viernes, 23 de agosto de 2019

"Malaherba" de Manuel Jabois


“La primera vez que papá murió todos pensamos que estaba fingiendo”

Me he leído esta novela volando porque no podía dejar de hacerlo. 

Es una novela sin demasiadas páginas, no llega a 200, pero es grande, honda, profunda, especial.

La historia la cuenta Tambu, un niño de 10 años que se ha bautizado con ese nombre porque no le gusta el suyo. Un niño que está a punto de dejar de serlo.

Me aprendí todas las capitales europeas con ese puzzle de la misma manera que aprendí muchas cosas de la gente a la que quería juntando sus pedazos.

Arranca con la historia de su familia, la historia de sus padres, su hermana Rebe que es mayor y él. Aunque pronto va a entrar en la historia otra familia, la que tendrá que cuidar de su hermana y Tambu, compuesta por un padre y también dos hijos: Claudia y Elvis. Para finalmente centrarse en la relación de Tambu y Elvis. Dos almas sensibles, dos críos frágiles que crecen en los años ochenta. 

«Antes de soltarme me dijo que no estudiase si no quería estudiar, pero que leyese; que no pegase si no quería pegar, pero que me defendiese como sea; y que me enamorase, que me enamorase siempre que pudiese.».

La amistad más leal, el descubrimiento del sexo, la culpa, la primera vez de las cosas, la visión infantil del mundo adulto, las drogas, la maldad infantil, muchos temas toca esta novela, sin ser nada explícito ni ahondar en lo desagradable o duro. Todo está contado de forma muy sutil.

El autor utiliza una prosa sencilla, salpicada de anécdotas infantiles que hace fluir la historia de forma muy ágil. La historia, como os decía, la cuenta Tambu, con su peculiar forma de ver el mundo, y nosotros vamos recomponiendo el puzzle a través de su mirada infantil. La prosa está salpicada de momentos divertidos, hay mucho humor, aunque todos los momentos divertidos se van posando sobre una fina capa de tristeza. También hay música, como la canción Nómadas de Battiato y otras más, que lo impregna de sonidos entrañables.

Pero ese verso que tanto nos gusta: "Qué dificil es seguir siendo padre cuando el hijo crece, y las madres envejecen", es de una vieja canción muy hermosa de un cantante italizano que se llama Gino Latilla. "Tute Le Mamme".

Es una novela que he disfrutado mucho, que no podía dejar de leer y de la que he subrayado muchas frases.

Una novela que rezuma ternura. Conmovedora.


Mi padre era guapo, pero sólo si lo veías al primer impacto. Todas las partes de la cara por separado eran como horrendas, pero en eso sólo me fijaba yo porque lo quería mucho y me fijaba. Querer a la gente es mirarla mucho hasta no saber si es guapa o fea, y que no te importe lo más mínimo.



#ManuelJabois
#Reseñaslibros


lunes, 19 de agosto de 2019

Murales y trampantojos por el mundo

Estocolmo 2019


Nos maquillamos, nos pintamos los ojos
y los labios.
Nos tatuamos la piel.
Tatuamos, incluso, la piel de los edificios.

Buscamos un mundo diferente,
con más color, más vivo, más bello.

Un mundo distinto
en cualquier caso.

Distinto.



Riga 2019

Riga 2019
Riga 2019
Museo del Gheto. Riga 2019

Metro de Estocolmo 2019

#Murales y trampantojos
#Estocolmo
#Riga

miércoles, 14 de agosto de 2019

¿Te acuerdas?




¿Te acuerdas de cuándo "veraneabamos"?

¿Te acuerdas que me decías que quería ponerme morena en un día? Que todo el sol me lo quería llevar yo solita, decías, mientras hacías ganchillo bajo la sombrilla. Y después vendrán las quejas y las malas noches y "Máma cómo me duele...".

¿Te acuerdas de aquellas reuniones de vecinos tomando café en el bajo? Aquel café cuyo olor alimentaba y subía los escalones de dos en dos, escaleras arriba, hasta el segundo.

Aquel segundo piso todavía huele a rosquillas recién hechas y cuadros al óleo en mi memoria. 

Aquel piso donde te asomabas al balcón para gritarme: ¡Ahora! cuando ya no venía ningún coche para que yo cruzara a la carrera. Después me decías adiós con la mano y me tirabas un beso.

¿Te acuerdas?

Pues solo te quería contar que me los guardé, los besos digo, me los guardé todos. 

Todos, y para siempre.

Los tengo aquí dentro, bien guardaditos, como decías que me escondiera el dinero cuando iba de excursión primero y luego de viaje.

Aquí dentro los tengo para esos días, ya sabes, días como hoy.



14 - 15 de agosto 2019


@Rocío Díaz Gómez



domingo, 11 de agosto de 2019

"Cuaderno de faros" de Jazmina Barrera




“...quizás es cierto que me gustan los faros porque soy desorientada. Me siento todo el tiempo a la deriva y por eso la imagen del marinero perdido en altamar me parece tan angustiante”.

Este libro me hizo un guiño desde la caseta de la librería "Tipos Infames" en la última Feria del Libro de Madrid.

Todo confluyó para que yo me rindiera ante ese guiño: la Feria del Libro es uno de mis lugares favoritos para comprar libros, la librería Tipos Infames de Madrid es una garantía de calidad, la portada del libro tiene una imagen con un faro y su título es "Cuaderno de Faros". No pude hacer otra cosa que acercarme hasta la caseta y hojear el libro. Con lo que me gustan los faros, me venció. Recuerdo que el librero me dijo que era un libro muy especial, y tengo que reconocer que lo es.

Este "Cuaderno de faros" está a caballo entre ensayo y cuaderno de viaje. O quizá sea un cuaderno de cuadernos, de notas de acá y allá, donde la autora siguiendo su obsesión por coleccionar los faros ahonda en ellos en todos los sentidos. 

El libro está dividido en seis capítulos con una extensión variable que, en principio, está dedicado cada uno a un faro. Nos habla de Yaquina Head en Oregón, después Jeffrey's Hook o el pequeño faro rojo de Nueva york, a continuación el faro de Montauk Point de la isla de Montauk también en el estado de Nueva York, después del faro de Goury en Normandía en la península de Hague, el Faro de Blackwell un faro histórico también en Nueva York y por último el Faro de Tapia de Casariego en Asturias.

Pero unas veces el capítulo está más enfocado al faro, y otras se ocupa del viaje hasta el faro y entre tanto habla de todo: Fareros, naufragios, leyendas, animales marinos... y anécdotas personales salpicándolo todo. Habla de faros que existen, otros que ya no como el de Alejandría, y otros que solo son ficticios.

Por ello tiene muchas referencias literarias al faro, los fareros, la soledad, la locura y todo lo que los envuelve. Muchas referencias a Virgina Wolf y su "Al faro", a Verne con "El faro del fin del mundo", a Herman Melville, Poe, Durrel, Homero, Joyce... incluso Cernuda.

Hay mucha literatura en este "Cuaderno de faros". También hay alusiones a "El faro por dentro" de Menchu Gutierrez o "El faro del fin del Hudson" por Muñoz Molina. Y muchas anotaciones sobre Walter Scott, Stevenson, Mishima...

 No solo es una colección de faros, sino que también es una colección de apuntes y reflexiones de todo tipo: literarias, filosóficas... cotidianas. De todo tipo.

Es un libro raro y corto, pero está salpicado de información, con un tono íntimo, cercano,muy poético y reflexivo muchas veces. Tiene mucho de nostalgia también. Es un libro especial, que no puede gustar a todo el mundo, pero desde luego a mí me ha atrapado.

Me he sentido identificada con la autora en muchas ocasiones, para empezar y por supuesto en esa pasión por coleccionar los faros. Yo también, como muchas personas, los colecciono y viajo para conocerlos, como colecciono  también libros, librerías, fotos, álbumes, bibliotecas... Y entiendo su pasión entre placentera y angustiante.

 Una delicia este "Cuaderno de faros".




María Jazmina Barrera Velázquez nació en la Ciudad de México en 1988. Es licenciada en Literaturas Modernas Inglesas de la UNAM y fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas y del programa de Jóvenes Creadores del Fonca. Ha ejercido como traductora, redactora y editora en varios medios impresos y digitales. También recibió la beca Fulbright en 2011 y 2014, y en 2013 ganó el premio Latin American Voices de ensayo por su libro Cuerpo extraño. Es editora y socia fundadora de Ediciones Antílope. 

 #Reseñas libros
#Jazmina Barrera
#Faros
#Cuaderno de Faros

jueves, 8 de agosto de 2019

De canciones, poemas y nombres de tiendas en Denia





Cómo tengo la edad que tengo, me sale al paso la frase "La chica de ayer" y automáticamente empiezo a tararear: "Chica vete a tu casa, no podemos jugar...". Qué buenos Nacha pop, qué bueno Antonio Vega.

Así que tenía que atrapar este nombre de garito para nuestra colección, es bueno ¿eh? Inmediatamente llama nuestra atención, que es de lo que se trata. Si además puedes leer buena parte de la canción en la fachada y está chula pintada, pues ya para qué queremos más...

Hoy dedicamos la entrada de nombres curiosos a Denia, donde nada más entrar en la calle un par de ellos vinieron hacia mí. Qué podía hacer yo sino adoptarlos... 









 En este caso además vamos a compartir esta entrada de "Nombres de tiendas" con la etiqueta "Literatura y música" porque se da el caso en que el poema que han utilizado para la fachada de este restaurante, también se ha musicado.
 


Aunque, en primer lugar, fue y es un poema, el de Ausias March "Veles e vents". 

En la fachada del restaurante estaba este precioso poema que musicó Raimon primero y después Toti Soler.


Pues eso. No hay más que ir por la vida con los ojos bien abiertos para encontrar tesoros.

#Ausías March
#Nacha Pop
#Denia
#Nombres de tiendas
#Literatura y Música

lunes, 5 de agosto de 2019

"El faro del silencio" de Ibon Martín


Pues otra vez me enganché al género negro. No tengo remedio.

Pero en este caso, de la "casa", sí de un autor español Ibon Martín, de quién no había leído nada.

Todo empezó porque leí una reseña de una de sus novelas "La jaula de sal" y me atrajo el argumento. Pero cuándo seguí leyendo ví que formaba parte de una serie con la misma protagonista: Leire Altuna. Así que busqué el primer libro de la serie y ahí he estado, inmersa en "El faro del silencio" de Ibon Martín.

El argumento nos cuenta que en otoño del 2013 aparece un cadáver cerca de un faro. Lo más curioso de todo es que le han sacado toda la grasa del abdomen. Leire, una escritora bilbaina de novelas románticos que se acaba de separar y habita en el faro, es quién encuentra el cuerpo. Y al final, entre unas cosas y otras, se convierte en la sospechosa numero uno.

Por otra parte el argumento también nos presenta a Triki, un joven heroinómano de la zona (hemos retrocedido hasta los años ochenta) que trapichea con la txipironera del padre para sacar dinero para tener su droga y pagar lo que debe. 

Luego entonces, en cuánto a la estructura de la novela, tenemos cincuenta capítulos con un doble hilo narrativo, que en algún momento tendrá que confluir.  

La acción se desarrolla en la costa guipuzcoana, en Pasaia más concretamente, que no conozco pero que ya quiero visitar porque los pueblos y paisajes que se describen en la novela parecen de lo más atractivo. Tendremos que acercarnos a ese rincón del País Vasco. El autor nos habla de dos pueblos, San Juan y San Pedro y su rivalidad. Nos habla de lo bello que es San Juan con su única calle empedrada paralela al agua, y de sus balcones adornados. Nos habla de la motora que te lleva de un lado al otro. Y de las regatas entre los pueblos, y de los acantilados, y por supuesto del Faro de la Plata, que no sé por qué no conozco aún cuando tiene que tener un enclave tan privilegiado.

Pero a lo que íbamos, temporalmente ya vemos que cada hilo narrativo se correspondiente con un tiempo, los asesinatos ocurren en el presente de noviembre de 2013, pero la historia de Triki discurre en los años ochenta, más concretamente en 1983. Eso hace que el ritmo sera ágil, porque estamos saltando de una época a otra. 

Por otra parte como nos encontramos con varios asesinatos, también con eso el autor consigue que no decaiga nuestra atención, van surgiendo conflictos que hay que resolver.

Bien es verdad que aparece algún que otro error en lo que se refiere a la práctica habitual en la escena de un crimen con la labor de la policía y demás cuerpos relacionados. Por ejemplo el autor hace aparecer al forense en la escena del crimen pero no hay un juez que venga a levantar el cadáver, que es lo que tiene o debe que pasar. 

Pero independientemente de eso a mí me ha entretenido bastante. La ambientación está muy lograda, yo he disfrutado con las descripciones de los paisajes que ha hecho el autor. Y en cuanto al argumento también me ha atrapado. Me lo he leído rápido. La parte de los años ochenta me parecía creíble, a los que hemos vivido los ochenta siendo adolescentes o jóvenes no nos pueden resultan ajenas varias de las escenas que cuenta. Por otra parte el personaje protagonista está bien perfilado, es muy natural, despierta empatía.

Tengo que leer los siguientes casos a los que se tiene que enfrentar la protagonista, la escritora Leire Altuna porque yo creo que irán a mejor, y ésta ya no ha estado nada mal.


#Novela negra
#Ibon Martín

jueves, 1 de agosto de 2019

De Agosto y la etimología



Como es agosto vamos a empezar bien el mes, recordando el origen, recordando por qué este mes se llama así, dándole a las palabras el protagonismo que merecen.

En un principio agosto se llamaba sextilis porque era el sexto mes del antiguo calendario romano, ya que la cuenta empezaba en marzo. 

Pero cambió el calendario y, en el año 24 antes de nuestra era, se cambió su nombre y se le llamó "agosto" porque deriva de la palabra latina "augustus". 

Se le llamó a este mes así, porque se trataba de homenajear al primer emperador romano, el Emperador Octavio. En algún sitio he leído que porque en este mes había vencido a Cleopatra y Marco Antonio y en otro que porque era su cumpleaños. Así que fuera por lo que fuera, el caso es que como al Emperador se le había dado el sobrenombre religioso de "Augustus" por parte del Senado, pues se le puso este nombre. Los romanos empezaron a pronunciar "agustus" en vez de "Augustus" y de ahí "agosto".

Julio también se llama así porque querían homenajar al Emperador Julio Cesar y se le llamaba: "Iulius". Mientras que desde septiembre hasta diciembre, veréis que siguen conservando el nombre desviado de cuando el calendario empezaba en marzo, septiembre vendría de séptimo, octubre de octavo y así sucesivamente.

Lo que quizá no sepáis es que originariamente agosto tenía 30 días, mientras que julio tenía 31, así que para no hacer distinciones entre los meses, y por tanto entre los Emperadores, se le dió una día más a agosto que se le quitó a febrero, que se quedó con sus 28 días oficiales.


#Agosto
#Etimología