Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

lunes, 30 de septiembre de 2024

"Los siguientes" de Pedro Simón. Reseña Literaria


 

"Todo lo mío es vuestro, repartid las cuatro cosas que tenemos como os venga en gana.
Sois hermanos y eso es la hostia. Sois hermanos y eso debería ser suficiente. Sois hermanos por encima de quién se queda con cuatro migajas de viejo.
Si alguna vez se os olvida, pensad que venís del cuerpo sagrado de vuestra madre. Si alguna vez os perdéis, volved al lugar conde más felices fuisteis, que es la infancia, y darle fuelle a aquello, no dejéis que se apague. ¿No os acordáis ya? Tú, Gabriel, siempre defendías a tu hermano, con los puños si hacía falta... Tú Darío, querías ser como él, en todo, en la ropa, en el pelo, en la forma de hablar... Y tú Carmen, les tenías tanta devoción a los dos que durante mucho tiempo decías que querías ser un chico y hasta un día lamentaste no haber tenido pito..."


Cuánto he disfrutado la lectura de este libro tan sentimental, tan cotidiano, tan normal y tan extraordinario al mismo tiempo. 


"El primer día que tuve que limpiarle el culo a mi padre, me mentí diciéndome que era igual que cuando se lo limpiaba a mi hijo: venga, Carmen, que es lo mismo; va, Carmen, que es tu padre; venga, mujer, que ese hombre te limpió el culo a ti.
Me lo repetía como quien está a punto de correr para darse impulso y saltar.
Es lo mismo, Carmen. Hazlo ya.
Pero no. No es lo mismo..."

Con Pedro Simón siempre volvemos a las relaciones familiares. Con Los ingratos tratamos nuestra relación posterior con quiénes nos habían cuidado, en Los incomprendidos la relación con los hijos y ahora en Los siguientes el tema principal es cómo afrontamos que nuestros padres tienen que envejecer sí o sí. Temas universales.

Después de "Los ingratos", y "Los incomprendidos" yo me tenía que leer "Los siguientes", aunque supiera que me iba a doler y a encantar a partes iguales. Lo sabía. Y no me equivocaba. 

Aquí los narradores son los tres hijos de Antonio: Carmen, Darío y Gabriel. Gracias a sus voces tan diferentes vamos a ir conociendo a toda la familia, sus padres y sus hijos. Iremos sabiendo lo que les ha ocurrido, lo que los une y les separa. Y hasta el final no vamos a escuchar la voz de Antonio. 

Las tres voces de los narradores en primera persona están perfectamente perfiladas, no haría falta ni que te los presentaran porque son inconfundibles. Se corresponden con tres hermanos muy diferentes en sus formas de ser, en su lenguaje, en sus vidas, en su forma de relacionarse con los demás. Los personajes están nítidamente diseñados, enseguida ves lo que piensan en sus gestos y sus palabras, sabes lo que sienten, su forma de conducirse por la vida.

Son una familia normal y corriente de clase media de nuestro país. La ambientación está muy lograda. Por momentos es mi familia, la del vecino, o la de más allá. 

El autor nos tiene con el corazón en un puño toda la novela porque su prosa destila sensibilidad en cada frase que el personaje dice. Es un libro muy sentimental pero nada ñoño. Una narración que transmite mucho, que conmueve más. Y cuando ya piensas que ya vas derecho al fin, aún tiene ahí preparado para ti un giro en el argumento que te hace volver a mirar al personaje principal y verlo con otros ojos. 

No quiero contar más. El que más o el que menos se va a sentir identificado con lo que se cuenta en esta novela, en todas sus novelas, porque te lo cuenta tan bien Pedro Simón, pero tan bien... es tan certero diseccionando los sentimientos que no podéis salir indemnes de esta lectura, de ninguna de sus lecturas, y eso es, además de un logro como autor, una maravilla para mí como su lectora. 




viernes, 27 de septiembre de 2024

Murales de Olbia

 



"Cerdeña es otra cosa. Más amplia, más normal, sin subibajas, alejándose progresivamente hacia el horizonte. Cordilleras muy normales, de cerros y parameras que se alejan, tal vez hacia un grupo de cumbres dramáticas por el suroeste. Se tiene esa clara sensación de espacio que en Italia siempre se echa en falta. Hay un espacio amable en derredor, y hay distancia en los viajes: nada esta acabado, nada es definitivo. Es como la libertad misma..."
D. H. Lawrence


Mi Cerdeña no tiene nada que ver con la del autor británico, mi Olbia no es su Terranova, separan cien años a los dos viajeros. Pero algo de mágico hubo en terminar durmiendo en Olbia varias noches por puro azar, recalar en una ciudad mucho más agradable de descubrir y pasear que la prometida, tropezar con este mural precioso con un fragmento del libro de viajes de este autor hablando de su Cerdeña, libro que yo desconocía y ahora ¿habría de leer?

Yo tengo ya mi propia isla, y nada que me cuenten cambiará el recuerdo de la Cerdeña turquesa y variable que interioricé, la que fui descubriendo faro a faro bañada por ese mar aterciopelado de mil colores que ya estoy añorando.









#cerdeña #olbia #murales #librosdeviajes

jueves, 26 de septiembre de 2024

"Golpes de luz" de Ledicia Costas. Reseña Literaria

 


"Cuando entro en la sala donde jugamos al parchís, descubro lo que estuvo haciendo mi hija en la cocina. Resulta que preparó cadapés. Son tan perfectos, tan bien colocadiños, que parecen de revista. Imposible que estén buenos.

-¡Qué buena pinta tienen! -la piropeo, echando una vez más de mis dotes para la interpretación. 

-Sigo en Instagram a una cocinera que comparte unas recetas que están genial. Dan trabajo y hay que tener paciencia, pero luego el resultado merece la pena -dice ella, apuntando con la cámara de su móvil a la mesa auxiliar donde puso las bandejas.

-Claro que sí -contesto yo, como si supiera o me importara qué cosa es esa del instagrán.

Aurora y Preciosa abren sus mochilas y sacan las cajas de bombones y las magdalenas, y yo suspiro aliviada. Los cadapés estaban poniéndome mala. Para hacer esas composiciones, Julia a la fuerza tuvo que usar pinzas. Qué cosa más ridícula. Algunos tienen caracoliños, otros llevan trozos de olivas, almendras en polvo, huevo picado, nueces, uvas pasas, qué sé yo. Son unas mezclas que no me gustan un carallo. Hay unos que parecen nidos de pájaros. Sabe Dios que le pudo pasar por la cabeza a mi hija para pensar que aquello nos podía apetecer. Voy a tener que comérmelos sin respirar. Aún me va a dar algo en el cerebro.

-Venga, todas a la mesa -ordeno, mientras sirvo el Sansón en las copas.

-Yo prefiero agua -dice Julia.

Mal empezamos.

-Bebe un poco de vino, que mata todas todas las penas, mujer -le aconseja Preciosa.

Razón no le falta. Conocen la historia de mi hija, saben lo del divorcio y que el padre del niño empezó una relación con otra. Esto no lo sé seguro, pero tampoco hay que ser muy lista para caer en la cuenta, por eso se lo chimpé a mis amigas, aunque mi hija no dijera ni mu al respecto. Tampoco culpo a mi yerno de eso, si ellos ya no están juntos tendrán que rehacer sus vidas. Pudo esperar un poco, eso es cierto. Que parece que cambió una por la otra y eso bien no está.

-Tú eres el verde -informo a Julia, pasándole su cubilete-. Conoces todas las normas, ¿verdad?


Pienso en el tiempo que dediqué a leer esta novela y sonrío. Cuánto la disfruté. Me atraparon las vidas de esos tres personajes tan especiales a quiénes los sinsabores dela vida les ha llevado a compartir casa y dificultades, pero que aún así terminarán por hacerte sonreír y transmitirte ternura. 

"Golpes de Luz" qué buen título de doble lectura para esta historia que me terminé estando de vacaciones y no pude reseñar justo después, pero no puedo dejar de hacerlo ahora, porque os animo a que os mudéis por unos días a Galicia, a la casa de la Luz, la abuela y viváis con ellos la temporada que Ledicia Costas nos ha inventado. Estaréis bien, muy bien. 

Tres personajes, tres narradores que nos van a ir contando su historia en primera persona. Luz, la abuela, menuda mujer, cómo le echa humor a esa vida ingrata que le tocó vivir. Julia, su hija periodista, que ha dejado Madrid y se ha ido a vivir con ella porque acaba de separarse y todavía está desubicada y triste. Y Sebas, el nieto, la tercera generación, que a sus diez años es el más sensato, el que pone un toque de serenidad en esa vida que comparten. Los tres personajes son perfectamente distinguibles a través de su vocabulario, del lenguaje que utilizan, de sus actos. Tres personajes muy bien perfilados con sus aristas, sus sombras y su enorme corazón asomando entre sus frases. 

Ambientada en un pueblo gallego la novela nos muestra temas tan importantes como el narcotráfico gallego, el acoso escolar, los malos tratos, la soledad, la vejez y sus cuidados, la conciliación, el amor. Cuántos temas desgraciados e importantes aborda y de qué forma tan sutil lo hace, devolviéndote una lectura llenita de momentos agradables. 

Con un punto de intriga en la narración que se irá desvelando a medida que vaya transcurriendo la trama, nos iremos encariñando con esos personajes, con su evolución gracias al estilo sencillo, llenito de humor, y evocador de la prosa de la autora. Escrita con un lenguaje salpicado de palabras gallegas en el caso de la abuela y de magia en el de Sebas y sus dos amigos (Guerrero y Noa), la novela es muy rica en acciones, en situaciones diferentes, unas veces casi rocambolescas de puro absurdas y otras profundas y muy serias. Tiene un ritmo muy ágil toda la narración gracias a los tres narradores que se van combinando para contar la historia y la sucesión de acontecimientos que les acontecen.   

Me la recomendó mi amiga Julia y no puedo dejar, a mi vez, de recomendarla también porque merece mucho la pena. No conocía a esta autora pero ahora no pienso dejar ni uno de sus libros sin leer. 


domingo, 22 de septiembre de 2024

Los regalos traen otros regalos.

 


Yo no sé qué quería aquel ave, no sé si venía a reprocharme mi desinterés inicial en su espectáculo, o a darme en la cara con un "¿Ves? ¡Ahora bien que te gusta! ¿Eh?" con retintín incluido. Pero el caso es que vino derechito a mí a una velocidad endiablada así que lo único que pude hacer fue defenderme con mi cámara, lo que más a mano tenía, colocarla entre su pico y mi nariz, que peligraba, y disparar. Eso hice. En defensa propia, lo juro. Pero lo atrapé, ya veis que lo hice.


En ocasiones los regalos traen otros regalos.
La agencia de viajes nos regaló un día en Puy du Fou en Toledo. Un detallazo, la verdad.
No sé por qué, anteriormente, no me había propuesto ir. Supongo que uno va eligiendo y eligiendo, y siempre quedaba un poco a desmano.
Una vez allí, tampoco, de primeras, lo de la cetrería me apasionaba.
Pero aquella melodía junto al tono del cuento, más la pericia y aquellas aves con sus vuelos... ganaron mi voluntad.
Como decía aquel de la canción: La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...

Una gozada.








sábado, 21 de septiembre de 2024

Atardecer en Alghero

 


Si alguna vez no supieras qué regalarme, 

regálame un atardecer en Alghero. 








domingo, 8 de septiembre de 2024

De murales del mundo - Francia y Suiza

 



Hoy, mientras comíamos, les dijeron a mis sobrinas de volver a esquiar. Fue un retazo de conversación, uno de esos que se te cuela entre los silencios de la tuya propia. Apenas una frase. No escuché más. 

Pero ya mi caprichoso pensamiento se detuvo un segundo lo suficientemente largo en ella, como para que algo se activara, se impulsase y cogiera tal carrerilla por mi memoria que yo visualizara mi última vez en la nieve, los Alpes y aquellos alpinistas subiendo en frente de nosotros. De ahí me ha venido a la cabeza aquel mural tan precioso que había en Chamonix donde se les homenajeaba. Cuando he llegado a casa he sentido la necesidad de volver a mirarlo. Me pareció entonces tan llenito de detalles y color, tan cuidadosamente dibujado, tan bonito. 

Y ya, sin querer, he ido saltando de mural en mural, de ciudad en ciudad, Chamonix, Annecy, Lucerna, y he vuelto a Francia y a Suiza, he vuelto a viajar saltando de mural en mural.

Cuánto se descubre y se aprende viajando. Cómo se agranda y enriquece la vida. 











viernes, 6 de septiembre de 2024

Para la colección de los aseos: 6 ejemplares más.

 


A ver, un poco de atención, ¿me leéis? Tenemos las colecciones manga por hombro. No nos despistemos que ya ha llegado septiembre, hay que espantar a esa mosca pesadísima que llaman pereza, porque arranca el curso y nosotros somos gente activa. ¡Venga! hay que ponerse a ordenar y pegar cromos.

Hoy le vamos a dar un empujoncito a la colección de los aseos. Esta colección me gusta porque es un reflejo de la vida misma.

Antes de seguir, os recuerdo que si queréis repasar los que llevamos, están todos agrupados en esta etiqueta de mi blog:

Rocío Díaz Gómez : Resultados de la búsqueda de aseos (rociodiazgomez.blogspot.com)

En esta ocasión, me vais a permitir que hagamos una entrada muy variada con 6 ejemplares muy diferentes pero igualmente valiosos: 2 ejemplos de aseos que podríamos decir que hasta son bonitos, los han señalizado con mucho gusto ¿No os parece?. A continuación, dos de carteles que me parecen muy ingeniosos y te roban la sonrisa, y por último, dos completamente visuales y más jocosos. 

A mi los seis me gustan mucho. A ver qué os parecen a vosotros. 

Muchas gracias a todos los amigos que se topan con algunos de éstos y luego me los regalan. Así da gusto.

¿Habéis leído los carteles? 

Pura poesía. 











miércoles, 4 de septiembre de 2024

"Purasangre" de Noelia Lorenzo Pino. Reseña Literaria

 


Pues ocurrió que al final no me pude resistir y pudo más la curiosidad de saber que había pasado con Lur y Guillermo, y con Maddi y Fidel. Así que dejé empezado otro libro y me tiré de cabeza a continuar con la saga de las dos ertzainas Lur de las Heras y Maddi Blasco de la autora Noelia Lorenzo Pino.

Os recuerdo que el primero había sido "Blanco Inmaculado", el último que he reseñado y ahora le toca a "Purasangre", otro caso distinto. Pero también me ha atrapado desde las primeras páginas.

En este caso el argumento se centra en la desaparición de una adolescente, que de pronto no vuelve a casa por la noche. Da la casualidad de que es la nieta de la vecina de Lur, Rosa, que había sido muy amiga de su abuela, y baja a pedirle ayuda. 

Espacialmente se desarrolla en Irún, aunque se toca algo de Bilbao. Y temporalmente discurre en una semana, la semana que tardan en resolver el caso, a contrarreloj,  y que coincide con la forma en que la autora ha elegido para estructurar toda la novela. Día por día. Como me ha ocurrido con la anterior novela, creo que la intriga está bien dosificada. También hay muchos giros en la acción y eso hace que la atención no decaiga. La acción coge carrerilla debido al peligro inminente y el ritmo se vuelve muy ágil.

La prosa de esta autora es sencilla pero es efectiva. Hay descripción pero está muy salpicada de diálogos entre distintos personajes y eso vuelve la novela bastante entretenida y amena. 

Se tocan muchos temas: Las relaciones familiares, el duelo, las adicciones, la amistad, el machismo, la enfermedad...

En la primera novela teníamos una secta, y aquí tenemos muchos adolescentes con sus líos sentimentales y de cabeza. El giro que sufren algunos personajes en el epílogo me ha parecido un buen broche.

Bueno, no cuento más. Os recomiendo mucho esta saga policíaca de Noelia Lorenzo Pino. En primer lugar hay que leer "Blanco Inmaculado" y después "Purasangre". La autora tiene otra saga de cinco novelas, con otros personajes principales, que yo aún no me he leído, pero ya os digo que están en mi poder así que... 




sábado, 31 de agosto de 2024

Adiós

 


Esta tarde pasó por casa para despedirse. 

Tiene buen color, está moreno. Por sus ademanes indolentes, podría parecer perezoso, pero en el fondo es la pura imagen del despiste propio de estos tiempos veraniegos. Luce la pinta que uno tiene tras una siesta, tras una tarde tirado sobre una toalla, tras un tiempo sin tiempo dedicándose a cualquier afición sin prisa. Es encantador. Tú lo sabes, yo lo sé, y sobre todo lo sabe él.

Aunque me ha confesado que se va cansadillo. Dice que con el calor que trajo no descansó bien. Dice que si madrugas para ir al trabajo, por la tarde quieres aprovechar para ir a la piscina y por la noche estás tan a gusto en las terracitas, las horas de sueño por muchas cuentas que hagas no salen. Que por eso había ido acortando los días, necesitaba tener más horas de noche. 

Como confesión con confesión se paga, por mi parte le confié, en voz baja, que no quiero que se vaya. Que vale, que sí, que lo comprendo, pero no quiero. 

Que me encantan las calles medio vacías y las verjas echadas de mi ciudad cuando él está por aquí. Que también me gusta más la oficina, la siento más silenciosa, más habitable. Que me gustan sus mañanas tibias para pasear y esos atardeceres suyos que prometen más fresco. Que no se vaya. Venga, no. Total, que al final le regalé una declaración de amor. 

Él ha intentado convencerme de que así es mejor, recordándome que en otoño los medios de transporte son más frecuentes, que la vuelta a la rutina es buena para escribir, que habrá más gente querida ya de vuelta por la ciudad.

Yo iba asintiendo a todo. Era verdad. Pero... él también era verdad.  E insistí: Que sí, que lo comprendo, pero no quiero. No quiero echarlo de menos. 

Y como en todas las despedidas que ya no tienen remedio, Agosto no dijo más, suspiró, se encogió de hombros, me dio un beso donde no os pienso decir y, comenzó a alejarse de puntillas. 

"Pues que sepas que a lo mejor te insulto, le he gritado, porque me has malacostumbrado y ahora ¿qué?" Y también a gritos, él me ha contestado: "Pues sí, insúltame, que desahoga mucho".

Maldito Agosto. Era encantador. 












viernes, 30 de agosto de 2024

"Blanco inmaculado" de Noelia Lorenzo Pino. Reseña Literaria

 



"Lur quiso llorar. La canción le recordó el malogrado estado de su cuerpo y sintió como si no fuera a estar sana nunca más. Ariadna Fritz apareció en su cabeza como un fogonazo. "¿Quién acabó contigo?", ¿Quién querría hacer daño a una niña?", preguntó para sí. Toda la vida por delante y en segundos su rumbo se había esfumado. Otro camino borrado del mapa. 

-Me gustaría hablar con el padre de la víctima -murmuró-. No estoy acostumbrada a hacerlo a destiempo y me pesa.

-Tenemos las grabaciones de las entrevistas. Algo es algo.

-Las grabaciones no muestran la reacción espontánea de las respuestas.

Maddi subió una ceja. 

-Me refiero a esas contracciones milimétricas de los músculos del rostro. Después de una pregunta el organismo responde mucho antes que lo demás. Es involuntario y a la vez sincero. Imposible contenerlo. 

-Me quedaría también con el brillo de los ojos.

-Exacto. -Sacó una libreta-.padre, vecino, y presidente dela FFADA. Nos espera un día variado.

-Me gustan los días variados. -La patrullera sonrió al decirlo. "



Volver a reseñar para no perder la cuenta. Para dejar(me) memoria. Para recomendar. 

Llego a este libro por Julia que siempre me indica bien. Desde que lo comencé me colé en esa historia y ya no he vuelto a salir hasta el final.  

De vez en cuando me gusta volver a los libros de género policíaco y más si se desarrollan en España o son de escritores nuestros. Nunca había leído nada de esta autora, Noelia Lorenzo Pino, pero me ha causado muy buena impresión. Esta novela "Blanco Inmaculado" es la primera de la serie de estas investigadoras protagonistas. El título me parece muy oportuno pues alude al color inequívoco de las ropas de los miembros del caserío donde ha aparecido la víctima. Van a ser muy importantes los colores en esta novela, puesto que se han identificado muy bien a varios grupos gracias a ellos. Pero vamos a ir por partes. 

En esta ocasión la investigación del crimen va a estar a cargo de una comisaría de la Ertzaintza, en concreto le corresponde a la oficial Lur de las Heras y la patrullera Maddi Blasco, que se van a ocupar del caso de la muerte de Ari, una niña de catorce años que vivía en una comunidad religiosa o secta, la de los Fritz. Los Fritz, que van vestidos todos de blanco y con apariencia un poco mojigata, viven en varias casas por distintas provincias y se dedican a la confección de prendas que luego comercializan. 

La novela está ambientada en la actualidad y en Irún, y su hilo temporal es lineal. Esta estructurada en varios capítulos que se corresponden con los días que durará la investigación. La historia tiene un ritmo ágil, no dejan de ocurrir acciones, los puntos de giro abundan y la intriga está bien dosificada.

Los personajes principales, la pareja de investigadoras (la oficial y la patrullera), están muy bien perfilados. Dos investigadoras cuyas vidas no tienen nada que ver, pero ambas son mujeres peleonas y tienen que lidiar, además de con el trabajo, con los propios problemas, en el caso de la primera ocasionados por una enfermedad y en el de la segunda de índole sentimental. Aunque son personajes que no se conocían, han empastado muy bien y hay empatía entre ellas. La autora nos lo va mostrando a través de sus diálogos que son muy naturales, muy creíbles, por sus gestos, otra forma de describirlas, cómo la simpatía es mutua y su relación va ganando en confianza. Además de ellas, vamos a tener unos cuántos personajes secundarios. Algunos son compañeros de ellas de la comisaría, y los otros son los Fritz, los habitantes del caserío que se ha incendiado y donde ha aparecido el cadáver de Ari. Con pocos pero certeros rasgos están muy bien caracterizados y rápidamente son muy distinguibles, no solo ellos sino también la relación que mantienen con los demás.

El narrador es una tercera persona que nos va llevando de la mano por ambas tramas, la de la investigación del asesinato, y la de las vidas de las investigadoras. Esta segunda trama es la que, presumiblemente, continuará y servirá de unión con las demás novelas que forman parte de esta serie. 

No quiero contar mucho no vaya a ser que os destripe, sin querer, algún detalle de la intriga. Simplemente quería terminar con la recomendación de esta novela para los que gustéis de éste género. Yo no conocía, ya os dije, a esta autora y me ha sorprendido muy gratamente. 


jueves, 29 de agosto de 2024

Lluvia en agosto


 

Quería contarte que hoy vino la lluvia. 

Madrid la necesitaba para lavar la maloliente piel de sus aceras, regar sus sedientos parques y regalar a sus agostados madrileños el espejismo de un viento más respirable.

Estábamos tan contentos tras el anuncio de los sabios meteorólogos que fantaseábamos con guardar unos días las sandalias y arroparnos unas noches más como benditos.

Cuando hoy de madrugada en las habitaciones resplandecieron sus relámpagos y las cortinas bailaron felices al son de los truenos, cuántos adormilados no se echarían la sabana sonriendo como bebotes satisfechos. Sabiéndola ya en casa, sabiéndola más nuestra. 

Infelices, infelices, infelices. Y mil veces infelices más. 

Quería contarte que hoy vino la lluvia, una lluvia moderna que traía una maletita de chubascos de mentirijillas (¿sería de cabina?) que nos chistaban burlones que quizá, ni tan siquiera, se quedarían una noche más. 

"Pero y ¿Ya se va?" preguntamos perplejos al primer rayo de sol que salió a media mañana. ¿Ya? volvimos a preguntar al segundo como amantes insatisfechos.

Pero ni los juguetones rayos de sol haciéndonos guiños, ni la tan anunciada lluvia que cual chula se diera la vuelta ante nosotros, se dignaron a contestarnos.

Y a los pobrecitos madrileños, hoy más pánfilos que chillones, que íbamos acarreando unos paraguas tan cerrados como los zapatos de cordones, solo nos consoló lo requetebonita que amanecía Madrid contemplándose, presumida, limpia y gris, en sus charcos.


 

domingo, 25 de agosto de 2024

"Barrios. Madrid 1976-1980" del fotógrafo Javier Campano. Madrid y sus descampados

 

Yo tenía un descampado. ¿Qué crío de finales de los setenta u principios de los ochenta, en Madrid, no tenía alguno cerca?

Salíamos en línea recta desde casa, atravesábamos la carretera, enfilábamos una calle estrecha como diez minutos y terminábamos en el descampado. Lo atravesábamos, subíamos un terraplén y llegábamos a casa de las tías. Las hermanas de mi padre vivían con sus familias en dos casas bajas, que compartían un patio grande. Ya no vivía mi padre pero teníamos mucho trato, a menudo venían ellas o íbamos nosotros. Hacia septiembre nos traían un cubo llenito de higos de sus higueras, a mi madre le encantaban y yo heredé el gusto por ellos. Pensar en mis tías me arranca enseguida una sonrisa. ¡Alhaja! decían al achucharnos. ¿Sabes esa sensación de cuando sientes que te quieren?

En ese mismo descampado, por junio, eran las fiestas del barrio y también, a finales de 8º de EGB, ensayábamos todas las tardes la coreografía de fin de curso. Poníamos el casette a todo volumen, nos tirábamos al suelo y a bailar la "La abertura de los locos" de Supertramp. Las veces que ensayaríamos...

En el complejo cultural El Águila de Madrid, ubicado en los edificios de la antigua fábrica de cerveza, hay una exposición sobre aquel Madrid. Se titula "Barrios. Madrid 1976-1980" del fotógrafo Javier Campano. Hay fotografías de los barrios de Vallecas, Usera, Tetuán, Hortaleza, Chamartín, Lavapiés... 

Yo estaba queriendo verla cuando de pronto me preguntó Isabel... Faltó tiempo. Pronto me di cuenta de que allí estábamos todos los que tuvimos un descampado. Cada uno iba buscando sus coordenadas en las fotos. Cómo ha cambiado Madrid... No encontré exactamente el que guardaba mi memoria. Pero anduve cerca. No es consuelo que tampoco lo encontraran otros. Pero la exposición de Campano nos devolvió al barrio, cada uno al suyo, y nos hizo sonreír, comentar, recordar, nos refrescó por dentro, y siendo agosto ¿Qué mas vas a pedir? 

Tú ¿No tenías un descampado?


Exposición PhotoESPAÑA: Barrios. Madrid 1976-1980 - Javier Campano | Comunidad de Madrid