domingo, 22 de enero de 2017

"La ciudad de las estrellas - La la land"



La primera película que he visto en este año 2017 me ha encantado.

Es un musical. Y habla de sueños, de pasión, de lo que nos gusta ver a los demás cuando se están entregando a su pasión. 

Es visualmente bonita, y tan nostalgica...

Y esa canción, esa canción que ya no se te va de la cabeza... De lo mejor.



Cómo me ha gustado.




viernes, 20 de enero de 2017

Presentación "Tiempo de orquideas" de David Lerma Martínez




Este lunes, día 23 de enero a las 19 horas os esperamos en Libertad 8.

Mi buen amigo y novelista David Lerma Martínez presenta su novela Tiempo de Orquideas. 

Le presentarán el editor José María Herranz y Javier Díaz Gil, poeta y coordinador de la tertulia literaria Rascamán.

Y yo tengo la gran suerte de leer algún fragmento de la novela.



Vamos a hacer este lunes más especial. No deberías perdertelo...

jueves, 19 de enero de 2017

"Lluvia constante" en el Teatro Bellas Artes




RODO: … siempre terminaba cediendo. Es difícil decirle que no a Dani.
DANI: Yo quería enseñarle al gilipollas éste cómo es la buena vida para que espabilara.  Si le enseñas a alguien cómo es tener una buena casa, una mujer guapa, unos hijos todavía más guapos, un perro, unos plasmas grandes y tal… no sé, a lo mejor cambia. Ya casi tiene cuarenta tacos. No somos niños.
RODO: Sí, él quería ayudarme… pero para hacerlo invitaba a cenar todas las noches a una tía distinta para ver si sentaba la cabeza. Unos días antes de la noche en que dispararon a su ventana, Dani invitó a cenar a su casa a Mara, una prostituta. Ese fue el principio de todo. Yo sabía que Mara era prostituta porque le había visto cobrarle dinero cuando patrullábamos. Él cuidaba a diez o doce prostitutas.


Teatro del bueno, del muy bueno, para comenzar el recorrido teatral de este año 2017.

Policíaco, oscuro, terrible, intenso, potente. Te conmueve.

Dos actores con un trabajo interpretativo de altura.

Roberto Alamo lo hace genial.

Los "bravos" se repetían cuando no parabámos de aplaudir.

Lluvia constante

Autor: Keith Huff
Traducción: Fernando Masllorens y Federico González del Pino
Versión y dirección: David Serrano
Ayudante de dirección: Daniel de Vicente
Intérpretes: Roberto Álamo, Pepe Ocio
Escenografía y vestuario: Elisa Sanz
Ayudante de escenografía y vestuario: Mónica Boromello
Diseño de iluminación: Juan Gómez Cornejo
Espacio Sonoro: Eduardo G. Castro, David Serrano
Comunicación: María Díaz
Fotografías: Jean Pierre Ledos/Elena C. Graiño


domingo, 15 de enero de 2017

Gloria Fuertes. Siempre. Este año centenario de su nacimiento




NOTICIA

Porque a mí la Tristeza me perseguía
y me la encontraba hasta en la sopa,
he huido a la selva que no viene en el mapa,
y hasta aquí yo temo que me encuentre.
Lo temo porque recuerdo,
y no debiera recordar nada.
Porque hombre que quiere ser feliz,
debe hacerse un desvergonzado egoista
y depilarse nombres de sus cejas,
y huir de la ciudad como yo hice.

No tengo más que un traje y un cuaderno
y mucho miedo a que se gaste el lápiz.

Al alba solo al alba paso frío.

Me desvelan las aves y las hojas.

Vente conmigo cuando te harte todo.
Estoy en el alero de un frondoso
tocando el violón con una pluma.
Si te preguntan, no digas cualquier cosa.
Di que me perseguía la Tristeza
y busqué libertad en una isla
que no viene en el mapa.

Pág 219 de Obras Incompletas
Gloria Fuertes



SIN CARTILLA

 Yo quiero una postal con tu silencio.
Escríbeme palabras al oído,
date golpes de pecho y grita al techo
el "Yo pecador me confieso mudo".
Anda Lázaro al fin, levanta, escribe,
escribe una tarjeta de ternura
o un telegrama azul de esos de novios;
y si no sabes,
corre a la escuela del amor y aprende,
a escribir "yo te quiero" por ejemplo
antes de que me vuelva analfabeta
sin el Libro de Horas de tus cartas

Pag. 191 de Obras Incompletas
Gloria Fuertes


 Gloria Fuertes fue una escritora española, nacida en Madrid el 28 de julio de 1917 y fallecida en la misma ciudad el 27 de noviembre de 1998.
Este año 2017 se celebra el centenario de su nacimiento.

"La trastienda de los premios literarios" de José Blasco del Alamo


"... ¿Qué nos queda entonces? Pues nos quedan los premios medianos y pequeños, y las personas buenas (“en el buen sentido de la palabra”): como Antonio Machado, jurado del Premio Nacional de Literatura que ganaría un joven desconocido, Rafael Alberti. Ya vencedor, hojeando el manuscrito que acababa de recoger, Alberti encontró un papelito amarillento escrito con letra trémula: “MAR Y TIERRA. Es, a mi juicio, el mejor libro de poemas presentado al concurso”."


Quería compartir con vosotros este artículo sobre los premios literarios.

Espero que os guste. A ní me ha parecido interesante.

Es de José Blasco del Álamo.




EL ESPAÑOL, 5 de enero de 2017
La trastienda de los premios literarios
José Blasco del Álamo                                                                                        Foto: Dani Pozo
Periodista y Escritor


César González-Ruano, que tenía fama de cleptómano de libros y relojes de mesa, quiso robarle el primer Nadal a Carmen Laforet. El paquete que llevaba Nada, hojas tan desnudas, sensibles y poéticas, llegó de Madrid horas antes de que el plazo expirara. Venía lleno de sellos de urgencia, como si aquella novela tuviera prisa por inaugurar una era. Atardecía. Ignacio Agustí abrió el paquete, leyendo las primeras páginas... “Así se empieza un libro”, pensó. En menos de veinticuatro horas lo había acabado, convencido de que “nadie había hecho una radiografía de los años medio vacíos, medio angustiados, extrañísimos de la posguerra como Carmen Laforet”, a quien no conocía.
Al día siguiente de la entrega del premio, para darle una explicación, Agustí acudió a la casa de Ruano en la calle Mayor de Sitges. César estaba tan indignado que hizo como si no le conociera, tratándole de usted. Cuando oyó el argumento de que había triunfado la democracia, repuso: “Hemos hecho una guerra para acabar con la democracia y ahora la democracia se proclama desde un pequeño premio literario. ¿Es que no sabéis que en España los premios se han dado siempre a los amigos? ¡Dónde se ha visto que un premio sea para el que nos parezca mejor!”.
Cuadro de texto: Cuando le dieron el Nobel a Echegaray en 1904, Valle-Inclán recorrió los cafés madrileños gritando: “¡Viejo imbécil!”La polémica en los concursos es casi tan antigua como la propia literatura: cuando le dieron el Nobel a Echegaray en 1904, Valle-Inclán recorrió los cafés madrileños gritando: “¡Viejo imbécil!”. Siguiendo el criterio de Ruano, podríamos decir que Valle no obtuvo ningún premio importante porque apenas tenía amigos: a un joven escritor que le ofrecía, dedicado, su primer libro, el manco le respondió a voz en grito: “¡Déjeme usted en paz, imbécil!”, al mismo tiempo que le amenazaba con el bastón. También lo enarboló frente al Palacio Real, también gritando: “¡Usurpadores austriacos, levantaos y dejad ese trono a Don Carlos, su verdadero dueño! ¡O venid a luchar con el Marqués de Bradomín, que aquí os espera!”.
Cansinos Assens, en esa hoguera de las vanidades que es La novela de un literato, cuenta su visita a Daniel de Cortázar, unos de los jurados del Premio Fastenrath que concedía la Real Academia Española: “Yo no leo literatura. Yo soy sólo matemático. Cuando me nombran jurado, delego en mi hija… y casi siempre doy mi voto en contra”.
Del mismo premio, Cansinos Assens cuenta otra anécdota: “Se comenta con asombro la concesión del Fastenrath a la novela de un autor cuyo nombre suena por primera vez. ¿Quién es Díaz Caneja…? Bóveda nos explica el triunfo: Caneja es empleado de Correos y está destinado en la estafeta del Senado. Conoce a todos los senadores, entre los cuales hay varios académicos. En vísperas de otorgarse el premio, situose al pie del ascensor del Senado y fue pidiéndoles su voto a todos los académicos de la casa. ¿Quién iba a negárselo, al hombre encargado de cursar sus misivas?”.
Cuadro de texto: Concha Espina decía que para ganar el Nobel se debía hacer una campaña no menos laboriosa que la de un candidato a la presidencia de Estados UnidosConcha Espina sostenía que el escritor que quisiera ganar el Nobel debía realizar una campaña no menos laboriosa que la de un candidato a la presidencia de Estados Unidos. Ella no lo ganó por un solo voto, pero finalmente alcanzó la fama por una senda inesperada: da nombre a la avenida del Santiago Bernabéu. Antes, violando el secreto de los lemas, envió a Cansinos Assens —jurado del Premio Zozaya a la mejor crónica— una carta de recomendación a favor de su hijo.
Y Pío Baroja, en su casa de Ruiz de Alarcón (donde no le aguardaba el Nobel sino la muerte), le decía a Josefina Carabias: “En eso del Premio Nobel supongo yo que también habrá mucho caciquismo, mucha política. Fíjese usted en que siempre suelen dárselo a países que por unas cosas u otras están de moda. Creo que ahora, tras ganar la guerra, los anglosajones son los que tienen más posibilidades”. Sesenta años después los tiempos cambiaron: con Obama, los estadounidenses ganaron la paz y Dylan el Nobel de Literatura, aunque se había unido al pacifismo para tener más público.
Cuadro de texto: Rosa Montero me aconsejó que no me presentase a los premios grandes porque suelen estar manipuladosRompiendo la frialdad digital con esa calidez que la hace tan especial, Rosa Montero me aconsejó que no me presentase a los premios grandes porque suelen estar manipulados. Y mi primer editor, Francisco Villegas, me confesó que una autora consagrada (cuyo nombre omitiré porque ya no está entre nosotros) había ganado el Azorín sin haberse presentado.
En sus memorias, Carlos Barral nos da una clave para entender cómo funcionan hoy en día los premios literarios: a mediados de los 70, “de pronto todas las conversaciones derivaban a asuntos relacionados con el éxito y el dinero. Sin ningún pudor por parte de sus practicantes y de los aspirantes, la literatura era una cuestión de mercado… Los nuevos escritores aspiraban a triunfar y no a escribir. Probablemente había nacido un atroz desequilibrio en la cotización de los derechos de autor, provocado por la selectiva eficiencia de los agentes literarios y por el mercadeo desenfrenado de los grandes premios literarios”.
Cuadro de texto: Para Vargas Llosa el vacío dejado por la desaparición de la crítica lo ha llenado la publicidadVargas Llosa abunda en esa idea en su lúcido ensayo La civilización del espectáculo: “El único valor es el comercial… El vacío dejado por la desaparición de la crítica ha permitido que, insensiblemente, lo haya llenado la publicidad”. A don Mario, sin embargo, le reprocho dos cosas: que no deje de aparecer en la revista Hola, a pesar de que en dicho ensayo asegura que es uno de los productos periodísticos más genuinos de la civilización del espectáculo; y que aceptara el Premio Planeta, otro producto igualmente genuino.
A los que han ganado premios grandes a sabiendas de que estaban manipulados y luego se pasean por los medios de comunicación criticando las corruptelas de los políticos, les pediría que no nos dieran lecciones morales.
Cuadro de texto: Nos quedan los premios medianos y pequeños, y las personas buenas... como Antonio Machado y     Miguel Delibes¿Qué nos queda entonces? Pues nos quedan los premios medianos y pequeños, y las personas buenas (“en el buen sentido de la palabra”): como Antonio Machado, jurado del Premio Nacional de Literatura que ganaría un joven desconocido, Rafael Alberti. Ya vencedor, hojeando el manuscrito que acababa de recoger, Alberti encontró un papelito amarillento escrito con letra trémula: “MAR Y TIERRA. Es, a mi juicio, el mejor libro de poemas presentado al concurso”.
Personas como Miguel Delibes, a quien un delegado de Planeta le propuso que se presentase al premio con una novela que tenía recién empezada. En la propuesta estaba implícito el triunfo. “¿Qué pensarán de mí?”, preguntó Delibes al delegado. “¿Quién?”. “Los que han presentado sus novelas al premio y se encuentran con que está dado antes”. “Eso qué importa. Pensarán que su historia era la mejor, sin duda”. “A mí me importa, y mucho”. Y con esta respuesta don Miguel perdió tantos millones como dignidad ganó.

jueves, 12 de enero de 2017

De la palabra "pachucho"







Me gusta la palabra "pachucho".

Es de esas palabras del lenguaje coloquial que una lleva escuchando toda la vida y se hacen entrañables. Es un adjetivo que tiene un aire de familiaridad, de cercanía, y un punto de ternura. Y no es extraño que aparezca en diminutivo: "Está pachuchillo..."

He buscado la definición, como hacemos siempre en este blog, en el diccionario de la Real Academia y encuentro:

pachucho, cha

1. adj. Pasado de puro maduro.
2. adj. coloq. Flojo, alicaído, desmadejado.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados


La primera acepción se refiere a la fruta. Sin embargo, aunque claro que había oído este adjetivo para referirse a ella, lo he escuchado muchísimas más veces referida al estado anímico o físico de las personas.

¿Vosotros no?

De todos modos, aunque "pachuchos" somos muchos, y más en este enero de gripes, no hay demasiada información sobre esta palabra. Y su etimología es incierta.

Sin embargo, quería dedicarle una entrada, aunque sea pequeña. Tan pequeña como se siente uno cuando está "pachucho"...

Para terminar os dejo con un poema infantil que he encontrado en un blog muy variado y entretenido sobre literatura infantil:


Poesía Infantil: Lucho esta pachucho

Lucho esta pachucho
Estornuda y moquea mucho
No para de moquear
No deja de estornudar
Por culpa de su enfermedad
Fuego ya no puede echar
Con un pañuelo de lunares
Quiere curarse los males
Y es que…
Lucho esta pachucho
Estornuda y moquea mucho




Estrella Montenegro

miércoles, 11 de enero de 2017

De la palabra "GANGA"







Es enero, tiempo de rebajas, tiempo de gangas.

Me gusta la palabra "ganga". He pensado que podíamos hoy dedicar la entrada del blog a ella.

Buscamos en el diccionario de la Real Academia el significado de esta palabra y observamos que hay tres acepciones:

ganga1.

Voz imit. del grito de esta ave.
1. f. Ave del orden de las columbiformes, algo mayor que la tórtola y de aspecto semejante, gorja negra, con un lunar rojo en la pechuga, y el resto del plumaje, variado de negro, pardo y blanco.
2. f. Bien que se adquiere a un precio muy por debajo del que normalmente le corresponde.



ganga2.
Del fr. gangue.
1. f. Ingen. En minería, materia que acompaña a los minerales y que se separa de ellos como inútil.
2. f. Alm., Córd., Gran. y Jaén. Arado tirado por una sola caballería.



ganga3.
Del ingl. gang 'banda', 'pandilla'.
1. f. P. Rico. Pandilla callejera de mala reputación.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados



Nuestra palabra correspondería a el bien que se adquiere a un premio muy por debajo del que corresponde.

Hay quién dice que tiene su origen en el ave llamada "ganga", muy parecida a la perdiz y que parece ser que era complicado cazarla y además tenía una carne muy dura, por lo que se vendía más barata.




Sin embargo otros apuntan a que viene directamente del francés "gangue", y éste a su vez del alemán "gang" o filón de una mina. Por tanto procedería de esta acepción que nos llega de la minería en la que hay un material que acompaña al mineral precioso y que se separa de éste y se deshecha al extraerlo de la mina como algo inútil o inservible.  Con esta última procedencia, aparece en nuestro diccionario a partir del siglo XIX.




Pues ya le hemos dado un repasito a esta palabra tan curiosa y sonora.