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domingo, 9 de julio de 2017

De las palabras verano y estío





Yo creo que, a pesar de las tormentas, ya va tocando hablar de la palabra VERANO.


La palabra verano etimológicamente hablando procede de un adjetivo, el adjetivo latino: veranus, a, um.  

Porque la palabra que designaba al verano, tal y cómo ahora lo concebimos, era en latín “aestas, aestatis”, de dónde procede nuestra palabra “estío”.

En latín, se denominaba “verano” al tiempo entre mayo y junio, el período de calor suave que seguía a la primavera. Nuestra palabra “Primavera” vendría de la unión de las palabras “primer” “ver” que era cómo ellos llamaban a la primavera (“ver, veris”) o primera época de buen tiempo. Mientras que al período más caluroso, o de calor más álgido, que sería de julio a septiembre, lo denominaban estío. De ahí vendrían términos como “época estival”.

Luego lo que nosotros llamamos verano en realidad deberíamos llamarlo siempre “estío”. Sin embargo conservamos las formas cultas de “estio” o el adjetivo “estival” como formas más cultas que preferimos utilizar más en poesía.

De ahí también que muchos expertos piensen que las estaciones del año tendrían que llamarse: primavera, estío, otoño e invierno. Pero en algunos países prosperó más la palabra verano que la de estío quizás porque es más fácil de pronuncia.

El castellano, el portugués (verao), el rumano (vara) llaman también verano al estío. Mientras que en el francés, el italiano o el catalán se conservó la palabra estío: en francés se dice été, en italiano estate y en catalán estiu.  

Entonces ¿qué? ¿Veraneamos?

domingo, 25 de junio de 2017

Barcelona-Vic-Espardeñas-Marc Granell




A veces vas caminando distraída, y por el rabillo del ojo ves algo que, casi sin querer, te hace volverte a mirarlo de nuevo. 

Porque a veces dentro de nosotros nos gusta algo, antes de que sepamos que nos ha gustado.

Eso me ocurrió con este escaparate que os traigo hoy. No tenía desperdicio. Era de un zapatero, un zapatero remendón de esos de toda la vida. Y estaba en Vic, en Barcelona.

Ese escaparate lo tenía todo: Tradición, color, etimología y poesía. 


 El diccionario de la Real Academia Española no admite la palabra "Espardeña". Sin embargo sí que tiene "Esparteña":

esparteña
1. f. Especie de alpargata de cuerda de esparto.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados


En cambio en la Wikipedia sí que alude directamente igualándolas:

"La alpargata o esparteña o espardeña es un tipo de calzado de hilado de fibras naturales como el algodón, pieles de animal o lona con suela de esparto, fique o cáñamo, o una mezcla de yute y caranday (en Argentina), que se asegura por simple ajuste, un trozo de elástico cosido a la tela o con cintas. Se utiliza principalmente en España, el sur de Francia y varias zonas de América Latina.1"
 ... 
Origen
Se cree que la alpargata tuvo su origen en la sandalia egipcia, en la que luego se inspiraron los romanos para elaborar una pantufla cubierta y proteger el pie del sol y el calor. En Europa están documentadas desde al menos 1322, año en que un documento redactado en catalán describe las espardenyes «alpargatas» y las menciona con su nombre actual en catalán..."
 
 
Pero además el escaparate que me robó la voluntad también tenía un poema del poeta Marc Granell, dedicado a los pies: Oda als peus.

No conocía yo a este poeta, qué suerte descubrirle así.
 
"Aprendí en casa de Siles a dejar libros a los amigos y a favorecer en todo lo posible las tertulias. También aprendí de Vicente Aleixandre a ser atento con los jóvenes y a animarlos... No hay que tener demasiada prisa en publicar, hay que dejar madurar la voz, ser exigente y riguroso, y cuando estás seguro de que lo has dado todo, sólo entonces dar ese paso". 

Marc Granell


"Yo mismo hace años que no publico nada nuevo... La poesía es muy diferente a la prosa: necesitas que te venga la voz, que te reclame. La poesía exige la esencialidad. Y ahora no encuentro la manera de decir. Y cuando escribo algo me doy cuenta de que me repito »

Marc Granell 


 Os dejo con el poema entero y con otro poema infantil suyo:


Grans o menuts,
amples o estrets,
grossos o fins,
lletjos o bells,
siguen com siguen
són tots els peus
dignes d'estima
i d'aplaudiment.
Som el que som
gràcies a ells:
ens fan anar
ràpids i drets
per onsevulga
que desitgem


La pluja
Quan plou
plou per a tots.
Per al gat i per al gos.
Per a la pedra i la flor.
Per al feliç i el ploró.
Quan plou
plou per a tots.
Però si al gat no li agrada,
que ploga fascina al gos
i si a la pedra li esvara
és pa i mel per a la flor,
per al feliç cançó del alba
i per al trist amarg plor.
Quan plou
mai plou que puga
dir-se que plou
a gust de tots.


Tiene una pinta buenísima este libro de poemas infantiles "Oda als peus y altres poemas" de Marc Granel.




A veces vas caminando y por el rabillo del ojo ves algo que, casi sin querer, te hace volverte a mirar de nuevo. 

Porque a veces dentro de nosotros nos gusta algo, antes de que sepamos que nos ha gustado.

Eso me ocurrió con este escaparate que os traigo hoy.

miércoles, 3 de mayo de 2017

De la palabra "Trabajo"



En Madrid hemos tenido cuatro días seguidos libres. Cómo dirían en los tebeos: ¡¡Yuhuuuu!!

Los dos días del fin de semana se unieron al lunes porque era 1 de mayo el Día del Trabajo, y al 2 de mayo el día de la Comunidad de Madrid.

El caso es que hoy miércoles 3 de mayo estamos viviendo como si fuera lunes. Y parece mentira lo que nos ha costado hoy madrugar... Ese era el comentario general en el trabajo.

Por eso he pensado que podíamos hablar de esa palabra: TRABAJO.

Y ha sido cuando he empezado a investigar sobre ella, cuándo he comprobado una vez más cuánta razón hay escondida en la etimología.

Porque parece ser que la palabra "trabajo" proviene de la palabra latina "Trebajo" que significa esfuerzo o sacrificio. Ésta a su vez vendría del término latino "tripiliare" que significa torturar. Y "Tripiliare", a su vez, provendría de "tripalium"(tres palos), que alude a un instrumento de tortura, un cepo formado por tres maderos cruzados donde quedaban inmovilizados los sujetos mientras se les azotaba. 

La palabra trabajo finalmente procede de un instrumento ¡de tortura!

Ahora se explican muchas cosas...

Es curioso ¿verdad?

Bueno, pero ya sabemos todos que por supuesto hay que trabajar, y sobre todo es una suerte poder hacerlo. Así que venga, con alegría que aún quedan dos días laborables esta semana...

jueves, 22 de diciembre de 2016

Lotería.- Etimología e historia


Hoy es 22 de diciembre, día de la Lotería.

Y toca, nunca mejor dicho, hablar de esa palabra: Lotería.

lotería
Del fr. loterie.
2. f. Rifa o sorteo que se hace con objetos, dinero y otras cosas, con autorización pública.
4. f. Establecimiento en que se venden los billetes de lotería.
5. f. Asunto cuyo resultado depende de la suerte o la casualidad. La lotería de los penaltis.
6. f. C. Rica y El Salv. Planta de jardín de hojas verdes con pintas de color crema, en las cuales la gente cree percibir números que, según la tradición, forman el que será el premiado en el próximo sorteo de lotería.

Lotería vemos que viene de la palabra francesa "loterie" y ésta a su vez de "lot" (que significa herencia).

Lotería por tanto procede de la palabra lote, que tiene un origen germánico, y significa ‘las diferentes partes de algo que se reparten entre varias personas’. Viene por tanto de que cuando alguien moría, de sus pertenencias se hacían partes para los herederos. Cada una de estas partes sería un lote. Por tanto también significaría ‘lo que a cada cual le toca en suerte’. Porque obviamente no todas las partes del lote serían exactamente iguales, unas serían más productivas que otras. Es esta segunda acepción la que da lugar en italiano al sustantivo lotteria para designar un juego de azar. Los franceses tomarán prestado este nombre del italiano y después nos lo pasarán a nosotros.

La primera Loteria de Navidad se celebró en el año 1812. En la época de las Cortes de Cádiz. La inventó un Ministro de la Cámara de Indias como un medio para aumentar los ingresos del erario público, sin quebrando de los contribuyentes.

Por primera vez fue en Cádiz y estaba circunscrita a Cádiz y San Fernando. Después pasó a Ceuta, de aquí a Andalucía y ya finalmente a Madrid, donde por primera vez sería en el año 1814.
 
Y desde el primer momento fueron los niños de San Ildefonso quiénes se encargaron de cantar los números.

Pero como lo nuestro es el lenguaje, quería por última que nos detuviéramos en esa frase hecha, tan usual que procede de esta palabra y que también nos señala el diccionario de la Real Academia Española:

Caerle, o tocarle, a alguien la lotería
1. locs. verbs. Sucederle algo muy beneficioso e inesperado. U. t. en sent. irón.

¡Anda que no la usamos y la escuchamos! ¿Verdad?

Pues poco más.

Espero que al menos hoy os haya tocado "un pellizquito"... ¡Otra frase hecha!


martes, 13 de diciembre de 2016

Un rifirrafe con la palabra "rafe". PALABRAS


Hoy vamos a dedicar la entrada a una palabra, que al menos yo había escuchado mucho, pero que no sabía su significado.

Me estoy refiriendo a la palabra: Rafe. Me ha sugerido mi hermano mayor que podría dedicar una entrada del blog a ella, y la verdad es que yo creo que sí que la merece.

Mil veces había escuchado yo eso de "Rifirrafe". ¿Vosotros no? ¿Y sabíais lo que significa "rafe"? ¿Y "rifi"?

Bueeeeno vamos por partes.

Lo más escuchado, lo de "rifirrafe", así todo seguidito y con dos erres, sí que viene en el diccionario de la Real Academia, y se trata del significado que utilizamos habitualmente:


rifirrafe
De or. onomat.
1. m. coloq. Contienda o bulla ligera y sin trascendencia.

Es de esas palabras que provienen de la onomatopeya, de querer plasmar en palabras el sonido del ruido de la bulla. 


onomatopeya
Del lat. tardío onomatopoeia, y este del gr. ὀνοματοποιΐα onomatopoiḯa.
1. f. Formación de una palabra por imitación del sonido de aquello que designa. Muchas palabras como quiquiriquí han sido formadas por onomatopeya.
2. f. Palabra cuya forma fónica imita el sonido de aquello que designa; p. ej., runrún.

Hasta aquí bien. Pero empezábamos hablando de la palabra "rafe". El diccionario de la Real Academia nos habla de dos acepciones en el significado de esta palabra.

rafe1
Del ár. hisp. ráff, y este del ár. clás. raff.
1. m. Ar. y Mur. Borde, límite externo o superior de algunas cosas.
2. m. Ar. alero (‖ parte del tejado).



rafe2
Del gr. ῥαφή raphḗ 'costura'.
1. m. Anat. Línea prominente en la porción media de una formación anatómica, que parece producida por la reunión o sutura de dos mitades simétricas. Rafe perineal, escrotal.
2. m. o f. Bot. En algunas semillas, cordoncillo saliente que forma el funículo.

El primer signficado nos habla de borde, límite externo o superior. Y el segundo significado nos habla de esa línea que se forma al juntar dos partes. En el primer caso la palabra tiene un origen árabe, en la palabra Raff. Y en el segundo caso, un origen griego, en la palabra Raphe o costura.

Busco en internet y veo que en general parece que es más habitual utilizarla en el lenguaje médico, es decir, en su segunda acepción.

Pero hay algunos localismos que también aluden a ella, por ejemplo he leído que en Aragón se refieren a "rafe" para aludir al alero, es decir en su primera acepción. Y en Murcia también, para designar el borde superior de algunas cosas, incidiendo también en su primera acepción.

En el rastreo de esta palabra encuentro también Rafe, como Red de Apoyo a Futuros Empresarios. Es decir nombra a un organismo que depende de la Agencia de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación. Y se nombra con una sigla: RAFE.

Recordamos lo que era una sigla.

sigla. 1. Se llama sigla tanto a la palabra formada por las iniciales de los términos que integran una denominación compleja, como a cada una de esas letras iniciales. Las siglas se utilizan para referirse de forma abreviada a organismos, instituciones, empresas, objetos, sistemas, asociaciones, etc.


Y para terminar buscamos "rifi". Y... me temo que no existe. No la recoge el diccionario de la Real Academia.

Bueno pues ya hemos investigado hoy en otra palabra: Rafe.

Y además hemos recordado el "rifirrafe". Me gustan las palabra onomatopéyicas, tan sonoras ellas.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Llega el otoño...




"En el Quijote, por ejemplo, hallamos cinco estaciones: «... a la primavera sigue el verano, al verano el estío, al estío el otoño y al otoño el invierno ya! invierno la primavera.» Y es que Cervantes utiliza los nombres de las estaciones en su sentido etimológico. Primavera significa literalmente ~



Comienza el otoño.

Leo en el artículo "Divertimento filológico del otoño" que la palabra "otoño" etimologicamente parece que viene del latín "augeo amnus", época de brote, tiempo de brote de las plantas. No tiene nada que ver con el sol, o el clima cómo si ocurre con los demás nombres de las estaciones. De aquí vendrían palabras como retoñar, o retoño. E incluso palabras como auge.

Parece ser que en las lenguas romances todas heredan la palabra otoño del mismo modo, en portugués, en italiano, en francés y en inglés se dice muy parecido porque sus términos vienen también de la misma palabra: outono, autumno, automne, autumm... Menos en catalán que se dice "tardor".

Leo también en el mismo artículo anterior, que nuestros poetas, Juan Ramón Jiménez y Machado han mostrado en sus poemas predilección por el otoño.

Otoño, triste príncipe.
de ojos celestes y cabellos áureos,
todo vestido de brocado negro,
cori hojas amarillas en las manos -

J.R. Jiménez.


El cárdeno otoño
no tiene leyendas
para mi. Los salmos
de las frondas muertas,
jamás he escuchado,
que el viento se lleva.
Yo no sé los salmos
de las hojas secas,
sino el sueño verde
de la amarga tierra. («Otoño» en Poesías Sueltas, 1898-1907)

Machado



Ojalá que ocurra lo de los dibujos, ojalá que como caen las hojas, nos caigan muchas y buenas lecturas, escrituras, y todo lo relacionado con ellas en este otoño que comienza. 




¿Cruzamos los dedos?



miércoles, 29 de junio de 2016

Lenguaje del verano



He estado unos días de vacaciones y ya estoy aquí con un montón de entradas pendientes.

Comenzamos con una dedicada a los letreros del verano.

El letrero de arriba es de un mercadillo. No necesita mucha explicación. Ya tenemos otro parecido en el blog, con la etiqueta "Lenguaje de los mercadillos". Está tomada la foto en la provincia de Huelva.

También en la misma provincia es el de la foto de debajo. Es de un mercado. Me gustó mucho eso de "garbanzo chico", por garbanzo pequeño. Ese "chico" es muy común en el andaluz.


He buscado en el diccionario de la rae la palabra "chico", y me he llevado una sorpresa. Yo estaba convencida de que la primera acepción de la palabra sería la de muchacho. Sin embargo no, justamente es ésta de pequeño tamaño, que es tan habitual en el andaluz o el extremeño. Efectivamente según nos dice la definición, la palabra viene del latín "ciccum" que cómo veis es cosa de poquísimo valor.


chico, ca

Del lat. ciccum 'cosa de poquísimo valor'.
1. adj. De tamaño pequeño o menor que otros de su especie o tipo. Un piso muy chico.
2. adj. Que tiene corta edad. Un niño chico.
3. m. y f. coloq. Persona, sin especificar la edad, cuando esta no es muy avanzada.
4. m. y f. Hijo, especialmente en la infancia o en la juventud.
5. m. y f. Muchacho que desempeña trabajos subalternos en oficinas, comercios y otros establecimientos.
6. m. y f. coloq. Muchacho, persona joven.
7. m. y f. coloq. Tratamiento de confianza dirigido a personas de la misma edad o más jóvenes.
8. m. y f. coloq. U. con calificativos encomiásticos para referirse a personas adultas. Gran, buen chico. Una chica estupenda.
9. m. y f. coloq. novio (‖ persona que mantiene relaciones amorosas).
10. m. y f. coloq. En una película o en una obra literaria, protagonista principal, generalmente joven y atractivo. El chico y la chica se reconcilian.
11. m. Antigua medida de capacidad para el vino, igual a un tercio de cuartillo.
12. m. Méx. chicozapote.
14. f. En el juego del mus, segundo lance de la partida, en el que se tienen en cuenta las cartas de menos valor.

He buscado también la etimología de la palabra "chico", y efectivamente he encontrado que la mayoría de los estudios están de acuerdo en que parece provenir del latín de la palabra "ciccum" y que se refería a los frutos pequeños. En concreto a la membrana que separa los granos en las granadas, o dentro de los altramuces... Parece ser que se refería a frutos exóticos, luego se cree que hasta el latín el vocablo llegó de Oriente, de dónde venían los frutos. Es normal que junto con los frutos llegara su palabra. Por tanto quizás habría que rastrear su origen más allá del latín, en el arabe. Por ello mismo hay quién duda del origen latino...

En fin ésto es una visión general, por supuesto, hay estudios muy pormenorizados e interesantes sobre este tema por si queréis profundizar en él.

Pero dejamos reseña del lenguaje coloquial tan rico.

domingo, 19 de junio de 2016

De la palabra "mapa" y la etimología de las palabras



Ya hemos pasado la mitad de junio, y poco a poco todos nos vamos a ir yendo de vacaciones.

El que más y el que menos se está mirando los mapas...

Y a propósito de ellos, ¿Vosotros sabéis de dónde viene la palabra mapa?

Pues en latín la palabra mapa designaba un pañuelo, una servilleta, un tela en general. 

A las representaciones del mundo conocido, que por aquel entonces se dibujaban sobre una tela, se les llamaba "mappa mundi". Que vendría a ser algo así como "Tela del mundo".

Y aunque utilizamos la palabra mapamundi en nuestra lengua, también utilizamos mapa.



También relacionado con la palabra mapa, están esos mapas etimológicos que ha creado no hace mucho un usuario de Reddit, en los que ha elegido varias palabras y ha coloreado de forma igual los países que comparten su origen. Están fenomenal, os dejo con alguno de ellos.

Me encanta el de la palabra "piña". Que la mayoría dicen "ananas"... ¡Pues nosotros decimos PIÑA! Hasta ahí podímos llegar ¿no?



Aquí tenemos el mapa de la palabra "Iglesia": Con mucha influencia del griego "Casa de Dios".





Y solo os dejo con un mapa más, el de la palabra Té. Que en su mayoría está muy dividido y proviene de dos dialectos chinos, del Amoy y del Cantonés.





Si queréis ver alguno más de estos mapas buscarlos en internet, porque han arrasado. No me extraña, son de lo más curioso ¿verdad?

Diccionario del origen de las palabras - Alberto Buitrago y J. Agustín Torijano de Espasa.


lunes, 6 de junio de 2016

6 de junio - Día Mundial del Yoyó


Pues sí, el 6 de junio, es el Día Mundial del Yoyó ¿Vosotros lo sabíais?

Pues yo no, me acabo de enterar. Qué cosas... ¿Y quién no ha tenido un yoyó? 

Yoyó es una palabra que a todos nos trae recuerdos de algún momento ¿verdad? Pero ¿Os habéis preguntado alguna vez de donde viene esa palabra?


Cómo hacemos siempre, comenzamos por su definición según el Diccionario de la Real Academia:

yoyó
 
Tb. yoyo, Cuba, El Salv. y Méx.
1. m. Juguete de origen chino que consiste en dos discos pequeños unidos por un eje en torno al cual se ata y enrolla una cuerda por la que se lo hace subir y bajar de manera sucesiva a impulsos de la mano.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados


¿Entonces de dónde viene esa palabra?

Pues he leído, a pesar de lo que dice la definición de la Real Academia, que en un principio el yoyó era un arma arrojadiza que nos viene desde Filipinas. "Yoyó" significa en tágalo (lengua nativa de Filipinas) "viene, viene". La idea era arrojar el yoyó a las patas de un animal, para que se enredara en él, y se cayera al suelo.Era un yoyó mucho más grande que el que estamos acostumbrados a ver.

La versión que más he encontrado es la de éste origen filipino como arma arrojadiza. Aunque también he leído que podría proceder de China, como nos decía el diccionario, y tendría una función hipnótica, estaríamos hablando del 1000 a.C. o que ya aparece dibujado en vasijas de la Grecia clásica en el 500 a.C, y también en otras de Egipto. Hay varias versiones, cómo veis.

El caso es que con el tiempo, y ya convertido en un juego se lo llevaron desde Filipinas los británicos a Europa, pero no pasó de ahí su importancia, aunque lo cambiaron de nombre. 

Hasta que ya a principios del siglo XX, y con este mismo nombre de yoyó, se lo llevó desde Filipinas hasta Estados Unidos un empresario filipino Pedro Flores. Comenzándolo a fabricar de forma industrial. 

Pero quién lo popularizó de veras, fue el hombre de negocios Donald Franklin Duncan (1892-1971)  que le compró la fábrica y la patente a Flores, le hizo algunos cambios como el tipo de nudo de fijo a corredizo, y ya en 1930, registró la propiedad intelectual del nombre “yo-yo” para poder usarlo durante 30 años...

Así que, ya veis, tiene un origen de lo más remoto y una azarosa vida hasta verlo convertido en juguete, tal y cómo lo hemos conocido. 

Pero bueno a nosotros lo que nos importaba en este blog, era saber que la palabra "yoyó" es una palabra que nos viene del tángalo, Filipinas, y que significaba "viene, viene".


viernes, 8 de abril de 2016

¡Viernes! Qué palabra tan buena...




Hoy es viernes, qué alegría. 

Promesa de descanso, de libertad, de ocio.

¿Y alguna vez nos hemos parado a pensar de dónde viene la palabra Viernes?

Viernes viene del latín. De la palabra "Véneris die", que era el genitivo latino, o lo que es lo mismo "día de Venus". ¡¿Cómo no nos va a gustar la palabra?!

La palabra "Véneris die", en castellano fue perdiendo el "die", supongo que por aquello de la economía de lenguaje hablado, y terminó siendo "veneris".

En otras lenguas, también románicas como el castellano, en cambio no lo perdió. Por eso en italiano se dice "venerdi" o en francés "vendredi".

En Véneris, la primera sílaba, acabó convirtiéndose en "ie" como ha ocurrido en algunos verbos irregulares como "temblar", que se dice "tiemblo". 

Y perdió la sílaba del medio que era más débil que la primera sílaba.

Finalmente terminó por convertirse en "viernes".

lunes, 4 de abril de 2016

De Tararear y Quique Gonzalez. Auditorio de Leganés 3 Abril




Yo hoy tarareo, no dejo de tararear las canciones que ayer tocó Quique González.

Qué bueno es Quique González. http://www.quiquegonzalez.com/


Acaba de sacar su décimo disco, con su banda Los Detectives, y titulado: Me mata si me necesitas. 

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A mí me gustan mucho sus canciones más lentas, más intimistas. 


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Ayer estuvo tocando en el Auditorio de la Universidad Carlos III en Leganés. Estuvo fenomenal. Primero las entradas agotadas. Después el público incapaz de estar sentado levantado en pie, bailando con los pies, tocando las palmas, tarareando. 



Y por eso hoy tarareo todo el rato sus canciones. 

¿Y por qué tarareo? Porque tararear viene de la palabra "Tarara", y he buscado el origen de la palabra en varios sitios y parece haber coincidencia en afirmar que etimológicamente tiene dos posibles explicaciones. O que venga de tararí, tal y cómo dice en su primera acepción el significado de la palabra tarara, que significa toque de trompeta, o puede ser que venga de su segunda acepción porque "tarara" también es ser un loco, es tener poco juicio.

Así que así estoy yo hoy, medio loca en este lunes lluvioso, canturreando entre dientes todo el santo día, como una "tarara", las canciones que más me gustan de Quique Gonzalez.


tararear
De tarara y -ear.
1. tr. Cantar entre dientes y sin articular palabras.




tarara
De or. onomat.
1. f. tararí (‖ toque de trompeta).
2. adj. coloq. Loco, de poco juicio. U. t. c. s.


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lunes, 29 de febrero de 2016

La palabra "bisiesto" - Origen de la palabra






Hoy es el día 29 de febrero, estamos en un año bisiesto. ¿Y vosotros sabéis de dónde viene esta palabra: bisiesto?

Más o menos ya todos sabemos porque existe un año bisiesto, pero no está mal recordarlo: Nuestro planeta rota 365,24219 veces durante una órbita completa alrededor del sol, por tanto un año dura 365 días, 5 horas, 48 minutos y 56 segundos, no 365. Al emperador Julio César se le ocurrió crear los años bisiestos. Si cada año nosotros contamos esos 365 días, perdemos esas 5 horas que deberemos recuperar. Durante tres años contamos esos 365 y al cuarto recuperamos el día que falta, los 29 días que tiene febrero, el año bisiesto. Si no añadiéramos un día completo cada cuatro años, las estaciones acabarían descompasadas del calendario, de tal manera que después de unos 700 años, en el hemisferio norte la Navidad caería en mitad del verano. Al revés, en el hemisferio sur.

Pero cómo este blog es de palabras y del lenguaje. Nuestra pregunta es: ¿De dónde viene la palabra "bisiesto"? ¿Cual es su origen?

Pues del latín. Directamente del latín. ¿Y por qué? Pues porque en latín no existía el día 29 cada cuatro años, lo que existían eran ¡dos días 24! 

¿Y eso por qué? Os preguntaréis... Pues bien la historia nos dice que:


En los tiempos de Julio César, el primer día de cada mes se llamaba calendas, el séptimo eran las nonas y el décimoquinto día eran los idus. En lugar de decir 28 de febrero, los romanos decían primum dies ante calendas martias (primer día antes de las calendas de marzo). El 27 de febrero era el secundum dies ante calendas martias (segundo día antes de las calendas de marzo), el 26 de febrero, tercer día y así sucesivamente. 

Para introducir su novedad, el año bisiesto, Julio César intercaló un día entre el sexto y el quinto día antes de las calendas, o sea entre los días que hoy son el 23 y el 24 de febrero.

Entonces ellos para nombrar al día 24 decían: "Diem sextum ante calendas martias" que es lo mismo que decir: "Día sexto antes del primero de marzo". Porque cómo ya hemos dicho "calendas" eran todos los días primeros de cada mes. 

Pero cómo cada cuatro años ellos tenían dos días 24 de febrero, por ese día adicional que Julio Cesar incluyó, pues al 24 bis le denominaban: bis sextus dies ante calendas martias, o sea, "segundo día sexto antes de las calendas de marzo" y el año que contenía ese día se llamó por eso bissextus.

Pues bien, de ese "bis sextum", nos ha llegado la palabra "bisiesto".


viernes, 26 de febrero de 2016

Las perdices y el lenguaje coloquial + Perdix, el mareo y la felicidad



Hoy vamos a hablar de un par de expresiones que seguro habéis escuchado mucho. ¡Cómo le gustan a este blog las frases hechas!

Pero primero os voy a copiar una historia:

Según la mitología griega, Dédalo, el padre de Ícaro -los dos que escaparon volando del laberinto de Minos, aunque el segundo se acercó tanto al sol que se le derritieron las alas- tenía un sobrino llamado Perdix, al que custodiaba y protegía. Perdix era de una inteligencia sobrenatural y estaba dotado para hacer cualquier trabajo. Dédalo, que era arquitecto, envidioso de los conocimientos de su sobrino, capaz de trazar planos y levantar edificios más rápidamente y mejor que él, lo arrojó desde lo alto de una torre. Antes de estrellarse contra el suelo, Atenea, diosa de las artes, lo recogió, pero a cambio de su vida lo transformó en perdiz.

Pues sí... vamos a hablar de Perdices.

La primera expresión se ha ganado una entrada porque una amiga mía, Yolanda de Zaragoza, me envió un guasap para que investigara sobre ella, porque al escucharla se acordó de mí. Bueno pues cómo no es cuestión defraudar a los amigos, aquí está:

Marear la perdiz

¿A qué la habéis escuchado muchas veces? Es muy coloquial.

Nos dice el Diccionario de la Real Academia Española:

marear alguien la perdiz

1. loc. verb. coloq. Hacer perder intencionadamente el tiempo en rodeos o dilaciones que retrasen u obstaculicen la resolución de un problema.


¿Cual es el origen de esta expresión?

He buscado en varias fuentes y todas coinciden en que es una expresión coloquial que tiene su origen en la caza. En el deporte de cazarlas, deporte cinegético, los ojeadores asustan y acosan con perros a las perdices: Se las "marea". A simple vista parece que están retrasando su caza. Pero se trata de cansarlas primero, ya que esta ave no resiste mucho tiempo en el aire, es de vuelo corto, entonces se las cansa primero para que luego ya fatigadas puedan ser cazadas por los cazadores con mucha mayor facilidad.


Y ya que estamos con la perdiz, tendríamos que hablar de otra expresión que no tenéis perdón si no os suena:

Y fueron felices y comieron perdices

 ¡¡Sí!! Del final de los cuentos.

He consultado varias fuentes y este archiconocido broche final existe no solo porque rima, sino también porque las perdices eran un signo de riqueza, era un manjar caro que solo se lo podían permitir personas de alta cuna, como los príncipes o los reyes. Luego es un final que no solo augura felicidad sino también bienestar, social y económico. 

Varias fuentes consultadas aluden a que se trata de una expresión medieval. Entonces las perdices era unas aves que solo podían permitirse las clases acomodadas. Y muchas fuentes lo sitúan en Francia.

"La que, según la mayoría de los historiadores, tiene más credibilidad es la que se ubica en la corte de Margarita de Valois, cuyo astrólogo decía: «Maridos que deseáis ser amados por vuestras mujeres, mujeres que deseáis ser amadas por vuestros esposos, no tenéis más que coger una perdiz y sacarla el corazón: a la mujer, el del macho; al hombre, el de la hembra, y así seréis felices eternamente»."
En la corte francesa de Catalina de Medicis, la perdiz fue considerada como «carne buena y fácilmente digerible, que refuerza el cerebro, facilita la concepción y despierta el deseo semidormido de los placeres venéreos», según se relata en el libro De honesta voluptate et valetudine del autor Bartolomé Platina.




Al hilo de lo anterior he encontrado que alguna vez se ha modificado la expresión. Como en el caso de Saturnino Calleja Fernández (Burgos 1853-Madrid 1915) era un editor, pedagogo y escritor español, ya sabéis el de "Los cuentos de Calleja". Parece ser que Calleja, por obra y gracia de una ocurrencia de su hijo Rafael, transformó la coletilla y le añadió otra frase:

Comieron perdices y fueron felices 
y a mi no me dieron porque no quisieron. 


https://books.google.es/books?isbn=8479603461
Diccionario del origen de las palabras de Alberto Buitrago y J. Agustín Torijano

miércoles, 10 de febrero de 2016

"Herrete" La palabra de hoy



El otro día hablábamos de la palabra "dragonera" que yo no conocía y hoy vamos a hablar de otra de la que tampoco tenía noticia y que descubrí gracias a unos dibujos animados, que estuve viendo con mis sobrinas, que se llaman "Phineas y Ferb". 

Muy buenos estos dibujos, muy educativos. Hasta tienen una canción a propósito de este tema "La canción del club del Herrete" que podeís escuchar en youtube.



Esa es la palabra de la que hablaremos hoy:

¡Herrete!

¿Alguien conoce el significado de esta palabra?

Nos dice el diccionario de la Real Academia Española:

herrete
Del dim. p. us. de hierro

1.m Remate, generalmente metálico, que se pone a las agujetas, cordones, cintas, et., para que puedan entrar facilmente por los ojetes.

Procede como veis del diminutivo poco usado de hierro.


Y efectivamente los herretes son esos terminales metálicos que llevan los cordones de nuestros zapatos o tantos cordones. 

¡A ver si no se nos olvida!


Bueeeno que no se diga os dejo con la canción:

lunes, 8 de febrero de 2016

"Dragonera" una nueva palabra que no conocía






Hoy vamos a dedicar esta entrada a una nueva palabra... 

¡TA TA TA CHAAAAN!

¡Dragonera!

¿La conocíais?

Imagino que muchos de vosotros sí. Pues yo no. Nunca la había oído.

Porque no me estoy refiriendo al nombre del islote del archipiélago de Las Baleares que así se llama también: Isla Dragonera, y que está considerado como Parque Natural.

No, me estoy refiriendo al objeto denominado “dragonera”. Escuché por primera vez esta palabra de boca del mayor de mis sobrinos, al que le gusta la montaña y participa en el blog “La madriguera”, que trata esos temas, y del que os copio el enlace por si os apetece echarle un vistazo:


Pues bien, en una de esas entradas del blog se hablaba de los “bastones” para salir a hacer senderismo. Y ahí fue cuando yo escuché la palabra “dragonera”.

Esta palabra no viene en el diccionario de la Rae. El diccionario te lleva a la palabra “dragonear”.

Sin embargo, en muchos sitios relacionados con el senderismo y otros deportes se dice que la dragonera es la correa con un lazo ajustable, para poder asegurar el palo a la mano del usuario.



Inmediatamente con esta curiosidad mía por las palabras, me pregunté el por qué de esa denominación. Buscando por aquí y por allá encontré que también se llama con este término a la correa de los sables. Y saltando de una información a otra recalé en algunas páginas más sobre esgrima, arquería y demás donde encontré que probablemente se llama así por influencia del francés “dragonne” que significa fiador de un sable.

Finalmente todo nos lleva a la caballería "Dragones" que eran unos soldados que se desplazaban a caballo pero que generalmente luchaban a pie. Sus caballos eran pequeños o de peor precio, por un lado para que fuera más fácil bajar de ellos y por otro porque si al hacerlo los perdían que no fuera tan grande la pérdida. Estos "dragones" luchaban con el rifle o la pistola, pero también a espada o sable. Para que fueran capaces de disparar, mantenían la espada desenvainada manteniéndola unica a la muñeca por una correa.
Los dragones parecen tener su origen en Francia a mediados del siglo XVI. En España la primera unidad de dragones se creó en el año 1634. 

Si buscamos la palabra "dragón" en el diccionario de la RAE sí que encontramos una acepción que nos podría llevar a esta palabra, me refiero a la séptima acepción:

7.m. Soldado que hacía el servicio alternativamente a pie o a caballo.

Luego, resumiendo, de los soldados "dragón" vendría que su correa se llamara "dragonera".

Y de los soldados ha ido saltando a demás objetos que interesa que lleven su correa: el sable, el piolet, los bastones... 

Es la explicación que he encontrado que más me convence. De todos modos si alguien tiene alguna explicación alternativa pues bienvenida será.