Y el blog con las entradas en jarras y su pie de firma dando golpecitos en el suelo a modo de: "¿Se puede saber dónde andas? ¡Te parecerá bonito! Un día dices hasta luego y ¡hala! a desaparecer se ha dicho...." Y yo con la lengua afuera que llego, entre el calor, las prisas y esta vida que no me deja parar, y me deshago en excusas y perdones mientras junto las palmas de mis manitas. Pero que no os creáis que le reblandencía que bien enfurruñado estaba... Así que le he prometido varias entradas seguidas a modo de penitencia. Así que...
A lo importante:
Finde teatral que os tengo que recomendar sí o sí porque han valido mucho la pena las dos obras que he visto.
Aunque en esta entrada nos centramos en una de ellas, y en la siguiente os hablo de la otra porque se merecen cada una todo el espacio.
"El hijo de la Cómica" en el Teatro Bellas Artes, con José Sacristán.
¡En la segunda fila qué estábamos! Y ahí, ahí cerquita Sacristán, que parecía que estirabas el brazo y le tocabas, desgranando un monólogo con la vida de Fernando Fernán Gómez que era un lujazo.
Cambiaba de voces para ser distintos personajes, y ahora era Fernán-Gómez de crío, ahora su abuela, luego su madre... Con una fluidez pasmosa en los giros de voces y texto. El monólogo un fresco de vida entrañable sacado del libro "EL tiempo amarillo. 1921-1943" escrito por Fernando Fernán-Gómez. Y la adaptación teatral de una naturalidad pasmosa en la interpretación, salpicándola de fotografías y pedacitos de vídeo al fondo, música... A mí me encantó.
Qué bueno es Sacristán, y qué buen texto el de Fernán-Gómez narrando su vida. Qué tándem. 90 minutos de monólogo, puro teatro de calidad, y ahí sigue Sacristán, incombustible, haciéndonos disfrutar.
