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jueves, 5 de julio de 2018

Santiago Posteguillo y El séptimo círculo del infierno



Leído ya el tercer libro de Santiago Posteguillo dedicado a los libros, me declaro incondicional de este autor. 

No he leído ni uno de sus libros de romanos, es cierto, pero no pienso perderme ninguno de los saque hablando de autores y libros y literatura. 

En esta ocasión se trataba de enseñarnos el "infierno" de algunos autores, gracias al cual, paradójicamente escribieron grandes obras. Y también se trata de enseñarnos otros autores injustamente olvidados. Sea lo uno o lo otro no puede ser un libro más instructivo, sin perder en ningún momento de ser una serie de relatos amenos e interesantes sobre la historia de la literatura.

La historia del Premio Nobel que no dieron a Concha Espina. La historia del húngaro Inre Kertész y el holocausto. La de Vera Caspary, una autora de novela negra estadounidense acusada por el Comité de Actividades Antiamericanas de ser comunista. La historia de la hija de Kipling, el autor de "El libro de la Selva". La historia de la norma con la que se califican los libros que se venden en las librerias de los museos de España... 

Muchas anécdotas e historias que aprenderemos leyendo este libro que abarca desde la Antigua Grecia hasta la literatura del siglo XXI. 

Si tenéis un mínimo interés por la literatura y sus autores, por la historia que hay detrás de algunos libros, haceros un favor y leer este "Séptimo círculo del infierno" de Posteguillo. 

Os enriquecerá, seguro.


jueves, 12 de abril de 2018

"Tantos lobos" de Lorenzo Silva





Volver a encontrarse con Bevilacqua y Chamorro siempre es un acierto. Porque los que ya los conocemos de tantos libros anteriores somos unos incondicionales suyos y les hemos visto crecer, evolucionar, se han hecho un poco más mayores con nosotros.

Claro, me estoy refiriendo a la pareja de guardias civiles de Lorenzo Silva. En este blog ya son muy conocidos, porque no nos solemos perder ninguna de sus aventuras.

En esta ocasión se trata del libro "Tantos lobos" donde nuestros protagonistas se enfrentan a cuatro casos donde la víctima es una adolescente y una niña, eso tienen en común, la elección de las víctimas.

También tienen en común sus coordenadas temporales. Todos se desarrollan en la actualidad y en el verano. Aunque espacialmente son en distintos lugares de España.

El tema de estas pequeñas historias policíacas son los peligros que hay para nuestros jóvenes de hoy: las redes sociales, la violencia de género...

Cómo ya hemos hablado otras veces de estas novelas de Lorenzo Silva pues tampoco nos vamos a extender mucho.
Antes de nada, decir que el título me parece un acierto. Tantos lobos son los que ahora rodean a nuestras Caperucitas, desde luego que sí.

El libro se estructura en una nota preliminar y cuatro casos, o relatos cortos con los títulos: 547 Amigos, Antes de los dieciséis, Cuatro novios y La hija única.

No os quiero contar mucho porque como son más pequeños en su extensión no quiero destriparos nada.

Estos cuatro casos están escritos con la misma prosa reflexiva de las otras. Lo cuenta Rubén Bevilacqua como siempre. Y el ritmo de cada historia y la dosificación de los elementos de intriga por parte del autor es similar, un poco más rápida si acaso pero por cuestión de la extensión.

Por ello, la única posible critica que puedo hacer es que se te hacen un pelín cortos acostumbrados como estamos a novelas con un mismo argumento. Son más bien relatos largos que el autor ha escrito entre 2010 y 2017, cuando hace ya veinte años que empezó a escribir con estos protagonistas.

Como soy incondicional de esta pareja de guardias civiles pues me ha gustado mucho reencontrarme con ellos. Yo creo que a cualquier otro lector les ocurrirá lo mismo. Espero que Lorenzo Silva no nos haga esperar mucho la próxima novela con estos protagonistas.

viernes, 6 de abril de 2018

"Un amor" de Alejandro Palomas



La vida va más deprisa que mi blog. Cómo debe ser.

Así que las entradas se me quedan atrasadas sin remedio. Pero bueno poco a poco iremos poniendo orden.

Hoy le toca a Alejandro Palomas con su libro "Un amor" por el que ganó el Premio Nadal 2018.

Ya hemos leído más libros de este autor, en los que la afectividad y los sentimientos se escriben con mayúscula y planean sobre la historia.

En este caso nos encontramos con el que cierra la trilogía que comenzó con "Una madre" y continuó con "Un perro". Aunque son independientes comparten los personajes.

Estamos de nuevo ante el universo familiar de Amalia y sus hijos. Personajes que están muy bien definidos y que se nos han hecho entrañables. Amalia, es una mujer de más de setenta años que lo único que quiere, como la mayoría de las madres, es que sus hijos estén bien y sean felices. Los hijos son Silvia, la mayor que en este momento está casada y enviciada con las obras. Emma que se nos casa en esta novela con Magali. Y el pequeño, Fer, que es nuestro protagonista, el único hijo varón, homosexual, que tiene un perro del que ya sabemos por el libro anterior.

El argumento que cuenta esta tercera novela de la trilogía es que Emma, la hija mediana, se casa, justo en el mismo día en que se celebra el cumpleaños de Amalia. Por otra parte, justo la noche anterior, algunos miembros de la familia se enteran de una fatídica noticia que puede estropear la boda. A partir de aquí ya vemos como los personajes se van moviendo por su existencia con sus propias circunstancias y las de los más allegados. Porque en esta familia, como en la mayoría, todo salpica a unos y a otros. Enredándose en un historia de mentiras y mentirijillas.

Los temas que aborda la novela son varios: la soledad, la amistad, las relaciones de pareja, los hilos familiares. Y en este caso también aborda temas históricos y políticos.

El tono de estas novelas es agridulce. Los dramas y las situaciones hilarantes se continúan las unas a las otras. La emotividad, tal y como decíamos, impregna toda la novela.

El autor escribe rompiendo el hilo cronológico, no es una historia lineal lo cual ayuda a agilizar mucho el ritmo de la narración. Al lector le tiene muy entretenido dosificando los datos, haciendo avanzar y retroceder a la historia a su antojo.  

El estilo del autor es sencillo, natural, cercano, salpicando la narración de muchos momentos de diálogo muy fluidos, muy bien hilados, ocurrentes. El lector sabe como diseccionar los sentimientos alternando la narración con el diálogos de forma acertada. Además en este caso juega mucho con el lenguaje, ridiculizando esos términos que se ponen de moda colocándolos en la boca de Amalia pero a su manera: "Emponderado por empotrado" y demás.

Yo disfruto mucho con las novelas de Alejandro Palomas. Su estilo sencillo pero sentimental me conmueve y sus personajes tan naturales, tan de carne y hueso me los creo.

Hombre lo que desde luego no me creo mucho es que lo del Premio Planeta sea anónimo. Porque claro si Alejandro Palomas presentó esta obra a concurso, por mucho que lo hiciera con otro título, a poco que conozcas las novelas de este autor ya sabes de quién es.

Pero bueno esa es otra cuestión.

En cuánto a sus novelas si quieres leer historias actuales, de sagas familiares, cercanas, con personajes que se hacen de querer, yo creo que hay que leer a Alejandro Palomas.







domingo, 11 de marzo de 2018

Isbrük de David Vicente




AYER recolecté tomates. Hoy los he puesto al sol. Me he convertido en mi madre.
Mi madre siempre deshidrataba los tomates al sol después de recogerlos en la huerta de la parte de atrás de la casa. Así se conservaban más tiempo y le aportaban más sabor a los platos. Eso decía.
En realidad no sólo está la cuestión de los tomates. También están las bolsas en los ojos que me devuelve mi imagen en el espejo, mi pelo desgreñado, mi descuido general en la vestimenta, las arrugas que empiezan a aparecer en las comisuras de los labios con la misma forma de tela de araña que las suyas...
Pág. 11



Si tú empiezas a leer un libro con este comienzo, y tú eres yo, tienes que seguir leyéndolo. Eso me ocurrió a mí con esta pequeña novela "Isbrük" de David Vicente.
Pequeña por el tamaño, grande en silencios y tristeza, metáforas y poesía.
Ha sido galardonada con el Premio Internacional de novela corta Ciudad de Barbastro 2017.


Comienza con este fragmento de un poema, que me encantó. Y que imagino que también es del autor puesto que no se dice otra cosa:

...hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos...


Y después ya comienza con el párrafo que encabeza esta entrada la novela en sí.


Nos cuenta la historia de la protagonista Anja, que está casada con Andreas. Ambos viven en un pueblecito pesquero al que no hace mucho que se han trasladado: Isbruk. Un pueblecito donde vivió Anja de niña. Habla también de personas peces y tomates deshidratados. Habla de personas que se van deshidratando como los tomates.


El tema de esta novela es la soledad, la incomunicación.


Está estructurada en ocho partes contada cada una de ellas por un personaje de la historia. Se toma como uno más de esos personajes a Isbruk, el pueblecito donde viven. El autor ha utilizado la técnica del multiperspectivismo para contar la historia. Por tanto son varias las voces de los narradores, cada uno va a imprimir a su relato su visión de los hechos.


Es una novela muy poética, una historia llena de imágenes y silencios, una historia de tomates deshidratados y hombres peces, qué símbolos tan bien elegidos, qué visuales, qué sugerentes. Desde luego es una novela impregnada de soledad.


No se puede contar mucho de ella, se lee en un suspiro, pero deja un sabor de boca que persiste mucho más allá de la última página.




David Vicente, escritor y editor que está al frente de la escuela de creatividad La Posada de Hojalata. Ha publicado las novelas Un pequeño paso para el hombre (Editorial Planeta, 2012; reeditado por VdB Ediciones, 2015), seleccionada como uno de los cinco mejores debuts literarios del año 2012 por El Cultural del diario El Mundo; Esto podría ser un gambito de dama, pero es una canción de amor (Editorial Almuzara, 2016), y el libro de relatos El sonido de los sapos (Editorial Planeta, 2013; reeditado por Inventa Editores, 2016). Además de la obra de teatro infantil en edición bilingüe, La hormiga que quiso ser persona (Inventa Editores, 2016).

lunes, 12 de febrero de 2018

"Los pacientes del doctor García" de Almudena Grandes





Terminé de leer “Los pacientes del Doctor García” de Almudena Grandes, con la sensación de haber estado fuera de mi vida mucho tiempo. Porque además de tener muchas páginas, me ha tenido muy atrapada con los avatares de esa época de la guerra civil y la postguerra.

Para lo que me duran a mí las novelas, ésta me ha durado más de lo normal. Pero yo disfruto mucho con la forma de escribir de esta autora.

Esta es la cuarta entrega de esos “Episodios Nacionales” que ella se ha propuesto escribir, que comenzaron con “Inés y la alegría”. Me los leo todos porque me gusta su forma de escribir densa, con esas frases de aliento largo llenas de imágenes que duelen y porque creo que sus novelas están bien documentadas, independientemente de su posicionamiento claro al respecto.

El argumento nos cuenta como se entrecruzan las vidas de dos hombres que llegarán a ser muy buenos amigos, el doctor Guillermo García Medina y el diplomático republicano Manuel Arroyo Benítez a quién el primero le salvó la vida en el año 1937. Tras la victoria de los nacionales, El doctor García tiene que cambiar de identidad, gracias a la que le consigue Manuel Arroyo que está en el exilio. Pasan los años, y mediados los años 40 ambos se ven envueltos en la red de evasión de criminales de guerra y prófugos del Tercer Reich, que desde Madrid dirige Clara Stauffer. Paralelamente iremos conociendo la vida de Adrián Gallardo Ortega, boxeador profesional que terminará alistándose en la División Azul.

Os lo he resumido mucho para ser tantísimas páginas. Pero yo prefiero siempre que no me cuenten mucho de las novelas. Cómo veréis está ambientada en un largo período de años, desde antes de la guerra civil española hasta los años setenta. Y está ambientada en España, Alemania y Argentina.

Es una novela muy ambiciosa, muy bien documentada, donde los personajes reales se entrecruzan con los ficticios para contarnos esas décadas fascinantes de nuestra historia.

Los personajes de esta autora siempre están muy bien perfilados, y consigue que esté deseando saber de ellos. En este caso también me ha ocurrido con los dos protagonistas. Estaba deseando saber que era de sus vidas, y no podía dejar de leer. Ese es un mérito que siempre le otorgo a esta escritora, cómo inventa esos personajes por los que logra que sientas una natural empatía. También ha sido muy instructivo profundizar en algunas personas reales de ese momento, como Clara Stauffer o Negrín. O en algunos episodios como por ejemplo lo del banco de sangre, que me llamó mucha la atención, o lo de las colonias de nazis en Cercedilla. Pero volviendo a sus personajes, creo que es de lo mejor de Almudena Grandes, esos personajes que parecen de carne y hueso, a quiénes no puedes evitar casi odiar o querer, porque duelen. Son de lectura muy agradable también, esos guiños a los lectores que hemos leído las demás novelas de esta saga cuando de pronto te encuentras con personajes de las demás, entrelazándose las historias. Aquí hablan, por ejemplo, de Manolita o de Pepe el Portugués.

Es una novela que toca muchísimos acontecimientos históricos trascendentes en nuestra historia: Nuestra guerra civil con sus bombardeos y su racionamiento, el franquismo, Pilar Primo de Rivera y la sección femenina de la Falange; las acciones de los republicanos en el exilio, la red de evasión de los criminales de la segunda guerra mundial a través de España, las colonias de nazis en Cercedilla, la II Guerra Mundial, el nazismo, los campos de concentración, la batalla de Stalingrado, la División Azul, Los aliados, la vía diplomática de los republicanos para conseguir la atención de estos aliados… por citar algunos porque son muchísimos y todos muy interesantes.

Confieso que quizá el abordar un período tan largo de nuestra historia y tan rico en detalles, ha dado lugar a que en ocasiones esta novela se me haya hecho un poco larga. Me atrevería a afirmar de hecho que quizá le sobren algunas páginas. En la historia del boxeador Adrián que necesitábamos conocerla por lo que ocurre más adelante, se podría haber detallado menos para que el resto fuera más ágil. No es una novela fácil de leer, partiendo ya del hecho de que algunos personajes tienen hasta tres o cuatro identidades distintas.

Pero para mí ha merecido la pena el esfuerzo. Creo que hay que subrayar el trabajo de la autora de documentación para ambientar sus historias. Hay mucho recorrido previo detrás de cada una de ellas. Y si haces una lectura profunda y pausada, con atención, pues no te terminas perdiendo, cosa que podría ocurrir si lees a la ligera. Es una novela profunda con una trama principal pero muchas subtramas que enriquecen la historia sí, pero también la bifurcan y la hacen más compleja.

En fin, que en cuánto saque esta escritora el quinto libro de la saga pues ahí me tenéis leyéndolo para saber qué ha sido de la vida de un montón de personajes.

 

sábado, 28 de octubre de 2017

"Un lugar a dónde ir" Segunda novela de María Oruña





Ya sabéis que de vez en cuando me gusta volver a las novelas de intriga, o a la novela negra. Y además si son “de casa” mejor que mejor. Nosotros tenemos unos novelistas en estos géneros tan buenos o mejores que los de fuera.

La última novela que he terminado ha sido “Un lugar a donde ir” de María Oruña. Me ha resultado muy entretenida.

Tenía ganas de leerlo porque ya me había leído el primero de esta autora “Un puerto escondido” donde habíamos conocido a sus principales protagonistas y había sido un buen descubrimiento. No es que esta novela sea continuación de la anterior, ambas se pueden leer de forma independiente. Pero los principales protagonistas sí son los mismos. Es como con Amaia Salazar del Guardián invisible, sigue la trama de la teniente pero es otro caso.

El argumento nos cuenta que han pasado varios meses desde los acontecimientos que ocurrieron en Puerto escondido y cuando ya todo parecía haber vuelto a la normalidad, aparece el cadáver de una joven en La Mota de Trespalacios, que es el lugar donde se encuentran las ruinas de una inusual construcción medieval. La joven va vestida de princesa de la Edad Media. Valentina empezará a investigarlo mientras Oliver Gordon (con el que continúa su relación sentimental) sigue buscando a su hermano desaparecido.

Podríamos decir que el tema de esta novela es la importancia que tienen en nuestras acciones nuestra motivación, nuestra “pasión”, ese interés que nos empuja interiormente hacia algo, esa búsqueda de “conocimiento”. Incluso hasta casi perder la razón.  Aquí hay una serie de personajes cuya pasión es la ciencia: la espeleología, la historia, la arqueología… Y por otro lado también están los integrantes de una ONG unidos también por un acicate común.

Los personajes están bien perfilados. Tenemos a nuestros protagonistas que ya conocemos. Por un lado Valentina, una teniente de la guardia civil con sus dos ojos de distinto color, y Oliver, el inglés que se queda a vivir en Suances en la casa heredada. En esta novela vemos como siguen enamorados y tratan de asentar su relación. También aparecerán Michael, su amigo, y su ex mujer Anna. Paralelamente iremos conociendo a los personajes que forman un grupo de espeleólogos y arqueólogos: tres compañeros de aventuras y una bella polaca afincada en Alemania: Wanda. A todos ellos les une la pasión por la Ciencia.

La ambientación de estas novelas está muy conseguida. Como ya sabemos desde la novela anterior la acción se desarrolla en Cantabria. Los principales personajes viven en Suances, pero nos movemos por toda la zona: Comillas, Puente Viesgo... Supone un buen repaso para los que gustamos de viajar por esos parajes tan recomendables. Además en esta novela sobre todo vamos a interesarnos por las cuevas de Cantabria que son muchísimas además de la de Altamira, puesto que como ya hemos dichos son espeleólogos los demás personajes. Muy interesante, la verdad, todo lo que nos va contando la autora de las cuevas de la zona y el arte rupestre: Las Cuevas del Monte del Castillo (en Puente Viesgo), la Cueva de Las Monedas, las de Cullalvera... Dan ganas de ir a conocerlas porque varias son Patrimonio de la Humanidad. Además visitaremos dos lugares fuera de nuestro país, una ciudad medieval Nordlingen construida en el interior de un cráter en Baviera, y otra cueva espectacular la que se llama El Sotano de las Golondrinas en Méjico. Estas curiosidades geográficas y otras históricas añaden más atractivo a esta novela.
En lo que se refiere al manejo del tiempo la autora imprime un ritmo rápido a la narración al mezclar pasado y presente. El romper la linealidad del tiempo dota de mucha agilidad a la lectura.

En cuanto a la estructura de la novela, la autora ha creado tres líneas argumentales. Por un lado están nuestros protagonistas (Valentina y Oliver) con sus pesquisas y sus investigaciones en el presente. Y por otro lado están el grupo de espeleólogos, cuya relación se inicia mucho antes del momento en el que comienza la novela, momentos del pasado donde tenemos que acudir para entender su presente. Estas dos líneas tienen un narrador omnisciente en tercera persona. Y por último hay otra línea argumental, la de las reflexiones de un personaje que no sabemos quién es pero a quién conocemos como El Viajero del Sótano de las golondrinas y que nos habla en primera persona.
La prosa es sencilla y el ritmo ágil puesto que hay mucho diálogo. Está bien estructurada la novela, más elaborada quizá en cuanto a la creación literaria que la primera al utilizar más voces alternándose como narradores.

Yo le pondría un “pero” a esta novela y es que me ha parecido que al final hay demasiadas explicaciones en bloque para contarnos el por qué, el desenlace. Creo que deberían haber estado más dosificadas según íbamos descubriendo lo que ocurría. En este sentido me convenció más la primera novela. Pero bueno esto no deja de ser una apreciación personal, quizás a otro lector no le parezca así.

Lo cierto es que en general me ha parecido desde el principio muy entretenida, creo que la intriga está bien dosificada, su mimo y detalle en la ambientación me parece muy positivo y hay un punto de giro casi al final de la novela muy, muy conseguido.

Me alegro de que todavía en un futuro podamos disfrutar más del binomio Valentina-Oliver.

miércoles, 25 de octubre de 2017

"Las tres bodas de Manolita" de Almudena Grandes







"En los buenos tiempos, las jovencitas se casan por amor. En los malos, muchas lo hacen por interés. Yo me casé con un preso en los peores, por dos multicopistas que nadie sabía poner en marcha. Tenía dieciocho años, y hasta que a mi hermano se le ocurrió complicarme la vida, ni siquiera sabía que existieran máquinas con ese nombre.
—¿Pero tú estás tonto, o qué? —le interrumpí a voz en grito—. ¡Sí, hombre, como si no tuviera yo ya bastantes...!
Problemas, iba a decir, pero Toñito se levantó de un salto para sujetarme la cabeza con una mano mientras me tapaba la boca con la otra.
—¡Que no chilles! —susurró, con tanta violencia como si pudiera triturar cada sílaba entre los dientes—. ¿Tienes una idea de la cantidad de policías que puede haber ahí abajo? —asentí con la cabeza, los ojos cerrados, y me fue soltando muy despacio—.
Tú sí que estás tonta, Manolita. "

 


Tenía pendiente escribir la reseña de la última novela que he terminado. Y resulta que casi tengo ya que hacer la siguiente, así que voy a ello rápidamente.

“Las tres bodas de Manolita” de Almudena Grandes me ha parecido una novela absolutamente recomendable.

Forma parte de esa saga que la autora está escribiendo sobre la guerra civil, “Episodios de una guerra interminable” que nos recuerda, salvando todas las distancias, a los “Episodios Nacionales” de Galdós. Los dos libros anteriores también están reseñados en el blog. Cuando vi que Almudena Grandes ya iba a sacar el cuarto, me apresuré a leer el tercero que todavía lo tenía por leer.

Lo cierto es que ha superado mis expectativas para bien. Cada una que leo me parece más entretenida e intensa que la anterior.

El argumento os lo resumo en tres líneas: Manolita, una joven de dieciocho años, recién terminada nuestra guerra civil tiene a su padre y su madrastra encarcelados, mientras que su hermano mayor, Antonio, está escondido en un tablao flamenco, por lo que tiene que hacerse cargo de su hermana Isabel y de otros tres más pequeños. A Antonio se le ocurrirá una manera desesperada de prolongar la resistencia en los años más terribles de la represión: utilizar unas multicopistas que nadie sabe poner en marcha para la propaganda clandestina. Y querrá que sea su hermana Manolita, la señorita “Conmigo No Contéis”, quien visite a un preso que puede darles la clave de su funcionamiento. Poco puede imaginar Manolita lo importante que llegará a ser este preso en su vida.

El tema de esta novela es la pobreza y la tristeza que se respiraba recién terminada la guerra civil española. Las desigualdades y  la lucha por la supervivencia. La resistencia antifranquista y el abuso de poder. Las ganas de vivir y la solidaridad. Aunque hay que reseñar que lo más triste es el tema del abuso sobre los niños. El tema es la posguerra española desde el punto de vista de los perdedores. Pero tampoco trata en ningún momento de ser una novela objetiva sobre aquel tiempo.

 No todo es ficción en esta novela. La autora lo ha dicho ya en múltiples ocasiones. También lo dice al final de la novela donde nos dice que existió de verdad uno de sus personajes: Isabel Perales. A quién conoció porque se acercó a ella en una ocasión para contarle su historia. Isabel Perales es la hermana pequeña de Manolita que sufre abusos por parte de algunas monjas en el colegio donde estuvo internada en Bilbao. Por otra parte muchas escenas están también sacadas de la realidad, como también otro de los personajes. Todo lo cuenta al final de la novela la autora.  

 Doscientas pesetas, un kilo de pasteles y un cartón de tabaco por cada pareja, todo multiplicado por dos, porque si no había padrinos, no había boda. Era muy caro, pero desde hacía unos meses, por cuatrocientas pesetas, dos kilos de pasteles y dos cartones de tabaco, dos mujeres podían comprar una hora a solas para encontrarse con dos presos de Porlier. Aquel negocio, que estaba haciendo rico al capellán de la cárcel y a los funcionarios conchabados con él, era un puro invento, una fachada que no comprometía a nada. No hacía falta aportar papeles, no se celebraba ninguna ceremonia y no quedaba constancia alguna de aquellos simulacros de matrimonio.» (Página 241)


Como os decía está ambientada en los años cuarenta en adelante y en la ciudad de Madrid. No es lineal, sino que hay muchos saltos en el tiempo, tanto para contar la vida de cada uno de los personajes (su pasado, su presente) como la de la propia Manolita que sí linealmente avanzará según va transcurriendo la novela.

Es una novela coral. Tenemos muchos personajes, a cual más rico y poliédrico. Tengo que rendirme siempre ante los personajes de Almudena Grandes. Qué vidas inventa… absolutamente atractivas. Además hace un análisis de cada personaje tan exhaustivo, sobre todo en su interior, que te permite conocerlos tanto que podrías tanto enamorarte de alguno de ellos como aborrecerlo intensamente. Entre mis preferidos de esta novela estarían Palmera o Eladia.

Eso es parte del estilo de esta autora, ese acierto en su forma de contar que trasmite tanto. A mí es una de las características de su escritura que más atractivas me resultan: ese poder que tiene para partir de la emoción y trascenderla hasta tal punto que tú percibes esa emoción. Los personajes de Almudena Grandes duelen. Y su forma de contar diseccionando los sentimientos hace que vuelva a ella cada vez que publica una nueva novela.

Por otra parte hay que reseñar que en este libro la autora hace un homenaje al libro de Robinson Crusoe. Recordareis que en la segunda entrega de esta saga “El lector de Julio Verne”, se aludía a este autor. Aquí en cambio incide sobre Robinson cuando llega a la época de Cuelgamuros, o lo que ahora conocemos como el Valle de los Caídos donde muchos presos redimieron condena trabajando.

A mí me parece que esta novela, que no creo que sea una más sobre las consecuencias de la guerra civil, es absolutamente recomendable. Porque a pesar de contar tanta desgracia y penuria, no es una novela triste. La autora quiere contar, quiere partir de algunos datos y personas reales para escribir ficción y contar muchas cosas que se han callado. La autora habla de nuestra guerra civil, pero lo que en esa se cuenta podríamos extrapolarlo a cualquier otra guerra civil de otro país. Cómo perviven más allá de la paz años y años, porque es una guerra entre personas, entre amigos, que ya se conocían de antes de la contienda. Y parece mentira cómo eso las hace aún más sangrientas y dolorosas.

Y desde luego la forma de contar de Almudena Grandes yo la recomiendo siempre, porque sus novelas además de estar bien escritas con un lenguaje elaborado y muy rico, siempre emocionan.

"...con el tiempo comprendí que la alegría era un arma superior al odio, las sonrisas más útiles, más feroces que los gestos de rabia y desaliento."

lunes, 28 de agosto de 2017

"Respirar por la herida" de Víctor del Árbol


"El paisaje no miente pero la mirada lo disfraza, de modo que cada vez el mismo lugar es distinto, como si lo que vemos fuera un reflejo de nuestro estado de ánimo.
Una señal desdibujada junto a la carretera de Toledo indicaba la entrada del pueblo. No era bonito, ni siquiera tenía la igleisa románica que al menos tienen todos los pueblos feos. Pero estaba en el mapa y existía. Su existencia se adivinaba a lo lejos como una mancha pardusca en medio de la nada..."

Termino de leer "Respirar por la herida" de Victor del Árbol, y como en las ocasiones anteriores en las que concluí una de sus novelas casi suspiro de alivio, porque durante las semanas que he estado conviviendo con sus personajes me ha tenido inquieta y revuelta por su compleja trama pero desde luego y al mismo tiempo cautivada por su estilo al escribir.

Desde que le descubrí con "Un millón de gotas" he querido leer todas sus novelas. Sin embargo me obligo a leer historias más sencillas, más ligeras, hasta diría que más superficiales entre cada una de ellas porque sé que la de Victor del Árbol será dura e intensa.

"-Entonces, ¿qué es exactamente? Todos somos algo, en la medida que aquello que hacemos nos explica, ¿no le parece?
A Guzmán le hizo gracia aquella digresión del anciano. Según su teoría, Guzmán debería haber contestado que era un ángel caído, un demonio, una especie de monstruo con apariencia humana. ... "

Pero estoy deseando que ahora en septiembre saque su nueva novela para leerla. Porque creo que hay que leer las novelas de Victor del Árbol.

El argumento de "Respirar por la herida" se nos presenta así: Eduardo, un pintor para quien nada tiene sentido tras la muerte de su mujer y su hija, hasta que una famosa violoncelista, Gloria Tagger, le encarga el mayor reto de su vida: pintar el retrato de Arthur, un empresario de pasado incierto. Aceptar ese encargo desencadena una espiral de emociones y acontecimientos trágicos que succiona inevitablemente a cuantas personas le rodean. Con cada pincelada, Eduardo va abriendo puertas que habría sido mejor mantener cerradas, pero que, una vez abiertas, nada ni nadie podrá volver a cerrar.

El tema principal de esta novela es la pérdida. Cómo afrontar las pérdidas de las personas que queremos. Aunque también podríamos decir que está la culpa, los remordimientos, la venganza... las heridas y las cicatrices.

La novela tiene muchas tramas que se van entrelazando, es un puzzle que hay que ir formando donde cada ficha es un personaje con una historia terrible detrás que a su vez se engarza con otro personaje con otra historia tremenda y así una y otra vez. Pero qué bien está construida esa trama, es muy consistente la urdimbre de la novela, qué bien ensambladas las historias para ofrecernos ese mosaico con un hilo común, cómo decíamos, la tristeza por la pérdida.

Cuando comencé a leer esta novela el ritmo me pareció un poco lento, sin embargo poco a poco te vas sumergiendo en ella y van apareciendo los demás personajes, cada uno con su cargamento, y comienzas a vislumbrar como el escenario de subtramas se va ensanchando y se hace grande, y todas las historias comienzan a discurrir en paralelo.  

Es un narrador en tercera persona omnisciente el que cuenta la novela. El tiempo no es lineal, va saltando, con lo cual agiliza la historia, y vas conociendo retazos de cada historia que pasaron antes y después. Está ambientado en Madrid y toca Toledo, en la actualidad.

Los personajes están bien construidos. Sabemos bien de su exterior y de su interior. Son personajes que han sufrido, que han sobrevivido, pero que quizás no han superado ese sufrimiento, sin embargo viven. Es una historia coral, porque todos son igualmente importantes y todos influyen en todos. Son personajes que te duelen. Algunos como el Señor Who me ha traspasado, qué buen personaje.

La luz sucia de la bombilla en la pared de ladrillo le sacaba punta a la miseria del callejón como a un lápiz. Un lápiz con el que trazar las cañerías goteantes, los charcos de humedad grasienta, las zonas de penumbra detrás del restaurante de Chang.
Mei tenía la mirada perdida. Nadie podía defenderse de esa mirada.
El estilo del autor es muy cuidado. Su prosa es elegante, no exenta de momentos de mucho lirismo. Descripciones minuciosas, diálogos fluidos. Una prosa que tiene ritmo pero merece la pena que te detengas a saborear sus detalles, que atiendas a los giros del lenguaje, a sus imágenes. 

Toda la novela estás "respirando por la herida" como muy bien dice su título. Qué bueno, qué bien elegido. Una novela dura e intensa pero muy bien escrita, porque te llega, trasmite, te duele. 

Merece mucho la pena.


martes, 8 de agosto de 2017

"Un hijo" de Alejandro Palomas





«–A ver, Guillermo, cuéntame eso de que te gustaría ser Mary Poppins cuando seas mayor…».

Estos últimos días he estado leyendo “Un hijo” de Alejandro Palomas.

No es el primer libro que me he leído de este autor, es el tercero o el cuarto. Este autor me ganó con “El tiempo que nos une” en el año 2014. Desde entonces, y de vez en cuando me gusta volver a él, porque tengo la seguridad de que pasaré unos días con una lectura apacible, agradable, que me removerá por dentro, que me contará de sentimientos. Después de esa primera novela, me leí "El alma del mundo" y "El perro". Cada una en un año diferente. De todos ellos tenemos reseña literaria en el blog en la pestaña "Mis autores Alejandro Palomas". Por si queréis consultarlas.


Y ahora en el 2017 he leído "Un hijo".


Lo primero que quiero decir es que me ha gustado mucho la portada de esta novela. Qué importante es esto. La portada y el título, es la presentación, la invitación a la lectura. Son importantes, se merecen cuidarlas, necesitan de su reflexión detrás. Ésta portada en concreto a mí me atraía, tiene algo de misterioso y de mágico.

Y luego resulta que “Un hijo” es un libro que habla de la palabra “supercalifragilísticoespialidoso”. Os suena ¿verdad? De hecho en el blog hasta tenernos una entrada dedicada a esta palabra mágica.

Pues bien el argumento de esta novela gira en torno a esta palabra. Ya con eso te sonríes. El protagonista de nuestra historia, Guille, cree que cuando pronuncie la palabra en cuestión, las cosas, su mundo, volverá a estar bien. Porque Guille de mayor quiere ser Mary Poppins. La novela arranca cuando su profesora Sonia piensa que sería bueno que Guille visitara a la orientadora María, porque tiene miedo de que tras su sonrisa, y su tranquilidad, haya algún problema o cuestión grave.

El tema que subyace a este argumento es el de superar una pérdida sobre todo. Es un tema duro, profundo. Poco a poco el autor nos va a ir dando pistas desde la voz del protagonista de cómo es esa pérdida, porque aunque existe no sabemos los detalles.

Es una novela coral, hay varios protagonistas que van tomando la palabra. Los personajes están muy bien definidos: Guille, nuestro protagonista de nueve años, es hipersensible y especial. Es tranquilo, bueno, muy frágil. Su padre, Manuel, que sabe que su hijo es diferente a los demás, porque no le gustan los deportes ni los juegos rudos, solo juega solo con una niña, Nazia, su vecina. Nazia es la otra niña nueva de la clase, única amiga de Guille, e hija pequeña de una familia de pakistaníes que regentan el súper del barrio. También están Sonia, la profesora de Guille. Y María, la orientadora de sustitución, del cole de Guille.

Está contado en primera persona por eso sabemos mucho de estos personajes. El autor ha elegido la técnica del multiperspectivismo para contar la historia, cada uno de los implicados en ella nos van a ir contando desde su posición cómo sienten lo que ocurre. Es una técnica original la que ha utilizado el autor. Vemos las voces de cada uno de los protagonistas, cómo cuentan, cómo sienten. En el caso de Guille vemos sus muletillas al hablar, sus temores, sus deseos. Ese es un punto a favor de este libro, lo bien que el autor refleja a cada personaje.


Es una narración sencilla, ágil, debido a que la estructura de la novela está repartida en capítulos cortos protagonizados por los distintos narradores: Guille, Sonia, María... Está además salpicado con los dibujos que María, la orientadora, le encarga hacer a Guille.  Eso rompe también la prosa, la ilustra, la agiliza, y la hace más original. Es otro punto a favor del autor y su prosa.


Durante toda la narración el tono es distendido y cercano.

Y ya como otro punto positivo me ha gustado mucho el final de la novela. Esa escena de unos personajes alejándose y recortándose en la luz, cómo te cuenta lo que parecen. Me parece que le ha dado un final muy bueno, muy logrado.


No busquéis en esta novela la gran intriga, es predecible. Pero es una novela de sentimientos. emotiva, que nos recuerda al niño que tenemos dentro y que aún quiere creer que la magia existe.



Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y Master in Poetics por el New College de San Francisco. Ha compaginado sus incursiones en el mundo del periodismo con la traducción de importantes autores. Entre otras, ha publicado las novelas El tiempo del corazón, Tanta vida, El secreto de los Hoffman (finalista Premio de Novela Ciudad de Torrevieja 2008 y adaptada al teatro en 2009), El alma del mundo (finalista del Premio Primavera 2011), El tiempo que nos une y Una madre. Su obra ha sido traducida a diez lenguas.

viernes, 4 de agosto de 2017

"El desorden que dejas" de Carlos Montero





“¿De verdad alguien así de bello quiso matarse? Sé que es una frivolidad lo que acabo de pensar, que la belleza no te garantiza un salvoconducto para la vida, pero digamos que ayuda. El mundo es más amable con los guapos. Hasta el racismo más recalcitrante se disipa ante la belleza.”

He terminado “El desorden que dejas” de Carlos Montero, Premio Primavera de novela 2016.
Me ha parecido muy entretenido, muy ágil, creo que esa es su mejor característica.
El argumento: Raquel, un joven profesora de literatura, acepta una suplencia en un instituto del pueblecito donde nació su marido, Novariz. Nada más llegar se entera de que su predecesora, Viruca, se ha suicidado y además cuando finalizan las clases se encuentra un anónimo que dice: “¿Y tú cuánto vas a tardar en matarte?”.
La verdad es que el arranque de la novela promete. Está muy conseguido. Estamos ante una historia de intriga que tiene bien dosificados sus ingredientes para mantenerte enganchado a la trama.
Está contada en primera persona, lo cuenta Raquel. Así que sabemos lo que sabe el narrador, un narrador interesante y atractivo con el que conectas, muy habitual en este tipo de novela. Vamos descubriendo a medida que él descubre y eso te mantiene intrigado.
“Y no me lo perdoné. No me perdoné haberme dejado llevar por esa bronca tonta, que ya ni casi recuerdo por lo que fue, bueno, sí, pero qué más da, y no haberla llamado, no haber intentando tender un puente. Pero para eso éramos las dos orgullosas. Tanto que mi madre se murió sola. Sin mí.”
Los temas que subyacen al argumento no se puede negar que son muy actuales y muy duros: El acoso escolar, la privacidad en las redes sociales, la crisis, la muerte de los seres queridos y alguno que otro más tan o más fuerte que éstos que no desvelo porque se averigua más tarde.
Los personajes principales son la protagonista, su marido Germán, y su perro por un lado. Además de su amiga Tere que vive en La Coruña donde Raquel conserva la casa de su madre. Por otro lado está la familia de su marido, su madre Claudia, sus hermanos. Y después los alumnos de su clase, el marido de la profesora que se suicidó y demás personas del pueblo. Algunos de ellos están bien perfilados pero no todos. He echado de menos que estuvieran más definidos algunos de esos personajes.
El ritmo de la narración cómo ya he comentado está bastante conseguido porque te atrapa nada más comenzar la historia. Está bien dosificada la intriga y hay bastante acción. El lenguaje es muy sencillo, muy coloquial, con frases hechas y coletillas que lo hacen muy creíble. Los diálogos fluyen y están logrados. Aunque yo creo que se nota un poco que el autor es guionista más que narrador, hay más rapidez, más escenas fijas unas detrás de otras.
La ambientación también está conseguida, se ve muy bien el ambiente de los pueblecitos del norte de España, ya que se desarrolla en un pueblo de Orense y que se trata de una historia actual. Está contado en forma lineal, el tiempo solo va hacia adelante, nos vamos enterando del pasado por los pensamientos de la protagonista.
“Y luego, cuando pasa, cuando llega el momento, es peor, mucho peor de todo lo que imaginaste y te das cuenta de que los ensayos no sirvieron para nada. Pero también, no sé cómo decirlo, por otro lado tampoco es para tanto. Qué cosas, ¿eh? ¿Cómo puede ser que sea más terrible de lo que imaginaste y a la vez no sea para tanto?”
El título es muy atractivo, con esa segunda persona del singular que parece que te está apuntando. Luego nos lo encontraremos al leer la novela, pero está muy bien escogido, una buena elección.
Lo que menos me ha gustado es que yo creo que es un poco previsible el desenlace. Me refiero a que te vas imaginando quiénes son los malos o el malo de la historia. También es verdad que al final te cuenta mucho sobre uno de ellos y de esa información no te da ni una pincelada a lo largo del desarrollo. Yo creo que tendría que haber dado alguna pista, para que no parezca que se saca de debajo de la chistera demasiados datos justo al final.
Pero en general me ha gustado porque me ha absorbido, tenía muchas ganas de seguir leyendo, de saber qué pasaba. Y no es fácil, aunque parezca según lo lees debido a su lenguaje sencillo, no es fácil atrapar al lector de esa forma.




Carlos Montero (Celanova, Orense, 1972), que publicó su primera novela, «Los tatuajes no se borran con láser», en 2012, es licenciado en Ciencias de la Información y trabaja desde 2000 como guionista de cine y televisión, en la que ha firmado series como «El Comisario» y «Física o Química» y ha adaptado las novelas «El tiempo entre costuras», de María Dueñas, y «Apaches», de Miguel Sáez.

domingo, 23 de julio de 2017

"Derecho natural" de Ignacio Martínez de Pisón



“Mi padre no siempre se pareció a Demis Roussos. Cuando Demis Roussos era ya Demis Roussos, medio calvo, barbudo, barrigón, envuelto en anchas túnicas con bordados de colores, el escaso pelo alborotado en largas guedejas, mi padre era todavía un hombre espigado, fibroso, con aire de galán y una buena pelambrera, vestido con polos entallados que dejaban asomar el pelo del pecho. En algún momento, a comienzos de la década de los ochenta, sus aspectos físicos debieron de confluir."

Yo comienzo una novela, de la que ya me atraído su portada, con esta primera frase y ya me ha ganado. Qué buen arranque. 

Y así me pasó con "Derecho natural", la última novela de Ignacio Martínez de Pisón, que he terminado hoy con una sonrisa en la cara.

Ignacio Martínez de Pisón es uno de mis autores españoles preferidos. Buen novelista, escribe novelas cercanas con una prosa amena, ágil, no exenta de detalles. Sus historias están bien estructuradas y llevan cierto poso de tristeza, como suele ser la vida.

Como con otras novelas suyas he disfrutado de su lectura. Siempre, al menos en las otras suyas que yo he leído, son familias las protagonistas de sus novelas. Familias con las que te terminas encariñando a fuerza de vivir con ellos sus pequeños y grandes dramas, su dura vida cotidiana. Te lo cuenta de forma tan creíble el autor que no te cuesta sentir que estás ahí con ellos.

En esta ocasión nos regala una novela ambientada en la época de la Transición española.

La trama nos cuenta la historia de una familia cuyo padre es especialista en salir huyendo dejándolos en la estacada. Un padre irresponsable que termina ganándose la vida como doble de un Demis Roussos ya obeso y decadente, en los hoteles de la Costa Española. 

Está contada en primera persona por el mayor de los hijos: Ángel, que lleva el mismo nombre del padre, y al elegir a este narrador nos acerca más a la historia. Y en su forma de contarlo varias veces se rompe la linealidad temporal otorgando más agilidad a la narración. Ángel nos va a contar la historia de su familia, y la de su gran amor.

Los personajes principales son cómo ya hemos dicho: El padre, Ángel, un padre inmaduro que deja a la familia varias veces y no se ocupa de ellos en absoluto. La madre Luisa, cuyo carácter también ambivalente propicia algunos de los desastres familiares que les ocurrirán al tomar también decisiones erróneas. Y luego están los hijos: Ángel, el mayor, quién cuenta la historia y se pasa la vida intentando comprender a sus padres y sus acciones. Y sus tres hermanos: Manolo, desde niño muy problemático. Y las dos hermanas pequeñas: Cristina y Paloma.  Personajes que pasan la vida buscando su identidad, su sitio, corriendo en busca de sus metas intentando huir de sus tristezas.

"arrollador, egocéntrico, autoritario sin pretenderlo, volvía a ser el astro rey, y ella, que en su ausencia había ocupado el centro de nuestro pequeño sistema solar, se dejaba absorber por la fuerza incontenible de su gravitación. Al lado de mi padre sólo podíamos ser satélites".

El referendum, las drogas, la ley del divorcio son cuestiones que salen en la novela y que ayudan a su perfecta ambientación temporal. Son los años 70, 80, 90... Desde que Ángel es un niño hasta que ya es un hombre. Espacialmente la acción transcurre primero en la ciudad de Barcelona, donde se trasladan a vivir sus personajes, y luego en Madrid a donde se traslada el protagonista en solitario. Comienza siendo niño y termina estudiando Derecho, Filosofía del Derecho y Derecho natural, de ahí el título de a novela.

Es una novela solida, donde los personajes son creíbles. Te da tiempo un poco a todo al leerla, hay momentos para la ternura y otros para el disparate. Hay escenas tristes y escenas hilarantes. Y a mí desde luego el personaje protagonista me ha ganado con su "cordura" en esa familia "singular" que le ha tocado. 

En cuánto a la estructura, tiene un prólogo y un epílogo que sobre todo éste último a mí me ha parecido muy bueno, cierra el círculo, empieza con su padre y termina con él. 

No es desde luego una novela trepidante, ni te mantiene ahí "enganchado" ni "en vilo", no hay ningún misterio que resolver, se trata de vivir con esos personajes mientras ellos viven. Tampoco quizá sea "la gran novela", pero es una historia cotidiana agridulce que a los de mi edad nos puede resultar bastante familiar al coincidir su historia con algunos rasgos de la nuestra. El eje principal es "la familia", la interrelación de sus miembros y como las acciones de unos influyen en todos los demás, sobre todo las de los padres. 

Y siempre contado con una prosa fluída y rica. Entretenida, agradable de leer, para mí buena literatura, una historia familiar, una saga, que discurre con un tono plácido, cercano, doméstico y entrañable. 


jueves, 20 de julio de 2017

Libros recomendados por Fernando Savater - Librotea




Hoy quería compartir con vosotros un artículo de Fernando Savater que me ha gustado. Va de libros y recomendaciones.

https://librotea.com/inspiradores/fernando-savater/estanteria/si-vas-a-leer-un-solo-libro

LIBROS RECOMENDADOS DE Fernando Savater

Si vas a leer un solo libro...


Estimado desconocido, comprendo que eres una persona muy ocupada y que es una impertinencia pedirte además que leas. Tienes tu trabajo (lástima que no seas un  rentista, que es la condición perfecta del lector), tu familia (desde el punto de vista de la lectura, lo mejor sería que estuvieras soltera/o y sola/o en la vida, pero hay que aceptar lo que nos toca), tus aficiones de interior y al aire libre, incluso tu religión  o tu militancia política que está muy bien pero que también quita su tiempo. A ello se añaden tus horitas diarias de internet, la búsqueda de vídeos graciosos  que mandar a los amigos para que vean que tienes chispa, los partidos de fútbol, los partidos de tenis, las 24 Horas de Le Mans (que duran eso, veinticuatro horas) y tantas otras necesidades de tu espíritu a las que no vas a renunciar. De modo que lo de leer, francamente, está difícil. ¡Qué más quisieras tú que tener tiempo para eso! Pero yo te propongo que leas un libro, sólo un libro, del género que prefieras. Una vez leído se acabó, nunca más, abandonas el vicio para siempre. A no ser que... Por si acaso, voy a decirte un libro, nada más que uno de cada género, por si te sirve de orientación.
- Si vas a leer sólo un libro de filosofía, que sea "Sobre la libertad" de John Stuart Mill, para saber qué tienen que dejarte hacer y qué debes permitir que hagan los otros.
- Si vas a leer sólo un libro de poesía, que sea "Las flores del mal" de Charles Baudelaire, para que tengas un pretexto de aprender francés.
- Si vas a leer sólo una novela de aventuras, que sea "El mundo perdido" de sir Arthur Conan Doyle, para que sepas de dónde viene Jurassic Park y el resto de la dinomoda.
- Si vas a leer sólo una novela de amor (y desdicha, claro), que sea "Ana Karenina" de León Tolstoi, para que sepas cómo se las gastan los rusos.
- Si vas a leer sólo una novela de ciencia ficción, que sea "La isla del doctor Moreau", de Herbert George Wells, después de la cual te verás raro al mirarte al espejo.
- Si vas a leer sólo una novela de terror, que sea "Cementerio de animales" de Stephen King, para que renuncies a todas tus mascotas.
- Si vas a leer sólo una novela policíaca, que sea "El sabueso de los Baskerville" de sir Arthur Conan Doyle, para que saludes, conozcas y despidas al gran Sherlock Holmes.
- Si vas a leer sólo un libro político, que sea "La condición humana" de Hannah Arendt, porque pone cada cosa en su sitio.
- Si vas a leer sólo un libro de cuentos, que sea "El Aleph" de Jorge Luis Borges.
- Si vas a leer sólo una novela histórica, que sea "Vida y destino" de Vasili Grossman, para que sepas lo que derivó de la Revolución de Octubre, cuyo centenario se cumple este año.
- Si vas a leer un sólo libro humorístico, que sea "Para leer mientras sube el ascensor", de Enrique Jardiel Poncela, porque cuando el humor no es breve y chocante deja de ser humor para convertirse en otra cosa (por ejemplo, el Quijote).
- Y si sólo quieres leer un libro pero que sea de filosofía y de poesía, de aventuras y de terror, histórico y hasta político, lee "Moby Dick" de Hermann Melville. Si puedes, léelo todos los años.


jueves, 29 de junio de 2017

"Mas allá del invierno" de Isabel Allende




“En medio del invierno aprendí por fin que hay en mí un verano invencible”
Albert Camus


Anoche terminé de leer el último libro de Isabel Allende: “Más allá del invierno”.


Siempre que llega a mis oídos que hay un nuevo libro de esta autora me alegro. Tengo debilidad por sus personajes. Es verdad que después no todas sus historias me llegan de igual manera, obviamente, pero siempre me quedo con alguna de las vidas que ha inventado en él.


Esta historia enseguida me enganchó, tiene pocos personajes. Tres son los protagonistas: Lucía, una chilena alegre y vital, Evelyn, una joven guatemalteca frágil e ilegal y Richard, un maduro profesor universitario norteamericano.


El argumento de éste último libro de Allende cuenta como sus tres personajes sobreviven a un temporal de nieve que cae en Nueva York, y de pronto sus vidas que no tenían nada que ver, como consecuencia, de un accidente de tráfico se ven entrelazadas. La casualidad de su encuentro hará que sus vidas cambien.


La obra transcurre en la actualidad, entre Suramérica y los EEUU de Trump. Aunque para contar la historia la autora va rompiendo la linealidad del tiempo acudiendo al pasado de cada personaje para contarnos quién es. Siempre da buen resultado hacer saltos en el tiempo, la prosa se vuelve más ágil y entretenida y fluye mejor.


Con esta historia la autora aborda muchos temas importantes: la emigración, la multiculturalidad de los EEUU, y sobre todo la capacidad que tenemos dentro para “reinventarnos”, esa palabra tan de moda.


Me ha parecido una novela muy entretenida, de la mano de cada personaje hemos paseado por algunas de las realidades más terribles de nuestro tiempo: El golpe de estado de Chile, la situación de los pobres en Guatemala, el terrorismo y crueldad de las maras, el miedo, el desarraigo, la emigración, el alcohol, la pérdida de los seres queridos. La verdad es que gracias a la historia de cada uno de sus tres personajes principales hemos "vivido" mucho.

Como en otras ocasiones con la prosa rica de Isabel Allende he disfrutado. Aunque, es verdad, que no es de sus libros que más me haya gustado. Creo que es porque en ésta el personaje de Richard, el protagonista masculino, no me ha acabado de convencer. Sin embargo, me encantó su penúltimo libro, el de “El amante japonés”, me pareció una historia más entrañable, me transmitió más y algunos de sus personajes creo que estaban muy bien construídos y las relaciones que se establecían entre ellos eran mágicas, cómo no puede ser de otra forma con el realismo mágico de la autora.

Pero supongo que esto es cuestión de gustos, y habrá a quién le guste más éste último, con una temática mucho más actual. De todos modos, Isabel Allende siempre nos hace dar un paseo muy, muy agradable por sus historias con esa forma de contar suya tan sencilla y tan sentimental. 

Hay una cita por ahí que dice que somos los libros que leemos, y reconozco que mucho que hay en mí tiene que ser de los libros de esta autora porque no me he perdido ni uno solo de ellos y ya lleva unos cuántos. Desde que la descubrí con "Barrabás llegando por vía marítima..." no me he podido despegar de su forma de narrar tan dulce y tan atractiva. Me gusta mucho leer novelas de intriga y novela negra, pero siempre entre ellas vuelvo al último que haya sacado esta autora, sumergirme en su forma de narrar es como "volver a casa".

sábado, 17 de junio de 2017

"Divas rebeldes" de Cristina Morató



Terminé de leer "Divas rebeldes" de Cristina Morató.

Me apetecía hacer un parón entre novelas para leer algo diferente.

Este libro se compone de las biografías de siete mujeres del siglo XX, siete divas como dice el título, que todos podemos reconocer muy fácilmente: María Callas, Cristina Onassis, Coco Chanel, Eva Perón, Wallis Simpson, Barbara Hutton, Audrey Hepburn, y Jacky Kennedy. Personajes emblemáticos de las artes, de la canción, de la moda, del cine, junto a otras famosas por ser políticas.

Siete mitos llenos de glamour, de misterio, con los que hemos crecido. Ellas siempre han estado ahí, y han sido mundialmente famosas. Sin embargo la escritora nos las retrata como mujeres que no han querido ser famosas, no han querido ser estrellas. Dice que nos quiere mostrar su lado más humano. Y la verdad es que sí, la mayoría de ellas han sido vulnerables, frágiles y han buscado sobre todo ser queridas, más que el brillo o el glamour.
La autora ha subrayado en todas sus biografías sus infancias, sus años más indefensos, y vemos que coinciden todas en que en sus primeros años de vida no estuvieron lo arropadas que debieron estar. Todas tuvieron una infancia donde al final, por mucho que poseyeran algunas, no todas porque algunas como Cocó o Evita Perón rondaron la pobreza, no pudieron ser felices y las marcó esa infancia traumática como mujeres que luego quisieron saltarse las normas de su época, ser diferentes, distintas, aunque fuera a costa de inventarse parte de su pasado.

De vez en cuando me apetece leer biografía, aunque confieso que la novela me atrapa muchísimo más. En este caso al ser varias mujeres me ha parecido un libro entretenido. No es que me haya entusiasmado, todo hay que decirlo, no me ha despertado muchísimo interés, pero bueno está bien, aprendes sobre estas mujeres "rebeldes" cuestiones de su vida que no conocías y todo lo que sea aprender... bienvenido sea.


martes, 23 de mayo de 2017

"Los ritos del agua" de Eva García Sáenz de Urturi



«Para los que no conozcan mi historia previa, resumo en unas líneas: me llamo Unai López de Ayala, trabajo como perfilador en la Unidad de Investigación Criminal de la comisaría de Vitoria. A efectos prácticos, todo el mundo me conoce como Kraken. Tengo una afasia de Broca, el asesino en serie del anterior caso que resolví como pude casi me lleva por delante y me incrustó una bala en la cabeza».



Terminé de leer "Los ritos del agua", la continuación de "El silencio de la ciudad blanca" de Eva García Sáenz de Urturi. Muy buena continuación. Muy, muy entretenida.

Argumento:
Ana Belén Liaño, la primera novia de Kraken, aparece asesinada. La mujer estaba embarazada y fue ejecutada según un ritual de hace 2600 años: quemada, colgada y sumergida en un caldero de la Edad del Bronce. 

1992. Unai y sus tres mejores amigos trabajan en la reconstrucción de un poblado celta. Allí conocen a una enigmática dibujante de cómics, a la que los cuatro consideran su primer amor. 

2016. Kraken debe detener a un asesino que imita los Ritos del Agua en lugares sagrados del País Vasco y Cantabria cuyas víctimas son personas que esperan un hijo. La subcomisaria Díaz de Salvatierra está embarazada, pero sobre la paternidad se cierne una duda de terribles consecuencias. Si Kraken es el padre, se convertirá en uno más de la lista de amenazados por los Ritos del Agua.

Novelas de misterio, de detectives y asesinos, muy nuestras las que componen esta trilogía. Y que merecen mucho la pena.


"—Así es. Tenía el cuerpo sumergido hasta la altura de los hombros en un caldero de bronce lleno de agua, Kraken. Una pieza arqueológica, de museo, habrá que consultar con un experto, pero parece que es un caldero de la época celta. Una muerte muy extraña, un escenario muy elaborado. No es un homicidio cualquiera. Quiero pedirle a la subcomisaria que hable con el juez Olano para que te autorice a estar presente en la inspección ocular en calidad de perito. Espero equivocarme, espero que no nos tengamos que enfrentar de nuevo a un asesino serial, pero tú eres uno de los mejores perfiladores que conozco y necesito que, si me asignan el caso, estés a mi lado para asesorarme.

No pude evitar hacer conjeturas, no pude evitar imaginarme el escenario y desear verlo con mis propios ojos. Pero me frené. Continuaba de baja, seguía sin hablar, ya no estaba en activo. No podía ayudarla."

 
Como se continúa de la anterior, los personajes protagonistas son los mismos: Unai, o lo que es lo mismo Kraken, que es un inspector de la Unidad de Investigación Criminal de la Comisaría de Vitoria. Su compañera Estíbaliz, y su jefa y pareja la subcomisaria Blanca Díaz de Salvatierra, por un lado. Y por otro el hermano de Unai, Germán, y su abuelo. Ahora también aparecerán sus tres mejores amigos, y otros componentes de la cuadrilla. En general los personajes están bien perfilados, son bastante creíbles. De todos ellos yo me quedaría con el del Abuelo, con ese sentido común y esa templanza que dan los años, tan lograda.
En este volumen el tema son las relaciones familiares. Y de ahí también la negación de esas relaciones, su desviación, la enfermedad, la tragedia... No quiero contar más.

El ritmo de la narración es muy ágil, eso hace que la lectura sea muy entretenida. Les están ocurriendo muchas cosas a estos personajes. Está muy bien dosificada la intriga, sobre todo desde la mitad del libro en adelante se vuelve más rápida, se van descubriendo muchos misterios y la trama tiene varios puntos de giro que tienen ahí pillado.

Además también influye en que el ritmo sea rápido el que haya dos líneas argumentales en dos épocas diferentes. Se rompe la linealidad de la temporalidad porque va saltando a lo que pasó en 1992 y lo que está ocurriendo en la actualidad en el 2016, eso mantiene el interés del lector.

Por otra parte en cuánto a la ambientación, como en la novela anterior, sigue discurriendo la trama en Vitoria y sus aledaños. Está muy bien ambientada.

También hay que destacar de estas novelas, tanto de la primera cómo de ésta, ese trabajo de documentación tan bueno, exhaustivo, de todos los parajes de la localización, y de los ritos celtíberos, de ritos ancestrales en general, y de la historia.

Muy recomendable esta trilogía de La ciudad blanca, los dos primeros volúmenes son amenos, entretenidos e interesantes. Aconsejo leerlos por orden, porque aunque las tramas de los asesinatos son distintas, en muchos puntos el segundo se continúa del primero, y se desvelarían muchos detalles. Yo estoy ya deseando leer el tercero, a ver si no tarda mucho en publicarse.



Eva García Sáenz de Urturi (Vitoria) publicó en 2012 su primera novela, La saga de los longevos, que se convirtió en un fenómeno de ventas y fue traducido al inglés con una gran acogida tanto en Estados Unidos como en Reino Unido. En 2014 vio la luz la segunda entrega de la saga, Los hijos de Adán, y también la novela histórica Pasaje a Tahití. En 2016 publica El silencio de la ciudad blanca, un thriller apasionante ambientado en su ciudad natal, que ha supuesto un gran éxito de crítica y ventas en nuestro país y cuyos derechos de traducción ya han sido vendidos a Alemania e Italia y está en proceso de adaptación cinematográfica. Con El silencio de la ciudad blanca arranca una trilogía de la que Los ritos del agua es la segunda entrega.