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jueves, 5 de diciembre de 2019

"Joaquín Sabina y el Club de Rota" de Francisco Sierra Ballesteros





"El libro que tienes entre las manos es un testimonio de la amistad –forjada a base de versos– entre el cantautor más grande del mundo hispanoparlante y algunos de los mejores literatos de este país. Joaquín Sabina, Ángel González, Luis García Montero, Benjamín Prado, Felipe Benítez Reyes, José Manuel Caballero Bonald, Almudena Grandes y otros aparecerán a lo largo de estas páginas salpicadas de whisky, salitre procedente de la costa roteña, pentagramas, poemarios, nubes negras, marichalazos, risas y algún que otro garito mal iluminado. Pasen y comprueben que sus días distan mucho de ser «como los de casi todo el mundo»." Francisco Sierra Ballesteros.


La verdad es que me ha parecido un libro entretenido. Efectivamente el tema de este ensayo, es la amistad entre los integrantes de este grupo donde sobra el talento para la literatura. 

El ensayo se centra en Joaquín Sabina, o lo que es lo mismo, en Joaquín Ramón Martínez Sabina que es como realmente se llama el cantante y quién parece ser que deslumbró al autor, Francisco Sierra Ballesteros, con su disco 19 días y 500 noches cuando aún éste era bastante jóven.

Es un libro que tiene 18 capítulos.

Este autor en los cuatro primeros capítulos nos cuenta la vida de Joaquín Sabina desde el principio, su familia y su formación académica. Nos referimos a los capítulos titulados: "Familia e infancia: Primeros años", "Primeros vuelos granadinos", "El exilio londinense" y "El regreso".

Después en el capítulo "Primeros contactos con Luis, Benjamín y Felipe" nos va contando cuando coincide con Luis García Montero en el bar "La tertulia" de Granada. Y como fueron formándose los lazos con Felipe Benitez Reyes, o con Benjamín Prado que de jovencito no se despegaba del poeta Alberti. También nos hablan por supuesto de la relación con Ángel González y o con Caballero Bonald que tiene casa en otra ciudad cercana de Cádiz.

Así hasta que llegamos al capítulo "Rota: Una primera aproximación" en el que se incide en cuándo van coincidiendo en Rota donde terminan comprándose casa.

  “Busqué un sitio en el que vivía mi amigo Felipe Benítez, para consolarme de la obligación familiar de llevar a los niños a la playa. Ahora han crecido los niños, y Almudena y yo bajamos al mar por las tardes, para caminar por la orilla hasta Punta Candor”. Luis García Montero. 

"Pero el “núcleo fundacional de forasteros”, no se completó hasta la llegada de Joaquín Sabina, que contribuyó a animar el mercado inmobiliario local comprando casa en este rincón de Cádiz" Felipe Benitez Reyes.

Por supuesto tampoco falta el capítulo dedicado al momento trágico en el que el Sabina sufrió el ictus y cuando sufrió la depresión, lo que él y sus amigos llaman "la nube negra".

 Uno de los capítulos con los que más he disfrutado es con el dedicado al poeta Ángel González, se plasma el cariño que siempre ha inspirado el poeta a y entre sus amigos. Después más adelante también hay otro dedicado a su muerte.

Luis García Montero escribió una vez: "Cuando Ángel se va, cualquier ciudad se queda sola, más hostil y más desamparada" (Revista Litoral, "Ángel González. Tiempo inseguro" 2002). El día 12 de enero de 2008 el mundo enfermó de soledad, hostilidad y desamparo en un abrir y cerrar de ojos. Ese día los redactores de diario contaban noticias sobre un gran criminal llamado Bush y sobre la previsión de nevadas, sin ser conscientes de que unas horas más tarde tendrían que hacerse eco de la muerte a los 82 años del que, en ese momento, era el más grande entre los poetas españoles vivos.

 Hay otros capítulos dedicados a Almudena Grandes, a los libros de Joaquín Sabina, a los discos que ha hecho con Benjamín Prado, al momento en que García Montero fue candidato...

Y para finalizar el libro hay un apartado con fotografías de los protagonistas.

Simplemente he querido contaros por encima lo que vais a encontrar en este ensayo, pero ahora faltaría que, si os interesa el Universo Sabina, os sumerjais despacio en todas las anécdotas que se cuentan, en los detalles de su vida, en sus ires y venires por el mundo en general y por Rota en particular.

El autor quería plasmar el sentimiento de amistad que subyace bajo sus relaciones y yo creo que sí que lo consigue.



#Sabina
#Rota
#García Montero
#Felipe Benítez Reyes
#Ángel González


jueves, 28 de noviembre de 2019

"La cara norte del corazón" de Dolores Redondo

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Tenemos que poner orden en las reseñas de libros que se nos están acumulando.

He pasado unas semanas en Nueva Orleans, uno de mis destinos pendientes, uno de los que siempre quise conocer. Y puestos a ir, lo he hecho a lo grande, he estado en uno de sus momentos más trágicos, cuando pasó el huracán Katrina. Así que fijaos lo empantanada, nunca mejor dicho, que he estado, cómo para andar haciendo reseñas...

Ya sabéis ¿no? Me estoy refiriendo a La cara norte del corazón de Dolores Redondo.

La última novela de la autora de la trilogía del Baztán me ha parecido entretenida. Tenía muchas ganas de recuperar a Amaia Salazar, la protagonista. Ese personaje navarro tan sugerente y con un pasado tan turbulento. Pero tengo que reconocer que creo que me gustó bastante más la trilogía o su libro "Todo ésto te daré".

Pero vamos a reseñar éste que nos ocupa: "La cara norte del corazón". 
Para empezar el título me parece un acierto, muy sugerente.

Os copio el argumento:
"En agosto de 2005, mucho antes de los crímenes que conmocionaron el valle del Baztán, una joven Amaia Salazar de veinticinco años, subinspectora de la Policía Foral, participa en un curso de intercambio para policías de la Europol en la Academia del FBI, en Estados Unidos, que imparte Aloisius Dupree, el jefe de la unidad de investigación. Una de las pruebas consiste en estudiar un caso real de un asesino en serie a quien llaman «el compositor», que siempre actúa durante grandes desastres naturales atacando a familias enteras y siguiendo una puesta en escena casi litúrgica. Amaia se convertirá inesperadamente en parte del equipo de la investigación que les llevará hasta Nueva Orleans, en vísperas del peor huracán de su historia, para intentar adelantarse al asesino...
Pero una llamada de su tía Engrasi desde Elizondo despertará en Amaia fantasmas de su infancia, enfrentándola de nuevo al miedo y a los recuerdos que la dotan de un extraordinario conocimiento de la cara norte del corazón."

 Bueno pues cómo os decía me ha parecido entretenida. Pero, aunque no se debe comparar, es inevitable, y creo que sus otras novelas me han llegado más que ésta.

Creo que está muy logrado el ambiente en el que se desenvuelve la novela. Yo creo que es muy importante que resaltemos lo conseguido que está. Es un ambiente reflejo de la devastación previa y posterior al paso del huracán Katrina. Oscuridad, inundación, desastre. Dejó casi 1900 muertos en la ciudad. Eso en lo que toca a los capítulos que se desarrollan en Nueva Orleans, ciudad de músicos y fantasmas, tan bien retrada por la autora. Y en los capítulos que se desarrollan en Navarra, en el Baztán, también tenemos lluvia, oscuridad, desasosiego, inquietud, peligro. Luego ya veis que no hay luz por ninguna parte, la ambientación ya te pone rápidamente en situación.

La obra está narrada alternado dos hilos temporales. Eso le otorga un poco más de agilidad, que dicho sea de paso, no le viene mal. Por un lado está la actualidad con el crimen del asesino en serie de Nueva Orleans que parece que está basado en un hecho real. Y por otra parte está la vida de Amaia cuando era pequeña en Elizondo. Eso nos permite bucear aún más en la psicología, en el retrato de la protagonista, perfilándose más nítidamente. También nos permite conocer mejor a tía Engrasi, descubrimos a una tía más jóven que tuvo un papel fundamental en la vida de Amaia y eso lo desconocíamos.

Y como ya estamos con los personajes, lo bueno también que tiene esta novela es que en la historia que se desarrolla en la actualidad recuperamos el personaje de Aloisius Dupree del FBI. En la trilogía estaba rodeado de misterio su breve incursión telefónica y aquí por fin sabemos qué les unió y cómo es realmente Dupree. Me ha gustado bastante el breve epílogo que tiene la obra donde están Amaia y él, no os digo más para no desvelar.

Luego entonces yo destacaría de esta novela su ambientación, muy lograda. Dentro de ésta habría que señalar su inclinación hacia lo mágico, hacia lo inexplicable, lo que se escapa a la razón, que es muy sugerente. Y por otra parte también, hay que poner en relieve la caracterización de sus personajes principales, muy lograda también. 

Por otra parte, en la novela hay dos tramas, la principal que es la de la caza del asesino en serie, que es con la que comienza, y luego hay otra que aparece mucho más adelante que es el mito del Barón Samedi. Pues bien, creo que la resolución de la primera trama se alarga demasiado, es como si fuera flojeando a medida que van pasando los capítulos, va perdiendo pasión; y en cambio la de la segunda, en mi opinión, queda coja, no termina de resolverse. Eso me ha faltado. Y mucho. Tenía muchas ganas de saber cómo se resolvía esta trama. No sé si la autora lo quiero retomar más adelante en otra novela, o nos va a dejar así para siempre.

En cualquier caso yo creo que Dolores Redondo tiene una prosa muy cuidada, precisa en los detalles, que se desenvuelve muy bien en los diálogos y que merece la pena conocerla porque te suele atrapar con las historias que cuenta.

Pero si no la conocíais ya, que me extraña, sí que os aconsejaría que la leyérais en el orden en que han ido publicándose sus libros, así no os faltará información.


#Dolores Redondo
#La cara norte del corazón
#Trilogía del Baztán
#Novela
#Reseña

sábado, 19 de octubre de 2019

"Fondo de armario" de Patricia Esteban Erlés




«Las palabras casi siempre cuentan una historia. Así sucede con la voz armario, que antiguamente definía el lugar donde se guardaban las armas. Creo que todavía hoy cada armario conserva parte de su significado original, porque en ese mueble oscuro y secreto guardamos a buen recaudo la ropa con la que armamos nuestro cuerpo, las prendas que nos defienden de la desnudez, que nos ocultan del otro o nos hacen brillar ante los demás, según nos convenga. (... ) Mi armario real está lleno de camisetas negras, de vestidos verdes, de terciopelo. El armario de esta selección de mis columnas, publicadas en el Heraldo de Aragón, es un muestrario de temas a los que recurro con frecuencia. Cuestiones como la defensa del feminismo y de los derechos de los animales, la fe inquebrantable en la sanidad y la educación públicas, el amor a la literatura que nos salva. Mi eterna fascinación por la belleza y el mal. Ese es mi fondo de armario».



Acabo de terminar de leer "Fondo de armario" de Patricia Esteban Erlés.

Lo encontré por casualidad buscando algún libro suyo de cuentos, porque es una cuentista que admiro. Y mira por dónde tropecé con éste que también había publicado este año y no me había enterado. Es una recopilación de 72 columnas, de artículos periodísticos, que ha ido publicando esta autora de Zaragoza en el Heraldo de Aragón.

Yo he disfrutado mucho con ellos.

Los temas que subyacen a la mayoría de las columnas son la preocupación por la educación pública, la autora es profesora en un Instituto Público; también ahonda, en general, en la indefensión de algunos colectivos, hay algunos en concreto del maltrato animal; temas que han sido actualidad, casos reales, como el de la Manada, un suicidio por acoso escolar; también aborda el arte, la literatura, el cine, la pintura... y en concreto te cuenta de algunos de sus mitos (Bette Davis, Amy Winehouse, Marilyn Monroe...).
Como son columnas escritas a lo largo de diez años, pues hay una variedad de temas importantes con los que he repasado algunos momentos cruciales de éstos últimos años.

Como las columnas periodísticas tienen el máximo de los 1750 caracteres, son textos breves, pero son contundentes. La autora sabe como dosificar los ingredientes para que ninguna pase desapercibida. Une su opinión personal sobre el tema, con los hechos objetivos y lo adereza con su destreza literaria, no faltan las imágenes, las buenas imágenes, el amor por el lenguaje y las palabras.

Coincido con ella en su admiración por María Moliner, en sus párrafos nostálgicos que hablan de cabinas telefónicas y profesores que no se olvidan, en su gusto por utilizar a veces la segunda persona del singular, en su pasión en general por las letras.

Me han encantado algunas de las columnas como la dedicada a Marilyn, la de Casitas con encanto, Tontas perdidas, la de Follarse a alguien, Oposicionitis, Antes... Bueno, la verdad es que me han llenado muchas y mucho.

Yo ya la había leído en sus microcuentos, en el libro de "Casa de Muñecas". Pero también me han parecido muy instructivos sus artículos, además de entretenidos, y por supuesto literariamente muy bien escritos, no les falta ni la buena frase de arranque, ni la final que parezca la guinda, ese final que  aún retumba como un eco despues de terminado y te hace pensar que mereció la pena leerlo.


Muy recomendable.



#Patricia Esteban Erlés
#Fondo de armario
#Artículos periodísticos
#Elisa Arguilé ilustradora

lunes, 23 de septiembre de 2019

"El último akelarre" de Ibon Martín




Aquelarre, palabra formada a partir del vascuence akelarre 'prado donde pasta el cabrón o macho cabrío', compuesta por aker 'macho cabrío' y larre 'prado'. 



Pues me terminé de leer "El último akelarre" de Ibón Martín. Y muy entretenido.

Ya me había leído el primero de esta saga que tiene como protagonista a la escritora Leire Altuna, "El faro del silencio". Y había topado con algunas críticas del segundo, entonces me pasé al tercero directamente. Estas cosas que una hace a veces... Pero bueno he recapacitado y creo que me tendré que leer el segundo en algún momento, y el cuarto desde luego.

En este caso la acción, espacialmente, se desarrolla entre Bilbao y Zugarramurdi.  Y temporalmente vamos a estar saltando en la novela entre el siglo XVII y el año 2015. Así que el ritmo de la novela es muy ágil. Que vayan paralelas las dos tramas y se nos obligue al leer a ir cambiando de una otra imprime al texto una buena dosis de dinamismo.

Eso unido a la cantidad de giros que el autor sabe ir imponiendo a la trama hace que se haga una novela fácil de leer y que te la bebes.

La estructura de la novela son 63 capítulos muy cortos encabezados todos por una fecha, con lo cual te sitúas rápidamente en el tiempo en que estás.

La novela comienza en Bilbao durante la noche que se celebra una regata famosa, la Nocturna de Bilbao, en la que Leire Altuna, una famosa escritora de género negro y nuestra protagonista, participa. Lo que va a ocurrir es que de pronto llamará la atención de todo el mundo un fuego en lo alto de una chimenea en el parque Etxebarria. Y lo peor de todo es que proviene de un ser humano que se está quemando.

Leire, se acercará hasta ese lugar donde se encontrará con Ana Cestero, una joven ertzaina con la que ya trabajó en anteriores casos.

Éste es el comienzo del argumento con el que parte la primera de las tramas de la novela. 

La segunda trama se desarrollará en el año 1609 en Zugarramurdi, donde conoceremos la historia de María, una joven que se dedica al cuidado del ganado y al oficio de partera. Conoceremos como, a partir del nacimiento de un niño muerto, será acusada por la Santa Inquisición de brujería. Y el Santo Oficio no solo la acusará a ella, sino a un tercio de la población de aquella zona. 

"Invierno de 1610
María se sentía aturdida, desorientada. ¿Cuánto tiempo llevaba allí? ¿Horas, días, semanas? Lo último que recordaba era la sensación de agonía, el ardor en el pecho y el agua colándose por su nariz en plena tortura. Aquel barreño infame en medio de la sala de interrogatorios le había brindado las sensaciones más escalofríantes de su vida. Todavía reverberaban en su cabeza las preguntas del inquisidor. ¿Confiesas que adoras al demonio? ¿Cuántas veces has yacido con el maligno? ¿Cuántos hijos diabólicos le has dado ya? ¿Cuántos bebés has matado? ¿Cuántos bebés...? esta era sin duda la más dolorosa. Ella ayudaba a los niños a llegar al mundo, no los mataba. Por más que lo aseguró, el verdugo no tuvo piedad. Una y otra vez su cabeza era introducida con saña en el agua gélida. Cada vez más tiempo, cada vez con menos segundos para recuperar el resuello. ..."


Esta segunda trama está basada en los hechos reales que ocurrieron en Zugarramurdi y aledaños en esa época. 

Y a seguir leyendo se ha dicho. 

El estilo de este autor es sencillo, con un buen manejo en la dosis de la intriga y los giros en la narración, que hacen que la atención de los lectores no decaiga. Domina la técnica.

Lo único que me ha chirríado un poco, es que creo que hay un abuso de frases hechas. Y no formando parte del lenguaje de un personaje, que no estaría mal porque lo caracterizaría. En este caso se trata de un abuso tanto en el narrador como en algunos diálogos sin distinguir quién las dice. Aunque por otra parte, al mismo tiempo se ve que hay un lenguaje muy rico, así que no es por falta de vocabulario, yo creo que simplemente ha faltado algún repaso en este tema a alguna parte de la novela.

Pero salvo por ese detalle, me ha parecido una novela muy entretenida, donde se han manejado muy bien los ingredientes de la novela negra, como decíamos, la intriga y los giros. Novela negra de la nuestra que merece la pena. 

Por otra parte la ambientación está muy lograda, como he comentado ya en otra entrada, yo conocía ya Zugarramurdi, pero me parecía que estaba allí de nuevo. Muy bien la ambientación.

Novela negra, de "la nuestra", recomendable.


#IbonMartin
#Elúltimoakelarre


jueves, 29 de agosto de 2019

El Museo de las Brujas de Zugarramurdi y "El último akelarre" de Ibón Martín


"Las salas del museo lograron ponerle la piel de gallina. Lejos de encontrar una muestra folclórica y superficial como la que esperaba, el museo de las Brujas era un escalofriante relato de la persecución que la Inquisición desató en la comarca a comienzos del siglo diecisiete. La estampa más impactante era la recreación del auto de fe que acabó con la quema de once vecinos en la hoguera y decenas de condenados a las penas más diversas.

En una sala contigua, una proyección narraba los pasajes más turbadores del Compendium Maleficarum, el tratado de brujería y demonología escrito por un sacerdote italiano que tuve aterrorizada a media Europa. Incluso desde el escepticismo propio de las mentes del siglo veintiuno, Leire se estremeció al escuchar algunas de las prácticas atribuidas a los adoradores del diablo.
La sección más amable estaba dedicada a la mitología local. Extrañas criaturas espiaban a la escritora desde misteriosas cajas de luz. ..."

El último akelarre de Ibon Martín



A veces te parece que es verdad eso de que todo en esta vida está conectado. De que conocemos a alguien, que a su vez conoce a otro y éste a otro, y que finalmente después de seis o siete personas se llega a otro que también te conoce a ti, cerrándose el círculo.

A veces parece que nos pasamos la vida abriendo círculos que más adelante cerraremos. Porque la vida, al final, es cíclica. 

En el verano del 2014 yo estuve vacacionando por el norte de España. En definitiva haciendo esas dos cosas que son, casi, las que más me gustan en la vida: uniendo los viajes con la literatura. En ese viaje hice una ruta literaria por los pueblecitos del Baztán, con Elizondo a la cabeza. Sí, estuve visitando esa parte tan preciosa de nuestro paisaje mientras recordaba los escenarios de la trilogía del Baztán de Dolores Redondo.

Os dejo varios enlaces a entradas de este blog donde reseñaba aquel viaje.

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search?q=Baztan

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search?q=Elizondo

Y ya que estábamos por allí, antes y después, conocimos otras ciudades y otros pueblos.

Entre ellos Zugarramurdi, que me gustó mucho, y donde descubrí el Museo de las Brujas. Que me pareció un lugar curioso e interesante. No esperaba nada, no llevaba ningún tipo de expectativas y salí pensando que había hecho bien entrando. Eso sin contar con que todo el entorno es precioso.

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search?q=Zugarramurdi

Y ahora, cinco años después, en el libro que estoy leyendo de Ibón Martín "El último akelarre" me describen este Museo y me he sentido otra vez allí.

Se ha cerrado otro círculo.





"Invierno de 1610

María se sentía aturdida, desorientada. ¿Cuánto tiempo llevaba allí? ¿Horas, días, semanas? Lo último que recordaba era la sensación de agonía, el ardor en el pecho y el agua colándose por su nariz en plena tortura. Aquel barreño infame en medio de la sala de interrogatorios le había brindado las sensaciones más escalofríantes de su vida. Todavía reverberaban en su cabeza las preguntas del inquisidor. ¿Confiesas que adoras al demonio? ¿Cuántas veces has yacido con el maligno? ¿Cuántos hijos diabólicos le has dado ya? ¿Cuántos bebés has matado? ¿Cuántos bebés...? esta era sin duda la más dolorosa. Ella ayudaba a los niños a llegar al mundo, no los mataba. Por más que lo aseguró, el verdugo no tuvo piedad. Una y otra vez su cabeza era introducida con saña en el agua gélida. Cada vez más tiempo, cada vez con menos segundos para recuperar el resuello. ..."

El último akelarre de Ibon Martín






"La silueta negra del macho cabrío se diujaba en medio de un humo que los focos teñían de un encendido color naranja. Un círculo rojo y un minutero indicaban que la grabación estaba en marcha. Al volver a fijar la vista en la cueva, sintió un escalofrío. Los cuernos torcidos del macho cabrío y sus brillantes ojos rojos resultaban estremecedores a través de aquel juego de luces y sombras. Aquella gruta lateral, en la que de no ser por los focos no hubiera reparado, constituía un altar inmejorable sobre el resto de la cueva."

El último akelarre de Ibon Martín








#Zugarramurdi
#MuseodelasBrujas
#IbonMartín
#Elúltimoakelarre

viernes, 23 de agosto de 2019

"Malaherba" de Manuel Jabois


“La primera vez que papá murió todos pensamos que estaba fingiendo”

Me he leído esta novela volando porque no podía dejar de hacerlo. 

Es una novela sin demasiadas páginas, no llega a 200, pero es grande, honda, profunda, especial.

La historia la cuenta Tambu, un niño de 10 años que se ha bautizado con ese nombre porque no le gusta el suyo. Un niño que está a punto de dejar de serlo.

Me aprendí todas las capitales europeas con ese puzzle de la misma manera que aprendí muchas cosas de la gente a la que quería juntando sus pedazos.

Arranca con la historia de su familia, la historia de sus padres, su hermana Rebe que es mayor y él. Aunque pronto va a entrar en la historia otra familia, la que tendrá que cuidar de su hermana y Tambu, compuesta por un padre y también dos hijos: Claudia y Elvis. Para finalmente centrarse en la relación de Tambu y Elvis. Dos almas sensibles, dos críos frágiles que crecen en los años ochenta. 

«Antes de soltarme me dijo que no estudiase si no quería estudiar, pero que leyese; que no pegase si no quería pegar, pero que me defendiese como sea; y que me enamorase, que me enamorase siempre que pudiese.».

La amistad más leal, el descubrimiento del sexo, la culpa, la primera vez de las cosas, la visión infantil del mundo adulto, las drogas, la maldad infantil, muchos temas toca esta novela, sin ser nada explícito ni ahondar en lo desagradable o duro. Todo está contado de forma muy sutil.

El autor utiliza una prosa sencilla, salpicada de anécdotas infantiles que hace fluir la historia de forma muy ágil. La historia, como os decía, la cuenta Tambu, con su peculiar forma de ver el mundo, y nosotros vamos recomponiendo el puzzle a través de su mirada infantil. La prosa está salpicada de momentos divertidos, hay mucho humor, aunque todos los momentos divertidos se van posando sobre una fina capa de tristeza. También hay música, como la canción Nómadas de Battiato y otras más, que lo impregna de sonidos entrañables.

Pero ese verso que tanto nos gusta: "Qué dificil es seguir siendo padre cuando el hijo crece, y las madres envejecen", es de una vieja canción muy hermosa de un cantante italizano que se llama Gino Latilla. "Tute Le Mamme".

Es una novela que he disfrutado mucho, que no podía dejar de leer y de la que he subrayado muchas frases.

Una novela que rezuma ternura. Conmovedora.


Mi padre era guapo, pero sólo si lo veías al primer impacto. Todas las partes de la cara por separado eran como horrendas, pero en eso sólo me fijaba yo porque lo quería mucho y me fijaba. Querer a la gente es mirarla mucho hasta no saber si es guapa o fea, y que no te importe lo más mínimo.



#ManuelJabois
#Reseñaslibros


domingo, 11 de agosto de 2019

"Cuaderno de faros" de Jazmina Barrera




“...quizás es cierto que me gustan los faros porque soy desorientada. Me siento todo el tiempo a la deriva y por eso la imagen del marinero perdido en altamar me parece tan angustiante”.

Este libro me hizo un guiño desde la caseta de la librería "Tipos Infames" en la última Feria del Libro de Madrid.

Todo confluyó para que yo me rindiera ante ese guiño: la Feria del Libro es uno de mis lugares favoritos para comprar libros, la librería Tipos Infames de Madrid es una garantía de calidad, la portada del libro tiene una imagen con un faro y su título es "Cuaderno de Faros". No pude hacer otra cosa que acercarme hasta la caseta y hojear el libro. Con lo que me gustan los faros, me venció. Recuerdo que el librero me dijo que era un libro muy especial, y tengo que reconocer que lo es.

Este "Cuaderno de faros" está a caballo entre ensayo y cuaderno de viaje. O quizá sea un cuaderno de cuadernos, de notas de acá y allá, donde la autora siguiendo su obsesión por coleccionar los faros ahonda en ellos en todos los sentidos. 

El libro está dividido en seis capítulos con una extensión variable que, en principio, está dedicado cada uno a un faro. Nos habla de Yaquina Head en Oregón, después Jeffrey's Hook o el pequeño faro rojo de Nueva york, a continuación el faro de Montauk Point de la isla de Montauk también en el estado de Nueva York, después del faro de Goury en Normandía en la península de Hague, el Faro de Blackwell un faro histórico también en Nueva York y por último el Faro de Tapia de Casariego en Asturias.

Pero unas veces el capítulo está más enfocado al faro, y otras se ocupa del viaje hasta el faro y entre tanto habla de todo: Fareros, naufragios, leyendas, animales marinos... y anécdotas personales salpicándolo todo. Habla de faros que existen, otros que ya no como el de Alejandría, y otros que solo son ficticios.

Por ello tiene muchas referencias literarias al faro, los fareros, la soledad, la locura y todo lo que los envuelve. Muchas referencias a Virgina Wolf y su "Al faro", a Verne con "El faro del fin del mundo", a Herman Melville, Poe, Durrel, Homero, Joyce... incluso Cernuda.

Hay mucha literatura en este "Cuaderno de faros". También hay alusiones a "El faro por dentro" de Menchu Gutierrez o "El faro del fin del Hudson" por Muñoz Molina. Y muchas anotaciones sobre Walter Scott, Stevenson, Mishima...

 No solo es una colección de faros, sino que también es una colección de apuntes y reflexiones de todo tipo: literarias, filosóficas... cotidianas. De todo tipo.

Es un libro raro y corto, pero está salpicado de información, con un tono íntimo, cercano,muy poético y reflexivo muchas veces. Tiene mucho de nostalgia también. Es un libro especial, que no puede gustar a todo el mundo, pero desde luego a mí me ha atrapado.

Me he sentido identificada con la autora en muchas ocasiones, para empezar y por supuesto en esa pasión por coleccionar los faros. Yo también, como muchas personas, los colecciono y viajo para conocerlos, como colecciono  también libros, librerías, fotos, álbumes, bibliotecas... Y entiendo su pasión entre placentera y angustiante.

 Una delicia este "Cuaderno de faros".




María Jazmina Barrera Velázquez nació en la Ciudad de México en 1988. Es licenciada en Literaturas Modernas Inglesas de la UNAM y fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas y del programa de Jóvenes Creadores del Fonca. Ha ejercido como traductora, redactora y editora en varios medios impresos y digitales. También recibió la beca Fulbright en 2011 y 2014, y en 2013 ganó el premio Latin American Voices de ensayo por su libro Cuerpo extraño. Es editora y socia fundadora de Ediciones Antílope. 

 #Reseñas libros
#Jazmina Barrera
#Faros
#Cuaderno de Faros

lunes, 5 de agosto de 2019

"El faro del silencio" de Ibon Martín


Pues otra vez me enganché al género negro. No tengo remedio.

Pero en este caso, de la "casa", sí de un autor español Ibon Martín, de quién no había leído nada.

Todo empezó porque leí una reseña de una de sus novelas "La jaula de sal" y me atrajo el argumento. Pero cuándo seguí leyendo ví que formaba parte de una serie con la misma protagonista: Leire Altuna. Así que busqué el primer libro de la serie y ahí he estado, inmersa en "El faro del silencio" de Ibon Martín.

El argumento nos cuenta que en otoño del 2013 aparece un cadáver cerca de un faro. Lo más curioso de todo es que le han sacado toda la grasa del abdomen. Leire, una escritora bilbaina de novelas románticos que se acaba de separar y habita en el faro, es quién encuentra el cuerpo. Y al final, entre unas cosas y otras, se convierte en la sospechosa numero uno.

Por otra parte el argumento también nos presenta a Triki, un joven heroinómano de la zona (hemos retrocedido hasta los años ochenta) que trapichea con la txipironera del padre para sacar dinero para tener su droga y pagar lo que debe. 

Luego entonces, en cuánto a la estructura de la novela, tenemos cincuenta capítulos con un doble hilo narrativo, que en algún momento tendrá que confluir.  

La acción se desarrolla en la costa guipuzcoana, en Pasaia más concretamente, que no conozco pero que ya quiero visitar porque los pueblos y paisajes que se describen en la novela parecen de lo más atractivo. Tendremos que acercarnos a ese rincón del País Vasco. El autor nos habla de dos pueblos, San Juan y San Pedro y su rivalidad. Nos habla de lo bello que es San Juan con su única calle empedrada paralela al agua, y de sus balcones adornados. Nos habla de la motora que te lleva de un lado al otro. Y de las regatas entre los pueblos, y de los acantilados, y por supuesto del Faro de la Plata, que no sé por qué no conozco aún cuando tiene que tener un enclave tan privilegiado.

Pero a lo que íbamos, temporalmente ya vemos que cada hilo narrativo se correspondiente con un tiempo, los asesinatos ocurren en el presente de noviembre de 2013, pero la historia de Triki discurre en los años ochenta, más concretamente en 1983. Eso hace que el ritmo sera ágil, porque estamos saltando de una época a otra. 

Por otra parte como nos encontramos con varios asesinatos, también con eso el autor consigue que no decaiga nuestra atención, van surgiendo conflictos que hay que resolver.

Bien es verdad que aparece algún que otro error en lo que se refiere a la práctica habitual en la escena de un crimen con la labor de la policía y demás cuerpos relacionados. Por ejemplo el autor hace aparecer al forense en la escena del crimen pero no hay un juez que venga a levantar el cadáver, que es lo que tiene o debe que pasar. 

Pero independientemente de eso a mí me ha entretenido bastante. La ambientación está muy lograda, yo he disfrutado con las descripciones de los paisajes que ha hecho el autor. Y en cuanto al argumento también me ha atrapado. Me lo he leído rápido. La parte de los años ochenta me parecía creíble, a los que hemos vivido los ochenta siendo adolescentes o jóvenes no nos pueden resultan ajenas varias de las escenas que cuenta. Por otra parte el personaje protagonista está bien perfilado, es muy natural, despierta empatía.

Tengo que leer los siguientes casos a los que se tiene que enfrentar la protagonista, la escritora Leire Altuna porque yo creo que irán a mejor, y ésta ya no ha estado nada mal.


#Novela negra
#Ibon Martín

domingo, 21 de julio de 2019

"Si esto es una mujer" de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo




Reconozco que en cuánto sé que Lorenzo Silva tiene una novela la quiero leer. 

En este caso tenía el aliciente de que también era una novela del género policíaco y que además la protagonista era femenina.

Lo diferente es que en este caso estaba escrita a cuatro manos, no solo era de Lorenzo Silva, sino también de su mujer, la también escritora y poeta Noemí Trujillo.

Me ha parecido muy entretenido, yo me lo he leído volando. 

La protagonista es la inspectora de policía de homicidios Manuela Mauri. Una inspectora con una fuerte personalidad, que lleva varios meses de baja de en su casa y ha perdido la confianza en sí misma y en los demás. 

El argumento nos cuenta que una compañera de la comisaría, Guadalupe Larbi, va a visitar a la Inspectora Mauri, que lleva siete meses de baja y le habla de un caso muy complicado que tienen estancado y no consiguen llevar a ninguna parte. Un caso truculento pues se han encontrado partes de una mujer de raza negra en dos vertederos cercanos a la Capital. Guadalupe pretende que la inspectora se reincorpore al trabajo porque cree que solo ella tiene la autoridad y el empuje para impulsar la investigación. 

Está contado en primera persona, lo cuenta la protagonista con la cual eso ya te aproxima a la historia

Como el caso está basado en una historia real, un asesinato ocurrido en el año 2003, el de Edith Napoleón (Sierra Leona), una prostituta sudsahariana que encontraron descuartizada en Boadilla del Monte, esta nueva novela también está ambientada en el Madrid actual, y para mí eso lo hace todo mucho más cercano y reconocible. Aquí se ha ambientado en el Sur de Madrid y en concreto en la Colonia Marconi, una zona muy conocida de prostitución.

El tema es la trata de personas, la prostitución. Lo más sórdido de nuestra sociedad actual.

A mí, como os decía, es una novela que me ha atrapado y me ha tenido de lo más entretenida. Me gusta que en este caso, a diferencia de la de los protagonistas de la serie de Bevilacqua, la vida privada de Manuela es más feliz que la de Rubén. Por otra parte los personajes me parecen bien definidos y verosímiles. 

Me ha parecido reconocer a Silva en los párrafos más filosóficos o profundos, pero claro yo no he leído nada anterior de Trujillo, así que quizá solo sean imaginaciones mías.

En cualquier caso, a mí me han quedado ganas de seguir leyendo otros futuros casos de Manuela Mauri. Eso es muy buena señal.




#Libros de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo
#Lorenzo Silva
#Reseñas Literarias

martes, 9 de julio de 2019

"El verano sin hombres" de Siri Hustvedt




Poco después de que él dijera la palabra pausa, enloquecí y aterricé en el hospital. Él no dijo ‘No quiero volver a verte’ ni ‘Hemos terminado’, pero, tras treinta años de matrimonio, bastó una ‘pausa’ para convertirme en una lunática (…) La Pausa era francesa, con escaso pero brillante cabello castaño. Tenía los pechos grandes, auténticos, no de esos retocados en quirófano, gafas marrones rectangulares y una mente brillante. Era joven, por supuesto, veinte años más joven que yo”.



Nunca había leído un libro de Siri Hustvedt, pero sí que me habían llegado muy buenas referencias, así que tenía ganas ya de hincarle el diente a alguno.

Y al fin tuve la posibilidad de hacerlo con "El verano sin hombres".

"Los viudos se casan de nuevo porque eso les facilita la vida. Las viudas no suelen hacerlo porque les hace la vida más dificil. Regina es un excepción. Supongo que necesita atención. Por eso coquetea con todos."

Es una novela que muchas veces me ha devuelto una sonrisa. Una novela creada desde el punto de vista de la mirada sobre el mundo de una mujer.

El argumento nos cuenta que Mia, una poeta de cincuenta y tantos, de pronto enloquece porque su marido, después de treinta años casados, ha decidido tomarse una Pausa. Pausa en mayúsculas porque tiene nombre y apellidos, es jóven, compañera de laboratorio y tiene más tetas que ella. No se lo esperaba, no se llevaban mal, no había habido ningún problema pero de pronto, inexplicablemente, se ve sola.

Ya tenemos el conflicto servido. Pero servido frío, porque ya la protagonista está en vías de superarlo, lentamente, pero superarlo.

La novela cuenta su resurrección, su curación, desde el ingreso en una clínica para trastornos neurológicos hasta su aterrizaje en su pueblo, el pueblo de la infancia, cerca de su madre y de las amigas octogenarias de ésta, los Cisnes. Allí va a dar clases de poesia a un grupo de adolescentes. 

Es una novela de mujeres donde los personajes femeninos brillan porque todos son singulares y están bien caracterizados. Desde la protagonista que va alejándose de su trauma, pasando por todas las que la rodean: Su vecina Lola con un marido violento, su hijita Flora, la anciana Abigail que cose obscenidades, su propia hija Daisy incondicional y moderna, y su madre entrañable, además del grupo de alumnas adolescentes de su taller, que van perfilandose en sus fobias y filias.

"Envejecer no está mal. El único problema es que se te va cayendo el cuerpo a pedazos".

Pero más que los personajes me ha llamado la atención su forma de escribir, donde se mezclan varios estilos: narrativa, diario, correos electrónicos... Escrito en primera persona tiene una prosa a veces irónica, y otras profunda, muy profunda, pero una buena prosa. Con muchísimas digresiones, que quizá son lo que menos me ha gustado de su escritura. Pero aún con eso, creo que este punto es lo que me ha sorprendido más gratamente de esta novela: su forma de estar escrita, original, algo caótica, salpicada de citas, irónica y profunda. Su virtuosismo escribiendo,  impregnando el texto, la historia, de reflexiones.

No es una novela que me haya atrapado por su argumento trepidante o sus giros en el argumento, no, aquí no va de eso. Pero sí lo ha hecho con su forma de contar, alternando la teoría sobre los hombres y las mujeres, sobre el cerebro, los nervios, la sexualidad con la propia trama. 

"Cuando flotamos en el mar amniótico de nuestra primera inconsciencia, todos nosotros tenemos gónadas. Si el cromosoma y no actuara sobre gónadas de algunos para gestar unos testículos, todos seríamos mujeres. La biología revierte la historia del Génesis: Adán es Adán a partir de Eva y no al revés. Los hombres son las costillas metafóricas de las mujeres, en lugar de ser las mujeres quiénes surjan de la costilla de un hombre. La mayoría de las veces XX = ovarios y XY = testículos. El afamado médico griego Galeano creía que los genitales femeninos eran los masculinos invertidos y viceversa, una opinión que se mantuvo durante siglos: "Si se sacan al exterior los órganos reproductores de las mujeres y se meten en el interior, por decirlo de alguna manera, y se pliegan los de los hombres, encontraremos que en  ambos casos serían iguales en todos los sentidos". Por supuesto, los que estaban en el exterior siempre triunfaban sobre los del interior. No sé exáctamente por qué. A mí me parece que los del exterior son bastante vulnerables. De hecho el miedo a la castración es algo lógicos. Si yo tuviera los órganos reproductores colgando fuera de mi cuerpo también estaría muy preocupada por ese paquetito tan delicado."

 
No es una novela, dada su forma de escribir, que tenga ritmo rápido. Simplemente va fluyendo. No puedo decir que es una novela que me haya encantado, no. Pero su forma de contar reflexiva me ha parecido muy atractiva. Esa forma de contar meditando, ofreciéndonos una mirada lúcida y serena sobre su propia historia y la de lo que le rodea.

He leído buenas críticas de "Todo cuánto amé", habrá que leerlo para acabar de formarnos una opinión sobre la narrativa de esta autora. Y algo me dice que será positiva.


 "La pareja envejece y cambia, y uno está tan acostumbrado a la presencia del otro que la vista deja de ser el sentido más importante. Si me despertaba un día y Boris no estaba a mi lado en la cama, usaba el oído para distinguir cuándo tiraba de la cadena del retrete o llenaba la tetera con agua. Sentía el tacto de sus huesos duros cuando ponía mis manos sobre sus hombros para saludarle en silencio mientras él leía el periódico antes de ir a trabajar en el laboratorio. No le miraba a la cara ni al resto del cuerpo; me bastaba sentir que estaba allí, oler su presencia en la oscuridad de la noche. ... La mía no era una ceguera voluntaria ante una nueva atracción, sino la que surge con la intimidad forjada a lo largo de los años de vida paralelas, con sus laceraciones y sus bálsamos." 


#Siri Hustvedt
 

viernes, 21 de junio de 2019

"El guardián de los secretos" de Óscar Hernández Campano




Tenía pendiente hablaros de la última novela que he leído: "El guardián de los secretos" de Óscar Hernández Campano. 

Una novela de la que no había oído hablar y que llegó a mí por casualidad pero que me ha parecido muy entretenida. 

Está ambientada tanto en Madrid como en Peñíscola. Temporalmente también se rompe a menudo la linealidad de la historia puesto que la acción salta del Madrid actual a sesenta años atrás para situarnos en la Peñíscola de la Guerra Civil. Los saltos espaciales y temporales imprimen ritmo a la narración.

El tema es el amor entre personas, independientemente del sexo que tengan. Pero también toca nuestra historia, la sociedad española durante la II República, la Guerra Civil, los desaparecidos, el Franquismo. También la culpa y hasta la magia.

El argumento lo podríamos sintetizar contando que un viejo escritor llamado Miguel, contacta con Enara, una jóven enfermera, para que le ayude en sus últimos días. Enara descubre que el escritor está trabajando en lo que será su última novela: Una autobiografia donde habla de su juventud como hijo de un alto cargo de la República, al que envian a Peñíscola para mantenerlo a salvo de la guerra. Allí en el pueblo costero, el jóven Miguel, conocerá a su primer amor. 

Creo que es una novela que está muy bien ambientada, nos podemos sentir tan cerca del mar como sus protagonistas cuando navegan o nadan, como horrorizados dentro de una casa que están bombardeando en ese momento. El autor ha sabido reflejar muy bien las coordenadas de la historia, la ambientación como os decía de los lugares en los que se desarrolla. Está llena de pequeños detalles que se huelen, se escuchan. 

Para trasladarnos del presente al pasado, el autor se ha valido también del cambio de narrador, de la primera persona o la tercera. La primera persona te acerca más al personaje, y le ha venido muy bien para las memorias de Miguel, para que empatizáramos más con el personaje principal. 

Además de ser entretenida, es emocionante. Está impregnada de sentimiento. Es intimista.

No sé si habrá influido que la he leído mientras estaba pasando unos días en Levante, pero a mí me ha parecido que está tan lograda su ambientación como bien definidos los personajes. Son personajes que te caen bien o regular, que te llegan, te los crees, sientes cómo se mueven.

Es una novela que quizás sea en muchos momentos previsible, pero a mí me ha tenido atrapada, me ha entretenido bastante y la he disfrutado.




#Oscar Hernández Campano
#Novela
#El guardián de los secretos

lunes, 8 de abril de 2019

"El último barco" de Domingo Villar


- Esto no es un colegio, inspector. Aquí se aprenden oficios, de esos que permiten combinar trabajo y afición si se tiene un poco de talento y mucha suerte. Algunos descubren tarde lo que les gusta y otros solo vienen por intuición, sin saber bien si lo van a encontrar -dijo, adornando con gestos cada palabra-. Lo malo no es entregarse a una pasión con más o menos años. Lo terrible es morirse sin haberla buscado. Por desidia o porque la vida no le haya permitido a uno hacerlo. 
Caldas miró el camelio y pensó en la vocación tardía de bodeguero de su padre.



Tenía tantas ganas de volver a pasar unos días con Leo Caldas, que en cuánto me enteré de que iba a estar dentro de "El último barco" hice todo lo posible por viajar con él por las páginas del último libro de Domingo Villar.

Años llevaba esperando el tercer libro de este autor, después de leerme "Ojos de agua" y "La playa de los ahogados". Quería volver a encontrarme con el Inspector Leo Caldas y su compañero Rafa, con el padre de Leo, y pasar de nuevo unos días por Galicia acompañándoles en un nuevo caso.

La espera ha valido la pena porque "El último barco" me ha gustado mucho. Pero mucho.


El argumento que podemos leer por todas partes sobre esta novela es el siguiente:



"La hija del doctor Andrade vive en una casa pintada de azul, en un lugar donde las playas de olas mansas contrastan con el bullicio de la otra orilla. Allí las mariscadoras rastrillan la arena, los marineros lanzan sus aparejos al agua y quienes van a trabajar a la ciudad esperan en el muelle la llegada del barco que cruza cada media hora la ría de Vigo. Una mañana de otoño, mientras la costa gallega se recupera de los estragos de un temporal, el inspector Caldas recibe la visita de un hombre alarmado por la ausencia de su hija, que no se presentó a una comida familiar el fin de semana ni acudió el lunes a impartir su clase de cerámica en la Escuela de Artes y Oficios. Y aunque nada parezca haber alterado la casa ni la vida de Mónica Andrade, Leo Caldas pronto comprobará que, en la vida como en el mar, la más apacible de las superficies puede ocultar un fondo oscuro de devastadoras corrientes."


Volvemos a disfrutar con esta novela del tandem policial de este autor, formado por el gallego Leo Caldas y el maño Rafael Estevez. Están muy bien perfilados estos dos personajes. Leo es un gallego tristón, reflexivo, concienzudo, algo solitario. Y a Rafa hay que atarle corto porque tiene un carácter endemoniado, y no lleva nada bien la idiosincrasia gallega de no definirse que tan bien retrata Villar. Pero están tan bien descritos que los vemos perfectamente, los vemos moverse, y cómo son. Yo confieso que a Leo Caldas le veo con la cara de Carmelo Gómez desde que vi la segunda novela en película. Y qué bien me cae. El autor consigue que empaticemos mucho con este personaje principal.

En general todos los personajes resultan creíbles y están muy bien caracterizados con rasgos que solo tienen ellos. Encontramos también al padre de Leo Caldas, que es también un tipo de lo más interesante. En esta novela tenemos también a otros que resultan muy atractivos como Camilo o Andres "el Vaporoso".

Cuando Camilo notó que el inspector se le aproximaba, se estremeció: cerró los ojos, incrementó el balanceo y contrajo el rostro en una mueca de espanto, como si le faltara la vida. Su boca entreabierta permitió ver a Leo Caldas unos dientes grisaceos, desordenados sobre las encías, como salpicaduras de agua sucia en una pared.
- No voy a hacerte daño, Camilo -le dijo Caldas con suavidad, sorprendido por la reacción del muchacho-. Solo necesito que me digas si la has visto.



Es una novela con un ritmo muy lento, pero su prosa rica y con imágenes destacables, está salpicada de diálogos serenos que agilizan mucho y que nos aportan otra visión de la relación de los personajes, de cómo interactúan. Me encantan algunos diálogos entre Leo y Rafa, y entre Leo y su padre.

- Pero eres tú el que está asustado, no yo -dijo el padre, sin apenas alzar la voz-. Cuando llamas por teléfono te interesas por si estoy acompañado o solo: ahora me hablas de poner rejas... Tú eres policía Leo, es lógico que te preocupen esas cosas, pero a mí me preocupa que las viñas arranquen bien y que llueva lo que tiene que llover cuando llegue la primavera. Puedo convivir con el miedo a morirme, pero no quiero tener también miedo a vivir.
Caldas miró el reflejo de su padre en el cristal y lamentó haber mencionado el asunto. 



No lo hemos dicho aún porque ya se sabe, pero no está mal que recordemos que está ambientada temporalmente en la actualidad y espacialmente en la ría de Vigo. Estas novelas, y en concreto ésta de la que estamos hablando, es una muestra constante de amor a la tierra del autor, a Galicia. También se ha tomado mucho trabajo en describirnos el amor al artesano, ya sea de instrumentos musicales, como de la ceramica. El amor a las cosas que se hacen con infinita paciencia como este libro.

En fín, que os la recomiendo, como todas las anteriores. Pero ésta novela desde luego creo que aún más.


-Espera un momento -le pidió el padre, y desapareció dentro de la casa.
Regresó trayendo en la mano el libro que compartían.
-Llévatelo, Leo -dijo entregándoselo a través de la ventanilla abierta.
-Todavía te lo estás leyendo tú -repuso Caldas.
-Da igual -inisitió el padre-. Tú eres quién necesita que los buenos ganen.
Leo Caldas tragó saliva y le dio las gracias.
-Te lo devuelvo en cuanto termine.
-No hay prisa -dijo el padre- yo mientras puedo ir soñando otro final.




domingo, 10 de marzo de 2019

"Concha Méndez. Memorias Habladas, memorias armadas" de Paloma Ulacia Altolaguirre



"Yo soy la hija mayor de once hermanos. Me pusieron de nombre Concepción Josefa Pantaleona. Nazco en un calle pequeñ, calle de Colmenares, cerca de Cibeles. Los primeros veranos de mi infancia los pasé en el Sardinero, cerca de Santander. Aquellos paseos en familia me despertaban el deseo de los viajes transatlánticos. Todo empezó cuando miraba los barcos; me encantaba ver su recorrido llegando a puerto; desde los cinco o seis años ya decía que en uno de esos navíos me iría a América. Recuerdo la visita de un amigo de mis padres. Al presentarnos al señor, éste preguntó a mis hermano: "Pequeños, ¿Qué queréis ser de mayores?" No recuerdo lo que contestarían, pero viendo que a mí no me preguntaba nada, teniendo la cabeza llena de sueños, me le acerqué y le dije: "Yo voy a ser capitán de barco", "Las niñas no son nada", me contestó mirándome. Por estas palabras le tomé un odio terrible a este señor."
Pág. 24

Tenía que hablaros del último libro que he leído: Concha Méndez. Memorias habladas, memorias armadas" de su nieta Paloma Ulacia Altolaguirre.

Sí, se trata de las memorias de Concha Méndez, que su nieta fue recogiendo en cintas mientras ella las grababa y luego nos las reescribió en este libro, atendiendo a los hechos transcendentes y dándole unidad. Se editó en 1990, y ya no se encontraba, pero que ha vuelto a reeditar la editorial Renacimiento. 

Me ha parecido un libro muy interesante, porque Concha Mendez lo debió ser.

Hija de una señora de la aristocracia y del hijo de un albañil que se enriqueció reformando viviendas, Concha Méndez fue la mayor de once hermanos y nació en Madrid en 1898.

Debió ser una mujer muy vital, muy independiente, que no quería seguir los cánones de la época para las mujeres de su clase. Ella quería de mayor ser algo, quería estudiar, quería viajar y lo consiguió en un tiempo en el que eso no era nada habitual. 

"No solo íbamos a las verbenas, sino que nos metíamos por todas partes. Concha Albornoz, que era la hija del Ministro de Educación Pública, fue la amiga que conservé del colegio. En la misma casa de departamentos en la que vivía ella, en el piso alto, vivía Valle Inclán. Era un hombre con aquella rara cualidad de mantener la atención de los otros durante horas: era fantástico. Nos contaba una procesión que atravesaba España, de norte a sur, citando cada provincia, y los hechos que se sucedían eran de humor; con fina ironía sacaba gracia de cada anécdota..."
Pág 53

Fue campeona de natación y fundadora del Lyceum Club. Coetanea de la Generación del 27, Concha Méndez fue novia de Luis Buñuel durante 7 años, y amiga de la pintora Maruja Mallo y de Salvador Dalí y Lorca. En 1926 publica su primer poemario, Inquietudes (que Ernestina de Champourcín definió como «un prodigio de intuición femenina»). Después escribiría Surtidor, Niño y sombras (a raíz de la muerte de su hijo al nacer), Sombras y sueños y otros veinte poemarios y obras de teatro.

 Aunque después de viajar en barco a Londres y Buenos Aires, terminó casándose con el último poeta que aprendíamos cuando enumerábamos a los que componían la llamada Generación del 27, con Manuel Altolaguirre. 

 Se le había presentado Lorca, y ella quiso aprender con él que era aquello de la imprenta. Se casaron en 1932, aunque ella era algunos años mayor lo que tampoco era muy usual, y juntos editaron revistas tan importantes como Héroe, 1616 y Caballo Verde para la poesía. Ella no era solo su mujer, sino que vestida con un mono azul trabajaba con éste codo con codo. En su casa de la calle Viriato de Madrid vivía también Luis Cernuda, el excentrico y dificil poeta, que terminó muriendo también muchos años después en la casa de México de Concha Méndez, cuando ésta ya era viuda. Y Neruda también frecuentaba su casa de Madrid.

"Sacamos seis números de la revista Héroe. En ella no solo incluimos a los poetas de la Generación, sino también a Rosa Chacel, Ernestina de Champourcin, y a varios escritores extranjeros: Alfonso Reyes, Julio Supervielle y Genaro Estrada. Editábamos solo poesía, porque Manolo y yo trabajábamos solo en la imprenta, nos hubiera sido imposible incluir ensayos o cuentos. Él era el tipógrafo y yo, vestida de mecánico, la fuerza que hacía girar la imprenta. También me encargaba de tomar los paquetes e ir a repartirlos en metro."
Pág. 96

Después llegó la guerra y el exilio. Primero en París, luego La Habana y finalmente en México.


Os he contado a muy grandes rasgos la peripecia vital de esta autora. Pero lo bueno es ir descubriéndola a medida que lees sus memorias, que me han parecido muy entretenidas, muy ágiles, por la forma de contarlas ella. Aunque por supuesto se ve que su nieta las ha ordenado después, normal por otra parte, porque son los recuerdos de una persona de ochenta años. Lo importante es que su fuerza, su dinamismo están presenten en cada recuerdo que trae hasta nosotros. Nos deja ser espectadores de excepción de aquellos años. Nos deja reunirnos con aquellos escritores y artistas que tan importante hicieron a aquel tiempo de nuestra historia. Vemos aquel Madrid de los años 20, años 30, sus verbenas, sus calles, sus personas. Después también a través de sus ojos los horrores de la guerra y despues del exilio.

Fue una mujer muy valiente que viajó y conoció mundo sin atarse a los corsés de aquella moral y costumbres. Se emancipó, se independizó cuando aquello no era nada usual. Pero además fue también poeta, y escritora de teatro. Y tuvo la imprenta con Altolaguirre donde imprimieron libros de los principales autores del 27. Después se separarían, aunque siempre estarían más o menos cerca, pero ella siguió escribiendo y llenando su casa con artistas.

Si os interesa esta época de nuestras letras, la vida cultural de entonces, es un libro interesante que nos ofrece otra visión, la visión de una de las mujeres sobresalientes de la época por su independencia y su implicación en las letras. Una mujer que se codeaba con los autores de la Generación del 27 que hemos estudiado, pero sobre todo que crecía con ellos.

"Y entre todo esto que me gusta pensar, pienso que a través de mi obra estaré en comunicación con gentes a las que no conozco y con quién siempre habrá una cierta emoción que nos una. Creo que cuando uno se comunica así, no puede morir del todo. Y sin llegar al final de mi vida , he llegado al final de mis memorias y me pregunto: ¿He sido feliz o desgraciada? Creo que en la balanza pesa más lo primero. ..."
Pág 155.





#Concha Méndez
#Las Sinsombrero
#Generación del 27