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domingo, 9 de julio de 2017

De las palabras verano y estío





Yo creo que, a pesar de las tormentas, ya va tocando hablar de la palabra VERANO.


La palabra verano etimológicamente hablando procede de un adjetivo, el adjetivo latino: veranus, a, um.  

Porque la palabra que designaba al verano, tal y cómo ahora lo concebimos, era en latín “aestas, aestatis”, de dónde procede nuestra palabra “estío”.

En latín, se denominaba “verano” al tiempo entre mayo y junio, el período de calor suave que seguía a la primavera. Nuestra palabra “Primavera” vendría de la unión de las palabras “primer” “ver” que era cómo ellos llamaban a la primavera (“ver, veris”) o primera época de buen tiempo. Mientras que al período más caluroso, o de calor más álgido, que sería de julio a septiembre, lo denominaban estío. De ahí vendrían términos como “época estival”.

Luego lo que nosotros llamamos verano en realidad deberíamos llamarlo siempre “estío”. Sin embargo conservamos las formas cultas de “estio” o el adjetivo “estival” como formas más cultas que preferimos utilizar más en poesía.

De ahí también que muchos expertos piensen que las estaciones del año tendrían que llamarse: primavera, estío, otoño e invierno. Pero en algunos países prosperó más la palabra verano que la de estío quizás porque es más fácil de pronuncia.

El castellano, el portugués (verao), el rumano (vara) llaman también verano al estío. Mientras que en el francés, el italiano o el catalán se conservó la palabra estío: en francés se dice été, en italiano estate y en catalán estiu.  

Entonces ¿qué? ¿Veraneamos?

sábado, 1 de abril de 2017

¿"Montar un pollo" ó "Montar un poyo"? y otras frases hechas



Pues sí, decimos "montar un pollo". Porque la Rae lo admite, pero en realidad deberíamos decir "Montar un poyo".

Y nos estamos refiriendo a cuando nos enfadamos estrepitósamente con alguien, organizamos un escándalo... Bueno ya sabéis.

Ahora es una expresión muy habitual. ¿Pero sabéis dé donde viene?

Pues he leído en varios sitios que en realidad viene de la palabra "poyo" con "y" no con dos "l". De ahí el título de esta entrada.



Tiene su origen en el poyo, o banco de piedra que suele haber delante de algunas casas en los pueblos, seguro que los habréis visto. Y ese poyo a su vez viene de la palabra "podium", esa palabra latina, con la que se denominaba a los pedestales donde se subían los oradores para pronunciar discursos. Los oradores del siglo XIX iban con su "poyo", lo plantaban en cualquier plaza, y ahí comenzaban su discurso en público. Más de una vez, y de dos, esos discursos acababan de forma muy acalorada. Vamos ¡que se montaba el pollo!





"Estar hecho un basilisco" es otra expresión parecida a la anterior en el significado. 

Cuando nos ponemos hechos un basilisco es porque también ¡Hemos montado el pollo! o estamos muy enfadados. 

No tenemos más que ir al diccionario de la Real Academia para saber qué era el basilisco:

basilisco
Del lat. basiliscus, y este del gr. βασιλίσκος basilískos 'reyezuelo'.
1. m. Animal fabuloso, al cual se atribuía la propiedad de matar con la vista.
2. m. Persona furiosa o dañina.
3. m. Reptil americano de color verde y del tamaño de una iguana pequeña.
4. m. Pieza antigua de artillería, de gran calibre y mucha longitud.
hecho un basilisco
1. loc. adj. coloq. Sumamente airado.

Los basiliscos mitológicos tenían  tenía patas de ave, cuerpo de serpiente y alas de dragón...Y los reales, son reptiles con cresta, patas grandes y palmeadas que pueden correr por encima del agua muy deprisa sin hundirse, y algunas culturas creen que es sagrado. Vamos que ni el mitológico ni el real tiene desperdicio.


Pero seguramente de que los basiliscos, los animales fabulosos, pudieran matar con la mirada, viene el dicho de ponerse "Hecho un basilisco".


Tenemos otras expresiones con un significado similar y que también aluden a la mitología.




"Ponerse hecho una furia" que aludiría a las tres Furias de la mitología romana: Alecto, Tesífone y Megera, hijas de la Noche y del Tiempo. Imponían castigos a quienes transgredían leyes de tipo moral y vengaban con especial dureza, bajo la apariencia de monstruo alado y cabeza llena de serpientes, a quienes cometían crímenes en el seno de su propia familia.





 
"Ponerse hecho una hidra". La "Hidra" era otro animal fantástico, una  serpiente de siete cabezas que reaparecían tras haberle sido cortadas. Vivía en el Nilo y su aliento causaba la muerte. Para derrotarla, Hércules le segó de un tajo sus siete cabezas.



Hala otro día más. Pero por hoy ya nos hemos enfadado bastante...

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viernes, 10 de marzo de 2017

Frases hechas con nombres de lugares





Hoy vamos a hablar de esas expresiones, o frases hechas, con nombres de lugares. Hay muchas en nuestro lenguaje coloquial, así que solo vamos a hablar más detenidamente de tres de ellas.



Estar en Babia
La frase hecha “estar en Babia” significa según el diccionario de la Rae “estar distraído y como ajeno a aquello de que se trata”.

Babia no es ningún lugar imaginario, sino que existe. Babia es una comarca de la provincia de León. Parece ser que en la Edad Media los reyes de León para alejarse de los problemas de la Corte, lo elegían, como un lugar de asueto y reposo ya que  abundaba la caza. Cuando los súbditos preguntaban dónde estaba el Rey la contestación era: “Está en Babia” sin dar mucha explicación más.

Babia existe y es una apartada comarca de la provincia de León, en España (...) Durante la Edad Media, al parecer, abundaba la caza en ese lugar y los reyes de León lo eligieron como punto de reposo, particularmente para alejarse de los problemas de la corte, complicada con las intrigas palaciegas de los nobles (...) Estas ausencias del rey motivaban a menudo la inquietud de los súbditos a quienes, cuando preguntaban por él, se les respondía evasivamente que el rey estaba en Babia


Esto es Jauja

Si Buscamos en el diccionario de la Rae esta expresión encontramos:
jauja
Por alus. a Jauja, valle del Perú, famoso por la riqueza de su territorio.

1. f. Denota todo lo que quiere presentarse como tipo de prosperidad y abundancia.

¿Estamos aquí, o en Jauja?
1. expr. coloq. U. para reprender una acción o un dicho importuno o indecoroso.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Cómo vemos ya la misma definición nos indica su origen. Hace referencia a ese valle del Perú llamado Jauja, muy rico. Según las crónicas de la época de la fundación por Francisco Pizarro, ésta capital poseía calles «empedradas con piñones», por las que corrían «arroyos de leche y miel». Ligada a esta explicación, hay quien asegura que todo fue una invención de Cristóbal Colón. Para enrolar marineros en su segundo viaje a América.
Aquí en España, no íbamos a ser menos, tenemos también nuestra propia jauja, con un pueblo Jauja en Córdoba.



Poner pies en Polvorosa

Buscamos como siempre la definición en el diccionario de la Rae y nos dice:
polvoroso, sa
De pólvora 'partículas a que se reduce una cosa sólida'.
1. adj. Que tiene mucho polvo.

Cómo vemos que ahí no está la frase que buscamos, nos vamos a la definición de "pie" y ya sí que figura entre muchísimas más:
poner pies en polvorosa
1. loc. verb. coloq. Huir, escapar.


Entonces buscamos el origen de esta expresión, y encontramos que hay distintas opiniones para ello.

Hay una que alude directamente al polvo que levantan los pies cuando se huye.

Otra explicación, en cambio, alude a un lugar relacionado con un hecho histórico: Una batalla que entabló Alfonso III, el Magno con los moros cerca del río Orbigo, en la provincia de Palencia, en los campos de Polvorosa. Se cuenta que gracias al valor de nuestros soldados, más un eclipse de luna providencial que asustó a los moros, hizo que éstos se dispersaran derrotados, suponiendo la victoria de las huestes de Alfonso III, el Magno.

"El casual encuentro junto al sitio nominado Polvoraria, sobre el río Orbigo, causa el quebrando de la morisma, que pierde más de quince mil solados" señalaba Ricardo Velasco Ayllón en "El romancero de los once Alfonsos" (1863)







Hay muchas más expresiones que recurren a lugares, hablaremos de ellas en otras entradas. 

Aunque de algunas de ellas ya hemos hablado, como de Cochinchina, Valencia o Flandes. Os dejo los enlaces a esas entradas por si queréis volver a ellas, es curioso su origen: