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martes, 10 de septiembre de 2019

Biblioteca Pública de Estocolmo



¿Quedamos en una biblioteca redonda?
¿Redonda?
Sí, sí redonda y preciosa.

Y allí que nos fuimos, porque una biblioteca redonda no es cualquier cosa.  Y hasta Estocolmo que fuimos para quedar. Para disfrutar de otra biblioteca distinta, maravillosa. 

Y seguramente muchos de los que visitarán Estocolmo, ni la verán. Primero porque no todo el mundo cuando viaja se dedica a ver las bibliotecas. No nos vamos a engañar. Y segundo, porque te tienes que caminar toda la calle principal que atraviesa la parte vieja Ganla Stand, después toda la zona comercial, y seguir subiendo hasta el Planetario, y a su derecha darás con ella.  

Situada entre las calles Odengatan y Sveavägen, se comenzó a diseñar en el año 1918, a construir en el año 1924 y se terminó en 1928. El arquitecto Erik Gunnar Asplund fue el artífice de que hoy esté en pie. Se inspiró en el tiempo que había pasado en EEUU, y sabía que quería un edificio cilíndrico donde primara la sencillez, que fuera muy funcional y donde la luz fuera cenital. 

Ahora cuando entramos, nos encontramos con una sala principal redonda, muy espaciosa e iluminada donde de pronto te encuentras rodeado de libros, todos a tu alcance. Alrededor de esta sala, hay otras salas de lectura, el archivo y la sala internacional. 

Fue la primera biblioteca en Estocolmo con las estanterías abiertas, donde cualquiera puede coger un libro sin necesidad de que te lo de el bibliotecario. 

Además la biblioteca está situada en un barrio donde hay un parque pegado a ella, y muy cerca otros importantes centros dedicados a la educación, como el Instituto Técnico o la Universidad.

Si os gustan los libros y vais a Estocolmo, no dejéis de visitarla. 
De verdad que merece mucho la pena.

Palabra de biblioadicta.




https://biblioteket.stockholm.se/en








miércoles, 31 de julio de 2019

La Biblioteca Nacional de Letonia o el Castillo de la Luz en Riga


Te habría gustado verla de noche desde el otro lado del río Daugava, con todas las ventanas encendidas iluminando el precioso edificio en la oscuridad. Pero entre junio y julio, y en Riga, el día es muy largo, no hay casi horas en las que se haga de noche, así que no pudo ser. 

No importa, admiraste a la Biblioteca Nacional de Letonia o como la suelen llamar El Castillo de la Luz, desde todos los puntos posibles: desde el otro lado del río donde está el casco histórico, desde el puente de la derecha que os llevaba al hotel, desde el de la izquierda que era de piedra, desde lo alto del hotel Radisson y desde lo alto del edificio de estilo soviético, la Academia de Ciencias de Letonia.

Y cómo llamaba la atención desde todos los puntos, siempre miraras desde donde miraras destacaba el perfil de ese edificio moderno acristalado de casi setenta metros de altura que se contempla y se refleja en el río Daugava. Fue construida por Gunärs Birkets y se abrió al público en el año 2014, a propósito de que Riga fue Capital Europea de la Cultura.

Habías leído que cuando fueron trasladados aquí los libros desde otras bibliotecas, 8.000 libros fueron traídos por los propios ciudadanos letones.

Te acercaste hasta ella a rendirle tus respetos. La recorriste por dentro, subiendo hasta lo más alto. Lo malo es que no era domingo y no se podían admirar las vistas que dicen que tiene desde la planta séptima. Pero bueno desde sus cristales algo viste. Era grande, muy espaciosa y luminosa.

Tú tenías que dedicarle el espacio que se merece y guardártela en la mochila para que formara parte de vuestra colección "La vuelta al mundo en 80 bibliotecas". Pocas bibliotecas has visto como ella, tan moderna e impresionante. Todo un monumento a la lectura y los libros. Es digna de admirarse y merecía la pena una visita.

¡¿Cómo no iba a tener su entrada en este blog?!












#Riga
#La Biblioteca Nacional de Letoria o Castillo de la Luz
#Bibliotecas

jueves, 21 de marzo de 2019

"Voces prestadas a León Felipe" por Juan Calderón, Juan B. Raña y Manuel Sanz



El pasado lunes, 18 de marzo, asistí a un recital homenaje de esos que sales deseando conocer y leer más poemas del autor homenajeado. 

Juan Calderón, Juan B. Raña y Manuel Sanz prestaron sus voces a los versos del poeta León Felipe y lo hicieron con tanta pasión que nos tuvieron a todos los allí presentes hipnotizados durante todo el tiempo que duró el recital.  

Los bolsillos del poeta y los ángeles. El violín y ese nombre suyo acortado por el que le conocemos. Las boticas, Dios y su búsqueda, su indagación, a través de la poesía. Muchas pinceladas de la vida y el universo poético del singular León Felipe nos mostraron con sus voces y sus gestos Juan Calderón, Juan B. Raña y Manuel Sanz.

Ellos lo vivían y nos lo hicieron vivir a nosotros. Y lo hicieron con tanto acierto que todos salimos transformados del recital. Después, unos buscamos versos y otros los compusieron. 

Nos devolvieron un lunes diferente en ese marco tan especial de la Biblioteca Eugenio Trías del Retiro de Madrid. 

Ahora no queda más que esperar su próximo recital, sabemos que no nos defraudarán.

Os dejo con algunas fotos y algunos pequeños vídeos del recital.
























sábado, 18 de agosto de 2018

Biblioteca Pública Municipal Mercedes Gaibrois en Tarifa (Cádiz)



Nada más verla pensé que sería perfecta para la colección de "La vuelta al mundo en 80 bibliotecas" del blog.

La descubrimos por casualidad paseando por Tarifa, y relucía al atardecer, como vestida para recibir visitas, la nuestra.

No necesitaba hacer nada especial. En la plaza Santa María, una plaza recoleta y tranquila estaba alojada, ocupaba un edificio de estilo neo mudéjar de primeros del siglo XX, qué lujo. Y fue fundada en el año 1958.

Debe su nombre a la escritora Mercedes Gaibrois de Ballesteros.

Mercedes Gaibrois Riaño (París, 18 de septiembre de 1891-Madrid, 25 de enero de 1960), más conocida como Mercedes Gaibrois de Ballesteros fue una escritora, erudita e historiadora colombiana nacionalizada española.


Sus orígenes fueron internacionales, su abuelo paterno era originario de la Suiza francófona, su bisabuela fue inglesa y el resto de sus ascendientes nacieron y vivieron en Colombia. Sus primeros años los repartió entre París y Bogotá, ciudad esta última donde realizó sus primeros estudios. En esos primeros años prendió en Mercedes Gaibrois el amor por las lecturas históricas que ya nunca abandonaría.Su educación fue autodidacta, no alcanzó titulación académica alguna, en su lugar recibió clases en su casa por profesoras particulares que le fueron dando una exquisita educación.

Fueron muchos los reconocimientos que recibió gracias a su labor investigadora: correspondiente de la Academia de Buenas Letras de Barcelona y de la Sociedad de Americanistas de París; primer miembro femenino de la Real Academia de la Historia, desde el 24 de febrero de 1935, y bibliotecaria perpetua de esta institución. En 1933 recibió la valiosa condecoración colombiana de la Orden de Bogotá, que al ser obtenida por primera vez por una mujer, precisó la reforma de sus estatutos y un acuerdo especial del Parlamento de aquel país.

http://www.rah.es/10339-2/


Así que la biblioteca necesitaba ser incluida en nuestra colección particular de bibliotecas por méritos propios.


Y mi blog contentísimo, un regalo.







martes, 17 de julio de 2018

La biblioteca Pública Municipal "Zenobia y Juan Ramón" de Moguer (Huelva)


Siempre que vuelvo a Moguer me llevo algún regalo.

Me gusta mucho ese pueblo de calles blancas con ribetes de color albero. Ese pueblo de enormes ventanas con rejas negras. Ese pueblo que conjuga la historia con la poesía y en el que palpita Juan Ramón Jiménez y su maravillosa Zenobia a cada paso que uno da.

Allí, unas veces en Moguer y otras en San Juan del Puerto, vivo dias felices en los que siento que la amistad es unos de los sentimientos más transparentes, incondicionales y absolutos que existen. 

Pero además esta vez he conocido su biblioteca. Qué joyita. Con su patio interior típico andaluz, también blanca y espaciosa. Fresca y silenciosa. Es preciosa. Y el nombre que tiene: "Biblioteca Pública Municipal Zenobia y Juan Ramón". Con ese "Zenobia" primero, qué alegría.

Así que me la tenía que traer para mi colección de "La vuelta al mundo en 80 bibliotecas". Quien dice 80...

No me digais que no es acogedora. Mi blog está bien contento de tenerla. 

Pues no dejéis de visitarla si pasais por Moguer.










martes, 3 de abril de 2018

"Pasa Página" Una exposición de la Biblioteca Nacional de Madrid




Hay exposiciones que se hacen a la medida de uno. Entonces un poquito antes de verla, ya casi sabes que te va a gustar.

Hay exposiciones que cuando las ves aún te gustan más de lo que habías imaginado. Porque son ilustrativas, amenas, interactivas. Eso ocurrió con la exposición "Pasa Página" de la Biblioteca Nacional de Madrid, comisariada por Jesús Marchamalo.

Hay exposiciones que, además, piensas que a tus compinches también les puede gustar. Tus compinches tienen 10 años y 13 años y ya entienden de exposiciones. Leen las cartelas, van haciendo las actividades que se proponen en los paneles y disfrutan jugando con las palabras.




Hay exposiciones que se salpican con frases preciosas sobre libros. 

Exposiciones que están pensadas para los que gustamos de las páginas y las historias. Exposiciones que abarcan todo el universo del libro, desde el objeto físico hasta el lector, pasando por los escritores y las historias, las bibliotecas y las editoriales, leer e inventar.




Mis compinches se detuvieron ya en el primer panel, y quisieron unir cada principio con su libro: Harry Potter, Charlie y la fábrica de chocolate y El señor de los anillos no tuvo ningún secreto para ellas. Gracias al sentido del primer párrafo y la ilustración de la portada, tampoco La Metamorfosis se quedó atrás. Dentro de nada ya podrán resolver el panel entero. Aún quedaban otros muchos por curiosear.

Mis compinches se asomaron a todas las ventanitas, incluso improvisaron una postura nueva en el sillón de leer que no contemplaba el poster.

Por supuesto se pararon en las maquinas de los caramelos, y mientras la pequeña se afanaba por descubrir si de todas salían los mismos, o cuántos se les habían olvidado a los señores de antes recoger, la mayor leía los porcentaje con un interés que desconcertaba.



Hasta que llegaron al panel de "Paisajes de papel". Aquí mis compinches cogieron la típica tarjetita, que quienes ya hemos pasado cierta edad rellenabamos en su día y consultamos aún más días en los cajoncitos de las bibliotecas de nuestros barrios, y no tuvieron ningún problema en rellenarla rápidamente. Enseguida decidieron qué libro podían recomendar y por qué.

Hay faltas ortográficas que no ves en el momento ocupada en fotografiar el momento. Al advertirlas después, lejos de espantarte, tienen la virtud de conmoverte y arrancarte una sonrisa.  




Mis compinches también contestaron a su librería favorita. Rápidamente vino a su mente la fantástica librería Lello de Oporto. Mi compinche mayor rellenó con decisión los datos y aprendió a guillotinar la hoja siguiendo las instrucciones de la persona que cuidaba la sala. Después la colgamos detrás con las demás recomendaciones de librerías.






Seguimos leyendo algunos paneles más.
¿En serio que gana más el librero que el escritor? me preguntó mi compinche.  



Y leyendo de acá y de allá llegamos al juego que nos llevó más tiempo: ¿Te animas a componer un poema de tres versos con los títulos de los libros? Y allí anduvimos tres secuaces del título, buscando e investigando, rebuscando, probando, eliminando hasta que por fin en dos dijimos a trío ¡Eureka!

Y nos animamos, y compusimos tres poemas de versos que nos quedaron así:

Cartas entre seis hermanas
cuando todo era fácil.
Una temporada para silbar.
Caperucita en Manhattan.
Pinocho
Lengua de madera.



Y así tontín tonteando, descubriendo y jugando, fuimos disfrutando de esta exposición. De lo que opinan los distintos autores sobre la lectura, lo que supone para ellos. De las piezas audiovisuales y visuales con palabras de Lorca, sin dejar de utilizar gafas y móviles. 


Mis compinches y yo lo pasamos bien en esta exposición. Fuimos cómplices del mundo infinito e inabarcable que envuelve a la lectura y los libros. Y además, y sobre todo, aprendimos de forma lúdica.
¿Qué más se puede pedir?

Habrá que decirle a Jesús Marchamalo que es un acierto esta exposición. Y que esperamos la próxima porque no nos la perderemos.






Exposición "Pasa Página" en la Biblioteca Nacional de Madrid


Desde el 14 de noviembre de 2017 hasta el 20 de mayo de 2018
De martes a sábado de 10 a 20 h.
Domingos y festivos de 10 a 14 h.
Sala de Guillotinas



lunes, 2 de abril de 2018

La Biblioteca Marsh de Dublín










Y después de que nos tomemos uno de esos cafés irlandeses con nata y bayleys que nos caliente el corazón, con su sabor todavía en los labios, volveremos a visitar mi biblioteca preferida de Dublín: La biblioteca Marsh, también la más antigua de Irlanda.

Tiene tanto encanto esa biblioteca tan antigua... Está muy cerca de la Catedral de San Patricio, a la vuelta, en el lugar apacible que se merece una biblioteca como ella. Por supuesto que te recordaré de donde viene su nombre, porque fue fundada en el año 1707 por el Arzobispo Narcissus Marsh, quién le donó muchísimos de sus valiosos libros.












 La pasearemos muy despacio, aspiraremos su olor a tiempo y letra impresa, para finalmente sentarnos frente a las tres jaulas donde los lectores que pedían libros raros, tenían que hojearlos, para evitar tentaciones de llevárselos. Tentaciones que eran de lo más frecuente.

Y cuando hayan pasado muchos años, cuando ya nuestro viaje a Dublín esté lejano en el tiempo, todavía sonreiré recordando cómo nos disfrazamos con la peluca de bucles blancos, esa de lord del siglo XVIII, que probablemente aún colgara de aquel perchero.








martes, 20 de marzo de 2018

La biblioteca del Trinity College




Este pasado fin de semana, el sábado 17 de marzo de 2018, fue San Patricio.

En este blog vamos a celebrar la muerte del patrón de Irlanda a nuestra manera. Sin cerveza y con libros. Y le vamos a dedicar una entrada a una de las más maravillosas bibliotecas del mundo, sí, la que está en Dublín, exactamente en la Universidad mas antigua de Irlanda, el Trinity College. Porque para los irlandeses este día es el de la Patria y el orgullo nacional. Y desde luego es para que se sientan muy orgullosos de este tesoro.

Este enero pasado he cumplido uno de esos sueños que yo tenía: Visitar esta biblioteca.

Construída entre 1712 y 1732 esta biblioteca alberga más de 200.000 libros antiguos. Para ellos tuvieron que hacer una remodelación en la década de 1850 porque ya no les cabían.

Desde 1801 recibe un ejemplar de todos los libros publicados en Irlanda y Gran Bretaña.

Lo primero que ves es la exposición dedicada al Libro de Kells, que también por supuesto puedes admirar. Es un libro que data del siglo IX y que contiene un texto en latín de los cuatro evangelios.

Y después es cuando al fin llegas a La Long Room: esa sala increible y larguísima, de casi 65 metros que aparece en todas las fotografías. Con esa hilera de bustos de filósofos y escritores también tan fotografiados y cuya colección también comenzó en el 1743.

Pero todo lo que os he dicho hasta aquí lo leeis en cualquier sitio. Por eso yo lo que quiero es hablaros de su luz, esa luz anaranjada que entraba en ese día frio de enero pero muy soleado, que parecía acariciar todos esos tomos de antiquísimos libros como si quisiera protegerlos de tanto visitante armado de su cámara. Os quiero hablar también del suelo brillante donde nos reflejábamos al caminarla y servía de espejo a sus altísimas estanterías de madera y su techo abovedado. También cómo no hablaros de su olor a madera antigua envolviéndote. Y de esa escalera de caracol de forja que no pude subir pero que ya me hubiera gustado hacerlo para poder contemplar desde arriba toda la enorme sala. Os quería hablar finalmente de sus filas, filas y más filas de libros. 

Os quería comentar, en definitiva, que no me defraudó en absoluto, si acaso todo lo contrario.

La biblioteca más grande de Irlanda es espectacular.