Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

lunes, 22 de agosto de 2011

Los nombres de las grandes marcas



Os dejo con un artículo que a mí me pareció interesante. Va de palabras, claro. Es sobre los nombres de las marcas y lo encontré hace ya tiempo en la página de la FUNDEU.



¿De dónde provienen los nombres de las grandes marcas?

       
 
Una marca comienza como un producto con un nombre: Apple, Aspirina, BlackBerry, Coca-Cola, Google, Facebook, Juan Valdez, Mickey Mouse, Kleenex, Nike, Red Bull, Twitter, Sony, Yahoo!, Zara; con el paso del tiempo estos nombres han adquirido poderosos significados y, de alguna manera, se han compenetrado en nuestras vidas, a tal punto que hoy hacen parte de nuestro vocabulario cotidiano.
Adrian Room en su libro History of branding sostiene que «un nombre de marca efectivo se caracteriza por ser memorable, pronunciable, original y, en muchos casos, directa o indirectamente descriptivo del producto».
Sin embargo, no basta con que un nombre cumpla con estos requisitos si no se le brinda un soporte adecuado.

De hecho, el nombre es definido como la piedra básica en la construcción de la marca. Un buen nombre puede llegar a definir una categoría como ocurrió con Kleenex, el pañuelo desechable que posee la propiedad de la categoría. Incluso en muchos diccionarios aparece como sinónimo de pañuelo de papel. Al Ries sostiene que la marca debe apropiarse de una palabra en la mente del consumidor, una palabra que nadie más posea. La marca es dueña del nombre de la categoría cuando el nombre de la marca se utiliza genéricamente: «hágame una xerox», «los muebles son de formica», «deme un Juan Valdez».

Muchas de las marcas que hoy conocemos se originaron mucho antes de que naciéramos, pero otras, la mayoría pertenecientes a la tecnología, han aparecido recientemente. A continuación enumeramos algunas:

Apple. Es la primera empresa informática en romper con el género visual robusto de IBM. Steve Jobs decidió vender computadoras con el nombre de esta fruta, en homenaje a la casa discográfica de los Beatles. Además, Macintosh es una variedad de las manzanas californianas.

Aspirina. Es un producto creado en 1898. Está registrado en más de 70 países como medicamento para calmar la fiebre y aliviar el dolor. La sílaba «spir» indica la presencia del ácido salicílico, derivado de la familia botánica «Spiraea». El acetil aportó el prefijo «A» y el sufijo «in» creó una palabra que se puede deletrear de la misma manera en alemán y en inglés.

BlackBerry. Son los teléfonos inteligentes que permiten conectarse con el mundo y manejar la oficina desde la palma de mano, creado por Mike Lazaridis, fundador y CEO [consejero delegado] de Research In Motion (RIM). En el 2001 contrató a Lexicon Branding, una consultora de marcas experta en la creación de nombres, firma que sugirió el nombre Blackberry. La palabra Blackberry significa en español mora, fruto del moral de forma ovalada, dos centímetros de largo y color morado. La marca se hizo popular gracias a que muchos personajes de la economía y la política, entre ellos Obama, lo poseían.

Coca-Cola. Es una de las marcas mas poderosas del mundo, creada en 1886 por John Perberton de Atlanta EE. UU., quien elaboró una bebida no alcohólica a partir de hojas de coca y de extracto de nuez de cola. El tónico comenzó a gozar de gran popularidad por su agradable sabor y por sus virtudes euforizantes. Aunque el nombre provino de los ingredientes utilizados para su elaboración, el logotipo fue diseñado por Frank Robinson, el joven contable de la empresa.

Danone. Esta marca nació en 1919 en Barcelona cuando su creador Isaac Carasso fabricó el primer yogur industrial comercializado en Europa Occidental. El nombre Danone se deriva del nombre de su hijo, Daniel y de la palabra inglesa «one». La suma de la primera sílaba y el vocablo inglés dió lugar a «Dan-one».

Google. El buscador de Internet número uno del mundo, ideado en 1995 por dos estudiantes de Stanford, recibe el nombre del término con que el matemático estadounidense Eduard Kasner definió el número 10 elevado a la potencia 100. Pero la verdad sea dicha, el término «googol» es pronunciado por primera vez en 1938, por un niño de nueve años, llamado Milton Sirotta, sobrino del matemático Kasner. El gúgol («googol») no es de particular importancia en las matemáticas y tampoco tiene usos prácticos. Kasner lo acuñó para ilustrar la diferencia entre un número inimaginablemente grande y el infinito. Cuando éste nombre se fue a registrar para el buscador, un error tipográfico hizo que se registrase Google en lugar de «googol», hecho que beneficio a sus creadores ya que «googol» era un dominio que ya estaba adquirido.

Harley Davidson. Es la marca de motocicletas que nació en 1903 en un taller de Milwaukee, donde dos jóvenes, William S. Harley y Arthur Davidson, fabricaron su primera moto y para designar su «caballito mecánico» unieron sus apellidos. Pero la popularidad nace en la década de los cincuenta cuando Elvis Presley y Marlon Brando «montan» una Harley para mostrar el símbolo del espíritu rebelde y libre de su generación.

Mercedes-Benz. Es el nombre de la marca alemana de automóviles de la compañía Daimler AG. El nombre corresponde a una niña vienesa de once años, hija de Emil Jellinek, un entusiasta del incipiente automovilismo de principios del siglo XX. Jellinek hace un pedido de un nuevo diseño a Daimler AG con la proposición de otorgar a dichos coches el nombre de su hija Mercedes. El nombre tuvo tanta aceptación que se decidió utilizarlo para todos los autos fabricados por Daimler.

Sony. Es una marca japonesa que nació entre las cenizas de la segunda Guerra Mundial. El nombre fue creado por Akio Morita en 1946 basándose en la palabra latina sonus (sonido) y en la canción «Sonny boy».
       
Publicado 20/01/2011

domingo, 21 de agosto de 2011

Historia de las palabras - "La tienda de palabras" Jesús Marchamalo




HISTORIA DE LAS PALABRAS

¿Quién pronunció por primera vez "misterio"? ¿Quién escribió, cuándo aún nadie sabía su significad, la palabra "deseo"? Las palabras también cumplen años porque no han existido siempre. ¿Eso quiere decir que antes de que existieran esos sentimientos, esas ideas, estas palabras eran desconocidas para nuestro corazón, para nuestra inteligencia? Es posible que no o tal vez sí. Lo que sí es verdad es que los seres humanos seguimos creando palabras porque aún hay muchas cosas, muchos matices de la realidad, de la vida, que desconocemos. Cada palabra refleja el descubrimiento de una parte más del misterio dentro del cual vivimos.

Un filósofo José Antonio Marina, en su libro Etica para naúfragos, nos cuenta como curiosidad la fecha en que aparecieron algunas de las palabras que hacen referencia y matizan la tristeza:

Abatimiento (1460)
Congoja (1461)
Desconsuelo (1520)
Depresión (1880)
Consternación (mediados siglo XVII)
Melancolía (mediados siglo XVII)
Nostalgia (1884)
Añoranza (1895)

Pág. 272 de La tienda de palabras
Jesús Marchamalo


viernes, 19 de agosto de 2011

Un poema de Aureliano Cañadas...





PESCADO


Y me enganchó la boca
con el terrible anzuelo de su boca,
me arrastró hasta la luz del sol, el aire,
y me dejó morir sobre la arena
                                                  despacito.



Aureliano Cañadas
"Doble vida"

El lenguaje en la Jornada Mundial de la Juventud


Ayer la Fundación de Español Urgente del BBVA nos hacía unas recomendaciones lingüisticas como consecuencia de todas las noticias que han aparecido a raíz de la celebración en Madrid de la Jornada Mundial de la Juventud.

Creo que está bien recoger algunas de ellas y subrayarlas por son interesantes:

- Las misas se CELEBRAN, se OFICIAN o DICEN. No se dice DAR MISA.

- Solo se CANTA MISA cuando es la primera que celebra el sacerdote que acaba de ordenarse.

- Las homilías se PRONUNCIAN.

- Es correcto tanto viacrucis como vía crucis. Da igual junto o separado.

- La nueva Ortografía de la lengua española aconseja escribir con minúsculas términos como: papa, sumo pontífice, vigilia, eucaristía, liturgia de la palabra, confesión, comunión o papamóvil.

- Los nombres propios se escriben con mayúsculas pero los comunes con minúsculas. Luego se escribiría: catedral de la Almudena, basílica de El Escoial, plaza de la Cibeles, plaza de Colón, plaza de la Independencia, paseo de Recoletos...

jueves, 18 de agosto de 2011

Cuatro poemas para adultos de Gloria Fuertes



Ayer tropecé de nuevo con la poesía de Gloria Fuertes. Con esa poesía para adultos que a mí, que crecí oyendo sus poemas para niños, me sorprende y me emociona...

En julio hizo años que nació, vamos a recordarla releyendo algunos de esos poemas que tanto merecen la pena.


Escribo
Escribo sin modelo
a lo que salga,
escribo de memoria
de repente,
escribo sobre mi,
sobre la gente,
como un trágico juego
sin cartas solitario,
barajo los colores
los amores,
las urbanas personas
las violentas palabras
y en vez de echarme al odio
o a la calle,
escribo a lo que salga.



Algo sucede
Algo me pasa que en mi pecho existe.
Vuelan hormigas y discurren peces.
Suena la sangre y el tambor convoca.
Hay un incendio cerca de mi pulso.
De nuevo el tigre lanza su mensaje.
Tiene mi cama sed de otra figura.
Vuelven las venas a cantar presagios.
Torna el insomnio con sus mil disfraces.
Lavo mis manos para hacerlas suyas,
peino el cabello, río a las vecinas.
Y cuanto miro se convierte en agua.

¡Esto es amor y lo demás miseria! 





Las cosas, nuestras cosas...

Las cosas, nuestras cosas,
les gustan que las quieran;
a mi mesa le gusta que yo apoye los codos,
a la silla le gusta que me siente en la silla,
a la puerta le gusta que la abra y la cierre
como al vino le gusta que lo compre y lo beba,
mi lápiz se deshace si lo cojo y escribo,
mi armario se estremece si lo abro y me asomo,
las sábanas son sábanas cuando me echo sobre ellas
y la cama se queja cuando yo me levanto.
¿Qué será de las cosas cuando el hombre se acabe?
Como perros las cosas no existen sin el amo.





Sale caro, señores, ser poeta.
La gente va y se acuesta tan tranquila
−que después del trabajo da buen sueño−.
Trabajo como esclavo llego a casa,
me siento ante la mesa sin cocina,
me pongo a meditar lo que sucede.
La duda me acribilla todo espanta;
comienzo a ser comida por las sombras
las horas se me pasan sin bostezo
el dormir se me asusta se me huye
−escribiendo me da la madrugada−.
Y luego los amigos me organizan recitales,
a los que acudo y leo como tonta,
y la gente no sabe de esto nada.
Que me dejo la linfa en lo que escribo,
me caigo de la rama de la rima
asalto las trincheras de la angustia
que nombran su héroe los fantasmas,
me cuesta respirar cuando termino.
Sale caro señores ser poeta.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Hoy hace 75 años que murió Federico García Lorca



Hoy, esta noche, hace 75 años que mataron a Lorca en el barranco de Viznar.

Quería dejaros con un texto  que ya os había copiado en este blog, cuando os conté que estuvimos haciéndole un homenaje mis compañeros de la tertulia Rascamán y yo en el mes de junio. Tenéis reseña de ese viaje y en concreto de ese acto ya en varias entradas de finales del mes de junio y principios de julio, podéis consultarlas si os apetece recordarlo.

Pero permitidme que me repita solo un poco porque creo que merece mucho la pena tanto recordar a este poeta y dramaturgo que para nuestra cultura fue tan importante y desgraciadamente murió de forma tan absurda, como hacerlo con las palabras de Jesús Marchamalo que a mí me parecen tan emocionantes.

Este fue el texto, el retrato de Lorca, con el que yo intervine en dicho acto de homenaje.



"Qué miedo debió de pasar Federico la noche que lo mataron, decía Alberti con la resignación de lo inevitable. Él que ni siquiera se atrevía a cruzar la Gran Vía si no era del brazo de alguien. Siempre tuvo, Federico un temor reverencial, supersticioso, a la muerte. Temía morir ahogado, atropellado, despeñado, apuñalado, desangrado, enfermo y desahuciado. Temía la fuerte fatal e irreversible, la putrefacción y la nada. De ahí que intentara conjurarla con la macabra ceremonia de representar su propio velatorio. Se tumbaba en la cama con su mejor traje: los ojos cerrados, las manos de dedos largos, blancas como las de un médico, sobre el pecho, y describiía con todo lujo de detalles el atáud; el entierro, a hombros de sus allegados, por las calles llenas de baches de Granada; las lágrimas de sus deudos; el luto de sus compañeros: vecinos, admiradores; la congoja de los curiosos... Hay un cuadro de su amigo Dalí, Natura Morta, que representa a Lorca posando como un cadáver, y unas fotos de una de esas sesiones mortuorias que le hizo la hermana del pintor, Anna María, y que nunca quiso hacer públicas tras la muerte, la muerte verdadera del poeta.

Después se levantaba de repente, como un aparecido y se reía a carcajadas, los dientes blanquísimos, los ojos tristísimos velados de lo que sus amigos llamaban "intermitencias lánguidas". Esos momentos en que se ausentaba, se quedaba sin habla y sin música: la mirada vidriosa, perdida y triste.

La otra cara del poeta era la de los recitales, las canciones al piano. Nadie ni siquiera sus enemigos declarados, era inmune a su embrujo sentado al teclado, con un mechón de pelo caído sobre la frente despejada. Entonces no hacía ni frío ni calor, hacía solamente Federico. El de La Barraca y las Misiones pedagógicas, el amigo de Neruda, Buñuel y Prados, el Federico del viaje a NUeva York y a La Habana, el autor de éxito que saludaba desde la corbata de los escenarios de medio mundo, recogiendo aplausos y ramos de flores. Dibujó mucho, y pintó a la acuarela, nunca al óleo porque temía mancharse y que su madre, mamá, le regañara.

La tarde del 12 de julio de 1936 dejó en las oficinas de Cruz y Raya, la editorial que dirigía su amigo Bergamín, el manuscrito de Poeta en Nueva York, y una nota: "Querido Pepe, he estado a verte y creo que volveré mañana". Nunca lo hizo, la noche del 13 de julio estaba invitado a una cenaa la que no acudió. El resto de los comensales, entre los que se encontraba Luis Cernuda, estuvieron esperándole hasta que alguien llamó anunciando que acababa de dejarle en el tren, camino de Granada. Un mes más tarde, el 16 de agosto fue detenido. Después, no se sabe si la madrugada del día 18 o 19, fue conducido a un lugar en los alrededores de Víznar y, junto a un maestro de escuela y dos banderilleros, fusilado, sin ataúd, ni cortejo fúnebre, ni las manos sobre el pecho. Nunca se han conocido las circunstancias, ni qué miedos le asaltaron. Tenía treinta y ocho años, y la mirada triste."

Jesús Marchamalo
39 escritores y medio
Editorial Siruela

Últimas soluciones al juego de los destinos veraniegos imaginados y sus autores



Bueno, pues habrá que terminar el juego literario del fin de semana ¿No?

Solo han quedado sin completar dos lugares ficticios: Santa María y Jefferson en el condado de Yoknapatawpha.

La respuesta de Santa María era Onetti. El núcleo de su literatura se desarrolla en ese universo designado como Santa María. El camino que culmina en la fundación tal microcosmos se inicia en El pozo y se consolida definitivamente en La vida breve.

Y por otra parte, el condado de Yoknapatawpha (vaya nombrecito eh?) situado al norte del estado de Mississipi, es el lugar donde se desarrollan la mayoría de las novelas y cuentos de William Faulkner y está inspirado en el hogar natal del escritor, el condado de Laffaytette, también en Mississipi.

Bueno, no ha estado nada mal.

Muchas gracias a cuántos habéis participado. Reconozco que con este calor nada apetece demasiado, cuánto menos pensar un poco.

Pero cualquier día jugamos otra vez ¿no?

viernes, 12 de agosto de 2011

Un juego literario para estos días sobre algunos "lugares" o "destinos veraniegos" ¿Por qué no?




Os voy a proponer varios destinos ¿inimaginables? para estas vacaciones...

Pero antes os voy a proponer un juego para que os vayan sonando sus nombres. ¿O quizás ya os suenan? Si es así se trata de que los unais a sus "fundadores" ¿O debería decir sus "escritores"? para una primera toma de contacto.

En algún caso significativo habréis de unir el lugar con sus "habitantes", lo vais a reconocer rápido, no vais a tener problema.

¿Qué? ¿Viajamos?

¡¡Pues venga a elegir destino!!



Aquí va la lista de los lugares:


Comala

El País de Nunca Jamás

Macondo

La Cueva de Montesinos

La Tierra Media

Hogwarts

Springfield

Vetusta

La Tierra de Oz

La Santa María

Jefferson en el condado de Yoknapatawpha




Y sus "fundadores", "escritores" o "habitantes":


JK Rowling 

 Lyman Frank Baum

Juan Rulfo

JRR Tolkien

J.M. Barrie
Juan Carlos Onetti

Faulkner

Leopoldo Alas Clarín

Los Simpson

Gabriel García Márquez

Cervantes

jueves, 11 de agosto de 2011

Los otros lectores: "Los pescaditos de plata"



Sopa de letras

Por el tamaño y el brillo, parece una lágrima. Los científicos lo llaman lepisma sacharina, pero él responde por el nombre de pescadito de plata, aunque de pez no tiene nada y no conoce el agua.

Se dedica a devorar libros, aunque tampoco tiene nada de polilla. Come lo que encuentra, novelas, poemas, enciclopedias, poquito a poco, engullendo palabra por palabra, en cualquier idioma.

Se pasa la vida en la oscuridad de las bibliotecas. De lo demás, ni se entera. La luz del día lo mata.

Sería erudito, si no fuera insecto.

Eduardo Galeano




Por qué un libro constituye algo apetecible para un insecto? En primer lugar, porque está hecho de papel, que se fabrica con materias fibrosas, principalmente celulosa, substancia muy común en los vegetales. Numerosos insectos que se alimentan de plantas y son, por ello, naturalmente atraídos por la celulosa, encuentran en bibliotecas y archivos un magnifico hábitat. Un papel de buena calidad contiene alta proporción de celulosa, que le confiere mayor resistencia al envejecimiento, pero lo hace más apetecible para los insectos; uno de menor calidad, por su acidez, que acelera el envejecimiento y favorece la proliferación de hongos, es menos atacable por aquellos. La madera, las telas de cuadros, cortinas y tapices y los hilos, cuerdas y telas de las encuadernaciones contienen celulosa, por lo que algunos insectos que perforan y comen papel son, a la vez, sus enemigos.

Ciertos adhesivos usados en la encuadernación, y el apresto que recibe cada hoja de papel. pueden ser de origen vegetal o animal. Del primer origen son los engrudos, hechos con harina y aún usados; si no se les agregan substancias repulsivas de los agentes biológicos del deterioro, con seguridad atraerán diversos organismos nocivos. Los de origen animal, como la cola de carpintero, se basan en gelatinas. En las encuadernaciones modernas se emplean materiales sintéticos, tanto para costuras, que se realizan con fibras o hilos plásticos, como para cubiertas, que pueden ser de papel plastificado, o para el lomo de los libros. Igual que los tradicionales cueros y pieles, son frecuentemente atacados por los lepismas.

miércoles, 10 de agosto de 2011

"Tocar los libros" de Jesús Marchamalo




 "...como en los estratos geológicos de un yacimiento arqueológico, los libros permiten ir desenterrando los restos de todos nuestros particulares naufragios". Jesús Marchamalo

El libro del que os quería hablar hoy es uno muy pequeño, apenas 80 páginas si incluímos el prólogo de Luis Mateo Díez, pero no tiene desperdicio alguno.

Si os gustan los libros, los libros como objeto, si os gusta acariciarlos de vez en cuando tomándolos de nuevo en vuestras manos, si tenéis problemas para almacenarlos, si os duele desprenderos de ellos, si os da pena escribirlos o no, dejais vuestra huella en ellos, en fin, si además de leer os gustan los libros, os gustará este libro.

Porque habla de todo eso: De contar los libros que uno tiene, de la forma de ordenarlos, de ponerle anotaciones, de los ex-libris, de las dedicatorias, de reubicarlos, de dónde nos gusta leer... Porque al ir leyéndolo te das cuenta de que tal y como uno mismo tiene sus manías para con ellos, así las tienen los demás, incluídos importantes escritores.

Faulkner, Cortázar, Lampedusa, Borges, Octavio Paz, Auster, Salinas... muchos autores desfilan por estas pocas páginas, cada uno con sus manías y sus debilidades para con los libros. Si tienen algunos de dudosa clasificación, si tienen otros que a pesar de haberlos leído ya no se acuerdan de qué iban, de la cantidad de libros tan enorme que se acumula, de si deciden terminar o no de leer un libro aunque ya lo esté sufriendo... ¿No nos pasa eso a todos los que leemos?

"Si alguna vez se han deshecho de una caja de libros, sabrán de lo que estoy hablando. Uno puede sacar de casa prácticamente cualquier cosa sin que su estima social se vea mínimamente mermada: se pueden cambiar los muebles de la cocina, las butacas estilo Imperio del salón, el tresillo, la cómoda isabelina de la abuela Maximina, cualquier cosa, menos los libros."

El libro tiene cuatro partes: El orden y el concierto, Cómo deshacerse de quinientos libros, Un libro cada treinta segundos y Libros esguardamillados.

Un libro muy ameno y entretenido que se lee en un suspiro no tanto porque es pequeño de páginas sino porque está lleno de anécdotas relacionadas con los libros, los escritores y los lectores.

Un libro que comenzó siendo una conferencia y que luego ha tenido su particular y diferente historia que también se cuenta en él.


En fin... que a mí me ha encantado porque habla de lo que nos suele pasar a todos a quiénes nos gusta leer, y nos gustan los libros, nos gusta cuidarlos, guardarlos, atesorarlos, acariciarlos... verlos ahí, donde sabemos qué están.

"Hay libros indispensables que nos obligan a poseerlos, a conservarlos para hojearlos de vez en cuando, tocarlos, apretarlos bajo el brazo. Libros de los que es imposible desprenderse porque contienen fragmentos del mapa del tesoro."


martes, 9 de agosto de 2011

De adivinanzas y calambur



A estas alturas de la vida todos habréis oído o incluso repetido algunas de éstas adivinanzas:

Blanca por dentro, verde por fuera, si quiere que te lo diga, espera (La pera)
Dicen que son de dos, pero sólo son de una (Los dedos)
No pienses en otras cosas que las tienes en el mar, o las ves llegar furiosa, o las  ves mansas llegar (las olas)


Sí ¿verdad? Son de toda la vida...




¿Pero sabéis que es un CALAMBUR?

Muchos diréis ¡¡el nombre de un editorial!! Porque sí, efectivamente lo es.

Pero no, además del nombre de una editorial es otra cosa... Venga que sí... Que sí lo sabéis... Tiene algo que ver con esas adivinanzas que os he dicho...

¡Claro!

Dice el diccionario de la Rae:

calambur.

(Del fr. calembour).
1. m. Ret. Agrupación de las sílabas de una o más palabras de tal manera que se altera totalmente el significado de estas; p. ej., plátano es/plata no es.



Efectivamente el "calambur" es la figura literaria, el juego de palabras que se utiliza mucho en las adivinanzas: las mismas letras, el mismo orden y dos significados radicalmente distintos.


EL DULCE LAMENTAR DE DOS PASTORES
EL DULCE LAMEN TARDE DOS PASTORES


Esta figura que consiste en unir las sílabas de dos palabras contiguas, formando palabras de sentido distinto también sale en el libro que estoy leyendo: "La tienda de las palabras" de Marchamalo. Un libro en el que se tratan muchos de estos juegos. Os copio donde habla de ello:

El segundo juego de la página 52 ( el que os he copiado un poco más arriba) está sacado del libro de Monterroso "La letra e" donde hay otro también bastante gracioso:

EL HACEDOR MIRA UN AVE SIN ALAS TIMADA
EL HACE DORMIR A UNA VECINA LASTIMADA

La literatura está llenita de calambur más o menos famosos.

Dicen que el uno de los más famosos de la historia se atribuye a Quevedo que llamó "coja" a la Reina Mariana de Austria, segunda esposa de Felipe IV, sin que se ofendiera. Se presentó ante ella con una flor en la mano y el calambur en la boca:
"Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja"
(Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad es coja".


...salí sin ser notada, (...) / a oscuras y en celada.
...salí sin ser notada, (...) / a oscuras y encelada.
San Juan de la Cruz (Fragmento de "La noche oscura")


"Con dados ganan condados" (Góngora)

"¿Con que dice que es conde? Querrá decir que esconde algo"
Benito Pérez Galdos, El caballero encantado


Curioso ¿Verdad?

Pero a veces pueden ocurrir estas situaciones como la que he encontrado en la red y que os copio aquí:

Calambur inintencionado


Sin embargo, este doble sentido de los calambur no siempre es intencionado y a veces ha traído más de un problema. Por ejemplo, en Abril del 2007 Telemadrid lanzó una campaña de publicidad con el lema:
Telemadrid, espejo de lo que somos.

utilizando este eslogan tanto en los anuncios en la propia televisión como en vayas publicitarias, periódicos, etc. Sin embargo, pronto se difundió el segundo sentido de esta frase:
Telemadrid, Espe jode lo que somos.

Dando la casualidad que Esperanza Aguirre (Espe) era en esos momento presidente de la Comunidad de Madrid, y había sido acusada por los propios empleados de Telemadrid de "influir" en los espacios de información de la cadena. Claro está, tras popularizarse este segundo sentido se retiró la campaña publicitaria.

 

lunes, 8 de agosto de 2011

"Esta es mi habitación..." José Cereijo




Esta es mi habitación...


Ésta es mi habitación, ésta es mi casa. Mira

los árboles, ya viejos, pero que todavía

saludan tiernamente la nueva primavera.

Mira el lugar en el que vivo. Nunca

has estado tú aquí,

pero yo lo he vivido mil veces con tus ojos.


Y todas estas cosas que ignoras, te conocen.


José Cereijo






jueves, 4 de agosto de 2011

"La mina soy yo..." Ray Bradbury "Zen el arte de escribir"




Todas las mañanas salto de la cama y piso una mina. La mina soy yo.

Después de la explosión, me paso el resto del día juntando los pedazos.



Zen en el arte de escribir
Ray Bradbury

miércoles, 3 de agosto de 2011

"Póquer de ases" de Manuel Vicent



"Lo imaginaba adolescente en los topes del tranvía bajando hacia las playas de Argel, dispuesto a pegarse un baño junto con otros muchachos ára­bes, todos hermanados por la misma luz, por la misma pobreza. Pegarse un baño, en el argot del francés de Argelia, es una expresión que incluye lo que ese acto tiene de combate al abrazarse al agua, dejando que sea el mar el que te azote. Aprendió la libertad de la miseria. Todos eran pobres en aquella arena deslumbrada de Argel, entre barcas con pantoques color naranja, el adolescente Albert Camus y sus amigos árabes en cuyos cuerpos desnudos res­balaba el mismo sol mojado. La dicha aún tenía sentido: empezaba y terminaba en la piel..."




¿A qué apetece seguir leyendo? Pues es el comienzo del libro del que os quería hablar hoy.

Tengo otra vez atasco con las reseñas de libros que he leído. Os debo algunas. Así que vamos a por otra.

Os quería hablar del libro "Póquer de ases" de Manuel Vicent.

Cómo podéis imaginar por el comienzo que os he copiado, es un libro en el que el autor hace un retrato tanto literario como psicológico de 31 personajes de la literatura de siglo XX: Camus, Miller, Becket, Cortazar, Greene, Casares, Joyce, Faulkner, Lampedusa, Céline, Parker, Conrad, Woolf, Scott Fizgerald, Thomas, Capote, Pessoa, Pla, Williams, Rilke, Proust, Gide, Kafka, Stein, Hesse, Baroja, Hemingway, Benet, Borges, Azcona, y Mann.

Provienen de pequeños artículos o "daguerrotipos", nombre de la sección del suplemento Babelia en la que han ido apareciendo la mayoría de los textos. Son apenas tres hojas para cada personaje pero escritas con esa prosa poética de Vicent, esa forma de contar las historias que te las hace tan agradables casi entrañables y querrías que no acabaran.

A mí me ha gustado mucho. Me encanta como escribe Manuel Vicent, como cuenta las historias salpicándolas de anécdotas, diciendo las cosas claras pero al mismo tiempo de forma tan amena, cercana, afectiva. Os dejo con un ejemplo donde habla de Rafael Azcona:

"Nunca contó un chiste, pero no decía nada que no fuera sorprendente y divertido. Nadie veía lo que él veía. Azcona tenía el don de convertir lo cotidiano en surrealista y por muy extraña que fuera su salida, al final llegabas a la conclusión de que tenía razón y que te acababa de mostrar el revés del espejo. Antes de volver a casa a pie o en autobús, en la sobremesa con los amigos, había desmitificado el amor, la patria, Dios, la iglesia, la política, el dinero, el ejército, los banqueros, los obispos, todo con ejemplos y datos concretos, inapelables, sin retórica alguna, sólo con la ayuda de un par de orujos".

Y en otros de forma tan poética, como en éste sobre Rilke:
"Lo suyo era rozarse con las amantes como con las alas de los ángeles. Buscaba una mujer que fuera guardiana de su soledad. Por lo demás el poeta solo necesitaba silencio. Clara le dió el silencio y la lejanía..."



Las páginas que hablan de Benet me gustaron especialmente, donde alude claro a su relación con su amigo Martín Santos:
"Sabían que un día romperían a escribir y en este sentido se vigilaban mutuamente como corredores antes de sonar el disparo de salida".

Hay muchas notas autobiográficas en el libro porque ha conocido a algunos de los autores de los que habla y con otros al menos ha coincidido alguna vez. Y desde luego por todos siente admiración.

Es un libro que se lee muy rápido, no solo porque sea corto, sino por lo ameno y entretenido que es.

Está salpicado de caricaturas de los escritores que preceden a su texto. Estas ilustraciones están a cargo del ilustrador Fernando Vicente. Os he puesto algunas. Están bien ¿verdad?

Y lo mejor de este libro es que puedes aprender. Me gustan los libros en los que además del placer de la lectura está el de enseñarte, sobre todo si es literatura.

Está editado por Alfaguara, pero ya lo tenéis en bolsillo, mucho más económico.

Yo desde luego lo pienso releer, a la menor oportunidad.




martes, 2 de agosto de 2011

Más nombres originales de tiendas... a lo largo y ancho de este mundo.




Hoy os traigo unos pocos ejemplos más de nombres de tiendas que han llamado mi atención a lo largo y ancho de este mundo. Ya sabéis que tengo debilidad por este tipo de cosas. Ya he hecho algunas entradas más en este blog sobre ello:
http://rociodiazgomez.blogspot.com/search/label/Los%20nombres%20de%20las%20tiendas

En este enlace están todas las entradas que he escrito sobre este tema, una detrás de otra.


Es dificil elegir una frase o una palabra para nombrar lo que sea. Y tiene su importancia. Uno busca precisamente eso, que a alguien que pase por allí, aunque solo haya echado un ligero vistazo, le llame la atención por lo que sea, gire la cabeza para fijarse mejor y así quizás se le quede en la memoria y cuando lo necesite vuelva...

Me divierte encontrar esas frases en mi camino, esa forma de nombrar. No dejan de tener su mérito: alguien ha buscado algún recurso del lenguaje para hacer único a ese título.



Aquí tenemos, por ejemplo, algunos con nombre propio. Por definición los nombres propios (María, Manuela...) distinguen a un ejemplar de su especie. En estos dos casos vemos cómo han utilizado a los nombres propios para darles esa entidad de diferente, para subrayar que es único, distinto a los demás.

El rincón de María es una tienda de objetos para el hogar que está en Torrevieja.

En otros caso además de utilizar un nombre propio se utiliza un diminutivo, con lo cual se ha reforzado la diferencia. Manuela solo tiene una tienda, pero además no es una tienda cualquiera, es que es una tiendecita, pequeña... El uso del diminutivo la distingue de otras tiendas, y suaviza el significado, te lo aproxima, casi con cariño...
La tiendecita de Manuela está en Rota en Cádiz.

En otras ocasiones uno se tiene que quitar el sombrero ante el ingenio. Descubres por casualidad estos nombres y te sonríes... Qué mejor nombre para una tienda de arreglos de costura ¿no?


La aguja veloz, creo que hay varias sucursales, en este caso estaba en el barrio de La Viña en Cádiz.

O este caso, cómo nombre de bar no está mal ¿eh? "Hasta aquí llegué" y se da por supuesto que se quedó... claro.

El bar "Hásta aquí llegué" estaba en Vejer de la Frontera en Cádiz, en lo alto de una de sus cuestas...


¡Y qué mejor nombre para un establecimiento de depilación! Ya había visto otro parecido, está en otra entrada de este blog, que se llamaba "Bye, bye pelos". Pero oye éste es más nuestro...

"Adiós pelos" estaba en una callecita de Orihuela en Alicante.


"Continuará..."

lunes, 1 de agosto de 2011

Estoy leyendo este libro... Me gusta... La tienda de palabras de Marchamalo


¿USTED NO NADA NADA?

ES QUE NO TRAJE TRAJE


-Suena a juego infantil...
-Lo es, una broma inocente. Son palabras con doble personalidad, unas veces significan una cosa, y otras veces otra. Hay centenares: CURA, por ejemplo, es una manera de recuperar la salud, pero también es un sacerdote; CASTA significa linaje, y mujer que se abstiene de la sexualidad; PURO es un tipo de cigarro, y algo sin mezclar; GUÍA puede ser un libro, pero también un líder; por CAPITAL se entiende patrimonio, pero al tiempo es la cabeza administrativa de una región; CABO es un grado militar, y un accidente geográfico; hay FUENTES ornamentales y FUENTES de problemas. Algunas palabras tienen tantos sentidos, escribió un poeta, que vale la pena haber vivido solo para conocerlos -hizo una pausa, valorativa, y prosiguió- Imagine un cuchillo: sobre la mesa es un mero instrumento de cocina; en una panoplia, una pieza de museo, pero clavado en el cuerpo del delito se convierte en el arma homicida... Ocurre lo mismo con las palabras, cambian de significado en virtud de dónde estén colocadas, de su contexto. De alguna manera contienen en sí mismas el germen del juego. Utilizadas con ingenio sirven para construir frases realmente vistosas. Y muy económicas, claro, la misma palabra sirve para todo. Se amortiza enseguida.


EL CABO PRENDIÓ UN CABO EN EL CABO


...

Págs. 50 y 51 de La tienda de Palabras
Jesús Marchamalo

viernes, 29 de julio de 2011

Exposición "Retratos" en la azotea del Círculo de Bellas Artes hasta el día 31 de julio



No se necesita excusa para ir al Círculo de Bellas Artes de Madrid, siempre me ha gustado ese lugar, tan empapado de cultura y con esa elegancia añeja.

Pero además tiene el aliciente de su terraza. Cuánto me gusta. Siempre merece la pena. Ver el atardecer desde allí echarse sobre Madrid, con esa brisa que comienza a esas horas, qué gusto.

El fin de semana pasado volví a repetir la visita con la excusa (innecesaria cómo os decía) de ver una exposición de fotos que hay hasta el día 31. Por eso quería hablaros de ella hoy.

Se trata de una colección de retratos a cargo de los estudiantes del Master de Fotografía de la Escuela de Fotografía y Centro de Imagen de Madrid (EFTI).  Y están bien, la verdad. Algunas on muy curiosas.

Aún tenéis tiempo. 

Todavía estará el fin de semana. Y de paso que veis las fotos admirais ese Madrid que tiene a su alrededor el Círculo. ¿O era al revés? 

¿Se trataba de ver las fotografías y de paso Madrid, o de ver Madrid y de paso las fotos?




Ya sabéis que si hacéis doble click sobre las fotos se ven más grandes...

Esta era muy curiosa por lo actual, es un pantallazo del facebook...




















jueves, 28 de julio de 2011

Arcos de la Frontera y los escritores



Debe ser que de tanto trabajar y trabajar, me ha entrado nostalgia porque de pronto me he acordado de que no os había hablado de un pueblo que he vuelto a visitar (ya lo conocía) en estas últimas vacaciones.

Me refiero a Arcos de la Frontera en Cádiz. Bien bonito.

En lo alto de un desfiladero que hay sobre un río se agrupa y se derrama todo un pueblo blanco. Así es por fuera. Por dentro es un laberinto de calles muy estrechas que suben y bajan adaptándose al cerro en el que están, alternándose las casitas blancas con las fachadas de casas más señoriales.  Y en lo más alto una plaza con la Iglesia, el Parador, algunos monumentos más y una vista preciosa.

Por supuesto que merece la pena ir. Pero además es que a lo largo de sus calles había un montón de cartelitos con poemas dedicados al pueblo que es lo que yo en definitiva os quería enseñar...















miércoles, 27 de julio de 2011

"La llama" de Arturo Barea


El último libro que he terminado de leer ha sido la tercera parte de "La forja de un rebelde" de Arturo Barea, el que se titula "La llama".

En este libro, que termina con la saga, Barea nos habla de los años de la guerra civil española. Sobre todo del sitio de Madrid. Ahora que uno pasea tan bien por la Gran Vía madrileña atestada de coches y peatones la verdad es que cuesta pensar que durante mucho tiempo, muchos meses, el frente de batalla del asedio de Madrid estaba a muy pocos kilómetros y cada dos por tres estaba siendo bombardeada. De hecho se la conoció como "Avenida de los obuses".

Arturo Barea nos cuenta en primera persona como fueron aquellos años, y mientras lo hace vas viendo como la decepción se va apoderando de él, y mientras se va derrumbando España dividida en dos posturas irreconciliables, también lo va haciendo él a la vista de tanta violencia:

"Le hablé de la guerra, repugnante, porque enfrentaba a hombres de la misma sangre unos contra otros, en una guerra de dos Caínes. Una guerra en la cual sacerdotes eran fusilados en las afueras de Madrid, y sacerdotes daban su bendición al fusilamiento de pobres labradores (...) Millones como yo, que amaban a sus gentes y a su pueblo, estaban destruyecto o ayudando a destruir, aquel pueblo y aquellas gentes tan suyas. Y lo peor es que ninguno de nosotros tenía el derecho de permanecer neutral..."

Comienza la narración cuando nos cuenta el autor que se ha comprado una casa en un pueblecito de Toledo, en Novés. Allí es donde se ve inmerso a pequeña escala en el conflicto que se está viviendo en toda España. Las contradicciones de la República, con buenas intenciones, pero que no llegaba a todos. Y en la sombra los más poderosos conspirando para que hubiera un golpe de Estado. Barea en ese pueblo está entre los unos y los otros, pero consigue organizar un mitin, subrayándose su postura de izquierdas.

La verdad es que vas leyendo y se puede percibir muy bien el momento que estaba atravesando España, como si hirviera, a punto de estallar. Las izquierdas estaban divididas y por otro lado la derecha junto con la Iglesia se preparaba para levantarse.

Arturo Barea, pertenecía a la UGT, y trabajaba en el edificio de la Telefónica como censor de la prensa. Me ha gustado mucho saber de forma tan concisa lo que se hacía en la Oficina de Prensa que había allí establecida. A propósito de ésto Ignacio Martinez de Pisón tiene un artículo donde habla de ello, un artículo titulado "Un ejercito de poetas" del que os copio un par de párrafos porque habla de este libro de Arturo Barea:

"Parece ser que toda la documentación de la Oficina de Prensa Extranjera acabó perdiéndose. Sé de algún investigador que ha tratado infructuosamente de localizarla en diferentes archivos, y es una lástima porque la información allí contenida sería de gran utilidad para los historiadores que tratan de reconstruir la experiencia de los corresponsales extranjeros durante la Guerra Civil. La Oficina de Prensa Extranjera era el negociado oficial por el que todo periodista o escritor extranjero estaba obligado a pasar. Allí conseguía la pertinente acreditación y solicitaba todo aquello que pudiera necesitar para su trabajo: guías, intérpretes, autorizaciones, pases para el frente, entrevistas con personalidades republicanas...
Sin esa documentación, el historiador debe recurrir a otras fuentes vinculadas a la Oficina, y entre ellas destacan los libros autobiográficos de Constancia de la Mora y Arturo Barea. «Connie» de la Mora, que empezó a trabajar en la Oficina a comienzos de 1937 y no tardó en dirigirla, recuerda en Doble esplendor la atmósfera que se respiraba en aquellas dependencias, una atmósfera en la que la entrega y la fe de los colaboradores trataban de compensar la improvisación generalizada y la precariedad de medios. Pero la sección del libro consagrada a la guerra está llena de calculados silencios, y de todo lo que cuenta sobre esa etapa lo más interesante es su descripción del funcionamiento mismo de la Oficina, que ejercía a la vez labores de propaganda y de censura..."


En "La llama" desde esa posición privilegiada en plena Gran Vía que tenía el trabajo de Arturo Barea, nos va narrando al principio los primeros días de guerra en Madrid, cuando aún nadie era muy consciente de lo que estaba pasando y todavía la gente sale a comer el domingo al campo (como él y su amiga), o a la verbena... Sin embargo, poco a poco con tantos tiroteos en las calles o los bombardeos que comienzan no les queda más remedio que hacerse a la idea. Y comienza el desastre del asedio.

Aunque políticamente ya lo era. La Republica dividida, sus Ministerios totalmente ineficaces, los milicianos descontrolados. El pueblo quiere luchar por mantener la República pero los de arriba les decepcionan. También habla Barea de la "no intervención" de los países europeos.

"Nuestras órdenes eran más que simples: ¡teníamos que suprimir todo lo que no indicara una victoria del Gobierno republicano! (...) Pero cuando me enfrenté con los periodistas, me encorajinó la seguridad cínica con que daban nuestra derrota por cierta..."

A mí, claro lo que me gusta también de este libro, es cuando desde su puesto en la Oficina de Prensa Extranjera Barea habla de conocidos escritores. Os dejo con otro párrafo del artículo de Martinez de Pisón donde también alude a ésto:

"Por su parte, Arturo Barea (que acabaría detestando a Connie por su dogmatismo comunista) quedó al frente de la Oficina de Prensa Extranjera madrileña cuando, en noviembre de 1936, el Gobierno republicano se trasladó a Valencia, y en La llama, tercer volumen de La forja de un rebelde, nos dejó un pormenorizado relato de sus experiencias de la época. Por sus páginas desfilan los nombres de algunos corresponsales extranjeros. Aparece Ernest Hemingway presentándole a la que sería su tercera mujer, Martha Gellhorn: «Ésta es Martita. Tratadla bien, que escribe para Collier's. Una tirada de un millón...». Aparece John Dos Passos, «que hablaba de nuestros campesinos con una comprensión gentil y profunda». Aparece Josephine Herbst, que sería una espectadora privilegiada de la ruptura de la antigua amistad entre Hemingway y Dos Passos."
(Ignacio Martinez de Pisón "Un ejercito de poetas")

Y lo que se ve muy bien es la vida cotidiana durante la guerra, muy bien te puedes hacer una idea con las descripciones que se hacen en el libro. La violencia en las calles, la brutalidad de los bombardeos, los caídos en plena Gran Vía al cruzar la calle, el hambre que estaban pasando los madrileños, en intenso contraste con las visitas de las damas de la alta sociedad inglesa que venían de turismo. Eso es lo que más me gustaba del libro, lo bien que refleja cómo era la vida cotidiana en tiempo de guerra.

"Un día en mi desesperación, llevé conmigo a María para investigar el daño que había un solo avión Junker volando bajito sobre las casuchas de Vallecas en la tarde del 20 de enero y dejando caer un solo rosario de bombas..."

"...a las dos y cuarto de la madrugada me enfrenté con el micrófono en la cueva forrada de mantas y describí la trinchera de Carabanchel en la que nuestros hombres se habían instalado desalojando a la guardia civil de ella. Describí los refugios apestados a través de los cuales me había llevado Ángel, la carroña podrida del burro encajada por fuerza entre los sacos destripados, las ratas, los piojos, y la gente que allí vivían y luchaban..."

"...la muchacha que se asomaba a la portería de piedra e invitaba a las gentes a refugiarse allí porque su abuelito había hecho lo mismo hasta que una granada lo había matado..."

Es autobiográfico como los otros dos libros. El estilo del escritor es realista, objetivo, sin alardes ni adornos literarios de ningún tipo. Entonces tiene un valor testimonial. Claro, puesto que es una autobiografía, tiene unos condicionantes subjetivos que no se pueden evitar. Pero la intención clara de Arturo Barea al escribirlos era contarlo de la forma más realista y fiel posible y yo creo que en buena parte sí que está muy conseguido a juzgar por todos los datos que aporta.

Confieso que ya tenía ganas de terminar la saga, y este libro en particular. Ya estaba un poco cansada de tanta guerra en las últimas páginas. Pero reconozco que para quién quiera profundizar en este período de nuestra historia, es un libro muy recomendable, un testimonio de primera mano de aquellos años.

Porque aunque sí es cierto que estaba ya deseando terminármelo, yo estoy contenta de haberme leído los tres libros. Creo que he aprendido muchas cosas que no sabía. Me ha gustado mucho saber de aquel Madrid, cómo vivían, o más bien cómo a duras penas sobrevivían. Debió de ser horrible. Es muy curioso, y más que curioso tremendo, el contraste con otras ciudades, que se ve claramente cuando el autor viaja a Valencia a donde se había trasladado el Gobierno Republicano, era como si de pronto allí ya no hubiera guerra...

En fin, que si os interesa este tema, ya sabéis...

Perdonadme por la extensión de la entrada, pero es que no podía parar de escribir...