De aquel 27 de diciembre del 2025 podría decir que dio tiempo a todo: limpiar, ordenar, ir de exposiciones, de compras, de merienda... Y lo que cunden algunos días bajo el paraguas de la improvisación. Vale querida reseña, no mires al cielo con cara de hastío, que no pienso relatarte lo que no te importa. Si te conoceré yo... Sé de sobra que lo único que tú quieres saber y ahora mismo te cuento, es que merece la pena la exposición de belenes del mundo que, hasta el 3 de enero, está en el Centro Cultural Carril del Conde del distrito de Hortaleza de Madrid.
Pertenecen a la colección Basanta-Martín. Y solo hay una selección porque es una colección de más de cuatro mil belenes. Los que han expuesto son de distintos materiales: Barro, metal, madera y vidrio.
Aquel 27 de diciembre no había nadie visitándola, un gusto pasear por delante de las vitrinas parándote todo el tiempo que querías y necesitabas delante de cada belén para apreciarlo despacio. Y la exposición no es muy grande pero los belenes que tiene son todos originales y bonitos. Cuánta riqueza y diversidad. Es cierto que la exposición lleva ya muchos días y el que más o el que menos ya la ha podido ver, pero de verdad que merece la pena dedicarle un poquito de tiempo porque no es nada grande, pero se trata de una colección muy rica que abarca varios estilos y distintos continentes. Me encantó el de Perú con su demonio asomándose detrás del árbol, el de la gallina ponedora de Colombia, el de latón de la India, el de los Ejecutivos de Burkina Fasso... Hay varios que llaman la atención.
Qué mejor exposición para un 27 de diciembre que una de Belenes del Mundo ¿No crees, reseña? ¿Irás?
Sí, ya está, ya, ya me callo.



























