a quién tenía el deber de no mezclar con el dolor que veía en mi trabajo, sino un hombre a quién debía preparar para soportar el espectáculo de la crueldad humana sin dejar que le debilitara ni le envileciese. Él mismo percibió la diferencia y no me hizo tantas preguntas como solía cuando era más pequeño; se contentó con lo que le conté, que todo lo que creí que importaba saber para entender cuanto yo entendía de aquella historia.
-Hay una idea a la que se ha rendido demasiada gente -le dije-. Pasa por ser una buena idea, una idea astuta incluso, pero una historia como esta te hace ver lo destructiva que puede ser. Viene a decir, la idea en cuestión, que lo que a uno le conviene es siempre legítimo; que lo que puedes hacer, porque tienes los medios o la oportunidad, y te gusta o te apetece o te renta, tienes también el derecho a hacerlo.
-¿A que te refieres, en concreto? -me preguntó.
- A que la gente se ha hecho a tomar lo que tiene a mano, y más si siente que no mira nadie y no siente el daño que pueda hacerle a otro. Pero la vida no es eso: la vida es encontrar un deber. Uno personal, que tú te creas y descubras por ti mismo, no el que otro quiera ponerte. Y a ese deber dárselo todo, pase lo que pase: te festejen o te maldigan, ganes o pierdas, cuando te recompense y cuando sea tu cruz."


Hace veinte años que Lorenzo Silva escribió su primer libro policíaco con la pareja de guardias civiles Ruben Bevilacqua y Virgina Chamorro titulado "El lejano país de los estanques" que me gustó tanto que ya me convertí en incondicional.

Por supuesto no todos los libros de ellos me han llegado por igual, siempre recuerdo como especiales  el tercero "La niebla y la doncella" o el quinto "La reina sin espejo", por ejemplo. Pero ya se sabe que en esto hay mucho de gustos personales o del momento en que justo lo leas.

Lo que creo que no varía es que todos están muy bien escritos. Están bien repartidos los materiales para la intriga, y los personajes tanto los de siempre como los que van surgiendo en cada nueva trama están tan bien perfilados que los ves moverse. En algunos habrá más acción que en otros, pero subyace siempre un poso muy reflexivo que encarna el protagonista Bevilaqua.

"Quizá el mayor reto del arte de vivir consista en haber descubierto una manera de seguir prendido a los días cuando la vida empieza a mandarte señales de que has empezado a serle prescindible. Y quizá no exista una señal comparable a la que me tocó recibir aquella mañana en la explanada barrida por el viento glacial que bajaba de la sierra: la de ver a uno como tú, pero mejor armado, más limpio y con más hambre de todo, en el sitio exacto que tú ocupaste años atrás".

Acabo de terminar el último de la serie "Lejos del corazón" y voy a considerarlo como uno de los que más me han entretenido y conmovido.

Me he reencontrado con estos dos personajes y veo que ambos han madurado muy bien. Rubén Bevilacqua es de más o menos de mi edad y vamos por la vida paralelos cumpliendo años, además de que estudió Psícología como yo. No lo puedo evitar, siento debilidad por este personaje sesudo con un mundo interior tan rico. Pero Virgi (Virginia Chamorro) tampoco está madurando nada mal. Se ha convertido en una mujer interesante e inteligente. Yo creo que el autor con mucho acierto y prudencia, novela a novela, ha sabido ir haciendo crecer a esta pareja de guardias civiles, tallándoles de forma brillante a la medida de las experiencias personales y profesionales que les están tocando vivir.

En esta ocasión el autor nos presenta un nuevo caso policial, muy actual, como siempre, y ambientado en el campo de Gibraltar, Algeciras, el Estrecho, toda esa zona con tanto movimiento tanto delictivo como de inmigración. El mundo del narcotráfico anida en ella y hay tanta implicación, que por parte de las autoridades no es nada fácil controlar.

Esta nueva novela toca un tema tan en boga como la delincuencia en el ciberespacio. Ese terreno vasto donde parece que cuesta menos delinquir porque no tienes delante de ti a las víctimas. La facilidad con que se puede llegar a cada uno de nosotros gracias a internet, lo fácil que es hacer que cada uno pague sin darse ni cuenta. Se apuntan muchos otros importantes temas: la inmigración y  la juventud actual con ese dominio increíble de las tecnologías, por ejemplo. Y sobre todo el miedo y la codicia en la base de todos.

El argumento comienza cuando tienen que ir a investigar el secuestro de un joven de 25 años, informático, con antecedentes de delitos informáticos. Su familia ha pagado el rescate pero no lo han soltado, lo que nos lleva a pensar lo peor.

No quiero contar mucho para no decir de más. Pero a mí me ha entretenido mucho.

Como siempre el estilo un poco denso de escritura de Lorenzo Silva está presente. Esas comeduras de tarro de Bevilacqua, sus reflexiones tan bien argumentadas, su forma de ver la realidad tan templada, cada vez más serena.

El autor nos ha mostrado ese mundo delictivo que hay detrás de lo virtual: el blanqueo del dinero, las criptomonedas, el paraíso fiscal de Gibraltar tan cerca. Ha reflejado a la sociedad actual, esa parte de nuestra juventud enormemente preparada en las tecnologías, tanto, que les resulta fácil aprovecharlo para hacerse ricos rozando más o menos la ilegalidad. Me ha resultado muy interesante todo lo que me ha contado sobre estos temas. Pero además me ha parecido que no deja a un lado la cuestión sentimental. Es una novela con mucha carga de nostalgia, y más carga afectiva que en otras novelas de la saga, creo yo. Me parece muy acertada la forma en que el autor describe los sentimientos, cómo los muestra. Es una novela policíaca muy completa.

"Aunque con el tiempo había ganado malicia, jamás se había permitido convertirla en retorcimiento. Seguía siendo tan limpia y tan de verdad como aquella veinteañera pudorosa que muchos años atrás habían puesto a mis órdenes, sólo que ahora era mucho más fuerte. En ella, bien que lo sabía, tenía uno de los puntales de mi fortuna".

En fin, que qué gusto recuperar a Lorenzo Silva con Bevilacqua y Chamorro.
Cuánto lo he disfrutado.



martes, 31 de julio de 2018

"Lejos del corazón" de Lorenzo Silva





 ...En ese momento hacía dos o tres meses que la juez Carolina Perea y yo no nos veíamos para hacerle la respiración asistida a la relación intermitente que manteníamos desde hacía años; una relación que había sido al principio plácida y sin compromiso, y que poco a poco había ido adensándose y cargándose con el peso de las deudas vencidas e insatisfechas. No habíamos llegado a pelearnos nunca: no había agravios, ella era una mujer comprensiva y de mundo y yo había aprendido, mucho tiempo atrás, a no reclamar ningún derecho sobre nadie. Y sin embargo, cada que vez que reincidíamos, recaíamos o como fuera más adecuado denominarlo, tenía más la impresión de prorrogar un error que acabaría por rasparnos el alma.

-Sabes que nunca me importa verte. Al revés -dije.
Carolina dejó que se instalara un espeso silencio en la línea.
-No acabo de averiguar si eso es un no o un sí -dijo.
-Es un lo que tú quieras. Estará bien. Así nos ponemos el día.
-O sea, un tampoco te creas que me muero de ganas.
-Nos morimos de otras cosas, señoría.
-De falta de fe, principalmente.
-Entre otras. Recuerda que hablas con un experto.
-Te dejo pensarlo. Si de aquí al viernes ves que puedes y te apetece, no tienes más que ponerme un mensaje. Yo ya me he retratado.
-Y te lo agradezco, perdóname.
-No hay nada que perdonar. Yo no perdono. Condeno siempre a alguien. Resuelvo pleitos que siempre pierde una de las partes.
-Por eso me impones tanto.
Carolina optó por reírse.
-Eres de lo que no hay -concluyó.
-No creas, yo siempre me tuve por un tipo vulgar.
-Pregúntate entonces por qué no puedo enfadarme contigo.
-Porque sientes piedad hacia los seres disfuncionales.
-Frío, frío. Anda, descansa. Te mando un beso.
-Y yo otro.
-Buenas noches.
-A sus órdenes, señoría.

Lejos del corazón
Lorenzo Silva







jueves, 12 de abril de 2018

"Tantos lobos" de Lorenzo Silva





Volver a encontrarse con Bevilacqua y Chamorro siempre es un acierto. Porque los que ya los conocemos de tantos libros anteriores somos unos incondicionales suyos y les hemos visto crecer, evolucionar, se han hecho un poco más mayores con nosotros.

Claro, me estoy refiriendo a la pareja de guardias civiles de Lorenzo Silva. En este blog ya son muy conocidos, porque no nos solemos perder ninguna de sus aventuras.

En esta ocasión se trata del libro "Tantos lobos" donde nuestros protagonistas se enfrentan a cuatro casos donde la víctima es una adolescente y una niña, eso tienen en común, la elección de las víctimas.

También tienen en común sus coordenadas temporales. Todos se desarrollan en la actualidad y en el verano. Aunque espacialmente son en distintos lugares de España.

El tema de estas pequeñas historias policíacas son los peligros que hay para nuestros jóvenes de hoy: las redes sociales, la violencia de género...

Cómo ya hemos hablado otras veces de estas novelas de Lorenzo Silva pues tampoco nos vamos a extender mucho.
Antes de nada, decir que el título me parece un acierto. Tantos lobos son los que ahora rodean a nuestras Caperucitas, desde luego que sí.

El libro se estructura en una nota preliminar y cuatro casos, o relatos cortos con los títulos: 547 Amigos, Antes de los dieciséis, Cuatro novios y La hija única.

No os quiero contar mucho porque como son más pequeños en su extensión no quiero destriparos nada.

Estos cuatro casos están escritos con la misma prosa reflexiva de las otras. Lo cuenta Rubén Bevilacqua como siempre. Y el ritmo de cada historia y la dosificación de los elementos de intriga por parte del autor es similar, un poco más rápida si acaso pero por cuestión de la extensión.

Por ello, la única posible critica que puedo hacer es que se te hacen un pelín cortos acostumbrados como estamos a novelas con un mismo argumento. Son más bien relatos largos que el autor ha escrito entre 2010 y 2017, cuando hace ya veinte años que empezó a escribir con estos protagonistas.

Como soy incondicional de esta pareja de guardias civiles pues me ha gustado mucho reencontrarme con ellos. Yo creo que a cualquier otro lector les ocurrirá lo mismo. Espero que Lorenzo Silva no nos haga esperar mucho la próxima novela con estos protagonistas.

jueves, 21 de mayo de 2015

"Música para feos" de Lorenzo Silva




“We are ugly, but we have the music.”
– Leonard Cohen


El último libro que leí ha sido "Música para feos" de Lorenzo Silva. 

Siempre que escucho que Lorenzo Silva saca libro quiero leerlo. Por supuesto si es de Bevilacqua y Chamorro sin dudarlo ni medio segundo, pero si no es de ellos pues resulta que también. Me gustan las novelas de este autor a quién siento tan cercano desde que vino a a nuestro taller de creación literaria hace un montón de años a hablarnos de la construcción de las novelas y nos encantó su argumentación (que solo estaba en su cabeza), la claridad de su exposición y su proximidad.

En este caso se trata de una historia de amor. Una historia de amor dificil en el mundo actual.

 El argumento arranca con Mónica que, aún siendo periodista vocacional, está inmersa en un empleo que no le gusta nada y además tampoco es nada feliz en su vida sentimental. Así está su vida, cuando una noche en un garito de copas al que la ha arrastrado una compañera de trabajo conoce a Ramón mientras está bailando... Sube al coche/reina de la noche/olvida tu malhumor…

El tema de la novela yo creo que puede ser cómo hay amores que merecen ser vividos a pesar de las dificultades, de los conflictos, de las guerras, de la distancia, de su brevedad o de la misma muerte. Su intensidad, su verdad, los salva.

«Lo de estar con alguien es muchas veces una ilusión: muchas parejas que ves paseando por ahí hace años que no están el uno con el otro, en realidad. Tú y yo no necesitamos pasear juntos para estarlo. Yo te siento aquí, como si estuviera contigo desde siempre. Como si siempre fuera a estar».

 La novela está contada en primera persona desde la voz de Mónica. Lo cuenta una mujer y lo cuenta muy bien desde su voz femenina, desde su mirada femenina, desde su sensibilidad. Está ambientada en la actualidad donde los medios informáticos y de comunicación como por ejemplo el skipe están muy presentes.

Los personajes son Mónica y Ramón. Ella es una veinteañera que como os contaba no está en uno de sus mejores momentos vitales. Su trabajo de mileurista no le llena en absoluto, no tiene nada que ver con su vocación periodística. Además arrastra alguna que otra historia sentimental fallida y no tiene demasiadas ganas de embarcarse otra vez en ninguna. Él, Ramón, es varios años mayor ya ha entrado en los cuarenta, es una persona comprometida y misteriosa porque no sabemos a qué se dedica ni nos lo quiere desvelar tan fácilmente. Su vida es un misterio que Mónica irá conociendo poco a poco. Son dos antihéroes, dos solitarios que se encuentran y sienten con mayúscula.

"Lo único limpio y hermoso que de veras he tenido."

Poco se puede contar más de esta historia. Hay que leerla para sentirla porque lo mágico son esos diálogos que tienen los personajes. Tiene un giro brusco en la trama que ves venir pero no quieres aceptar y que de pronto te deja diciendo: ¿Pero bueno y ahora qué? Que da lugar a una reflexión social donde lo importante es el telón actual de fondo que hay detrás, los paisajes que se cuentan casi al final de la novela cuando de la mano de los protagonistas visitas lo que no es visitable.

"Música para feos" es una historia de amor profunda que no cae en ningún tipo de sensiblería ni cursilería. Tampoco tiene escenas tórridas ni explícitas sino que todo en esta historia está contado de forma impecable y sutil.

«Quien sólo te folla te da la libertad de puntuarle y olvidarlo; quien acierta a amarte, y a provocar que le ames, antes o después será tu cárcel».

La música que ya lleva su título (y cuyo por qué se te desvela en la historia de la mano de Leonard Cohen) está muy presente en toda la trama. Cómo lo está también en nuestra vida ¿no? ¿A quién no le viene algún recuerdo de la mano de una melodía? Pues sí aquín también es muy importante porque detrás de lo que se nos cuenta hay una banda sonora compuesta de 21 canciones de buena música que se van intercambiando los personajes en cada cita. Y que nosotros, los lectores, vamos a ir conociendo y disfrutando poco a poco. Éste punto musical en mi opinión mejora mucho la novela: Leonard Cohen, Alan Parsons Project, Alison Moyet, Amy Winehouse, Roy Orbison, ELO, Franco Battiato...

Aquí podéis ver la lista completa de canciones:
http://www.planetadelibros.com/musica-para-feos-libro-195481.html



A mí me ha gustado mucho porque la narración logra que en muchos momentos yo me haya sentido identificada. Me gusta la atmosfera de intimidad que sabe crear el autor, me gusta la intensidad en el sentimiento que trasmite. Y claro, como Mónica, yo también me enamoraría del personaje masculino... 




Lorenzo Silva (Madrid, 1966) es licenciado en derecho y escritor, comenzó su producción literaria en la década de los ochenta. Su obra abarca diversos géneros que van desde la poesía al ensayo, pasando por la novela y los artículos periodísticos. Es autor también de algunas obras para el público juvenil. A pesar de su juventud, ya ha obtenido varios galardones, entre los que destaca el premio Nadal del año 2000 con El alquimista impaciente, el premio Primavera 2004 con su obra Carta Blanca y el Premio Planeta en 2012 con La marca del meridiano, la séptima entrega de Bevilacqua y Chamorro (una de sus obras más conocidas). Posteriormente, en 2014 publicó la octava entrega "Los cuerpos extraños".

martes, 28 de abril de 2015

"El lejano país de los estanques" de Lorenzo Silva



El último libro que he releído (y  no acostumbro a releer) ha sido "El lejano país de los estanques" de Lorenzo Silva. 

Se trata de el primer libro de su saga de guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, de la que os he hablado ya en muchas ocasiones porque me los he leído todos. Y por eso mismo, porque he había ido leyendo cómo crecían los personajes novela a novela, me apetecía recordar cuales fueron sus comienzos porque no me acordaba ya.

Lo que sí que recordaba es que en su día me gustó más esta primera novela que la segunda (El alquimista impaciente) que sin embargo leí antes. 

Ha sido un placer releerla, la verdad.

El argumento comienza con el descubrimiento de un cadáver, el de una austriaca de 25 años llamada Eva Heydrich, en una zona de veraneo de Mallorca. La postura del cadáver es muy extraña, colgada en una postura muy rara, sin embargo a todos les llama la atención su belleza, aún en esas condiciones. Y hasta allí envían a Bevilacqua a investigar, por primera vez acompañado de Chamorro a quién en un principio él no aceptaba mucho como compañera, mostrando su preferencia por otra compañera aparentemente más experta, más desenvuelta, con más actitudes para "sociabilizarse" en la isla... sin embargo Chamorro le descubre a Bevilacqua de lo que es capaz. 

"Me averguenza haber tratado de evitarla. Es la mejor. Puede confiarle lo que quiera. Reventará antes que flaquear. Por lo pronto, esta oportunidad la ha aprovechado con creces" le dije al final Bevilacqua de Chamorro cuando Pereira le pregunta por ella.


Me vuelve a atrapar el estilo con que Lorenzo Silva escribe estas novelas policíacas. Esas reflexiones del protagonista, en las que analiza puntillosamente cada detalle dotándole además de esas pinceladas de humor fino que gasta. Combinadas con el desarrollo de la acción de los dos protagonistas relacionándose con los habitantes de la isla. Esa combinación de acción y pensamiento tan bien alternadas y dosificadas me atrapa. 

Y que me caen muy bien sus dos protagonistas, todo hay que decirlo. Bevilacqua es un personaje que se muestra por sus palabras, me gusta mucho cómo lo ha inventado Silva. Igual que a Chamorro que es más jóven, más novata, más inexperta, pero que se desenvuelve muy bien en esas escenas que le tocan vivir en esta novela, como el pasaje de la playa nudista que me hace mucha gracia, porque ahí se les ve perfectamente a los dos bandeando la situación cómo pueden...

Late de fondo una reflexión sobre lo efímero de la juventud, que se ve muy bien en la creación del personaje de Regina, la compañera de piso de la víctima.

Es una novela que se lee muy bien, es fluida, van ocurriendo cosas, con las que el protagonista va atando cabos de la intriga y el interés del lector no decae. Es entretenida y amena.  Y desde luego sabe cómo terminarla dejándote con ganas de leer más casos de estos dos guardias civiles. 

Qué título tan sugerente tiene ¿verdad? Procede de una cita de Virgina Wolf que nos cuentan en el libro:
"Y el tigre saltó, mientras la golondrina se mojaba las alas en oscuros estanques, al otro lado del mundo". Y el autor vuelve a él al final del libro, con una frase muy nostálgica con la que lo cierra. Buen final. 

Me gustan mucho estas novelas políciacas nuestras, ambientadas en España, de Lorenzo Silva. De vez en cuando es muy agradable volver a ellas. Además el autor ha conseguido varios premios con la saga. Por esta primera le dieron el Premio Ojo Crítico 1998. Por la segunda "El alquimista impaciente" le dieron el Premio Nadal en el 2000. Y por "La marca del meriadiano" en el 2012 el premio Planeta. Yo las he leído todas aunque a algunas las recuerdo con más aprecio que a otras, pero es normal... Aunque también me he leído otras novelas de Lorenzo Silva independientes de las de Bevilacqua como "Niños Feroces" o a "3000 metros en la noche". 

Y creo que poco más os puedo decir. Quiero releerme también la tercera novela de esta serie "La niebla y la doncella" cualquier día de éstos... ¡Y mientras tanto a ver cuando Lorenzo Silva saca su nueva aventura...!

Por último os dejo el enlace a todas las entradas de mi blog dedicadaas a Lorenzo Silva donde he escrito reseña más detallada de todas sus novelas que he leído:

http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/search/label/Mis%20autores%20Lorenzo%20Silva

martes, 21 de octubre de 2014

"Tres mil metros en la noche" de Lorenzo Silva





Tengo cuatro reseñas de libros atrasadas. ¡¡Un desastre!!

Y claro cuando uno deja pasar tanto tiempo para hacer la reseña pues ya no se tiene igual de fresca la lectura, así que imposible hacerla con el mismo detalle...

"Entono mea culpa y pido perdón". Pero haré lo que pueda, o lo que es lo mismo, os pondré una breve reseña. ¿He oído risitas de complacencia?

Bueno, bromas aparte, no os había hablado de este libro de Lorenzo Silva "Tres mil metros en la noche". Y me gustó mucho. Pero claro es que siendo de Lorenzo Silva... ¡cómo no me iba a gustar!

Y eso que no es uno de los de Bevilacqua y Chamorro... Pero no importa, Lorenzo Silva, siempre es garantía. Ni es de su famosa pareja de guardia civiles, ni es una novela tampoco. 

Es un libro de historias cortas. Son unas cincuenta más o menos que el autor escribió,  entre el año 2009 y el año 2010, a partir de hechos reales para la edición digital de El Mundo. Y a mí me gustó mucho cuando lo leí. Unas historias más y otras menos pero en general todas sin desperdicio.

De algún modo al reescribir la realidad el autor nos quiere invitar a reflexionar sobre esos hechos. Un hombre que se tropieza con una funcionaria eficiente, una enfermera que comete un error y le cuesta una vida, un hombre maltratado que ve en televisión cómo el juez decano de Barcelona es acusado de violencia doméstica...

Del por qué del título nos habla el autor en su blog "Los trabajos y los días":


"El título se debe al instinto de mi editora, Silvia Sesé, que fue la que lo eligió, y corresponde al primero de los relatos, que está tomado de un vídeo real grabado en Irak por la cámara infrarroja de un cazabombardero norteamericano A-10 Thunderbolt."

domingo, 27 de julio de 2014

"Los cuerpos extraños" de Lorenzo Silva


"Me dio un beso en la mejilla y le correspondí. Sé que hay culturas, y no son pocas, donde los padres y los hijos, y más si son varones, jamás se besan. siempre me he alegrado infinitamente no pertenecer a uno de esos pueblos salvajes. Hay que rozarse con la carne de la propia carne, de lo contrario el mundo es un pedrusco demasiado frío".



El último libro que he terminado de leer ha sido “Los cuerpos extraños” de Lorenzo Silva. Me ha encantado, como siempre.

La verdad es que estoy deseando siempre de que aparezca otro caso de Bevilacqua y Chamorro.  Desde que me leí “El lejano país de los estanques” que se publicó en 1998, esos dos personajes, es increíble, pero están en mi vida. Y yo quiero saber qué pasa con ellos.

El argumento de esta séptima entrega de la serie es el siguiente:

Mientras pasa el fin de semana en familia, el brigada Bevilacqua recibe el aviso de que el cadáver de la alcaldesa de una localidad levantina, cuya desaparición había sido previamente denunciada por el marido, ha sido hallado por unos turistas en la playa. Para cuando Bevilacqua y su equipo llegan y se hacen cargo de la investigación, el juez ya ha levantado el cadáver, las primeras disposiciones están tomadas y se está preparando el funeral.
El lugar es un avispero en el que se desatan todo tipo de rumores sobre la víctima, una joven promesa que venía a romper con los modos y corruptelas de los viejos mandarines del partido y que apostaba por renovar el modo de hacer política. Además, el descubrimiento de su agitada vida sexual, que puede calificarse de todo menos insípida, arroja sobre el caso una luz perturbadora.”

En este caso nuestros protagonistas se tienen que ir a la costa levantina a resolver el asesinato de una joven alcaldesa.

Como vemos ha cambiado de nuevo el lugar donde se desarrolla la historia. Las andanzas de estos guardias civiles comenzaron en Mallorca en el primer libro de la serie, y después hemos ido con ellos por Guadalajara, por las Canarias, por Madrid, Barcelona… Ahora, cómo os decía, nos vamos al Levante. Y en cuanto al tiempo también vamos avanzando con cada una de las novelas. Esto es muy bueno porque el autor ha sabido reflejar muy bien cómo van madurando nuestros protagonistas a lo largo de cada caso, y ahora ya estamos en el año 2013 y hay mucho paro y hasta guasap, que por supuesto no lo había en las novelas anteriores. Son unas novelas siempre actuales porque se desarrollan más o menos en el tiempo que estamos viviendo.

De nuevo el narrador es en primera persona, lo cuenta Rubén Bevilacqua, nuestro protagonista masculino, que sigue siendo ese personaje reflexivo, que va madurando junto a nosotros. Qué bien ha caracterizado Lorenzo Silva a este par de protagonistas de sus novelas. Son personajes tan creíbles… Que están madurando tan bien… ¿O me parecerá a mí porque son más o menos de mi edad? No sé, pero de verdad que me parecen un verdadero logro. Tanto Vila como Chamorro, son casi personajes de carne y hueso.

El ritmo de la novela, al estar contada la historia por este personaje que es Bevilacqua tan reflexivo, no es trepidante, claro. Pero tampoco es que sea lenta, no, tiene un ritmo tranquilo sí, pero no se te hace pesada ni mucho menos. Vamos descubriendo los entresijos de la trama junto a nuestro protagonista, vamos viviendo el caso cómo lo va haciendo él. ¿Y por qué? Porque además de tener los comentarios reflexivos del personajes principal, Lorenzo Silva domina la técnica del diálogo muy bien. Sabe hacerlos ingeniosos y ágiles. Y combinando ambos consigue que fluya la historia, que discurra la trama de forma relajada pero continua.

En fin… que me ha encantado la novela. Lo cierto es que además me ha gustado bastante más que “La estrategia del agua” que es la menos me gustó de todas. Me parece que Lorenzo Silva sabe escribir este tipo de historias tan bien, maneja con soltura, distribuye los ingredientes necesarios para el esclarecimiento del caso con acierto: algunas dosis de misterio junto a profundidad en la psicología del personaje, unido a ese tono humorístico con que impregna la narración pero alternándolo con esos comentarios tan reflexivos, hace que a sus lectores nos tenga ya cogidos de tal manera que nos hemos hecho sus incondicionales. Lorenzo Silva ha ido madurando como escritor al mismo tiempo que sus personajes y también paralelos a nosotros, sus lectores, y resulta que ya vamos juntos, y es muy difícil que podamos desvincularnos los unos de los otros.

viernes, 17 de mayo de 2013

La marca del meridiano de Lorenzo Silva



-¿Sabes qué recuerdo ahora? -dijo
-No me atrevo a apostar.
-La canción.
-¿Cuál de ellas?
-Ti proteggeró... era verdad.
La canción empezaba con esas palabras, pero no se llamaba así, sino La cura. La había sacado Franco Battiato justo por la época en que la perdí, o nos perdimos los dos, y yo le había envíado el disco después de que me dijera que no podía abandonar a su marido. Un gesto inútil. La canción cuenta cómo alguien cuidará de otra persona, del modo en que yo habría querido, pero ya nunca podría, cuidarla a ella.

Pág. 381
La marca del Meridiano







Capítulo 1
UN AFÁN PARTICULAR

No era el momento ni el lugar, pero vió la ocasión y eso es algo que una mujer no desaprovecha nunca. Tan pronto como el guardia Arnau enfiló hacia los aseos de la gasolinera, la sargento Chamorro se dió la vuelta y, mirándome como si quisiera fulminarme, me espetó:
-Tú te estás guardando algo.


Entre estos dos párrafos que os he copiado está comprendida (aunque en sentido inverso) casi toda la última novela de Bevilacqua y Chamorro. Sí esa pareja de guardias civiles inventados por Lorenzo Silva y de los que ya no me puedo desprender. La última novela de la serie, como todas las demás, me ha gustado mucho. Creo que incluso me ha gustado más que la anterior. 

Pues sí os estoy hablando de "La marca del meridiano, de Lorenzo Silva". El último Premio Planeta.

Y porque es uno de los pasajes más emotivos del libro, más románticos, he querido empezar esta entrada con ese diálogo que está casi al final del libro y con la canción a la que aluden los dos personajes. Personajes que no os desvelaré, por si aún no lo habéis leído. Pero escuchad, escuchad la canción de Battiato. Yo no la conocía y me ha encantado. La mejor banda sonora a este pasaje.

Pero volvamos al principio de la novela. Volvamos a saber de Rubén Bevilacqua y Chamorro. A quién siempre estoy deseando volver, la verdad. Para eso llevamos con ellos los quince años que se conocen. Desde aquel "Lejano País de los Estanques", el primer libro de la serie. Ahora ya Bevilacqua tiene cuarenta y ocho años, y Chamorro está cerca de los treinta. El primero sigue teniendo esa forma de ser que a mí me gusta tanto: su única ambición es hacer bien su trabajo a pesar de que cómo a todos los funcionarios le hayan quitado la paga extraordinaria y le hayan bajado el sueldo. Su hijo ya está en la universidad y da clases de apoyo.

Cuando comienza la novela van en coche camino de Logroño. Un subteniente jubilado de la guardia civil ha aparecido colgado de un puente. Ya desde el principio el autor va dejándonos esa dosis de intriga necesaria para que los lectores deseemos saber: “Un hombre siempre oculta algo, siempre lleva a cuestas algo que preferiría no haber hecho o dicho o sido”.

Y comienza la novela y yo ya estoy enganchada a esa forma de narrar de Lorenzo Silva. A esa forma tan peculiar de contarnos los casos de estos dos guardias civiles. Narrado en primera persona. Se entretiene mucho en contarnos lo que piensa Bevilacqua, lo que siente. Me gusta mucho que nos haga partícipes de su voz interior. 

A mí ya os digo que me ha gustado mucho. He estado muy entretenida viviendo otra vez con estos personajes mientras descubrían a los asesinos. Los personajes principales se han hecho un poco más mayores, como todos los que los leemos, aunque siguen teniendo esa buena relación que tan bien sabe reflejar el autor. Me gusta que ahora aparezca el Facebook, el GPS, el Google Maps... Me gusta lo bien que se refleja la actualidad en la novela, en el trabajo de "los buenos". 

No os voy a contar más del argumento. Hay que leerlo. Ah y solo deciros que me ha gustado en este libro saber más de la vida sentimental de Bevilacqua, y de cómo me lo ha contado Lorenzo Silva: “Ningún hombre que se muera sin haber llorado alguna vez frente al mar puede decir que ha vivido”.

Lorenzoooo ¿Y para cuándo el próximo...?




viernes, 16 de noviembre de 2012

Un ramillete de noticias literarias para un 16 de noviembre de 2012




"Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos."
 J.Saramago de Ensayo sobre la ceguera.

"Todo el mundo me dice que tengo que hacer ejercicio, que es bueno para mi salud. Pero nunca he oído a nadie decirle a un deportista: tienes que leer".
José Saramago


I

Hoy 16 de noviembre de 2012 es el aniversario del nacimiento de Saramago. Un 16 de noviembre de 1922 nació José de Sousa Saramago, escritor portugués y Premio Nobel de Literatura en 1998. Escribió, entre otras novelas, El Evangelio según Jesucristo (1991), Ensayo sobre la ceguera (1995), Todos los nombres (1997), La caverna (2000), El hombre duplicado (2002), Ensayo sobre la lucidez (2004) y El viaje del elefante (2009).

En 1998, cuando le concedieron el Nobel de Literatura, su discurso de aceptación del Nobel comenzaba así: "El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir....."

II  
Hoy 16 de noviembre de 2012 en un 'ranking' que continúa, una semana más, liderado por la trilogía erótica superventas 'Cincuenta sombras de Grey', seguida de 'Victus', de Albert Sánchez Piñol, destaca la entrada del flamante nuevo Premio Planeta "La marca del meridiano" de Lorenzo Silva, y el nuevo poemario de Joan Margarit "Es perd el senyal".
 
SOMNI D’UNA NIT D’ESTIU

Hem aturat el cotxe
vora un mur de xiprers.
Fa trenta anys que vivim junts.
Jo era un jove inexpert i tu una noia
desemparada i càlida.
L’ombra de l’última oportunitat
està ocultant la lluna.
Sóc un vell inexpert.
I tu una dona gran desemparada.



SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Hemos parado el coche
junto a este largo muro de cipreses.
Hace treinta años que vivimos juntos.
Yo era un chico inexperto, tú una chica
desamparada y cálida.
Sombras de la última oportunidad
van cubriendo la luna.
Soy un viejo inexperto.
Tú, una mujer mayor desamparada.

Joan Margarit

http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/lorenzo-silva-joan-margarit-solidas-novedades-ranking-libros-2250567

III



Hoy 16 de noviembre de 2012 hemos sabido que el texto original del cuento «En este pueblo no hay ladrones», del colombiano Gabriel García Márquez, con correcciones y anotaciones del propio escritor, se subastará el próximo día 21 en la casa Christie's de Londres.






jueves, 18 de octubre de 2012

Artículo de Lorenzo Silva a propósito del Premio Planeta





En la entrada anterior os comentaba que este año le han dado el Premio Planeta a Lorenzo Silva, lo cual dicho sea de paso, a mí me parecía muy bien.

"El Planeta" es un premio muy controvertido, tiene una importante dotación económica y la mayoría de las personas piensan (a veces también lo he pensado yo ) que, como se suele decir, "está un poco dado...".

Como ya os comentaba en este caso a mí la elección me resultó muy satisfactoria. Siempre he pensado que Lorenzo Silva escribe muy bien, y habla muy bien.

Ahora, a raíz del premio, ha hecho una especie de reflexión sobre esta cuestión que quería dejaros para que le echéis un vistazo. Merece la pena.



Planetizado


Por L.Silva Hace 20 horas

El periodista nunca debe ser la noticia. Pero quien esto firma no es exactamente un periodista (sólo un escritor que ocasionalmente hace trabajos periodísticos) y este blog no es una noticia sino un espacio de reflexión personal, por lo que espero que se comprenda y no se me repruebe que dé aquí una impresión propia y particular, que algo tendrá también de informativo, acerca de lo que significa que tu nombre entre en la lista del premio de mayor dotación económica de las letras españolas, y acaso también el de mayor proyección mediática (esto, al menos, es indiscutible: otras cuestiones como prestigios, valor literario y demás son siempre opinables y cada uno tendrá legítimamente su interpretación).

Lo primero que quiero decir, y ya dije en la noche del 15 de octubre, es que esto es un honor. Y para explicarlo cité a dos personas que también ganaron el premio, y a quienes me enorgullece acompañar como simple escudero en la lista de galardonados.

El primero, Ramón J. Sender, que recibió el premio en 1969, con En la vida de Ignacio Morel, cuando aún estaba en el exilio, pagando su vieja militancia anarquista y haber combatido en las filas republicanas, lo que demuestra que aparte de apreciar y poner en valor la literatura en español el viejo Lara ya tenía una visión adelantada de que España no podría permanecer por mucho más tiempo como un país cerrado a la disidencia y los vientos de libertad. Pero es que además Sender es, en mi opinión, el novelista indiscutible del siglo XX español. Con que sólo hubiera escrito “Imán”, un libro casi inverosímil en la aldeana España de 1930 que lo vio aparecer, ya lo sería. Pero no se quedó ahí: lean las primeras novelas de la “Crónica del alba”, “El verdugo afable”, “Carolus Rex”, “La aventura equinoccial de Lope de Aguirre” o la ejemplar “El rey y la reina” (una de las más inteligentes novelas escritas sobre la Guerra Civil) y podrán confirmarlo sobradamente.

Mencioné también a Manuel Vázquez Montalbán, sin el que la novela negra española no sería lo que es ni habría cruzado la raya de la marginalidad literaria cuando tocaba que lo hiciera, que era en la época de la Transición. Él abrió el camino que la llevaría a estar ya normalizada en estos tiempos en que la propia Transición está en crisis, que son los que nos toca vivir y que a los escritores nos incumbe la responsabilidad de contar con una herramienta que Carvalho, su inolvidable detective, ayudó a perfilar y pulir como nadie. También él levantó el Premio Planeta en el año 1979 con Los mares del Sur, y también a él era de justicia recordarlo en la noche de autos, cuando con una novela policiaca otro autor español recibía la misma distinción. Nunca olvidaré, por otra parte, la generosa presentación que en el año 2000 hizo de 'El alquimista impaciente', en la Casa de América de Madrid. Además de una teoría completa de la novela negra, razonó por qué merecía la pena leer a un entonces joven y poco conocido escritor cuyos protagonistas eran guardias civiles, y lo hizo, además, recalcando su militancia comunista. Chapó.

Pero podría haber mencionado a otros muchos grandes escritores: desde el otro negrocriminal que tuvo el Planeta, Francisco González Ledesma, hasta Vargas Llosa, Torrente Ballester, Jorge Semprún, Eduardo Mendoza o Antonio Muñoz Molina. A nadie que ame la literatura puede dolerle andar en compañía semejante.

O en la de Mara Torres, la finalista, doctora en Filología, amén de una periodista excelente que siempre ha sentido pasión por la literatura (doy fe: me entrevistaba por todos mis libros en la Cadena Ser hace quince años, cuando yo apenas vendía y sólo me conocían en mi casa). Que alguno le discuta la capacidad o la pericia como escritora sin haber leído el libro, es parte de la ligereza y de la imprudencia congénita que imperan en este país.

Otras cuestiones que rodean el premio quizá sean más secundarias. Es verdad que su impacto mediático es como un tsunami que arrolla al ganador hasta extremos insospechados. Tengo dos teléfonos, una cuenta de Twitter, una de e-mail y otra de Facebook. Entre las cuatro primeras vías de comunicación mencionadas (al Facebook a estas alturas aún no me he atrevido a asomarme) llevo cerca de mil mensajes, de los que apenas he podido procesar un tercio. Los iré respondiendo como y cuando pueda.

Otro detalle es la repercusión del acto. Había mucho morbo por la coincidencia entre Mas y Wert, después de la polémica que habían protagonizado ambos en los días previos. Eso hizo que quizá se leyera en clave política mi discurso, que no era más que una reflexión personal, dentro de un agradecimiento hacia Barcelona, ciudad que protagoniza en buena medida la novela ganadora y que ha sido muy generosa con este madrileño.

Naturalmente que deseo que ese meridiano de Greenwich que separa mis dos ciudades, Madrid y Barcelona (vividas desde Getafe y Viladecans, respectivamente) siga siendo sólo una línea imaginaria que cruzo cuando viajo por la autopista de una a otra. Naturalmente que quiero que en Madrid se entienda a Cataluña y que Cataluña no se enfrente al resto de España. Tengo gente en ambos lados, no la quiero separada y enemistada. Es mi reflexión personal, insisto, a la que creo que tengo derecho. Me alegró sobremanera que el alcalde de Barcelona supiera verlo y se acercara a darme las gracias, en nombre de la ciudad de la que es democrático y legítimo representante, apenas bajé del estrado.

Luego están las cosas de siempre en torno a los premios, y más en torno a éste. Mucha gente ha escrito con suspicacia sobre lo vano de presentarse con seudónimo cuando el jurado iba a reconocer a los personajes: he sido jurado muchas veces, y he reconocido muchas veces a los escritores concursantes, porque los había leído antes, sin necesidad de que usaran personajes recurrentes. El seudónimo es una manera de no trascender más de la cuenta si resultas finalista y luego no ganas. También he visto esto, y he visto la cara que se le quedaba al escritor conocido que se presentaba con su nombre y resultaba apeado al final.


Siempre he dicho que mi deformación jurídica me impedía hablar de aquello de lo que no tengo pruebas directas. Puedo hablar de lo que sé, como jurado, de premios tan diversos como el Nadal, el RBA de Novela Negra o el Abogados de Novela, en el que siempre he votado en conciencia, sin instrucciones del editor y en más de un caso contra el ganador o por un desconocido en contra de un consagrado. Puedo hablar de los premios por los que he pasado como galardonado, comenzando por el finalista del Nadal, que me dieron cuando no me conocía nadie por una novela, La flaqueza del bolchevique, que me habían devuelto media docena de editores y que envié sin ninguna esperanza. O de los que gané después, el Nadal, el Primavera o ahora el Planeta, ninguno de los cuales me prometieron y a los que concurrí con una novela que ya tenía pensada y escrita por mí mismo y con arreglo a mi propio proyecto creativo, y nunca haciendo algo ad hoc.

Puedo decir algo más de este Planeta. Tenía desde hace algún tiempo la indicación de sus editores de que estaban interesados en que me presentara. No me parece imprudente ni inmoral por su parte que dirijan esta clase de indicaciones a escritores (que me consta que reciben muchos más, aparte de mí). Invierten una buena cantidad de dinero (privado, de ese que aquí fluye tanto, junto con el público, hacia cosas como el fútbol y tan poco hacia la cultura) en algo que es comprensible que deseen que funcione.

Pero siempre tuve claro que en este embolado no metería cualquier libro. He presentado el que creo que es el mejor de los protagonizados por los personajes que los lectores (donde reside al final la soberanía en literatura) han distinguido con mayor afecto entre todos los míos. Por lo demás, también puedo decir con toda transparencia cuándo supe fehacientemente que era el ganador: el mismo día de la entrega, que es cuando se reúne el jurado a votar (cosa que me parece prudente, y sensata, por parte de los organizadores). Que mi novela fuera bajo un seudónimo chandleriano que se difundió el viernes (en la lista de los diez finalistas), que un periodista tan listo y tan lector como Tino Pertierra (y que tanto conoce mi pasión por Chandler) atara cabos e hiciera su apuesta con carácter previo (en un artículo publicado en la mañana del mismo lunes) y que todos lo siguieran en esa apuesta, es otra cosa.

Y ahora, sólo pido que se lea y se le dé una oportunidad. Al libro, que cuando se apagan los flashes y se olvidan los comentarios en caliente, los chismorreos, las insidias, los ditirambos y las propias palabras acertadas o torpes del autor, es todo lo que queda.


P.D. He visto unas cuantas noticias sobre el premio. Destaco estos enlaces que pongo a continuación, que creo que reflejan con bastante fidelidad lo que quise decir y lo que es el libro.

La Vanguardia – Xavi Ayén

La información – David González (vídeo, ahí no cabe el error de transcripción).

Blog La gata sobre el teclado de Anna Grau (fina observadora de la ceremonia).

El Periódico – Anna Abella

Sólo dos deslices en el de Xavi Ayén, excelente periodista de La Vanguardia: mi padre se retiró como capitán (no coronel) de aviación, y aprendió el catalán en su infancia, cuando era su padre, mi abuelo, el que estaba destinado en Berga y Manresa; y tengo casa en en Viladecans, pero también sigo viviendo en Getafe. Quizá, apurando algo más, yo habría puesto otro titular, pero eso es decisión del periodista. Y sobre el de Anna Abella, sólo puntualizo que el día que empieza la novela no es el 1 sino el 20 de octubre de 2011, la fecha en que, como es sabido, ETA dejó la lucha armada y lincharon a Gadafi.