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lunes, 11 de junio de 2018

Alias, apodo y seudónimo





El otro día me surgió una duda a raíz de la diferencia entre dos palabras "Alias" y "Apodo". Yo tenía claro que un apodo era un sobrenombre por el que te empezaban a llamar los demás. Pero con la palabra "alias" tenía mis dudas.

Así que acudí al diccionario de la Real Academia. Siempre que digo esto me acuerdo de "Los Supertacañones" ¿Os acordáis? Bueno lo haréis los que tenéis ya una edad... A los Supertacañones acudían en el Programa de televisión "Un, dos, tres" cuando había una duda que despejar.


alias

Del lat. alias 'de otro modo'.
1. m. Apodo o sobrenombre.
2. adv. Por otro nombre. Alfonso Tostado, alias el Abulense.
3. adv. desus. De otro modo.

Disipé mis dudas en un plisplas. Claramente parece que alias y apodo son sinónimos. Porque directamente para definir "alias" te remiten a "Apodo". En fin... Menos mal que hay otras acepciones. Cómo vemos nuestra palabra en cuestión viene de la misma palabra en latín "Alias" que significada de otro modo. Y entiendo que ese "Alias" también te lo colocan los demás.




apodo

De apodar.
1. m. Nombre que suele darse a una persona, tomado de sus defectos corporales o de alguna otra circunstancia.
2. m. desus. Chiste o dicho gracioso con que se califica a alguien o algo, sirviéndose ordinariamente de una ingeniosa comparación.

Con la palabra "Apodo" el diccionario es mucho más claro. Aunque no teníamos ninguna duda pero lo explica mucho mejor.



apodar

Del lat. tardío apputāre, y este der. del lat. putāre 'calcular, evaluar', 'juzgar'.
1. tr. Poner o decir apodos.
2. tr. desus. Comparar algo con otra cosa.
3. tr. desus. Valuar o tasar algo.
4. prnl. Ser llamado por el apodo.

Luego entonces en ambos casos se trata de un sobrenombre que te ponen los demás. Me ha gustado saber que la palabra "apodar" deriva del latín "putare" que significaba "evaluar o juzgar". Efectivamente cuando te colocan un apodo no hacen más que juzgarte por alguna característica.

Últimamente y por tristes circunstancias no hacemos más que escuchar el apodo "El Chicle". En este caso sería un apodo o un alias, daría igual.

Otra cuestión muy diferente es un seudónimo. Porque mientras en los casos anteriores el sobrenombre te lo ponen los demás, en el caso del "seudónimo" se lo pone uno mismo. Y mientras las dos anteriores palabras nos llegaron del latín, ésta nos vino del griego.

Son muchos los escritores a los que hemos conocido por su seudónimo, no por su nombre verdadero. Como por ejemplo el poeta Paul Celán, el escritor Lewis Carroll (autor de Alicia en el País de las Maravillas) que se llamaba en realidad Charles Lutwidge Dodgson, Pablo Neruda que se llamaba Neftalí Reyes, Mark Twain que se llamaba Samuel Langhorne Clemens... En fín muchos. Otro día hablamos de ellos.


seudónimo, ma

Del gr. ψευδώνυμος pseudṓnymos.
1. adj. Dicho de un autor: Que oculta con un nombre falso el suyo verdadero.
2. adj. Dicho de una obra: Firmada con seudónimo.
3. m. Nombre utilizado por un artista en sus actividades, en vez del suyo propio




martes, 15 de mayo de 2018

"Ser más agarrado que un chotis" y otras madrileñadas



¿Cómo que quién le está chistando? Pues yo, el de arriba, o ¿acaso no se me ve? Tan pichi que estoy aquí plantao; pues no estoy yo hoy fardando ni nada con mi chopín y mi parpusa. Pues que como hoy es nuestro patrón, 15 de mayo, y este es el blog de una madrileña, pues me he cansado de estar de mirandas, me he pillado un teki, y me he adobado aqui por la jeta para colocaros una entrada que molara sobre lo nuestro, lo de aquí, de Madrí.

¿Que no estaría fetén? le he preguntado primero a mi piba, porque no se diga. 

Pero como ella ha dudado, pues yo he estado al loro y en cuánto se ha dado el piro, en cero coma os he preparado yo una bien chachi con chotis y todo. ¡Qué canteo! Que los que somos de Madrí, o sea, los chulapos salimos hasta en el diccionario de la RAE, en la quinta acepción de la palabra "chulo", como debe de ser. 

Así que antes de iros a sobar echarle un ojo. Que aquí teneis de todo,como en nuestra ciudad, que aquí no tendremos acento pero nuestro cielo es el más bonito del mundo. Así que en un tris aquí os lo he dicho todo: que si nuestro origen, que si la definición de chulo, de chulapo y hasta un chotis bien agarrado y con las vielas bien quietecitas, como está mandao.

Que no, que no os estoy diciendo que seais más agarrados que un chotis, que los tacaños son otros, a ver si estamos a lo que estamos, que solo os digo que antes de esfumaros a tomaros la clarita, os empapeis bien de vuestro origen, que en un guas yo os termino esta entrada y os la dejo niquelada, niquelada y me queda debuti que para eso hoy es 15 de mayo, San Isidro Labrador, día de darse el piro y enfilar los pinreles para la pradera.

Y que basta de darle a la húmeda, que me voy a dar un garbeo. Abur.
Firmado: El Menda: Un chulapo escapado de la Pradera del Santo con un saque para el alpiste que ni te cuento.



"La chulapa aparece por primera vez en 1839, para hacer referencia a las típicas planchadoras de las Cavas. Se las reconocía porque solían llevar claveles prendidos al pelo bajo un pañuelo que les cubre la cabeza, una falda ceñida con volantes en el bajo y con un mantón de Manila"


chotis
Del al. schottisch 'escocés'.
1. m. Baile agarrado y lento que suele ejecutarse dando tres pasos a la izquierda, tres a la derecha y vueltas, y que es típico de Madrid.
2. m. Música del chotis.
ser más agarrado, da que un chotis
1. loc. verb. coloq. Ser muy tacaño.




chulapo, pa
1. m. y f. chulo (‖ persona de las clases populares de Madrid).

Real Academia Española © Todos los derechos reservados



chulo, la
Del it. ciullo 'niño', y este acort. de fanciullo.
1. adj. Que habla y obra con chulería. U. t. c. s.
2. adj. chulesco.
3. adj. coloq. Lindo, bonito, gracioso.
4. adj. Guat., Hond., Méx. y P. Rico. guapo (‖ bien parecido).
5. m. y f. Persona de las clases populares de Madrid, que afecta guapeza en el traje y en el modo de conducirse.
6. m. Hombre que ayuda en el matadero al encierro de las reses mayores.
7. m. Hombre que en las fiestas de toros asiste a los lidiadores y les da garrochones, banderillas, etc.
8. m. rufián (‖ hombre dedicado al tráfico de la prostitución).
9. m. Col. zopilote.

 
 
"La PALPUSA, también llamada PARPUSA, ya no forma parte de la indumentaria cotidiana de los madrileños. La tenemos guardada en el armario todo el año o la compramos en el último minuto para sacarla el Día de San Isidro Labrador y lucirla con el traje de chulapo en la Pradera de San Isidro.
      Las dos palabras figuran en varios diccionarios, salvo en el Diccionario de la Real Academia Española. Desde hace poco, circulan varias iniciativas en la red que solicitan su incorporación para que no caiga en desuso y que se reconozca su valor cultural aunque coloquial."



Fuentes:





domingo, 25 de marzo de 2018

Frases hechas del lenguaje religioso, que pasan a ser del lenguaje coloquial


A veces viene bien detenerse en las palabras que decimos, saborearlas, indagar por qué hablamos con ellas, de quién o quiénes las hemos heredado.

A veces viene bien volver la vista atrás y repasar lo que ya hemos aprendido, porque la memoria es frágil y para que quepan más vamos perdiendo datos por el camino.

En este blog ya lo hemos dicho muchas veces, tenemos en nuestro lenguaje coloquial muchas frases hechas que decimos sin pensar. 

Estamos en Semana Santa: ¿Cuántas de esas frases que decimos sin pensar, frases hechas, hemos heredado de estos días religiosos? 

Repasamos algunas de ellas. Sí, ya las hemos comentado otros años, pero seguramente ya ni nos acordaremos.


"EL DOMINGO DE RAMOS, EL QUE NO ESTRENA NO TIENE MANOS"
No tener manos quería decir en las épocas clásicas y medievales no tener trabajo, no participar en las labores productivas de la comunidad y por tanto carecer de los mínimos recursos económicos.
En esas épocas era común celebrar la llegada de la primavera con el estreno de alguna prenda de vestir, que significara también la renovación del cuerpo. El que no tenía dinero para adquirirla o medios para hacérsela, el que "no tenía manos" no estrenaba.
Las celebraciones pascuales se relacionan con ritos antiquísimos de primavera, de resurrección.
Litúrgicamente, diremos que se conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, según narra el evangelio de San Marcos, a lomos de un burro. 

De Herodes a Pilatos:
Se suele decir cuando te mandan de una persona a otra para resolver alguna cuestión burocrática, y mientras tanto se pasa el tiempo y no se resuelve el tema.
"Hay que tener en cuenta que los dos caúces por donde discurrió nuestra cultura popular durante siglos fueron la comedia y el sermón. (...) El evangelio nos cuenta como Jesús fue llevado de Anás a Caifás, de Herodes a Pilatos, en el proceso de su Pasión que terminó con su condena en la cruz.
Poner o Meter el dedo en la llaga
Se suele decir cuando hablas de algo de tal forma que la preocupación por ello aumente.
Viene de el episodio en el que Jesús ya resucitado le pide a Tomás, que no cree que haya resucitado, que meta el dedo en la llaga. 
poner el ~ en la llaga.
1. loc. verb. Conocer y señalar el verdadero origen de un mal, el punto difícil de una cuestión, aquello que más afecta a la persona de quien se habla.
 
 
 
 "TRAER POR LA CALLE DE LA AMARGURA"
Traer por la calle de la amargura es atormentar a alguien hasta la desesperación, hacerle la vida imposible.
Tiene relación con los itinerarios de las procesiones de Semana Santa o con los recorridos penitenciales de los cofrades, hacia el lugar donde se representa la Pasión de Jesús.
En algunas ciudades españolas existe una calle con ese nombre.
 
 
" SUDAR SANGRE"
La expresión "sudar sangre" ha pasado al vocabulario común para describir un esfuerzo físico sobrehumano. 
¿Se puede realmente sudar sangre? El sudor es una secreción de unas glándulas de la piel que, como todas, están rodeadas de pequeños vasos capilares. En determinadas circunstancias, sobre todo en esfuerzos físicos, o en situaciones de mucha tensión emocional, no es extraño que se produzcan en la piel pequeñas hemorragias, como picaduras de pulga, que casi todos hemos tenido ocasión de notar alguna vez.
Pues bien si la rotura de esas venitas ocurre en las que rodean a las glándulas sudoríparas, la sangre se mezcla con el sudor y sale al exterior por los poros. 
Y ésto es lo que le ocurrió a Cristo en el huerto de Getsemaní; hasta tal punto llegó su estado de tensión, de angustia y desasosiego. Por eso se dice que Jesús era, además de Dios, verdadero hombre con un organismo y una fisiología en todo similar a la cualquiera de nosotros.
 
 
 
Dar la matraca
Dar la matraca es burlarse con pesadez de alguno, molestar, agobiar, insistir con impertinencia en algo que enfada a otro.
La matraca era y es un instrumento de madera construido con una o dos mazas que forman una especie de aspas de tablas en la que cuelgan mazos que al girar producían un ruido muy molesto. Se utilizaba en algunos conventos para llamar a maitines y todavía se utilizan en semana santa para anunciar los actos religiosos los jueves y viernes santos porque no se pueden utilizar las campanas de la Iglesia por haber muerto Cristo.


 
La procesión va por dentro:
Expresión que se aplica cuando una persona parece estar aparentemente tranquila, aún cuando sabemos que íntimamente está pasando por un momento delicado. Por fuera es una persona medida, serena, e incluso puede parecer divertida, pero por dentro está seria -como se marcha en las procesiones- porque sufre.
Os copio aquí el único origen de la expresión que he encontrado:
 
¿Por qué decimos que LA PROCESIÓN VA POR DENTRO para significar que alguien no exterioriza el pesar o la pena que siente en su interior?
 
La expresión hace referencia a la antigua costumbre de realizar las procesiones religiosas en el claustro del templo o bajo cubierto los días de lluvia.
Los oficios no dejaban de realizarse, aunque se hacían de manera menos vistosa, sin la pompa habitual de las procesiones públicas.
Aunque los cofrades mostraban la alegría propia de la celebración, en su fuero interno se sentían contrariados, pero no dejaban que esa tristeza se reflejara en su cara.
 
 
 
 
Fuentes:
Historias curiosas de la Iglesia de José Ignacio de Arana. Edit. Espasa Calpe.
www.1de3.com

Abecedario de dichos y frases hechas de Guillermo Suazo Pascual. 
 
 

domingo, 4 de marzo de 2018

¿Te pones como "El Tenazas", como "El Quico" o siemplemente te"Pones las botas"?


Hoy 4 de marzo de 2018 es domingo. Y los domingos todos nos relajamos en las costumbres y solemos "Ponernos como el Quico", "Nos ponemos como El Tenazas" o nos "Ponernos las botas". Esto de "ponerse bien", es a gusto del consumidor, ya veis.

Todos sabemos, imagino, que cualquiera de estas expresiones alude sobre todo a darnos un atracón de comida, pero también puede ser un atracón de lo que sea.


¿Pero quién era Quico? Y la segunda pregunta que se me ocurre es era ¿Quico o Kiko?

He rastreado por internet, y no se sabe exactamente quién era "El Quico". He encontrado que en un artículo de un periódico habla de que ya en el siglo pasado, allá por el mil novecientos treinta ya hablaban ya de él:

El ABC del 15 de julio de 1933 informa de los sucesos ocurridos en Sevilla el día anterior y habla de una huelga de hambre en la cárcel «donde los comensales dimisionarios volvieron al cargo enseguida, para ponerse como el Quico». El Siglo Futuro del 6 de noviembre de 1935 incluye un cuento para niños sobre el viaje de Zoquétez y Atúnez al emperador Chin-cha-te en el que sus protagonistas «se pusieron como el Quico de comer».

El mismo artículo también nos habla de que mucha gente señala que "El Quico" era oriundo de Aznalcazar y se llamaba Manuel Fernández Doña y aún los cronistas de esta localidad sevillana recuerdan el atracón que se dio en un convite del Ayuntamiento por el día del Corpus en 1940. «Se pegó una hartada de gambas muy grande y se puso malísimo», señalaba José Delgado en 2009 en el programa Abrapalabra de Canal Sur.


Sin embargo, parece que con "El Tenazas" hay más unanimidad en señalar a quién nos referimos.

 ¿Y quién era "El Tenazas"?




Bueno pues parece ser que sí que existió este señor "El Tenazas" y que fue un cantaor cuyo verdadero nombre era Diego Bermudez Cala y natural de Morón donde nació en 1850. Murió en Puente Genil en 1933.

"El Tenazas" fue ganador, con Manolo Caracol, del primer premio del Concurso de Cante Jondo organizado por Falla, sobresalió en soleares, cañas y polos.

·El Tenazas de Morón" era conocido porque siempre tenía apetito ya fuera por la comida o por el vino. Y así ha pasado, gracias al lenguaje oral, de boca en boca.




¿Y lo de Ponerse las botas? 

Nos ponemos la botas comiendo, nos ponemos las botas durmiendo, nos ponemos las botas leyendo y nos las ponemos viendo todas esas series que nos tienen "secuestrados".

Todos sabemos lo que son las botas, pero aún así vamos al Diccionario de la Real Academia y vemos que esas botas a las que alude la expresión son las de la segunda acepción de la palabra. La acepción que nos lleva al calzado.


bota2.
Del fr. botte.
1. f. Calzado, generalmente de cuero, que resguarda el pie, el tobillo y, a veces, una parte de la pierna. Bota de montar, de montaña, de esquí.
2. f. Especie de borceguí de piel o tela que usaban las mujeres.
3. f. Esp. Calzado de material resistente que, por lo general, no cubre el tobillo y se usa para la práctica de ciertos deportes. Bota de fútbol.

La misma definición un poquito más adelante nos informa también de esta expresión:
 
ponerse las botas
1. loc. verb. coloq. Enriquecerse o lograr un provecho extraordinario.
2. loc. verb. coloq. Aprovecharse extremadamente, y muchas veces desconsideradamente, de algo.
3. loc. verb. coloq. Hartarse de algo placentero. Nos pusimos las botas en el restaurante.

¿Cual es el origen de esta expresión? ¿Por qué para hartarnos de algo, ya se comida, ya sea riqueza o provecho usamos esta definición?

Pues bien el origen parece estar en el hecho de que antiguamente solo se ponían las botas las personas que tenían riquezas. Las personas de clase alta que comían bien, que hacían grandes empresas o se enriquecían eran las que llevaban los pies y las piernas bien cubiertos, con mejores calzados que les resguardaban del barro del camino, de las lluvias o piedras, es decir, los que llevaban las botas. 

Mientras que la gente humilde, los campesinos, labriegos, pueblo llano en general, solo tenían para llevar sandalias, alpargatas o sencillos zapatos. 

De ahí que con el tiempo nos haya llegado en el lenguaje coloquial la expresión "ponerse las botas" ligada a la opulencia en alimentos o riquezas.

¡Cómo me gusta el lenguaje coloquial!

Y vosotros ¿Cómo os ponéis?

domingo, 10 de diciembre de 2017

De dos palabras muy similares: Gualtrapa y gualdrapa





Hace ya unos años se puso de moda la palabra "Gualtrapa", imagino que muchos de vosotros os acordareis. 

Se quedó como un término del lenguaje coloquial que nunca pasó a formar parte del diccionario de la Real Academia. Su definición es ambigüa, se refería a alguien descuidado o desaseado, o a algo de poco valor.

Sin embargo sí que existe la palabra "gualdrapa".



Os copio su definición:



gualdrapa.

De or. inc.
1. f. Cobertura larga, de seda o lana, que cubre y adorna las ancas de la mula o del caballo.
2. f. coloq. Calandrajo desaliñado y sucio que cuelga de la ropa.
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Hace poco tiempo, en Zaragoza, estuvimos visitando la Casa de la Real Maestranza de Caballería, de estilo renacentista del siglo XVI, donde nos enseñaron algunas de ellas y nos dijeron o recordaron este término.

Gualdrapa es un término de origen incierto que como dice el diccionario se refiere a esa cobertura larga que cubre la grupa del caballo. 

Era muy habitual verla en la Edad Media en los Torneos y las Justas cuando se vestía a los caballos con prendas más adornadas con los emblemas o escudos de los caballeros.


lunes, 23 de octubre de 2017

De la palabra VEROÑO y los acrósticos



Este año nos hemos inventado una nueva palabra: VEROÑO.

Supongo que todos la habréis escuchado. Cómo está haciendo tan buen tiempo y las temperaturas del verano se han adueñado de las del otoño coloquialmente se ha inventado este acrónimo.

Acro que????
Pues es un acrónimo porque es una palabra que se ha formando uniendo las sílabas de otras dos palabras. En este caso: Verano y Otoño.

Nos dice el diccionario de la Real Academia:


acrónimo
De acro- y -ónimo.
1. m. Sigla cuya configuración permite su pronunciación como una palabra; p. ej., ovni: objeto volador no identificado; TIC, tecnologías de la información y la comunicación.
2. m. Vocablo formado por la unión de elementos de dos o más palabras, constituido por el principio de la primera y el final de la última, p. ej., ofi(cina infor)mática, o, frecuentemente, por otras combinaciones, p. ej., so(und) n(avigation) a(nd) r(anging).


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Pues eso. Que utilizamos muchos acrónimos normalmente y no nos damos ni cuenta:

Por ejemplo:

SIDA que designa al síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
CD que designa al disco compacto. 
FIFA = Federación Internacional de futbol
 PIN:Personal Identification Number, es decir, número de identificación personal:
Ave: acrónimo formado por Alta Velocidad Española, 
Gestapo: el nombre con que se conoce internacionalmente a la policía secreta de la Alemania Nazi es un acrónimo de Geheime Staatspolizei, que en alemán significa Policía Secreta del Estado.

Información automática = informática
Oficina informática = ofimática 
Emotion icon = emoticon

Como veis al final los acrónimos terminamos por escribirlos en minúsculas y se utilizan como una palabra más. 

Y coloquialmente usamos muchísimos:
Teleñeco de televisión y muñeco.

¡Juernes! ¿os acordais que dedicamos una entrada a la palabra "juernes"? Pues sí, era otro acrónimo coloquial de jueves y viernes.

http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/2013/08/cari-que-es-juernes.html

 Y ahora tenemos ¡veroño!

A ver cuánto nos dura esta nueva estación con nombre de acrónimo.

domingo, 9 de julio de 2017

De las palabras verano y estío





Yo creo que, a pesar de las tormentas, ya va tocando hablar de la palabra VERANO.


La palabra verano etimológicamente hablando procede de un adjetivo, el adjetivo latino: veranus, a, um.  

Porque la palabra que designaba al verano, tal y cómo ahora lo concebimos, era en latín “aestas, aestatis”, de dónde procede nuestra palabra “estío”.

En latín, se denominaba “verano” al tiempo entre mayo y junio, el período de calor suave que seguía a la primavera. Nuestra palabra “Primavera” vendría de la unión de las palabras “primer” “ver” que era cómo ellos llamaban a la primavera (“ver, veris”) o primera época de buen tiempo. Mientras que al período más caluroso, o de calor más álgido, que sería de julio a septiembre, lo denominaban estío. De ahí vendrían términos como “época estival”.

Luego lo que nosotros llamamos verano en realidad deberíamos llamarlo siempre “estío”. Sin embargo conservamos las formas cultas de “estio” o el adjetivo “estival” como formas más cultas que preferimos utilizar más en poesía.

De ahí también que muchos expertos piensen que las estaciones del año tendrían que llamarse: primavera, estío, otoño e invierno. Pero en algunos países prosperó más la palabra verano que la de estío quizás porque es más fácil de pronuncia.

El castellano, el portugués (verao), el rumano (vara) llaman también verano al estío. Mientras que en el francés, el italiano o el catalán se conservó la palabra estío: en francés se dice été, en italiano estate y en catalán estiu.  

Entonces ¿qué? ¿Veraneamos?

sábado, 1 de abril de 2017

¿"Montar un pollo" ó "Montar un poyo"? y otras frases hechas



Pues sí, decimos "montar un pollo". Porque la Rae lo admite, pero en realidad deberíamos decir "Montar un poyo".

Y nos estamos refiriendo a cuando nos enfadamos estrepitósamente con alguien, organizamos un escándalo... Bueno ya sabéis.

Ahora es una expresión muy habitual. ¿Pero sabéis dé donde viene?

Pues he leído en varios sitios que en realidad viene de la palabra "poyo" con "y" no con dos "l". De ahí el título de esta entrada.



Tiene su origen en el poyo, o banco de piedra que suele haber delante de algunas casas en los pueblos, seguro que los habréis visto. Y ese poyo a su vez viene de la palabra "podium", esa palabra latina, con la que se denominaba a los pedestales donde se subían los oradores para pronunciar discursos. Los oradores del siglo XIX iban con su "poyo", lo plantaban en cualquier plaza, y ahí comenzaban su discurso en público. Más de una vez, y de dos, esos discursos acababan de forma muy acalorada. Vamos ¡que se montaba el pollo!





"Estar hecho un basilisco" es otra expresión parecida a la anterior en el significado. 

Cuando nos ponemos hechos un basilisco es porque también ¡Hemos montado el pollo! o estamos muy enfadados. 

No tenemos más que ir al diccionario de la Real Academia para saber qué era el basilisco:

basilisco
Del lat. basiliscus, y este del gr. βασιλίσκος basilískos 'reyezuelo'.
1. m. Animal fabuloso, al cual se atribuía la propiedad de matar con la vista.
2. m. Persona furiosa o dañina.
3. m. Reptil americano de color verde y del tamaño de una iguana pequeña.
4. m. Pieza antigua de artillería, de gran calibre y mucha longitud.
hecho un basilisco
1. loc. adj. coloq. Sumamente airado.

Los basiliscos mitológicos tenían  tenía patas de ave, cuerpo de serpiente y alas de dragón...Y los reales, son reptiles con cresta, patas grandes y palmeadas que pueden correr por encima del agua muy deprisa sin hundirse, y algunas culturas creen que es sagrado. Vamos que ni el mitológico ni el real tiene desperdicio.


Pero seguramente de que los basiliscos, los animales fabulosos, pudieran matar con la mirada, viene el dicho de ponerse "Hecho un basilisco".


Tenemos otras expresiones con un significado similar y que también aluden a la mitología.




"Ponerse hecho una furia" que aludiría a las tres Furias de la mitología romana: Alecto, Tesífone y Megera, hijas de la Noche y del Tiempo. Imponían castigos a quienes transgredían leyes de tipo moral y vengaban con especial dureza, bajo la apariencia de monstruo alado y cabeza llena de serpientes, a quienes cometían crímenes en el seno de su propia familia.





 
"Ponerse hecho una hidra". La "Hidra" era otro animal fantástico, una  serpiente de siete cabezas que reaparecían tras haberle sido cortadas. Vivía en el Nilo y su aliento causaba la muerte. Para derrotarla, Hércules le segó de un tajo sus siete cabezas.



Hala otro día más. Pero por hoy ya nos hemos enfadado bastante...

.

viernes, 10 de marzo de 2017

Frases hechas con nombres de lugares





Hoy vamos a hablar de esas expresiones, o frases hechas, con nombres de lugares. Hay muchas en nuestro lenguaje coloquial, así que solo vamos a hablar más detenidamente de tres de ellas.



Estar en Babia
La frase hecha “estar en Babia” significa según el diccionario de la Rae “estar distraído y como ajeno a aquello de que se trata”.

Babia no es ningún lugar imaginario, sino que existe. Babia es una comarca de la provincia de León. Parece ser que en la Edad Media los reyes de León para alejarse de los problemas de la Corte, lo elegían, como un lugar de asueto y reposo ya que  abundaba la caza. Cuando los súbditos preguntaban dónde estaba el Rey la contestación era: “Está en Babia” sin dar mucha explicación más.

Babia existe y es una apartada comarca de la provincia de León, en España (...) Durante la Edad Media, al parecer, abundaba la caza en ese lugar y los reyes de León lo eligieron como punto de reposo, particularmente para alejarse de los problemas de la corte, complicada con las intrigas palaciegas de los nobles (...) Estas ausencias del rey motivaban a menudo la inquietud de los súbditos a quienes, cuando preguntaban por él, se les respondía evasivamente que el rey estaba en Babia


Esto es Jauja

Si Buscamos en el diccionario de la Rae esta expresión encontramos:
jauja
Por alus. a Jauja, valle del Perú, famoso por la riqueza de su territorio.

1. f. Denota todo lo que quiere presentarse como tipo de prosperidad y abundancia.

¿Estamos aquí, o en Jauja?
1. expr. coloq. U. para reprender una acción o un dicho importuno o indecoroso.
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Cómo vemos ya la misma definición nos indica su origen. Hace referencia a ese valle del Perú llamado Jauja, muy rico. Según las crónicas de la época de la fundación por Francisco Pizarro, ésta capital poseía calles «empedradas con piñones», por las que corrían «arroyos de leche y miel». Ligada a esta explicación, hay quien asegura que todo fue una invención de Cristóbal Colón. Para enrolar marineros en su segundo viaje a América.
Aquí en España, no íbamos a ser menos, tenemos también nuestra propia jauja, con un pueblo Jauja en Córdoba.



Poner pies en Polvorosa

Buscamos como siempre la definición en el diccionario de la Rae y nos dice:
polvoroso, sa
De pólvora 'partículas a que se reduce una cosa sólida'.
1. adj. Que tiene mucho polvo.

Cómo vemos que ahí no está la frase que buscamos, nos vamos a la definición de "pie" y ya sí que figura entre muchísimas más:
poner pies en polvorosa
1. loc. verb. coloq. Huir, escapar.


Entonces buscamos el origen de esta expresión, y encontramos que hay distintas opiniones para ello.

Hay una que alude directamente al polvo que levantan los pies cuando se huye.

Otra explicación, en cambio, alude a un lugar relacionado con un hecho histórico: Una batalla que entabló Alfonso III, el Magno con los moros cerca del río Orbigo, en la provincia de Palencia, en los campos de Polvorosa. Se cuenta que gracias al valor de nuestros soldados, más un eclipse de luna providencial que asustó a los moros, hizo que éstos se dispersaran derrotados, suponiendo la victoria de las huestes de Alfonso III, el Magno.

"El casual encuentro junto al sitio nominado Polvoraria, sobre el río Orbigo, causa el quebrando de la morisma, que pierde más de quince mil solados" señalaba Ricardo Velasco Ayllón en "El romancero de los once Alfonsos" (1863)







Hay muchas más expresiones que recurren a lugares, hablaremos de ellas en otras entradas. 

Aunque de algunas de ellas ya hemos hablado, como de Cochinchina, Valencia o Flandes. Os dejo los enlaces a esas entradas por si queréis volver a ellas, es curioso su origen: