domingo, 29 de noviembre de 2015

Poemas de Joan Margarit y Fabio Xesugi




 Los domingos por la tarde de noviembre son tarde de mantita, café y lectura. 

Os dejo un par de poemas para que os arropeis con ellos. El de la imagen es el poema visual Xícara del poeta brasileño Fabio Xesugi. Poema Ganador en el Concurso Nacional de Poesia Caleidoscópio 2008,


Y el de abajo es de mi querido Joan Margarit el titulado "El poema" de su poemario "Amar es dónde".



EL POEMA

Damunt la taula hi ha una llibreta.
Abans d`anar a dormir, mires lùltima pàgina.
Retocar i dificil de llegir, mostra paraules suprimides.
D`altres de noves en els marges.
Ratlles que creuen el paper
per traslladar un vers d`un lloc a un altre.
En revisar-lo una vegada mès, t`atures en llegir:
Aquests poemes busquen des d`on tornar a estimar.
Vas fins a la finestra:
en el carrer no hi ha ningú.
I tornes a la taula,
on el poema continua.
Ès aquí, amb tu.




EL POEMA

Sobre la mesa hay una libreta.
Antes de irte a acostar, miras la última página.
Retocado y díficil de leer,
muestras palabras suprimidas.
Otras nuevas escritas en los márgenes.
Rayas que cruzan el papel
para llevar un verso desde un lugar a otro.
Al revisarlo, una vez más,
te paras donde dice: Estos poemas buscan
desde donde poder amar de nuevo.
Vas hasta la ventana: en la calle no hay nadie.
Y vuelves a la mesa
donde el poema continúa.
Está aquí, contigo.


Joan Margarit
Amar es dónde


viernes, 27 de noviembre de 2015

La literatura y el humor


 Como es viernes, inicio de fin de semana, he pensado que hoy la entrada del blog la podíamos dedicar a algo ligerito relacionado siempre con los libros, la escritura, el lenguaje... En fin, ya sabéis.

Pues nada aquí os dejo con unos poquitos chistecitos y demás.

Buen fin de semana a todos.







jueves, 26 de noviembre de 2015

Leopoldo Pomés en la sala Canal Isabel II de Madrid



Hasta este último domingo, 22 de noviembre, en Madrid en la sala de exposiciones del Canal de Isabel II de Santa Engracia ha estado una exposición de fotografía sobre el fotógrafo Leopoldo Pomés (Barcelona, 1931)  que ha estado muy bien.

 Pomés es un fotógrafo catalan de la segunda mitad del siglo XIX que ha estado muy presente en nuestras vida por sus campañas publicitarias. Las campañas de Terry, de Freixenet, de tergal... muchas que han estado en nuestras casas desde que tenemos uso de razón se las debemos a él.

Ha sido una exposición muy interesante porque este fotógrafo además ha sido publicista, cineasta, dibujante, poeta, empresario y gastrónomo. Una carrera con muchos frentes abiertos debido a su personalidad  que puedes ver un poco en el vídeo que se ha estado proyectando en la última planta de la sala de exposiciónes y su gran capacidad de seducción.

La exposición ha sido un repaso de sus sesenta años de carrera realizando un estudio cronológico de sus obra a través de más de unas ciento cuarenta fotografías, spots de sus anuncios y otra documentación gráfica. Además se incluye una entrevista con el fotógrafo muy curiosa y entretenida.

La primera fotografía famosa es una que hizo en el Puerto de Barcelona en 1947. La hizo desde sus oficinas en la empresa en la que trabajaba (Flanes Potax) y es una fotografía realista donde se ven unos trenes pasar y la calle en general. Es una imagen que parece más antigua de lo que es.




En los años sesenta y setenta las modelos publicitarias encarnaron el nuevo canon de belleza. Pomés contribuyó a esa imagen, a través del trabajo de estudio, que permitía subrayar determinados aspectos de la personalidad y proyectarlos en una dimensión ideal. 

Todos recordamos a Teresa Gimpera, representaba a la mujer independiente, activa, extravertida, con un fondo complejo, profundo.



Mujeres y retratos son los dos grandes temas de Leopoldo Pomés.

Su estilo es elegante, luminoso, sofisticado, sensual. 

El estilo Pomés revolucionó la publicidad en España: ofreció una imagen moderna de hombres y mujeres que, gracias a Nuevos productos de consumo, podían vivir una vida más cómoda y agradable, más bella e interesante.




El fotógrafo compartió sus inquietudes artísticas con otros muchos artistas. Vemos retratos de Joan Brossa (el poeta visual), de Cortazar, de Eduardo Mendoza, de Oscar Tusquets... 











Ha sido una exposición que ha estado muy bien. Ha sido muy interesante, yo la he recomendado muchas veces. No me había dado tiempo a dejar reseña de ella, pero no quería dejar de hacerlo porque cuando fui a visitarla me llevé una sensación muy agradable. Podéis admirar la evolución de muchos de los anuncios con los que hemos crecido, volver a ver escenas que ya casi teníamos olvidadas pero que están en nuestra memoria y descubrir gracias a quién estaban ahí ha sido muy interesante.


martes, 24 de noviembre de 2015

"A calzón quitado" - otra frase hecha


Siempre me ha hecho gracia la frase "A calzón quitado". 

Buscamos en el diccionario la palabra "calzón" y nos viene el significado de esta frase:




calzón

Del aum. de calza.
1. m. Prenda de vestir con dos perneras, que cubre el cuerpo desde la cintura hasta una altura variable de los muslos. U. m. en pl. con el mismo significado que en sing.

2. m. pantalón (‖ prenda interior femenina).

3. m. Lazo de cuerda con que los pizarreros se sostienen en los tejados ciñéndoselo a los muslos.

calzón bombacho

1. m. calzón ancho y abierto por un lado, que se usaba especialmente en Andalucía. U. m. en pl. con el mismo significado que en sing.

calzón corto

1. m. calzón (‖ prenda de vestir con dos perneras).

a calzón quitado

1. loc. adv. coloq. Sin empacho, descaradamente.


Luego "Hablar a calzón quitado" es hablar sin tapujos, con sinceridad absoluta, sin rodeos, ni circunloquios, sin miedo de nuestras palabras en el receptor. Hay otra frase hecha que tiene el mismo significado "Hablar sin pelos en la lengua".

Hace días me llegó el origen de la expresión con la explicación que nos da Ricardo Soca, el creador del sitio web elcastellano.org y La palabra del día, que llega a diario a varios miles de suscriptores por correo electrónico. Así como el libro "La fascinante historia de las palabras".

"En cierta época, cuando eran corrientes los castigos corporales, se solía desnudar a la víctima para que sufriera el castigo sin la protección de la ropa. Azotar a alguien "a calzón quitado" significaba desnudarlo antes, una práctica que se llevaba a cabo en los casos más graves".

He buscado el origen en otras publicaciones y también he encontrado esta explicación: "... antigua costumbre de castigar a los niños en los colegios por una falta muy grave, por la cual debían bajarse los “calzones” para recibir palmetazos o chicotazos en el trasero. Posteriormente, el alumno decía que había hablado a calzón quitado, por lo que sus compañeros entendían de inmediato de que se trataba.".

Aunque también he leído que podría derivar de la lucha libre:

"Debe recordarse que desde épocas muy antiguas, los enfrentamientos de hombres cuerpo a cuerpo, ya solían hacerse sin ropa. Esto era una práctica muy común en la llamada lucha libre, luego denominada lucha greco-romana. Esta modalidad perduró hasta el siglo XIX en algunos cenáculos aristocráticos europeos. "

Pero la explicación mas frecuente que he encontrado en la primera que os he indicado: procede de cuando se les azotaba sin la ropa puesta. 

Esta frase es también muy común en otros países de habla española como Argentina, Venezuela, Chile...



http://www.elcastellano.org/


 Pues eso es lo que intentamos en este blog. Sumergirnos en la cultura, en la literatura, en el lenguaje aprendiendo y disfrutando de todas sus facetas  ¡a calzón quitado!

lunes, 23 de noviembre de 2015

Concierto de Pedro Guerra en la sala Galileo Galilei de Madrid


 Os hablaba el otro día del concierto de Javier Ruibal en el Café Central este noviembre de 2015 y hoy os tengo que reseñar el concierto de Pedro Guerra en el Galileo Galilei apenas dos días después con motivo de los 30 años de esta sala mítica de Madrid de conciertos.

En esta ocasión el concierto estuvo precedido de la actuación como telonera de otra cantautora Adriana Morales que a mí me sorprendió gratamente. Cantaba bien la verdad y era simpática. Como los cantautores suelen cantar canciones melódicas o tristes nos decía que estaríamos pensando: "Esta pobre chica aquí cantando estas tristezas..." pero que no eh, que no pensáramos éso que ella estaba muy feliz, tenía su chico y la vida no le iba mal, vamos que estaba tan contenta... Claro todo el mundo se reía.

Después por fin salió Pedro Guerra que nos deleitó con un buen montón de sus canciones. Estuvo presentando algunas de su futuro disco donde ha puesto música a sonetos de grandes poetas. Nos decía que últimamente le "había dado por los sonetos...". Recordó su disco con poemas de Ángel González, y nos mostró canciones con poemas de Sabina.

Y por supuesto nos cantó también canciones de todos sus discos anteriores: canciones tan bellas como El marido de la peluquera o Daniela y otras pegadizas como Contamíname. Todos cantamos con él muchas de ellas. 

Yo tuve la sensación de que cantó mucho tiempo, lo cual en los conciertos es un gustazo. Y que no me faltaron demasiadas de las que esperaba. Hablaba mucho entre las canciones, nos contaba de sus inicios en el grupo Taller Canario cuando casi nadie les iba a escuchar, y que como le suele ocurrir también en esta ocasión se había "resfriado" días antes...

En fin. Que fue un concierto de esos con los que sales con una sonrisa en la boca.











jueves, 19 de noviembre de 2015

Amando García Nuño y su poesía en la tertulia Literaria Rascaman



Hoy quería hablaros de un poeta, Amando García Nuño, que visitó este último miércoles nuestra tertulia literaria Rascamán, y con quién pasamos una agradable tarde, muy agradable, hablando de creación literaria, de poemas y cuentos, de concursos literarios,  y de literatura en general. 

Amando García Nuño dice de sí mismo en su blog "Parece que vuelvo tarde", blog que por cierto os recomiendo si gustais de la poesía: http://parecequevuelvotarde.blogspot.com.es/

Ser poeta no es una ambición mía, es mi manera de estar solo... Puse estos versos en boca de mi heterónimo, un tal Fernando Pessoa, en alguna vida anterior. Tiempo después, cuando ya me sentía demasiado viejo, vine a nacer. Esquivé mi infancia como pude. Desaprendí Ciencias Químicas y Periodismo. Perdí dinero mensualmente en la nómina de un trabajo que no entendía... A medida que rejuvenecía, fui archivando mentiras. Ahora orlo mis vanidades con marchitos laureles de concursos literarios, casi dos centenares, donde pierdo cada vez que parezco ganar. Huido, al fin, de mí, os invito a visitarme en este espejo de retornos tardíos. Me miro en él con vuestros ojos, me devuelve la imagen rasgada de ahí arriba, ese gesto de ausencia. Sobre el cristal dejo escritas las líneas del estupor, del vacío acaso. Escribo para no tirar el alma por el desagüe. Pero está bien así, es mi manera de estar solo.

 Como os comentaba fue una tarde muy provechosa la de nuestro encuentro con él. Quería hoy dedicar esta entrada del blog a este encuentro literario con Amando García Nuño. Creo que hablamos de muchas cuestiones literarias que nos tocan mucho además de saborear bastantes de sus poemas, que creedme, valen mucho la pena.


Le preguntaba Javier Díaz Gil, nuestro coordinador, en primer lugar al poeta el por qué de cuando  dice que "desciende de trece generaciones de segovianos". Trece, ni más ni menos. Nos contó Amando García Nuño que él ha hurgado en su pasado recorriendo muchas Iglesias, Casas Parroquiales y demás de los pueblos de alrededor del suyo durante mucho tiempo. Y que ha podido consultar muchos documentos muy antiguos rastreando sus orígenes, consultando las defunciones, los nacimientos... hasta averiguar eso. Nos comenta que esta investigación es "su mejor poema". De ello nos habla en este pequeño vídeo que os dejo aquí debajo:





Inevitablemente hablamos de los concursos literarios. Tiene en su haber cerca de doscientos premios de poesía casi todos. Al poeta los premios le sirven para saber qué tal va escribiendo. Comenta que él cree que en las redes funciona lo que llamaba Mutis "la viruela de los elogios mutuos": yo te leo a ti lo que escribo, tú me lo lees a mí, nos decimos que muy bien, muy bien, y hala. Y claro así no se aprende. Mientras que, enviando lo que escribimos a los concursos, un jurado que no te conoce de nada y a los que se les supone un buen criterio literario te lo evalúa, y te lo elige entre unos finalistas. Si entre doscientos o trescientos trabajos quedas entre los finalistas puedes creer que no lo estás haciendo mal y tienes la satisfacción de que vas avanzando. Los premios es la forma de que más objetivamente te valoren. Además te da una disciplina de escritura.

Después comenzamos ya con la lectura de sus poemas. En primer lugar el poeta nos lee uno dedicado a su madre premiado en Segovia en el año 2009. Nos emociona ese poema tan narrativo, nos conmueve. La verdad es que a mí me gustó mucho. 




En este vídeo de encima el poeta nos lee algunos pequeños poemas.

Una compañera le preguntó sobre la creación literaria: Si él pensaba que los poemas nacían de un momento de inspiración o del oficio. Nos contesta que en su caso del oficio. Es verdad, nos dice, que muy probablemente el embrión uno lo tenga ya porque lo ha registrado en cualquier momento: "Una pareja de novios discutiendo que sabes que se van a reconciliar", "la mirada de un niño"... Tú has archivado esa imagen tan potente, ese concepto. Y luego al final escribes sobre eso. Pero te sientas a escribir con disciplina para hacerlo. Después lo dejas descansar. Y vuelves a ello pasado el tiempo de "la decantación" como dicen los bodegueros, dice el poeta, como un mes para leerlo "como si fueras otro". Si supera esa lectura posterior entonces vale la pena, si no pues se tira y ya está. 

 Hablamos de que distinguimos entre poesía social, o poesía militante al hilo de que nos lee un poema que se podría calificar así. Aunque, en realidad, todos estamos de acuerdo en que no existen más de dos tipos de poesía: La buena y la mala. 

A veces, muy pocas veces, el poeta escribe al encargo de las bases de un certamen poético. Como ocurrió por ejemplo con un poema que nos lee sobre hospitales. Da gusto escuchar ese verso suyo: "¿Se apagan igual las luces que las vidas?"





Le comentamos lo buenas que son algunas imágenes de sus poemas. Qué visuales, qué potentes, qué te dejan ahí clavado. Como por ejemplo en el caso del último verso de un poema que dice:
"La incierta soledad que escurre en las lubinas".

La incierta soledad de las lubinas (y 3)




Puede que todo, al final,

se reduzca a eso,

estupidez de ojos

a la hora del mercado,

sueños, incertidumbres,

puede que todo, al final,

sea solo el delirio

entre los mostradores

de una pescadería,

                                 el goteo

de una vida entre espinas

arqueadas, diferentes 

besos no dados

en labios similares,

un soplo del deshielo

a media tarde,

algún instante en fuga,

la aprendida,

                      la incierta

soledad que escurre en las lubinas.


                  Última entrega del poema premiado en el  II Certamen Internacional Un café con literatos.


Siempre sobrevuela esa idea de "la mirada" del poeta. Yo lo extendería también a "la mirada" de quién escribe, sea poeta, narrador o lo que sea. Me refiero al decir "la mirada" a esa cualidad de ver esas imágenes maravillosas que surgen en la vida cotidiana y rutinaria. Que están ahí siempre, pero tú sabes encontrarlas. Amando nos dice que para él "la poesía lo invade todo". Más o menos es la misma idea. Él puede ver la poesía en cualquier parte y nos habla a este respecto del eslogan de la publicidad del Museo Cerralbo de Madrid que ha sido restaurado, esa publicidad que decía: "Sabemos cómo terminó la partida, la ganó el tiempo".

Nos lee un cuento cortito 100 palabras sobre una despedida. No tiene desperdicio. Os lo dejo en el vídeo de aquí debajo.


Hablamos de la narrativa de Luis Landero, que él encuentra sobresaliente. Hablamos de personajes históricos, o mitológicos que él trae de nuevo a sus poemas. Como ocurrió con Sísifo. Con kafka, a este propósito nos leyó varios cuentos cortitos.

Otra vez Kafka


                            Aquella mañana, el insecto se despertó convertido en Gregorio Sánchez. La visión frente al espejo le devolvió un asco infinito, aquella insoportable náusea, el mismo absceso de sórdida repugnancia.

           Como suele ocurrir en estos casos, añoró aquel tiempo perdido donde simplemente era un pequeño escarabajo. Y eso que aún ignoraba casi todo de los humanos.


             Luego, resignado, se anudó la corbata a modo de caparazón, y salió a la vida. Si se presta  algo de atención, aún resulta visible entre los restantes escarabajos humanos. Arrastrando tripa y miserias por la acera, dispuesto a pisar y ser pisado.



Por último, ya que tocamos que también hace narrativa de vez en cuando, le preguntamos que dónde se encuentra más cómodo si en la narrativa o en la poesía. Y Amando nos contesta que indudablemente en la poesía. Y cada vez en el poema más corto. Porque siempre estaría "podándolos".

Os dejo ahora con un poema de amor relacionado con el nacimiento del teléfono móvil que fue Premio Amantes de Teruel en julio de 2014.






 Los relatitos que nos leyó del libro de la foto "La cocina y los siete pecados capitales" no tenían desperdicio tampoco, muy buenos.





Y ya por último os dejo con otro poema de amor. Precedido de una cita de Leopoldo (Polo) Alas, sobrino nieto del famoso autor, con quién veraneó siendo niños en Riaza y compartió muchas conversaciones.

En fin, me he extendido un poco con esta entrada. Pero merecía la pena hacerlo. La poesía de Amando Garcia Nuño es una poesía muy narrativa, que cuenta una historia por eso creo que llega tanto. Pero además está salpicada de unas imágenes sobresalientes, unas imágenes visuales muy originales que casi podemos tocar de tan palpables. Unas imágenes potentes y certeras. Además las salpica, como decíamos, de personajes literarios, de personajes históricos o mitológicos universales y de un lenguaje que no pasa desapercibido ya sea porque mezcla palabras de todos los campos semánticos o porque utiliza figuras literarias como la anáfora y demás que lo eleva. 

Muy recomendable la poesía de Amando García Nuño. Y muy agradable el encuentro literario con él en nuestra tertulia. Resultó una de esas tardes que en las que hemos disfrutado mucho con esta "manía nuestra de juntar palabras"

Y un último apunte: Vuelvo a recordaros el blog del poeta. Muy recomendable. "Parece que vuelvo tarde" de Amando García Nuño:

 http://parecequevuelvotarde.blogspot.com.es/

Aureliano Cañadas Fernández, mención especial en el Premio de las Artes y las Letras Ciudad de Alcalá, 2015




Aureliano Cañadas recitando en Libertad 8


Ya os he hablado en otras ocasiones de Aureliano Cañadas: poeta y compañero de nuestra tertulia literaria. 

En esta ocasión tengo que dedicarle otra entrada del blog puesto que ha sido reconocido con la Mención Especial del jurado del Premio de las Artes y las Letras Ciudad de Alcalá 2015 fallado el mes pasado, octubre, por toda su vida dedicada a la poesía.


A partir de ahora "públicamente" (porque ya lo estaba) está a la altura de los ganadores de ediciones anteriores, que han sido artistas y creadores tan ilustres como Fernando Fernán Gómez, Francisco Nieva, Ana María Matute, José Luis Gómez, Antonio López, Adolfo Marsillach, Ainhoa Arteta, Fernando Lázaro Carreter, Isabel Allende, Eduardo Punset o José Luis Garci.

La candidatura la presentó la editorial "Poeta de Cabra (2) Ediciones" que ha publicado alguno de sus poemarios.

Vuelvo a recomendaros a este gran poeta, tan humilde como brillante.

En las etiquetas de este blog con el título "Mis autores Aureliano Cañadas" están algunos de sus poemas. En el vídeo está en nuestra tertulia recitándonos uno de sus poemas ayer miércoles, 18 de noviembre de 2015, cuando nos enteramos. En la grabación se pierde el primer verso y se escucha bajito, pero es un gusto cómo termina. ¡¡Nos os perdáis a Nuestro Aureliano!!



 Y no me resisto a dejaros con otro poema de su poemario "Doble vida", que es uno de mis preferidos.

SOLOS
                                Para liarse a golpes es preciso estar
                                Solos como para hacer el amor.
                                                                       Cesare Pavese

Para liarse a golpes es preciso
estar solos y había tanta gente
a nuestro alrededor. Ah, si de pronto
se hubieran muerto todos, si el mundo hubiera sido
sólo un vasto silencio para nuestras palabras.

Quién habría matado a quién. Con tal
de que hubieras mordido mi boca ensangrentada,
de que un instante sólo hubieras puesto
esta cabeza tonta que decías
sobre tu pecho; hubieras
susurrado mi nombre una vez más.

Para liarse a golpes es preciso estar solos
como para hacer el amor.




(De doble vida, Asociación de Escritores
y Artistas Españoles, Madrid, Colección Julion Nombela, 2005, p. 61)
 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Visitando con mis relatos el colegio Hipatia de Rivas Vaciamadrid


Ayer, martes 17 de noviembre, estuve leyendo dos relatos míos en un colegio. 

Se trata del colegio Fuhem Hipatia de Rivas Vaciamadrid
Hace un par de años estuve en el Colegio Montserrat de Madrid, también de Fuhem.

En esta ocasión estuve leyendo un par de cuentos a tres clases de Sexto, una de ellas donde está mi sobrina. Fui porque pidieron colaboración a los padres de los alumnos para que fueran a leer cuentos o fábulas porque estaban dando la narrativa en clase de lengua. Entonces mi hermano me dijo que si quería ir yo y leerles algunos de mis propios relatos. Mandamos a la profesora de mi sobrina algunos de ellos, y ella me eligió uno para que ese al menos se lo leyera. Una vez allí en dos de las clases dió tiempo a que les leyera otro.

Os dejo con una foto y un par de vídeos pequeñitos  del momento.

Qué buena experiencia. Los niños estaban muy atentos. Y al final incluso me hicieron algunas preguntas. Además qué bien lo hacían porque por ejemplo les daba la profesora paso para que hablaran y empezaban: "Bueno lo primero decirte que me han gustado mucho tus cuentos y luego preguntarte en qué te has inspirado..." con un aplomo y una seriedad increible.

Estaba nerviosa antes de ir por si los niños se aburrían... Pero qué va estaban tan interesados. En una de las clases que les veía yo más despistados de pronto me paré y les digo como si me hubiera perdido: ¿Por dónde iba? Y enseguida varios me gritaron la última frase que había leído. Qué bien.

 Leí en primer lugar un relato más serio, y luego otro más distendido. Y la verdad es que en los dos prestaron muchísima atención y se les veía muy cómodos.  Después algunos querían los relatos para llevarlos a casa y enseñárselos a sus madres. Y las profesoras me dijeron que podía volver cuando quisiera con algún que otro relato más.

Qué gusto. Me sentí muy bien tratada, la verdad y me gustó mucho la experiencia. Fue un lujo.



 






martes, 17 de noviembre de 2015

"Eloisa está debajo de un almendro" de Jardiel Poncela



SEÑORA- Es lo que yo digo: que hay gente muy mala por el mundo... AMIGO- Muy mala, señora Gregoria. SEÑORA- Y que a perro flaco to son pulgas. AMIGO- También. MARIDO- Pero, al fin y al cabo, no hay mal que cien años dure, ¿no cree usté? AMIGO- Eso, desde luego. Como que después de un día viene otro, y Dios aprieta, pero no ahoga. MARIDO- ¡Ahí le duele! Claro que agua pasá no mueve molino, pero yo me asocié con el Melecio por aquello de que más ven cuatro ojos que dos y porque lo que uno no piensa se le ocurre al otro. Pero de casta le viene al galgo ser rabilargo: el padre de Melecio siempre ha sido de los de quítate tú pa ponerme yo, y de tal palo tal astilla, y genio y figura hasta la sepultura. Total: que el tal Melecio empezó a asomar la oreja, y yo a darme cuenta, porque por el humo se sabe dónde está el fuego. AMIGO-Que lo que ca uno vale a la cara le sale. SEÑORA- Y que antes se pilla a un embustero que a un cojo. MARIDO- Eso es. Y como no hay que olvidar que de fuera vendrá quien de casa te echará, yo me dije digo: "Hasta aquí hemos llegao; se acabó lo que se daba; tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe; ca uno en su casa y Dios en la de tos; y a mal tiempo buena cara y pa luego es tarde, que reirá mejor el que ría el último". SEÑORA- Y los malos ratos pásalos pronto. MARIDO- ¡Cabal! Conque le abordé al Melecio porque los hombres hablando se entienden, y le dije: "Las cosas claras y el chocolate espeso; esto pasa de castaño oscuro, así que cruz y raya y tu por un lao y yo por otro; ahí te quedas, mundo amargo, y si te he visto no me acuerdo". ¿Y qué le parece que hizo él? AMIGO- ¿El qué? MARIDO- Pues contestarme con un refrán. AMIGO- ¿Que le contestó a usté con un refrán? SEÑORA- ¡¡ Con un refrán, señor Eloy !! AMIGO- ¡Ay, qué tío más cínico! MARIDO- ¿Qué le parece? SEÑORA- ¿Será sinvergüenza? AMIGO- Hombre, ese tío es un canalla capaz de tó.



Me he terminado ya de leer "Eloísa está debajo de un almendro" de Enrique Jardiel Poncela.

Yo tenía el recuerdo de esta obra de cuando me llevaron en el Instituto a verla al teatro Español de Madrid. No quiero ni echar la cuenta de cuántos años hace pero muchos desde luego. Sin embargo yo seguía recordando ese escenario llenito de muebles por el que los personajes tienen que ir buscando el camino para andar. Eso, y la sonrisa que uno no podía dejar de tener mientras veía la obra. Pero nunca la había leído.

Es cortita la lee una volando. Y claro es muy amena, muy entretenida y te diviertes. Es el teatro del absurdo donde todos los personajes están medio locos, o locos del todo.

Argumento: Mariana de la familia de los Briones, está enamorada de Fernando Ojeda, un hombre misterioso a quién a veces adora y a otros ratos odia según ella porque él cambia. Su tía Clotilde cree que eso que le pasa a su sobrina no es muy normal... En principio la más cuerda de la familia de los Briones es tía Clotilde quién a su vez siente algo por el tío de Fernando Ojeda, Ezequiel, tío que por otro lado parece esconder algún turbio secreto... 

Los personajes son las dos familias: Los Briones que la mayoría están locos (Mariana, Clotilde, Edgardo, Micaela, Julia...) y Los Ojeda (Fernando, Ezequiel), más los mayordomos respectivos y algun que otro personaje más, un buen número de ellos, que solo sale en el prólogo donde están en un cine. Aunque los principales son Micaela y Fernando, Clotilde y Ezequiel que ya salen en el prólogo y son los únicos que continuarán a los actos siguientes.


 La estructura de la obra de teatro es un prólogo y dos actos, que se traduce en tres escenarios diferentes: un cine de barrio, y dos casas de familias "bien" a cual más loca.

El prólogo se desarrolla en un cine, como decíamos. Ahí se despliega el lenguaje costumbrista en todo su esplendor en boca de todos esos personajes que no van a volver a intervenir más en la obra pero con el que el autor hace una distinción clara entre las dos clases sociales, la de nuestros protagonistas que están ahí y la de los que usualmente van a ese cine de barrio. El prólogo del cine me ha encantado. El lenguaje fresco, ameno de esos personajes impregnado de los refranes, el ingenio, los piropos, los juegos verbales y los personajes disparatados: el que se ondula el pelo tirándose de cabeza contra los cierres metálicos, el personaje que está dormido todo el rato... Qué buena recreación de aquel tiempo y de aquel ambiente de barrio. El autor consigue ya zambullirnos en ese humor para prepararnos ya para el resto de la obra puesto que ya nos ha presentados a los cuatro protagonistas que se habían colado en aquel cine resaltando entre todos los demás. 

"Claro que no pretendo encontrar sensatez y lógica en tus acciones, porque si procedieras sensatamente no serías de la familia... Tu abuela, que en gloria esté, le hacía vestiditos y sombreritos a todas las cerillas que caían en sus manos; y tu pobre abuelo se pasó los últimos diez años de su vida pelando guisantes. Si es el tío Cecilio, aquél ingresó muy joven en un manicomio, y cuando ya estaba curado no quiso abandonar el manicomio, porque se empeñó en casarse con el director, que era un señor muy serio y con lentes; de donde se dedujo que quizá no estaba curado del todo. De tu padre y de mi tía Micaela, más vale no hablar, porque bastante nos hacen hablar ellos en casa. Por lo que afecta a tu hermana, corramos un velo, y con respecto a mí, bajemos un telón metálico." (Prólogo, Pág. 44) 

Después llega el primer acto en el que ya nos metemos en la casa de los Briones. La escena es un escenario abarrotado de muebles por donde los personajes se mueven siguiendo unos caminos. A partir de aquí cambia el lenguaje porque el argumento nos ha traido a una casa de la clase social alta, pero sin embargo como la mayoría estan locos, la trama y los diálogos son hilarantes. 

 EDGARDO.—¿Le extraña a usted que yo lleve acostado, sin levantarme, veintiún años?
LEONCIO.—No, señor. Eso le pasa a casi todo el mundo.
EDGARDO.—Y que yo borde en sedas, ¿le extraña?
LEONCIO.—Menos. ¡Quién fuera el señor! Siempre he lamentado que mis padres no me enseñasen a bordar, pero los pobrecillos no veían más allá de sus narices.
EDGARDO.—(Satisfecho.) Muy bien, muy bien. Excelente. (Deja el bastidor a un lado.)
FERMÍN.—(Aparte, a LEONCIO.) Ahora, el ejercicio práctico… Recuerde bien todo lo que le he dicho.
EDGARDO.—(A LEONCIO.) Cierre usted los ojos y eche a andar en línea recta hasta aquí. (LEONCIO obedece y llega hasta la cama.) ¡Basta! ¡Perfecto! Ahora vuélvase de espaldas. (LEONCIO se vuelve de cara al público. EDGARDO aprieta un botón de timbre de los varios que han a la cabecera y se oye sonar el timbre dentro.) ¿Dónde ha sonado ese timbre?
LEONCIO.—En el salón. (A un gesto de FERMÍN.) Digo, en el vestíbulo.
EDGARDO.—(Haciendo sonar otro, que se oye también dentro.) ¿Y ese otro?
LEONCIO.—(A una señal de FERMÍN, que simula leer.) En la biblioteca.
EDGARDO.—(Haciendo sonar otro, que se oye dentro asimismo.) ¿Y éste?
LEONCIO.—En… En… (FERMÍN hace ademán de jugar al billar.) En la sala del billar.
EDGARDO.—Bien. Cierre otra vez los ojos. (LEONCIO obedece. EDGARDO coge una pistola del estante y se la dispara al lado de LEONCIO, sin que éste se conmueva en modo alguno.) ¿Le molestó el tiro?
LEONCIO.—Me produjo más bien una sensación agradable.
EDGARDO.—(Contento, a FERMÍN.) Oye, me parece que este chico nos va a servir, Fermín.
FERMÍN.—Ya le dije al señor que le gustaría.

Y en el segundo acto estaremos en la casa de los Ojeda, donde se supone que son más cuerdos pero sin embargo tienen un armario que se abre solo chirriándo, una alacena oculta, una prenda y un cuchillo lleno de sangre... Es decit tiene los suficientes elementos fantásticos como para que el lector no pierda el interés sino que lo aumente. 
 

En fin que me ha gustado mucho "Eloisa está debajo de un almendro". Me ha gustado sobre todo porque el autor juega con el lenguaje como quiere. Es un virtuoso porque tan pronto te empapa de ese lenguaje coloquial, fresco, arrabalero de la calle, como te va dejando sabias reflexiones profundas. Su manejo de los diálogos es buenísimo, y las acotaciones también son precisas y detalladas con lo cual te ayuda mucho a imaginarse la escena a la perfección.

Por otra parte ha sabido crear todo un desfile de personajes a cual más disparado pero muy creíbles todos. Todo ello unido a un ritmo narrativo que no decae en ningún momento nos devuelve una obra de teatro muy atractiva, muy entretenida y divertida. 

Pero bueno mejor que estar contandoos ésto, cerramos la entrada con otro fragmento ¿no? Pues aquí va:

[…]MICAELA.—(Digna y pesarosa.) Bien está. Cuando yo digo que ésta es una casa de locos... Irse a San Sebastián esta noche, justamente esta noche, que toca ladrones... (Dando un enorme suspiro.) ¡En fin! Por fortuna, vigilo yo y vigilan Caín y Abel (Por los perros.), que si no estuviéramos aquí nosotros tres, no sé lo que sería de todos... (Se va por el primero derecha, llevándose a remolque a los dos perros.)
LEONCIO.—(Estupefacto.) ¿Quién es ésa?
FERMÍN.—La hermana mayor del señor.
LEONCIO.—¿Y qué es eso de que esta noche toca ladrones?
FERMÍN.—Pues que se empeña en que vienen ladrones todos los sábados. Está más perturbada aún que el señor; es un decir. De día no sale nunca de su cuarto y ésta es la que colecciona búhos. Tal como usted la ve, con los perros a la rastra, se pasará toda la noche en claro, del jardín a la casa y de la casa al jardín.
LEONCIO.—Pues habría que oírles a los perros si supieran hablar.
FERMÍN.—Creo que están aprendiendo para desahogarse.
LEONCIO.—(Riendo.) ¡Hombre! Eso me ha hecho gracia...
FERMÍN.—¡Chis! No se ría usted, que aquí las risas están muy mal vistas.
(Por la escalera del fondo surge entonces como un obús Práxedes. Es una muchacha pequeña y menuda que personifica la velocidad. Trae una bandeja grande con una cena completa, dos botellas, vasos, mantelería, etc., y avanza con todos sus bártulos, como un gato por un vasar[1], vertiginosamente y sin rozar ni un objeto, hasta una mesa donde deposita la bandeja, y, con rapidez nunca vista, arregla y sirve un cubierto sin dejar un instante de hablar, no se sabe si con Fermín o consigo misma.)
PRÁXEDES.—¿Se puede? Sí, porque no hay nadie. ¿Que no hay nadie? Bueno, hay alguien, pero como si no hubiera nadie. ¡Hola! ¿Qué hay? ¿Qué haces aquí? Perdiendo el tiempo, ¿no? Tú dirás que no, pero yo digo que sí. ¿Qué? ¡Ah! Bueno, por eso... ¿Que por qué vengo? Porque me lo han mandado. ¿Quién? La señora mayor. ¿Que qué traigo? La cena de la señora, porque es sábado y esta noche tiene que vigilar. ¿Que por qué cena vigilando? Pues porque no va a vigilar sin cenar. ¿Te parece mal que vigile? Y a mí también. Pero ¿podemos nosotros remediarlo? ¡Ah! Bueno, por eso... Y ahora a dejárselo todo dispuesto y a su gusto. ¿Que lo hago demasiado deprisa? Es mi genio. Pero ¿lo hago mal? ¿No? ¡Ah! Bueno, por eso... Y no hablemos más. Ya está: en un voleo. ¿Bebidas? ¡Claro! No iba a comer sin beber. Aunque tú bebes aunque no comas. ¿Lo niegas? Bien. Allá tú. Pero ¿es cierto, sí o no? ¿Sí? ¡Ah! Bueno, por eso. (Yendo hacia Fermín y Leoncio.) ¿Y la señora? ¿Se fue? Lo supongo. Por aquí, ¿verdad? (El primero derecha.) Como si lo viera. ¿Que si voy a llamarla? Sí. (Señalando a Leoncio y mirándole.) Éste va a ser el criado nuevo, ¿no? Pues por la pinta no me parece gran cosa. ¿Que sí lo es? ¡Ah! Bueno, por eso... Aquí lo que nos hace falta es gente lista. Ahí os quedáis. (Inicia el mutis.) ¿Decíais algo? ¿Sí? ¿El qué? ¿Que no decías nada? ¡Ah! Bueno, por eso... (Se va por el primero derecha.)
LEONCIO.—Y ésta es otra loca de la familia, claro.
FERMÍN.—No. Ésta es la señorita de compañía de doña Micaela y está en su juicio.
LEONCIO.—¿Que está en su juicio?
FERMÍN.—Sí. ¿Es que ha notado usted algo raro en ella?
LEONCIO.—¿Cómo que si he notado algo raro en ella? ¿Y usted no nota nada oyéndola hablar?
FERMÍN.—Yo es que ya no discierno, acostumbrado como estoy a... ¡Claro! Si no podré aguantar ni ocho días más... Si también el criado que estuvo antes que yo perdió la chaveta...
LEONCIO.—¡Pero hombre!

lunes, 16 de noviembre de 2015

Hemingway- Una ruta literaria por Pamplona




Hoy quería dejar reseña de una nueva entrada dentro del apartado de rutas culturales y literarias que tenemos en el blog. Tenía pendiente hablaros de la ruta de Hemingway que se puede hacer en Pamplona. 

En la foto superior vemos la estatua del escritor que hay muy cerquita de la plaza de toros, ya sabemos lo aficionado que era a los temas taurinos. Ubicado delante de la Plaza de Toros, junto al callejón, da paso al paseo de Hemingway. Inaugurado el 6 de julio de 1968, es un bloque de granito de 8.000 kilos, obra del escultor Sanguino.

Pero vamos a situarnos primero. Ernest Miller Hemingway fue un novelista y Premio Nobel de literatura que nació en 1899 en Estados Unidos. Se le considera uno de los mejores escritores del siglo XX. 

Visitó en nueve ocasiones Pamplona y desde su primera visita, se integró perfectamente en la ciudad. Paseó las calles de Pamplona, bebió en sus tabernas y cafés, disfrutó de la comida navarra y se sus fiestas, del encierro, las corridas y la alegría. ¿Quién no ha visto fotos suyas allí? En una de sus obras "Fiesta" hizo internacional las Fiestas de San Fermín.  

Pues bien en la actualidad en la ciudad se puede hacer una ruta de sus pasos por ella. No os voy a hablar exhaustivamente de toda la ruta, solo dejaros unas pinceladas de algunos puntos.

Ruta de Hemingway en Pamplona:
  • Plaza del Castillo (Bar Txoko, Hotel Quintana, Café Bar Torino, Hotel La Perla, Café Iruña, Café Kutz, Café Suizo)
  • Paseo Sarasate (Antiguo Restaurante las Pocholas)
    Avenida San Ignacio (Hotel Yoldi)
  • Calle Mercado (Casa Marceliano)
  • Calle Eslava, 5 (Antigua pensión)
  • Plaza de Toros



1. Bar Txoko : en su terraza y en la del Café Iruña es donde más veces fue fotografiado Hemingway. Este bar se sitúa junto al antiguo hotel Quinta en la esquina de la plaza en donde desemboca la calle Espoz y Mina.


Hotel la Perla: (oficialmente conocido como Gran Hotel La Perla) situado en una de las esquinas de la Plaza del Castillo se alza elegante por encima del resto de edificios destacando con su fachada de color claro. La primera vez que visitó Pamplona Ernest Hemingway en 1923 no contaba con posibles para poder alojarse en él. Cuando décadas más tarde, Hemingway regresó con una economía más saneada, pudo por fin alcanzar su sueño y ocupó la habitación 217 (hoy 201) con vistas a la calle Estafeta, desde donde podía ver por las mañanas el encierro.
Café Bar Torino: estuvo situado en el rincón de La Perla, concretamente en el nº 3 de la plaza. El local ocupaba la actual sucursal de la Caja Navarra y el Windsor Pub. Hemingway lo describió en su libro como Bar Milano.
Hotel Quintana: uno de los lugares más emblemáticos de la biografía sanferminera de Hemingway. A pesar de que hace 65 años que cerró sus puertas, todavía hoy son numerosas las personas que recorren la Plaza del Castillo en busca de un inexistente rótulo comercial del citado hotel. Hemingway hizo famoso el lugar bautizándolo como Hotel Montoya, al igual que a su dueño Juanito Quintana le apodó señor Montoya. El carácter escandaloso del norteamericano obligaba a Juanito Quintana a asignarle una habitación diferente cada año buscando siempre que no molestase a sus clientes más distinguidos. El establecimiento estuvo situado en el edificio existente sobre la Cervecería Tropicana y su aspecto exterior actual coincide con el que conoció Hemingway.


Café Kutz: no existe en la actualidad. Ocupaba el local situado entre el café Iruña y el Pasaje de la Jacoba. Hoy día los locales que ocupó el Kutz acogen una oficina bancaria del Banco Bilbao Vizcaya.



Antiguo Restaurante Las Pocholas: poca gente conoce a este establecimiento por su verdadero nombre "hostal del Rey Noble". A este restaurante, situado en el Paseo Sarasate (frente al Monumento a los Fueros) acudía Ernest Hemingway y acostumbraba a sentarse siempre en la misma mesa, próxima a la entrada, alineando caprichosamente su cabeza con la del rey Carlos III el Noble bajo cuyo busto escultórico se sentaba. Aunque este local cerró sus puertas en el año 2000, el Gran Hotel la Perla recuperó su nombre, su historia y su comedor en la misma línea de calidad. Es allí donde ahora puede verse el antiguo rótulo de entrada del hostal del Rey Noble, el busto de Carlos III y las mimas sillas que Hemingway usó.




Y por último mención aparte para un clásico: el Café Iruña.  

 Fue fundado en 1888 y su apertura sirvió para inaugurar oficialmente la llegada de la luz eléctrica a Pamplona. Tenía yo ya ganas de conocerlo. Es como si no hubiera pasado el tiempo por este lugar. 

Dicen que para Hemingway era también un lugar especial y que era fácil verle en su terraza con una copa de coñac. Él lo hizo mundialmente famoso.





viernes, 13 de noviembre de 2015

13 de Noviembre 2015: Día de las Librerías




Por quinto año consecutivo, las librerías de toda España celebramos el DÍA DE LAS LIBRERÍAS, una fiesta con la que se quiere recordar que un libro es siempre una excelente adquisición y que el mejor lugar para hacerla es, sin duda, una librería.

Como un pequeño homenaje en el día que es, hoy y en este blog, vamos dejar reseña de algunas de esas librerias con las que he tropezado este verano para nuestra particular colección titulada "La vuelta al mundo en 80 librerías". Son librerías de todo tipo tanto aquí como en Bélgica.

Pamplona

Pamplona

Bruselas

Bruselas - Librería del Museo del Cómic

Amberes

Librería de viajes de Brujas