domingo, 30 de noviembre de 2014

Paremiología. Refranes, Aforismos y Proverbios. Refranes de noviembre



Hoy quería hablaros de los refranes. Ya, ya sé que ya hemos hablado en otras ocasiones de ellos, pero no está mal repasar.

Dice la Real Academia de la lengua:

Refrán.
(Del fr. refrain).
1. m. Dicho agudo y sentencioso de uso común.

Muchas veces he dudado de cual sería la diferencia entre Aforismo y Refrán, el diccionario Rae no lo aclara demasiado:

aforismo.
(Del lat. aphorismus, y este del gr. ἀφορισμός).
1. m. Sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte.

Buscando la diferencia he dado con una consulta que se le hizo sobre este particular a la Fundeu, la Fundación del Español Urgente, a quién muchas veces hemos consultado estas dudas que nos surgen con nuestra lengua. Pues bien la Fundeu al final nos dice que prácticamente son lo mismo el Aforismo, el Proverbio y el Refrán. La única diferencia sería que el Refrán puede ser más largo. Os copio el enlace donde hablan de ello:



 A mí me gustan los refranes. Mi abuelo era muy refranero. Es cierto que los hay para todos los gustos e incluso los hay contrarios con lo cual sirven para confirmar cualquier opinión. Pero por otra parte son nuestro bajaje cultural, son la tradición oral que va pasando de generación en generación, la sabiduría popular. 

Suelen tener una estructura pareada, dos frases, y pueden ser tanto en prosa como en verso.

La primera colección de refranes se le atribuye al Marqués de Santillana en el año 1541. Vamos, que de ayer es la fecha... Imaginaos si tienen solera. 

¿Y sabéis que es la paremiología? Pues según la Rae:

paremiología.
(De paremiólogo).
1. f. Tratado de refranes.

O como nos dice la Fundeu: "...Si nos seguimos adentrando en el terreno de la fijación de oraciones, nos encontraremos con el rico mundo de los refranes, proverbios, etc., de cuyo estudio se encarga la paremiología." http://www.fundeu.es/noticia/combinatoria-frente-a-fijacion-3191/

La paremiología se ocupa del estudio de estas sentencias.  Ya sabemos otra palabra nueva.

Y como guinda de esta entrada os dejo con algunos refranes sobre el mes de noviembre:

A primeros de noviembre quién no sembró que no siembre.
A primeros de noviembre tu fuego enciende.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Si noviembre empieza bien, confianza es de tener.
De mitad de noviembre en adelante, el invierno es constante.
Quién cava en noviembre, el tiempo pierde.
A últimos de noviembre, coge tu oliva siempre. 
Noviembre acabado, invierno empezado.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Hoy es el día de las Librerias...

Esta preciosa librería está en Jaca (Huesca), qué aire más decadente ¿verdad?
Hoy es el Día de las Librerías, por eso no me he podido resistir, a modo de homenaje, a dejaros una selección de algunas de esas librerías que he ido atesorando. No están todas pero bueno nos vale como pequeña representación.

La pasión por los libros, compartimos todas esas librerías y yo. Yo creo que los libreros disfrutan con su trabajo.

Siempre he pensado que si alguna vez pusiera un negocio, sería una librería. 



Esta libreria con nombre tan literario está ¡dentro de un mercado! aquí en Madrid. La descubrí de pura casualidad




 Estas dos librerías tan chulas están en León. Paseando por la ciudad las descubrí, tienen muchísimo encanto ¿verdad?



Y ahora una selección de algunas librerías del mundo con las que he tropezado:

La librería Dante está en Palermo. Era septiembre y estaba llenita de estudiantes comprando sus libros de texto. Había muchos descuentos ya veis

Esta preciosa y acogedora librería está en Tavira, en Portugal. Apetecía quedarse ahí dentro toda la tarde...

Esta libreria ya no sé si existirá... porque la cacé en Siria antes del desastre...

Y por último una emblemática la "City Ligths Books" en San Francisco!!

Y ya no quiero abrumaros más... A otra vez otra tanda.

¡Feliz Día a todas las librerías! que tan buenos ratos nos regalan.



miércoles, 26 de noviembre de 2014

Faltas de ortografia que nos hacen ¡zas! en toda la cara


Hoy vamos a dedicar la entrada a esos letreros de la calle que nos atacan. Sí, y digo nos "atacan" con toda la intencionalidad del mundo. Porque cuando uno por el rabillo del ojo advierte ciertos errores de ortografía, se vuelve rápidamente a mirar otra vez si ha visto bien, porque te hace ¡zas! en toda la cara.

La palabra "recoger" en el diccionario de la Real Academia de la lengua tiene, ni más ni menos, que ¡24 acepciones! que ya son... Bueno pues en todas y cada una de ellas "recoger"  es con "g" ¡no con j!
Ya sabemos que Juan Ramón Jiménez, nuestro autor de Moguer, todo lo escribía con j. Pero es que Juan Ramón era Juan Ramón... y tenía sus rarezas, pero es que además fue Premio Nobel de Literatura.


Y en la foto de debajo ¿qué tenemos? pues un ¡asta! de toro que también, vayamos de rojo o no, nos quiere embestir.

Es broma... pero evidentemente es otra falta de ortografía.



Porque si buscamos en el diccionario de la RAE la palabra "asta" nos dice:

asta.
(Del lat. hasta).
1. f. Palo a cuyo extremo o en medio del cual se pone una bandera.
2. f. cuerno (prolongación ósea).
3. f. Palo de la lanza, pica, venablo, etc.
4. f. Lanza o pica.
5. f. Arma ofensiva de los antiguos romanos, compuesta de hierro, astil y regatón, que se empleaba como lanza, y también como dardo, para arrojarla con la mano contra el enemigo.
6. f. Cineg. Tronco principal del cuerno del ciervo.
7. f. Mar. Cada una de las piezas del enramado del buque que van desde la cuadra a popa y proa.
8. f. Mar. Extremo superior de un mastelerillo.
9. f. Mar. Verguita en que se fija un gallardete para suspenderlo del tope de un palo.
10. f. Pint. Mango de brocha o de pincel.
11. f. desus. Hilada de ladrillos.

Está claro que en éste caso ese "asta" no puede ser para indicar que hay rebajas de incluso un 60%. No hablamos de banderas, ni lanzas, ni palo alguno, ni tan siquiera como decíamos de "cuernos"...

Hablamos de un "hasta" con h.

hasta.
(Del ár. hisp. ḥattá, infl. por el lat. ad ista, hasta esto).
1. prep. Denota el término de tiempo, lugares, acciones o cantidades.
2. prep. U. como conjunción copulativa, con valor inclusivo, combinada con cuando o con un gerundio. Canta hasta cuando come, o comiendo. O con valor excluyente, seguida de que. Canta hasta que come.
3. adv. t. Am. Cen., Ec. y Méx. No antes de. Cierran hasta las nueve.
~ ahora, ~ después, ~ la vista, ~ luego, o ~ más ver.
1. exprs. U. para despedirse de alguien a quien se espera volver a ver pronto o en el mismo día.
~ no más.
1. loc. adv. Denota gran exceso o demasía de algo.
~ nunca.
1. expr. Expresa el enfado o irritación de quien se despide de alguien a quien no quiere volver a ver.
~ que, o ~ tanto que.
1. exprs. U. para indicar el límite o término de la acción expresada por el verbo principal. Correré hasta que me canse.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

De todos modos hay que decir en su defensa, que el cartel estaba en una tienda de ropa en la que todos sus dependientes son chinos... Supongo que nuestras haches les deben costar un poco. Y eso que me consta que enseguida hablan el español, he conocido algunos que apenas sabían nuestro idioma y en poquísimo tiempo ya hablaban bastante bien. 

Yo, desde luego, no creo que tardara tan poco en aprender chino.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Noticias felices en aviones de papel. Artículo de Luis García Montero sobre Juan Marsé



Hoy os dejo con otro artículo. Me ha gustado mucho. No os lo perdais. 

Esta vez es de Luis García Montero, el poeta, sobre el último libro de Juan Marsé. Me han entrado unas ganas de leerlo...

Noticias felices en aviones de papel

Actualizada 22/11/2014 a las 15:59    

Juan Marsé acaba de publicar una novela breve. El escritor barcelonés es una parte decisiva de mi biografía como lector. Sus quimeras de posguerra, sus niños obligados a los sueños como consuelo de una realidad hostil y su ciudad llena de supervivientes han marcado mi imaginación y mi melancolía. En la pantalla blanca y negra de un cine de barrio, he aprendido a negociar con el hambre, la mentira, la prepotencia y la zafiedad del totalitarismo. También he convivido con las ilusiones modestas, las bellas lealtades, las insistencias del deseo, las calles pobres y la bondad humana.

Entro en la librería a buscar Noticias felices en aviones de papel (Lumen, 2014). Siento una alegría nerviosa, una extraña y enérgica felicidad que me devuelve a mi juventud. Entonces me temblaban los ojos en busca de un libro de Jaime Gil de Biedma, Carlos Barral, García Hortelano o Sánchez Ferlosio. No soy más que eso todavía, un lector apasionado, pero los años desgastan la energía capaz de confundirnos de manera inocente con la vida. De ahí que agradezca tanto la felicidad íntima que me provoca el libro de Marsé. Se publica en una hermosa edición, ilustrada por María Hergueta con mano figurativa, elegante y pacífica.

Es la misma felicidad que veo en los ojos de mi hija pequeña cuando la acompaño a una tienda para cambiar de móvil. Por eso me siento anacrónico en la librería. Anacrónico y feliz. Bastante difícil es cumplir años, aprender a bailar con las desilusiones del cuerpo y los achaques del alma, como para cargar también con el peso de la indignidad. Nada tan patético como un viejo con camisas de colorines adolescentes, un dinosaurio ye-yé o una flamante capa de pintura sobre un edificio en ruinas.

Cuando oigo algunas conversaciones y veo algunos espectáculos, me confirmo en mi derecho a ser una estación tardía, en mi voluntad de no negar mi anacronismo. Quizá respondo a la desconfianza en el presente, una melancolía reaccionaria, pero también se trata de una forma honrada de respetar a los jóvenes, de no intentar la ocupación de su lugar, robándoles –además– las lecciones que como viejo me han dado los años. Un tanto por ciento de anacronía es algo digno y útil para todos en estos tiempos de prisa, pérdida de memoria y vértigo especulativo.

Estoy hablando de política, de mí y de la novela de Juan Marsé. El argumento sitúa una historia y unas imágenes propias de la alta posguerra en la Barcelona de finales de los años 80. Pero es que vivir es negociar con el pasado, es aclararnos con la sombra que deja nuestra espalda al caminar. La sombra forma parte de nosotros y llega a convertirse en la razón de lo que ven nuestros ojos. Ahí, en esa esquina, está la fotografía del tiempo que pasa y vuelve y no pasa.

La vida reúne a la señora Pauli, una judía polaca que huyó de los nazis y acabó como bailarina en las revistas musicales del Paralelo, y a Bruno, el hijo adolescente de un matrimonio separado. El padre es un hippy. ¡Cuidado! Pocos escritores pueden ser tan perversos como Marsé a la hora de dibujar la figura ridícula de un personaje cualquiera, más aún de un hippy trasnochado. Pero un padre es un padre, un pasado es un pasado, conviene no negarlo, y Bruno deberá tomar conciencia de la responsabilidad de su historia, de su sombra, aunque intente alejarse de ella, hablarle de usted y escudarse en el desprecio.

Aprenderá la lección gracias a las locuras de Hanna Pawlikowska, la señora Pauli, una vieja que sale al balcón todos los días para lanzar aviones de papel con noticias felices. Esos aviones no aterrizan en la Barcelona de los años 80, sino en otra ciudad, en otro tiempo necesitado de esperanzas modestas, y de alimentos, y de miradas compasivas, y del abrigo de una melancolía que tiene su propia verdad y su propia experiencia del mundo.

Quizá leer sea ya una anacronía. Llegan poco a poco las Navidades. Las escaleras mecánicas de las grandes superficies se llenarán de gente en busca de regalos, es decir, de videojuegos, móviles, tabletas, esa colonia tecnológica que marca el olor de nuestro mundo. Si se atreven ustedes a ser anacrónicos, harán bien en regalarse y regalar este cuento de Navidad que ha escrito el maestro Juan Marsé. Bendito sea el pasado.


http://www.infolibre.es/noticias/opinion/2014/11/23/noticias_felices_aviones_papel_24327_1023.html
 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Otra entrada sobre nombres curiosos de tiendas - ¡Imaginación al poder!


Tengo unos allegados muy, muy majos que siempre que van por ahí y ven letreros curiosos, se acuerdan de mí, y me los hacen llegar.

Hoy os quería dejar con algunos de ellos. 

La foto superior es curiosa porque se anuncia "TAPAS" a bombo y platillo que parece un bar, y luego resulta que son ¡tapas! de los zapatos, cómo podéis apreciar... Me la mandaron unos amigos del trabajo de sus vacaciones.

En la foto inferior, de Madrid, tenemos también una tienda de reparación del calzado, pero en este caso han decidido ponerle "Zapa Fast" ¿¡Cómo no?! Reparación rápida hasta en el nombre.

¿Se ponen de acuerdo en las tiendas de reparación del calzado para ponerles nombres ingeniosos? ¿Es casualidad? Habrá que estar atentos a estas tiendas...



Y para terminar os dejo con ésta que me ha enviado también mi compañera de trabajo desde ¿Salamanca? creo que sí, o muy cerquita. Curiosa ¿verdad? "Hielo: La confianza". Pues sí que hay que tener confianza en el hielo... Vaya que sí...

Bueno, no quiero hoy abrumaros con más fotos curiosas. Otro día otras pocas más que ya tengo ahí en la bandeja de salida preparaditas para enseñaroslas.

Espero que os hayan gustado.

martes, 18 de noviembre de 2014

Aureliano Cañadas, poeta, presenta su último poemario en Libertad 8

Aureliano Cñadas, Fabianni Belemuski y al piano Alexando Belemuski
 Adiós, adiós. Adioses

                                      Adiós, adiós. Adioses
                                      Concha Lago

A qué ir y venir
como hormiga hacendosa,
volar
de una a otra lectura
como si fuese pájaro,
sonreir al maestro, sonreírle
a su fiel enemigo,
creer en las promesas
de algún falso editor,
estar al tanto y cuánto de concursos
y ser juzgado como
si hubiese cometido algún delito.

Adiós, adiós. Adioses:

Hoy sé que nadie puede darme más
de cuanto la poesía
me ha dado.

Y sé que ella tampoco puede darme
más de cuanto me ha dado 
la vida.

Aureliano Cañadas
El único que vive



Ayer en Madrid, en el café Libertad 8, Aureliano Cañadas presentaba su último poemario. El titulado "El único que vive", que hace el número 13 de su producción. E inmediatamente tras confesar el numero, apostillaba el poeta que tendrá que escribir otro, porque no se puede quedar en esa cifra... 

Y cómo no sonreir cuando le escuchas decir ésto. Mientras piensas que ojalá llegues a su edad con esa ilusión que pone en su escritura a sus setenta y muchos, que cuando Aure nació también nacía aquella fatídica guerra nuestra. Y no solo querría yo llegar con esa ilusión, sino también con su dedicación, por no hablar de su capacidad y por supuesto su talento para la creación literaria, para sus versos, innegable.

Aureliano Cañadas es compañero no solo de letras, sino de tertulia literaria. Y es una persona no solo admirable sino también entrañable, y qué ripiosa me ha salido la frase pero no la voy a cambiar, porque para mí son las dos palabras que mejor le definen. Aure generoso para con nosotros, que batallamos al mismo tiempo con las palabras, siempre ha favorecido que escritores de aquí y de allá nos conociéramos y nos enriqueciéramos con las letras de los demás. "Niña tienes que conocer a Fulanito... ya verás qué bien escribe.". Ese "ábrete sésamo" suyo con ese "niño" y "niña" almeriense con que nos llama, que ha favorecido que yo haya conocido a muchos escritores interesantes y anónimos de los que aprendo día a día.  

Aureliano Cañadas y Alfredo Piquer, Poeta y Profesor en la Complutense.

Aureliano Cñadas y Javier Díaz Gil, poeta y coordinador de la tertulia Rascamán.


Aureliano Cañadas y José María Herranz, Editor y poeta.


Aureliano Cañadas y Jorge Díaz Leza, poeta.
El poeta con su hija Celia Cañadas, poeta también.


Aureliano además de venir a nuestra tertulia desde hace tanto tiempo que aún éramos taller de creación literaria, asiste habitualmente a la del Círculo de Bellas Artes. Y siempre activo no deja de inventar versos y darlos conocer en lecturas varias con esa naturalidad y esa profundidad con que versifica. Ayer le acompañaban: en nombre de la Editorial Niram Art el novelista Fabianni Belemuski, Alfredo Piquer, poeta y profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Complutense de Madrid, Jose María Herranz, editor y poeta, Javier Díaz Gil, poeta y coordinador de la tertulia "Rascamán", y por último y al piano Alexandro Belemuski que puso un broche musical de altura a una lectura íntima y sentida. 

El Maestro Cañadas de las letras volvió del revés un lunes de noviembre y lo hizo especial. Como tantas veces ha hecho. Una tarde de tertulia se presentó Aureliano con una maceta pequeña en una bolsa, me miró y me dijo: "Niña hoy porque te lo mereces, te voy a laurear. Y allí mismo que me hizo entrega de un laurel plantado por él mismo con el que me fui más que contenta a casa. No todos los días laurean a una...

Qué bueno Aure... qué bueno.

Aquí os dejo con algún momento que otro de la lectura de ayer, mientras esperamos a que Aureliano saque su siguiente poemario, que lo sacará ya veréis, y será tan especial como los anteriores.

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domingo, 16 de noviembre de 2014

Muñoz Molina - Artículo en Babelia

Poesía y geografía

'Veinte mil leguas de viaje submarino' de Jules Verne es la novela perfecta porque resume las dos metáforas centrales de cualquier literatura: la inmersión, el viaje



Uno de los dibujos de 'Veinte mil leguas de viaje submarino' de la edición ilustrada de 2012, que hizo Agustín Comotto para Nórdica Libros.

En aquel austero comedor no estaban aún el televisor y el frigorífico que ocuparían lugares de honor unos años más tarde. Había una ventana enrejada, una mesa camilla, una repisa de obra en un rincón donde estaba la radio, un reloj de péndulo colgado de la pared encalada. El tictac del mecanismo murmuraba en la caja de madera. Los cuartos y las horas resonaban nítidos como golpes de gong. Yo leía sentado en una silla de anea, apoyando los codos en la mesa, arrimado al brasero, abrigándome con las faldillas, en la casa donde reinaba el frío durante los meses de invierno. No había un sillón ni un sofá donde echarse a leer. De noche, los mayores se quedaban dormidos apoyando la cabeza sobre los brazos cruzados. El único sitio para descansar era la cama, y la cama estaba en un dormitorio helado. Cuando yo leía en ella se me quedaban frías las manos. Sostenía el libro con una mano mientras calentaba la otra debajo del embozo.

Leía en el comedor, unas veces rodeado de la familia y otras, las menos, yo solo. Leía y estudiaba, hacía los deberes. Aprendí a aislarme en el barullo que me envolvía casi siempre: conversaciones, juegos de cartas, seriales en la radio, más tarde programas en la televisión, concursos, películas, espectáculos de variedades. Sumergido en el libro lograba un aislamiento perfecto. Cuando estaba solo tenía de fondo los sonidos de la calle y el tictac y los golpes del reloj.
Eduardo Martínez de Pisón no lo dice pero intuyo que gracias a Verne descubrió su vocación de geógrafo.
Yo le debo la mía de novelista 
Una mañana, mi abuelo materno me trajo un libro de regalo, Veinte mil leguas de viaje submarino. Conservo de él una memoria perfecta: visual, olfativa, táctil. Era uno de aquellos libros providenciales de la editorial Ramón Sopena que se encontraban hasta en las papelerías más modestas. El papel era malo, la impresión defectuosa. Las portadas se descolgaban o se despegaban muy fácilmente. Pero la editorial Ramón Sopena parecía que publicaba toda la literatura universal, a precios tan bajos que ni siquiera para nosotros eran prohibitivos. En la portada del libro de Verne se veía la silueta negra del Nautilus en las profundidades de un mar verde oscuro. La luz de su faro era un círculo amarillo. Era como estar viendo el cartel de una película, una promesa absoluta de algo, la inminencia de la lectura. Abrí el libro, me acodé sobre la mesa, sentado en la silla rígida, la espalda fría y las rodillas calentadas por las ascuas del brasero. Debía de ser una mañana laboral porque nadie entró en el comedor. Cuando levanté los ojos del libro y miré el reloj en la pared me di cuenta de que habían pasado varias horas, las once, las doce, y yo no había oído los golpes del péndulo.

En ese silencio primordial de las grandes lecturas resplandecieron para mí las novelas de Jules Verne

Lo sentimos tan cercano que se nos hace raro no traducir su nombre de pila. Veinte mil leguas de viaje submarino es su novela perfecta porque resume las dos metáforas centrales no solo de su literatura, sino de cualquier literatura: la inmersión, el viaje. No hay lectura que no requiera una completa inmersión ni historia que de algún modo no trate de un viaje.

De Jules Verne se dice, distraídamente, que fue un precursor de la ciencia-ficción y un visionario de las tecnologías del futuro. Pero las fantasías arbitrarias o alegóricas, a la manera de H. G. Wells, no le interesaban, y sus máquinas voladoras o submarinas unas veces carecían de fundamento y otras, más que futuristas, resultaban anticuadas para las tecnologías de su tiempo. Jules Verne, que de muy joven imitó los dramones románticos de Victor Hugo, cultivó siempre un romanticismo menos de la ciencia en sí que del descubrimiento, un entusiasmo por lo nuevo, por las maravillas tangibles que él mismo estaba viendo irrumpir en la realidad. Nacido en 1828, perteneció a la primera generación que experimentaba el ruido, el humo, la velocidad de los trenes, y luego el prodigio del telégrafo, la navegación a vapor, la fotografía, el teléfono, el fonógrafo, la impresión masiva y barata, gracias a la cual una revista ilustrada podía contener al mismo tiempo el relato de una expedición en busca de las fuentes del Nilo y los grabados que la hacían visible, o la crónica de una exposición universal en la que se mostraban maquinarias prodigiosas y danzas y tocados de los pueblos primitivos descubiertos por los exploradores y sometidos colonialmente por ellos, traídos a la metrópolis en veloces buques de vapor.
Jules Verne, que de muy joven imitó los dramones románticos de Victor Hugo, cultivó siempre un romanticismo menos de la ciencia en sí que del descubrimiento, un entusiasmo por lo nuevo
Quizá Jules Verne amaba sobre todo los mapas: la geografía era la aventura suprema del conocimiento. Lo cuenta el geógrafo Eduardo Martínez de Pisón en su último libro, La tierra de Jules Verne, que es una meditación sobre los mundos y los viajes que se contienen en todas esas novelas que él también empezó a leer de niño. La geografía es un saber que linda lo mismo con la literatura que con la ciencia, y que muchas veces se ha mezclado con la ficción, porque ha habido grandes viajeros que han sido también grandes mentirosos, y porque el impulso de la aventura y por tanto de la fábula puede ser más poderoso que el del conocimiento. Por eso atraen tanto a niños fantasiosos que quieren evadirse y quieren comprender, que sienten la misma curiosidad por lo que existe y por lo que no existe.

Leíamos a Verne siguiendo sobre un mapamundi los itinerarios exactos de sus viajeros y calculando sobre el ancho azul del Pacífico la longitud y la latitud de sus islas inventadas. Nuestro sedentarismo forzoso alimentaba la pasión por aquellos viajes que conducían a los límites del mundo, a lo más hondo de las fosas oceánicas, a la órbita de la Luna, al centro de la Tierra, a las distancias del sistema solar. Leyendo a Verne nos seducían por igual, y sin que nos diéramos cuenta, la ciencia y la literatura, el romanticismo de la precisión y la poesía de los nombres: en nuestro mundo de topónimos sabidos y presencias siempre familiares las novelas de Jules Verne nos suministraron catálogos de nombres resplandecientes, nombres de islas reales o ficticias, de ríos, de desiertos, de continentes, de plantas, especies animales, de buques, de personajes que eran más memorables en virtud de los nombres que Verne había elegido para ellos.

Dónde hay en la literatura un personaje que tenga un nombre tan misterioso y definitivo como el Capitán Nemo. Y qué novelista ha inventado títulos que ofrezcan tan tentadoramente lo que nos atrae de la literatura, la promesa de una revelación. Hay títulos y nombres que han estado siempre conmigo, tan fértiles en el recuerdo lejano como en la primera lectura. Muchos otros he vuelto a encontrarlos en el libro de Eduardo Martínez de Pisón. Él no lo dice, pero yo intuyo que gracias a Jules Verne descubrió su vocación de geógrafo. Yo le debo la mía de novelista, y quizá más todavía la vocación de lector. El gusto por el viaje inmóvil, la afición y la destreza para sumergirme muy hondo en las palabras de un libro, en mi silencio de lector submarino al que no llegan los golpes sonoros del reloj.

La tierra de Jules Verne. Geografía y aventura. Eduardo Martínez de Pisón. Fórcola. Madrid, 2014. 440 páginas. 24,50 euros.
www.antoniomuñozmolina.es

sábado, 15 de noviembre de 2014

Benito Pérez Galdós y Emilia Pardo Bazán - Anécdotas de escritores



 Hoy vamos a empezar una sección en este blog que vamos a titular "Anécdotas de escritores".

Comenzamos con una sobre Benito Pérez Galdós y Emilia Pardo Bazán. Cuando estuve en Gran Canaria, en Las Palmas, visité la casa del escritor y allí nos la contaron.

Ya sabéis que ambos escritores mantuvieron una sonada relación de amor. 

La Pardo Bazán era una señora "de armas tomar". Físicamente era "de gran envergadura". Tenía el título de condesa y buena situación económica con lo cual tenía una libertad que no tenían muchas mujeres de su época. Además era muy inteligente, decidida y liberal, tenía mucha influencia. Fundó la revista "Nuevo Teatro Crítico", y por tres veces casi ingresa en la Real Academia Española.  Además de con Galdós, tuvo amores con Blasco Ibáñez, Lázaro Galdiano... 

Galdós, por el contrario, era un hombre alto y esbelto. Reservado, tímido y solitario, a quién le gustaba mucho más escuchar que hablar. El gran novelista del siglo XIX, contaba la vida cotidiana como nadie. 

Parece ser que el amor entre ellos nació de la admiración mutua. Vamos que cómo pasa tantas veces... Se han publicado un par de libros con sus cartas de amor. Noventa y tantas que se conservan de ella. De él solo se conserva una. Su amor fue en los años 1888-1889. Ella ya estaba separada de su marido, y él siempre estuvo soltero. Ella tenía 37 años, acababa de publicar sus mejores novelas, «Los pazos de Ulloa» y «La madre Naturaleza». Él, ocho años mayor, había editado ya «Fortunata y Jacinta». 

Sus cartas no tienen desperdicio: Ella le llama «miquiño mío», «monín», «pánfilo de mi corazón», «chiquito mío», «roedor mío», «camaraíta», «bobito»... Y, a sí misma, «tu rata», «doña Opas», «tu peinetita», «una buitra»...

Se veían a escondidas en Madrid, en la calle la Palma, junto a la Iglesia de Las Maravillas. 

Pero tan pasional como fue su idilio, fue después su enemistad. Cuando estuve en casa de Galdós en Las Palmas nos contaron que una vez, cuando ya no estaban juntos, se encontraron por casualidad en unas escaleras. 

Cuando se cruzaban ella le dijo: 


-Adiós, viejo chocho...

Y nada más hacerlo supo lo que le iba a tocar escuchar de una pluma tan lúcida como Galdós. Por más que aceleró el paso, aún le dió tiempo a escuchar la contestación de su antiguo amante:

-Adiós, chocho viejo...


jueves, 13 de noviembre de 2014

"La soledad" de Natalio Grueso






 «Muy temprano, con las primeras luces del amanecer, con la piel erizada aún por las caricias, el elegido debía marcharse, con la seguridad de que nunca jamás volvería a vivir nada igual, de que nunca más volvería a visitar el paraíso

¡¡Cuánto me ha gustado este libro!!

Me ha gustado tanto que, nada más terminármelo, me lo comencé a leer de nuevo... Quería volver a descubrir a esos personajes tan originales y saborear esa prosa tan intimista, tan poética.

¿Qué más puedo decir?

"El día de su cumpleaños a Lucas le regalaron cuatrocientas palabras. Gastó las dos primeras en darle las gracias a su madre, y con las catorce siguientes escribió un par de versos dedicados a la chica de la que estaba enamorado. Hacía ya unos meses que la corporación multinacional Pinkerton había comprado los derechos de uso de todos los idiomas del mundo, de todos los lenguajes hablados y escritos, de todas las palabras inventadas."

Es una novela con magia, con una estructura a modo de relatos, que de alguna manera se enlazan unos con otros. Historias cortas que algunas tienen más relación con las demás, y otras menos. Pero todas juntas han formado un perfecto puzzle, donde se comparte el mismo tema: todos estamos solos, todos buscamos la felicidad. O eso creo yo.  

Hay muchos argumentos, al tratarse de diversas historias. Aunque el principal es el de un hombre, Bruno Labastide, a quién no le gustaba la vida gris que le esperaba y quiso cambiarla viajando, convirtiéndose en un caradura guapete y simpático que vivía a costa de las mujeres que seducía. Cuando ya es mayor busca el retiro solitario de una Venecia donde vive la joven japonesa Kioko, de los ojos color miel, que cada tarde elige a la persona con la que va a dormir esa noche en función de sus palabras escritas, de las que más le conmuevan. Y Bruno, que siempre ha vivido inventándose historias, frente a ella se queda en blanco.

Pero cómo os decía hay muchos argumentos porque hay más de una historia. Y por tanto también hay más personajes, todos igualmente originales e interesantes: el recetador de libros, el locutor de radio argentino, el niño que jugaba al futbol, el contrabandista de palabras...

Del mismo modo en las localizaciones espaciales también vamos saltando de decorado: Venecia, Guatemala, París, Buenos Aires, Sanghay... Lugares todos ricos y sugerentes para cualquier historia.

Destaca la prosa cuidada, delicada y poética de este narrador. Un lenguaje lírico, lleno de imágenes. Un tono intimista, suave. Una novela sentimental.

«Llega un momento en que la soledad es tan profunda que te cala en los huesos, como te cala la humedad de los callejones de la Serenísima al relente de las madrugadas de enero, un frío atroz que te devora las entrañas, te paraliza el habla y te adormece los dedos. Un frío miserable que te impide respirar, que transforma tu rostro en el de un payaso patético que no para de llorar, lágrimas que al poco se convierten en hielo, pestañas que son de escarcha

En fin... que lo he leído dos veces porque me ha gustado mucho. Es una novela, un ramillete de historias, para leer despacio, para saborearlo. Disfrutar de sus personajes, sumergirse en esos ambientes, sentir.

Ah y la portada del libro yo creo que está muy bien elegida: tan sugerente como lo que viene a continuación.



 "El peso de la memoria puede ser a veces insoportable, y uno ya no sabe si duelen más los recuerdos felices o los infelices, todos acaban convirtiéndose en tristes."

martes, 11 de noviembre de 2014

Entrega de Premios "V Concurso Nacional de Textos Teatrales Villa de Hecho"


Luis Bazán (Escritor y Director de teatro), Rocío Díaz, Luis Gutierrez (Alcalde de Hecho) y Manuel Martínez (Secretario Gral de la AAE)



El pasado 1 de noviembre acudí a Hecho a la entrega de premios del V Concurso Nacional de Textos Teatrales "Villa de Hecho" donde me habían otorgado el primer premio.

Qué ilusión. Bueno sí, es verdad que todos los premios y reconocimientos hacen muchísima ilusión y te dan una motivación enorme a seguir escribiendo. Pero es que en este caso era como si me hubieran dado un premio por primera vez, porque era por una obra de teatro, la primera que yo escribía. Se trata de una obra de teatro corta que se titula "Olvidó que era vieja".

Hasta este verano yo no conocía los Pirineos, y resulta que ahora en poco tiempo he vuelto otra vez y además con motivo de esta circunstancia especial. La vida te da estas sorpresas y se brinda a estas casualidades. 

Bueno pues estuvo fenomenal. Hecho es un pueblecito de Huesca de piedra, muy bonito. Nada más llegar vimos que habían colgado el cartel de la gala literaria de esa noche por todas partes, un aplauso por ellos, el primero pero no el último. Porque la verdad es que me trataron muy, muy bien.



Este V Concurso de Textos Teatrales "Villa de Hecho" está organizado por el Ayto de Hecho y la Asociación Aragonesa de Escritores (AAE). Todos fueron muy amables y organizaron todo con muchísimo mimo. Comenzando por Pilar Jarne, la técnico de Cultura del Ayuntamiento que ha estado muy pendiente de mí en todo muy momento, cuidando los detalles y siendo muy agradable, pues hasta se ofreció a ir a buscarme a Huesca, si era necesario para llevarme hasta Hecho.

Con Pilar Jarne, Técnico Responsable de Cultura del Ayto de Hecho


 Siguiendo por la organización que se han ocupado de todos los gastos de mi estancia en su precioso pueblo, punto que no cuidan nada en otros concursos. Continuando por el Alcalde, D. Luis Gutierrez Larripa, que durante la cena que se celebró tras la entrega de premios estuvo muy cerca de mí y se mostró muy sencillo y muy cordial. Del mismo modo que el Concejal de Cultura, José Luis Burro Boli, que me llamó para darme tan grata noticia y nos acompañó a tomar un café antes de la entrega de premios y después hasta nuestro hotel.

Y por supuesto los miembros del jurado: Luis Bazán, Concha Vicente  y Fernando Burbano. Maestros con la pluma, un orgullo que eligieran mi obra.


Aquí Luis Bazán nos enseñaba como los actores tienen que ir haciendo de personas mayores en sus gestos.

 La Gala literaria se celebró en el Salón de Actos del cine, que está en las Escuelas. Un salón de actos muy amplio y muy caliente, que en noviembre y en los Pirineos eso se agradece mucho... Se hizo una presentación del certamen por parte del Alcalde, también habló el Secretario General de la Asociación de escritores y escritor a su vez Manuel Martinez y Luis Bazán, escritor, Director de teatro y miembro del jurado que nos dió una pequeña disertación sobre literatura y teatro muy interesante.

Me entregaron el trofeo que me gustó mucho. Y después se hizo una lectura teatralizada de la obra por parte de dos miembros del jurado, que estuvo fenomenal: Concha Vicente y Fernando Burbano. Ambos se metieron en el papel de los dos personajes de tal forma que no me costó nada reconocer mis palabras en sus gestos y en el tono de su voz.

Me gusta esta foto, en primera línea el Director y al fondo los actores. La  hizo una amiga, está bien ¿verdad?



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Concha Vicente y Fernando Burbano, escritores y lectores de mi obra

Fue una entrega de premios que estuvo muy bien. Qué sensación tan buena ver cómo cobran vida los personajes que has creado.

Y por último y lo más importante, desde aquí querría de nuevo darles mis gracias a todos ellos.

"Fiódor Dostoievski nació dos veces" - Eduardo Galeano


Noviembre

11

Fiódor Dostoievski nació dos veces

Por primera vez nació en Moscú, en el día de hoy de 1821.

A finas del año 1849, nació de nuevo, en San Petesburgo.

Dostoievski llevaba ocho meses preso, esperando su fusilamiento. Al principio, no quería que ocurriera nunca. Después, aceptaba que ocurriera cuando tuviese que ocurrir. Y por fín quería que ocurriera cuanto antes, que ocurriera ya, porque peor que la muerte era la espera.

Y así fue hasta la madrugada en que él y los demás condenados arrastraron sus cadenas hasta la plaza Semenovsk, a orillas del rio Neva.

Y la voz de mando mandó, y al primer grito los fusiladores vendaron los ojos de sus víctimas.

Al segundo grito, se escuchó el clic-clac de la carga de las armas.

Al tercer grito, Apunten, sonaron súplicas, gemidos, algún llanto; y después, silencio.

Y silencio.

Y más silencio, hasta que en ese silencio de nunca acabar se escuchó que el zar de todas las Rusias, en magnánimo gesto, había enviado su perdón.


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Los Hijos de los Días
Eduardo Galeano

lunes, 10 de noviembre de 2014

Efemérides Literarias de la primera quincena de Noviembre



Como todos los meses vamos a hacer un pequeño recordatario de las efemérides literarias.Por ahora repasamos la primera quincena.

Un 2 de noviembre de 1975 Pasolini es asesinado.

Un 5 de noviembre de 1963 muere Luis Cernuda. En Osfordshire ejercería de tutor de niños vascos refugiados, lo que le inspiraría el poema "Niño muerto".

Un 7 de noviembre de 994 nace en Córdoba Ibn Hazm, autor de "El collar de la Paloma". 

Un 8 de noviembre de 1674 fallece el poeta ingles John Milton, a quién se le atribuyen citas como "La tierra contiene en sí misma el mal y su remedio".

Un 12 de noviembre nace Sor Juana Inés de la Cruz. 

Un 13 de noviembre nace R. Luis Stevenson. 

Un 14 de noviembre nace Astrid Lindgreen, creadora de Pipi Calzaslargas, personaje con el que se reía de los roles condicionados por el sexo.

sábado, 8 de noviembre de 2014

"Relatos salvajes" muy recomendable




Seis historias diferentes pero igualmente entretenidas, sorprendentes, vengativas.

¿Humor negro? El título no miente: "salvajes".

Y me ha gustado, me ha gustado bastante.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Sexteto de pianos en Los Teatros del Canal en octubre


Hace dos domingos, por la mañana, estuve en un concierto en la Sala Verde de los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid. No conocía yo éstos teatros y ya tenía ganas de encontrar alguna actividad que me apeteciera y el tiempo necesario para ir y así conocerlos. 

Y surgió la oportunidad gracias a este concierto con un grupo de seis pianos y por tanto seis pianistas del Conservatorio Superior de Música de Aragón. Se llaman el Piano Ensemble del CSMA. 

Se trataba de un programa con arreglos y obras escritas especialmente para los seis pianos. Y al final tocaron una versión de West Side Story y otra del Billie Jean de Michael Jackson. Éstas dos últimas me encantaron. 

El Piano Ensemble está formado por los pianistas Guillermo Cobo García, Pablo Andoni Gómez Olabarría, Pere Pelegrí Ripoll, Said Ruiz Salazar, Helena Cánovas Parés, Alejandro Calonge Bueno, Gabriel Pérez Pellisero y los arreglos y la coordinación han sido obra de Pablo Eisele.

Al mismo tiempo, el artista Erick Miraval hacía un cuadro donde pintaba lo que estaba detrás de su espalda, en este caso los pianos y el público. Era muy curioso. Se llama "Elogio a la espalda".

Ambas expresiones artísticas corrían paralelas: la música y la pintura. Todo ello está dentro de las matinés musicales, los conciertos matutinos de los Teatros del canal.

Cuando el artista terminó su lienzo lo fue cortando en pedacitos y te daba por si querías llevártelo de recuerdo. Como era una sesión matinal había muchos niños y los veías tan contentos con su regalo.

Estuvo muy bien, no fue nada caro, y en cambio fue muy agradable y muy curioso.Os recomiendo estas matinés en los Teatros del Canal, merecen la pena.






jueves, 6 de noviembre de 2014

Aureliano Cañadas - Poeta - Presentación de su nuevo libro






Mi compañero de tertulia, Aureliano Cañadas, presenta nuevo libro en el Café Libertad. Os dejo con los datos de la convocatoria de uno de mis maestros y poetas preferidos. Aureliano Cañadas, poeta nacido en Almería hace 78 años tiene una larga trayectoria literaria. Si queréis leer algo más sobre él, podéis acudir a la derecha, a las etiquetas de mi blog y pinchar la que lleva como título "Mis autores Aureliano Cañadas".




LA EDITORIAL NIRAM ART
tiene el gusto de invitarle
a la presentación del poemario de
AURELIANO CAÑADAS,
EL ÚNICO QUE VIVE

          que tendrá lugar el lunes, 17 de noviembre a las 19 h.
         en el  Café Libertad, C/ Libertad nº 8, Madrid.

 Intervienen: Alfredo Piquer, poeta y Profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, Sergio González Moreno, Profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, José Mª Herranz, Editor y poeta, Javier Diaz Gil, poeta, Jorge Diaz Leza, poeta, y, en nombre de la editorial, el novelista Fabianni Belemuski.

Al piano:  Alexandru Belemuski 


Libros publicados: Nunca llega el olvido (1979). Lengua para hablar solo (1985), Oscuros son los signos (1990), Menos nuestro dolor, (1993), Porque soy Teseo (1995), Máquina, el hombre mismo (2000), Telémaco, el sur de otra vida (2004), Doble vida, (2005). Menos nuestro dolor (2ª edición ampliada, 2008) y Contra Domene (2010).


Poética de Aureliano Cañadas:

 "Cómo podría yo instalarme en una poética, yo que no estoy seguro de nada. Cómo podría definir ese fuego del que algunos quedan tan lejos y donde otros arden eternamente. La poesía se define por lo que no es: no es rima, anécdota, reflexión o sólo ritmo. La imagen es una arma imprescindible cuando se quiere salir a cazarla; la emoción también. Pero ni siquiera ellas nos aseguran que volvamos con una buena pieza y no con las manos vacías. " Aureliano Cañadas. Cátedra Miguel Delibes  


AMOR

Le digo:
amor, nos completamos;
no oyes, yo no veo.
Al fin
el uno para el otro. 



LA MUJER JIRAFA
A esta mujer jirafa, a quien la vida
inexorablemente va alargándole
su collar de marido, hija, empleo,
señor de cuellos y úteros, no permitas
que el Maligno jamás
se lo retire y vea cercenadas
su magnolia cabeza y su sonrisa.
.
A esta mujer jirafa, porque es ésta,
ninguna otra, la que amo.