viernes, 30 de noviembre de 2018

Leyendo mis relatos en el Colegio Hipatia de Rivas (Madrid)




Detrás de esta puerta me esperaba el público más exigente.

Nada más entrar en la clase supe del poder de los 11 años, de su metro y medio de determinación y espontaneidad, frente a la fragilidad de mi voz narradora más acostumbrada al educado "saber estar" de los adultos.

Pero aunque mi querido público de metro y medio no sabía de diplomacia, la sinceridad se palpaba en la sorpresa que agrandaba sus ojos, y en las carcajadas que no podían evitar dejar escapar, y finalmente me regaló una hora larga de felicidad.

Felicidad que llegó de su atención genuina y su mirada limpia.

Felicidad que aún siento,
mientras pienso que mañana repetiría otra vez,
y pasado mañana, y pasado pasado mañana,
y cualquier día que me lo pidiera
el mejor auditorio del mundo.

Tan gratificante fue leerles mis relatos. 


Gracias a mi sobrina Marina que me invitó.








#Colegio Hipatia de Rivas Vacimadrid
#Relatos de Rocío Díaz Gómez




martes, 27 de noviembre de 2018

Juan Calderón Matador "El cuentista bajo la encina blanca"


Hay actividades que salvan el día de la rutina.

Hay momentos que quedarán pinchados con alfileres a la memoria,
 simplemente o debería decir magistralmente,
porque me contaron un cuento.

Si con estas edades y tantos cuentos escritos pero sobre todo escuchados, 
alguien llega y te cuenta uno que te mantiene atenta y te dibuja una sonrisa, 
mientras te zarandea desde el miedo hasta la hilaridad,
salpicado de pequeños detalles que no se te olvidan, 

merecen mucho la pena el cuento y el cuentista.

Y eso ocurrió ayer, un lunes 26 de noviembre, que hubiera sido insípido a más no poder, 
si Juan Calderón Matador no me hubiera contado el cuento de "La noche que murió Juana la Tuerta" en la biblioteca Eugenio Trias, Casa de Fieras, de El Retiro de Madrid.
 
Dos veces he escuchado ese cuento de tintes góticos y pinceladas de humor, lleno de giros y aciertos. Dos lo he disfrutado.

Qué barato este libro de cuentos de Juan Calderón. Qué poco tiene que ver el precio con la calidad.
10 euros qué poco es, poquísimo, para tanto trabajo como tienen detrás esta colección de cuentos que encierra su libro "El cuentista bajo la encina blanca".

Cuánto trabajo y cuánto talento.

Qué barato este tesoro que me traje ayer a casa,
y que podré leer despacio 
escuchando en mi interior la voz potente y modulada de Juan.

Qué lujo contar con un compañero de tertulia como Juan Calderón Matador.

Y qué suerte la mía que lo sé.











A la izda Juan B. Raña y a la dcha Juan Calderón Matador


#Juan Calderón Matador: Poeta, narrador, actor, escritor de canciones, artista.
#Juan B. Raña: Poeta y narrador que moderó el acto.
#Biblioteca Eugenio Trias, Antigua Casa de Fieras, Parque del Retiro de Madrid
#Presentaciones de libros


sábado, 24 de noviembre de 2018

"Línea Centenario" La línea 1 del Metro de Madrid comenzó sus obras en 1918



Si de algo sabemos los madrileños de a pie, es de ir en metro. 

Días en los que solo recuerdas girar la llave de casa, ahí dejaste de ser consciente del camino de diario al trabajo, el resto lo hicieron tus pies.

Esos pies que viven en una gran ciudad y que nada más verse en la calle ajustan el paso a los que van, como ellos, camino de la boca del Metro. Aunque sean unos desconocidos, aunque jamás vayas a volver a encontrarlos, caminan tus pies al unísono de los demás pies. Miles, millones de ágiles pies camino del Metro.

Y entran y bajan las escaleras, atraviesan los tornos, se suben al vagón, dejandose llevar y esperando pacientemente que se abran de nuevo las puertas en la estación deseada. Y vuelven a ajustar su paso rápido al del resto de los pies camino de las escaleras mecánicas. Suben una, otra, y otra, otra más sorteando a los que vienen de frente, entre una y otra, hasta llegar a la salida donde todos los pies salen a la vez sin dejar de cruzarse con los que entran.

Una mañana, y otra, y otra, para volver por la tarde, otra tarde, otra. Todos los días caminando las tripas de Madrid dentro del metro.

Y mientras tú creces y maduras, el metro también va cumpliendo años. Y llega el 31 de octubre y resulta que te ves en la fiesta de su cumpleaños número 100. Porque la línea 1 del metro de Madrid comenzó sus obras un lejano 1918 y comenzaría a rodar en 1919.

Cuántos pies la habrán pisado antes que tú.

Cuántas solitarias vidas habrán empujado esas puertas, cuántas alegres se habrán deslizado por sus pasillos. Cuántas, que solo sobreviven, habrán tocado en él, habrán pedido limosna en él, habrán buscado su calor de tunel y vías.

Cuántas, miles, millones de vidas se habrán transportado bajo Madrid en uno de sus vagones.

Como cada día haces tú.

Y en esa línea 1 donde fueron 8 estaciones, ahora son 33. Y aquella primera línea que apenas cubría la distancia de 4 kilómetros, ahora ocupa más de 24. Cruzándose una y otra vez con otras líneas de metro y de cercanías en una entramado cada vez más y más y más grande, porque crece al unísono de la ciudad.

Si de algo sabemos los madrileños de a pie, es de ir en metro.

¡Cuántos libros no me habré leído yo dentro de alguno de sus vagones!









#Metro de Madrid #Centenario de la línea 1 del Metro de Madrid #Línea centenario

miércoles, 21 de noviembre de 2018

¡Ostras Pedrín!



Madrid. Barrio de Chamberí. 2018

Estaba siendo muy duro recoger, doblar la ropa, decidir qué quedarse y qué dar. Doblar el amor incondicional, despegarlo de las telas y los objetos, desechar lo que a nadie le cabe en casa con esa presión en el pecho que amenaza con ahogarte, intentando preservar en el fondo de ti intacto el sentimiento.

Estaba siendo tan duro mantener la serenidad.

Entonces el grito de uno de los mayores llegó desde la buhardilla.

Y el corazón se encogió como un papel estrujado. Corristeis en fila india todos escaleras arriba a sabiendas de por qué lo gritaba.

Verse otra vez delante de la colección manchada de polvo y tiempo de "Roberto Alcazar y Pedrín" era verse de nuevo sentados todos a la mesa.

La comida humeante y rica de mamá. El sonido de la radio al fondo. Y su voz diciendo: "¡Lo estoy viendo dentro del plato! Retira ya ese tebeo de la mesa. Luego sigues. Y a comer. ¡¿Cuánto veces tengo que decir que en la mesa no se lee?!."

Su voz.

La de todos cuando no se decían palabrotas en casa.

Y aquella expresión que había gritado uno de los mayores: ¡Ostras Pedrín!




Rocío Díaz Gómez





#Nombres de tiendas #Comics #Frases hechas y dichos @Lenguaje coloquial #Roberto Alcazar y Pedrín

jueves, 15 de noviembre de 2018

"Versos al paso": Su historia comenzó...

"Demasiado tiempo sin verte y demasiado verte sin tiempo" Carlos Sadness


Su historia comenzó en el tórrido y madrileño verano del 2018.

Ella era perfecta.

Y él estaba tan, pero tan colado por ella, que para no abrumarla con sus poemas, decidió recortarlos en trocitos de amor.

Dosificó sus sentimientos y los guardó en uno o dos versos, que presentó después a la  iniciativa "Versos al paso" del Ayuntamiento de Madrid.

Allá por noviembre del 2018, en 1.100 pasos de peatones con semáforo, él seguía declarándole su amor, aunque
ella ya fuera casi perfecta.


"Qué molesto cualquier sonido, cuando echo de menos tu risa" Irene X
"No te asustes, solo es felicidad" Grace Klint
"Ojalá no acabase nunca la primera vez de algo" Alvarudo

#Madrid #Versos al paso









domingo, 11 de noviembre de 2018

Catedral de Rouen (Normandía)


Y después de estos días cortos, de este otoño, del frío invierno, 
llegarán otra vez los largos días del estío.

Días de vivir la calle, 
de viajar y conocer.

Días de adentrarte en países que nunca estuviste 
días de regresar a otros,
que caminaste, respiraste, viviste.

Volver a Francia, 
  regresar a Normandía,
    revivir la preciosa Rouen.

Admirar su maravillosa catedral vestida de luz, 
historia y sonido.

Tus ojos hipnotizados
con la historia de Guillermo el Conquistador,
tus ojos prendidos
en las llamas de Juana de Arco
mientras
el mundo iba arropándose de oscuridad. 

Volver a Francia, 
  regresar a Normandía,
    revivir la preciosa Rouen.

Noche encantada
en la encantada ciudad.
Qué lujo Rouen.
 











#Rouen #Catedral de Rouen #Espectáculo de luz y sonido catedral de Rouen #Normandía #Francia

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Las horas del silencio de Marta y Rafael Martín Masot







He terminado la novela “Las horas del silencio” que me ha tenido entretenida en los últimos días.
Todo el tiempo he tenido la sensación de que me parecía una serie vespertina de amores contrariados y desigualdades sociales. Pero no está mal escrita, con la dosis justa de intriga, para querer saber más.


El argumento comienza cuando Ana Gaitán, Marquesa de Ganianza, visita al obispo Damián Belmonte para devolverle un reloj que él olvidó en su dormitorio treinta años atrás y pedirle un favor…
No está nada mal para comenzar una historia.  


La historia arranca en el año 1966, pero se combina con otra línea argumental de principios de siglo, más concretamente del año 1917, y además la historia central acude a los años de la guerra, treinta años antes. Así consiguen los autores que la narración sea ágil, saltando años hacia delante y hacia atrás, dándonos a conocer las vidas de los personajes en diferentes etapas de sus azarosas vidas. Eso en lo que se refiere al tiempo de la narración. En cuanto al espacio está ambientada en España. Muy bien ambientada retratando tanto la vida rural en un pequeño pueblo Barranca de las Paveras, como en las ciudades, comienza la novela en una del Sur, y después llegamos a Madrid.
El tema cómo os decía son los secretos, las desigualdades sociales, la guerra civil, y el robo de bebés. Temas complejos, ya veis, aunque ya muy tratados en la literatura, un poco trillados la verdad. 

Los personajes centrales están bien perfilados, y tienen las suficientes aristas para que los encontremos humanos, aunque se podría sacar mucho más partido de ellos, sobre todo del protagonista. Hay otra serie de personajes quizás un poco ya más manidos, y hasta previsibles. La verdad es que después de haber leído otras novelas que tocan estos temas, como por ejemplo las de Almudena Grandes, donde los personajes son sobresalientes pues a éstos de esta novela es como si les faltara un punto. La más conseguida es la protagonista femenina, Ana Gaitán.
Pero bueno, en general, está bien escrita, la prosa está cuidada, y en algunas ocasiones incluso tiene buenas imágenes salpicándola, aunque es verdad que en otras quizás abuse un poco de los adjetivos. Creo que va mejorando según transcurren los capítulos. Es una novela entretenida, como os decía, y a quién le gusten estas historias románticas, de amores apasionados y complicados, le puede atrapar.


Yo destacaría su ambientación, está muy bien ambientada tanto en los momentos históricos que tratan, principios del siglo XX, la guerra civil, los años 50 y 60, como en el reflejo de la sociedad de esos períodos, el clero, la burguesía, las desigualdades sociales en general.
Es entretenida, aunque un poco previsible.

domingo, 4 de noviembre de 2018

"Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva"




Que llueva, que llueva
la Virgen de la Cueva,
los pajarillos cantan,
las nubes se levantan,
que sí, que no,
que caiga un chaparrón,
que rompa los cristales 
de la estación.


Dicen que vuelven las lluvias.
Y ya nadie canta "Que llueva, que llueva Virgen de la Cueva".

Esa canción siempre estará enredada con una voz infantil y dentro de unas katiuscas.

¿Pero existe la Virgen de la Cueva? ¿Cuál es el origen de la canción?

Después de consultar varias fuentes en internet no hay una única opinión.

Muchas coinciden en que alude a una Virgen que existe de verdad en el pueblo de Altura de Castellón.
Leo que en el 1726 hubo una sequía general en la Comunidad Valenciana. En Altura los labradores de los pueblos de alrededor rogaron a su Virgen: “No plourà fins que no ixca la palometa”.

Cariñosamente se le llamaba la Blanca Paloma. Se cuenta que después de los ruegos, amaneció lloviendo y no paró hasta una semana después. Por ello, muchas vocesse le atribuye la canción infantil a esa Virgen, la Virgen de Nuestra Señora de la Cueva Santa, que está situado a 12 km. de la localidad de Altura.

Otros, en cambio, piensan que la canción es por la Virgen de la Cueva que está situada en un pueblo asturiano llamado Piloña. Y también los del lugar creen suya la canción porque la invocaron y llovió en tiempos de sequía.

Y lo mismo dicen en Oroel (Huesca) y en Esparragos de Lares (Badajoz) y en Hontangas...

En fin... que no se sabe a ciencia cierta porque hay muchas Virgen de la Cueva a lo largo y ancho de nuestro país.

¿O alguien tiene una explicación mejor a su origen? Se admiten todo tipo de explicaciones.
E incluso variantes a la canción, que también las hay.

Pero mientras tanto ¿cantamos?

Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva...




#Virgen de la Cueva #Canciones infantiles #Origen

jueves, 1 de noviembre de 2018

1 de Noviembre - Cementerio Miliar Americano de Coleville-Sur-Mer Normandía




Día 1 de noviembre. Día de todos los santos.


Blanco, verde y azul. El cementerio de la entrada de hoy es blanco, verde y azul. Blanca cada cruz sobre cada soldado caído. Verde la tierra que los acoge. Azul el mar y el cielo que los trajo.

Aunque aquella mañana del 6 de junio de 1944 no se distinguían los colores. Clareaba cuando comenzó el caos, cuando comenzó la batalla que duraría casi un mes. No hubo colores, si acaso solo el rojo, cuando comenzó el día D en Omaha, la playa donde hubo más bajas aliadas.

Nuestro cementerio tiene un enorme carga histórica pues alberga a muchos de los que murieron en la playa que se ve al fondo del cementerio Militar Americano de Coleville-Sur-Mer, población de Normandía, donde están enterrados muchos de los que murieron en la playa de Omaha durante el desembarco de Normandía. 

Conmueve pensar cuántos jóvenes, apenas unos niños, tuvieron que morir aquel junio de 1944. Y de todos esos unos nueve mil están enterrados aquí, muchos fueron repatriados.

Los terrenos se los donó Francia a EEUU para este cementerio.

Todas las tumbas están orientadas hacia el oeste, hacia su casa.






Hay un  memorial semicircular donde están grabados los nombres de 1557 desaparecidos en lo que se llama El jardín de los desaparecidos. En el centro hay una estatua que representa al Espíritu de la juventud estadounidense que se levanta de las olas.

También hay una capilla circular con la inscripción “Les doy la vida eterna y nunca perecerán”.


He leído que solo hay una tumba que no pertenece a la Segunda Guerra Mundial, es la de Quentin, un hijo de Roosevelt que murió en la Primera Guerra, y fue exhumado para enterrarle junto a su hermano que sí murió en ésta.





Si quieres ver muchos más cementarios que hay en el blog, de España y fuera de España, 
aquí te dejo el enlace:

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search/label/Cementerios

 




#Cementerios #Normandia #Desembarco #Cementerio Militar Americano de Coleville-Sur-Mer