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martes, 4 de julio de 2017

La biblioteca del Palacio da Bolsa de Oporto





Se quedará en la memoria cómo la biblioteca que no nos enseñaron. Aquella de vitrinas altas de madera y paredes color siena. Aquella que tenía un techo precioso de pinturas y unas lamparas verdes en las mesas que solo pueden iluminar libros fantásticos. La misma que tuvimos que fotografíar desde la puerta y casi a oscuras.

Nos enseñaron muchas salas del Palacio de la Bolsa de Oporto. Ese edificio construido en estilo neoclásico en la segunda mitad del siglo XIX que ahora es sede de la Asociación Comercial de Porto.

La construcción del Palácio da Bolsa comenzó en 1842 y pasó casi medio siglo hasta su inauguración en el año 1891. Participaron en ella grandes nombres de la escultura, de la pintura, de la arquitectura y de las artes decorativas. 

En la actualidad está calificado como Monumento Nacional.

 
Recordaremos a aquel señor que no consiguió hacerse un café a la entrada por más que lo intentó. Recordaremos lo bien que comimos en el restaurante de su planta baja, lo rico que nos supo aquel sabroso bacalao. Nos veremos otra vez sobre ese suelo de colores, ese mosaico que pisamos en el patio central bajo tantos escudos. 


Y después subiendo las preciosas y nobles escaleras para ir recorriendo despacio la sucesión de señoriales salones.  Uno tras otro...
 


Recordaremos incluso el gabinete de Gustave Eiffel, aquel que ocupó cuando pasó por Oporto. Tan austero, tan desnudo pero con aquella máquina de escribir antigua que lo llenaba todo.

¡Y cómo olvidar esa maravillosa Sala Árabe o Arábiga inspirada en La Alhambra de Granada! Cómo no recordarlo: Una sala de más de 300 metros cuadrados, muy recargada con motivos islámicos, decorada según el gusto oriental característico del siglo XIX.




Pero  lo que será imposible de olvidar, sé que no lo conseguiremos, es que no nos enseñaran aquella biblioteca. 

Esa tan coqueta por la que pasamos nada más entrar, esa que no tenía una mota de polvo, esa que olía a libro y a siglos de estudio, esa que solemne e hipnótica, aletargada y a oscuras palpitaba tras una insignificante cuerda. 
 
Esa misma biblioteca que contenía más de ¡10.000 libros!

Esa que relucía intacta. Que nos esperaba.


Nos esperaba.

Y nunca nos enseñaron.

martes, 27 de junio de 2017

Esa biblioteca de Barcelona cuyas salas góticas tenían nombres de vientos



En mi último viaje por Cataluña, tuve la ocasión de visitar la Biblioteca Nacional de Catalunya y me gustó mucho el ambiente que se respiraba, la tranquilidad que trasmitía, el ocio que albergaba, y por supuesto el edificio que ocupa.

Está situada muy cerca de las Ramblas y del barrio gótico, muy cerca del famoso mercado de La Boquería. Desde el año 1939 ocupa las dependencias de un edificio histórico, el antiguo hospital de Santa Creu. Construido entre los siglos XV y XVIII, durante muchos siglos, fue el hospital más grande de Cataluña y el resultado de la fusión de diversos hospitales que existían en la Barcelona medieval. La primera piedra del Hospital de la Santa Creu se colocó en el año 1401.

También he leído que en este edificio cuando aún era hospital murió Antonio Gaudí, después de haber sido atropellado por un tranvía. Y por aquí también pasó el famoso Buffalo Bill porque había llegado a Barcelona con su espectáculo de circo de cowboys en diciembre de 1889. Durante su estancia, también dos de los indios que trabajaban en el espectáculo enfermaron de viruela y fueron llevados al Hospital, donde consta el ingreso y el alta, se trataba de dos sioux: Black Hawk (Halcón negro) y Charging Crow (Cuervo de carga).


Por otra parte, la Biblioteca de Catalunya ya existía desde el año 1914 pero estaba situada en otro edificio. Es curioso que el traslado a éste fuera justo en los tres años de la Guerra Civil Española. Después el edificio, para dar cabida a todas las necesidades de la biblioteca, por supuesto ha sufrido varias remodelaciones que han tenido incluso importantes premios.

 Es muy curioso que las salas góticas de la biblioteca tengan nombres de viento: entramos por la Nave de Poniente, continuamos per la Nave de Tramontana y llegamos a la Nave de Levante.

En los jardines, ya lo veis, demás de conversar y leer, se juega al AJEDREZ. Así en mayúsculas.




Y también hay una terracita donde puedes tomar algo muy, muy agradable.

Me gusta mucho el ambiente académico relajado que tiene ese jardín. Fue una visita muy intereante, me agradó mucho ese lugar tan céntrico, sí, pero con historia y a salvo de todo el bullicio que hay alrededor. 

Merecía de sobra su lugar en nuestra colección de "La vuelta al mundo en 80 bibliotecas".









jueves, 17 de noviembre de 2016

Ruta por bibliotecas importantes de la Costa Este de EEUU

Biblioteca del Congreso en Washington


Esta entrada de hoy está especialmente dedicada a los que os gustan las Bibliotecas. 

Porque hoy os quería proponer una ruta por algunas preciosas. No os voy a engañar, no nos pillan nada cerca, a los que vivimos en España. Pero, si alguna vez visitais EEUU, y más concretamente su costa Este, yo os quería recomendar que no dejáseis de visitar cuatro bibliotecas muy, muy especiales. 

Quiero dedicar una entrada de este blog a cada una de ellas por separado, porque lo merecen de sobra. Y de hecho ya he publicado un par de ellas como la de la Biblioteca Pública de Nueva York y la de Boston, que serían dos de las cuatro paradas obligatorias.

Pero antes de seguir hablando de ellas pormenorizadamente, vamos a detenernos a enumerarlas, y mostraros el itinerario a seguir, para que tengais una idea global sobre ellas.



Biblioteca Pública de Nueva York.


Está situada en todo el centro de Manhattan, no tiene pérdida, entre las calles 40 y 42 con la Quinta Avenida. Muy cerca del parque Bryant y de la Estación Central. La Biblioteca Pública de Nueva York es la segunda mayor de Estados Unidos y una de las más importantes del mundo. Posee un inmenso fondo, con más de 3 millones de ejemplares, y un sistema de búsqueda en catálogo de los más eficientes del país.

Os dejo el enlace del blog donde comentamos sobre ella de forma más pormenorizada:
http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/2016/10/la-biblioteca-publica-de-nueva-york.html



Biblioteca Pública de Boston: 



La colección de esta biblioteca inmensa, cuenta con más de 15 millones de libros, solo superada por la Biblioteca del Congreso o la de la Universidad de Harvard.
También destaca por tener además 600.000 fotografías, obras de Rembrandt, Durero, Goya, Daumier, Toulouse-Lautrec y 350.000 mapas antiguos.
 
Cómo ya la hemos comentado en el blog más detalladamente os copio el enlace:



Biblioteca del Congreso en Washington:



A espaldas del Capitolio, en el edificio Tomas Jefferson está está preciosidad de Biblioteca. Tuvo su origen en 1800 en la presidencia de éste último y su biblioteca, que al principio estuvo en el Capitolio. Pero cuando las tropas inglesas en el 1815 la destruyeron, cedió su propia biblioteca de 6.500 volúmenes.



En la actualidad tiene más de 35 millones, y se considera la Biblioteca Nacional de EEUU. Tenemos aún pendiente dedicarle una entrada a ella sola.



Biblioteca Morgan en Nueva York:


Bastante cerca de la Estación Central de Nueva York, en la quinta avenida, tenemos esta joya. Un adinerado J.P. Morgan Jr. a la muerte de su padre J.P. Morgan, decide abrir al público su colección. En ella tenemos varios incunables, originales como el de Ivanhoe, algunas cartas manuscritas de importantes escritores como Dickens, Balzac, primeras biblias impresas, y un buen montón de tesoros más.

Pero ya os hablaré de ella más despacio, que se merece de sobra su propia entrada.



Os recomiendo mucho estas cuatro bibliotecas. Si andáis por esas tierras no os las perdáis.

domingo, 6 de noviembre de 2016

La Biblioteca Pública de Boston


Hoy quería compartir con vosotros otra preciosa Biblioteca.

No hace mucho tiempo dedicamos una entrada del blog a la Biblioteca Pública de Nueva York, y hoy me gustaba que nos centrásemos en la Biblioteca Pública de Boston, un precioso descubrimiento.

Porque merece mucho la pena que si pasais por Boston le dedicáseis un rato, no lo lamentareis. De hecho es obligada visita para los gustosos de los temas bibliotecarios porque fue la primera abierta al público de los Estados Unidos, la primera en la que se permitió el préstamos de libros y además es la más grande.

La biblioteca se fundó en 1848 y se estableció oficialmente en Boston en 1852. El nuevo edificio abrió sus puertas en 1895 y desde entonces ha seguido hasta nuestros días albergando la biblioteca.

También es muy importante porque un español, el arquitecto Rafael Guastavino, fue el artífice de sus cúpulas, impresionantes. Este arquitecto valenciano dejó su huella en un montón de edificios muy importantes de Nueva York, como la Estación Central o el Puente de Queensborough. Y en cambio aquí tampoco es tan conocido...

Por otra parte la colección de esta biblioteca inmensa, cuenta con más de 15 millones de libros, solo superada por la Biblioteca del Congreso o la de la Universidad de Harvard.

También destaca por tener además 600.000 fotografías, obras de Rembrandt, Durero, Goya, Daumier, Toulouse-Lautrec y 350.000 mapas antiguos.




Así que si estamos en Boston, no dudes y visita esta biblioteca, destaca también la sala de lectura  Bates Hall que es realmente espectacular y es considerada como una de las salas arquitectónicamente más importantes del mundo, los leones de mármol de la escalinata principal y la galería de muros esculpidos y pintados por John Singer Sargent.






Yo estuve comiendo en su cafetería. En nuestro viaje nos dijeron que teníamos que comer en esa parada que hacíamos, y aprovechamos para visitar esta preciosa Biblioteca y hacerlo allí, entre los estudiantes y los profesores. Respirando ese ambiente, comiendo como lo hacen ellos. 

Despues salimos a este patio interior de las fotografías.

No me digais que no merecía la pena...




lunes, 10 de octubre de 2016

La Biblioteca Pública de Nueva York. Paciencia y Fortaleza



Hoy vamos a dedicar la entrada del blog a una Biblioteca que hay que escribir así con mayúscula. En nuestra sección del blog de "La vuelta al mundo en 80 bibliotecas" se merecía un lugar de honor.

Me estoy refiriendo a la Biblioteca Pública de Nueva York: The New York Public Library.

La primera vez que fui a esta ciudad la ví por fuera, pero no sé por qué no entré. Pero claro ya en esta segunda vez, fue la primera visita que hice. ¡Que ganas tenía de conocerla por dentro!

Está situada en todo el centro de Manhattan, no tiene pérdida, entre las calles 40 y 42 con la Quinta Avenida. Muy cerca del parque Bryant y de la Estación Central. La Biblioteca Pública de Nueva York es la segunda mayor de Estados Unidos y una de las más importantes del mundo. Posee un inmenso fondo, con más de 3 millones de ejemplares, y un sistema de búsqueda en catálogo de los más eficientes del país.

¿Y por qué he puesto en el título de la entrada "Paciencia" y "Fortaleza"? Pues bien, porque físicamente la Biblioteca Pública de Nueva York ocupa un edificio de estilo neoclásico, que está franqueada por dos leones que cambiaron de nombre. Sí, en un primer lugar fueron bautizados como Leo Astor y Leo Lenox en honor a los fundadores de la biblioteca. Peeero, dicen que el Alcalde de Nueva York en tiempos de la Gran Depresión, sobre los años 30, los rebautizó con los nombres de Patience (Paciencia) y Fortitude (Fortaleza), cualidades que deberían tener los neoyorquinos por aquel entonces. Y no son malas cualidades ¿verdad?


Es un refugio, como veis, en medio del caos de transeuntes, taxis, rascacielos...

Fue inaugurada a principios del siglo XX, exactamente en 1911, y cómo decíamos gracias a la donación de dos magnates, Astor y Lenox, de sus colecciones privadas.

Merece mucho la pena su visita. 



Nada más entrar, por la puerta principal, ves el Astor Hall, ese monumental vestíbulo de marmol blanco impresionante, con las enormes escalinatas que te llevan a las plantas superiores y a sus distintas salas. Uno puede pasear libremente por toda la biblioteca, admirando sus pasillos y sus salas de lecturas, dejan entrar libremente.

En la más impresionante de todas, la Rose Main Reading Room, de unos noventa metros de largo, con frescos en el techo y miles de libros, con mesas de roble y sillas para más de 600 personas, no pudimos entrar, estaban restaurándola. Una pena, aunque tampoco te suelen dejar hacer fotos, así que de ella no os puedo dejar señal, pero para que os hagáis una idea os dejo fotos de otras salas, mucho menos impresionantes, pero únicas.

Esta preciosa biblioteca ha salido en numerosas películas: Desayuno con diamantes, los Cazafantasmas, Spiderman, El día de mañana...

Y ahora la tenemos en el blog. ¡Con lo que nos gustan aquí las bibliotecas!









jueves, 2 de junio de 2016

Maria Moliner en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid



“María Moliner -para decirlo del modo más corto- hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana.” 

Gabriel García Marquez


A menudo paso por delante de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales. Está situada en Madrid, al lado del Museo de Ciencias Naturales, y muy cerca de la Residencia de Estudiantes en lo que se llamó la colina de los Chopos. Lo cierto es que este alto en pleno centro de Madrid tiene mucha historia.

Pero hablábamos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales, porque en su biblioteca estuvo María Moliner trabajando de bibliotecaria muchos años. Nuestro blog en su colección de bibliotecas estaba pidiendo esta entrada.

A mí el diccionario de María Moliner me gusta mucho. Me parece un trabajazo el que hizo esta mujer con las palabras digno de reseñarse.  Realizó una labor ingente con las palabras, durante muchos años con disciplina y tesón. Muy encomiable.

Si os parece recordamos un poco su vida:

María Moliner nació en Paniza (Zaragoza) el 30 de marzo de 1900, al poco tiempo se trasladó la familia a Madrid. 

Los hermanos Moliner estudiaron en la Institución Libre de Enseñanza donde he leído que don Américo Castro fue quien suscitó el interés por la expresión lingüística y por la gramática en María Moliner.

Posteriormente entre 1918 y 1921, María Moliner cursó la Licenciatura de Filosofía y Letras en la universidad cesaraugustana (sección de Historia), que terminó con sobresaliente y Premio Extraordinario.
 
 En 1922 ingresó, por oposición, en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, y obtuvo como primer destino el Archivo de Simancas y posteriormente la Delegación de Hacienda de Murcia. Aquí se casa y a principios de los años treinta, la familia se traslada a Valencia.

Van naciendo sus cuatro hijos y al mismo tiempo debe destacarse la colaboración de D.ª María en la Escuela Cossío, inspirada claramente en la Institución Libre de Enseñanza como profesora de Literatura y Gramática. Prestó, asimismo, su colaboración entusiasta a las Misiones Pedagógicas de la República. María Moliner se cuidó especialmente de la organización de las bibliotecas rurales.

Al término de la guerra civil, los Moliner sufren represalias políticas. Por su parte, María es depurada y sufre la pérdida de 18 puestos en el escalafón del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios (que recuperará en 1958). 

Y ya en 1946 pasará a dirigir la biblioteca de la E. T. Superior de Ingenieros Industriales de Madrid hasta su jubilación, en 1970. 

Os adjunto fotos de la Escuela y de su biblioteca, donde hay una placa que recuerda el paso de María Moliner por ella.

Cómo os comentaba muchos días paso por la misma puerta y el otro día me decidí a entrar y buscar su rastro. Me gustaba poder dedicarle una entrada, aunque hay alguna que otra más por el blog. Fue una persona admirable.





"La lexicógrafa en la primera edición de su obra en 1966, como los términos del lenguaje gitano "fetén" o "guripa", recogidos por el Diccionario de la RAE veinte años después". 

Pilar García Moutón


El vestíbulo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales

El edificio de la Escuela (ETSI) es muy elegante

martes, 24 de mayo de 2016

La Biblioteca del Instituto Cervantes en Berlín


Hoy os quería dejar una entrada sobre una biblioteca. 

Pero claro no es cualquier biblioteca, sino que es la del Instituto Cervantes en Berlín. 

Lleva el nombre del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, que la inauguró en marzo del año 2003.

Yo tuve la suerte de que una persona que había trabajado allí me la enseñara. Y la verdad es que tanto el edificio del Instituto Cervantes, como su Biblioteca merecen una visita.

El edificio no es nada corriente ya lo veis en las fotos. Lejos de eso está declarado de Patrimonio Nacional. Está situado muy céntrico, cerca del Hackescher Markt. Muy cerca también de los Museos.





Fijaos en los grandes ventanales de la parte de arriba. ¡La Biblioteca! ¿Que más se le puede pedir a una biblioteca que toda esa luz natural? Pues ahí está. En la última planta con muchísima luz. 

Tiene a su vez, dos plantas, en la de abajo están todos los ficheros y los libros y varias salitas, una para los niños, ya lo veis por los juguetes que tiene. 

Y en la parte superior hay varias mesitas de estudio pegadas a los enormes ventanales, y también varias salitas más.

Está especializada, claro, en cultura y lengua española. Es un importante punto de contacto entre los berlineses y toda la literatura de habla hispana. Hay también periódicos españoles, películas, música, libros de consulta, se puede navegar por internet... Por supuesto en el Cervantes se hacen numerosos cursos de todo tipo, más o menos intensos de español. Cursos de formación de Profesores, de preparación para pruebas...

La biblioteca no es muy grande, pero me gustó mucho, es muy acogedora. El acceso es libre y gratuito. Para acceder a sus fondos sí que se necesita un carnet.

Qué suerte poder decir que la he visitado. Ojalá pudiera decir lo mismo de todas las bibliotecas que tiene por el mundo el Instituto Cervantes. 

Eso sería un lujo, vamos. Pero ¿quién sabe? poco a poco...












Instituto Cervantes

Rosenstrasse 18-19
10178 Berlín