martes, 19 de septiembre de 2017

"Historia oculta de Madrid" visita guiada por Madrid




Siempre te gustó ir por tu ciudad como un turista. Pasear por calles por las que nunca vas, detenerte para admirar alguna fachada que siempre estuvo ahí algunos metros por encima de tu cabeza, descubrir donde vivió este o aquel intelectual de otra época.

Siempre te gustó recorrer tu ciudad con ojos nuevos.

Por eso muchas veces vas andando de un lugar a otro por el placer de caminar y mirar.

Por eso de vez en cuando te apuntas a algunas rutas turísticas que puedan enseñarte cosas que no sabes, o recordarte otras que sabías pero habías olvidado.

La última fue "Historia oculta de Madrid" un sábado por la noche. Te acompañaba Jesús que se reveló como un guía ameno y muy entretenido.

Fue una ruta distinta, donde en un principio no te fijabas en los edificios, aunque ya que estabas te daban algunas pinceladas rápidas sobre algunos. Pero en esa ruta lo importante eran las personas que un día lejano tuvieron algo que ver con esos rincones. Personas relacionadas con hechos truculentos. Robos, inquisición, intentos de asesinato... O mejor dicho Luis Candelas, Mateo del Morral o incluso el demonio caído por arte de birlibirloque en una azotea.

Hora y media redescubriendo el centro de tu ciudad de la mano de Jesús y algunos personajes singulares que vivieron en ella, personas del pueblo como tú y como yo, o personas de la realeza, de la nobleza o la política, pero que han pasado a la posteridad.

"Historia oculta de Madrid" se llamaba la ruta. 
Y no estaba nada mal de precio por Atrápalo o Lets Bonus. Era muy, muy barata para lo que te gustó.

Para que luego digan que la cultura es cara.



domingo, 17 de septiembre de 2017

"El nido de Robin" y la vida


Y vas por la calle por un ciudad del norte y de pronto te encuentras con ¡El nido de Robin!

¿Cómo no sonreír? ¿Cómo no volver sobre tus pasos para atraparlo?

Si ¡zas! nada más leerlo ese nombre ha tenido la virtud de llevarte en volandas a otro tiempo mágico. Finales de los años setenta, cuando eras adolescente y aún vivias en tu casa con tu madre y tus hermanos. Y te ves en tu comedor, con aquella estufa que de pronto bufaba, y todos sentados en los sofás viendo la misma serie sin parar de reír.

"Un hombre en casa", "Los Ropper", "El nido del Robin" salian en el televisor mientras crecías.

Y resulta que pasaron los años pero siguen dentro de ti, a poco que escarbes. 




martes, 12 de septiembre de 2017

Visita a la Biblioteca Nacional de Madrid





Este blog siente debilidad por las bibliotecas. 

Acostumbra a atesorar fotos de todas las que visita a lo largo y ancho de este mundo. No lo puede evitar. Esos santuarios de la lectura, forrados de estanterías llenitas de libros, donde huele a letra y se respira el silencio necesario para zambullirse dentro de unas páginas, le tienen robada la voluntad.
Este blog también tiene una etiqueta donde va guardando memoria de todas ellas bajo el epígrafe de "La vuelta al mundo en 80 bibliotecas", haciéndole un guiño al famoso libro de Julio Verne.

Ocurre que este blog no había podido nunca visitar la mejor biblioteca de su ciudad, la más emblemática. Nos estamos refiriendo a la Biblioteca Nacional de España, que está en el Paseo de Recoletos de Madrid. Claro que había estado allí muchas veces, en múltiples exposiciones y conferencias. Pero nunca había podido ver su "trastienda", sus depósitos, sus salas, su cafetería... Y lo estaba echando de menos.
Este agosto pasado por fin lo consiguió. Tuvo la suerte de que alguien muy allegado le invitara.

En esa ocasión, cuando fuera rozábamos los treinta y muchos grados, mi blog se paseó por el fresquito de los depósitos de la Biblioteca Nacional. Podéis imaginar que, además de libros, tiene muchísimos fondos de todo tipo de material. Varias plantas, con numerosos pasillos y dentro de cada pasillo documentos de todo tipo: Incunables, fotografías, dibujos, mapas, etiquetas de libros de papel de fumar, cromos, postales, posters... Muchísimos tipos distintos que han perdurado a lo largo de los años e incluso los siglos.









Mi blog levitaba caminando por los pasillos de todos esos depósitos. Observando por todas partes cuánto de valioso hay ahí preparado para alguna futura exposición, o simplemente esperando el momento de volver a ser guardado. Atento también a los detalles como el de los guantes blancos para manipular los libros.

Tal y como imaginaba, no se sorprendió de que de nuestra guerra civil, o "incivil" como dicen algunos, hubiera tantísimo material. Cajas perfectamente ordenadas con etiquetas conocidas: "División azul", "Auxilio social", "Frente de Aragón", "Iglesias" o las más tristes: "Checas", "Muertos y heridos". Y por supuesto otras tantas de fotos: "Fotos de las plazas españolas", "Escenas de guerra", "Varios frentes" ...








Cuando mi blog terminó de ver los depósitos de los libros, de las fotos, de los mapas, de mil y un documentos, también paseó por sus pasillos. Asistían a su paseo los autores premiados con el Premio Cervantes, nos miraban impasibles desde dentro de sus cuadros. Él ya los conocía, guarda en una sus entradas memoria de una exposición que hubo en la Biblioteca en los que estaban todos los cuadros más otros documentos (libros, cartas...) de cada uno de esos premiados autores.





Y después aún tuvo tiempo de visitar algunas de sus salas de lecturas: La Sala Goya, la sala Cervantes, la sala Barbieri... donde se tiene la posibilidad de consultar muchos de sus fondos.






Fue una visita muy interesante, mucho. Logramos asomarnos un poquito a cuánto ha atesorado esta Institución en sus 300 años de existencia. Por supuesto es imposible poder abarcar ni resumir todo lo que atesora y supone esta Biblioteca. Además a mi blog no le dejaron hacer demasiadas fotos. Pero con unas poquitas quería dejar constancia de la suerte que supuso caminar por allí una tarde, poder admirar algunos de sus rincones, ver un poco cómo se archiva y cómo está dispuesta... ver su interior rico y oscuro.

Solo queda dar las gracias a quién lo hizo posible: a mi querida infiltrada, y a sus compañeros tan amables. Los mismos anónimos trabajadores que cada día velan porque la Institución funcione.

Tenemos una Biblioteca Nacional bien chula, me susurra mi blog cuando salimos.
Y yo, sin hablar, asiento una y otra vez.




domingo, 10 de septiembre de 2017

"La Mentira" en el Teatro Maravillas de Madrid




¿Mentir puede ser un acto de amor?
¿Es bueno mentir para no hacer daño a la otra persona o a los amigos?
¿Está la sinceridad sobrevalorada en una relación?  
¿La sinceridad absoluta es lo correcto?

 2 entradas en Patio de butacas Oferta últimas semanas! (General) para La mentira en Teatro Maravillas, Madrid, el día 08/09/2017 para el pase de las 22:00h.


Te gustaba ir al teatro, valorar el trabajo de cuatro actores que estaban ahí a un paso actuando tan bien que conseguían que vivieras su historia como si también estuvieras encima del escenario. 
Te gustaba ir al teatro y a veces tenías suerte y hasta conseguías entradas baratas porque una función que llevabas queriendo ver hace mucho tiempo se despedía, y encima en ¡la septima fila! Un lujo.

Y podías ver a un Carlos Hipólito disfrutando tanto de su personaje que te le creías entero, y decías ¡qué bueno es este actor! Y salía Natalia Millán, a la que recordabas de series de televisión y musicales, y asentías viéndola actuar, viendo cómo le seguía en esos diálogos fluidos, hilarantes, irónicos, como si fueran parte de la misma coreografía. Y después salían Mapi Sagaseta y Armando del Río y ya tenías a los cuatro personajes, dos parejas, y una historia cómica con muchos giros y un buen final.

Una comedia que cuánto te alegrabas de haberla visto, de haberte reído con ella, de haber estado tan entretenida los noventa minutos asistiendo a esa reflexión sobre las mentiras en todas las relaciones humanas.

Te gustaba tanto ir al teatro y qué bien lo pasabas cuando lo hacías.

  

‘La Mentira’, del francés Florian Zeller, que llegó a Madrid de la mano del argentino Claudio Tolcachir. Carlos Hipólito, Natalia Millán, Armando del Río y Mapi Sagaseta
 

sábado, 9 de septiembre de 2017

"Tesoros de la Hispanic Society of America" en el Museo del Prado


He ido dos veces a Nueva York, pero no me importaría nada volver porque ahora a la lista de lugares que tengo ya en mente para mi tercera visita, tengo que escribir la Hispanic Society. Me gustaría mucho conocer ese museo, esa Institución con sede en Nueva York creada para la divulgación y estudio de la cultura española en los Estados Unidos de América.

Esta institución centenaria, con sede en Manhattan, data del año 1904 cuando Archer Huntington (1870-1955), un coleccionista americano apasionado del arte hispanista, quiere hacer un museo para fomentar la cultura española y americana. Ahora cuenta con más de 18.000 piezas que abarca desde el Paleolítico hasta el siglo XX, y una biblioteca que debe ser alucinante a juzgar por las cifras: 250.000 manuscritos y 35.000 libros raros, entre los que se incluyen 250 incunables.

Mientras Mahoma va a la montaña, hay que aprovechar que un trocito de la montaña está a nuestro alcance en el Museo del Prado. Y esta semana he estado viendo la exposición que hay allí: "Tesoros de la Hispanic Society of América" que merece mucho la pena.

Han traído 200 piezas. Desde los vasos campaniformes hasta el arte de principios del siglo XX podemos hacer un recorrido por el arte de forma variada y muy entretenida. Tiene muchas joyas dignas de ver.

San Acisclo de Pedro de Mena


Me encantó el busto de San Acisclo de Pedro de Mena. Esa expresión, esos rizos, la boca... qué logrado, qué perfección. También me gustaron mucho las piezas del arte islámico, con ese joyero de marfil y plata con la firma del autor (Jalaf) en la bisagra. Ese mapa mundi de Vespucci con ese Mar rojo, tan, tan rojo. O los tres Velázquez que puedes admirar, o ese cuadro precioso "El Idilio" de Sorolla... No sé, os describiría casi todas las obras, porque hay mucho que admirar, desde luego. Y claro disfruté mucho con la galería de retratos pintados por Sorolla de la intelectualidad de nuestro siglo XIX: Retratos de Pardo Bazán, Galdós, Pio Baroja, Juan Ramón Jiménez, Unamuno, Campoamor... Muchos.



Esta exposición comenzó en abril y termina el 10 de septiembre. Si os gusta el arte no lo dudéis.



jueves, 7 de septiembre de 2017

Rita la Cantaora.- El por qué del dicho





Ya tenemos ahí mismo el fin de semana. Yuhuuuuu

¿Y quién va a ir a trabajar el sábado y el domingo? ¡Rita la Cantaora!

Pobre Rita que al final la hemos ido dejando todo lo que no nos gusta hacer. ¿Y no os habéis preguntado nunca quién era Rita la Cantaora? Pues en este blog estas curiosidades no nos las podemos aguantar.

Pues tal y como dice el dicho Rita La Cantaora era eso mismo: Cantaora de flamenco.

Rita era jerezana y en realidad se llamaba Rita Giménez García (1859-1937). Debutó en Madrid en el Café Romero de la calle Alcalá después de que la descubrieran en su Jerez.  Fue contratada para actuar con Juana la Macarrona y el cantaor Antonio Ortega.

Nos cuentan algunos biógrafos suyos que vivió después en el famoso barrio de Madrid Carabanchel alto y que después se casó con un viudo que ya tenía una hija y varios nietos. Su ultima actuación fue en el año 1934. Y murió en el año 1937, dicen en la Wikipedia que "por avatares de la Guerra Civil".

Se cuenta cómo una posible explicación de que haya llegado hasta nosotros su nombre porque parece ser que tenía un carácter muy alegre y dicharachero y siempre estaba diciendo frases chistosas o ingeniosas, además de que por menos de nada se marcaba un baile o se ponía a cantar. Por ser "tan dispuesta" y desde tener talento al hacerlo, pues acabó siendo la protagonista del famoso dicho de que lo que fuera lo haría "Rita la Cantaora". Se supone que en un principio se referirían a ella en frases con sentido positivo, pero con el tiempo y debido a las rivalidades y envidias que suscitó, ya se diría su nombre en sentido peyorativo, que es como nos ha llegado hasta nosotros.

Hay otras explicaciones como que en su época fue muy famosa en muchos Cafés de Madrid porque tenía una personalidad muy visible y atractiva.

He vivío como una reina y ahora soy más probe que las ratas» decía Rita la Cantaora en una entrevista que se hizo en 1935 para "Estampa".



Pues eso. Que va a ir a trabajar en el fin de semana ¡Rita la Cantaora!, y ahora con conocimiento de causa de quién era esta buena mujer.



miércoles, 6 de septiembre de 2017

"¿Dónde estará la Guillermina?" Pablo Neruda










Y de repente escuchas por primera vez un poema. Y resulta que es de un poeta que nunca te ha gustado demasiado, pero alguien lo comienza a leer en voz alta y nada más reparar en el primer verso ya te ha atrapado. 

Ese estilo narrativo, esa cadencia lenta, esa nostalgia que rezuma (esos años lentos como paquidermos), esos versos "y luego y luego y luego y luego"...

Un descubrimiento.







Dónde estará la Guillermina? de Pablo Neruda

Cuando mi hermana la invitó
y yo salí a abrirle la puerta,
entró el sol, entraron estrellas,
entraron dos trenzas de trigo
y dos ojos interminables.

Yo tenía catorce años
y era orgullosamente oscuro,
delgado, ceñido y fruncido,
funeral y ceremonioso:
yo vivía con las arañas
humedecido por el bosque
me conocían los coleópteros
y las abejas tricolores,
yo dormía con las perdices
sumergido bajo la menta.

Entonces entró la Guillermina
con dos relámpagos azules
que me atravesaron el pelo
y me clavaron como espadas
contra los muros del invierno.

Esto sucedió en Temuco.
Allá en el Sur, en la frontera.

Han pasado lentos los años
pisando como paquidermos,
ladrando como zorros locos,
han pasado impuros los años
crecientes, raídos, mortuorios,
y yo anduve de nube en nube,
de tierra en tierra, de ojo en ojo,
mientras la lluvia en la frontera
caía, con el mismo traje.

Mi corazón ha caminado
con intransferibles zapatos,
y he digerido las espinas:
no tuve tregua donde estuve:
donde yo pegué me pegaron,
donde me mataron caí
y resucité con frescura
y luego y luego y luego y luego,
es tan largo contar las cosas.

No tengo nada que añadir.

Vine a vivir en este mundo.

Dónde estará la Guillermina?