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martes, 23 de diciembre de 2025

23 de diciembre. "Si alguna vez hubo un nosotros" teatros Luchana de Madrid

 


El 23 de diciembre no es ninguno de esos días que ya nos llega envuelto en un título rimbombante y reconocible como el de la Lotería, Nochebuena, etcétera, etcétera El 23 solo es uno más de la Navidad. Pero nosotros no nos dejamos engañar ¿verdad? porque a poco que lo pensemos nos damos cuenta de que cuánto más "normal" nos parezca algo, si te acercas lo suficiente, menos lo es. Y desde luego un 23 de diciembre, ahora que ya lo tenemos aquí y lo andamos disfrutando, podemos decir que es uno de esos días con un potencial bárbaro porque, aunque aparentemente llegue vestido de formal y normalito, lo podemos convertir en extraordinario simplemente con proponérnoslo. 

Solo tenemos que esperar a que se pasen las horas laborales para que pensemos que el 23 de diciembre está llenito de posibilidades. Podríamos irnos a comprar, se lleva mucho ahora lo de consumir y comprar. También podríamos felicitar estas fiestas, indudablemente hoy es el día perfecto para hacerlo, antes de que lleguen las prisas y ocupaciones de mañana y eso de felicitar, no te creas que no lleva su tiempo... Pero, además, mira tú que un 23 de diciembre es el mejor día navideño para aprovecharlo en nuestras tareas pendientes. Y en nuestro caso, el de mi querido blog y yo, el mejor día para poner orden en todas las reseñas pendientes. Algunas ya las habíamos dado incluso por perdidas con esta escasez de tiempo que hay casi siempre, pero mira por dónde que llega este 23 y piensas: ¿Y si ordenara...? ¿Y si ordenara un poquito por este mundo que compartimos y así ya de paso nos ordenamos de fuera adentro?  

En otoño fui al teatro a ver una obra "Si alguna vez hubo un nosotros" de la que no os llegué a comentar nada y la verdad es que estuvo bien. Fue un regalo que le hice a mi amiga por su cumpleaños porque le gusta mucho el actor Félix Gómez, a quién hemos visto más en series de televisión que sobre el escenario. 

Los intérpretes fueron dos: Noemí Ruiz y Félix Gómez y el texto y la dirección era de Ignasi Vidal. 

Fue una obra muy intimista donde dos personas, que fueron pareja, bucean dentro de su herida intentando entender qué pasó. Repasan los acontecimientos vividos juntos, los recuerdos, las expectativas que había y no se cumplieron, lo cierto de sus sentimientos. Rememoran, intentando entender por qué no lograron salvar aquella relación. Un drama, sí, pero lo cierto es que eran creíbles. Buenos interpretes intercalando sus monólogos. Eran creíbles y transmitían. A mí me gustó él especialmente aunque ella tampoco estaba mal, pero no sé, él me llegaba más. 

Es de esas obras de teatro que cuando salgo pienso que me gustaría tener el texto escrito para leerlo despacio otra vez, para poder detenerme el tiempo que precise en muchas de las frases que se decían, porque con muchas de ellas no costaba identificarse. La escenografía era casi inexistente. El peso recaía sobre lo dos actores. Y eso tenía que contaros, que estuvo bien, que merecía su espacio.

Tendréis que esperar, les digo a todas esas reseñas que están en la punta de la lengua a punto de verbalizarse, esperad, que con una reseña ya es suficiente y este 23 de diciembre todavía nos tiene que dar de sí para un montón de actividades más. Es lo que tienen los días solo aparentemente normalitos, que a la que te descuidas se van llenando de actividades y variedad. Y de eso se trata. De tener días corrientes para ir llenándolos a nuestra manera. 


jueves, 12 de junio de 2025

"Josefina" en el Teatro Infanta Isabel de Madrid

 


Cuando la vi anunciada despertó mi curiosidad. Es muy poco lo que se conoce de Josefina Manresa la mujer del poeta Miguel Hernández de quién, en cambio, hemos escuchado sus poemas y su vida a menudo.

Así que me apeteció ver qué nos contaban. 

Natalia Zamora, a quién no conocía, interpreta a Josefina contándonos de forma íntima su vida. Es la voz de la protagonista, son sus ilusiones y sus cuitas. No conocía yo a esta actriz y la verdad es que me pareció que tiene un papel versátil pero creíble. 

La obra, es un monólogo, una pieza teatral con música, danza, poesía, escrito y dirigido por Oriol Pámies. La escenografía es bastante humilde, pero la vida de Josefina lo debió ser bastante también. Se trata de un decorado muy sencillo con luces cálidas que ayudan a esa atmósfera de complicidad para que la protagonista nos cuente sus intimidades. Cestos con hojas que quieren ser higueras y varios enseres domésticos. Después la voz, la luz... 

Lo cierto es que esta Josefina tan de pueblo, tan poco conocida, inspira ternura. Es una Josefina que cose, que se enamora, que baila, que escribe y lee las cartas de su Miguel... Es un homenaje a una mujer que vivió para los suyos en tiempos tremendos y de la que se ha hablado poquísimo.

A mí me gustó, no sé si tanto por lo que quiere decir, por la sencillez y el amor difícil que pretende traslucir, que también, como además por su texto y por su actriz. Sí que me gustó. 

Fue curioso porque a la salida un señor mayor nos preguntó que qué tal, con mucho interés, era el "suegro" de Miguel Hernández... El padre de la actriz, todo orgulloso, que nos contó que ya la habían representando por Orihuela y tierras murcianas y que había gustado mucho. Salía el hombre encantado de la vida. Daba gusto verle y escucharle.

El teatro Infanta Isabel tiene una taquilla que me encanta porque tiene solera. Después entras y está tan viejecito todo el teatro que parece que se va a caer a trozos, y por supuesto no hay que ponerse en la primera fila porque sales con el cuello destrozado, pero ¡ay! tiene una distancia entre las filas de butacas que te deja estirar las piernas y eso... eso es impagable. 


Dramaturgia, dirección y espacio sonoro: Oriol Pamies

Actriz y co-creadora: Natalia Zamora

Diseño de espacio escénico y lumínico: José A. Villegas

miércoles, 21 de mayo de 2025

"Los pinceles borrados" en los Luchana de Madrid.

 


Volví al teatro, que siempre es agradable, para ver la obra "Los pínceles borrados" en los Teatros Luchana de Madrid. 

Se trata de un encuentro inexistente entre dos pintoras muy importantes: Frida Khalo y Remedios Varo. La primera es un mito, mientras que la segunda es más conocida en México, donde se exilió, que aquí, por eso todo su afán es preguntar a Frida el por qué de que ella se hiciera mucho más famosa. 

Es una larga conversación, con dos únicos personajes femeninos que se van mostrando por fuera y dentro. A través de sus palabras repasamos su recorrido vital, sus amores y su obra. 

Me recordaba un poco a la obra de "Victoria viene a cenar", otro encuentro parecido, pero entre dos políticas de nuestra historia: Clara Campoamor y Victoria Kent. La estructura es similar, las vamos conociendo a través de sus palabras. Pero reconozco que éste de las dos pintoras me resultó más atractivo, supongo que por su profesión. Son dos pintoras que me parecen muy interesantes, sus cuadros me llaman mucho la atención, además de que sus vidas son muy duras.  

Esta obra es una buena forma de repasar historia y de conocer a estas dos pintoras tan valiosas. Historia, pintura, teatro. Arte.

La compañía se llama Pisando escena. 

A los teatros Luchana me gusta ir de vez en cuando, en sus salas siempre hay mucho movimiento y se respira un ambiente ameno, lúdico, tienen varias obras representándose a la vez, cambian frecuentemente, y siempre alguna me resulta interesante. 



domingo, 13 de abril de 2025

"Música para Hitler" en los Teatros del Canal

 


"Europa se desangra, ¿Y qué hago yo para evitarlo? ¿Tocar el violonchelo?"

¿Te acuerdas cuando fuimos a ver la casa de Pau Casals? Aquel verano que pasamos una semana en tierras tarraconenses. Primero fuimos a ver la preciosa casa azul de Carlos Barral en la playa de Calafell y desde allí nos acercamos al pueblecito de El Vendrell para visitar la de Casals. Era menos vistosa pero con cuánta pasión nos la enseñó aquella mujer. Daba gusto escucharla. 

¿¡Cómo no acordarnos?! Sobre todo viendo la obra "Música para Hitler" sobre el desplante que dio el famoso músico a los nazis que vinieron a invitarle a tocar para Hitler en la Segunda Guerra Mundial. Qué bien lo hace Carlos Hipólito, muy bien en su papel del músico, primero deprimido y después fiel  a sus convicciones, rotundo y claro en su respuesta.

Yolanda García Serrano y Juan Carlos Rubio han escrito esta obra de teatro recreando cómo pudo haber sido aquel hecho real. Carlos Hipólito en el papel de Pau Casals, Kiti Mánver en el de su pareja, Cristóbal Suarez haciendo del oficial nazi y Marta Velilla de su sobrina. Todos hacen una interpretación muy creíble pero Carlos Hipólito me pareció que lo hacía tan, tan natural... 

Representándose ahora en los Teatros del Canal de Madrid, en la Sala Roja, el texto me encantó, con esos diálogos tan salpicados de ironía entre el músico y su pareja que te hacen reír en alguna ocasión. Y después cuando se pone más serio en la conversación con el nazi, qué intensidad cobra, qué fuerza. Quizá sea algo estática la obra, no hay nada de acción, pero para mí es una obra de altura, teatro del bueno con una interpretación digna de un largo aplauso. La escenografía era simple pero también muy delicada, circular y sutil en sus cambios de escena.

Hay música, por supuesto, la suite nº 1 para violonchelo de Bach, muy apropiada, sobrevuela toda la obra, pero tengo que confesar que eché de menos "El canto de los pájaros" interpretado también por Casals, hubiera sido la guinda perfecta, para esta obra profunda y recomendable.





domingo, 16 de febrero de 2025

"Ya me has tocado el cuento" en los teatros Luchana

 


Les pedí a los Reyes Magos que me trajeran un regalo para mis chicas. Y cuando me levanté el 6 de enero tenía unas entraditas flamantes para ir a los teatros Luchana el día 14 de febrero a las 22:30 viernes. ¿Viernes? Se me alisaron todas los rizos de golpe. Tranquilidad, me contesté, seguro que a esa hora ya Marina salió del conservatorio y llegamos de sobra, nos tomamos algo y vamos tranquilamente a encontrarnos con nuestros príncipes azules en: "Ya me has tocado el cuento". 

Mis rizos suspirando de alivio, volvieron a su ser. ¡¿Cómo iban a saber ellos que la llegada al teatro fue de todo menos tranquila?! ¡La vida sin riesgo no sería vida! Cuando ya había entrado todo el mundo y yo me había resignado a no ver ese viernes ninguna función, atisbé por el rabillo del ojo a tres cuerpecitos livianos que bajaban corriendo a toda mecha por la acera: ¡Los míos! y entré corriendo a ver si todavía había fila.

Y llegaron, llegamos. E incluso, contra todo pronóstico, no fuimos los últimos. ¡Cuánta gente había el viernes 14 de febrero por la calle, por las plazas, por las terrazas y en los teatros!

Me encanta ver una sala de teatro hasta arriba. De verdad. Y una sala grandecita... La escenografía, bueno no era el acabose pero siendo príncipes qué más queremos que cuatro tronos. Lo importante es lo que nos cuenten. Los príncipes de Blancanieves, Cenicienta, Bella y Aurora se ven abandonados por sus princesas y recurren al Hada Madrina para que les muestre el camino para encontrarlas...

El resto fueron risas y baile. Alegría. 

Si estás al día en "La isla de las Tentaciones" habrá guiños que te harán más gracia, como no veo ese programa pues yo me los perdí... Si hay que pagar ciertos peajes pues la verdad...

Lo importante es que pasamos un buen rato con Florián, Felipe, Bestia, Enrique y sus "cosillas". 

Las protagonistas del relato y del regalo de los Reyes Magos más que el resto. Y de eso trataba esta historia. Pero espera dijimos Reyes y 14 de febrero... ¿Cómo es eso? Pero ¿Era de Navidad o de Enamorados?

¡Qué más da! El caso es que Marina comió perdices.