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jueves, 12 de marzo de 2020

Exposición "Recoger el guante" de la Tertulia Literaria Rascamán en la Biblioteca Pública Dávalos de Guadalajara


El verdadero signo de la inteligencia no es el conocimiento, sino la imaginación.
Albert Einstein


Una de las bibliotecas más preciosas que conozco es la Biblioteca Pública Dávalos de Guadalajara. Ya os lo he dicho más de una vez. Situada en un antiguo palacio, conserva sus techos de madera, su patio central con columnas, su luz. Imaginaos, un lunes cualquiera de marzo, esa biblioteca bañada con la luz del atardecer y la música de un piano sonando de fondo. Un lujo para los sentidos.

Pues eso fue.



Así lo vivimos este lunes 9 de marzo cuando nos acercamos hasta ella, para inaugurar la exposición "Recoger el guante" que la tertulia literaria Rascamán tiene allí expuesta. Intenté captar el momento con el vídeo de arriba. Sé que no lo conseguí. Pero si solo lograis haceros una pequeña idea yo me conformo.

En la planta de arriba están colgados nuestros cuadros confeccionados con guantes y textos literarios. Nuestra aportación literaria a esta causa en la que nos embarcó el poeta Aureliano Cañadas, compañero sabio que nos trajo un día un saco lleno de guantes recogidos aquí y allí, para que escribiéramos sobre y con ellos.

Lavamos los guantes. Afilamos la imaginación. Y nos pusimos manos "enguantadas" a la obra.
Fue un reto a nuestra creatividad y lo enfrentamos. 

El resultado estará todo el mes de marzo expuesto para quién quiera ir a verlo. Es un lugar precioso esa biblioteca, sino la conocéis, no dejéis de hacerlo. Qué mejor excusa. Una exposición y una biblioteca de una sola vez.
 




"El sexto dedo" de Rocío Díaz

"Depredadores" de Alberto Ramos

"Los guantes de mi madre" de Juan Calderón y "Sequía" de María Eugenia López

"Hombre intentando detener el tiempo sobre naturaleza muerta" de José Antonio Carmona" y "Pendiente" de Celia Cañadas

"Antiguos guantes en silencio" de Mariana Feride y "Frágil coraza" de Alma Pagés

"8 de octubre de 2016" y "Pez Perla" ambos de Javier Díaz Gil

"Viernes, 15 de mayo de 1987" y "Manos que calentar" de Juan B. Raña. Y "Piel" de Carmen Padín

"Guantes blancos" de Mariana Feride, "El guantazo" de María Juristo y "Escena del crimen" de Rocío Díaz

Este pasado lunes, 9 de marzo, como os decía hicimos la inauguración de la exposición en Guadalajara. Fue una velada íntima, con poquitos asistentes, que estamos en unos días en que el que más y el que menos no sale mucho. Pero quizá por eso mismo, resultó un encuentro distendido en el que, más que nada, disfrutamos de la literatura y la imaginación, la creatividad y el multiperspectivismo. 

¡Cuánta variedad en los textos pueden surgir a partir de unos simples guantes! 

Los compañeros de tertulia que habíamos participado, y pudimos asistir, leímos nuestros propios textos. A los que no pudieron, les vimos y escuchamos en los vídeos que tenemos de cada uno leyendo su creación. No siempre, pero por regla general cuánto gana un texto con la lectura que solo sabe darle su autor. Con su cadencia, su acento, sus silencios.

En su día cada uno se grabó a sí mismo leyendo su poema o su microrrelato, porque en la cartela que hay en cada cuadro con una pequeña referencia al autor, también hay un código QR, que si lo escaneas con el móvil puedes acceder al contenido de ese vídeo y escuchar en la voz del poeta o narrador su propio texto. 

Vamos creciendo en imaginación y medios informáticos. Creciendo.

Disfrutamos mucho con el encuentro literario de este lunes. Disfrutamos con la compañía de los compañeros del grupo poético Fernando Borlán que se reune en esa Biblioteca los sábados en torno a la poesía y se acercaron, disfrutamos con la complicidad entre los que compartimos esta pasión por las letras. Y por un rato no hablamos de virus ni pandemias. Conseguimos abstraernos gracias a, y con, la literatura. Qué mejor refugio.

Animaos a visitar nuestra exposición. Estará en la Biblioteca Dávalos de Guadalajara todo el mes de marzo.



Javier Díaz Gil, coordinador de la Tertulia Rascamán, y María Eugenia López, poeta argentina en el vídeo


Alberto Ramos leyendo su microrrelato.


De izda a dcha Javier Díaz Gil y Carlos Tejado.
#Exposición
#Biblioteca
#Guadalajara

martes, 10 de marzo de 2020

"El arte de llevar gabardina" de Sergi Pamies


«Hacer feliz a alguien. Solo hacer feliz a alguien. 
De eso va la vida reducida a una máxima expresión.»,



Sergi Pàmies nos vuelve a regalar otro libro con sus relatos. 

Como siempre en estos trece cuentos que contiene "El arte de llevar gabardina" nos encontramos al autor de relatos que redunda en los temas más cotidianos. 

Temas como las relaciones con los hijos y con los padres. De hecho en ellos encontramos muchas alusiones a su famosa madre Teresa Pàmies, escritora catalana Premio de Honor de las Letras Catalanas en 2001, y a su padre, el  dirigente del PSUC Gregorio López Raimundo. Y también encontramos muchas alusiones a la separación de la parejas. Sin contar cuánto introduce los temas del paso del tiempo, la vida y la muerte. 

El secreto del título se desvela en el relato más extenso del libro, que está en su parte central. El autor se vale de la gabardina para hilar varios tiempos. Hay que subrayar lo original que es este autor para sus títulos, siempre merecen un punto y aparte: "Debería caersete la cara de verguenza", "Si te comes un limón sin hacer muecas"...

Son unos relatos muy concentrados, muy reflexivos. Me gusta especialmente el último relato donde el autor nos dice que al final de una vida uno al final se pregunta ¿He hecho feliz a alguien?

Son unos relatos que, en muchas ocasiones, parecen casi autobiográficos al parecer la frontera entre el narrador y el autor muy estrecha, de tanto como mezcla alusiones personales con otras supuestamente ficticias.

Relatos con un punto de humor irónico, un humor triste, y mucha profundidad. Relatos con los que, en definitiva, te puedes sentir muy identificado. Poraue además parece que van creciendo sus temas y argumentos al mismo tiempo que lo hacemos sus lectores.

Lo que está claro es que de vez en cuando hay que volver a Pamies. Y vosotros direis ya, pero para eso Pamies tiene que volver a publicar. Tenéis razón.
En todo caso, que no tarde mucho en hacerlo que, desde luego, este blog y yo siempre recibiremos con alegría sus próximos relatos.

#Pamies
#Relatos

sábado, 7 de marzo de 2020

80 aniversario del exilio republicano español. Exposición en Nuevos Ministerios de Madrid



Me alegré de que la prolongaran al mes de febrero de 2020, y me alegré más de no habermela perdido.

Merecía la pena.

En La Arquería de Nuevos Ministerios ha estado una "señora exposición" en la que se rendía homenaje a los exiliados republicanos con motivo del 80 aniversario de su éxodo. Dicen que es la más gande que se ha montado con este motivo.

Se componía a su vez tres exposiciones:

1939: Exilio Republicano Español

 Caminos del exilio, de Philippe Gaussot

 La sangre no es agua, de Pierre Gonnord

En la primera de las exposiciones: Fotografías, objetos cotidianos, mapas, carteles, archivos sonoros y publicaciones de muchos españoles exiliados. En concreto hay grabaciones de Radio Pirenaica, el Servicio Mundial de la BBC y Radio París en las que suenan las voces desde el exilio de figuras como Arturo Barea, Rafael Alberti, María Teresa León, Santiago Carrillo o Dolores Ibárruri.  Hay obras de Picasso o Joan Miró junto con las de otros contemporáneos como Vela Zanetti, Antonio Rodríguez Luna o Ramón Gaya. También se recogen imágenes de fotógrafos que documentaron el éxodo a través de los Pirineos, como Robert Capa, David Seymour o Agustí Centelles.
Más de 300 objetos, tenía de todo, la primera de ellas. Compuesta a su vez de quince partes: La Retirada y el comienzo del exilio, Los campos de concentración franceses y más allá, Los barcos, Los campos de concentración y de exterminio nazi, Francia, México, Argentina, Otros exilios americanos, La URSS, La guerra de las Ondas, El Retorno, 1937 un año decisivo, Las muertes de Antonio Machado y Manuel Azaña, Artistas en los campos de concentración franceses, Artistas españoles en París. 

La segunda exposición se trata de una colección de fotografías inéditas del fotoperiodista francés Philippe Gaussot (1911-1977), descubiertas por su hijo en una maleta, tras su fallecimiento, del viaje a Francia de miles de exiliados españoles tras la caída de Barcelona, además de escenas cotidianas de las colonias infantiles organizadas.
Y la tercera exposición  el artista francés Pierre Gonnord (1963), por encargo del Ministerio de Justicia español, expone una serie de retratos, testimonios y objetos íntimos de algunas personas que vivieron el exilio republicano en territorio francés. A través de 22 composiciones donde las palabras e imágenes son las protagonistas, se da voz a aquellos que fueron silenciados durante décadas. Yo ya conocía el tipo de retratos de Gonnord de una exposición, con otro tema, que hubo en Alcalá 30 hace unos años. Son muy realistas, llaman mucho la atención.

En general me pareció una exposición muy, muy interesante. Los mapas me resultaron muy ilustrativos. Y las fotos, por supuesto, conmovedoras. Ha sido una exposición muy completa. Merecía mucho la pena.






























#Exposiciones
#Madrid

lunes, 2 de marzo de 2020

"Ahí fuera" de Lorenzo Silva




Se me van atrasando las reseñas de los libros que me voy leyendo. El tiempo va tan deprisa, que casi no me da tiempo a contaros todo lo que pienso que me gustaría compartir con vosotros.

Pero venga, vamos a poner orden.

Me leí "Ahí fuera" de Lorenzo Silva. 

Yo tengo tanta debilidad por este autor que siempre termino leyendo la mayoría de sus libros. Es verdad que sobre todo estoy enganchada a su novelas de Bevilacqua y Chamorro, esa pareja de guardias civiles que van creciendo al mismo tiempo que sus casos. Pero escribe tan bien, argumentando con tanto detenimiento lo que dice, que de vez en cuando también me leo sus otros libros.

En este caso se trata de una recopilación de cronicas periodísticas.

El tema de la mayoría de ellos es criminal y bélico

Estructuralmente el libro se divide en tres partes. En primer lugar recopila reportajes publicados en distintos medios de información en los que hay una buena dosis de investigación por su parte. En la segunda parte ha reunido los que ahondan más en el tema bélico. Y en la tercera parte hay varias entrevistas a personajes públicos como el cantante del grupo musical Extremoduro o el escritor Emmanuel Carrére.

En general me parece un libro bastante entretenido y muy ilustrativo. Claro si te interesan todos estos temas.

Además me resulta muy atractiva esta mezcla entre el estilo periodístico y el novelístico que tiene Silva en estos reportajes. 

Particularmente he disfrutado más con la primera parte por la temática que trata. Los conflictos bélicos me van menos. Me ha resultado mucho más atractiva esta primera parte en la que ha reunido diferentes reportajes periodísticos. Ha sido muy interesante profundizar en temas de actualidad relativamente reciente que conocía solo de forma superficial, pero que han tenido mucha repercusión. Casos como el asesinato de Diana Quer, o el atentando de las Ramblas te dejan muy tocado, pero Silva los trata con bastante delicadeza en atención a la o las víctimas, y siempre teniendo en cuenta la presunción de inocencia. Por otra parte se nota que detras de ellos hay una labor importante de documentación y de rigor profesional.

De vez en cuando viene bien aparcar la novela y leer este tipo de lectura más instructiva.

Es un libro interesante.



Lorenzo Silva. Ahí fuera. Destino, 2018. 432 páginas.
  - Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/cultura/libros/2018-11-22/lorenzo-silva-ahi-fuera-reportajes-crimen-
1276628599/

#LorenzoSilva
#Novela

sábado, 29 de febrero de 2020

29 de febrero y Del origen de la palabra BISIESTO




Dicen que los egipcios crearon, gracias a la observación de los astros, el año solar de 365 días.

Pero el año astronómico, la vuelta completa de la tierra a su órbita, no dura exactamente 365 días, sino que dura un poco más, 365 días, 5 horas y 56 minutos. 

Para corregir este error los romanos propusieron intercalar un día más (6 horas más o menos de más, por los 4 años formarían el día) cada 4 años. De ahí lo del año bisiesto.

¿Pero exactamente la palabra bisiesto de dónde viene?

Porque en tiempos de Julio Cesar, los romanos denominaban:
- Calendas - Al primer día de cada mes.
- Nonas - Al séptimo día de cada mes. Nueve días antes de los Idus o cuarto creciente de luna
- Idus - Era el día 13 o décimoquinto de cada mes según fuera de 30 o 31 días. Luna llena o plenilunio.

Luego entonces:
¿Como llamaban al 28 de febrero? Primum dies ante calendas martias (primer día antes de las calendas de marzo). El 27 de febrero era el secundum dies ante calendas martias (segundo día antes de las calendas de marzo), el 26 de febrero, tercer día, el 25 de febrero el cuarto día, el 24 de febrero el quinto día y así sucesivamente. Usaban la cuenta atras.

Cuando hubo que modificar el calendario, intercalando ese día de más cada cuatro años, que os contaba antes, se propuso intercalarlo entre el sexto y quinto día antes de la calendas. O sea entre los días que hoy son el 23 y el 24 de febrero. 

 Hablamos de febrero, porque para los romanos, febrero era el último mes del año. Sus años empezaban en Marzo, el mes de Marte. Acordaos de que por eso, por ejemplo, septiembre se llama así porque era el séptimo mes, no el noveno. 



Pero a lo que íbamos. Cómo faltaba un día, pensaron en intercalarlo en el último mes, febrero. Y como pensaron en intercalarlo entre el sexto y quinto día antes de la calendas o 1 de marzo, los romanos no tenían día 29 de febrero, sino que tenían dos días 23 de febrero. El día 23 y el 23 bis.

Como el día 23 de febrero era el sextus díes ante calendas martias, el día adicional o 23 bis, fue llamado bis sextus dies ante calendas martias, o sea, "segundo día sexto antes de las calendas de marzo" y el año que contenía ese día se llamó por eso bissextus (bi-, dos; sextus, sexto)



http://etimologias.dechile.net/?bisiesto
http://www.elcastellano.org/artic/bisiesto.htm

#bisiesto



viernes, 28 de febrero de 2020

Dos días




No pienses más, tenemos dos días. Dos maravillosos días.

Yo te demostraré que en solo dos eternos días

sabremos hacer malabarismos 
con todo lo que ya tenemos.


No se necesita más. 
Créeme. 

Vamos. 
Ven. 
Dame tu mano

Te lo demostraré.






lunes, 24 de febrero de 2020

"Andanzas y entremeses de Juan Rana" en el Teatro de la Comedia




pues su simple gracia alcanza
tantos títulos que es
monarca del entremés,
emperador de la chanza,
rey de tontos de remate,
príncipe de la bobada,
sultán de la carcajada,
sátrapa del disparate,
papa de la bobería,
edecán de la tontuna,
cid de la burla importuna,
paladín de la alegría,
y toda la especie humana
del primer al postrer hombre
se ríe al oír el nombre
de Cosme Pérez, Juan Rana.


Otra vez tenemos obra de Ron Lalá. 

Volvemos al Siglo de Oro con "Andanzas y entremeses de Juan Rana". 

En este caso "La Inquisición se reúne para un juicio secreto que puede cambiar el curso de la historia. El acusado: Juan Rana, el comediante más célebre del Siglo de Oro. El delito: hacer reír al público de varias generaciones con su humor irreverente y burlesco donde toda la sociedad queda retratada".

Qué originales son. Qué divertidos y entretenidos.

Y qué obras más trabajadas. Un lujo. 

Lo único que ya queda es ir tarareando la canción de Juan Rana por el metro, camino de casa, con una tonta sonrisa en la cara.


#Ron Lalá
#Teatro

sábado, 22 de febrero de 2020

Inmarcesible, Acendrado, Limerencia y Ataraxia


Ilustrador: Pericolli



Te gustaban las palabras raras. 

Te gustaban las palabras difíciles, las que lejos de hacerse las encontradizas, jugaban contigo al escondite.

Te gustaban las palabras que te miraban descaradas, con gesto altivo, las que subiendo sus diminutos hombros parecían decirte ¿Qué? No nos sabías ¿eh?

Palabras como inarcesible y acendrado, palabras como limerencia y ataraxia.

Qué bien sabían las palabras raras.




Inmarcesible: que no puede marchitarse.

Acendrado: puro, sin mancha ni defecto.

Limerencia: Estado mental involuntario, propio de la atracción romántica de una persona por otra.

Ataraxia: serenidad.



#Palabras
 

lunes, 17 de febrero de 2020

Virna Teixeira pasó por Madrid y por la tertulia literaria Rascamán

Virna Teixeira y Javier Díaz Gil. Tertulia Literaria Rascamán. Febrero 2020


Y ocurrió que una tarde de domingo la poesía brasileña vino a visitarnos, no solo a Madrid, sino también llegó hasta nuestro refugio, hasta nuestro sótano en un bonito café del centro de Madrid. 

Venía de la mano de Virna Teixeira (Fortaleza, Brasil, 1971).

Y resultó que Virna trajo la música de Brasil en la música de la poesía. 

Aunque ella no solo es poeta. Virna además es traductora, curadora, editora. Virna ahora vive en Londres y trabaja como neuróloga. Y tiene varios poemarios en su curriculum. Entre ellos Visita (7 Letras, 2000), Distância (7 Letras, 2005), Trânsitos (Lumme Editor, 2009), y Suite 136 (Demônio Negro, 2017) en Brasil; y A Terra do Nunca é Muito Longe en Portugal (Não Edições, Lisboa, 2014), y diversas plaquetas de poesía. Distancia fue publicado em Mexico (Puebla: Lunarena, 2007), y Fin de Siècle en Argentina (La Plata, UNLP, 2008). Pero seguramente algo se me olvida, porque Virna no debe parar a juzgar por todo lo que nos contó que escribe, mientras trabaja, mientras viaja, mientras organiza festivales de poesía y atiende a su familia.

Los domingos en nuestro refugio, en nuestro sótano en ese bonito café del centro de Madrid donde nos juntamos cada semana para conspirar con la literatura, hay muchísimo ruido. Los domingos no parece el mismo lugar que habitamos los miércoles. Las voces vienen de arriba con la fuerza de los días de fiesta, mezcladas con el cacharreo de las tazas y las pisadas. Y espantadas de sí mismas quieren colársenos por la escalera, distraerse de sus dueños cuando suben de los lavabos, o se descuidan bebiendo y charlando.

Por eso, aquella tarde domingo en que la poesía brasileña vino a visitarnos, teníamos que prestar mucha atención para que no se nos escapara nada de lo que nos contaba Virna. Y aún así, a veces, a los que estábamos más alejados nos costaba escuchar bien del todo. 

Pero, a pesar de eso, nos quedamos con la música con acento brasileño de su poesía, con sus poemas fotográficos, con sus versos a modo de pinceladas escogidas de un breve momento que la mirada de Virna quiere captar. Nos quedamos con la obsesión de Virna por narrar un momento. La obsesión de Virna por convertir en poema hasta un delirio mental extraído de su trabajo como médico en hospitales psiquiátrico. Nos quedamos con un hombre que era un ángel y reclamaba sus "derechos de ángel".

Una tarde de domingo de febrero, la poesía brasileña vino a visitarnos, no solo a Madrid, sino también llegó hasta nuestro refugio escondido. Se llamaba Virna Teixeira (Fortaleza, Brasil, 1971) y ya forma parte de nuestra historia.




Playground del diablo

Por la mañana
la luz
sobre el vestido amarillo
brilla en el rostro
de ella.
La oscuridad
allí dentro.





Calles entre aldeas
muros blancos
Buganvillas
Dirección imprecisa
y habitaciones de paso.





os corpos desfocados
na linha costeira

sargaços céu com vertigem
torpor de mergulho

após o cerco de rochedos


Los cuerpos desenfocados
en la línea costera

Sargazos cielo en vértigo
después el cerco de peñascos.













#Virna Teixeira
#Javier Díaz Gil
#Tertulia Literaria Rascamán


viernes, 14 de febrero de 2020

"Dublín y tú" Cuaderno de viaje de Rocío Díaz





Hoy quería compartir con vosotros una alegría literaria. 

En ella se unían tres de mis pasiones, la creación literaria, los viajes y la fotografía. 

Me lo han premiado en Montserrat este enero. 

¿Me acompañais de paseo por esa ciudad preciosa llamada Dublín?





Dublín y tú
Cuaderno de viaje
Rocío Díaz


Sigo en Dublín, y te escribo desde nuestro café.
Sé que no has olvidado La Pausa en Blessington Street. 


Sigo también sin atreverme con el contundente desayuno irlandés, prefiero su capuchino mientras una de sus caracolas recién hechas se deshace en mi boca entre pasas y nostalgia. 





Cuando termine, bajaré Frederick Street hasta la Iglesia Presbiteriana de Abbey, cuyo interior nunca conocimos, y tomando Parnell Square llegaré al Museo de los Escritores. Sin estar a mi lado te escucharé protestar “¿Y por qué en Madrid no tenemos un Museo así? Los irlandeses sí que saben demostrar orgullo por su literatura”. 


El señor de la puerta ya me conoce, y solo me cobra la mitad mientras me entrega la audioguía en español; pronto dejaré de necesitarla. Vuelvo a ver la primera edición de Drácula de Stocker y el curioso teléfono de Samuel Beckett, pero tras una vuelta rápida salgo otra vez para sentir el viento en la cara camino de O`Connell Street.
Sin estar a mi lado, visitas conmigo este Dublín literario. 

A la altura de su estatua, siento que Joyce levanta un poco su sombrero para saludarme y yo me disculpo porque no nos da tiempo a visitar su Centro Cultural. 




Van quedando atrás el elevado Spire, y el mítico Daniel O`Connell que da nombre a esta avenida tan concurrida por personas de todos los credos y nacionalidades. 

Tenemos suerte, no llueve, pero quizás lo haga dentro de cinco minutos, aquí en Irlanda solo hay que esperar y lucirá el tiempo que prefieras, tan variable es. 



Dejamos atrás también la librería Eason con sus cuatro plantas y atravesando el puente sobre el río Liffey, nos abrigamos continuando a buen paso.

No sin antes cazar al vuelo el guiño de Molly Malone, la del pescado y pecado de la canción irlandesa. 

La  espectacular y antiquísima biblioteca del Trinity nos espera. 


Cuando salgo contigo, sin que vayas conmigo, nunca dejo de visitar esa sala de 65 metros con sus infinitas estanterías llenas de libros antiguos. Su olor a madera y papel sabe cuánto te echo de menos, mientras la camino despacio, manteniendo casi la respiración. 
No me iré del Trinity sin verme reflejada en su esfera dentro de una esfera, y por supuesto sin comer en Buttery entre los estudiantes y los turistas. 

Después pasearé despacio hasta la peatonal Grafton Street para escuchar a algún músico callejero, aunque en la calle paralela, nos rendiremos ante su fachada verdosa, y tendremos que entrar aunque solo sea un momento, a la librería más antigua de Dublín. Hace tanto viento que no conseguiré domesticar mi flequillo para la foto. Después, nos tomaremos un café, uno de esos irlandeses con nata y bayleys que nos caliente el corazón, en la Biblioteca Chester, cerca del Castillo, en una de las mesas de su luminosa entrada bajo la cristalera blanca.

Y con su sabor todavía en la boca intentaremos llegar hasta la Marsh, tu biblioteca preferida y la más antigua de Irlanda. 




Contigo, pero sin ti, volveré a sentarme frente a las tres jaulas donde los lectores que pedían libros raros, tenían que hojearlos, para evitar tentaciones de llevárselos. Sonreiré recordando aquella vez que nos disfrazamos con la peluca de bucles blancos, esa de lord del siglo XVIII, que aún cuelga del perchero. 

Y para que sea perfecto, terminaremos en Merrion Square, tirando un beso de despedida a Oscar Wilde que nos mirará de reojo, socarrón, desde lo alto de la roca donde está sentado.

Pero hay tantos lugares literarios aquí en Dublín y febrero acorta tanto los días, que no sé si será posible hacer este paseo literario cuando, tras mi último sorbo a este capuchino, me despida de nuestro café hasta dentro de un mes.



Todo está igual que la última vez que estuvimos juntos aquí. Los irlandeses siguen siendo muy amables y este lugar el café más acogedor de Dublín. La chimenea y las sillas desemparejadas, el sillón amarillo de orejas y Oscar Wilde al fondo y de pie, en blanco y negro, nos escucha.

Fue también aquí donde te dije que no volvería contigo a España, que me quedaría un tiempo. “Define tiempo” dijiste, mordiéndote el labio, como siempre hacías en los momentos críticos. “No sé, semanas, meses, no lo sé…”. Y supe que no te quedarías conmigo cuando adornando la pregunta con la sonrisa más triste del mundo, no me pediste que me quedara, solo dijiste: “¿Se acostumbrará tu flequillo a este clima?”. “Quiere intentarlo” musité yo sin poder retener una lágrima traidora. 

Desde que te fuiste, todos los meses llego a este café y desayuno contigo sin ti, sintiendo que Oscar Wilde desde su foto sabe de mi pena por este amor que se debate entre Dublín y tú. Todos los meses después paseo por esta literaria y entrañable ciudad, contigo pero sin ti, sin ti pero contigo, echándote cada vez más de menos, preguntándome cuánto más aguantará mi flequillo esta humedad que me trepa desde los pies, y se me escapa por los ojos, se me escapa, a poco que me descuido.

Un beso enorme desde Dublín