Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

lunes, 2 de noviembre de 2026

Orquesta Sinfónica Tecapo. Orquesta y coro. "Una noche en Broadway"

 

Hay planes que uno no tiene que organizar sino que, de pronto, aparecen. Te los proponen para el día siguiente sobran un par de entradas y, raro, rarísimo, no tenías plan y sin pensarlo mucho te dices ¿Por qué no? 

Y terminas viendo en el auditorio de un colegio (Cardenal Spínola) como actúa la Orquesta Sinfónica (Orquesta y coro) Tecapo. El espectáculo se llamaba "Una noche en Broadway" y tocaron canciones de varios famosos musicales como El fantasma de la Ópera, West Side Story, Billy Elliot, Cats... 

Es un grupo de aficionados, y la entrada era gratuita, y lo que es más importante estuvo muy, muy ameno. Eran canciones que más o menos todos conocemos, y ellos la vivían con sus voces, sus instrumentos, sus disfraces, su coreografías, su forma de revivirla. Daba gusto verlos. Disfrutamos mucho. Ellos haciendo lo que más les llena y nosotros con su "arte". 

¡Muchas gracias!













domingo, 1 de noviembre de 2026

1 de Noviembre del 26. Cementerios.

 



Parece que si no comienzo noviembre en un cementerio, me está faltando. 

Y no es que una no se acuerde de los suyos, siempre, si hay días que cualquier tontería vuelve como acuse de recibo de un recuerdo dormido. 

Será porque mis muertos queridos siguen viviendo dentro de mí, porque quiero que sigan participando de mi vida, porque me acompañan para espantar a la soledad con la que juego al escondite cada atardecer. 

No hay viaje del que no me traiga un cementerio, como me traigo un faro o una biblioteca. Son las señas de identidad del lugar y las chinchetas invisibles que yo necesito para sentir que estuve allí. Son lugares que siempre me prestan paz. 

Os traigo cementerios en los que he entrado y cementerios que pille al vuelo desde la ventanilla de un autobús. Cementerios de Suiza, Islas Azores, Gomera, Hierro, Lanzarote, Irlanda, Italia... lugares por donde pasé en los últimos dos o tres años. 

En esta vida certezas hay pocas. Por eso hay que saber vivir sabiendo que terminaremos en uno de ellos, que estamos de paso. 

Y si tenemos suerte, ojalá, con la ilusión también de que, además, terminemos en el corazón de los que nos conocieron y compartieron nuestra vida. Ojalá. 

En esta vida certezas hay pocas, ilusiones muchas más. 












sábado, 31 de octubre de 2026

Quizá sea yo, viento. 31 de octubre

 



Quizá sea yo, viento. 

Quizá seas tú, 

moneda que rizando el tiempo, 

baila conmigo, baila, flota conmigo, flota, sin voluntad de caer. 


Que sea mi aliento

el loco más cuerdo

que tararee, a voz en grito, en tu cuello, a tu oído, 

mi desnuda canción:

Felices tus días, tus pasos felices sientas.


Moneda que en el viento flotas, 

cuídamele, cuídamele bien,

líbranos de la tentación 

de caer. 



martes, 27 de octubre de 2026

"Caperucita en Manhattan" de Carmen Martín Gaite. Reseña Literaria

 




Por alguna extraña razón yo no me había leído "Caperucita en Manhattan" de Carmen Martín Gaite. Recuerdo que en su día me leí de la misma autora "Nubosidad variable" y me gustó mucho y, sin embargo, ahí se me quedaron muchos de sus libros como los eternos pendientes. 

El otro día uno de mis hermanos me lo envió diciéndome creo que te gustará. Y efectivamente así ha sido. Enseguida que comencé a leerlo me enganchó y regaló una sonrisa. 

Es un cuento, por supuesto, para adultos. Se trata de una especie de actualización del cuento de Caperucita, llevado a la ciudad de Nueva York. Sara Allen es la protagonista, la niña de diez años, que vive en Brooklyn, y que tiene una abuelita muy especial que fue artista en su juventud y vive en Manhattan. Tenemos un lobo que es el empresario Sr. Wolf, tenemos una cestita con una tarta de fresa que debe saber a gloria y tenemos un nuevo personaje Miss Lunatic, que es una maravilla. 

Está también ilustrado por Carmen Martín Gaite. 

Se lee muy bien, porque tiene unas 200 páginas, pero además es que es muy entretenido y ameno. Aborda muchos temas, pero sobre todo el tema de la búsqueda de la libertad, como no podía ser de otra forma en Nueva York. Pero también está implícito el tema de la soledad, el de sobreponerse al miedo, a la rutina, a los desafíos. Es un cuento muy vitalista, que parece ligero pero es un iceberg de profundo en sus temas. No te das ni cuenta cuando ya te lo estás terminando pero cierras la última página y deja un poso tierno y agradable flotando. 

El año pasado, 1925, hicieron cien años del nacimiento de la autora y da gusto volver a ella de vez en cuando. Yo tengo el recuerdo de su visita a mi Instituto cuando yo estaba en el BUP, me dejó impresionada su forma amena y ágil de conferenciar ataviada con su boina. Me ha gustado mucho redescubrir su "magia" en esta historia breve escrita con tanta delicadeza. 




domingo, 25 de octubre de 2026

Visita al Cerro del Tío Pío y el Parque de las siete tetas de Madrid

 


Estar cerca de la estación de metro de Portazgo en Madrid un sábado por la mañana, día de partido, con los aficionados del Rayo saliendo del Estadio, la policía montada cerca, por si acaso, y todos los vecinos y forofos tomando el vermú en la calle al sol de octubre, es una estampa muy bulliciosa y típica del Madrid Vallecano. Una delicia.

Seguir descubriendo la propia ciudad es una suerte. Ayer visitamos El Cerro del Tío Pío o el Parque de las siete tetas, en el distrito de Puente de Vallecas. Claro que había oído hablar de él, muchas veces, de su extensión y sus preciosas vistas, pero lo cierto es que nunca había ido, no es una zona que me pille cerca, ni de paso, nunca llegué. Y habrá quién diga ¿Y necesitabas una visita guiada para hacerlo? Por supuesto que no, pero si te cuentan su origen, su historia, cómo ha cambiado el paisaje y el perfil de Madrid a lo largo de los años, es mucho más instructivo descubrirlo. 

El Madrid de principios del mil novecientos cuando aún se cobraban tributos por pasar por Portazgo. El Madrid que iba quedándose con todos los pueblecitos de los alrededores, creciendo con ellos, en ellos, y por la carretera que iba a Valencia absorbió el Pueblo de Vallecas. El Madrid de las chabolas, el de la emigración de los años cuarenta, cincuenta, sesenta... del siglo XX. El Madrid de los ochenta, cuando ya había casas que les acogieran pero no había dinero y decidió cubrir todos los restos de las chabolas, la uralita, el amianto y demás y formó esos siete montículos artificiales, esas "siete tetas" bajo las que palpitan las vidas de aquellos que vivieron allí sin agua, sin luz, sin alcantarillado. 

El Madrid de ese fantástico Mirador donde hoy en día se celebran tantos cumpleaños familiares, hay conciertos de música, tantas sendas para pasear, se han rodado muchas películas y series, y desde el que se divisan, y puedes ir reconociendo, todos los edificios más importantes de muchos barrios como si fueras pasando lista a nuestro precioso patrimonio. 

Y yo echando de menos mi cámara... Pero volveré en un atardecer, y os seguiré contando. Volveré, seguro.











jueves, 22 de octubre de 2026

"La puta Margarita y otras flores de mi pueblo" de Cristina Armunia Berges - Reseña Literaria

 



Pues sí, me secuestró su título. Me pareció muy bueno. Y luego leí la reseña y dije ¡Venga!

Y la verdad es que me ha gustado porque es de amor, pero sin ser empalagoso ni demasiado explícito. Todo lo contrario. Es delicado. 

Se trata de la historia de un primer amor, entre chicas, en un pueblecito de Teruel.

Está muy bien ambientado en ese pueblo remoto, donde las descripciones se ocupan con detalle de los prados con sus plantas características, del río, de las edificaciones... además de las casas. Descripciones generosas. Y se desarrolla temporalmente en la actualidad. Aunque la autora ha roto la linealidad y nos anticipa algunos momentos, con lo cual el ritmo se vuelve más ágil, y por tanto la lectura.

Los personajes están bien definidos, tantos las protagonistas: Esther y Clara, como al tercer protagonista Ventura, un anciano del lugar que protege a Esther y está enamorado perdidamente de una prostituta, la puta Margarita, a la que también llegaremos a conocer mejor según va avanzando la historia. Cuatro personajes principales, aunque también hay un quinto, una amiga de una de las protagonistas, cuya propia historia también evolucionará. 

Es corta, y se lee muy rápido porque te atrapa la historia, tan de amor, tan costumbrista, tan normal. Es un amor primero, ilusionante, que te arrastra. Y las descripciones están muy conseguidas. Por otra parte, aunque es corto, toca muchos temas como las relaciones LGTBQ, o la violencia en las familias, o la tolerancia en los lugares pequeños, el desarraigo o la soledad... Muchos temas. 


martes, 20 de octubre de 2026

Los relojes de sol de Piamonte y Liguria

 



Todos los relojes de sol de Piamonte y Liguria

preguntan por ti. 

Y yo no sé darles más razón que el desgobierno

de la lluvia,

de tus rizos, de la indolencia.


Todos los relojes de sol se prendaron de tu sombra,

allí la retienen,

con mimos, veleidades y alguna que otra certeza.


No te la devolverán

aseguran

si tú no regresas.








jueves, 8 de octubre de 2026

8 de octubre de 2026

 



Como todos los 8 de octubre merendaré contigo un café con leche, donde mojaremos una tranquila y larga conversación con "algo rico". Debería haberme tomado un buen pedazo de tarta por tu cumple, pero lo cierto es que me ha dado nosequé comprármela sin ti. 

Como todos los 8 de octubre celebraremos el día que naciste y nos pondremos al día de nuestras cosas, las importantes y las insignificantes. Sobre todo las últimas, porque las importantes a veces me pregunto cuáles son. A medida que uno crece todo se va volviendo más relativo. 

Eso me decías tú siempre ¿verdad? "Bah Rocío no hagas caso. No sufras."

Me habría gustado elegirte un regalo y haber podido subir la calle para llevártelo. Me habrías recibido con tu sonrisa, como siempre cuando llegaba a casa. Casa. Tu casa, la mía, la de todos, decías.

Me habría gustado taaaaanto verte soplar las velas. 

Te echo mucho de menos, aunque vayas siempre conmigo. 

Feliz no cumpleaños, mama.


domingo, 4 de octubre de 2026

"El caballero incierto" en el Teatro Pavón

 





Ha vuelto el otoño, el de verdad, el otoño lluvioso y gris. Tras este verano largo y caluroso, se agradece salir a la calle y que no te pique el sol en la piel, que se pueda pasear la ciudad, tranquilamente a mediodía, cuando las terrazas están llenitas de gente ruidosa y sonriente, porque vuelven las ganas de hacer mil y una actividades.

Ha vuelto el otoño y vuelvo al teatro. A esa sensación de principio de curso donde se mezclan la ilusión y las expectativas, cuando sentada ya en la butaca, estoy esperando solo a que allá arriba, en el escenario, estalle la magia y me sorprendan e hipnoticen. 

Vuelvo al Teatro Pavón, que tiene esa fachada modernista y preciosa y que al menos desde la cuarta fila se ve muy bien. Y comienza "El caballero incierto", ese monólogo teatral escrito por Laila Ripoll que interpreta muy, muy bien Silvia de Pé, basándose en un personaje de la novela "La carne" de Rosa Montero, que por cierto yo no me he leído. 

Pero no quiero contar más del teatro. No quiero destripar nada. Solo que salí contenta, llena. Que me uní al coro de aplausos que estalló nada más terminar y nos pusieron en pie. Qué salimos contentos a ese Madrid donde la gente se había echado a la calle para tomar un vermú o comer en una terracita entre lluvia y lluvia. Qué animado Tirso de Molina con esa estación de metro que nos recuerda a Antonio Palacios que nos embelleció Madrid, qué bullicioso ese Lavapiés multicultural, qué llenas las exposiciones donde se habían agotado todas las entradas, qué rica la comida vegetariana y la bomba de nata (¿para compensar?) que merendé. 

Qué buen comienzo de temporada. 







martes, 29 de septiembre de 2026

Otra vez 29 de septiembre

 



Cuando llevan un 0 parece que cuestan más. 

Es abrir otra puerta, subir otro escalón. Iniciar otro párrafo, procurando no perder el tono, ni el hilo de la propia historia, dosificando puntos de giro y emociones, buscando la serenidad y ese escurridizo equilibrio.

Para concluir que digo yo que no será mala década, que viene aparejada de cambios muy importantes. Que los 6 siempre me han arropado y si da vértigo pues qué le vamos a hacer. Siempre me quedará el consuelo de escribir.

¿Nos vamos a inmolar rindiéndonos al mareo de las cifras y el tiempo que ya fue? Si la otra opción no nos conviene nada con la de cosas que aún quedan por vivir. 

Solo cabe dar gracias a esta vida que me ha permitido llegar hasta aquí como llego, mis padres no tuvieron esa suerte. Gracias por este viaje al que todavía le queda mucho mundo por enseñarme, muchos viajeros por presentarme. Gracias por todos esos momentos que guarda para mí bajo la chistera, momentos que me harán crecer, sentir y ser mejor persona. 

Toca seguir aprendiendo a vivir. Así que allá voy, con decisión, con la mirada atenta, con un 0 más, con el corazón lleno e ilusionada por descubrir cuánto de bueno aún me está esperando. 

Fue un jueves aquel 29 de septiembre. 

Felices mis días. Felices los que me acompañáis. 

Ojalá.


domingo, 27 de septiembre de 2026

Los nombres de los bares de aquella ciudad

 


Lo de aquella ciudad con los nombres de sus bares fue, cuánto menos, curioso. 

De pronto nos dimos cuenta de que abundaban los que hablaban de alguna mujer con un calificativo, por supuesto. Pero que no fueron ni uno ni dos, que fueron varios con los que nos cruzamos que aludían a alguna fémina. 

No sé por qué, pero a la vista está. 

Y pocos ejemplos traigo para cuántos vimos.

Tenía pendiente con otro cromo volver a nuestra colección de "Los nombres de las tiendas", quién dice de las tiendas, dice de cualquier establecimiento. Hoy tocan "garitos", bares. 

Ay el lenguaje... Qué importante es, cuánto transmite. 

No, no os voy a decir la ciudad que es. De pequeños nos enseñaron que está feo señalar. Pero dejamos huella, chicas. 








"La paciente silenciosa" de Alex Michaelides. Reseña Literaria

 



"Del amor. De que a menudo confundimos el amor con los fuegos artificiales. Con dramatismo y disfunción. Pero el amor de verdad es muy tranquilo, muy callado. Es aburrido, si se contempla desde la perspectiva del dramatismo exacerbado. El amor es profundo y calmado... y constante. Imagino que sí le das amor a Kathy, en el sentido auténtico de la palabra. Que ella sea o no capaz de dártelo a ti es otra cuestión."


Me he leído esta novela muy rápido, porque me ha parecido entretenida. Al final hay un detalle que me ha chirriado un poquito, la verdad, pero salvo ese detalle, la verdad es que la he leído muy bien. 

El argumento arranca contándote que Alicia Berenson, una pintora de renombre ha matado a su marido de varios tiros, y luego ha entrado en un mutismo del que ya no ha salido. Seis años después un psicoterapeuta llamado Theo Faber, obsesionado con el caso, se traslada de Unidad Psiquiátrica para poder tratarla. 

Me costó un poco entrar en la historia, demasiada explicación al principio por parte del protagonista que imprimía una ritmo más lento, pero una vez que ya pasa eso, la novela despega y toma carrerilla con un ritmo mucho más ágil. Está estructurada en pequeños capítulos, una veces narrados por el psicoterapeuta y otras veces son fragmentos del diario de Alicia de tiempos pasados, con lo cual tenemos a otra narradora. Esta alternancia, tanto en narradores como rompiendo la unidad de tiempo, también le da mucha agilidad a la novela. Influye también en que no decaiga el ritmo, la alternancia de los distintos puntos de giro que tiene la historia. 

En general no está mal esta novela. No voy a decir que sea inolvidable, ni de las mejores de novela negra que he leído. Últimamente tengo el listón bastante alto con una española que me dejó bastante impresionada ("La mala hija" de Pedro Martí). Pero ésta también a mí me ha parecido entretenida y como aborda la salud mental, tema que a mí me suele resultar interesante, pues yo me la he leído con gusto y rápidamente. 


"Casa" de Alejandro Palomas. Reseña Literaria

 



La última novela de Alejandro Palomas "Casa", es una historia para leer en calma, sin prisas, para dejarte embargar de la paz que transpira. 

Leerla ha sido como dar un paseo relajante al aire libre, entre árboles, respirando profundamente. 

El argumento nos habla de la relación de Mika, una niña de siete años cuyos padres se acaban de separar, con su abuelo Tadeo. Pedro, el padre de Mika, vuelve con la niña a la casa familiar para comenzar de nuevo, mientras intentar sobreponerse a la separación. Mika no entiende muchas cosas pero aprende con su abuelo, y de su relación con el bosque, a mirar el mundo. 

Es una novela que nos habla de recuperarse de las heridas, de los duelos, de las separaciones. Es una novela sobre el aprendizaje de vivir. Una novela sobre las familias, sobre su apoyo. Una novela sobre los silencios. 

Se lee muy bien, porque es una historia corta y se hace corta. La prosa de Alejandro Palomas es muy sencilla, muy directa y salpicada de sensibilidad. Alterna mucho la narración con los diálogos, que hacen la prosa mucho más ágil. Además son diálogos casi todos protagonizados por Mika, con sus ocurrencias, por eso tiene un punto de humor en el tono que viene de ese mundo mágico infantil acerca de cómo ven el mundo. La narración está salpicada de ternura. 

Reconozco que me han gustado más otras novelas del autor donde había más personajes adultos interaccionando, personajes muy singulares, en esta última novela me sobraba un pelín de "magia", es más como un cuento, pero en cualquier caso ha sido muy agradable su lectura, ha sido relajante. 



miércoles, 23 de septiembre de 2026

Hoy cumple años mi hermana

 



Tenía 12 años cuando adopté una hermana. No me sobraban ni uno solo de los que tenía, todos chicos, pero será que necesitaba una niña, bajita y miope, de la que fiarme en asuntos a los que mis hermanos no prestaban ninguna atención. Íbamos a la misma clase de séptimo, pero nos sentábamos lejos. Hasta el día que, por hilar una conversación con otra sin descanso, me cambiaron de mesa y fui a caer detrás de ella. No era muda, pero también conseguí que hablara y dos años después compartiríamos ya siempre pupitre en el Instituto. Así crecimos, bueno ella menos que yo, compartiendo palabras, clases y amigos. 

Su espíritu práctico revolotea cerca de mi querencia por las nubes, lugar donde se tejen las historias, hasta que me olvido de bajar y su mano regordeta tira de mí hacia el suelo. Ella es mi cable a tierra.

La mejor amiga de compras y viajes. Mi compinche de vida cultural, amigos y confidencias. Solo a ella le cuento de aquel o éste que roza mi piel, del nombre y la voz masculina que suena en mi cabeza, que habita mi cama y mi corazón. Y ella, siempre tan curiosa, acompaña mis zozobras, pero no pregunta. Qué bien elegía yo a los 12 años. 

Dice el calendario que cambiamos de década, que entramos en la que nos permitirá jubilarnos jubilosas. ¿Cómo pasaron tantos años? ¿Dónde están? ¿Cuándo nos convertimos en estas dos señoras que me chiva el espejo? Un año más dejaré que cambie de dígito seis días antes que yo porque es mayor y... 

Que levanten el vuelo todas las palomas de Madrid, que lleven sus mensajes por cielo, mar y tierra, que hoy mi hermana cumple años, los sopla fuerte y con pasitos breves y seguros sigue adelante.




domingo, 20 de septiembre de 2026

"El árbol hambriento" de Dublín

 








En los jardines de la Facultad de Derecho más antigua de Dublín (King’s Inns Park) está el que llaman "El árbol hambriento". 

Se trata de un plátano de sombra que fue plantado en el siglo XIX cerca de un banco de hierro, tendrá entre 80 o 120 años, y al ir ensanchando y ensanchando... se lo comió. 

A mí me recordó aquella escena de la película de JL Garci de "Volver a empezar": "La petición de la pareja ¿sabes cual fue? No consientas que ninguno de los dos quede solo ni un día."

Los dos se transformaron en árboles pero ya estaban juntos para la eternidad porque el roble y el tilo tenían un solo tronco. 





viernes, 18 de septiembre de 2026

Un virus se vino a vivir conmigo

 


Ayer conocí a un virus y se vino a vivir conmigo. Ya sabía yo que íbamos demasiado rápido, pero al final que si jiji, que si jaja, tonta de mí, me convenció.

Me prometió compañía leal y un finde excitante. Todo fuegos artificiales. Un vendehúmos. Esta convivencia me está costando horrores, se ha hecho dueño de mi nariz y de mi garganta, de mi cama y mi ánimo.  

No hago más que tomar bebidas calientes, a ver si le escaldo, un poquito solo, lo suficiente para que se encuentre a disgusto y tenga ganas de irse.

Además, me muestro desganada, apática y silenciosa, a la espera de que se aburra conmigo y más ganas tenga de irse.

Y, sobre todo, con la nariz colorada y sonándome todo el rato, con los consiguientes ruidos y secreciones, me he convertido de la noche a la mañana en la anti lujuria, y no lo disimulo nada, ya sabéis, para ver si así TIENE AÚN MÁS GANAS DE IRSE.

Y por si no se ha dado cuenta, en cuánto puedo, le soy infiel con el Bisolgrip, que ahora mismo me hace mucho más feliz que él.

¡Ay! Si yo solo quiero recuperar mi nariz, mi garganta y mi ánimo.

Esta convivencia ha sido un error. Yo ya me he dado cuenta, ahora se la tiene que dar él.

Se la dará. ¿Verdad?

Esto me pasa por hacerme caso de los virus, ni uno bueno, ni uno.


miércoles, 16 de septiembre de 2026

"Después de Kim" de Ángeles González-Sinde. Reseña Literaria

 


"Después de Kim" de Ángeles González-Sinde es una novela muy intimista que necesita leerse con calma, buceando en la historia de unos personajes.

El argumento nos cuenta que una pareja británica que lleva muchos años separada, más de veinte años, Geraldine y John, tienen que encontrarse y viajar juntos a España porque ha muerto de pronto su hija Kim, a la que se podría decir que no estaban muy apegados. 

A partir de ese momento la historia tendrá dos hilos temporales aunque siempre se va a contar en presente. Arranca con unas impresiones del padre, e inmediatamente se irá a un año antes cuando comienza la historia  cuando llaman del Consulado a la madre para decir que su hija ha muerto y va hasta la casa del padre para que viajen juntos donde vivía. A partir de ahí, mientras te va contando el presente de esa pareja ya mayor que no tenían apenas relación, pero que quieren descubrir qué ha pasado para que haya muerto su hija de pronto, la narración también irá volviendo al pasado para contar qué ocurrió con ellos cuando eran pareja, cómo se conocieron, se enamoraron, el porqué de su distanciamiento, las crisis, qué ocurrió después en la vida de cada uno... 

El tema de la obra es cómo afrontamos el duelo, cómo nos enfrentamos a él. Además, se explora cómo nos afecta una separación, cómo pueden cambiar las relaciones y las personas con el paso del tiempo. 

Escrita en tercera persona la narradora nos va a ir describiendo a los personajes de la historia a lo largo de su vida, cómo han sido, cómo han evolucionado, cómo llegan a ser porque les van cambiando las decisiones que toman o dejar de tomar, o simplemente la vida. Es una historia de personajes. Están muy bien construidos, se ve claramente su perfil y su evolución. Es un narrador omnisciente y la prosa es muy directa, sencilla, desnuda. Se lee muy bien, está bien escrita, pero tiene un ritmo lento, quizá a veces demasiado lento, para mi. 

Había escuchado hablar de esta historia antes como película que como novela. Así que yo, al leerla, me imaginaba a Adriana Ozones y a Darío Grandinetti como los personajes principales. Son dos intérpretes que me encantan y eso me guiaba en la lectura. Tengo ganas de ver la película, porque yo creo que, en esta ocasión, me va a gustar más la película que la novela. No suele ocurrir eso, pero la lectura de la novela a veces me parecía demasiado lenta, no pasaba demasiado en la acción.

No es una historia de intriga, no te resuelve todos los interrogantes, es una historia intimista de personajes, en este caso una pareja, un matrimonio que se separa con una hija, y cómo su historia ha influido en sus vidas y en la de la hija.  



lunes, 14 de septiembre de 2026

Y más aseos por el mundo de mis chicas

 




Los lunes uno necesita vidilla ante el páramo laboral que, esta mañana, se ha desenrollado ante nuestros ojos legañosos: 

¿Tantos madrugones quedan?

Así que vamos a poner más al día nuestra colección de aseos curiosos del mundo. 

Hoy las protagonistas son ellas, traemos unos aseos que mi compañera Pilar S. envió desde Braga que son muy graciosos sentaditos en el trono. Me encantan aseo y lectura juntos, lo tienen todo. Otros que me hizo llegar mi compañera de letras Mercedes de unos pobres (¿Quién no se ha visto así?) que no pueden más con la vida y sus ganas, desde Tarragona. Y por último los que me envía mi amiga Marián desde Rovaniemi, aquí mismo, Finlandia nada menos, y qué también son muy chulitos. 

Qué buenos los nuevos ¿verdad? 

Vamos, a por la semana, que es peor pensarlo, como todo. 





sábado, 12 de septiembre de 2026

12 de septiembre. Juanjo

 


Me gusta pensar que los que quería y ya no están, caminan conmigo. Mis padres, mis tías, mis abuelos, mi cuñadita, mi amigo. Voy por la vida muy bien acompañada, les invoco a menudo, quiero que sepan que les pienso, les siento, les pido que no me dejen. 

Hoy cumpliría años Juanjo, nos recordó Javier. ¿Cómo no acordarnos? Y me obligo a sonreír pensando en todas esas veces que compartimos risas con él. En las cenas por Madrid y los findes en Segovia. En sus historias de taxista, en sus ojos claros. Llegó a nuestra vida porque era marido de Julia, compañera de clase. Pero en 5 minutos Juanjo nos ganó con su franqueza, su talante cercano y su amabilidad, su disponibilidad y su indiscutible sentido del humor. A los 5 minutos era uno más. 

La enfermedad estiró una mano y le agarró de una pierna mientras corría. Pronto cojeaba. Javier decía "Juanjo tiene una encima..." cuando los médicos barajaron que si podía ser una "enzima", o si tal dolencia o la otra. Le hacían pruebas y bromeábamos con él quitándole importancia. Todas las enfermedades son malas, todas, pero algunas son especialmente crueles. La ELA, la esclerosis lateral amiotrófica, te agarra de una pierna, luego te abraza las dos y va subiendo para arriba y para arriba hasta que te abraza por entero, sin soltarte, tan fuerte que solo te deja mover los ojos. 

Las reuniones de Madrid y Segovia terminaron por ser alrededor de una cama. Picábamos algo aparentado normalidad, charlando, riendo, acompañando a Julia y Juanjo. Cuántas, cuántas tardes. Al principio Juanjo contestaba por un aparato que tenía, movía los ojos y se formaban palabras que el aparato reproducía. Más adelante ni eso. 

Qué difícil es escribir sobre las personas que quisiste. Necesitas muchos años. Qué escasas las palabras, qué pobre el lenguaje. Cómo araña a la amistad la maldita enfermedad, cómo muerde al amor y, aún así, cómo permite que aflore la maravillosa generosidad de algunas personas. La vida. Nos salvan aquellas risas compartidas, aquel tesoro, cuyo eco aún escuchas. Pensar en ellas. Sentirlas. Sonreír.

Feliz no cumpleaños amigo mío.


jueves, 10 de septiembre de 2026

Juan Calderón en el Café Comercial de Madrid

 






Mi querido Juan Calderón, artista y compañero de letras, ofreció este martes, 8 de septiembre, un recital en el Café Comercial, en el ciclo "Los lunes literarios" que conduce el escritor Rafael Soler, que ha siempre ha sido tan atento y amable con los miembros de mi tertulia literaria. La presentación la hizo otro compañero José María Herranz, poeta y editor, y tuvo una colaboración otro amigo de letras Juan Bautista Raña Domínguez, novelista y relatista. 

A todos los que he nombrado los admiro por su buen hacer en la literatura y he compartido con ellos muchos, muchos buenos momentos. Así que no me lo quise perder, no podía, a pesar de lo apretado del horario laboral y el tiempo que, sin remedio, se tarda en ir y venir en este Madrid. 

Sabía que iba a merecer la pena. Juan Calderón, enorme artista que ha tocado todos los palos literarios (poesía, relatos, canciones, teatro...) nos regaló una tarde muy especial, una tarde de literatura de calidad, profunda, intensa, en la que combinó su maestría tantos en poemas de corte más serio como en los más ligeros, en los que también es un virtuoso y nos hizo reír. 

La sala del Café Comercial se llenó de público, me reencontré con compañeros a quiénes hacía tiempo no veía. Fue una tarde mágica, intensa y aprovechada gracias a la voz de Juan, y a su manera de entender la vida y la poesía. Sus recitales son variados, letra, música, interpretación, no les falta de nada, nos hace disfrutar siempre. Muchas gracias compañero. 

No os perdáis los vídeos, apenas pinceladas de la tarde, pero veréis que completa fue.