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lunes, 3 de marzo de 2014

"Nomofobia" una nueva palabra


¿Quién de los que estáis leyéndome no usais el "guasap"? ¿Quién no lo tiene ya en su nuevo móvil? ¿Quién no tiene aún un móvil? ¿Quién se encuentra raro, raro si se deja el móvil en casa?

Mucho me temo que ya no sabemos vivir sin él.

De eso va esta entrada, de ese miedo que tenemos a estar incomunicados sin el teléfono móvil. Y tanto miedo tenemos que hasta nos hemos tenido que inventar una nueva palabra que lo defina:

"Nomofobia" que por supuesto es traducción del anglicismo original nomophobia (el adverbio no, la abreviatura mo (móvil) y fobia) “no-mobile-phone-phobia”.

Un neologismo: Nomofobia.

Que habremos de sumar a aquellas de las que ya hablamos en su día: cibercondria, infoxicado...

En fin... los tiempos cambian. Y nosotros, no queda otra, cambiamos con ellos. Cómo no va a cambiar el lenguaje...



http://www.muyinteresante.es/salud/preguntas-respuestas/que-es-la-nomofobia-151392813381


http://www.fundeu.es/recomendacion/nomofobia-es-el-miedo-a-estar-sin-telefono-movil/

sábado, 21 de septiembre de 2013

Repanocha, fetén... "¡GENSANTA DEL AMOR HERMOSO!"




Hoy me apetecía hablar de la expresión "la repanocha". Expresión sonora dónde las haya... ¿Vosotros decís mucho eso de "tal cosa es ¡la repanocha!"? Es una expresión de esas de siempre pero que tengo mis dudas de si se utiliza mucho o no. He consultado el diccionario de la Rae y además me ha llamado la atención su definición, porque yo pensaba que ser la repanocha era ser en algo lo más de bueno. Peroooo, veo que no es exactamente lo que yo pensaba, porque sí quiere decir ser "extraordinario", pero no solo en sentido positivo. Mirad, aquí os copio la definición:

repanocha.


Ser algo o alguien la ~.

1. loc. verb. coloq. Ser extraordinario por bueno, malo, absurdo o fuera de lo normal.



¿Cómo no buscar entonces la palabra "panocha"?

panocha.
(Del lat. vulg. panucŭla, mazorca, y este del lat. panicŭla, dim. de panus, mazorca de hilo).
1. f. panoja.
2. f. C. Rica. empanada (masa de pan rellena).
3. f. coloq. Cuba y El Salv. vulva.
4. f. coloq. Cuba. vagina.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados


panocho, cha.
(De panocha).
1. adj. Mur. Perteneciente o relativo a la huerta de Murcia, en España.
2. m. y f. Habitante de la huerta.
3. m. Habla o lenguaje huertano.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Y no solo nos dicen que se trata de una mazorca sino que parece que para ciertos países nos lleva directamente éste término a la palabra "vulva". Qué cuidadito hay que tener al hablar ¿verdad? que no sabe uno ni lo que está diciendo, que te te crees que hablas de mazorcas y resulta que ¡eran vaginas! Como diría Forges ¡GENSANTA DEL AMOR HERMOSO!


Y ya que estamos con "la repanocha", ¿Por qué no "fetén"? ¿Quién dice ahora que algo es "fetén"? No muchos ¿no? ¿Vosotros que creéis?

fetén.


1. adj. Bueno, estupendo, excelente. Conocí a una chica fetén.
2. adj. coloq. Sincero, auténtico, verdadero, evidente.
3. f. coloq. La verdad. LA fetén.
4. adv. m. coloq. Muy bien. Todo funciona fetén.

En cuánto al origen de la palabra fetén he estado rebuscando por internet y no hay unanimidad. Unos dicen que podría venir del árabe, de "fatana"(encantador) que evolucionó a "fetén" y ésta conservó sólo el segundo significado. Otros que podría venir del fránces. Hay quién opina que podría ser que hubiera venido del hebreo, que cómo se escribe de derecha a izquierda, se leería TENFE. Vamos que si tienes fe pues todo saldrá mejor. 

También parece que muchos opinan que podría venir del caló, de“Feter” (que significa “mejor”) y El DRAE no trae explicaciones respecto del origen. 

En el libro "Las palabras moribundas" de Pilar G. Moutón y Alex Grijelmo dicen que la primera vez que se registró en la Academia este término fue en la comedia de Jardiel Poncela "Usted tiene ojos de mujer fatal". Aunque María Moliner ya lo incluyó en su diccionario en los años sesenta, la Rae no lo hace hasta 1984. Y también nos dicen que se escuchaba mucho en tiempos de la guerra civil, pero ahora...

La verdad es que yo también creo que ahora no es muy corriente. ¿No creéis? Y ya veis... tampoco está nada claro su origen. Habrá que seguir investigando.

¿Y "guay"? Guay es más reciente ¿verdad? ¿De dónde vendrá? ¿Alguien lo sabe?




http://palabrasenextincion.blogspot.com.es/2010/12/feten.html
http://www.losfilologos.com/phpBB3/viewtopic.php?f=16&t=455

"Las palabras moribundas" de Pilar García Moutón y Alex Grijelmo

lunes, 30 de julio de 2012

En un periquete - Origen de la expresión




 En el libro que estoy leyendo ha aparecido la expresión "En un periquete".

Me hizo gracia, porque hacía tiempo que no la escuchaba, la verdad, y me quedé con ella rondando por la cabeza.

¿Y de dónde vendrá?

Bueno la inmediata fue buscarla en el diccionario de la Real Academia:

Periquete.

1. m. coloq. Brevísimo espacio de tiempo. Volverá en un periquete.

 
Y luego ya, muy afanosa yo, me puse a buscar el origen de Periquete, palabra que solo encontramos en esta expresión.
 
Peeeero ahí comenzaron los problemas...
 
No hay una única versión. ¿Y cual es la buena?
 
Bueno mientras alguien no me diga cual es la buena y cual no, os voy a comentar las distintas versiones que he encontrado.
 
1.- Corominas en su “Diccionario Etimológico” la da como derivado de “perico”, originariamente diminutivo de “Pero”‘ (Pedro) y a partir de ahí ‘especie de papagayo’ y, por otra vía, ‘antiguo tocado de pelo postizo.
 
Por este lado entonces llegaríamos a que Perico, es un diminutivo de Pero, forma antigua de Pedro y de donde viene el apellido Pérez. Hoy en día Perico se utiliza como forma hipocorística de Pedro, es decir como un nombre recortado o modificado buscando una acepción cariñosa, como Francis por Francisco o Toño por Antonio.

También recordamos que Pero como Pedro y Perico se han empleado como nombres progenéricos para referirse a un hombre cualquiera. Así, se dice lo de Pero Grullo, lo de como Pedro por su casa o lo de Perico de los Palotes, sin que ninguno de estos nombres se refieran a sujetos concretos sino imaginarios.

Si un loro imita en el habla al hombre, imitará al imaginario Perico, de ahí que a ciertos loros se los llame pericos o periquitos, que debería entenderse como hombrecillos. Y la cadena de acepciones se alarga no por el Perico hombre sino por los pericos y periquitos aves, de manera que al tupé que se ponía en la parte superior delantera de la cabeza, al estilo Travolta o Chiquilicuatre, se le llamaba periquillo, por su semejanza con la cabeza de ciertos loros.

Pero hay otros posibles orígenes de la expresión.
 
2. La hipótesis del profesor gallego José Luis Pensado Tomé, que en 1998 publicó en el “Boletín de la Real Academia Española” (tomo 78, cuaderno 273) unas “Notas etimológicas” (pp. 121-130), la segunda de las cuales se titula “En un periquete” y aventura que la palabra en cuestión se formó a mediados del s. XIX por metátesis de “repiquete”, voz que el Diccionario define como “repique vivo y rápido de campanas parecido al redoble del tambor”. Lógicamente, el repiquete (que, según el Diccionario de Autoridades se producía golpeando la campana con un instrumento de hierro distinto del badajo) debía de ser de breve duración (pensemos en el repiqueteo de la campanilla en la misa católica), y por ahí se formaría la expresión. Lamentablemente, el artículo del Prof. Pensado no está disponible en línea.
 
 
Y más orígenes... que proceden de su etimología, también con varias versiones:
 
3. Etimología de «peri-quete». Viene del griego clásico peri, que significa 'alrededor de', 'en torno a', etc. y kete, que viene de keteo o keteomai, en voz pasiva; en ambos casos significa 'buscar bajo los velos lo que nadie ve'.

De donde se sigue que pasa en un periquete lo que sucede en un entorno temporal tan velado que por su brevedad resulta inapreciable.

4. Y tenemos otra versión etimológica:Vendría del prefijo Peri (entorno alrededor) y de la raíz Keté o Cuete (embriaguez). Vendría a significar algo así como "andar ebrio alrededor de algo".

 
¿Alguien tiene otra versión del origen de esta expresión?
 
¡Pues venga que nos lo diga en un periquete!
 
 
Fuentes:

http://www.latarea.com.mx/articu/articu11/aceves11.htm

http://cvc.cervantes.es/foros/leer_asunto1.asp?vCodigo=38047

http://www.sinideas.net/showthread.php?637-Diccionario-Panhisp%E1inico-de-Dudas/page5

http://jamillan.com/lengua/2011/04/29/%C2%BFcuantos-telediarios/

viernes, 30 de diciembre de 2011

De la palabra "Cotillón"...




Llega la Nochevieja y con ella vienen bailando (y nunca mejor dicho, ahora veréis por qué) algunas palabras como por ejemplo "Cotillón". ¿Nunca os habéis preguntado de dónde viene? Porque yo sí, ya sabéis de esta querencia mía a las palabras...

Pues la palabra "cotillón" procede del francés, y suele designarse para nombrar a los objetos (pitos, serpentinas, papelillo, sombreritos, matasuegras, narices con anteojos, antifaces) que nos regalan para animar la fiesta de Nochevieja... Pero en realidad el verdadero significado de la palabra viene de una prenda y después de un baile en compás de vals. Pero vamos por partes.

Tal y cómo vemos en la definición que encontramos en el diccionario de la Real Academia española:


cotillón.
(Del fr. cotillon, aum. de cotte).

1. m. Fiesta y baile que se celebra en un día señalado como el de fin de año o Reyes.

2. m. Danza con figuras, y generalmente en compás de vals, que solía ejecutarse al fin de los bailes de sociedad.

3. m. Baile de sociedad en que al final se ejecutaba tal danza.


Efectivamente "Cotillón" es un aumentativo de "cotte" que significa cota, jubón... Cotillón es la palabra que significa: enaguas, refajo... Entró en el idioma castellano en el siglo XIX y parece ser que también designaba  un tipo de baile que se hacía con esas prendas. Un baile con figuras en compás de vals que se celebraba al final de las fiestas de sociedad. Poco a poco, como el idioma está vivo, su significado de baile que celebraba al final se trasladó a toda la fiesta en sí y desde luego también a los objetos que solían regalar en esas fiestas para animar aún más a los invitados.

Últimamente se ha relegado este término casi solo a las fiestas de fin de año.

De ahí que muchas veces cuando decimos "cotillón" solo pensemos en las serpentinas, los matasuegras, los sombreritos... pero la palabra ya tiene mucha historia detrás, ya ha recorrido mucho camino hasta que ha llegado a nosotros.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

De nombres de tiendas, bares... locales comerciales varios

"No me toques las palmas que me conozco"

Esta foto es que no pude por menos que hacerla,
porque me pareció el nombre de lo más gracioso ¿verdad?
Pues es de Valencia, de un bar de tapas...


Ya sabéis esta fijación que tengo con las palabras, las frases, los letreros, y por extensión con los nombres de las tiendas y demás locales comerciales que voy encontrando en mi camino. Con la etiqueta de "Los nombres de las tiendas" tenéis en este blog más entradas que se refieren a ésto.

Pues nada, aquí os dejo con otro montoncito que me he llevado prestadas de aquí o allá...


"Arropa que hay poca"



"Arropa que hay poca"es una tienda de ropa (valga la redundacia...) que está en Madrid, en plena calle Arenal. Me hizo gracia el juego de palabras...




"Despacho de... V. Zamorano"

Esta tienda "Despacho de... V. Zamorano" es una ¿antigua? lechería que hay
por el barrio de Malasaña en Madrid. 
La verdad es que era domingo y no sé si funciona todavía... Me gustó mucho encontrarla porque me devolvió ese sabor a las cosas de antes:
"Establos propios", "Se sirve a domicilio desde un litro en adelante..."


 "El dragón lector".

¡Una de mis librerías! Qué chulo el nombre ¿verdad?
Es una librería infantil que está en Madrid, por Chamberí.





"Fatal de lo mío"
Esta tienda "Fatal de lo mío", claro también me hizo muchísima gracia el nombre, así que tuve que hacerle la foto... Está en Malasaña.



Bueno, y por esta vez ya vale...

Espero que os hayan gustado.

viernes, 18 de marzo de 2011

De las palabras derrota, deriva, derroteros... Palabras que llegaron por mar



Había una vez unas palabras que llegaron hasta nosotros por vía marítima... Cómo llegó el Barrabás de "La Casa de los Espíritus". ¿No os acordais de cómo comenzaba ese libro? "Barrabás llegó a la familia por via maritima, anoto la niña Clara con su delicada caligrafía. Ya entonces tenía el hábito de escribir las cosas importantes y más tarde, cuando se quedó muda..."

Uno de los libros que más me han gustado en mi vida.

Pero me estoy yendo por otros derroteros, porque en realidad no os quiero hablar de Isabel Allende, ni de La Casa de los Espíritus, ni tan siquiera de Barrabás, sino de que llegó "por vía marítima". O más concretamente os quería hablar de esas palabras que nos llegan así, desde el mar...

Porque hace poco tiempo aprendí otra acepción de la palabra “derrota”.

En el diccionario de la Real Academia de la Lengua encontramos efectivamente que existe por una parte el significado de derrota, procedente del francés, como “acción y efecto de derrotar o ser derrotado” o “Vencimiento de las tropas…”. Que es el significado que yo conocía.

Pero en una primera acepción en ese mismo diccionario encontramos derrota con un origen diferente, un origen procedente de la navegación y que tiene el sentido de “rumbo”:


derrota 1.

(De derromper).

1. f. Camino, vereda o senda de tierra.

2. f. Alzamiento del coto, permiso que se da para que entren los ganados a pastar en las heredades después de cogidos los frutos.

3. f. Mar. Rumbo o dirección que llevan en su navegación las embarcaciones.


Tal es así que consultamos un diccionario náutico ( http://www.diccionario-nautico.com.ar/g_d.php ) y tenemos:


derrota:

Trayectoria seguida por una embarcación.


¿Y qué pasa cuando una embarcación no sigue esa trayectoria, no sigue esa “derrota”?
¡Claro!
Que va a la deriva...



deriva:

Desviación de la derrota de una embarcación por efecto de la corriente.

De ahí las frases que escuchamos tantas veces:
 “Ir a la deriva” o también en esta misma línea “Irse por otros derroteros…”



¿Porque qué son los derroteros?



derrotero:

Libro que explica todos los datos de interés para el navegante, peligros ocultos, corrientes, vientos predominantes y descripción detallada de la costa.


Igualmente así nos lo indican en el diccionario de la Real Academia:


derrotero.

(De derrota1, camino, rumbo).

1. m. Camino, rumbo, medio tomado para llegar al fin propuesto.

2. m. Conjunto de datos que indican el camino para llegar a un lugar determinado.

3. m. Mar. Línea señalada en la carta de marear para el gobierno de los pilotos en los viajes.


4. m. Mar. Dirección que se da por escrito para un viaje de mar.

5. m. Mar. Libro que contiene estos caminos o derrotas.

6. m. Mar. derrota (‖ rumbo).


Son muy curiosas las palabras ¿verdad? Muchas veces las utilizamos y no tenemos ni idea de dónde vienen... Y resulta que tienen toda una "historia" detrás... Una historia que como Barrabás, el perro de La Casa de los Espíritus, comienza por vía marítima.

jueves, 17 de febrero de 2011

Galimatías en el lenguaje. Escher en la imagen.



En cierto lugar que callo
para que de él no te rías
tuvo pleito un tal Matías
sobre propiedad de un gallo.

Si yo os recitara estos versos... ¿De qué creéis que os querría hablar?

Bueeeeeno, os sigo recitando...

Tanto el pleito dio que hablar
y tanto tiempo duró
que cuando a su fin llegó
nadie apuntó lo ocurrido:

Si aquel gallo discutido,
causa de litigio fiero,
estaba en el gallinero,
o si estaba ya comido.

¿Ya lo sabéis? ¿Ya sí, verdad? Pues ya solo queda contaros el final:

Y creciendo las porfías
que dieron lugar al fallo
pasando y pasando días,
de Matías y del gallo,
se formo galimatías.

José Ma. Iribarren.- El porqué de los dichos



Efectivamente: De la palabra galimatías.

¿Es chula eh? Bien sonora que es la palabrita.

¿Y qué significa?

Pues según el diccionario de la Real Academia de la Lengua en su vigésima segunda edición, Galimatías vendría del frances y a su vez éste del griego:

(Del fr. galimatias, discurso o escrito embrollado, y este del gr. κατὰ Ματθαῖον, según Mateo, por la manera en que este evangelista describe la genealogía que figura al comienzo de su Evangelio).

1. m. coloq. Lenguaje oscuro por la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas.
2. m. coloq. Confusión, desorden, lío.
 
Supongo que el significado no se le escapa a nadie: lío, desorden... Pero la verdad es que los problemas vienen cuando queremos saber su origen.
 
Como veis la RAE, que introdujo esta palabra por primera vez en 1843 en el diccionario, se ha inclinado por un origen francés y a su vez éste dice que procedería del griego "Kata Mathías" que significa "Según Mateo" y se referiría a la forma liosa en que el evangelista describe la genealogía de Cristo.
 
Y luego pues están las etimologías más populares que le suponen otro origen, como por ejemplo las que señalan en la página "Etimologías de Chile":
 
"Se cuenta que en un pleito sobre la propiedad de un gallo, el defensor de una de las partes, un tal Matías, en la época en que los juicios se sustanciaban en latín, en el apuro, dijo GalliMathias, que quiere decir "El Matías del Gallo" en lugar de Mathias Galli, que significa en latín "El Gallo de Mathias". La expresión gallimathias, que se supone habría hecho reír a los circunstantes, habría pasado a tener el significado de hoy"
 
Quizás esta explicación tenga a su vez su origen en los versos que os señalaba al principio de esta entrada y que señala Iribarren en su libro "El porqué de los dichos".
 
En fin. Que no está nada claro el origen de la expresión. Pero a mí me gusta mucho.
 
Como Escher. La dos imágenes de esta entrada son suyas. Puro galimatías.
 
 

viernes, 22 de octubre de 2010

Irse a la "Conchinchina..." ¿O Cochinchina?




Toda la vida yo he oído la expresión "Irse a la Conchinchina". Con "n" en la primera sílaba. ¿Y vosotros? Y siempre con el significado de algo muy, muy lejano. ¿Pero existe la Conchinchina?

Desde luego si vamos al diccionario de la Real Academia Española no viene. Ni Conchinchina ni Cochinchina.

Pero parece que sí existe. Aunque sin la "n". Existe la Cochinchina.

Aquí os dejo con dos artículos que hablan de ello. Uno en la página de internet Muy Interesante y otro en la Fundeu (Fundación del Español Urgente de la Agencia EFE). Y que coinciden. La explicación de la Fundeu es muy curiosa y explicativa. Ya vereis. Debajo os copio el vínculo por si queréis leerlo allí, pues en el segundo caso el artículo continúa.

¿Existe la Conchinchina?

La Conchinchina era el lugar, nunca supimos si real o imaginario, al que nuestras madres se referían cuando querían hablar de algo que estaba realmente lejos: “He tenido que ir hasta la Conchinchina”.

Pues bien, existe una región al sur del actual Vietnam que se llama así; el nombre procede del francés Cochinchine, sin ene en la primera sílaba. El exotismo de la palabra, unido a la lejanía del país, acabó por identificarla como sinónimo de lugar remoto.

01 Eso está en la Cochinchina


(Dícese de un lugar para reflejar que es muy lejano y desconocido)
Uno se puede ir de viaje lejos. Luego puede irse de viaje más lejos aún. Pero solo cuando se ha ido a la Cochinchina el interlocutor entenderá que está realmente en un sitio tan raro y lejano como para no seguir preguntando más. El término hizo fortuna a partir de 1887, cuando Francia se anexionó el sur de Vietnam, una aventura militar en la que —pocos lo recuerdan— España aportó tropas durante al menos cinco años. Los franceses llamaron a aquella región, ocupada por el delta del río Mekong, la Cochinchine (sin que nadie sepa en qué momento la tradicional dificultad de los españoles para los idiomas le añadiera una n de más: está muy extendido llamarla Conchinchina).

Hoy la Cochinchina ya no está tan lejos; de hecho, Vietnam se ha convertido en uno de los destinos más solicitados del sureste asiático y el turismo representa ya el 13,1 % del PIB nacional. Buena parte de ese turismo pasa por el delta del Mekong, la antigua Cochinchine francesa, la mayor y más rica llanura aluvial del sureste asiático. Unos 40.000 kilómetros cuadrados (la superficie de Holanda) de fértiles tierras en las que el Mekong transforma todo en vida.

En sus riberas, si es que puede hablarse de tierra firme en un territorio casi acuático, donde la vida de sus habitantes discurre desde su nacimiento hasta su muerte sobre un palmo de agua, y los límites entre lo húmedo y lo seco son tan difusos como los contornos del gran río, hombres y mujeres se agachan y levantan de forma rítmica, casi coreográfica, sobre los arrozales, tocados siempre con el liviano peso de sus non la, los gorros cónicos tradicionales vietnamitas. Por todos lados se ven canales e islotes cubiertos de una vegetación apabullante. Un escenario similar al que rodeaba la escuela de señoritas de Marie Legrand, la madre de Marguerite Duras, en Sa Dec, y que la escritora francesa utilizó como envoltorio de algunas de sus mejores obras, entre ellas El amante.

 
 
Si os parece, y como dice una de mis amigas, otro día hablamos del "quinto pino", que debe estar también bien, pero bien lejos...

lunes, 27 de septiembre de 2010

"No hay tu tía" o "No hay tutía"



 Supongo que todos a estas alturas alguna vez habreis oído la expresión "No hay tu tía" con el significado de no hay remedio o no hay solución. ¿No os habéis preguntado nunca de donde podría venir?

Yo sí, por eso he investigado un poco y he encontrado  varios lugares donde se explica, entre ellos he escogido un artículo de Ramón Solsona publicado en La Vanguardia en agosto de este año:


PALABRAS VIAJERAS: NO HAY TUTÍA

24/08/2010
Tutía, escrito todo junto. No se refiere a ninguna tía ni a ningún otro pariente. Bien mirado, eso de la tía es extraño, porque jamás decimos 'no hay tu suegra', 'no hay tu cuñada' o 'no hay tu primo'.

Pero ¿qué diablos es la tutía? Si lo buscan en los diccionarios, lo más probable es que les diga que se trata de un óxido de cinc, lo cual no explica satisfactoriamente la expresión. Pero si tenemos en cuenta que la tutía o atutía se utilizaba para fabricar colirios y ungüentos que llegaron a ser casi una panacea para curarlo todo, entendemos que se diga «no hay tutía» cuando algo no tiene remedio o cuando alguien se ve en un atolladero.

 Ya veis resulta que viene de un ungüento, un colirio o un medicamento, la tutía o tuthía, lo he encontrado escrito de ambas formas y parece ser que era de origen arabe attuttiya.

Por otra parte en el blog de Lengua Española de Alberto Bustos, se explica como se ha llegado de la expresión "No hay tutía" a la de "No hay tu tía". Ha sido como ocurre otras veces, el hablante transforma la expresión en palabras que conoce, apoyándose en ellas cambia la expresión originaria hasta convertirla en otra que para él tiene más significado. Hace una falsa separación. Él conoce las palabras "tu" y "tía", mucho más que "tutía" de ahí el cambio. Pero os dejo con el vínculo de dicho blog donde lo explica.


http://blog.lengua-e.com/2007/no-hay-tu-tia-etimologia-popular/

sábado, 11 de septiembre de 2010

De "trapalladas" y "chafarderos"...



Me llamo Rocío y tengo debilidad por las palabras. 

Los que de vez en cuando os dejáis caer por aquí, lo cual no sabéis como agradezco, ya me habréis descubierto esta pasión que tengo y que he dejado traslucir en entradas como las que en su día hice a "letraherido", "gaznápiro" o "albricias"... palabras que me gustan mucho.

Hoy quería hacer un hueco señalado a dos palabras de otras lenguas: a "trapalladas" y a "chafardero". Tan  sonoras las dos, y tan corrientes en el habla gallega y catalana, respectivamente.

Una vez confesada mi debilidad por las palabras, tengo que confesar también  mi especial debilidad por estas dos lenguas. Mi infancia la pasé creciendo entre ellas. Primero y más lejana en el tiempo escuchando hablar gallego, o en atención a nosotros, un castellano con música gallega. Y después, cuando yo ya tenía cinco o seis años y en adelante, por tanto lo recuerdo mucho más, escuchando el catalán a mi alrededor,  y también un castellano envuelto en notas musicales catalanas. No lo puedo evitar, crecí  en ese maremagnun , y muchas de esas palabras se han quedado con unas pinzas invisibles unidas para siempre a mí. y a algunos momentos de mi vida.  Es una riqueza cultural. Supe de ella muy pronto y no puedo por menos que valorarla mucho.

Pero bueno que no me quiero enrollar. Aquí os dejo con la definición de ambas.

Trapalladas (de origen gallego): f. 1. Cousa mal feita, sen coidado nin arte: "Vaia trapallada que fixeches". 2. Conxunto de cousas sen valor. "¡Canta trapallada hai neste cuarto!"

O lo que es lo mismo: Trapalladas: Cosa mal hecha, sin cuidado ni arte. Conjunto de cosas sin valor.



Chafardero (origen catalán): Definició: Persona xafardera i tafanera de més. Que sempre está pendent de totes les enraonies.

O lo que es lo mismo: Persona chismosa y cotilla de más. Que siempre está pendiente de todas las habladurías.



Las definiciones en su propia lengua, por supuesto, las he copiado de internet, si tienen algún error, por favor no dejéis de decírmelo...

jueves, 27 de mayo de 2010

La palabra "Sólito" que no "Insólito"




Hoy he tropezado con la palabra “sólito”.

Podría parecer a simple vista que la palabra significaría algo así como andar solo por la vida, pero dicho de forma muy cariñosa con ese diminutivo en "ito" y coronándolo de un acento a modo de guinda, para acabar de redondearla más… Podría parecer, sí, pero me temo que no, que no significa eso.

sólito, ta.(Del lat. solĭtus, part. pas. de solēre, soler, acostumbrar).

adj. Acostumbrado; que se suele hacer ordinariamente.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Ej. Cada tarde se tomaba su “sólito” café…


Efectivamente “sólito” viene del verbo soler. Y es el antónimo de “insólito” que, en cambio, estamos hartos de utilizar y escuchar.

Pero ya veis, aunque no estemos demasiado acostumbrados, resulta que la palabra "sólito" existe. El lenguaje que es así de curioso.

martes, 13 de abril de 2010

"Letraherido", "lettreferit" qué palabra tan bonita



Ya he contado más veces que yo tengo la suerte de participar en un grupo literario llamado "Rascaman". Los habitantes de ese virtual, raro y extraordinario país nos comunicamos por una lista de correo mediante correos electrónicos con los que acariciamos y manoseamos, depende del día, el lenguaje y las palabras.

Pues bien, desde "Rascamán" y de la mano de uno de mis compañeros más leídos y especiales que tengo me ha llegado una palabra preciosa: "Letraherido".

Y como suele ocurrir con las cosas que él nos cuenta, la palabra llegó en el envoltorio de regalo que suelen ser sus palabras: "...hay pocos milagros como el de abrir esta página y ver que siempre hay un letraherido (término con el que Gil de Biedma denominaba a los enfermos de la escritura y la palabra) que devuelve una opinión, parecer, comentario o punto de vista... Por cierto, no busquéis en el diccionario la palabra letraherido, ya lo hice yo, no existe; lo cual confiere un punto de irrealidad a nuestra condición de enfermos que resulta altamente emocionante" D.L.

Dejar una palabra como "letraherido" en mis manos, es como dejarme una bomba de relojería. Así que nada más leerla, nada más saborearla he ido deprisa a buscar su significado. Y efectivamente como dice mi amigo no está en el diccionario de la Real Academia de la Lengua. Sin embargo, sí que está en otros diccionarios. Y buscando y buscando he dado con un artículo de Enrique Badosa, donde precisamente habla de esta palabra a raíz del día del libro. Aquí os dejo el artículo en cuestión.



DIA DEL LIBRO; LIBRO DE UN DÍA…

ENRIQUE BADOSA

Una vez más, «Laus Deo», celebraremos un Sant Jordi -¡que siempre nos proteja!- de rosas y libros

19-4-2006 03:18:34

ENRIQUE BADOSA


Una vez más, «Laus Deo», celebraremos un Sant Jordi -¡que siempre nos proteja!- de rosas y libros. Festividad que a un tiempo gozan el letraherido y aquel que no muy a menudo se dispone a leer una novela a veces, más raramente un poemario. El libro y la rosa como ritual, para el obsequio a otro, a otra, a sí mismo. Y ahora que he escrito esto de «letraherido», recuerdo que el diccionario de la Real Academia todavía no lo acepta. ¿Tal vez en la próxima edición? Debiera. A pesar de ser galicismo, se halla ya muy introducido lo mismo al hablar que al escribir. Sin embargo, el diccionario catalán sí lo acepta. El francés «lettreferit», en versión catalana, aparece ya en «Diccionari Català-Castellà», de los de «Enciclopedia Catalana», con el muy vago significado de «literato».

No siempre, ni mucho menos, el «lettreferit» es literato, alguien que escribe. El término -neologismo también en francés- lo acuñó nada menos que Montaigne, allá en el siglo XVI. Aparece en su ensayo «Du Pedantisme». Texto en el que critica, satiriza y da nombre de «lettreferits» a aquellos «a los cuales las letras han dado un martillazo...» Aquellos que sufren el digamos vicio de leer, y que leen todo cuanto cae en sus manos, lo entiendan o no. Ignoro cuándo este término ingresó en España, vía Cataluña sin duda. Aquí se empezó a emplear mucho en los años 50 de la pasada centuria, y de Cataluña pasó al resto de España: primero en sentido peyorativo, pero el intelectual y el escritor catalán poco a poco lo fueron aceptando en el más vasto sentido de «hombre de letras», escritor o simple lector, pero de los entendidos.

Con este último sentido pasó al castellano, y en ambas lenguas, lo mismo en castellano que en catalán se usa con una cierta sonrisa, aunque no con poca seriedad. Es palabra vigente, y me ha faltado tiempo para ver si el diccionario del español actual de Seco lo registra: lo registra. En el «Panhispánico de dudas» no se halla. Lo más sorprendente: no viene en diccionarios franceses etimológicos, ni en el famoso y general, moderno, de «Larousse». ¿Será que el término sigue más vivo en catalán y en castellano que en francés? Sea como sea, puede que no resulte del todo erróneo evocarlo precisamente durante el Día del Libro, y predicarlo tanto del que yo llamo «letradicto» -sin ironía o sátira algunas- como de quien, a favor de otro o de sí mismo, durante esta jornada adquiere un texto con la sanísima intención de leerlo. ¿Y qué libro adquiere? Si se trata de un buen lector, de un letraherido, tendrá pocos o ningún problema al escoger. No será víctima, qué va, de tanto «besele» que si lo es por la cantidad de ejemplares vendidos, pocas veces lo será por su contenido, el de un «libro del día» por mor de causas no siempre válidamente literarias. O sea, «un libro de un día».

El tal libro suele durar lo que la moda que lo magnifica. A menudo causa desilusiones y frecuentemente acaba en la más actual de las bibliotecas: no ya la del librero de viejo, sino la del contenedor de la esquina. Durante el 23 de Abril, cuántos libros de un día se compran, se regalan, pero después de todo no está mal. Un libro mediocre también puede suscitar el deseo de mejores lecturas, quizá conduzca a esta suerte de réplica a Montaigne que hizo otro francés en el siglo XX, Valéry-Larbaud, cuando dijo aquello -que me gusta repetir- de «este vicio impune, la lectura». Hoy como nunca, por fin y finalmente la publicidad apoya al libro, a su autor, a su editor, a su vendedor. Y esto es bueno, por más que no sea bueno todo lo publicitario.

Hay que crear más y más letraheridos, hay que propiciar ese «vicio impune». Y tampoco está nada mal que con el libro ofrezcamos una rosa a quien los sabrá apreciar, o quizás sólo a uno mismo.



 
Enrique Badosa nace en Barcelona, el 21 de marzo de 1927. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad barcelonesa. Diplomado en Periodismo. Durante años, ejerce el periodismo socio-cultural en el diario El Noticiero Universal, de Barcelona, así como la crítica literaria en este mismo rotativo y en diversas revistas de ámbito nacional. También durante años, director del Departamento de Lengua Española de la Editorial Plaza y Janés, de Barcelona. Viajes por diversos países.
 
Es poeta, traductor de poesía, ensayista y crítico literario, habiendo tutelado durante veinte años dos de las colecciones de poesía que mantuvieron, en años difíciles, un elevadísimo rigor literario tanto en los poemarios como en las versiones de los poetas traducidos: las "Selecciones de Poesía Española" y las "Selecciones de Poesía Universal" de Plaza Janés.

Como creador, Badosa aporta una voz inconfundible al más selecto grupo de poetas de la llamada generación del 50, y lo hace además en numerosos registros: el lírico, el satírico-epigramático, el de la poesía viajera y el de la traducción de textos clave de la literatura en lenguas latina y catalana.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Curioso origen de algunas palabras, origen en un nombre propio


Del libro “La Enciclopedia de los nombres propios” de Josep M. Albaigés (Barcelona Planeta 1995), os dejo con algunas palabras que proceden de nombres propios pero han evolucionado de tal forma que han terminado siendo sustantivos.



Magdalena:


«Bollo pequeño, hecho y presentado en molde de papel rizado, con los mismos ingredientes que el bizcocho en distintas proporciones»; según el DRAE esta denominación parece que alude a Madeleine Paumier, cocinera francesa a la que se atribuye la invención de ese dulce.

Josep M. Albaigès cree, sin embargo, que quizás su nombre procede de que se emplea para mojar, con lo que gotea, recordando los lloros de la santa arrepentida María Magdalena.



Masoquista:


La palabra alude al novelista austriaco Leopold von Sacher-Masoch (1835-1895) —“Masoch”ismo—, de quien se afirma que gozaba haciéndose azotar por una mujer, y que utilizó como protagonistas de varias de sus novelas a personajes que gozaban con la propia humillación y sufrimiento.

El DRAE define masoquismo como: «Perversión sexual de quien goza con verse humillado o maltratado por otra persona. Cualquier otra complacencia en sentirse maltratado o humillado». Y masoquista: «Perteneciente o relativo al masoquismo. Que tiene tendencia al masoquismo o lo practica».



Charlatán:
El Diccionario académico define esta palabra como: «Que habla mucho y sin sustancia», «Persona que se dedica a la venta ambulante y anuncia a voces su mercancía»… El vocablo procede del italiano ciarlatano y, al parecer, alude a Latán, un famoso sacamuelas y curandero, a cuyo paso por París gritaba la gente «¡Voilá, le char de Latan!».