Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

domingo, 22 de enero de 2017

"Anatomía de un hombre pez" de Eduardo Bieger Vera



BOCETO SOBRE FONDO AZUL

Como dice Carl Sagan "esta historia es sobre los humanos que son humanos". Transcurría el verano de 1989 -un calor asfixiante, tal y cual...- y allí estaba yo, con mi bañador color mandarina, mi colchoneta (a los ocho años, cualquier objeto lúdico o de interés iba perecedido de un mi) y el barniz epidérmico propio de un crío que disfrutaba de un mes de vacaciones en la playa, Y es que, de niño, el periodo estiv al no sólo era sinónimo de ociosidad, sino una profundización en el concepto de recreo..."

Pág. 15-

Terminé de leer "Anatomía de un hombre pez" de Eduardo Bieger Vera.Y lo hice con una sonrisa.

El título prometía y no me ha decepcionado.

Me gustó ese título tan sugerente en cuánto lo conocí, después me gustó mucho el índice del libro. Los títulos son muy importantes, pero los índices son muy ilustrativos de lo que nos vamos a encontrar después y a mí me gusta leerlos despacio antes de comenzar la novela. 

Las escamas, la piel, las espinas, los restos y reflexiones de un hombre pez. Esas son las cinco partes de esta novela. Así la ha estructura el autor. ¿No me digáis que no son sugerentes? En cuánto las leí, me sorprendieron gratamente. De fuera a adentro, me dije. Y es verdad que en la novela hemos ido avanzando en la historia, en el conocimiento de los personajes de esta familia así, de fuera a adentro.

El libro me había llegado a mi buzón semanas antes. El autor, como os decía, es Eduardo Bieger Vera. A quién tuve el placer de conocer porque nos premiaron en el mismo certamen de relato hace muuuuuchos años. Siempre nos quedará Motril.

Me gustó mucho que Eduardo contactara conmigo para enviarme su novela. Yo sabía que estaría bien escrita, lo sabía antes de empezarla.

La novela fue II Premio Internacional de Narrativa "Novelas ejemplares"Facultad de Letras de la Universidad de Castilla La Mancha.

El argumento nos cuenta los avatares de una familia española de clase media a mediados de los ochenta. Nos cuenta el paso del tiempo sobre ellos.

Los personajes están tan bien caracterizados que no cuesta nada verlos moverse y hablar.  Comenzando por el hijo pequeño, un niño de ocho años, vivaz, y atento al mundo. Sus hermanos, Rafa y Miriam, dos adolescentes con su típicos de problemas de no encontrar su lugar en el mundo y enamorarse de quién no les hace caso... Los abuelos, esos abuelos con los que se compartía tanto viviendo en el mismo apartamento en el verano, amontonados. El padre Alberto que cuando comienza la novela está "de Rodríguez" en la ciudad mientras su familia está en la playa, y su mujer que está en plena crisis de madurez.

OBSERVACION EXTERNA, RÉGIMEN INTERIOR

Mi padre en Madrid, trabajando, mi madre echándole de menos, mi hermana sin parar de leer, mi hermano fumando Bisontes a escondidas con los amigos, y los abuelos paseando cogidos de la mano hacia el infinito. A simple vista eso era todo, sin más. Y es que de niño, solo existe lo que uno percibe, que ya es mundo, a veces incluso todo, y a lo sumo lo que unoimagina respecto de lo percibido, pero no lo que uno piensa sobre lo evidente; esa improductiva fase se intensifica a medida que uno madura. (...)
Pág. 19.

 Ambientada en esa España de finales de los ochenta, pero muy bien ambientada, porque al leer la novela sonreía visualizando muchas escenas como si las hubiera vivivo, de tan bien contadas, tan visuales, tan parecidas a otras que viví o pude haber vivido.

La prosa del autor es amena, con muchas pinceladas de humor. A veces irónica, a veces casi diseccionando el lenguaje. Está contada en primera persona. Pero aunque comienza contándolo el hijo más pequeño, el niño de ocho años, os he copiado el comienzo de la novela al principio de la entrada, después se disgrega en un caleidoscopio de voces. Cómo va transcurriendo la historia de la familia nos lo contará cada vez un miembro de la familia. Está muy bien llevada la trama gracias al multiperspectivismo, vemos el verano desde la voz, desde el interior, de los distintos personajes.

Por otra parte los diálogos me han gustado muchísimo. Son frescos, naturales, le dan un buen contrapunto a los párrafos en prosa y reflejan fenomenal las relaciones entre los miembros de la familia:

- Abuelo, ¿has matado alguna vez a alguien?
-¿Y tú, de qué equipo eres?
-¿Por qué siempre contestas lo mismo?
-Prueba a hacer otra pregunta y verás como respondo algo distinto.
-Pero estuviste en la guerra.
_Sí.
-Cuéntame cosas de la guerra, abuelo.
-Vivir una guerra es peor que lo peor que puedas llegar a imaginar. Las personas matan sin saber por qué, probablemente por miedo a morir a manos de aquellos a quiénes arrebatan la vida. Si en alguna ocasión conversas con alguien que intenta justificar no ya una guerra, sino una sola batalla, no le escuches, no discutas, da media vuelta y aléjate, por que no están dialogando con un ser humano, sino con una bestia.
-O sea que el motivo de las guerras es el miedo... pero mucha gente no lo tiene.
-Es cierto. El miedo es más el efecto que la causa. 
-¿Entonces?
- ...
Pág. 87-

Lo dicho. Me parece que el autor ha escrito unos diálogos de lo más logrado.

Aunque tengo un "pero", me refiero a la última parte del libro: "Reflexiones de un hombre pez". No sé si acaba de gustarme mucho... La novela se podía haber terminado perfectamente, en mi opinión, al final justo de la parte anterior. Me encanta ese diálogos entre los hermanos.

¿Cuánto añade la última parte? me he preguntado varias veces. Por otro lado me gusta el juego del paralelismo con el mundo de los peces. Me gusta el razonamiento por el que se llega a la conclusión de que en realidad estamos tan solos como ellos, aunque sea en familia, porque sufrimos la soledad de manera solidaria...

En fín, que ésta última parte me ha causado perplejidad. Lo que tampoco, ahora que lo pienso, está mal.

"Anatomia de un hombre pez" de Eduardo Bieger Vera. Una novela sobre las familias de los ochenta bien escrita, con la que te identificas, y que te deja una sonrisa ¿nostálgica?, cuando la terminas.


Anatomía de un hombre pez
Eduardo Bieger Vera
Editorial Verbum

"La ciudad de las estrellas - La la land"



La primera película que he visto en este año 2017 me ha encantado.

Es un musical. Y habla de sueños, de pasión, de lo que nos gusta ver a los demás cuando se están entregando a su pasión. 

Es visualmente bonita, y tan nostalgica...

Y esa canción, esa canción que ya no se te va de la cabeza... De lo mejor.



Cómo me ha gustado.




viernes, 20 de enero de 2017

Presentación "Tiempo de orquideas" de David Lerma Martínez




Este lunes, día 23 de enero a las 19 horas os esperamos en Libertad 8.

Mi buen amigo y novelista David Lerma Martínez presenta su novela Tiempo de Orquideas. 

Le presentarán el editor José María Herranz y Javier Díaz Gil, poeta y coordinador de la tertulia literaria Rascamán.

Y yo tengo la gran suerte de leer algún fragmento de la novela.



Vamos a hacer este lunes más especial. No deberías perdertelo...

jueves, 19 de enero de 2017

"Lluvia constante" en el Teatro Bellas Artes




RODO: … siempre terminaba cediendo. Es difícil decirle que no a Dani.
DANI: Yo quería enseñarle al gilipollas éste cómo es la buena vida para que espabilara.  Si le enseñas a alguien cómo es tener una buena casa, una mujer guapa, unos hijos todavía más guapos, un perro, unos plasmas grandes y tal… no sé, a lo mejor cambia. Ya casi tiene cuarenta tacos. No somos niños.
RODO: Sí, él quería ayudarme… pero para hacerlo invitaba a cenar todas las noches a una tía distinta para ver si sentaba la cabeza. Unos días antes de la noche en que dispararon a su ventana, Dani invitó a cenar a su casa a Mara, una prostituta. Ese fue el principio de todo. Yo sabía que Mara era prostituta porque le había visto cobrarle dinero cuando patrullábamos. Él cuidaba a diez o doce prostitutas.


Teatro del bueno, del muy bueno, para comenzar el recorrido teatral de este año 2017.

Policíaco, oscuro, terrible, intenso, potente. Te conmueve.

Dos actores con un trabajo interpretativo de altura.

Roberto Alamo lo hace genial.

Los "bravos" se repetían cuando no parabámos de aplaudir.

Lluvia constante

Autor: Keith Huff
Traducción: Fernando Masllorens y Federico González del Pino
Versión y dirección: David Serrano
Ayudante de dirección: Daniel de Vicente
Intérpretes: Roberto Álamo, Pepe Ocio
Escenografía y vestuario: Elisa Sanz
Ayudante de escenografía y vestuario: Mónica Boromello
Diseño de iluminación: Juan Gómez Cornejo
Espacio Sonoro: Eduardo G. Castro, David Serrano
Comunicación: María Díaz
Fotografías: Jean Pierre Ledos/Elena C. Graiño


domingo, 15 de enero de 2017

Gloria Fuertes. Siempre. Este año centenario de su nacimiento




NOTICIA

Porque a mí la Tristeza me perseguía
y me la encontraba hasta en la sopa,
he huido a la selva que no viene en el mapa,
y hasta aquí yo temo que me encuentre.
Lo temo porque recuerdo,
y no debiera recordar nada.
Porque hombre que quiere ser feliz,
debe hacerse un desvergonzado egoista
y depilarse nombres de sus cejas,
y huir de la ciudad como yo hice.

No tengo más que un traje y un cuaderno
y mucho miedo a que se gaste el lápiz.

Al alba solo al alba paso frío.

Me desvelan las aves y las hojas.

Vente conmigo cuando te harte todo.
Estoy en el alero de un frondoso
tocando el violón con una pluma.
Si te preguntan, no digas cualquier cosa.
Di que me perseguía la Tristeza
y busqué libertad en una isla
que no viene en el mapa.

Pág 219 de Obras Incompletas
Gloria Fuertes



SIN CARTILLA

 Yo quiero una postal con tu silencio.
Escríbeme palabras al oído,
date golpes de pecho y grita al techo
el "Yo pecador me confieso mudo".
Anda Lázaro al fin, levanta, escribe,
escribe una tarjeta de ternura
o un telegrama azul de esos de novios;
y si no sabes,
corre a la escuela del amor y aprende,
a escribir "yo te quiero" por ejemplo
antes de que me vuelva analfabeta
sin el Libro de Horas de tus cartas

Pag. 191 de Obras Incompletas
Gloria Fuertes


 Gloria Fuertes fue una escritora española, nacida en Madrid el 28 de julio de 1917 y fallecida en la misma ciudad el 27 de noviembre de 1998.
Este año 2017 se celebra el centenario de su nacimiento.

"La trastienda de los premios literarios" de José Blasco del Alamo


"... ¿Qué nos queda entonces? Pues nos quedan los premios medianos y pequeños, y las personas buenas (“en el buen sentido de la palabra”): como Antonio Machado, jurado del Premio Nacional de Literatura que ganaría un joven desconocido, Rafael Alberti. Ya vencedor, hojeando el manuscrito que acababa de recoger, Alberti encontró un papelito amarillento escrito con letra trémula: “MAR Y TIERRA. Es, a mi juicio, el mejor libro de poemas presentado al concurso”."


Quería compartir con vosotros este artículo sobre los premios literarios.

Espero que os guste. A ní me ha parecido interesante.

Es de José Blasco del Álamo.




EL ESPAÑOL, 5 de enero de 2017
La trastienda de los premios literarios
José Blasco del Álamo                                                                                        Foto: Dani Pozo
Periodista y Escritor


César González-Ruano, que tenía fama de cleptómano de libros y relojes de mesa, quiso robarle el primer Nadal a Carmen Laforet. El paquete que llevaba Nada, hojas tan desnudas, sensibles y poéticas, llegó de Madrid horas antes de que el plazo expirara. Venía lleno de sellos de urgencia, como si aquella novela tuviera prisa por inaugurar una era. Atardecía. Ignacio Agustí abrió el paquete, leyendo las primeras páginas... “Así se empieza un libro”, pensó. En menos de veinticuatro horas lo había acabado, convencido de que “nadie había hecho una radiografía de los años medio vacíos, medio angustiados, extrañísimos de la posguerra como Carmen Laforet”, a quien no conocía.
Al día siguiente de la entrega del premio, para darle una explicación, Agustí acudió a la casa de Ruano en la calle Mayor de Sitges. César estaba tan indignado que hizo como si no le conociera, tratándole de usted. Cuando oyó el argumento de que había triunfado la democracia, repuso: “Hemos hecho una guerra para acabar con la democracia y ahora la democracia se proclama desde un pequeño premio literario. ¿Es que no sabéis que en España los premios se han dado siempre a los amigos? ¡Dónde se ha visto que un premio sea para el que nos parezca mejor!”.
Cuadro de texto: Cuando le dieron el Nobel a Echegaray en 1904, Valle-Inclán recorrió los cafés madrileños gritando: “¡Viejo imbécil!”La polémica en los concursos es casi tan antigua como la propia literatura: cuando le dieron el Nobel a Echegaray en 1904, Valle-Inclán recorrió los cafés madrileños gritando: “¡Viejo imbécil!”. Siguiendo el criterio de Ruano, podríamos decir que Valle no obtuvo ningún premio importante porque apenas tenía amigos: a un joven escritor que le ofrecía, dedicado, su primer libro, el manco le respondió a voz en grito: “¡Déjeme usted en paz, imbécil!”, al mismo tiempo que le amenazaba con el bastón. También lo enarboló frente al Palacio Real, también gritando: “¡Usurpadores austriacos, levantaos y dejad ese trono a Don Carlos, su verdadero dueño! ¡O venid a luchar con el Marqués de Bradomín, que aquí os espera!”.
Cansinos Assens, en esa hoguera de las vanidades que es La novela de un literato, cuenta su visita a Daniel de Cortázar, unos de los jurados del Premio Fastenrath que concedía la Real Academia Española: “Yo no leo literatura. Yo soy sólo matemático. Cuando me nombran jurado, delego en mi hija… y casi siempre doy mi voto en contra”.
Del mismo premio, Cansinos Assens cuenta otra anécdota: “Se comenta con asombro la concesión del Fastenrath a la novela de un autor cuyo nombre suena por primera vez. ¿Quién es Díaz Caneja…? Bóveda nos explica el triunfo: Caneja es empleado de Correos y está destinado en la estafeta del Senado. Conoce a todos los senadores, entre los cuales hay varios académicos. En vísperas de otorgarse el premio, situose al pie del ascensor del Senado y fue pidiéndoles su voto a todos los académicos de la casa. ¿Quién iba a negárselo, al hombre encargado de cursar sus misivas?”.
Cuadro de texto: Concha Espina decía que para ganar el Nobel se debía hacer una campaña no menos laboriosa que la de un candidato a la presidencia de Estados UnidosConcha Espina sostenía que el escritor que quisiera ganar el Nobel debía realizar una campaña no menos laboriosa que la de un candidato a la presidencia de Estados Unidos. Ella no lo ganó por un solo voto, pero finalmente alcanzó la fama por una senda inesperada: da nombre a la avenida del Santiago Bernabéu. Antes, violando el secreto de los lemas, envió a Cansinos Assens —jurado del Premio Zozaya a la mejor crónica— una carta de recomendación a favor de su hijo.
Y Pío Baroja, en su casa de Ruiz de Alarcón (donde no le aguardaba el Nobel sino la muerte), le decía a Josefina Carabias: “En eso del Premio Nobel supongo yo que también habrá mucho caciquismo, mucha política. Fíjese usted en que siempre suelen dárselo a países que por unas cosas u otras están de moda. Creo que ahora, tras ganar la guerra, los anglosajones son los que tienen más posibilidades”. Sesenta años después los tiempos cambiaron: con Obama, los estadounidenses ganaron la paz y Dylan el Nobel de Literatura, aunque se había unido al pacifismo para tener más público.
Cuadro de texto: Rosa Montero me aconsejó que no me presentase a los premios grandes porque suelen estar manipuladosRompiendo la frialdad digital con esa calidez que la hace tan especial, Rosa Montero me aconsejó que no me presentase a los premios grandes porque suelen estar manipulados. Y mi primer editor, Francisco Villegas, me confesó que una autora consagrada (cuyo nombre omitiré porque ya no está entre nosotros) había ganado el Azorín sin haberse presentado.
En sus memorias, Carlos Barral nos da una clave para entender cómo funcionan hoy en día los premios literarios: a mediados de los 70, “de pronto todas las conversaciones derivaban a asuntos relacionados con el éxito y el dinero. Sin ningún pudor por parte de sus practicantes y de los aspirantes, la literatura era una cuestión de mercado… Los nuevos escritores aspiraban a triunfar y no a escribir. Probablemente había nacido un atroz desequilibrio en la cotización de los derechos de autor, provocado por la selectiva eficiencia de los agentes literarios y por el mercadeo desenfrenado de los grandes premios literarios”.
Cuadro de texto: Para Vargas Llosa el vacío dejado por la desaparición de la crítica lo ha llenado la publicidadVargas Llosa abunda en esa idea en su lúcido ensayo La civilización del espectáculo: “El único valor es el comercial… El vacío dejado por la desaparición de la crítica ha permitido que, insensiblemente, lo haya llenado la publicidad”. A don Mario, sin embargo, le reprocho dos cosas: que no deje de aparecer en la revista Hola, a pesar de que en dicho ensayo asegura que es uno de los productos periodísticos más genuinos de la civilización del espectáculo; y que aceptara el Premio Planeta, otro producto igualmente genuino.
A los que han ganado premios grandes a sabiendas de que estaban manipulados y luego se pasean por los medios de comunicación criticando las corruptelas de los políticos, les pediría que no nos dieran lecciones morales.
Cuadro de texto: Nos quedan los premios medianos y pequeños, y las personas buenas... como Antonio Machado y     Miguel Delibes¿Qué nos queda entonces? Pues nos quedan los premios medianos y pequeños, y las personas buenas (“en el buen sentido de la palabra”): como Antonio Machado, jurado del Premio Nacional de Literatura que ganaría un joven desconocido, Rafael Alberti. Ya vencedor, hojeando el manuscrito que acababa de recoger, Alberti encontró un papelito amarillento escrito con letra trémula: “MAR Y TIERRA. Es, a mi juicio, el mejor libro de poemas presentado al concurso”.
Personas como Miguel Delibes, a quien un delegado de Planeta le propuso que se presentase al premio con una novela que tenía recién empezada. En la propuesta estaba implícito el triunfo. “¿Qué pensarán de mí?”, preguntó Delibes al delegado. “¿Quién?”. “Los que han presentado sus novelas al premio y se encuentran con que está dado antes”. “Eso qué importa. Pensarán que su historia era la mejor, sin duda”. “A mí me importa, y mucho”. Y con esta respuesta don Miguel perdió tantos millones como dignidad ganó.

jueves, 12 de enero de 2017

De la palabra "pachucho"







Me gusta la palabra "pachucho".

Es de esas palabras del lenguaje coloquial que una lleva escuchando toda la vida y se hacen entrañables. Es un adjetivo que tiene un aire de familiaridad, de cercanía, y un punto de ternura. Y no es extraño que aparezca en diminutivo: "Está pachuchillo..."

He buscado la definición, como hacemos siempre en este blog, en el diccionario de la Real Academia y encuentro:

pachucho, cha

1. adj. Pasado de puro maduro.
2. adj. coloq. Flojo, alicaído, desmadejado.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados


La primera acepción se refiere a la fruta. Sin embargo, aunque claro que había oído este adjetivo para referirse a ella, lo he escuchado muchísimas más veces referida al estado anímico o físico de las personas.

¿Vosotros no?

De todos modos, aunque "pachuchos" somos muchos, y más en este enero de gripes, no hay demasiada información sobre esta palabra. Y su etimología es incierta.

Sin embargo, quería dedicarle una entrada, aunque sea pequeña. Tan pequeña como se siente uno cuando está "pachucho"...

Para terminar os dejo con un poema infantil que he encontrado en un blog muy variado y entretenido sobre literatura infantil:


Poesía Infantil: Lucho esta pachucho

Lucho esta pachucho
Estornuda y moquea mucho
No para de moquear
No deja de estornudar
Por culpa de su enfermedad
Fuego ya no puede echar
Con un pañuelo de lunares
Quiere curarse los males
Y es que…
Lucho esta pachucho
Estornuda y moquea mucho




Estrella Montenegro

miércoles, 11 de enero de 2017

De la palabra "GANGA"







Es enero, tiempo de rebajas, tiempo de gangas.

Me gusta la palabra "ganga". He pensado que podíamos hoy dedicar la entrada del blog a ella.

Buscamos en el diccionario de la Real Academia el significado de esta palabra y observamos que hay tres acepciones:

ganga1.

Voz imit. del grito de esta ave.
1. f. Ave del orden de las columbiformes, algo mayor que la tórtola y de aspecto semejante, gorja negra, con un lunar rojo en la pechuga, y el resto del plumaje, variado de negro, pardo y blanco.
2. f. Bien que se adquiere a un precio muy por debajo del que normalmente le corresponde.



ganga2.
Del fr. gangue.
1. f. Ingen. En minería, materia que acompaña a los minerales y que se separa de ellos como inútil.
2. f. Alm., Córd., Gran. y Jaén. Arado tirado por una sola caballería.



ganga3.
Del ingl. gang 'banda', 'pandilla'.
1. f. P. Rico. Pandilla callejera de mala reputación.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados



Nuestra palabra correspondería a el bien que se adquiere a un premio muy por debajo del que corresponde.

Hay quién dice que tiene su origen en el ave llamada "ganga", muy parecida a la perdiz y que parece ser que era complicado cazarla y además tenía una carne muy dura, por lo que se vendía más barata.




Sin embargo otros apuntan a que viene directamente del francés "gangue", y éste a su vez del alemán "gang" o filón de una mina. Por tanto procedería de esta acepción que nos llega de la minería en la que hay un material que acompaña al mineral precioso y que se separa de éste y se deshecha al extraerlo de la mina como algo inútil o inservible.  Con esta última procedencia, aparece en nuestro diccionario a partir del siglo XIX.




Pues ya le hemos dado un repasito a esta palabra tan curiosa y sonora.



martes, 10 de enero de 2017

El Teatro Circo Price de Madrid


En un principio el Circo Price de Madrid, tal y como cuenta la placa de la fachada, estaba en otro sitio al que ocupa actualmente. 

Entonces estaba haciendo esquina con la calle Barquillo, en la plaza del Rey. Cerca también de la casa de las siete chimeneas. Casi cien años estuvo allí: Hasta el 12 de abril de 1970 que el Price dió su última función en este lugar.

Antes de eso estuvo en la calle Barbara de Braganza, donde lo levantó quién lo inauguró: Thomas Price, un domador de caballos irlandés que había llegado a España en 1847 y que descendía de una estirpe de acróbatas.



Después de estar en la calle Barbara de Braganza, y en la Plaza del Rey, por fin llegó al lugar donde está en la actualidad. Muy cerca de La Casa Encendida, en Ronda de Atocha (No es mal sitio tampoco ¿verdad?). Aquí comenzó sus obras en el año 2002, por virtud de un convenio suscrito entre las Administraciones Públicas, el convenio suscrito entre el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Madrid en el año 1999.

En las navidades del año 2006 comenzó de nuevo la andadura de este nuevo Teatro Circo Price. 

Mis dos últimas navidades han estado un poco ligadas a este lugar mágico. Tanto este 1 de enero de 2017, como el 1 de enero de 2016, he asistido a la función de navidad del Price con mis sobrinas, su abuela y sus padres.  Y la verdad es que lo he disfrutado mucho.

Es una obra llena de colorido, de acrobacias, de magia para un día especial. Sientes la navidad.

Una forma muy buena de comenzar un año. 


lunes, 9 de enero de 2017

Octavio Paz - Primero de Enero


9 de enero.

¿Arrancamos?

Pues venga, aquí va un poema.


PRIMERO DE ENERO

Las puertas del año se abren,
como las del lenguaje,
hacia lo desconocido.
Anoche me dijiste:
mañana
habrá que trazar unos signos,
dibujar un paisaje, tejer una trama
sobre la doble página
del papel y del día.
Mañana habrá que inventar,
de nuevo,
la realidad de este mundo.
Ya tarde abrí los ojos.
Por el segundo de un segundo
sentí lo que el azteca,
acechando
desde el peñón del promontorio,
por las rendijas de los horizontes,
el incierto regreso del tiempo.
No, el año había regresado.
Llenaba todo el cuarto
y casi lo palpaban mis miradas.
El tiempo, sin nuestra ayuda,
había puesto,
en un orden idéntico al de ayer,
casas en la calle vacía,
nieve sobre las casas,
silencio sobre la nieve.
Tú estabas a mi lado,
aún dormida.
El día te había inventado
pero tú no aceptabas todavía
tu invención en este día.
Quizá tampoco la mía.
Tú estabas en otro día.
Estabas a mi lado
y yo te veía, como nieve,
dormida entre las apariencias.
El tiempo sin nuestra ayuda,
inventa casas, calles, árboles,
mujeres dormidas.
Cuando abras los ojos
caminaremos, de nuevo,
entre las horas y sus invenciones
y al demorarnos en las apariencias
daremos fe del tiempo y sus conjugaciones.
Abriremos las puertas de este día,
entraremos en lo desconocido.

Octavio Paz

 

domingo, 1 de enero de 2017

Gospel para empezar una navidad y un año... ¡FELIZ 2017 amigos del blog!






¡¡Feliz año 2017 amigos del blog!!

Sigo poniendo orden en mis entradas, por eso quiero comenzar el año con el concierto con el que comenzaros mis navidades.

Necesito ir por orden y darle la importancia que requiere a cada evento porque os lo quiero recomendar. 

Cuando os entereis de que hay un concierto de gospel por la BLACK LIGHT GOSPEL CHOIR, por favor ¡no os lo perdáis!

Mis amigos y yo estuvimos el pasado 23 de diciembre asistiendo al titulado "Gospel Christmas" en la Sala BUT de Madrid y nos encantó.

Fuerza, energía, intensidad, disfrutar. Lo que se necesita para empezar un año. Eso nos trasmitió este concierto, y este coro. 

Merece la pena. 

 




Ojalá que este año nos traiga mucha salud y muchos buenos momentos para disfrutar y compartir.

Mis mejores deseos para todos vosotros.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Mi última carta de amor premiada: "Bajo la bonanza del anticiclón"



En la reseña de los grandes momentos literarios de este año, me queda dejar memoria del último premio que me han dado.

Ha sido en este mes de diciembre del año 2016. Se trata del 2º Premio de Cartas de Amor en el XXI Certamen de Covibar de Cartas de Amor de Rivas Vaciamadrid, y ha sido con una carta a la que yo tengo mucho aprecio: "Bajo la bonanza del anticiclón". Por eso tenía ilusión por compartirlo.


 
XXI Certamen de Covibar de Cartas de Amor

  • Primer premio al trabajo “Señora” de Álvaro Martín García.
  • Segundo premio al trabajo “Bajo la bonanza del anticiclón”, de Rocío Díaz Gómez.
  • Tercer premio al trabajo “En la sala 27”, de Nazaret Romero González.
 La entrega de premios fue el pasado martes 20 de diciembre y no pude asistir porque me había comprometido con la presentación del poemario de Javier Díaz Gil, así que me lo recogió mi hermano Alberto. 


Quería compartir también la carta premiada con vosotros. Y por supuesto dedicársela a las personas que quiero de la AEMET.

Aquí la tenéis.

 

Bajo la bonanza del anticiclón

La piedra de enamoramiento de mayor tamaño recogida hasta la actualidad en mi vida sentimental cayó un primero de julio de 2005 en mi localidad, en mi habitación y en las aguas cálidas de mis propias sábanas. No hay lugar más exótico que el cotidiano, ni más cercano que esta cama mía, que siento nuestra.

Aunque la velocidad con que impactan los enamoramientos en las personas dependen de su tamaño, el enamoramiento al caer se ve impulsado por fuertes corrientes de aire descendente, procedentes del olor de una piel, de su tacto y su temperatura, procedentes también de una boca y su voz, de su humedad y su tibieza, de tal forma que podemos multiplicar los grados por dos, de ahí su alta peligrosidad. Cómo decirte que en aquella ocasión sus dimensiones fueron tales en diámetro y circunferencia que aún no me he recuperado.

Nuestro tornado se formó por la rotación violenta de nuestros cuerpos descolgándose desde la nube en la que llevábamos instalados unos meses, quizás años, al calor del trato diario y las confidencias. Nuestro tornado en su parte más estrecha alcanzó el suelo, fue desplazándose y nos llevó, siempre intentando no provocar grandes destrozos a nuestro paso, hasta donde nos encontramos ahora. 

Muchas veces me he preguntado en qué lista de huracanes, de esas que elabora la Organización Meteorológica Sentimental, alternando nombres de hombre y de mujer, y por orden alfabético, estamos nosotros. De lo que no me cabe la menor duda, es de que si nos vemos envueltos en una pertinaz sequía de encuentros, en nuestros días sopla más el levante que el poniente, por mucho que digan que aproximadamente soplan el mismo tiempo. Si estamos separados, el levante es más impetuoso y alcanza rachas de muchos días llegando incluso hasta la ciclogénesis explosiva. 

No exagero, cada vez que te alejas he podido anticipar el sonido de los truenos después de ver rayos en el horizonte de nuestras palabras y nuestros gestos. Por definición una ciclogénesis puede calificarse de explosiva siempre y cuando la presión afectiva en el centro del corazón implicado disminuya drásticamente. El resultado es la formación en poco tiempo de una profunda borrasca en los sentimientos, lo que siempre lleva asociado un fuerte temporal de emociones y precipitaciones destacadas en los ojos. En los tuyos y en los míos. Porque cuando la humedad relativa de tus ojos alcanza el 100%, por simbiosis, me empapa entero a mí, cubriendo tanto mi tierra que tiemblo de frío y nada temo más que de nuestras bocas al juntarse solo salga vaho,  un gélido vaho, que no podría soportar.

En mi corazón solo cabe una certeza: He aprendido a resguardarme de todas las galernas en el cielo de tu boca.

Porque, pasen los días que pasen, si me acerco a ti sigo impregnándome de ese conocido olor a tierra mojada que solo tu piel sabe exhalar. Y nada siento que me temple más que su temperatura suave, que no es lo suficientemente baja como para darme frío ni lo suficientemente alta como para darme excesivo calor. Cuando tu piel y la mía aciertan a encontrarse en este océano complicado de los días, el aire cálido que nos envuelve, se torna más ligero y disminuye mi densidad y tiende a ascenderme de manera natural en pura flotabilidad. 

Dejemos pues querida, como aquel lejano día que en las aguas cálidas de mis propias sábanas acertó a caernos este enamoramiento, que el anticiclón nos encuentre siempre lo más cerca posible al uno del otro, que nos abrace y nos mantenga unidos impidiendo el paso de todas las borrascas. Bajo la bonanza del anticiclón alcanzaremos las temperaturas más altas. Dejemos que la humedad relativa del aire alcance el 100% de encanto, se sature de vapor de deseo y comiencen a formarse minúsculas gotitas. No me preguntes de qué, lo realmente importante es que tu olor y mi calor actuarán, no tengo la menor duda, como núcleos de condensación de la pasión. Está pasión que nos acuna a golpes de calor. Esta pasión marítima que nos salva de la monotonía y la rutina. 

En mi corazón solo cabe una certeza: He aprendido a resguardarme de todas las galernas en el cielo de tu boca. Y es ahí donde quiero seguir. 

Tu hombre del tiempo.

©Rocío Díaz Gómez