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jueves, 15 de enero de 2026

"Los árboles caídos también son el bosque" de Alejandra Kamiya

 



"Cuanto más lleno está uno, cuanto más educado es, más humilde. Uno se inclina como la planta del arroz por el peso de los granos." (Arroz)


Terminé el año 2025 con un libro de relatos, el de Lorenzo Silva, y lo inicié con otro: "Los árboles caídos también son el bosque" de Alejandra Kamiya.

Qué titulo tan sugerente ¿Verdad? No había leído nada de esta autora pero escuché alguna recomendación de este libro y el título me encantó así que fui a por él. Es muy corto, unas 120 páginas, con doce relatos que no tienen nada que ver uno con otro, bueno sí que son profundos, que están escritos atendiendo al detalle, que fluyen. 

Me ha gustado el descubrimiento de esta autora y buscaré otros libros de relatos suyos, porque creo que éste es el primero y tiene otros dos. 

Los argumentos y temas son variados, desde el primero donde te va describiendo el ritual de la preparación del desayuno perfecto de una esposa para con su marido con su giro final, a otros como "La oscuridad en una intemperie" que me gustó mucho pasando por los aromas japoneses, las conversaciones entre empleada y empleadora, las bellas amistades, la obediencia ciega... Curiosamente uno de los más largos casi que es el que menos me ha gustado, porque, en cambio, en otros mucho más cortos cuando terminó pensé "Y para qué más...".

Me ha encantado la prosa de esta autora, tan poética, tan sutil, tan rica. Se nota que ha elegido cada palabra con muchísimo cuidado para encontrar la justa, la precisa. Tiene una mirada multicultural porque tiene raíces japonesas pero es argentina. Como ocurre siempre con los libros de cuentos, unos te gustarán más que otros por lo que sea, por su tema, por su final, por como te pille el cuerpo... Pero la delicadeza en la escritura de esta prosa, cómo fluyen, como suenan al oído, con cuánta sensibilidad describe los gestos y los sentimientos. Me ha parecido todo un descubrimiento esta autora de relatos. 

Leo en su biografía que tiene mi edad y escribe relatos de temáticas que me mueven. Estaba claro ¡Me tenía que gustar! Es broma, claro...  Merece la pena. 


"Como esas quiero que me cuente más cosas. Muchas. Todas. Quiero que me cuente cada día, para que no lo sople el tiempo. Tal vez para escribirlo: dejarlo agarrado con tinta a un papel para siempre. " (Arroz)


viernes, 9 de enero de 2026

"Afanes sin provecho" de Lorenzo Silva. Reseña Literaria

 


"Tengo una mala noticia para ti, Manuel Arias Romaguera, la peor posible: estás a punto de morir, y nadie va a pagar nunca por tu muerte. Los literatos, siempre tan proclives a enredar con ideas inútiles, especulan una y otra vez sobre la noción del crimen perfecto. Presos de sus mentes alambicadas y vanas, dan en imaginar toda clase de sofisticaciones: asesinos refinados y casi matemáticos, capaces de anticipar al detalle todas las acciones del investigador para conjurar el peligro de que alguna de ellas le lleve a inculparlos; ejecutores pulcros e invisibles, que no dejan huella alguna o se las arreglan para borrar todas las que pudieron quedar en el camino que conduce al crimen; maquinadores de astucia extrema, que ingenian el modo de ocultar toda traza de las razones por las que deseaban ver muerta a la víctima, no vaya a ser que la intuición del sabueso para adivinar el móvil del delito les arruine la pericia al llevarlo a cabo.

Chorradas, Manuel; o como dirías tú, que vas a morir a los veinticinco años, antes de que fine el año del Señor de 1924: sandeces. El verdadero crimen perfecto es otra cosa, y por eso está reservado a gente como el hombre que ahora te acompaña, y que no va a tomar ninguna de esas precauciones..."


La verdad es que con Lorenzo Silva, desde aquella vez que vino a mi clase de creación literaria en el Centro Cultural Ágata de Villaverde, no soy objetiva. No puedo olvidar la clase magistral de escritura, ordenada y completa, que nos dio, sin leer una sola línea mientras bailaba un papelito entre sus dedos. 

Por eso, y por su saga de Bevilácqua y Chamorro, los dos guardias civiles que han crecido con nosotros mientras maduraban, personal y profesionalmente, resolviendo casos, es uno de mis autores contemporáneos en lengua castellana preferidos. 

Hace poco le abordé en una lectura de Noemí Trujillo, su pareja, para invitarle al homenaje que hicimos a Javier Díaz Gil, el coordinador de nuestra tertulia, y no pudo ser ni más atento ni más amable. 

Pero me estoy enrollando y yo solo venía a contaros que, en los últimos días del 2025 (ya voy con atraso en esto de las reseñas) terminé de leer su último libro: "Afanes sin provecho". Una compilación de 25 de relatos escritos entre 1984 y 2024 y que ahora se han recogido en este libro. Son relatos que abordan varios temas: Históricos, policíacos, contemporáneos, autobiográficos... Se van alternando y eso hace la lectura muy amena y entretenida, al cambiar tanto de registro. 

A mí este libro me ha gustado. Ya para empezar me gustaba el título: "Afanes sin provecho", me parece original y muy cierto, cuántas veces embarcamos todas nuestras fuerzas en afanes sin un provecho seguro ni cierto, como ocurre con la literatura, el amor... También me gustaba la foto de la portada que transmite complicidad. Y una vez que ya lo he ido leyendo, por supuesto, tratándose de 25 historias diferentes, unas me han llegado más que otras, lógico, pero en todas hay que subrayar los afanes de los personajes en su labor, sea cual sea. Y, por supuesto, los afanes del autor en su buen hacer en la escritura, sobradamente ya demostrado. 

De los relatos, quizá los que menos me han llegado son los relatos históricos, sin desmerecerlos en absoluto por todo el trabajo de documentación y creación literaria, a mí me han motivado menos. Pero, en cambio, me han llamado mucho la atención los relatos autobiográficos, a los que no nos tiene acostumbrados. El relato que dedica a su madre me ha conmovido, me ha gustado mucho. Y en el que habla de su historia de amor con Noemí ("En prenda el mar"), a quién se lo dedica, me ha resulta muy curioso, me ha gustado mucho leerlo. Son cuatro los autobiográficos, me parece, y han sido todo un agradable descubrimiento. También me encantó uno que tiene sobre una anciana que está en la cama y va contando sus pensamientos. 

Hay mucha variedad en todos estos relatos, como os decía, unos nos llegarán más a uno y otros a otros según las preferencias de cada uno, pero es indudable que Lorenzo Silva puede escribir sobre el tema que sea, cambiando la prosa, el estilo, el narrador, lo que quiera, sin perder un ápice de riqueza al hacerlo.