jueves, 27 de diciembre de 2018

Las felicitaciones de Navidad



Nada más entrar en el portal supe que algo había cambiado.

Sin embargo por más que miré a mi alrededor no encontraba nada fuera de lugar, la planta de plástico estaba en su sitio y la alfombra desgastada seguía resignada su suerte ahora bajo mis pies.

Es verdad que el suelo estaba moderadamente limpio, supuse que había venido la señora de la limpieza, por fin.
Pero no, no era eso lo que notaba.
¿Quizá una atmósfera de calidez? ¿Más luminosidad? Pero si ultimamente la niebla se había quedado a vivir en nuestra ciudad, no tenía mucho sentido. ¿Qué era lo que yo notaba?

Seguí mirando a mi alrededor y, sin querer, mi mirada se detuvo en los buzones. Seguían uniformados e impasibles como siempre.

¿Cómo siempre?


¿No estaba mi buzón más brillante que los demás? Me acerqué más a él. ¿No tenía su abertura más alargada por las comisuras? Miré a los demás y después a él varias veces. ¿Cómo podía ser? Volví a mirarlos de nuevo, primero a todos, luego al mío. No había duda, era distinto. Era como... ¿Si sonriera?


Me apresuré a sacar la llave, abrí mi buzón corriendo, y entre las cartas habituales de facturas y publicidad encontré el tesoro.


Un tesoro de colores brillantes y letra manuscrita. Un tesoro plano pero profundo. Un raro ejemplar a punto de extinguirse.


Y lo tenía yo.


¿¡Cómo no iba a sonreír mi buzón?!




#Felicitaciones de Navidad
#Christmas
#Navidad
#Amistad


domingo, 23 de diciembre de 2018

"Magia" relato navideño de Rocío Díaz Gómez



Quería dejaros con uno de mis relatos navideños. 

Obtuvo el primer premio el año pasado, en diciembre de 2017, en Navalmoral de la Mata, en su certamen de Cuentos de Navidad organizado por Radio Navalmoral-Cadena Cope.

Es un relato mágico, como la Navidad. Porque todo está en nuestra mirada.

Feliz Navidad amigos del blog

Magia
Traemos las bolsas llenitas de huellas. Señor Pérez ya estamos en casa. ¿Dónde se habrá metido? Ah, está aquí. Mire lo que traemos: ¡Huellas! Montones y montones de huellas. Fuimos a la playa y mire, de todos los tamaños y maneras, por si acaso. Asómese Señor Pérez, asómese... ¡Vaya...! qué pena, se descolocaron. Con lo que costó cogerlas y el cuidado que pusimos al guardarlas. Bueno, lo importante es que están ahí. Ahora hay que hacerlas sitio, a ver dónde, hay siempre tantas cosas que traer... ¡Vaya por Dios! Ya están llamando a la puerta. Todos los días igual. Qué vecindad. ¿No pueden estar en sus cosas sin ocuparse de la vida de los demás? “QUE NO ES ARENA, QUE SON HUELLAS...” No saben ni lo que ven. ¿Qué puedes esperar de la gente que no sabe ni mirar? Arena dicen... ¡Pues anda que no se ve que son huellas!  
Aquí mismo se quedan, encima de estos sacos de frases. A ver cómo andamos de género. Un buen paquete de “Aunque solo sea un pellizquito…”, otro aún más grande de “Para tapar agujeros…”,  otro casi del mismo tamaño de “A ver si me quita de trabajar…” y otro bien llenito de: “Por lo menos quitarse la hipoteca…”. Señor Pérez ya lo ve, tenemos variedad y bastantes de la primera tanda. A ver en el otro saco. Un montón enorme de “Hoy es el día de la salud” y otro un poco más pequeño pero también considerable de “No hay mejor lotería que el trabajo y la economía”. Hay menos variedad es cierto, pero suficientes de cada una. Ay Señor Pérez que jaleo con tanto preparativo, pero es que no podemos descuidarnos que se nos echa el día encima… Ah sí, tiene usted razón, qué cabeza, revisemos el saco de los números: Del 13 y del 69 tenemos de sobra. Y a ver… Sí el 7 también. Aquí hay un grupo de impares y otro de primos, unos cuántos números feos, otros cuántos de los bajitos, y sí al fondo hay ciertas fechas concretas de este año. Genial. No le pueden faltar a nadie ni nuestras frases ni nuestros números. Un momento ¡¿Los sonidos!? Señor Pérez ¿Dónde teníamos los sonidos guardados? Aquí no, aquí tampoco… ¿Dónde los habremos puesto? No se quede mirando ¡y busque! Pero qué animal es usted, menuda ayuda, déjese de tanta carrera, que tirará algo y eche una pata... Ah ¡aquí están! Como no ocupan nada se habían colado aquí detrás. A ver: El inconfundible del bombo y el soniquete de los niños de San Ildefonso. ¿Cuántos hay? Muy bien, suficientes. Y a ver los demás: El de descorchar una botella, el de cristal del brindis, los petardos, señor Pérez qué odioso es éste, pero tiene usted razón tampoco nos puede faltar, por supuesto “campanas”, algún soniquete de villancicos y el más importante ¡el de los caramelos chocando contra el suelo!, sí también ¡aquí está! Qué requetebién. Un abrazo señor Pérez vamos a celebrarlo. Ay no, no, pare, pare animal, que nos hará caer, pare, ¡pare! Le dije un abrazo, solo un abrazo, y no que se meta entre la ropa, me hace cosquillas, es usted imposible, venga salga, salga, salgaaaaa que nos caemos, nos caeeeeemooos… 
 ¡Usted perdone Doña Olvido! No queríamos incordiarla… Qué genio, si apenas hemos rozado su tela. Está usted siempre tan ocupada, a ocho manos venga a tejer y a tejer ¡cómo no incordiarla en algún momento! Pues claro que lo comprendemos, hay ocasiones en que es usted tan necesaria... Respetándonos todos, cada uno con su tarea, se puede vivir en paz. Si muchos de esos de allá afuera que aporrean la puerta siguieran nuestro ejemplo, cuánto ganaríamos todos. Nada mujer siga con su tarea que nosotros seguiremos con la nuestra.
¡Vaya se me cayó...! Que pena... Por hacer sitio a las huellas. Con la de círculos que teníamos aquí en este barreño. Que lástima se perdieron la mayoría, con lo concéntricos y transparentes que eran… Han salido rodando y salpicándolo todo. ¿Qué se juega señor Pérez a que vuelven a aporrearnos la puerta? Seguro que algún círculo ha escapado rodando, rodando y se ha colado por debajo de la puerta. Y cómo no saben ni lo que ven, dirán que ya hemos vuelto a dejar algún grifo abierto. ¿Lo ve? No falla. ¡¡Que no es agua que son círculos!! Lo que decíamos: ¿Qué puedes esperar de la gente que no sabe mirar? Pues es una tarea recogerlos: esperar que lleguen los muchachos, esperar que jueguen a tirar piedras y sobre todo esquivarlas mientras se recogen los círculos... ¡Malditos chavales! con esa mala educación que tienen ahora. En cuánto nos ven, nos tiran las piedras a nosotros: ¡Viejo loco, cara moco! gritan los desvergonzados. Jodíos críos qué puntería tienen, cómo aciertan a veces. ¡Ay Señor Pérez que día más cansino nos espera mañana! Vienen las vacaciones y termina el cole. Ha llovido pues ahí les tiene mañana tirando piedras para hacer círculos en los charcos. Son críos, es lo que toca. Pero a ver, y nosotros detrás, guardándolos para poder después prestárselos al pobrecillo a quién no le salen bien, que no se convierta en el hazmerreir… Bueno ya parece que no aporrean la puerta. Pero no nos engañemos: Por el momento. Volverán, son incansables. Siempre buscan alguna excusa para volver: “Que si se nos ha caído algo en el portal, que si lo hemos manchado, que si huele...” No ven más allá de sus narices. Pero nosotros Señor Pérez aquí inmutables, como el faro contra las mareas. Parece que ahora nos dejarán descansar. Estamos muertos de cansancio. Los días previos hay siempre tanto que acarrear, tanto que preparar... Y luego guárdalo con cuidadito para que no quite sitio al otro, mire usté lo que ha pasado con las huellas, que hemos perdido algunos círculos. Y después de ocuparnos de las cosas, ¡¡Viene ocuparse de las personas!! Lo peor. No podemos bajar la guardia señor Perez, que esta historia ya no es como era...  
Ahora empezando por la climatología, que ya ni nieva ni ná... ¡Con la de granizos que hemos esquivado! Las panderetas y las zambombas resulta que están muy vistas señor Pérez. Y los críos... los críos cada vez lo ponen más difícil. ¿Ha leído usted las cartas que escriben de unos años a acá? Unos juguetes que no hay quién entienda, que te vuelves loco para encontrarlos, que cuestan un dineral, qué pesan lo que nadie sabe. Y ¡que no se te olviden las pilas! sin pilas, estás perdido. ¿Qué ha sido de esos juguetes artesanos? Manuales, sencillitos... ¡Los de toda la vida! No había tanto catálogo, ni tanta variedad, pero todo el mundo entendía de qué hablábamos. Una bicicleta, un balón, una muñeca era una muñeca. Lo de toda la vida. Ahora ¡la Biblia en verso! Qué clase de futuros adultos estamos educando… ¿Qué fue de aquello tan cursi de los sentimientos y la ternura? Pues eso, Señor Pérez: algo muy, muy cursi.  No, no mueva usted los bigotes con esa indiferencia, que hay días que ya se está muy cansado. Porque esa es otra: ¡la de cosas que piden! Antes veías en las cartas uno o dos regalitos, como mucho tres porque egoistones, no nos vamos a engañar,  siempre hubo. Pero ahora... ahora escriben páginas y páginas. Y eso cuando escriben... que la mayoría se coge éste o aquel catálogo y con poner una cruz, lo tienen resuelto. Ya no es que no lean ¡es que no escriben! Ponen cruces. Ay señor Pérez risa me da, risa por no llorar. ¿No los ha oído usted nunca? Me lo pido, me lo pido, me lo pido... ese es el nuevo villancico.  Por cierto, hay que revisar ese sonido, apuntadlo. ¡Que no falte!
Un momento: ¿Qué es ese ruido? Pero no puede ser, si apenas ha dado tiempo a preparar nada... ¡Ay Señor Pérez quítese de encima! ¡Pesado! ¡Ande usté por ahí, a por algún diente perdido, leñe! Siempre correteando por encima de todo. ¡Pero por Dios qué griterío hay ahí fuera! Ya toca ocuparnos de las personas. Que sí, que ya vamos… ¿Pero qué escándalo es ese.? “YAAAA, QUE YAAAA...” Bueno, vamos a tranquilizarnos. Sí, es cierto, no tenemos horario. Y llegadas éstas épocas tan nostálgicas más. Pero háganse cargo, en algún momento tenemos que ir a por mercancía, clasificarla, guardarla... A ver, sin apelotonarse, por favor, por favor hagan fila. Pero ¿Cuántos son? Qué barbaridad... A ver, por orden y despacito vayan pensando cada uno qué perdieron el año pasado...
Bueno, bueno... Pues sí que empezamos hoy bien la jornada. No hace falta ni que hable, sus ojos, su expresión, sus hombros, su andar, “su todo” señor mío lo dice, sin necesidad de que diga ni una sola palabra. ¿Lo ha pensado bien? ¿No hay solución? No hay cosa que nos moleste más que tener que pasarle con la compañera... Mírela, mírela, cuando se pone así es insoportable. ¿No la ve? ya se está frotando sus ocho patitas con gesto de: “Ya viene otro...” Vamos a intentarlo, ande... A lo mejor entre todas estas cosas están sus recuerdos más bonitos. Mire, mire, tenemos muchas palabras, hágame caso, las palabras combinadas con las disculpas es un conjuntito que en cualquier época siempre resulta... No, ya lo ha intentado. ¿Lágrimas? A veces las lágrimas (no siempre, es verdad, bueno casi nunca, es cierto) Pero a veces... a veces, un poquito de voluntad y unas lagrimitas... Tenemos unos frascos llenos de ellas... Tampoco. Pues no deja usted recursos... Si está tan convencido de que no hay nada ya que hacer... Pues nada pase por allí, que le atenderá mi compañera, acérquese a aquel rincón que está deseando, ya la ve, deseandito está de tomarle medidas... No se preocupe tiene telarañas suficientes para todos sus malos recuerdos y los de todos estos señores si lo necesitan... Claro que sí hombre, tendrá tantos metros de olvido cómo necesite.
El siguiente... ¿Sombras? Creo que al final del verano pasado recogimos alguna, no sabemos si era despistada o espabilada, pero allí estaba, durmiendo entre las tumbonas. Un momentito, que a lo mejor en aquel rincón de allá, acurrucada, nos queda alguna y encuentra usted la suya. No le importa que esté arrugada ¿verdad? De aquí a la primavera se le estira.  ¡Vaya! usted todo lo contrario del primer caballero. Dese una vuelta por la tienda que recuerdos de infancia tenemos muchos... Allí tiene palitos que fueron de algodón dulce, más allá tenemos montones de “guas”... No quiero ni acordarme del día que los trajimos cómo se pusieron los vecinos con que había tierra en el portal. No saben mirar, no tienen ni idea... ¡Claro! Círculos en el agua acabamos de traer, están recientitos...
Pero por favor, guarden silencio, por favor, que los vecinos... Cada dos por tres los tenemos en la puerta llamándonos la atención. Ya saben, esas personas grises que no saben mirar, que no soportan que los demás sueñen, o sean felices... Ven, ya están ahí. “¿Pero de qué suciedad y qué ratones hablan? ¡¡Pues llamen a los Servicios Sociales o a quiénes quieran!!” ¿Ven lo que les decimos? No ven las huellas solo ven montones de arena, ni los círculos solo ven agua, no ven los guas, ni las sombras… No ven los metros de olvido tan necesarios para seguir adelante, solo ven telas y telas de arañas. “¡Aquí no hay ningún ratón!” ¡Por no ver, ni tan siquiera ven al señor Pérez! ¡Por favor váyanse de aquí, déjennos vivir la Navidad. Hay magia en todas partes ¿No se dan cuenta? Solo hay que saber mirar. Saber mirar leñe…”
©Rocío díaz gómez
 
 
#RELATO ROCÍO DÍAZ GÓMEZ
#RELATO DE NAVIDAD

lunes, 17 de diciembre de 2018

Entrega de premios del II Concurso deMicrorrelatos Monte de Piedad Carmen Alborch




A mi blog y a mí, estas entradas son las que nos dan más pudor. Es muy díficil hablar de uno mismo. 

Mi blog y yo, preferimos más hablar de faros y veletas, infinítamente más sugerentes.

Pero dice mi amigo David, que decía Umbral que hay ocasiones, las menos, en las que uno hace "Biografía".

Día a día vamos a trabajar, al mercado, cocinamos, comemos... Y en eso, tan necesario, empleamos muchas horas del día, pero esas ocasiones en las que hacemos "Biografía", con mayúsculas, son las menos.

El pasado doce de diciembre de este 2018 que se nos está yendo hice biografía, porque me dieron el 2º premio en el II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad Carmen Alborch. Ya os lo había comentado pero hoy quería dejaros con algunos momentos de la entrega de premios.

Cada entrega de premio es única, y ésta lo fue porque por primera vez en mi vida asistí a una subasta de joyas en el Monte de Piedad de Madrid. Me aconsejó Alejandra, la persona que me comunicó el premio y con la que he hablado estos días, que no me la perdiera porque era curiosa. Y tenía toda la razón del mundo.

Primero asistimos a la subasta, y a continuación fue la entrega de premios.




Después se presentó el calendario 2019 de la Fundación y finalmente nos invitaron a un vino.

Me siento muy agradecida al jurado de este premio por considerar que mi micro "Un mismo mar" se merecía el 2º Premio de este certamen. Cada premio por un relato es un soplo bien fuerte de motivación para seguir peleando con los personajes y con las historias.

Y cómo le dije al presentador cuándo me preguntó a bocajarro ¿Por qué escribimos Rocío?

Porque yo necesito contar, inventarme otras vidas, escribirlas, vivirlas. Necesito ESCRIBIR.


A mi blog y a mí, estas entradas son las que nos dan más pudor. Pero los momentos felices, son tan difíciles, que hay que celebrarlos e inmortalizarlos.

 Si os apetece leer los relatos ganadores os dejo el vínculo:










 Y aquí con mis compinches. Seguramente no son las fotos en las que nos encontremos más estupendas, pero sí se hicieron en uno de esos momentos que sabes que además de ser muy agradables, son únicos e irrepetibles.

Porque... ¿Os he contado eso que dice mi amigo David que decía Umbral?






sábado, 8 de diciembre de 2018

Concierto de Javier Ruibal noviembre Rivas Vaciamadrid



Comprarse una entrada para un concierto de Javier Ruibal es comprarse un pedazo bien grande de sensibilidad y viaje entre culturas.

Es impregnarse del sabor del sur, del océano, de la magia de saberse de la mezcla, del hermanamiento de muchos lugares exóticos.

Sus letras, sus melodias, su humor.

Comprarse una entrada para un concierto de Javier Ruibal es asegurarse un rato bien largo de música, de amor, de belleza, de canciones y felicidad.

Ojalá pudiera una estar en uno de sus conciertos todos los meses del año.


















#Javier Ruibal
#Música
#Conciertos
#Auditorio Pilar Barden de Rivas Vaciamadrid

jueves, 6 de diciembre de 2018

Concierto de Viceversa en el Galileo Galilei



Volver atrás 32 años de un plumazo.
Volver a estar en el concierto de Joaquín Sabina y Viceversa del 86 pero sin Joaquín.

Cuando era más joven...

Volver a ocupar mi localidad y a Calle Melancolía, 
...viajé en sucios trenes que iban hacia el norte
Volver a subir en su caballo de cartón y a coger a Felipe el Hermoso por el talle,
... Y dormí con chicas que lo hacían con hombres por primera vez.
Volver a ese piso de Atocha que no queda tan cerca del cielo.


Volver a cantar todas las canciones desde la primera hasta la última.
Volver a los gritos conocidos:¡Y a la guitarra Manolo Rodríguez!

Volver atrás 32 años de un plumazo
y disfrutarlo tanto como entonces
tanto, mucho,
gracias a mi A.B, a su amiga,
a los invitados que llevaron,
y a ¡Viceversa!










Noviembre 2018



#Concierto de Pancho Varona, Manolo Rodríguez y Paco Beneyto, Viceversa
#Galileo Galilei



sábado, 1 de diciembre de 2018

II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad. Segundo premio.




Había una vez una historia que comenzaba con este planteamiento:


¿Te gusta escribir? Participa hasta el 12 de noviembre en nuestro II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad, que desde ahora se denominará “Carmen Alborch” en homenaje a la que fuera nuestra patrona e impulsora del certamen, además de figura clave en la renovación cultural y social de este país.
Desde la Fundación Montemadrid y el Monte de Piedad apostamos por una sociedad integradora. Por eso te invitamos a crear una historia bajo el lema “Mi mundo intercultural” que ponga en valor la diversidad y el mestizaje como factores positivos y enriquecedores para las ciudades y pueblos en los que habitamos. Se tendrán en cuenta especialmente aquellos relatos que pongan el foco sobre el encuentro y la convivencia y destaquen las similitudes, lo que nos hace iguales y nos acerca, frente a lo que nos separa.
Los participantes deberán elaborar un microrrelato cuya extensión no podrá sobrepasar las doscientas -200- palabras (sin incluir el título).


Continuaba con este nudo:

¡Gracias por participar en el II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad "Carmen Alborch"!
Más de 1.000 relatos se han presentado este año al II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad “Carmen Alborch”, denominado así en homenaje a la que fuera nuestra patrona e impulsora del certamen, además de figura clave en la renovación cultural y social de este país.
Este año el tema propuesto giraba en torno a una sociedad integradora. Por eso, invitamos a todos los participantes a crear una historia bajo el lema “Mi mundo intercultural” que pusiese en valor la diversidad y el mestizaje como factores positivos y enriquecedores para las ciudades y pueblos en los que habitamos.
Un jurado valorará los relatos, teniendo en cuenta especialmente aquellos que hayan puesto el foco sobre el encuentro y la convivencia y hayan destacado las similitudes, lo que nos hace iguales y nos acerca, frente a lo que nos separa


Y terminaba con este desenlace:

Fallado el II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad “Carmen Alborch”

Más de 1.000 relatos se han presentado este año al II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad “Carmen Alborch”, denominado así en homenaje a la que fuera nuestra patrona e impulsora del certamen, además de figura clave en la renovación cultural y social de este país.
Este año el tema propuesto giraba en torno a una sociedad integradora. Por eso, invitamos a todos los participantes a crear una historia bajo el lema “Mi mundo intercultural” que pusiese en valor la diversidad y el mestizaje como factores positivos y enriquecedores para las ciudades y pueblos en los que habitamos.
Finalmente, un jurado presidido por Cristóbal Sánchez, director general de la Fundación Montemadrid, y compuesto por los prestigiosos periodistas y escritores Antonio Lucas, Mara Torres, Carlos del Amor e Ignacio Elguero ha decidido por unanimidad que el palmarés del II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad “Carmen Alborch” sea el siguiente:
Primer Premio:
“Jawara”, de Ana Sarrias Oteiza. Pamplona.
Segundo Premio: “Un mismo mar”, de Rocío Díaz Gómez. Madrid
Accésits:
“Una torcaza cualquiera”, de María Sol Cifuentes Corral. Barcelona.
“De color”, de Olaya López Muñiz. Alcalá de Henares
“De otro mundo”, de Miguelángel Flores. Sabadell





Había una vez una historia que me regaló las ganas de seguir escribiendo.

¡Gracias, gracias, gracias!






#II Concurso de Microrrelatos Monte de Piedad "Carmen Alborch"
#Relatos Rocío Díaz Gómez
# Fundación Montemadrid

viernes, 30 de noviembre de 2018

Leyendo mis relatos en el Colegio Hipatia de Rivas (Madrid)




Detrás de esta puerta me esperaba el público más exigente.

Nada más entrar en la clase supe del poder de los 11 años, de su metro y medio de determinación y espontaneidad, frente a la fragilidad de mi voz narradora más acostumbrada al educado "saber estar" de los adultos.

Pero aunque mi querido público de metro y medio no sabía de diplomacia, la sinceridad se palpaba en la sorpresa que agrandaba sus ojos, y en las carcajadas que no podían evitar dejar escapar, y finalmente me regaló una hora larga de felicidad.

Felicidad que llegó de su atención genuina y su mirada limpia.

Felicidad que aún siento,
mientras pienso que mañana repetiría otra vez,
y pasado mañana, y pasado pasado mañana,
y cualquier día que me lo pidiera
el mejor auditorio del mundo.

Tan gratificante fue leerles mis relatos. 


Gracias a mi sobrina Marina que me invitó.








#Colegio Hipatia de Rivas Vacimadrid
#Relatos de Rocío Díaz Gómez




martes, 27 de noviembre de 2018

Juan Calderón Matador "El cuentista bajo la encina blanca"


Hay actividades que salvan el día de la rutina.

Hay momentos que quedarán pinchados con alfileres a la memoria,
 simplemente o debería decir magistralmente,
porque me contaron un cuento.

Si con estas edades y tantos cuentos escritos pero sobre todo escuchados, 
alguien llega y te cuenta uno que te mantiene atenta y te dibuja una sonrisa, 
mientras te zarandea desde el miedo hasta la hilaridad,
salpicado de pequeños detalles que no se te olvidan, 

merecen mucho la pena el cuento y el cuentista.

Y eso ocurrió ayer, un lunes 26 de noviembre, que hubiera sido insípido a más no poder, 
si Juan Calderón Matador no me hubiera contado el cuento de "La noche que murió Juana la Tuerta" en la biblioteca Eugenio Trias, Casa de Fieras, de El Retiro de Madrid.
 
Dos veces he escuchado ese cuento de tintes góticos y pinceladas de humor, lleno de giros y aciertos. Dos lo he disfrutado.

Qué barato este libro de cuentos de Juan Calderón. Qué poco tiene que ver el precio con la calidad.
10 euros qué poco es, poquísimo, para tanto trabajo como tienen detrás esta colección de cuentos que encierra su libro "El cuentista bajo la encina blanca".

Cuánto trabajo y cuánto talento.

Qué barato este tesoro que me traje ayer a casa,
y que podré leer despacio 
escuchando en mi interior la voz potente y modulada de Juan.

Qué lujo contar con un compañero de tertulia como Juan Calderón Matador.

Y qué suerte la mía que lo sé.











A la izda Juan B. Raña y a la dcha Juan Calderón Matador


#Juan Calderón Matador: Poeta, narrador, actor, escritor de canciones, artista.
#Juan B. Raña: Poeta y narrador que moderó el acto.
#Biblioteca Eugenio Trias, Antigua Casa de Fieras, Parque del Retiro de Madrid
#Presentaciones de libros


sábado, 24 de noviembre de 2018

"Línea Centenario" La línea 1 del Metro de Madrid comenzó sus obras en 1918



Si de algo sabemos los madrileños de a pie, es de ir en metro. 

Días en los que solo recuerdas girar la llave de casa, ahí dejaste de ser consciente del camino de diario al trabajo, el resto lo hicieron tus pies.

Esos pies que viven en una gran ciudad y que nada más verse en la calle ajustan el paso a los que van, como ellos, camino de la boca del Metro. Aunque sean unos desconocidos, aunque jamás vayas a volver a encontrarlos, caminan tus pies al unísono de los demás pies. Miles, millones de ágiles pies camino del Metro.

Y entran y bajan las escaleras, atraviesan los tornos, se suben al vagón, dejandose llevar y esperando pacientemente que se abran de nuevo las puertas en la estación deseada. Y vuelven a ajustar su paso rápido al del resto de los pies camino de las escaleras mecánicas. Suben una, otra, y otra, otra más sorteando a los que vienen de frente, entre una y otra, hasta llegar a la salida donde todos los pies salen a la vez sin dejar de cruzarse con los que entran.

Una mañana, y otra, y otra, para volver por la tarde, otra tarde, otra. Todos los días caminando las tripas de Madrid dentro del metro.

Y mientras tú creces y maduras, el metro también va cumpliendo años. Y llega el 31 de octubre y resulta que te ves en la fiesta de su cumpleaños número 100. Porque la línea 1 del metro de Madrid comenzó sus obras un lejano 1918 y comenzaría a rodar en 1919.

Cuántos pies la habrán pisado antes que tú.

Cuántas solitarias vidas habrán empujado esas puertas, cuántas alegres se habrán deslizado por sus pasillos. Cuántas, que solo sobreviven, habrán tocado en él, habrán pedido limosna en él, habrán buscado su calor de tunel y vías.

Cuántas, miles, millones de vidas se habrán transportado bajo Madrid en uno de sus vagones.

Como cada día haces tú.

Y en esa línea 1 donde fueron 8 estaciones, ahora son 33. Y aquella primera línea que apenas cubría la distancia de 4 kilómetros, ahora ocupa más de 24. Cruzándose una y otra vez con otras líneas de metro y de cercanías en una entramado cada vez más y más y más grande, porque crece al unísono de la ciudad.

Si de algo sabemos los madrileños de a pie, es de ir en metro.

¡Cuántos libros no me habré leído yo dentro de alguno de sus vagones!









#Metro de Madrid #Centenario de la línea 1 del Metro de Madrid #Línea centenario

miércoles, 21 de noviembre de 2018

¡Ostras Pedrín!



Madrid. Barrio de Chamberí. 2018

Estaba siendo muy duro recoger, doblar la ropa, decidir qué quedarse y qué dar. Doblar el amor incondicional, despegarlo de las telas y los objetos, desechar lo que a nadie le cabe en casa con esa presión en el pecho que amenaza con ahogarte, intentando preservar en el fondo de ti intacto el sentimiento.

Estaba siendo tan duro mantener la serenidad.

Entonces el grito de uno de los mayores llegó desde la buhardilla.

Y el corazón se encogió como un papel estrujado. Corristeis en fila india todos escaleras arriba a sabiendas de por qué lo gritaba.

Verse otra vez delante de la colección manchada de polvo y tiempo de "Roberto Alcazar y Pedrín" era verse de nuevo sentados todos a la mesa.

La comida humeante y rica de mamá. El sonido de la radio al fondo. Y su voz diciendo: "¡Lo estoy viendo dentro del plato! Retira ya ese tebeo de la mesa. Luego sigues. Y a comer. ¡¿Cuánto veces tengo que decir que en la mesa no se lee?!."

Su voz.

La de todos cuando no se decían palabrotas en casa.

Y aquella expresión que había gritado uno de los mayores: ¡Ostras Pedrín!




Rocío Díaz Gómez





#Nombres de tiendas #Comics #Frases hechas y dichos @Lenguaje coloquial #Roberto Alcazar y Pedrín

jueves, 15 de noviembre de 2018

"Versos al paso": Su historia comenzó...

"Demasiado tiempo sin verte y demasiado verte sin tiempo" Carlos Sadness


Su historia comenzó en el tórrido y madrileño verano del 2018.

Ella era perfecta.

Y él estaba tan, pero tan colado por ella, que para no abrumarla con sus poemas, decidió recortarlos en trocitos de amor.

Dosificó sus sentimientos y los guardó en uno o dos versos, que presentó después a la  iniciativa "Versos al paso" del Ayuntamiento de Madrid.

Allá por noviembre del 2018, en 1.100 pasos de peatones con semáforo, él seguía declarándole su amor, aunque
ella ya fuera casi perfecta.


"Qué molesto cualquier sonido, cuando echo de menos tu risa" Irene X
"No te asustes, solo es felicidad" Grace Klint
"Ojalá no acabase nunca la primera vez de algo" Alvarudo

#Madrid #Versos al paso









domingo, 11 de noviembre de 2018

Catedral de Rouen (Normandía)


Y después de estos días cortos, de este otoño, del frío invierno, 
llegarán otra vez los largos días del estío.

Días de vivir la calle, 
de viajar y conocer.

Días de adentrarte en países que nunca estuviste 
días de regresar a otros,
que caminaste, respiraste, viviste.

Volver a Francia, 
  regresar a Normandía,
    revivir la preciosa Rouen.

Admirar su maravillosa catedral vestida de luz, 
historia y sonido.

Tus ojos hipnotizados
con la historia de Guillermo el Conquistador,
tus ojos prendidos
en las llamas de Juana de Arco
mientras
el mundo iba arropándose de oscuridad. 

Volver a Francia, 
  regresar a Normandía,
    revivir la preciosa Rouen.

Noche encantada
en la encantada ciudad.
Qué lujo Rouen.
 











#Rouen #Catedral de Rouen #Espectáculo de luz y sonido catedral de Rouen #Normandía #Francia

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Las horas del silencio de Marta y Rafael Martín Masot







He terminado la novela “Las horas del silencio” que me ha tenido entretenida en los últimos días.
Todo el tiempo he tenido la sensación de que me parecía una serie vespertina de amores contrariados y desigualdades sociales. Pero no está mal escrita, con la dosis justa de intriga, para querer saber más.


El argumento comienza cuando Ana Gaitán, Marquesa de Ganianza, visita al obispo Damián Belmonte para devolverle un reloj que él olvidó en su dormitorio treinta años atrás y pedirle un favor…
No está nada mal para comenzar una historia.  


La historia arranca en el año 1966, pero se combina con otra línea argumental de principios de siglo, más concretamente del año 1917, y además la historia central acude a los años de la guerra, treinta años antes. Así consiguen los autores que la narración sea ágil, saltando años hacia delante y hacia atrás, dándonos a conocer las vidas de los personajes en diferentes etapas de sus azarosas vidas. Eso en lo que se refiere al tiempo de la narración. En cuanto al espacio está ambientada en España. Muy bien ambientada retratando tanto la vida rural en un pequeño pueblo Barranca de las Paveras, como en las ciudades, comienza la novela en una del Sur, y después llegamos a Madrid.
El tema cómo os decía son los secretos, las desigualdades sociales, la guerra civil, y el robo de bebés. Temas complejos, ya veis, aunque ya muy tratados en la literatura, un poco trillados la verdad. 

Los personajes centrales están bien perfilados, y tienen las suficientes aristas para que los encontremos humanos, aunque se podría sacar mucho más partido de ellos, sobre todo del protagonista. Hay otra serie de personajes quizás un poco ya más manidos, y hasta previsibles. La verdad es que después de haber leído otras novelas que tocan estos temas, como por ejemplo las de Almudena Grandes, donde los personajes son sobresalientes pues a éstos de esta novela es como si les faltara un punto. La más conseguida es la protagonista femenina, Ana Gaitán.
Pero bueno, en general, está bien escrita, la prosa está cuidada, y en algunas ocasiones incluso tiene buenas imágenes salpicándola, aunque es verdad que en otras quizás abuse un poco de los adjetivos. Creo que va mejorando según transcurren los capítulos. Es una novela entretenida, como os decía, y a quién le gusten estas historias románticas, de amores apasionados y complicados, le puede atrapar.


Yo destacaría su ambientación, está muy bien ambientada tanto en los momentos históricos que tratan, principios del siglo XX, la guerra civil, los años 50 y 60, como en el reflejo de la sociedad de esos períodos, el clero, la burguesía, las desigualdades sociales en general.
Es entretenida, aunque un poco previsible.

domingo, 4 de noviembre de 2018

"Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva"




Que llueva, que llueva
la Virgen de la Cueva,
los pajarillos cantan,
las nubes se levantan,
que sí, que no,
que caiga un chaparrón,
que rompa los cristales 
de la estación.


Dicen que vuelven las lluvias.
Y ya nadie canta "Que llueva, que llueva Virgen de la Cueva".

Esa canción siempre estará enredada con una voz infantil y dentro de unas katiuscas.

¿Pero existe la Virgen de la Cueva? ¿Cuál es el origen de la canción?

Después de consultar varias fuentes en internet no hay una única opinión.

Muchas coinciden en que alude a una Virgen que existe de verdad en el pueblo de Altura de Castellón.
Leo que en el 1726 hubo una sequía general en la Comunidad Valenciana. En Altura los labradores de los pueblos de alrededor rogaron a su Virgen: “No plourà fins que no ixca la palometa”.

Cariñosamente se le llamaba la Blanca Paloma. Se cuenta que después de los ruegos, amaneció lloviendo y no paró hasta una semana después. Por ello, muchas vocesse le atribuye la canción infantil a esa Virgen, la Virgen de Nuestra Señora de la Cueva Santa, que está situado a 12 km. de la localidad de Altura.

Otros, en cambio, piensan que la canción es por la Virgen de la Cueva que está situada en un pueblo asturiano llamado Piloña. Y también los del lugar creen suya la canción porque la invocaron y llovió en tiempos de sequía.

Y lo mismo dicen en Oroel (Huesca) y en Esparragos de Lares (Badajoz) y en Hontangas...

En fin... que no se sabe a ciencia cierta porque hay muchas Virgen de la Cueva a lo largo y ancho de nuestro país.

¿O alguien tiene una explicación mejor a su origen? Se admiten todo tipo de explicaciones.
E incluso variantes a la canción, que también las hay.

Pero mientras tanto ¿cantamos?

Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva...




#Virgen de la Cueva #Canciones infantiles #Origen

jueves, 1 de noviembre de 2018

1 de Noviembre - Cementerio Miliar Americano de Coleville-Sur-Mer Normandía




Día 1 de noviembre. Día de todos los santos.


Blanco, verde y azul. El cementerio de la entrada de hoy es blanco, verde y azul. Blanca cada cruz sobre cada soldado caído. Verde la tierra que los acoge. Azul el mar y el cielo que los trajo.

Aunque aquella mañana del 6 de junio de 1944 no se distinguían los colores. Clareaba cuando comenzó el caos, cuando comenzó la batalla que duraría casi un mes. No hubo colores, si acaso solo el rojo, cuando comenzó el día D en Omaha, la playa donde hubo más bajas aliadas.

Nuestro cementerio tiene un enorme carga histórica pues alberga a muchos de los que murieron en la playa que se ve al fondo del cementerio Militar Americano de Coleville-Sur-Mer, población de Normandía, donde están enterrados muchos de los que murieron en la playa de Omaha durante el desembarco de Normandía. 

Conmueve pensar cuántos jóvenes, apenas unos niños, tuvieron que morir aquel junio de 1944. Y de todos esos unos nueve mil están enterrados aquí, muchos fueron repatriados.

Los terrenos se los donó Francia a EEUU para este cementerio.

Todas las tumbas están orientadas hacia el oeste, hacia su casa.






Hay un  memorial semicircular donde están grabados los nombres de 1557 desaparecidos en lo que se llama El jardín de los desaparecidos. En el centro hay una estatua que representa al Espíritu de la juventud estadounidense que se levanta de las olas.

También hay una capilla circular con la inscripción “Les doy la vida eterna y nunca perecerán”.


He leído que solo hay una tumba que no pertenece a la Segunda Guerra Mundial, es la de Quentin, un hijo de Roosevelt que murió en la Primera Guerra, y fue exhumado para enterrarle junto a su hermano que sí murió en ésta.





Si quieres ver muchos más cementarios que hay en el blog, de España y fuera de España, 
aquí te dejo el enlace:

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search/label/Cementerios

 




#Cementerios #Normandia #Desembarco #Cementerio Militar Americano de Coleville-Sur-Mer