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martes, 21 de febrero de 2023

"Los incomprendidos" de Pedro Simón

 


"Descubres que todos tenemos una historia que no queremos contar. Una historia que haría que nos mirasen distinto. Una historia que siempre sucede de puertas adentro, una historia que a veces solo conoce un miembro del clan y que uno trata de mantener en secreto para que la familia siga siendo normal.

Esa historia que hace que mi familia no sea normal he decidido contarla aquí y ahora."

 

Anoche terminé de leer "Los incomprendidos" de Pedro Simón. Y tengo que hacer la reseña ya, pero ya, que luego las sensaciones se van diluyendo con el paso de los días y un libro se posa sobre otro, una historia sobre otra y al final las reseñas quedan aquí como el café descafeinado. 

Así que vamos a ello ahora que tenemos las sensaciones frescas.

"Los incomprendidos" es el segundo libro que me leo de este autor y creo que voy a rastrear todos los que tiene (confieso que ya he empezado a hacerlo) para devorarlos uno detrás de otro, porque los dos que me he leído ("Los ingratos") y éste me han llegado tanto que ya me declaro devota de Pedro Simón, escriba lo que escriba.

Y eso que no son hilarantes ni mucho menos, que en este caso toca temas que duelen tanto como la incomunicación familiar, la muerte de alguien a quién quieres, la soledad, la culpa... En fin, que ligeritos no son, pero son tan profundos, tan sentimentales (básicamente porque disecciona sentimientos y por supuesto no me estoy refiriendo a novelas rosas), son tan "de verdad" que es una delicia leerle aunque estés leyendo (valga la redundancia) y de alguna forma "viviendo" desgracia tras desgracia. 

Pero no quiero contaros mucho porque imagino que a bastantes, como a mí, lo que os gusta es ir descubriendo la forma de escribir de los autores, que no tiene nada que ver con el argumento de sus novelas. A mí lo que me llega y con lo que disfruto más es al descubrir su forma de contar. Disfruto cuando siento cómo me va seduciendo con su forma de contar. Y esta novela está salpicada de frases que he ido anotando porque me parece que el autor escribe tan cercano, tan íntimo, con tal aparente y sencilla destreza va plasmando al detalle los sentimientos más profundos que no paraba yo de anotar y anotar.

"A veces se me viene a la cabeza que educar es como un viaje interminable en el que el padre y la madre vamos conduciendo, cambiándonos al volante, dándole el relevo al otro cuando lo ves cansado o perjudicado, no sé si me entiendes. Un viaje en el que nosotros vamos decidiendo la ruta y las paradas y en el que los hijos os limitais a ir por donde os vamos llevando..." 

Utiliza el autor un lenguaje rico, en el que abundan las comparaciones, las imágenes. Es una prosa sencilla pero al mismo tiempo pulida, no es una prosa desnuda sino que está enriquecida con los recursos literarios que maneja el autor.

El argumento, que por otra parte podéis leer en cualquier reseña, nos muestra una familia normal y corriente de clase media formada por cuatro miembros. El padre que es editor, la madre que es enfermera, una hija que en el momento de la narración ya es una adolescente y el cuarto integrante, el hijo pequeño de unos ocho años. Todo va bien hasta que una desgracia los parte por la mitad, dejándoles a todos rumiando su propio dolor incapaz de comunicarse con el de al lado para sacarlo fuera. 

"Cuando me ve así, sin hablar, metida en mi concha, mi tía Clara me dice medio en broma que soy una ascolescente."

En cuánto a las coordenadas espacio temporarales: Está ambientada en la actualidad, en Madrid entre Carabanchel Alto y Boadilla. Y temporalmente va jugando entre el presente que abarca unos tres o cuatro años, desde los 16 a los 21 de Inés (la hija), para saltar al pasado en muchas ocasiones y así nos va descubriendo poquito a poco cómo han llegado a ese "hoy" del que parten.

Narradores: Está contada, casi toda la novela a dos voces, la del padre y la de la hija que se van alternando. Dos narradores quitándose capas como una cebolla. Y casi al final hay un capítulo que lo cuenta Clara, la hermana del padre que es muy importante en la novela y que va poniendo todo en orden.  La alternancia de las voces nos hace la novela mucho más ágil, imprime mayor ritmo a la narración.  

 "Porque vivir es convivir con tus demonios, aceptarlos de algún modo, saber que están ahí, pero que no tienen ni media hostira, darles un espacio en la mesa para luego no pasarles ni la sal, al enemigo ni agua."

Personajes: A medida que la novela va transcurriendo el autor nos va dando más y más información sobre los personajes, y de esta manera no termina de perfilarlos hasta casi el final. Por tanto el lector tampoco termina de verlos en su conjunto hasta el final. El autor nos tiene reservados muchos ingredientes que va dosificando para que no dejemos de conocerlos, nos sigan despertando intriga. Y solo al final comprenderemos, por ejemplo, todas las capas que tiene el personaje de Inés. 

Bueno, que me estoy extendiendo mucho. Si os apetece una historia cotidiana, de personajes de carne y hueso, normales y corrientes, unos como nosotros, que lo único que quieren es domesticar lo que les duele para poder seguir viviendo, regalaros alguna de estas novelas de Pedro Simón.

 

 

 «Pero quién te comprende a ti, ¿eh? ¿Quién comprende al comprendedor, a la comprendedora que se pasa la vida comprendiendo, invirtiendo tiempo y recursos y salud en la comprensión del otro, en su autorealización, en su felicidad?» (Página 281)



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