domingo, 11 de noviembre de 2018

Catedral de Rouen (Normandía)


Y después de estos días cortos, de este otoño, del frío invierno, 
llegarán otra vez los largos días del estío.

Días de vivir la calle, 
de viajar y conocer.

Días de adentrarte en países que nunca estuviste 
días de regresar a otros,
que caminaste, respiraste, viviste.

Volver a Francia, 
  regresar a Normandía,
    revivir la preciosa Rouen.

Admirar su maravillosa catedral vestida de luz, 
historia y sonido.

Tus ojos hipnotizados
con la historia de Guillermo el Conquistador,
tus ojos prendidos
en las llamas de Juana de Arco
mientras
el mundo iba arropándose de oscuridad. 

Volver a Francia, 
  regresar a Normandía,
    revivir la preciosa Rouen.

Noche encantada
en la encantada ciudad.
Qué lujo Rouen.
 











#Rouen #Catedral de Rouen #Espectáculo de luz y sonido catedral de Rouen #Normandía #Francia

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Las horas del silencio de Marta y Rafael Martín Masot







He terminado la novela “Las horas del silencio” que me ha tenido entretenida en los últimos días.
Todo el tiempo he tenido la sensación de que me parecía una serie vespertina de amores contrariados y desigualdades sociales. Pero no está mal escrita, con la dosis justa de intriga, para querer saber más.


El argumento comienza cuando Ana Gaitán, Marquesa de Ganianza, visita al obispo Damián Belmonte para devolverle un reloj que él olvidó en su dormitorio treinta años atrás y pedirle un favor…
No está nada mal para comenzar una historia.  


La historia arranca en el año 1966, pero se combina con otra línea argumental de principios de siglo, más concretamente del año 1917, y además la historia central acude a los años de la guerra, treinta años antes. Así consiguen los autores que la narración sea ágil, saltando años hacia delante y hacia atrás, dándonos a conocer las vidas de los personajes en diferentes etapas de sus azarosas vidas. Eso en lo que se refiere al tiempo de la narración. En cuanto al espacio está ambientada en España. Muy bien ambientada retratando tanto la vida rural en un pequeño pueblo Barranca de las Paveras, como en las ciudades, comienza la novela en una del Sur, y después llegamos a Madrid.
El tema cómo os decía son los secretos, las desigualdades sociales, la guerra civil, y el robo de bebés. Temas complejos, ya veis, aunque ya muy tratados en la literatura, un poco trillados la verdad. 

Los personajes centrales están bien perfilados, y tienen las suficientes aristas para que los encontremos humanos, aunque se podría sacar mucho más partido de ellos, sobre todo del protagonista. Hay otra serie de personajes quizás un poco ya más manidos, y hasta previsibles. La verdad es que después de haber leído otras novelas que tocan estos temas, como por ejemplo las de Almudena Grandes, donde los personajes son sobresalientes pues a éstos de esta novela es como si les faltara un punto. La más conseguida es la protagonista femenina, Ana Gaitán.
Pero bueno, en general, está bien escrita, la prosa está cuidada, y en algunas ocasiones incluso tiene buenas imágenes salpicándola, aunque es verdad que en otras quizás abuse un poco de los adjetivos. Creo que va mejorando según transcurren los capítulos. Es una novela entretenida, como os decía, y a quién le gusten estas historias románticas, de amores apasionados y complicados, le puede atrapar.


Yo destacaría su ambientación, está muy bien ambientada tanto en los momentos históricos que tratan, principios del siglo XX, la guerra civil, los años 50 y 60, como en el reflejo de la sociedad de esos períodos, el clero, la burguesía, las desigualdades sociales en general.
Es entretenida, aunque un poco previsible.

domingo, 4 de noviembre de 2018

"Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva"




Que llueva, que llueva
la Virgen de la Cueva,
los pajarillos cantan,
las nubes se levantan,
que sí, que no,
que caiga un chaparrón,
que rompa los cristales 
de la estación.


Dicen que vuelven las lluvias.
Y ya nadie canta "Que llueva, que llueva Virgen de la Cueva".

Esa canción siempre estará enredada con una voz infantil y dentro de unas katiuscas.

¿Pero existe la Virgen de la Cueva? ¿Cuál es el origen de la canción?

Después de consultar varias fuentes en internet no hay una única opinión.

Muchas coinciden en que alude a una Virgen que existe de verdad en el pueblo de Altura de Castellón.
Leo que en el 1726 hubo una sequía general en la Comunidad Valenciana. En Altura los labradores de los pueblos de alrededor rogaron a su Virgen: “No plourà fins que no ixca la palometa”.

Cariñosamente se le llamaba la Blanca Paloma. Se cuenta que después de los ruegos, amaneció lloviendo y no paró hasta una semana después. Por ello, muchas vocesse le atribuye la canción infantil a esa Virgen, la Virgen de Nuestra Señora de la Cueva Santa, que está situado a 12 km. de la localidad de Altura.

Otros, en cambio, piensan que la canción es por la Virgen de la Cueva que está situada en un pueblo asturiano llamado Piloña. Y también los del lugar creen suya la canción porque la invocaron y llovió en tiempos de sequía.

Y lo mismo dicen en Oroel (Huesca) y en Esparragos de Lares (Badajoz) y en Hontangas...

En fin... que no se sabe a ciencia cierta porque hay muchas Virgen de la Cueva a lo largo y ancho de nuestro país.

¿O alguien tiene una explicación mejor a su origen? Se admiten todo tipo de explicaciones.
E incluso variantes a la canción, que también las hay.

Pero mientras tanto ¿cantamos?

Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva...




#Virgen de la Cueva #Canciones infantiles #Origen

jueves, 1 de noviembre de 2018

1 de Noviembre - Cementerio Miliar Americano de Coleville-Sur-Mer Normandía




Día 1 de noviembre. Día de todos los santos.


Blanco, verde y azul. El cementerio de la entrada de hoy es blanco, verde y azul. Blanca cada cruz sobre cada soldado caído. Verde la tierra que los acoge. Azul el mar y el cielo que los trajo.

Aunque aquella mañana del 6 de junio de 1944 no se distinguían los colores. Clareaba cuando comenzó el caos, cuando comenzó la batalla que duraría casi un mes. No hubo colores, si acaso solo el rojo, cuando comenzó el día D en Omaha, la playa donde hubo más bajas aliadas.

Nuestro cementerio tiene un enorme carga histórica pues alberga a muchos de los que murieron en la playa que se ve al fondo del cementerio Militar Americano de Coleville-Sur-Mer, población de Normandía, donde están enterrados muchos de los que murieron en la playa de Omaha durante el desembarco de Normandía. 

Conmueve pensar cuántos jóvenes, apenas unos niños, tuvieron que morir aquel junio de 1944. Y de todos esos unos nueve mil están enterrados aquí, muchos fueron repatriados.

Los terrenos se los donó Francia a EEUU para este cementerio.

Todas las tumbas están orientadas hacia el oeste, hacia su casa.






Hay un  memorial semicircular donde están grabados los nombres de 1557 desaparecidos en lo que se llama El jardín de los desaparecidos. En el centro hay una estatua que representa al Espíritu de la juventud estadounidense que se levanta de las olas.

También hay una capilla circular con la inscripción “Les doy la vida eterna y nunca perecerán”.


He leído que solo hay una tumba que no pertenece a la Segunda Guerra Mundial, es la de Quentin, un hijo de Roosevelt que murió en la Primera Guerra, y fue exhumado para enterrarle junto a su hermano que sí murió en ésta.





Si quieres ver muchos más cementarios que hay en el blog, de España y fuera de España, 
aquí te dejo el enlace:

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search/label/Cementerios

 




#Cementerios #Normandia #Desembarco #Cementerio Militar Americano de Coleville-Sur-Mer

martes, 30 de octubre de 2018

Miguel Hernández y Serrat. Elegía a Ramón Sijé. Aniversario nacimiento Miguel Hernández




Miguel Hernández nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela. 

De familia humilde, desarrolla su capacidad para la poesía gracias a ser un gran lector de la poesía clásica española. Forma parte de la tertulia literaria en Orihuela, donde conoce a Ramón Sijé y establece con él una gran amistad.
Ramón muere de una septicemia fulminante a los 22 años. El poeta se había distanciado de él y a su muerte le escribe esta soberbia elegía.





(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.



Miguel Hernández (Libro El rayo que no cesa)

lunes, 29 de octubre de 2018

Versos al paso. Madrid. Octubre 2018



Y sales a la calle, y ahí en un paso de cebra, a un paso de casa,
pisas palabras y frases, pisas versos.

Y mientras esperas a que se ponga verde el semáforo, los lees
y
quizás solo te entretengan o te extrañen.

Pero ojalá te remuevan, te conmuevan,
sonrías, pienses, recuerdes.
Escapes de la rutina,
despegues los pies del suelo,

y sientas.

Madrid se va salpicando de jirones de la inspiracion de uno y otro y otro...
de todos.

Madrid es inspiración.
Madrid es de todos.



#Madrid #Versos al paso

sábado, 27 de octubre de 2018

Visita teatralizada "1875: un viaje al Madrid del Dr. Velasco", en el Museo Nacional de Antrología

Museo Antropológico de Madrid. Nosce te ipsum (Conócete a ti mismo)


Con motivo de la fiesta del Patrimonio de Madrid, lema que llevaba el programa cultural "Madrid, otra mirada" que tuvo lugar en el fin de semana del 20 de octubre en Madrid, tuve ocasión de asistir a una visita guiada que llevaba por título "1875, un viaje al Madrid del Doctor Velasco".

Fue una visita muy interesante, muy entretenida, en la que "la hija del Dr. Velasco" nos presentó quién era ella, quién era su padre y cual era el Madrid que les rodeaba cuando su padre, Pedro González de Velasco, médico segoviano del siglo XIX, fundó el Museo el 29 de abril de 1875 en el que invirtió todos sus ahorros y donde quiso que estuviera su residencia y su colección etnológica que había ido formando poco a poco con sus viajes y expediciones. El Rey Alfonso XII inauguraría este Museo.

Cómo os digo nos lo iba enseñando todo su hija, que había vuelto de la muerte (de ahí la cara blanca que le veis en las fotos) para enseñarnos todo. Y lo hizo fantásticamente esta chica que luego nos confesó que no era actriz sino profesora de Historia del Arte, pero que nos transmitió con mucho humor, aquel pedazo de Madrid en el que el Doctor Velasco era médico y fundó su Museo.



 La visita comenzó en la sala que está nada más entrar a la izquierda del Museo Antropológico. Este Museo está en Madrid en Atocha, en la calle Alfonso XII, enfrente de la estación de trenes. En esta sala, donde comenzó la visita, está la información sobre el Doctor y algunas piezas de sus colecciones, como el famoso gigante de Extremadura. 

En una de las paredes de esta sala, vemos en la foto superior, que están dos retratos, en los que están el Doctor Velasco y su hija Concha que murió con quince años.

Lo primero que nos cuenta en la visita su hija es su vida. Con quince años se puso enferma de tisis, y su padre como veía que no sanaba con el tratamiento que le había puesto otro doctor, la aplicó por su cuenta un purgante que lo que hace es provocarle una hemorragia interna y muere. El Doctor Velasco la embalsama, y dicen que llegó incluso a exhumarla y a tenerla en casa, que tenía llena de fotos de su hija, tal era su obsesión.



La hija del Doctor Velasco nos sacó a todos del Museo, y lo primero que nos enseñó fue el edificio por fuera. Se trata de una construcción neoclásica con unas columnas jónicas. En el capitel está la diosa Atenea, diosa de la Inteligencia y la Sabiduria, y una inscripción en latín que dice: Nosce te ipsum (Conócete a ti mismo). Esta inscripción se encontraba en Grecia en el oráculo de Delfos.


Después nos paró para enseñarnos dentro del edificio donde estaba su residencia, la foto superior. Donde después estaría el laboratorio de investigaciones científicas creado por Santiago Ramón y Cajal.

 Y la siguiente parada fue en la esquina del edificio donde está la calle que lleva el nombre del Doctor.



 Y de ahí ya pasearíamos todos detrás de ella camino de la calle Atocha por donde íbamos ascendiendo. Ya os digo que iba contándonos todo con muchísimo humor, haciendo comentarios de la indumentaria de las personas con las que nos íbamos cruzando y cómo debía funcionar hoy en día la Beneficiencia a juzgar por sus ropas, o sobre las parejas y demostraciones cariñosas... Era muy graciosa. 

Como os comentaba, este doctor se llamaba Pedro González de Velasco (1815-1882). Nació en un pueblo de Segovia de hijos labradores, tenía origen humilde, pero se traslada a Segovia donde estudia latín y de ahí a Madrid donde gracias a su tesón se hizo practicante y después cirujano. Llegó a ser catédratico en la Facultad de Medicina de Madrid y tenía su puesto en el Hospital Clínico de San Carlos, donde ahora mismo está la sede del Museo de Arte de Reina Sofía donde nos llevó su hija en la visita. 


Nos habló de la Facultad de Medicina.

Y por supuesto del Colegio de Cirugía de San Carlos, en la calle de Santa Isabel, que se dedicó a la enseñanza de la Medicina y que está situado donde antiguamente estaba el Hospital de Mujeres.

Nos habló del Marques de Toca, prestigioso médico cirujano de esa época, miembro prestigioso de la Academioa Médica, que tuvo un papel importante cuando el atentado a la Reina Isabel II, la corte Real le tenía mucha confianza. Y también tuvo un papel importante cuando el atentado al General Prim, a quién le auguró auguro un porvenir fatal a corto plazo por una septicemia, ya sabemos que murió, mientras que los demás médicos decían lo contrario. Tuvo mucho renombre en su época por su intuición y su profesionalidad. También fue muy prestigioso como diseccionador. 







En este edificio de la calle Atocha estaba la antigua casa del Doctor Velasco


Nos fue comentado muchísimos datos a medida que íbamos subiendo por la calle Atocha, nos habló también del Hospital de Incurables de Nuestra Señora del Carmen, fundado en 1852 donde había estado anteriormente el Colegio de los Niños Desamparados. Muchas pacientes eran prostitutas enfermas.


Y casi al final paramos en la Parroquia  de San Salvador y  San Nicolás, que ocupa los terrenos donde estaba el Hospital de San Juan de Dios, fundado por Antón Martín.También era un hospital dedicado a los incurables y contagiosos.


La última parada de la visita nos dijo la guia o "hija del Dr. Velasco" que iba a ser en un lugar donde todavía hoy en día se diseccionaba... Y nos llevó ¡Al Museo del Jamón! de la calle Atocha, donde nos invitó a una consumición de parte del Dr. Velasco. Todo un detallazo.

Nos encantó esta visita. Fue muy entretenida, muy ilustrativa de toda la zona de la calle Atocha hasta el Museo Arqueológico.

Si tenéis oportunidad de hacerla en alguna ocasión, todos los años hay un programa cultural semejante para visitar el Patrimonio de Madrid, no lo dudeis, porque merece mucho la pena.



#Madrid #Museo Nacional de Antropología #Visita guiada teatralizada "1875: un viaje al Madrid del Dr. Velasco"