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martes, 25 de agosto de 2026

"Lo que oculta la noche" de May R. Ayamonte. Reseña Literaria

 



"9 de julio de 1987 Dolores García era una mujer a la que rara vez se la podía ver sonreír. Como si le costase reconocerse en la alegría, pues, de alguna manera, el universo la había situado en los márgenes de quien merece una vida mejor. Desde niña había soñado con recorrer el mundo, elegir su propio destino y sentir la llamada de la libertad. Pero había crecido en el seno de una familia trabajadora, poco culturizada y, sobre todo, sin recursos para poder brindarle lo que ansiaba. Por eso, se había casado con tan solo dieciocho años y con veintiuno había tenido a Mar garita. Rafael, su marido, no era el peor hombre que podía haber elegido, aunque tampoco la hacía feliz."

Me leí este libro porque me había gustado bastante otro libro de la autora que ya reseñé aquí "El latido de las mariposas" que parece ser que es su último libro. Sin embargo reconozco que "Lo que oculta la noche" no me ha llegado tanto como la anterior. Me ha gustado menos, porque me gustaba menos la historia, no porque estuviera peor escrita ni ambientada. 

Es una novela policiaca, y nada más comenzar la novela ya te pone sobre aviso de que está basada en un caso real que no tuvo mucha explicación: "Esta novela está inspirada en un caso real que sacudió Granada en 1990. Los personajes, la investigación y las posibles conclusiones forman parte de la ficción, aunque ciertos detalles son reales. Esta historia es un intento de dar explicación a unos hechos que parecen más asociados a lo paranormal que a cuestiones de este mundo."

Ambientada, y muy bien, a caballo entre Granada (el Albaicín), como la anterior, y Cuba. En el lapso temporal entre 1987 y 1990. 

Es una historia que roza lo paranormal, y a mí esos temas no me gustan. Aunque aborda, de paso, otros temas más sociales como el amor entre personas del mismo sexo, el aborto, los prejuicios... Los personajes están bien perfilados. Desde su protagonista, una subinspectora de la policía, pasando por su jefe, el inspector, sus compañeros, y los implicados en el homicidio que investiga. 

El argumento nos cuenta que a Polet Hatero, la joven subinspectora de la policía, su jefe le encarga investigar la muerte un poco salvaje de una mujer en su propia casa. El barrio opina que ha sido un acto de exorcismo, pero ella se resiste a esta opinión. 

Así arranca la investigación policial que se irá alternando de forma paralela con la historia de la víctima que será el otro hilo argumental. 

A mí me ha gustado más la primera mitad de la novela, mientras íbamos descubriendo a los personajes y la historia previa de la víctima. Luego llega un momento que me parecía que no avanzaba mucho, solo perseguir y perseguir a los que creían sospechosos. Creo que ahí sobraban algunas páginas. Pero, claro, esa es una opinión muy personal. La historia me parece muy truculenta, pero esto también son gustos. Imagino que a los lectores gustosos de este tipo de historia les llamará la atención. Está bien escrita, la intriga está bien dosificada y el estilo es ágil, sencillo, directo. 

Lo que parece mentira es que, paradójicamente, esta historia ocurriera de veras en Granada.  


domingo, 23 de agosto de 2026

Vuelan

 



Sobre las alas de los pájaros

vuelan las preguntas retóricas,
 y los puntos suspensivos.

Vuela la moneda que echamos al aire
y nunca cayó.

Vuela 
nuestra historia de amor.







sábado, 22 de agosto de 2026

"El silencio del mar" de Vercors. Reseña Literaria

 



“Amo esta música, la admiro, me llena de plenitud, la siento como la presencia de Dios, pero… No es la mía. Yo quiero hacer una música a la medida del hombre: ése también es un camino para alcanzar la verdad. Es mi camino. No quisiera, no podría seguir otro. Ahora, lo sé perfectamente. ¿Desde cuándo? Desde que llegué aquí.”


Y me preguntó mi curiosidad: "¿Tú has estuchado hablar de este libro?" Y contesté dubitativa: "No sé, leo tantas recomendaciones, me mandan libros, me hablan de libros..." "Vamos que ni lo sabes". A veces mi curiosidad, no solo se hace la listilla rozando la impertinencia, sino que me manda impunemente: "Pues ¡venga!, ¡anda!, que solo son unas 80 pág."  "Pero bueno..." quise protestar "¿Tú sabes la fila que tengo?" "Venga, venga, no protestes, ¿No te parece evocador el título?".

 "El silencio del mar" de Vercors. Ambientado en la Segunda Guerra Mundial, en Francia. 

El argumento nos cuenta que en 1940 un oficial nazi se aloja en un pueblo, en una casa donde solo vive un señor mayor con su sobrina. El nazi es un oficial cultivado que admira Francia y la música, y en todo momento se muestra muy educado y les habla con corrección en francés. Pero los habitantes de la casa siguen haciendo sus tareas acostumbradas sin dirigirle la palabra. Y así noche tras noche. El señor de la casa duda de si ceder, pero la sobrina es más tajante.

Qué bien elegido el título, pensé cuando ya llevaba la mitad de la narración porque es precisamente eso. Nos cuenta la historia de ese silencio a modo de contestación por parte de los habitantes de la casa. Ese silencio obstinado y tenaz. Esa resistencia a la ocupación, a pesar de la amabilidad y los halagos. Ese alegato de su independencia, de su libertad, cuando no puedes decir ¡no!.

No había leído nada de este autor francés. Y desde luego, la prosa es impecable. La narración está llena de descripciones de apenas gestos por parte de la familia, muy sutiles. Por eso es muy visual, lo ves, se puede representar muy bien. En la lectura esos gestos están contrastados con el monólogo de Werner, el oficial alemán, y los temas que va abordando sobre música, política, arte... El personaje alemán es un absoluto idealista. En cuánto al narrador está contado en primera persona por el señor mayor.

Me ha gustado leer esta historia corta pero intensa. 


jueves, 20 de agosto de 2026

"Nube negra" de Carlos Amorales en la Casa de México en España

 



¡Anda estamos cerca de la Casa de México! ¡Vamos a acercarnos a ver si tienen alguna instalación!

Y fuimos. 

Por la festividad de Todos los Santos, allá por noviembre, procuro pasarme por la Casa de México en España, para ver la instalación que ponen en la entrada. Suele ser impresionante, por su tamaño, sus colores, su estética. Además de eso, de vez en cuando, me gusta acercarme para ver qué exposiciones tienen. 

Este verano el calor nos tiene secuestrados. Tienes que proponerte muy en serio poner un pie en la calle para ir a otro sitio que no sea trabajar o la piscina o puedes acabar siendo un charquito. Con lo que me gusta a mí ir de exposiciones... Menos mal que al final, reúnes valor y te dices ¡Venga que no se diga! y luego te alegras.

Ahora en Casa de México tienen una instalación grande de treinta mil mariposas y polillas de trescientas diferentes especies. Treinta mil, que se dice pronto. Son de papel negro, bien recortadas y definidas, y están salpicando los muros, los techos, todos los rincones. Puede dar grima. Mariposillas de esas que dicen algunos que sienten en ciertas ocasiones no parecen...

Se titula "Nube negra" y es del artista contemporáneo Carlos Amorales. 

La sensación que tienes es de que la nube negra te envuelve con movimiento. He leído que se trata de transformar la arquitectura en un fenómeno natural imprevisible. 

Es muy curiosa. 

La instalación ya tiene unos años, es del 2007, por eso ya ha estado expuesta en otros museos y centros culturales. 

Estará hasta el 13 de septiembre. Por si consigues vencer al calor y echarte a la calle. Seguro que luego te alegras.










lunes, 17 de agosto de 2026

El eclipse. Agosto de 2026. Una celebración

 



Y en la oscuridad total del espacio, todos los diminutos habitantes de un planeta azul se colocaron unas frágiles gafas de papel y miraron al sol, a la vez, ilusionados, expectantes. 

Y mientras una sonrisa se iba dibujando de fuera adentro en sus caras, su pequeño país se oscureció. 

El eclipse nos había invitado a su celebración. Y allí estábamos todos. 

Yo no entiendo nada del espacio ni de los eclipses. Pero teníamos la inmensa suerte de asistir a un acontecimiento histórico, un fenómeno astronómico único.  

Y también la tarde se vistió de única. Al tiempo que los preparativos venían rodados, Murphy debía estar pendiente del evento y nos prestó tranquilidad. Meses antes, un compañero apasionado del tema, en clase de "Aprende a leer un cuadro", nos habló de forma contagiosa del tema Eclipse relacionándolo con el arte. Días antes una amiga, en una cena, llegó con el curioso presente de unas gafas con el ISO indicado. Y a una semana vista, un compañero de la tertulia nos invitó a su pueblo a vivirlo en un campo diáfano donde se iba a ver muy bien. Si los astros, y nunca mejor dicho, se conjugan para hacerte la vida fácil, tienes que decir ¡sí! y vivirlo en primera persona. 

Ahora sé que, algún día, en cualquier Residencia de ancianos, ya sin dientes, contaré emocionada a mis compañeros de asilo como lo vivimos. Me acordaré de sus voces, de las risas. 

Todo un país unido en eso. Haciendo historia. Todos juntos, de celebración del Eclipse. 


 















La autoría de las fotos la compartimos Piluca M. de Velasco y yo. 

sábado, 15 de agosto de 2026

15 de agosto de 2026

 


Once años ya y este echarte de menos en cada paso de la vida. 

Si, después mucho tiempo, hago un bizcocho se me escapa un "¡Vaya! se me ha arrebatado", amasándose dentro de mí tus palabras con aquel aroma de tus ricos bizcochos. Si me perturba la indecisión de ir o no a algún sitio, me asalta tu voz animosa "¿Y por qué no vas a ir? Te pones guapa y andando que es gerundio". Si disfruto viendo como crecen los niños de la familia, siento ese pellizco del lamento y la ausencia definitiva: "Si pudiera verlos su abuela... Si pudiera."


Y así la vida. 

Así me vas acompañando en cada paso. 

Así otro afilado 15 de agosto que se cuela por una rendija del tiempo. 

jueves, 13 de agosto de 2026

"Yo fui a EGB" Exposición en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid

 



Fila tuvimos que hacer, y siendo agosto, para entrar en esta exposición. Quién nos lo hubiera dicho... Pero claro es que es todo un viaje al pasado. "Yo fui a EGB" es para nostálgicos de los años setenta. 

Es una recreación de la vida de entonces. Nuestro comedor, nuestra cocina, lo que veíamos en televisión, las revistas que leímos, los juegos de entonces, la clase donde estudiamos... Se repetían las frases: "Como esa panera había una donde mi abuela", "Ese sofá estaba en mi casa"... Cientos de objetos originales salpicaban las recreaciones. Y las mismas frases de todos revoloteando nuestras cabezas. 

Es curiosa, y es para todos los públicos, desde luego. Familias enteras estaban por allí recontándose la vida, sonriendo, haciéndose incluso fotos. Grupos de amigos, también. Y lo mejor es que se les veía disfrutar. 

La infancia de muchos volvió al presente un agosto caluroso de 2026. Hice muchas fotos, solo os he puesto unas pocas, entre ellas las del Capitán Trueno, Sigrid y los demás que está nada más entrar a la exposición. En un segundo dejé de pensar en la fila que me había tragado y volví a la montaña de tebeos de ellos que nos esperaron dentro de un viejo mueble aquel verano de mi adolescencia... 

Es gratuita y está hasta finales de agosto, así que si quieres revivir tus tiempos chavalillo ya puedes espabilar. Y cuidado que cierra a mediodía...