Ya me he terminado otro libro y aún sin reseñar el anterior: "El amo" de Santiago Díaz. O lo que es lo mismo "Jotadé2". ¡Con lo que me gustó! Pero ¡déjate de novelas! esta vida sí que es un thriller, trepidante, no te da tregua, no te deja apenas llegar a todo, como para ponerte a escribir, para ello se necesita tiempo y calma, dos tesoros imprescindibles y que cada día parecen más lejanos. En fin... no nos vamos a quejar y a reseñar se ha dicho.
"El amo" es otro caso del Subinspector Juan de Dios Cortés, Jotadé. Un policía gitano, un personaje carismático que me ha atrapado por completo. Este caso comienza con el descubrimiento del cuerpo de una joven que aparece muerta pero bien colocadita en una parada de autobús. A partir de aquí comenzará a correr un caso de secuestros consecutivos de chicas y posibles asesinos en serie.
Estamos ante una saga que, al menos a mí, me va a tener entregada. En este caso otra vez la intriga está bien dosificada en capítulos cortos. La trama se divide en varias subtramas que iremos siguiendo de forma paralela hasta que confluyan. El ritmo vuelve a ser bastante ágil y mantiene la atención.
Los personajes principales siguen siendo los mismos. El protagonista es Jotadé, Juan de Dios Cortés, ese policía deslenguado y callejero, pero muy leal y honesto, que no deja de meterse en líos aunque a veces salga bastante perjudicado. Es un personaje con sus aristas. Algunos de sus compañeros son los mismos del libro anterior, los del equipo de Iván Moreno, compañeros de la comisaria y también está Lucía que tiene su propia trama.
La ambientación está muy lograda, ambientadas en Madrid y en la actualidad.
De nuevo el libro nos deja la puerta abierta a que habrá un tercero en el que seguiremos con la historia de estos personajes. Y la verdad es que yo encantada porque para mí este personaje es muy atractivo y me divierte mucho saber de sus peripecias, a pesar de que siempre esté rodeado de asesinos y momentos que no son precisamente divertidos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tus comentarios me enriquecen, anímate y déjame uno