Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Muchas gracias. ¡Feliz nochevieja y año nuevo!

 


Muchas gracias a todos los que me habéis leído. 

Muchas gracias también a los que, después de leerme, me habéis dejado algún comentario o señal de vuestra atención.

Muchas gracias a los que no dejáis huella pero luego un día cualquiera me decís "¡Que yo te sigo!" y, por supuesto, muchas gracias a los que estáis, aunque sea en silencio.

Gracias, gracias, gracias por estar, por leer mis palabras.


Que este nuevo año 2026 nos traiga mucha salud a todos, que nos regale creatividad, inspiración y un montón de experiencias culturales que compartir. 

Que el 2026 nos quiera, que cuente con nosotros y nos permita aprovecharlo muchísimo. 

Vamos a por otro año juntos. Aquí os espero. 

Un beso muy grande a todos. 



martes, 30 de diciembre de 2025

30 de diciembre. Tiempo de balance. De listas varias y reseñas pendientes.

 


Son días de listas, de balances varios de lo que ha representado el año con respecto a esto o a lo otro. Como frágil letraherida que soy, lo cierto es que no me da por confeccionar listas de mis lecturas preferidas pero, lo que es peor, me da ¡por hipnotizarme con listas ajenas sobre sus libros escogidos del 2025! Craso error. Escucho a uno, a dos, a tres... a mil. Y la cabeza ya no sé si me va a volar, como dicen los jóvenes ahora, o se me va a hacer agua, como decía mi madre. Qué maravilla la riqueza del lenguaje con todos sus disfraces según las distintas épocas. Utilicemos la expresión que utilicemos, aunque me reencarnara "n" veces, no tendría vidas para leer los mil y un libros que he anotado en estos últimos días. ¿Estamos locos? Yo estoy loca y solo yo. 

Hoy es el último día laborable que trabajo en el año 2025, y como decimos siempre, el trabajo nos da de comer pero, al menos en mi caso, me alimenta poco. Necesito salpimentar mi vida de más actividades que las laborales, o corro el riesgo de que el ánimo se me grape a cualquier insípido documento. Aún trabajando, una hace lo que puede por viajar, leer, visitar exposiciones, hacer hueco a la literatura y otras artes. Pero no basta, también quieres interiorizarlo, aprehenderlo, con esa "h" intercalada. Y ahí... ahí ya vienen los agobios de la escasez del tiempo para reseñarlo, en el vano intento de no olvidarlo. 

Gastados ya casi todos los días de este año, alguna que otra obra de teatro y exposición se quedaron sin pasar por el tamiz de las palabras. Cuando fuimos a ver a Yllana en el teatro Pavón, cuando fuimos a ver las últimas exposiciones de las salas del Canal de Isabel II: "Catorce millones de ojos" y "Expresionismo. Un arte de cine". Tampoco os hablé del Museo del Escritor, un curioso y reducido reducto dentro del Centro de Arte Moderno llenito de objetos personajes de varios escritores de habla hispana. Ni del Museo de Artes y Tradiciones Populares, ubicado en una vieja corrala de la zona de el Rastro de Madrid, que pretende ahondar y transmitir el arte tradicional, el de los artesanos. Quedaron faros y murales atesorados en todas partes, en España y fuera de España este verano, por atrapar entre las palabras. O cuartos de baño curiosos, nombres de tiendas elaborados. Qué sé yo... Aquellos rincones de La Gomera, El Hierro, Las Azores o la Puglia. Tanto que llevamos dentro y nos remueve. 

Valgan estas pinceladas por si ya decido darlos por reseñados, aún ni lo sé. Pero como son del 2025 que queden en su año atesorados. Una manía más de esta letraherida que vive más deprisa que escribe. Cuánto me gustaría, sobre todo para mi salud mental, que llegara el día en que ambos, vivir y atesorar dentro de las palabras lo vivido, fueran en paralelo. Pero en eso estoy, en conseguirlo. 


Exposición "Expresionismo" en Sala Canal de Mateo Inurria en Madrid

Mural en Murcia


Museo de Artes y Tradiciones Populares

Exposición "Catorce millones de ojos"


Museo del Escritor 



Calabria



domingo, 28 de diciembre de 2025

28 de diciembre. La matanza de los Inocentes por parte de Herodes.

 

La matanza de los Inocentes de Rosario de Velasco

¿Pues no van ahora y dicen que a lo mejor a Herodes no se le fue la pinza y entonces, tal día como hoy, no se cargó a todos los críos de dos años buscando a Jesús? ¿En serio? Pero si a mí eso me lo enseñaron de bien canija. ¿Cuántas veces nos contaron que Herodes era un malvado? Por decirlo suavemente y no soltar el taco que ya sabes que tengo en la punta de la lengua... ¿Cuántas? Cienes y cienes de veces. Que, además, yo tenía una biblia infantil, me acuerdo perfectamente donde yo lo leía y aprendía. 

¿Y resulta que ahora, a mis "cincuentay", tengo que creerme que para nada? Que sí, que el tío tenía un carácter de cien mil demonios juntos, que estaba un poco acomplejadillo porque no tenía "pedigrí" para reinar, y que Roma le había echado un cable para convertirle en Rey de los Judíos. Eso dicen. Y más. Que como era consciente de su fragilidad, a veces le explotaba la cabeza y se cargaba a alguno o algunos de su familia. A saber: su esposa, algunos de sus hijos, al abuelo y a vete tú saber cuántos ¡de los suyos! Bah unos poquillos, diría Herodes. Entonces: ¿Se le iba o no se le iba la pinza?

Que sí, que se le iba, pero que por otra parte impulsó el comercio, la agricultura, el desarrollo urbano, su reino era pacífico que te cagas, y bajó los impuestos. ¿Y? Pero ¿Se cargó a las criaturas o no se las cargó?

Pues que no se sabe. ¡¿No te lo estoy diciendo?! Pero si nos lo dijo Mateo, sí el del Evangelio, y Mateo era de fiar ¿no? Pues parece que a lo mejor no. No fastidies... Que dicen que habría que dudar porque no hay más que su palabra. Y que, por si lo de antes fuera poco, además Herodes dejó un legado arquitectónico que era una pasada según los arquitectos e historiadores. Toma. 

Pero... ¿Y ahora qué? ¡Ah! que se me olvidaba: Y que lo de las bromas no es por lo de ser un "inocente", ya sabes, y vendría de "La matanza de los inocentes" de Herodes. Pero que no, tampoco. Que parece ser que viene directamente de las fiestas y bromas que se hacían en las Saturnales, las fiestas romanas en honor a Saturno que hacían los romanos a finales de año. 

Total, que me han hundido. Porque esto no es serio. Una ya no sabe que tiene que creer o no. Esto no está bien, pero ¡vamos!, no está ni medio bien. Pero el cuadro de Rosario de Velasco es chulo ¿Verdad? Me encanta. Y también tiene su historia... Pero eso otro día. 


sábado, 27 de diciembre de 2025

Belenes del Mundo. Exposición en el Centro Cultural Carril del Conde de Madrid. 27 de diciembre

 


De aquel 27 de diciembre del 2025 podría decir que dio tiempo a todo: limpiar, ordenar, ir de exposiciones, de compras, de merienda... Y lo que cunden algunos días bajo el paraguas de la improvisación. Vale querida reseña, no mires al cielo con cara de hastío, que no pienso relatarte lo que no te importa. Si te conoceré yo... Sé de sobra que lo único que tú quieres saber y ahora mismo te  cuento, es que merece la pena la exposición de belenes del mundo que, hasta el 3 de enero, está en el Centro Cultural Carril del Conde del distrito de Hortaleza de Madrid. 

Pertenecen a la colección Basanta-Martín. Y solo hay una selección porque es una colección de más de cuatro mil belenes. Los que han expuesto son de distintos materiales: Barro, metal, madera y vidrio.

Aquel 27 de diciembre no había nadie visitándola, un gusto pasear por delante de las vitrinas parándote todo el tiempo que querías y necesitabas delante de cada belén para apreciarlo despacio. Y la exposición no es muy grande pero los belenes que tiene son todos originales y bonitos. Cuánta riqueza y diversidad. Es cierto que la exposición lleva ya muchos días y el que más o el que menos ya la ha podido ver, pero de verdad que merece la pena dedicarle un poquito de tiempo porque no es nada grande, pero se trata de una colección muy rica que abarca varios estilos y distintos continentes. Me encantó el de Perú con su demonio asomándose detrás del árbol, el de la gallina ponedora de Colombia, el de latón de la India, el de los Ejecutivos de Burkina Fasso... Hay varios que llaman la atención. 

Qué mejor exposición para un 27 de diciembre que una de Belenes del Mundo ¿No crees, reseña? ¿Irás?

Sí, ya está, ya, ya me callo. 















viernes, 26 de diciembre de 2025

Madrid amanece un 26 de diciembre. San Esteban.

 


Cuando aún no había ni amanecido, ya estaba yo rumiando mi mala suerte por tener que trabajar un 26 de diciembre, viernes de puente, cuando la radio me distrajo con el santoral del día, desmenuzando los detalles de la vida de San Esteban. "Tú ahí lamentándote y mira el pobre San Esteban, a pedradas que terminó", me tuve que amonestar cuando escuché su triste final. 

Aún así yo seguí en plan masoquista, que me encanta, cayendo en la cuenta de que en Cataluña, donde pasé mi infancia, el 26 de diciembre es festivo, y me repliqué: "Pues sí, yo aquí lamentándome, porque mira si viviera aún en Cataluña no tendría que levantarme a estas horas intempestivas porque hoy ¿No lo ves? no tendría que ir a trabajar." "Claro y  te quedarías en tu casita comiendo canelones y la mona ¿verdad? y luego te despiertas..." "Eso es lo malo que mira la hora y despierta ya estoy..."

Cuando me pongo en estos términos contestatarios en los que encuentro todo tipo de razones para discutir conmigo misma, no me aguanto ni a mí ni a ninguno de mis "yoes". Así que, como me conozco, y podría seguir martirizándome emulando al pobre San Sebastián hasta la época carolingia de donde parte la razón de que en tierras catalanas no se trabaje hoy, para distraerme de mi encono me dio por refrescar conocimientos sobre el origen de esta distinción. Así que aproveché mi laaaaargo trayecto en el transporte público para empaparme bien de que nos remontamos en la explicación a la Edad Media, cuando Cataluña formaba parte del Imperio formado por Carlomagno y por tanto siendo dependiente del obispado de Narbona. Mientras que el resto del territorio de la Península tenía tradición visigoda y por tanto dependía del obispado de Toledo. Esta distinción hacía que tuvieran tradiciones y costumbres muy diferentes. Como la que alude precisamente a este 26 de diciembre que nos ocupa.

La tradición carolingia obligaba espiritual y socialmente a que todos los clanes, no solo cada familia, se reunieran el 25 de diciembre en la casa solariega origen del linaje. Esto hacía que algunos tuvieran largas distancias que recorrer y por eso el día del 26 de diciembre se reservaba para poder volver cada familia a su casa. No es que fuera un día festivo, es que era el día reservado para el regreso de cada uno a su sitio. Ahí radica la explicación, es una de sus huellas de identidad, de su tradición carolingia.

Y con la curiosidad ya saciada, y reconociendo a mi alma más carolingia que visigoda a juzgar por las distancias que recorro cada día para ir a trabajar, he seguido yo "más contenta" también mi regreso al lugar que me da de comer. Y colorín, colorado este cuento se ha acabado porque, hombre, contenta, contenta... no diría yo. Aunque, como en esta vida no hay nada ni blanco ni negro, tengo que admitir que me ha gustado retomar mis paisajes urbanos mientras amanecía. A mis pies les encanta pasear Madrid, y como con mis pies, en cambio, sí me llevo bien... pues eso. 

Y tontín, tonteando esto tenía que contaros del 26 de diciembre. 








miércoles, 24 de diciembre de 2025

24 de diciembre. Nochebuena

 


Hoy es día de cocinar, de decorar la mesa, de preparar y degustar platos especiales como si no fuéramos a cenar nunca más en la vida. Eso me enseñaron a mí. Día de tener el belén iluminado y juntarnos todos, en armonía, en torno a los platos. Eso me enseñaron también. 

Pero después, también en casa, fueron cambiando las circunstancias y de aquel belén enorme de mi niñez que ponía mi padre en la mesa de formica verde de la cocina con su riachuelo y su castillo de Herodes, con tantas figuritas diminutas que nos embobaban, pasamos en mi adolescencia a un árbol enorme en el salón con cuyas bolas y tiras, por la noche, jugaba nuestro gato hasta conseguir tirar el árbol entero, y de ahí, años después, a simplemente colocar un portal de belén con figuras grandes mucho más bonitas pero en el que solo había cabida para el niño Jesús, sus padres, el buey, la mula y los tres Reyes. La vida va cambiando y cambiándonos. Y ahora mi belén es tan pequeño como toda mi casa, pero está lleno de objetos evocadores casi todos regalados, entre ellos las felicitaciones especiales que para mi suerte aún recibo, y que me llevan en volandas a personas y momentos muy mágicos y especiales. No parece el gran belén, pero os juro que lo es.

La vida va enseñándote que todos no queremos ni los mismos adornos ni la misma Nochebuena. Y tiene que ser así porque somos distintos. Distintos a los que fuimos, y distintos a los que nos rodean.

Hoy, yo me sentaré a la mesa con todos los míos, los que quiero, los que están y también los que no están, porque van siempre conmigo con su sonrisa, sus frases y el cariño que me dieron y/o me dan. Quizá no los pueda hoy tocar, ni oler, ni abrazar, pero los tengo cerca, los tengo en mí y ¿dónde mejor?

Porque hoy es día, sobre todo, de juntarnos. También me enseñaron eso. 

Disfrutad de esta Nochebuena. 

Feliz noche. 


martes, 23 de diciembre de 2025

23 de diciembre. "Si alguna vez hubo un nosotros" teatros Luchana de Madrid

 


El 23 de diciembre no es ninguno de esos días que ya nos llega envuelto en un título rimbombante y reconocible como el de la Lotería, Nochebuena, etcétera, etcétera El 23 solo es uno más de la Navidad. Pero nosotros no nos dejamos engañar ¿verdad? porque a poco que lo pensemos nos damos cuenta de que cuánto más "normal" nos parezca algo, si te acercas lo suficiente, menos lo es. Y desde luego un 23 de diciembre, ahora que ya lo tenemos aquí y lo andamos disfrutando, podemos decir que es uno de esos días con un potencial bárbaro porque, aunque aparentemente llegue vestido de formal y normalito, lo podemos convertir en extraordinario simplemente con proponérnoslo. 

Solo tenemos que esperar a que se pasen las horas laborales para que pensemos que el 23 de diciembre está llenito de posibilidades. Podríamos irnos a comprar, se lleva mucho ahora lo de consumir y comprar. También podríamos felicitar estas fiestas, indudablemente hoy es el día perfecto para hacerlo, antes de que lleguen las prisas y ocupaciones de mañana y eso de felicitar, no te creas que no lleva su tiempo... Pero, además, mira tú que un 23 de diciembre es el mejor día navideño para aprovecharlo en nuestras tareas pendientes. Y en nuestro caso, el de mi querido blog y yo, el mejor día para poner orden en todas las reseñas pendientes. Algunas ya las habíamos dado incluso por perdidas con esta escasez de tiempo que hay casi siempre, pero mira por dónde que llega este 23 y piensas: ¿Y si ordenara...? ¿Y si ordenara un poquito por este mundo que compartimos y así ya de paso nos ordenamos de fuera adentro?  

En otoño fui al teatro a ver una obra "Si alguna vez hubo un nosotros" de la que no os llegué a comentar nada y la verdad es que estuvo bien. Fue un regalo que le hice a mi amiga por su cumpleaños porque le gusta mucho el actor Félix Gómez, a quién hemos visto más en series de televisión que sobre el escenario. 

Los intérpretes fueron dos: Noemí Ruiz y Félix Gómez y el texto y la dirección era de Ignasi Vidal. 

Fue una obra muy intimista donde dos personas, que fueron pareja, bucean dentro de su herida intentando entender qué pasó. Repasan los acontecimientos vividos juntos, los recuerdos, las expectativas que había y no se cumplieron, lo cierto de sus sentimientos. Rememoran, intentando entender por qué no lograron salvar aquella relación. Un drama, sí, pero lo cierto es que eran creíbles. Buenos interpretes intercalando sus monólogos. Eran creíbles y transmitían. A mí me gustó él especialmente aunque ella tampoco estaba mal, pero no sé, él me llegaba más. 

Es de esas obras de teatro que cuando salgo pienso que me gustaría tener el texto escrito para leerlo despacio otra vez, para poder detenerme el tiempo que precise en muchas de las frases que se decían, porque con muchas de ellas no costaba identificarse. La escenografía era casi inexistente. El peso recaía sobre lo dos actores. Y eso tenía que contaros, que estuvo bien, que merecía su espacio.

Tendréis que esperar, les digo a todas esas reseñas que están en la punta de la lengua a punto de verbalizarse, esperad, que con una reseña ya es suficiente y este 23 de diciembre todavía nos tiene que dar de sí para un montón de actividades más. Es lo que tienen los días solo aparentemente normalitos, que a la que te descuidas se van llenando de actividades y variedad. Y de eso se trata. De tener días corrientes para ir llenándolos a nuestra manera.