lunes, 31 de diciembre de 2012

"Nos van a dar las uvas..." - Las frases hechas de la Navidad





A horas escasas para el fin del año, no tendría mucho sentido utilizar la frase hecha "Nos van a dar las uvas..." porque ya sí, que sí, nos van a dar.

¿Os habéis dado cuenta de que algunas frases hechas tienen su origen en la Navidad?

La que hemos comentado ya: "Nos van a dar las uvas", esta expresión exagerada significa que, si tardamos mucho en hacer algo, va a llegar el día de Nochevieja. Es como decir, "Vamos a llegar tarde" o "Hay que darse prisa".

Imagino que la mayoría de vosotros sabreis que desde 1909 en España es tradición comer uvas en Año Nuevo, una uva por cada campanada. Esta tradición surgió hace 100 años a partir de una estrategia comercial: hubo un excedente de producción y los productores de uva se inventaron la leyenda de las uvas de la buena suerte.

Hay más frases con uvas, como la de "Entrar por uvas". Que se se aplica al afrontar valientemente un riesgo que se prevé grande.
Su origen se encuentra en lo peligroso que resulta entrar en un viñedo con ánimo de robar algunos racimos, pues los guardas están viligantes y prestos a enfrentarse a los ladrones. 

O "Estar a por uvas"(despistado)... Pero vamos todas éstas de las uvas ya no son estrictamente navideñas.

Otra frase de Navidad es Tener más sueño que un turronero. La explicación viene de que este oficio de turronero es muy intenso, porque la almendra se coge en otoño y el turrón es para navidades. Con lo cual se le echa muchas horas... 

Y por último también podemos hablar de la frase: "Se armó el Belén" El "belén" de las representaciones populares no puede ser más caótico y variado. Si nos fijamos bien tenemos desde lavanderas, el caganet, la señora que se cae con los huevos, todos los oficios... Y todos a cualquier hora del día y de la noche, porque tan pronto hay estrellas como no...


Otra variedad podría ser: "Meterse en Belenes". 

¿Se os ocurre alguna frase hecha más relacionada con la Navidad?

Aprovecho esta entrada, y nunca mejor dicho, para desearos una feliz salida y entrada de año. Ojalá que el nuevo año nos traiga muchas, muchísimas más ocasiones para compartir momentos mágicos de letras y literatura en el blog. Seguro que sí.

¡Feliz año nuevo!

Qué bonitas eran estas felicitaciones de oficios ¿verdad?



Fuentes:
www.1de3.es
Amando de Miguel

sábado, 29 de diciembre de 2012

"El camino es el destino" - Galeano - 29 de diciembre...



Diciembre
29


El camino es el destino

Había sido copiosa la bebedera, diciendo adiós al año que pronto se iría, y andaba yo perdido en las calles de Cádiz.

Pregunté por dónde se iba al mercado. Un viejo desprendió su espalda de la pared y muy desganadamente me respondió, señalando la nada:

- Tú haz lo que la calle te diga.

La calle me dijo, y yo llegué.

Algunos miles de años antes, Noé había navegado sin brújula, ni velas, ni timón.

El arca se dejó ir, por donde el viento le dijo, y se salvó del diluvio.

Pág. 407
"Los Hijos de los Días"
Eduardo Galeano

miércoles, 26 de diciembre de 2012

De la palabra "Villancico"




Ya sabéis que de vez en cuando nos dedicamos a bucear en la historia de algunas palabras. Hoy he pensado que, dadas las fechas que estamos en plenas navidades, no estaría mal que indagáramos en una de sus palabras: "Villancico"

Esta palabra ya aparecía en el año 1739 en el Diccionario de la Academia, que en su primera edición, definía así la palabra "villancico":

Composicion de Poesía con su estribillo para Música de las festividades en las Iglesias. Díxose assi según Covarr. de las cancioes villanescas, que suele cantar la gente del campo, por haberse formado à su imitación.


Efectivamente parece que villancico viene del latín vulgar hispánico. Concretamente de la palabra "villanus", que era como se  denominaba al habitante de una casa de campo, un labriego, y más adelante, pasó a designar genéricamente a todos aquellos que no eran hidalgos (v. hidalgo*), a los hombres de clase baja.

Después a éstos labriegos se les llamó "villancicos" o "villancillos". Las coplas que estos labriegos componían se llamaron primero coplas de villancico, pero en el Quijote (1605) el significado de villancico ya se había extendido, y limitado, a las propias coplas:

Olvidábaseme de decir como Grisóstomo, el difunto, fue grande hombre de componer coplas; tanto, que él hacía los villancicos para la noche del Nacimiento del Señor, y los autos para el día de Dios, que los representaban los mozos de nuestro pueblo, y todos decían que eran por el cabo.


He leído en varias fuentes que en un principio (sobre el siglo XV) los villancicos eran poesías, que se apoyaban en las formas estróficas responsoriales como el virelai, el zéjel, la ballata o las cantigas paralelísticas. Las primeras fuentes documentales en las que aparece la palabra “villancico” son el Cancionero de Stúñiga (ca. 1458) y el Chanssonier d’Herberay (ca. 1463), más posteriores son el Cancionero de la Colombina y el Cancionero musical de Palacio.

Juan del Encina a finales del siglo XV fue el autor más representativo de este género. El villancico en esta época ya consistía en una forma musical y poética que alternaba coplas con estribillo.


Pero hacia el siglo XVI las autoridades eclesiásticas empiezan a considerar la conveniencia de introducir en la liturgia composiciones en castellano como una forma de acercar al pueblo a los misterios de la Fe católica, y así el villancico poco a poco va cambiando su temática sobre el amor cortés para ir centrándose en temas de tipo religioso. De esta manera en los albores del siglo XVII se empieza a utilizar en los responsorios de maitines de las principales fiestas litúrgicas como la Navidad, Hábeas Christi, Asunción, santos locales, Epifanía, Trinidad, etc. Así los villancicos se convertirán además de en un obligado ejercicio para acceder al magisterio de capilla, en una de las principales obligaciones compositivas del maestro de capilla para las principales fiestas del calendario litúrgico.



Ya hemos hablado anteriormente en este blog de otras palabras relacionadas con la navidad, como "cotillón" o incluso "navidad". Os dejo el enlace por si queréis repasarlas:


Fuentes:
Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras


lunes, 24 de diciembre de 2012

Un relato de Rocío Díaz para Navidad





Nochebuena. 

Os dejo con uno de mis relatos de navidad. Este relato fue seleccionado como primer finalista en el 47 Concurso Radiofónico de Cuentos Navideños Gloria Fuertes, en la Navidad 2011.



Préstame tus ocho años

Recoger el belén es recoger la ilusión. Envolverla a pedazos en ese papel de bolitas transparentes que días atrás nos hemos aguantado las ganas de explotar una a una viendo cualquier película, y después guardar todos esos pedazos de ilusión en una caja de cartón durante todo un año.

Por eso cada vez que llega mediados de diciembre espero con impaciencia la cita que tengo contigo. No puedo faltar. Te lo debo. Escojo una tarde tranquila, en la que no haya llamadas urgentes ni salidas inaplazables. Una, en la que tampoco haya que planchar o salir a comprar yogures, ya sabes, tardes aburridas de adultos. 

Pero la nuestra, no, la nuestra no es una de esas. En la tarde que yo elijo para estar contigo sacando el belén, no hay tareas urgentes, ni tan siquiera rutinarias o cotidianas, sino que nos bajamos del mundo casi en marcha y con el pelo alborotado por la emoción, nos quedamos viviendo un tiempo sin hora. Eso sí, dejamos dicho que no cuenten con nosotras, que tenemos mucho que conversar. Imagínate, hay que contarse todo, todo lo que ocurrió en un año.

Lo primero es escoger un lugar donde colocar el belén. Cada año que pasa hay que pelear más por hacerle un hueco entre la montaña de libros que ha crecido, los recuerdos que nos trajimos del viaje de ese verano y los demás cachivaches que nos regalaron. Nos gusta poner un suelo de hojas secas bajo el nacimiento, uno de esos que te gustaba tanto pisar con las botas de goma, un suelo de hojas marrones y crujientes que al sonar destile nostalgia pero que puedan pisar a gusto todas las figuras del belén. Y mientras las vamos sacando del papel de bolitas transparentes, yo te voy contando que ha sido de nosotras en estos 365 días.

Saco el niño Jesús y te cuento que nació el hijo de este hermano o este amigo, te cuento que ya ha salido de cuentas la mujer de aquel primo que ni tan siquiera conoces. Le buscamos su lugar mientras te hablo de todos los críos de la familia, más o menos cercanos, más o menos cariñosos, simpáticos o mal estudiantes. Sacamos a la Virgen y voy poniéndote al día sobre todas las mujeres de la familia. Mamá a la que ya se le van notando los años, aunque lo disimule detrás de ese buen ánimo que tuvo siempre. La tía que ya apenas anda, o esta cuñada que fíjate, quién lo hubiera dicho, cómo de bien o de mal, esto entre tú y yo, se está portando. Después sacamos a San José y te hablo de hombres. Cuando se trata de hablar de los allegados no mido las palabras, hay confianza. Pero también aquí aprovecho para hablarte de los que encontré en la calle, de los que me besan o me abrazan. Aunque, aquí no te lo voy a negar, sí que escatimo detalles, nunca hablé demasiado de mi vida íntima con nadie, y tú, por mucha complicidad que haya, siempre serás una niña pequeña a la que en algún momento tengo que tapar las orejas para que no oiga comentarios que la pondrían colorada.

Cuando sacamos a la mula y el buey, te hablo de los animales reales o figurados con los que me he cruzado ese año. De las mascotas de verdad de los hermanos y amigos. De los peces que este año han pasado a formar parte de la familia. Pero también ¿por qué no? de las bestias pardas que nos quitaron el aparcamiento, que se colaron descaradas en aquella fila, que nos miraron, nos hablaron mal o nos hicieron daño de alguna manera. Animales disfrazados, no más. Aunque tú no lo sepas, la vida de los adultos muchas veces es un zoológico donde ciertos animales andan sueltos.

Y cuando vamos colocando a los Reyes Magos te cuento cuánto hubo de magia. Lo que me hizo sonreír, lo que me hizo llorar de emoción y enternecerme hasta sentir que me deshacía por dentro. Siempre estoy deseando que llegue el momento de colocar a los magos, porque no quiero que se me olvide contarte esta parte. Contarte, contarme de nuevo todo lo mágico, porque no, no quiero que se me olvide.

Y después de colocar el belén te quedas a vivir conmigo durante todas las navidades. Me gusta que estés cerca. Me gusta sentirte dentro cuando ando escogiendo regalos, cuando espero esas colas interminables para pagar, cuando no encuentro la talla adecuada y tengo que cambiar de idea, cuando me duele ya la cabeza de pensar qué le haría ilusión a éste o al otro, cuando me duelen los hombros y la espalda de cargar con las bolsas, cuando ya no puedo más, malditas navidades, me gusta que estés cerca, que estés aquí, como si pudiera apretarme la mano.

Lo pasamos bien ¿verdad? Procuramos ver con esos ojos tuyos lo que nos rodea. Y todo parece nuevo, recién estrenado, como si fuera una aventura que nunca hubiéramos vivido.

Por último, casi el último día, escribimos juntas los buenos propósitos para el nuevo año en un papel que doblamos bien dobladito y que dejamos en una esquina del belén, bajo una de aquellas crujientes hojas, hasta el día que haya que recogerlo.

Recoger el belén es recoger la ilusión. Envolverla a pedazos en ese papel de bolitas transparentes que reservamos para las cosas frágiles, y después guardar todos esos jirones deshilachados de ilusión en una caja de cartón durante todo un año.

Me cuesta separarme de ti. Me cuesta mucho. Pero aunque no me guste, y se me de fatal conducir el carrito por esos pasillos atiborrados de gente y más carros, va haciendo falta pan bimbo y leche, algo de fruta y un montón de alimentos más que están reclamando su sitio en mi nevera y poco a poco en mi estómago. También hace falta que vaya a mi trabajo a fichar con rutina un día más en mi vida. Aunque no me guste, hace falta que me empape de vida cotidiana y salga a la calle a vivir, entre bestias pardas y animales de verdad. Porque de vez en cuando hasta nos sorprende un momento de magia, consiguiendo que despeguemos los pies del suelo, que levitemos de veras. Porque sí, los cuento con los dedos de una mano también es cierto, pero los hay, y si no los viviera ¿Cómo te los iba a contar en la siguiente navidad?

Venga date prisa, ponte otra vez ese gorro tapándote las orejas que no te gusta nada, abróchate hasta arriba el abrigo que hace frío y no te olvides las botas de agua para pisar charcos y hojas. Venga, espabila, no mires atrás y vuelve rápido otra vez a las páginas de este viejo álbum que te guarda y te devuelve a mí.

Y anda, dame un beso y hasta un abrazo si quieres, no te preocupes por mí, que la rutina no muerde. Te echaré de menos. Venga date prisa. Y pórtate bien ¿vale? Sé buena...

 Termino diciendo a la niña que fui un día lejano, la que me espera en las viejas fotos, la que despierto cada año cuando llega la navidad para que las viva conmigo. En estos días necesito ver todo con sus ojos, con los ojos que yo tenía cuando aún no había cumplido ocho años y todavía me gustaba la navidad.

©Rocío Díaz Gómez



jueves, 20 de diciembre de 2012

De los Hermanos Grimm a Hans Christian Andersen


Hoy os traigo un par de noticias de cuentos.
¡Lo que más nos gusta!


Por una parte contaros que hoy es el 200 aniversario de los cuentos de los Hermanos Grimm. Imagino que si habéis entrado en google habréis visto que su doodle (modificaciones del logo de Google con ocasión de aniversarios, días conmemorativos o fechas históricas señaladas a través de ilustraciones o vídeos) está dedicado a ellos.


El 20 de diciembre de 1812 apareció la primera edición de los cuentos recopilados por los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, un libro destinado a convertirse en uno de los más conocidos del mundo.

Jacob y Wilhelm Grimm recuperaron de la tradición oral de la ciudad alemana de Kassel esas historias, pero en un principio eran unos relatos nada inocentes, tenían violencia, sadismo e incluso sexo explícito y estaban orientados a ofrecer una lección de vida y reflejar la crueldad de la Edad Media.

Ante su escaso éxito empezaron a suavizarlos... Quién lo hubiera dicho...

Desde entonces los cuentos de los hermanos Grimm, como se les conoce, han sido traducidos a 170 idiomas y desde 2005 la primera edición, que se encuentra en Kassel (centro de Alemania) forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

El bicentenario de esa primera edición servirá en Alemania para dar comienzo al llamado Año Grimm, que se prolongará durante todo 2013 y que tendrá como epicentro Kassel, ciudad en la que vivieron los dos hermanos entre 1798 y 1841.


Pero tenemos otra noticia de cuentos. Parece ser que se ha encontrado el primer cuento de Hans Christian Andersen:

Un archivo de la localidad natal del escritor Hans Christian Andersen, Odense, sería el refugio del posible primer cuento que escribió el creador de "El patito feo" y "El traje nuevo del emperador". Los especialistas consultados por el diario "Politiken" están convencidos de que el texto titulado "Tllelyst" (La vela de sebo) fue escrito por Andersen, fallecido en 1875, informó la agencia de noticias DPA.

Los expertos, que estudiaron una copia del texto original durante los últimos meses, creen que podría haber sido escrito cuando Andersen era tan sólo un estudiante de primaria, entre 1822 y 1826, tres años antes de su debut literario.

El historiador local Esben Brage descubrió por casualidad el texto en un cuaderno de hace 190 años que tenía el nombre de Andersen en la tapa y que se encontraba en el archivo regional de la isla Fnen.
En el cuento de 700 palabras, la vela es un ser animado que tras varias decepciones, al final encuentra "su lugar en la vida" al ser encendida por un mechero. El texto tiene una dedicatoria a Madame Bunkelflod, la viuda de un párroco que vivía frente a la casa que habitó Andersen en su infancia y que le prestaba libros al futuro escritor.

Los analistas aseguran que se trata de un trabajo temprano que no tiene la calidad literaria de los famosos cuentos del literato danés, que fue traducido a 125 lenguas.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Manuel Altolaguirre: "Escucha mi silencio..."



Escucha mi silencio con tu boca.

Manuel Altolaguirre
"Un verso para una amiga"


Hoy en mi tertulia hemos recuperado la figura de Manuel Altolaguirre. No he podido por menos que traeros este breve poema que nos ha mostrado hoy una compañera y que me ha encantado.

Venía escrita cada palabra en una página de un pequeño libro del que precisamente habla este artículo que he encontrado en internet. Un artículo con unos añitos ya, pero una casualidad porque justo hablaba del pequeño libro que hemos visto.

Espero que os guste, tanto el poema, precioso, como el artículo.




POETA DE LA GENERACIÓN DEL 27

Una colección recupera la obra completa de Manuel Altolaguirre tal como se publicó

  • Renacimiento edita la poesía del malagueño en una colección de 12 tomos
Obras completas de Manuel Altolaguirre publicadas por Renacimiento.
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Obras completas de Manuel Altolaguirre publicadas por Renacimiento.
Actualizado miércoles 28/05/2008 13:36 (CET)
LUCÍA GONZÁLEZ
MADRID.- 

Manuel Altolaguirre, miembro de la generación del 27, dijo en alguna ocasión que su "mejor negocio editorial" fue la publicación de 'Un verso para una amiga', que tenía impresa una palabra en cada una de sus páginas y cuya composición total decía: "Escucha mi silencio con tu boca". Fue sin embargo un hombre prolífico, como editor, como cineasta, como impresor y como poeta. Una nueva edición de sus obras completas de la editorial Renacimiento recupera ahora por primera vez todos sus versos tal y como se fueron publicando, en una cuidada edición crítica compuesta por 12 volúmenes.
La publicación de estas obras no obedece a ningún aniversario o conmemoración, como ocurre tantas veces. Se trata de "saldar una cuenta pendiente" -cosa también habitual-, según justificó este martes la consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Rosa Torres, en la presentación de la obra en la Residencia de Estudiantes de Madrid, uno de los lugares emblemáticos de la generación del 27.
El poeta malagueño, cofundador de la revista 'Litoral', sembró una obra intimista en la que trató la realidad, el amor, la pérdida, la nostalgia y la separación. Altolaguirre entendía que la poesía un vehículo para conocer y comunicarse con el mundo y por eso su hija Paloma se mostró "encantada" de ver cómo su obra "no deja de recibir a nuevos lectores".

Hija también de la poetisa Concha Méndez -cuya obra completa acaba de ser publicada por la Diputación de Málaga-, Paloma Altolaguirre reivindicó la figura de su madre y quiso recordar una carta de Luis Cernuda enviada a sus padres durante su exilio en Cuba en la que éste se mostraba confiado en que los tres pasarían a la historia de la poesía española.

Poeta exiliado

Altolaguirre, que obtuvo en 1933 el Premio Nacional de Literatura por 'La lenta libertad', falleció en 1959 en un accidente de coche junto a su segunda mujer, María Luisa Gómez Mena. Había regresado a España sólo un año antes, después de vivir exiliado en Cuba y México.

Los 11 volúmenes que constituyen el conjunto de los libros de poesía de Manuel Altolaguirre, respetando su estructura originaria y precedidos de un breve estudio preliminar, son: 'Las islas invitadas y otros poemas' (1926), 'Ejemplo' (1927), 'Soledades juntas' (1928), 'La lenta libertad' (1936), 'Las islas invitadas' (1936), 'Nube temporal' (1939), 'La lenta libertad' (1942), 'Poemas de Las islas invitadas' (1944), 'Nuevos poemas de Las islas invitadas' (1946), 'Fin de un amor' (1949) y 'Poemas en América' (1955).

La principal novedad de esta obra frente a las obras completas del autor publicadas con anterioridad -la anterior editada por la Fundación Lara- es precisamente que esta colección sigue el orden en el que los poemarios fueron publicados en la época.

La publicación de la 'Poesía completa de Manuel Altolaguirre', cuya edición ha correspondido a Almudena del Olmo Iturriarte y Francisco Díaz de Castro, consta además de un volumen suplementario en el que se recogen los "otros poemas" del autor –sin hacer distinción entre los poemas en verso y los poemas en prosa– que por diversas razones quedaron excluidos de esos libros.

martes, 18 de diciembre de 2012

Los premios que recibe el blog...



Existen premios para el blog.

Hoy de manos de Asun, dueña y señora del blog http://tbtasuncion.blogspot.com.es/ (que por favor os pido que no dejéis de visitar quiénes gustéis de leer historias entrañables) este humilde blog ha recibido un nuevo premio, el denominado: "Liebster Blog".

La expresión alemana Liebster Blog significa “Blog favorito” y según parece, este premio es una iniciativa que nació con la finalidad de dar a conocer los blogs que tienen menos de 200 seguidores. Así, alguien a quien le gusta tu blog te entrega el premio y a cambio tú sólo tienes que seguir tres reglas…

1. Copiar y pegar el premio en el blog, y enlazar al bloguero que te lo otorgó.

2. Nominar a tus 5 blogs favoritos (deben tener menos de 200 seguidores) y dejar un comentario en sus blogs para hacerles saber que recibieron el galardón.

3. Esperar que esos bloggers pasen el galardón a otros 5 blogs.

Siempre es de agradecer que alguien piense en ti a la hora de querer destacarte. Es una forma de reconocer todo el tiempo y las energías que lleva detrás el mantenimiento del blog. Y, aunque es algo que uno hace porque le gusta, no deja de ser una agradable compensación. Y más cuando viene de parte de otro bloggero que sabe muy bien lo que uno siente cuando alguien se acerca a ti solo para dejarte un comentario, ya sea escrito o verbal, sobre lo que has escrito. El placer de comunicarse.

No querría yo romper esta forma de reconocimiento, así que mis blogs elegidos para otorgarles este premio son:



 http://blogs.lavozdegalicia.es/nomepidancalma/

 Elegiría muchos, la verdad. Muchos de ellos literarios.

Pero me he obligado a dejarlo en éstos dos precisamente porque no lo son y porque me consta que sus autores lo alimentan día a día con gran esfuerzo, dedicación e ilusión. El primero de ellos es pura creatividad y el segundo pura solidaridad. Dos blogs que os invito a que visiteis. Merecen mucho la pena.


domingo, 16 de diciembre de 2012

"Mensajeros de la oscuridad" Alicia Giménez Barlett




Terminé un nuevo caso de Petra Delicado, la inspectora de Alicia Giménez Barlett. En este caso se trataba del titulado "Mensajeros de la oscuridad". Y me ha parecido de lo más entretenido.

Ya solo el arranque que tiene me parece que promete: "La policía encarga a la inspectora Petra Delicado la tarea de aparecer en televisión para dar buena imagen del Cuerpo. Al día siguiente, Petra recibe un paquete inquietante: un frasco que contiene un pene amputado flotando en formol. Y no será el único... "

Pues sí, esta vez va de penes. El argumento es ése, a la inspectora comienzan a llegarle paquetitos que contienen un pene dentro metido en formol... Inquietante ¿verdad? Y en esos penes alguien va dejando pistas...

Me gustan estas novelas policíacas de Alicia Giménez Barlett. Ya tenéis en el blog un par más de comentarios de las otras dos que he leído anteriormente. La pareja formada por la inspectora Delicado y su ayudante, el subinspector Garzón, son los protagonistas, los solitarios protagonistas (como suele suceden en otras novelas de éste género) y a mí me gustan mucho los diálogos que se establecen entre ellos y con los que se transparenta de forma clarísima la relación que los une. Son personajes bien perfilados, personajes que beben whisky, que tienen tras de sí historias de amor fracasadas y que tienen que batallar cómo mejor pueden con esa soledad que les envuelve. La inspectora de vez en cuando quiere hacer resaltar sus ideas feministas, y Garzón sus ideas conservadoras. Se quieren como buenos compañeros, pero muchas veces no están de acuerdo el uno con el otro y tienen sus desencuentros.

De nuevo es otra novela narrada en primera persona. La autora sabe como ir llevando la historia para que la intriga vaya en aumento. Cómo ya he comentado la narración está salpicada de mucho diálogo, y son diálogos ágiles e ingeniosos.

El tono, en muchas ocasiones, es irónico y tiene sus toques de humor.

Lo dicho. A mí me ha parecido muy entretenida y amena.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Los personajes de los libros - Jodi Harvey-Brown


"Lo que el viento se llevó"


Os dejo con otra curiosidad relativa a los libros y a sus personajes.

Esta vez se trata de las esculturas que realiza Jodi Harvey-Brown en papel. Ella lo llama “alteraciones de libros” y en ellas tiene la capacidad de entresacar a los personajes de sus páginas.

Os dejo con varios ejemplos y con la web de la autora por si queréis ver más...














jueves, 13 de diciembre de 2012

"Pagar a escote" Frase hecha




Todo empezó cuando  mis compañeros y yo nos bajamos a desayunar y se nos ocurrió pedir dos de churros para tres... Tan contentos mojamos nuestros churritos, nos los comemos y a la hora de pagar: Que si tú te has comido dos y yo tres entonces tengo que pagar más, ah no, no, que yo me he pedido chocolate y es más caro que el café... Pero que no hombre, qué importa... ¡Pagamos a escote!

¡Pagamos a escote!

¿Quién lo dijo? ¿Quién no ha dicho eso alguna vez? Mi abuelo sin ir más lejos, acostumbraba mucho a decir esa frase hecha, o algunas de sus variaciones ¡a escote no hay nada caro!

¿Y de dónde viene la expresión?

Pues vemos que si buscamos en el diccionario de la RAE la palabra "escote", encontramos que en su segunda acepción, escote ya no tiene nada que ver con el corte del cuello de los vestidos, sino que viene del franco skot:

escote2.

(Del fr. ant. escot, y este del franco *skot; cf. neerl. schot, ingl. shot).

1. m. Parte o cuota que corresponde a cada uno por el gasto hecho en común por varias personas.
a ~.
1. loc. adv. Pagando cada uno la parte que le corresponde en un gasto común.

Como vemos viene de "skot" que significa tributo, impuesto. Y que en nuestro idioma ha dado origen al verbo escotar y de ahí viene esta frase hecha que significa pagar cada uno la parte que le corresponde del gasto común hecho por todos. O mismamente ¡Pagar a escote!

A poco que pensemos ¡cuántas frases hechas hay con el verbo pagar!

Pagar a escote
Pagar a tocateja
Pagar el pato
Pagar con la misma moneda
Pagar justos por pecadores...

Ya nos ocuparemos otro día de dar un repaso a todas éstas...
 
Desde luego en estos tiempo de crisis, lo mejor "pagar a escote" ¿No es cierto?



martes, 11 de diciembre de 2012

Ara Malikian en el Teatro Lara para los niños



Ara Malikian nos dijo que tenía que agradecer a los padres que trajeran a los niños, y ¡también agradecer a los niños que trajeran a sus padres! al Concierto de "Mis primeras cuatro estaciones".

Qué bueno el violinista Malikian, y qué bueno el concierto para niños que nos hizo el domingo en el teatro Lara. Como él dijo al final, se trataba de que los críos no pensaran que "la música clásica es un hombre ahí parado con cara de pez muerto tocando un instrumento a su bola...". Y desde luego que los que estuvieron allí no lo van a pensar nunca.

Lo que pudo saltar, correr, teatralizar al mismo tiempo que no dejaba de tocar con su violín a Vivaldi. Qué ameno, y qué entretenido. Qué bien se lo pasaron los niños y qué bien, qué bien lo pasamos los mayores.

Un gusto.














domingo, 9 de diciembre de 2012

"Casa del lector" en el Matadero de Madrid



 El domingo pasado estuve en la visita guiada de la Casa del Lector en el Matadero de Madrid. La verdad es que me gustó mucho. 

Casa del Lector es un centro cultural muy a tener en cuenta. Es un espacio muy bien aprovechado en lo que eran cuatro naves del antiguo matadero de Madrid. Se lo ha cedido el Ayuntamiento a la Fundación que lo ha promovido, por cincuenta años, prorrogables por otros veinticinco.

La visita está muy bien. Te enseñan todo el centro, incluída la exposición que haya en ese momento. Ahora hay una exposición dedicada a la idea del Laberinto: "El hilo de Ariadna. Lectores/Navegantes". La idea es hacer una especie de viaje de los saberes a través de la lectura mostrando distintos laberintos y dibujando un recorrido desde el territorio del mito a las redes de comunicación actuales, pasando por otras formas como las estructuras biológicas creadas por la Naturaleza, hay incluso dibujos de Ramón y Cajal.

Casa del Lector tiene a la lectura como protagonista fundamental. Pero no es una biblioteca, es un centro cultural con exposiciones temporales que cambiarán cada seis meses. Ahora es la que os comento del Laberinto. Pero además hay un auditorio, hay un espacio para niños "La Nube" donde hay cuentacuentos y demás... Hay también dos exposiciones permanentes. Una dedicada a Germán Sánchez Ruiperez, su fundador (es una Fundación la que dirige la Casa del Lector), y otra dedicada a la historia del Matadero. 

La muestra bautizada con el nombre de "Germán", es la dedicada a su fundador. Está comisariada por Jesús Marchamalo y Antonio Basanta, director General de la Fundación Sánchez Ruipérez. Es una exposición que realiza un recorrido en primera persona por su vida, desvelando el talento de un hombre que transformó una pequeña librería familiar en Peñaranda de Bracamonte en uno de las empresas editoriales más importantes del mundo, Anaya, y que después, en 1981, alumbró la Fundación que ha hecho ahora posible la creación de la Casa del Lector
Exposiciones, conferencias, cursos formativos, talleres de creación, ciclos de música, cine y artes escénicas... Es un ambicioso lugar donde el lector es su principal tema, un lector que interpreta el mundo que le rodea, precisamente porque lee. Está muy bien este lugar. Me gustó mucho además la visita guíada, te permite hacerte una idea general muy completa de esos 8.000 metros cuadrados dedicados al lector.
















viernes, 7 de diciembre de 2012

"La bicicleta estática" de Sergi Pamies




Tenemos las reseñas de los libros leídos un poco abandonada.

Y yo tenía que comentaros que me gustó mucho el último libro de Sergi Pamies (Paris 1960) "La bicicleta estática". Un título mucho más corto que el de sus libros anteriores. Y que tiene la significación del momento que quiere contar el libro, el momento en el que las personas hacemos deporte con la bicicleta estática.

Es una coleccíón de 19 relatos cuyo tema es la vida cotidiana en la época de la madurez. He leído por ahí algo que me gustó mucho. Dice Pamies que "se considera inmerso en la etapa vital "de la intendencia", en que la mayor parte de energías se dedican al trabajo, al mantenimiento de las personas, a la dedicación a los demás y al cumplimiento de compromisos".

Su nuevo libro de cuentos, habla de eso mismo. De la vida. Y lo hace de una forma bastante autobiográfica pues mezcla sus propias vivencias con la ficción. De forma más autobiográfica que en su penúltimo libro "Si te comes un limón sin hacer muecas" que también me gustó mucho. Podríamos decir que éste es un libro para personas que están en la franja de los cincuenta años. En la que está el autor y desde la que escribe sobre lo que le rodea.

El tono con el que escribe es de cierta tristeza. Escribe desde la certeza de que la felicidad es algo efímero. Y lo hace con un estilo de frases cortas, directas, sencillas, con un lenguaje sobrio y desnudo que está escogido así. Porque cuando quiere sabe escribir de forma más lírica: “una de esas tardes en las que despeinada por el frío y el viento Barcelona parece dibujada por un optimista”.



Y cómo me han gustado éstos relatos, cómo ya me gustó el anterior libro.

Los argumentos son de lo más original, en el primer cuento, por ejemplo, el narrador se cita consigo mismo. Sobre el tema candente de las relaciones a través de internet, el autor queda consigo mismo. O en otro cuento el autor se mete dentro de sí mismo buscando autorreflexión.

También vuelve a tocar el tema de la guerra, del exilio, el antifranquismo... en el cuento "El mapa de la curiosidad". ¿No os parece precioso este título? Me gusta un montón.

 
Aborda también las relaciones entre parejas cuando ya llevan tiempo juntas en el cuento "La mujer de mi vida". Ese momento en que te das cuenta de que la vida es también ocuparse de los demás, ir a trabajar y procurar que todo el mundo esté atendido. Dice Pamies que la ironía de ésta etapa es aceptar con deportividad y buen humor que llega un momento en que la vida es ésto. Otros cuentos de este libro que abordan de algún modo este tema es "Tres maneras de decir te quiero". O el último "Deberías haber insistido" también toca este tema. Si tu pareja te dice que ya no te quiere ¿qué sentido tiene luchar e insistir?


También toca el tema de la ausencia del padre y el de las relaciones padre e hijos en varios de los cuentos.

Y también hay cuentos sobre la metaliteratura, sobre el proceso de la escritura.

Otro de los cuentos está dedicado a El Principito de Saint Exupéry.

En fin, no quiero destriparos de qué trata cada uno de los 19 cuentos. Pero tampoco quiero dejar pasar la ocasión de recomendaros este libro de relatos.

Creo que está muy bien. A mí me ha gustado mucho. No solo por los temas que trata, tan cotidianos. Sino porque lo hace desde una postura intimista y reflexiva. Me gusta mucho esa forma de abordarlos. Son relatos que te dejan pensando. Inevitablemente te dejan pensando. Y luego son muy originales. Están muy bien escritos, con arranques contundentes que ya te apresan desde un primer momento.

Si os gusta el relato, un libro muy recomendable.

martes, 4 de diciembre de 2012

Los árboles recuerdan... Eduardo Galeano




Diciembre

4


Como nosotros, los árboles recuerdan.
Pero ellos no olvidan: van formando anillos en el tronco, y de anillo en anillo van guardando su memoria.
Los anillos cuentan la historia de cada árbol y delatan su edad, que en algunos casos llega a los dos mil años; cuentan qué climas conoció, qué inundaciones y sequías sufrió, y conservan las cicatrices de los incendios, las plagas y los temblores de tierra que lo han atacado.
Un día como hoy, un estudioso del tema, José Armando Boninsegna, recibió de los niños de una escuela argentina la mejor explicación posible:
-Los arbolitos van a la escuela y aprenden a escribir. ¿Dónde escriben? En su panza. ¿Y cómo escriben? Con anillos. Y eso se puede leer.

Pág 382
Los Hijos de los días
Eduardo Galeano



lunes, 3 de diciembre de 2012

La primera persona del verbo "Saber"




"Acabo de bañarme en el mar y a sal."

¿Qué me decís de esta frase que os acabo de copiar?

¿Es correcta?

Ya, ya, rara sí es.

Pero ¿Correcta o incorrecta?


Pues parece ser que es correcta. Acabo de aprender algo nuevo, que no sabía... O si lo sabía, no sabía que lo sabía...

Dice la RAE: "La primera persona del verbo saber es "sé", en todos sus sentidos. Por ejemplo: Acabo de bañarme en el mar y a sal."

Pero la verdad, a mí me sigue pareciendo raro... Claro que si lo dice la RAE...

saber1.
(Del lat. sapĕre).
1. tr. Conocer algo, o tener noticia o conocimiento de ello. Supe que se había casado. No sé ir a su casa.
2. tr. Ser docto en algo. Sabe geometría.
3. tr. Tener habilidad para algo, o estar instruido y diestro en un arte o facultad. Sabe nadar. Sabe inglés.
4. intr. Estar informado de la existencia, paradero o estado de alguien o de algo. ¿Qué sabes de tu amigo? Hace un mes que no sé de mi hermano.
5. intr. Ser muy sagaz y advertido.
6. intr. Dicho de una cosa: Tener sabor.
7. intr. Dicho de una cosa: Agradar o desagradar.


Presente Indicativo del verbo Saber

sabes / sabés
sabe
sabemos
sabéis / saben
saben

sábado, 1 de diciembre de 2012

1 de diciembre: Dia Mundial de la lucha contra el sida






La palabra sida, que procede de la sigla SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), está lexicalizada (como láser u ovni) y se escribe con minúscula por ser el nombre común de una enfermedad, como gripe o diabetes.

 El término antirretroviral, formado por el prefijo anti- y el adjetivo retroviral, se escribe con el prefijo unido a la palabra y duplicación de la erre, no anti-retroviral ni anti retroviral o antiretroviral.

 La expresión lazo rojo se escribe con minúsculas iniciales y sin entrecomillar.

 Sida no es lo mismo que VIH, pues sida es el nombre de la enfermedad, mientras que la sigla VIH (virus de inmunodeficiencia humana) designa al virus que la causa: se puede ser portador del virus y no padecer nunca la enfermedad.






viernes, 30 de noviembre de 2012

De "Minusvalidos", a "Personas con Discapacidad", pasando por "Discapacitados" hasta "Personas con capacidades diferentes".



Tenía ya mucha ganas de comentar con vosotros algunos términos que he tenido últimamente que utilizar más a menudo y que por ello he aprendido sin apenas darme ni cuenta. Me refiero a algunos términos del lenguaje que rodea a la discapacidad.

Siempre os digo que el lenguaje es algo vivo que no deja de cambiar y por eso es susceptible de quedarse antiguo. Ahora se habla mucho de lo "politícamente correcto", y la verdad es que muchas veces cuando utilizamos esta binomio lo hacemos con horror porque a los que escribimos en el ámbito laboral a veces nos hace la vida un poco más díficil. Ya no sabe uno muchas veces si tal o cual término lo está escribiendo mejor o peor.

Aunque bien es cierto que la intención es buena. Cuando decimos "lo políticamente correcto" es porque se intenta que el lenguaje utilizado no caiga en etiquetar de forma peyorativa o negativa una realidad social evidente, y es la de que todos somos iguales, pero diferentes.

La clave es intentar valorar o dignificar lo que nos une, no lo que nos diferencia. Y siempre sobre la base del respeto, el respeto a la diversidad, para crear una sociedad más igualitaria.

Por eso, y ahora ya abordamos el tema de esta entrada, hay que cuidar el lenguaje para que nadie pueda sentirse discriminado. El lenguaje es, como si dijéramos, la ventana del pensamiento. Y ambos se retroalimentan y hacen crecer al individuo. Si nuestras ideas van cambiando es lógico que haya que modificar el lenguaje.

El caso es que ahora términos como "impedido" o "minusvalido" ya no se deben utilizar. Minus-válido no deja de ser claramente negativo. Por eso se tiende a que se sustituya por el término "discapacitado", un neologismo que apareció en España a finales de los 90. Pero cómo el lenguaje no deja de evolucionar, ahora también se pretende que se sustituya por el de "persona con discapacidad", menos peyorativo, porque es como subrayar que todos somos ante todo personas iguales, aunque con diferencias.

Del mismo modo ocurre ya dentro de la discapacidad. Para referirse a las "personas con discapacidad intelectual" ya no se deben utilizar términos como retardado, deficiente, mongólico, tonto o subnormal, bastante negativos todos, y que incluso se han utilizado como insultos.

Ahora incluso se va más allá y se aboga ultimamente por el término "personas con capacidades diferentes" como sustitutivo del de "personas con discapacidad intelectual". Se prefiere ahora éste de "personas con capacidades diferentes" porque dicen que es una manera general de referirse a un amplio número de personas todas ellas diferentes, porque aquí estarían englobados tanto las personas que tienen discapacidad intelectual porque proceden de alguna enfermedad (Síndrome de Down, autismo...) como los que tuvieron daño cerebral por motivo de un accidente con traumatismo craneal, por ejemplo.

Aunque si se sabe exactamente el término de la enfermedad en particular, como Síndrome de Down, no se considera que sea irrespetuoso el utilizarlo, todo lo contrario.

Bueno y hasta aquí. Solo espero con este repaso no haberos líado más... Espero.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Síndromes con nombre literario



Hoy os quería dejar con las curiosidades que a veces uno se encuentra en torno a la literatura. En este caso os he reunido una pequeña lista de síndromes que existen a los que han bautizado con nombre literario, debido a lo curioso de sus síntomas. Los he recogido en un artículo de la revista Muy Interesante y alguno que otro más que he encontrado.

Solo algunos os dejo, porque si no la entrada se alargaría demasiado.

Síndrome de Rapunzel
Llamado así en honor a la protagonista de pelo largo de uno de los cuentos de los Hermanos Grimm, hace referencia a un raro trastorno intestinal, del que solo se conocen 25 casos , y que consiste en  la formación de una cola de pelo extendida desde estómago hacia intestino. ocurre en pacientes mujeres jóvenes y niñas, con un trastorno de la personalidad, y suele causar tricofagia (ingesta compulsiva de cabello).

Síndrome de Huckleberry Finn
Bautizado como el personaje de la obra de Mark Twain “Las Aventuras de Hucckleberry Finn”, este síndrome psicológico se caracteriza por la tendencia a eludir responsabilidades como niño, y a cambiar con frecuencia de trabajo al llegar a la vida adulta. Los expertos aseguran que es un mecanismo de defensa ligado al rechazo parenta, una baja autoestima y síntomas de depresión en un sujeto inteligente.

Síndrome de Otelo
También conocido como delirio celotípico o celos patológicos, se trata de un trastorno delirante caracterizado por una preocupación excesiva e irracional sobre la infidelidad de la pareja. El paciente, normalmente un hombre, está absolutamente convencido de que su pareja le es infiel sin que exista motivo real que lo justifique. Se trata de una auténtica encarnación de la actitud y pensamientos de Otelo hacia Desdémona en la célebre obra de William Shakespeare.

Síndrome de Pollyanna
Denominado así en referencia a la protagonista de una novela juvenil escrita por la norteamericana Eleanor H. Porter y publicada en el año 1913, hace referencia a la excesiva idealización de las situaciones y experiencias, así como al exceso de amabilidad y a la tendencia a ver solo el lado bueno de las cosas. En otras palabras, se podría describir como un optimismo enfermizo y no ligado a los acontecimientos de la realidad.

Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas
Los pacientes que sufren este trastorno perciben alteraciones en la forma, tamaño y situación espacial de los objetos, así como distorsión de la imagen corporal -que les hacen sentirse más grandes o más pequeños- y del transcurso del tiempo. También se han asociado otras ilusiones visuales como palinopsia (imágenes múltiples), acromatopsia (no percepción del color) y prosopagnosia (incapacidad de reconocer caras). Los científicos sospechan que el escritor Charles Lutwidge Dodgson, conocido bajo el pseudónimo de Lewis Carroll y afectado por migrañas, pudo sufrir este trastorno, de forma que las raras experiencias de la joven Alicia que protagonizaba sus historias fueran bien conocidas por su creador.

Síndrome de Madame Bovary
También conocido como bovarismo, se define como un estado de insatisfacción crónica de una persona, en planos afectivos y sociales, producido por el contraste entre sus ilusiones –marcadas por cierta imaginación y romanticismo- y la realidad, que suele frustrar las ambiciones vanas y desmesuradas. El término fue utilizado por primera vez por el filósofo francés Jules de Gaultier y alude a la novela Madame Bovary de Gustave Flaubert, en concreto a la figura de su protagonista, Emma Bovary.

 Síndrome de Peter Pan
El psicólogo norteamericano Dan Kiley denominó como Síndrome de Peter Pan al conjunto de rasgos que tiene aquella persona que no sabe o no puede renunciar a ser hijo para empezar a ser padre.  El hombre/niño que se resiste a crecer es incapaz de cuidar y proteger a nadie así como de intercambiar papeles igualitariamente en el contexto de una pareja. Exhibe un desfase patológico entre su edad cronológica y su madurez afectiva.


El síndrome de la Bella Durmiente Sleeping Beauty o de Kleine-Levin
Los individuos afectados por el síndrome de Kleine-Levin pueden pasar semanas o incluso años sin experimentar ningún síntoma, aunque estos pueden reaparecer sin ningún tipo de señal previa.
Además de dormir en exceso, la enfermedad se muestra mediante episodios de desorientación, alucinaciones, comportamiento infantil, atracones de comida y periodos de hipersexualidad cuando permanecen despiertos. Según el Instituto Nacional de trastornos neurológicos de Estados Unidos, estos síntomas pueden estar relacionados con las partes del cerebro que controlan el apetito y el sueño, aunque las causas que provocan estas alteraciones son de momento desconocidas.

Nicole Delien, acaba de cumplir 17 años, pero gran parte de ellos los ha pasado dormida. Una extraña enfermedad que afecta a una adolescente de Pennsylvania provoca que pase entre 18 a 19 horas dormida, además de largos períodos en esa misma situación. Según recoge el Daily Mail, en una ocasión llegó a dormir hasta 64 días seguidos, incluida la festividad de Acción de Gracias.
El raro trastorno al que se enfrenta Nicole Delien recibe el nombre de «Sleeping Beauty» (La Bella Durmiente) o de «Kleine-Levin», y afecta cerca de 1.000 personas en todo el mundo, en su mayor parte adolescentes..
Durante sus largos períodos de sueño, Nicole se despierta en breves períodos, totalmente confusa. Son esos momentos los que aprovecha para comer o ir al baño, para a continuación volver a dormir, según relata su madre, Vicki. «Ha sido muy frustrante intentar que algún médico acertase con el diagnóstico», asegura.
Tras muchos años sin saber qué tipo de problema afectaba a su hija «finalmente, un doctor en Allegheny, en el hospital General de Pittsburgh, Pennsylvania, fue capaz de identificar la enfermedad».
De este modo, ya tienen más pistas de cómo tratar este mal, o el tipo de medicamentos con el que se puede tratar. y ofrecer algunas sugerencias sobre cómo administrarlo, incluyendo medicamentos.


Otras entradas de este blog relacionadas con estos temas:



Fuentes:

lunes, 26 de noviembre de 2012

Noticias Literarias: Cinco horas con Mario, Lope de Vega y el Premio Nacional de las Letras Españolas 2012




Hace poco tiempo abrimos en este blog la etiqueta de "Noticias Literarias" cómo entonces no recordar que hoy se cumplen 33 años desde la primera representación de "Cinco horas con Mario" de Miguel Delibes, que se estrenó un 26 de noviembre también, pero de 1979 en el Teatro Marquina de Madrid, siempre con el mismo productor, José Sámano, y la misma directora, Josefina Molina. 

Por séptima vez está en representándose en un teatro de Madrid, el Arlequín, aunque en vez de Lola Herrera, está protagonizado por la actriz Natalia Millán.

Yo recuerdo que la ví en el año 2002 representada por Lola Herrera en el Teatro Real Cinema.



También podemos decir que ayer, 25 de noviembre, se celebró el 450 aniversario del nacimiento de Lope de Vega, que nació un 25 de noviembre de 1562.

Permitidme que os deje con la canción "Que el soneto nos tome por sorpresa" de Jorge Drexler de la película Lope.



¿Y por qué yo no he visto esta película? 
¿Alguno de vosotros la ha visto?
¿Qué tal estaba?



Bueno que me despisto...

No os quiero agobiar, solo una última noticia:


Francisco Rodríguez Adrados ha sido galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas 2012. El Premio lo concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para distinguir el conjunto de la labor literaria de un autor español cuya obra esté considerada como parte integrante del conjunto de la literatura española actual escrita en cualquiera de las lenguas españolas. Está dotado con 40.000 euros.

El jurado ha valorado "la obra científica del profesor Rodríguez Adrados, centrada en la Filología griega, con valiosas incursiones en el campo de la Lingüística y, en particular, en el estudio del indoeuropeo y del sánscrito.

 En un artículo suyo, de 2005, titulado simple y claramente Lenguas españolas, ya empezaba diciendo: 

"Claro que son lenguas españolas todas. Pero cada una tiene su función. Y se está armando un guirigay imposible, dañino para todos. Por ejemplo, eso de las Cortes. Quieren hablar allí en catalán, en vasco y en otras lenguas más. ¿Quién va a entenderse? Porque las lenguas están hechas para eso: para entenderse". En medio de sus explicaciones, pros y contras, el académico y filólogo salmantino dice: "Por Dios, menos locuras. Dejemos libertad. Dejemos un lugar aparte para lo que es aparte, lo primero. O sea: el español".

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/11/26/actualidad/1353923635_901192.html



domingo, 25 de noviembre de 2012

Un relato de Rocío Díaz. 25 de noviembre Día Internacional contra la violencia de Género



25 de Noviembre. Día Internacional contra la violencia de Género.

Hoy os dejo con uno de mis relatos. 

Fue premiado en el X Certamen de Poesía y Narrativa que organiza la Concejalía de Igualdad de Género del Ayuntamiento de Ciudad Real. Modalidad narrativa. 2006.






Una mosca en una tela de araña



Anoche te despachaste bien ¿eh Paco? Pero yo también, yo también.

Anoche te despachaste bien, cuarto y mitad de empujones, medio de patadas, uno de puñetazos y por si quería más caldo me dejaste caer encima los dos platos de sopa que acababa de servir. Aunque eso, figúrate tú la lástima que te daría, ya ni lo sentí. Y pensar que había salido a la carrera hasta la tienda, dejando la olla en el fuego, solo por echarte algún puñadito más de esos fideos finos que te gustan tanto...

Pero qué fatalidad estaba hirviendo, hirviendo dijiste y me la diste a probar para que lo comprobara... Luego, como si te hubiera visto, seguro que saliste corriendo escaleras abajo, escapando a zancadas de quién sabe qué. La verdad es que siempre tuviste buenas piernas ¡Vaya buen mozo que se va a llevar la niña....! decían las vecinas cuando venías a buscarme. Aún sigues teniendo buenas piernas Paco, aún te valen para buscarme las cosquillas ¿verdad? Para encontrármelas allí donde nunca las tuve, en el pecho, en la espalda, en las costillas... siempre buscando bajo la ropa, donde las encuentres o no, luego no se van a ver.

Cosquillas y más cosquillas, para después sin esperar a que me ría, salir corriendo, corriendo escaleras abajo como alma que lleva el diablo.

Y digo yo Paco ¿A santo de qué corres tanto...? ¿Es que aún no te has enterado marido, que de tu sombra no vas a poder escapar nunca?  De la mala sombra jodío, no se escapa tan fácilmente...

¿No dices eso tú siempre? Esa retahíla de que no me vas a dejar escapar, que no me van a valer los embustes, que las mentiras tienen las patitas muy cortas... Ahora que lo pienso, mucho más cortas que las tuyas. Ahora que tengo tiempo de pensar sin tener que colocar todo para cuando llegues...

Y hablando de patas, figúrate nunca me había dado cuenta de cuánto te pareces a las arañas. Y no, no por lo de animal, que para eso no hacía falta pensar tanto, si a eso ya había llegado hasta yo hace tiempo... Esas arañas de patas largas que entran a casa desde el jardín y que hacen esas telas enormes en los rincones en cuánto me descuido. Como tú. Nunca me había dado cuenta de cómo ibas haciendo esa tela a mi alrededor, con los hilos invisibles y resistentes de los reproches y las bofetadas, resulta que ibas tejiendo y tejiendo, con mucha mas maña que yo tejía esos jerséis tuyos durante años y años. Esos jerséis de lana bien abrigados...

Ahora resulta que mientras yo te abrigaba Paco, tú me ibas desnudando de vecinas, amigos y familia, me ibas desnudando del amor ajeno y sobre todo me desnudabas del amor propio. Mientras yo te cuidaba cada vez con mas dedicación, tú me descuidabas con igual o mayor dedicación que la mía, anulándome fuera y dentro de esta casa, anulándome tanto que yo ya tampoco quería salir. Cuánto tiempo me ha costado llegar hasta aquí... Mira que hacía tiempo que no pensaba... Pero ahora veo como hilo a hilo, golpe a golpe, me ibas atando sin remedio a la olla, al fregadero, a la cama... Me ibas dejando poco a poco en el centro mismo de esta casa, en el centro de tu tela de araña,  para que no pudiera escapar...  Atrapada en vida.

Como una mosca. Una mosca pequeña y redonda. Redonda como una alianza de casada, como una sartén, como un cero a la izquierda, como un vacío, un enorme vacío que no se puede apoyar en ninguna parte, que sale rodando, rodando... hacia tierra de nadie.

Por algo me llamabas tú en medio de tus parrafadas: mosquita muerta. Ahora lo entiendo, bien que lo sabías tú. Una mosquita a la que no vas a dejar escapar, “...porque a mi no me valen tus embustes, me decías, cuando tú vas Candela, mira lo que digo, cuando tu vas yo ya he vuelto...”

Y volvías, vaya si volvías, siempre para leerme la cartilla, que eso también lo dices, que me la tienes que leer, que yo soy una ignorante, Paco. ¿O debo decir Francisco?, porque ahora así quieres que te conozcan, “que Paco no es de señores Candela”. Así dices. Mientras me llamas mil veces desde la oficina cambiando la voz, para ver como tomo los recados, si contesto que Paco no está, o no está Francisco. Y has escrito cien, quinientas, millones de veces sobre mi piel “Francisco, Francisco, Francisco...”. Y a fuerza de repetírmelo, a fuerza de sentirlo sobre mí, he aprendido a distinguir.

Aunque ahora que lo pienso, quizás lo he aprendido porque dentro de mi alma, aún hay ratos que me digo que Paco y Francisco no pueden ser la misma persona. Y es que nunca tuve tiempo de pensar tanto... El Paco con el que yo me casé no es así, ese extraño con el que ahora me acuesto y me levanto para volverme a acostar, ese extraño para el que cocino, para el que limpio la casa y con el que comparto el baño no es mi Paco, es otro, otro que no sé desde cuando tiene alquilado mi cuerpo y mi vida... Un alquiler que de vez en cuando cobro religiosamente, cobro en metálico y en especias. Pero siempre cobro, qué buen pagador has sido siempre.

Y aún no sé por qué. No sé cómo ni por qué hemos llegado hasta aquí. Como tampoco sé por qué salgo corriendo a por fideos finos, teniendo de tres clases distintas en casa. Como tampoco sé por qué de pronto mientras doy vueltas a esos fideos en la olla recuerdo que he soñado... Y no consigo recordar qué ha sido, sino que en un segundo me doy cuenta de que hasta esos sueños tenían color morado... Y eso escuece, eso duele más que todos los golpes, más que las quemaduras, eso duele dentro del  alma. Muy dentro. Y me rindo. 

Porque Paco lo que tú quieras pero tú en mis sueños no, mis sueños eran lo único que me quedaba...

Y ya sin sentir nada, sé que subí al máximo el fuego a sabiendas de que la sopa herviría, a sabiendas de cuánto te enfadaría Paco, a sabiendas de que esa sería la única forma de acabar con esta agonía de ir menguando poco a poco, siempre con el miedo de ir perdiendo todo, todo, la voluntad, la sombra y hasta los sueños.

Ya lo ves, anoche te despachaste bien Paco, pero yo también. Que lástima, se te acabó el entretenimiento marido, quizás yo ya no voy a poder jugar...

Pero una ultima cosa, sé bueno, anda, no corras más y solo contéstame a una cosa, ya sabes lo ignorante que soy...

Paco, dime ¿y cuándo uno se muere piensa?.

 
©Rocío Díaz Gómez