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miércoles, 15 de mayo de 2019

"Love of Lesbian" en el Teatro Español. Geniales


Si después de treinta años yendo a conciertos, aún te sorprenden y terminas tan encantada como quedé yo tras ver a Love of Lesbian, sí que era para que todo el teatro se pusiera en pie a aplaudirles como ocurrió ayer, 14 de mayo, en Madrid.



No solo por sus canciones, intimistas y liricas, sino porque hicieron un espectáculo "Espejos y espejismos" empapado de misterio y magia con las sombras chinescas y los títeres, los juegos con las cajas y las luces.

Desde el minuto uno en que comenzó Santi Balnes a hablarnos de la memoria y los recuerdos detrás de las cortinas ya estábamos disfrutando. 

Que escenografía tan delicada y tan sugerente crearon y nos envolvió durante dos horas largas. Qué buenos.

Hubo poesía y hubo todo un mundo mágico que los que estuvimos ayer en el Teatro Español de Madrid nos llevamos en los bolsillos de la ropa y la piel.

Gracias a Love of Lesbian por regalarnos un conciertazo precioso, diferente y muy, muy especial.
























Ficha artística

Ficha artística:
Voz, guitarra: Santi Balmes
Voz, guitarras: Julián Saldarriaga
Guitarras: Jordi Roig
Batería: Oriol Bonet
Teclados, voces: Dani Ferrer
Bajo, voces: Ricky Falkner
Co-dirección y creación escénica: Guillem Albà
Actores-Manipuladores:
Guillem Albà, Blai Rodríguez, Xavi Arbonés (cover)
Diseño espacio escénico: Alfred Casas
Diseño de iluminación: SomoLuz
Producción: Gonçal Planas
Operador de luces: Ezequiel Gómez, Carles Bibiloni
Técnico de sonido: Roger Marín
Técnico monitores: Jaume Fernández
Técnico de escenario: Leandro López
Foto promoción: Pep Escoda
Diseño Gráfico: Carlos Saldarriaga


#Love of Lesbian
#"Espejos y espejismos"
#Teatro Español de Madrid

sábado, 8 de diciembre de 2018

Concierto de Javier Ruibal noviembre Rivas Vaciamadrid



Comprarse una entrada para un concierto de Javier Ruibal es comprarse un pedazo bien grande de sensibilidad y viaje entre culturas.

Es impregnarse del sabor del sur, del océano, de la magia de saberse de la mezcla, del hermanamiento de muchos lugares exóticos.

Sus letras, sus melodias, su humor.

Comprarse una entrada para un concierto de Javier Ruibal es asegurarse un rato bien largo de música, de amor, de belleza, de canciones y felicidad.

Ojalá pudiera una estar en uno de sus conciertos todos los meses del año.


















#Javier Ruibal
#Música
#Conciertos
#Auditorio Pilar Barden de Rivas Vaciamadrid

sábado, 25 de marzo de 2017

"Rozalen" De concierto...





Nunca había ido a un concierto de la cantante Rozalén. Ahora probablemente vaya a más.

Hice un trato con mi amiga, ella se venía conmigo a escuchar a Pedro Guerra y yo me iba con ella a escuchar a Rozalén. Un descubrimiento.

Ayer estuvimos escuchándola en el Teatro Auditorio Ciudad de Alcobendas. Llenazo total. Y lo más curioso de todo es que había personas de todas las edades. Familias enteras iban entrando. Desde las abuelas hasta los niños ocuparon sus asientos. Eso no es nada fácil. Eso tiene mucho mérito. Rozalén es capaz de llenar un auditorio con personas de todas las edades y verles a todos encantados. 

Al final veríamos a las señoras en los pasillos bailando, y hasta a las madres con los niños en brazos moviéndose también.

Rozalén es simpática, campechana y sobre todo es una cantautora que canta bien. Algunas de sus canciones, como Vuelves, están muy bien.

Cantó en español y en inglés, cantó "La belleza" de Aute que está en su último disco, cantó también de María Dolores Pradera y el tango "Volver". Y por supuesto cantó muchas de sus canciones de sus dos discos.

Subieron los niños al escenario, les dió protagonismo. Y consiguió que pasáramos más de dos horas muy entretenidas, y muy a gusto.

Se merecía de sobra esta entrada.

Las fotos me salieron muy mal, así que os dejo con algunos de los vídeos para ilustrarla.














lunes, 4 de abril de 2016

De Tararear y Quique Gonzalez. Auditorio de Leganés 3 Abril




Yo hoy tarareo, no dejo de tararear las canciones que ayer tocó Quique González.

Qué bueno es Quique González. http://www.quiquegonzalez.com/


Acaba de sacar su décimo disco, con su banda Los Detectives, y titulado: Me mata si me necesitas. 


A mí me gustan mucho sus canciones más lentas, más intimistas. 




Ayer estuvo tocando en el Auditorio de la Universidad Carlos III en Leganés. Estuvo fenomenal. Primero las entradas agotadas. Después el público incapaz de estar sentado levantado en pie, bailando con los pies, tocando las palmas, tarareando. 



Y por eso hoy tarareo todo el rato sus canciones. 

¿Y por qué tarareo? Porque tararear viene de la palabra "Tarara", y he buscado el origen de la palabra en varios sitios y parece haber coincidencia en afirmar que etimológicamente tiene dos posibles explicaciones. O que venga de tararí, tal y cómo dice en su primera acepción el significado de la palabra tarara, que significa toque de trompeta, o puede ser que venga de su segunda acepción porque "tarara" también es ser un loco, es tener poco juicio.

Así que así estoy yo hoy, medio loca en este lunes lluvioso, canturreando entre dientes todo el santo día, como una "tarara", las canciones que más me gustan de Quique Gonzalez.


tararear
De tarara y -ear.
1. tr. Cantar entre dientes y sin articular palabras.




tarara
De or. onomat.
1. f. tararí (‖ toque de trompeta).
2. adj. coloq. Loco, de poco juicio. U. t. c. s.







lunes, 23 de noviembre de 2015

Concierto de Pedro Guerra en la sala Galileo Galilei de Madrid


 Os hablaba el otro día del concierto de Javier Ruibal en el Café Central este noviembre de 2015 y hoy os tengo que reseñar el concierto de Pedro Guerra en el Galileo Galilei apenas dos días después con motivo de los 30 años de esta sala mítica de Madrid de conciertos.

En esta ocasión el concierto estuvo precedido de la actuación como telonera de otra cantautora Adriana Morales que a mí me sorprendió gratamente. Cantaba bien la verdad y era simpática. Como los cantautores suelen cantar canciones melódicas o tristes nos decía que estaríamos pensando: "Esta pobre chica aquí cantando estas tristezas..." pero que no eh, que no pensáramos éso que ella estaba muy feliz, tenía su chico y la vida no le iba mal, vamos que estaba tan contenta... Claro todo el mundo se reía.

Después por fin salió Pedro Guerra que nos deleitó con un buen montón de sus canciones. Estuvo presentando algunas de su futuro disco donde ha puesto música a sonetos de grandes poetas. Nos decía que últimamente le "había dado por los sonetos...". Recordó su disco con poemas de Ángel González, y nos mostró canciones con poemas de Sabina.

Y por supuesto nos cantó también canciones de todos sus discos anteriores: canciones tan bellas como El marido de la peluquera o Daniela y otras pegadizas como Contamíname. Todos cantamos con él muchas de ellas. 

Yo tuve la sensación de que cantó mucho tiempo, lo cual en los conciertos es un gustazo. Y que no me faltaron demasiadas de las que esperaba. Hablaba mucho entre las canciones, nos contaba de sus inicios en el grupo Taller Canario cuando casi nadie les iba a escuchar, y que como le suele ocurrir también en esta ocasión se había "resfriado" días antes...

En fin. Que fue un concierto de esos con los que sales con una sonrisa en la boca.











lunes, 27 de abril de 2015

Coral Ágora de Segovia en Madrid



Hace un par de sábados estuve en un concierto de la Coral Ágora de Segovia 
en la Iglesia del Cristo del Olivar en Madrid.

Me gustó mucho. 

Era un concierto gratuito. Había mucha gente, la Iglesia llena. Y no me extraña porque poder disfrutar de momentos así solo con acercarte a la Iglesia en cuestión, en este Madrid de entradas con tanta antelación, de atascos, de filas por todo, no tiene precio.

Mereció mucho la pena y eso que nos comentaban algunos personas del Coro 
que otros lugares tienen mejor acústica. Pero la verdad es que a nosotros nos sonó fenomenal y lo disfrutamos mucho.


 







viernes, 7 de noviembre de 2014

Sexteto de pianos en Los Teatros del Canal en octubre


Hace dos domingos, por la mañana, estuve en un concierto en la Sala Verde de los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid. No conocía yo éstos teatros y ya tenía ganas de encontrar alguna actividad que me apeteciera y el tiempo necesario para ir y así conocerlos. 

Y surgió la oportunidad gracias a este concierto con un grupo de seis pianos y por tanto seis pianistas del Conservatorio Superior de Música de Aragón. Se llaman el Piano Ensemble del CSMA. 

Se trataba de un programa con arreglos y obras escritas especialmente para los seis pianos. Y al final tocaron una versión de West Side Story y otra del Billie Jean de Michael Jackson. Éstas dos últimas me encantaron. 

El Piano Ensemble está formado por los pianistas Guillermo Cobo García, Pablo Andoni Gómez Olabarría, Pere Pelegrí Ripoll, Said Ruiz Salazar, Helena Cánovas Parés, Alejandro Calonge Bueno, Gabriel Pérez Pellisero y los arreglos y la coordinación han sido obra de Pablo Eisele.

Al mismo tiempo, el artista Erick Miraval hacía un cuadro donde pintaba lo que estaba detrás de su espalda, en este caso los pianos y el público. Era muy curioso. Se llama "Elogio a la espalda".

Ambas expresiones artísticas corrían paralelas: la música y la pintura. Todo ello está dentro de las matinés musicales, los conciertos matutinos de los Teatros del canal.

Cuando el artista terminó su lienzo lo fue cortando en pedacitos y te daba por si querías llevártelo de recuerdo. Como era una sesión matinal había muchos niños y los veías tan contentos con su regalo.

Estuvo muy bien, no fue nada caro, y en cambio fue muy agradable y muy curioso.Os recomiendo estas matinés en los Teatros del Canal, merecen la pena.






sábado, 27 de abril de 2013

Homenaje a Ángel González y Gil de Biedma con Pedro Guerra y Alejandro Martínez


Dentro del Festival Acróbatas, el pasado sábado día 20 de abril, estuve en un recital homenaje con música que se hacía en Rivas a dos poetas de la llamada Generación del 50: Ángel González y Jaime Gil de Biedma.

Comenzó con la parte dedicada a Gil de Biedma. La música corría a cargo de Alejandro Martínez que interpretó varias canciones de su disco dedicado al poeta "Que te voy a enseñar un corazón infiel". Le acompañaron en la poesía la voz de Sonia San Roman y Estel Solé. Recitan fenomenal por cierto.










Y después llegó la parte dedicada a Ángel González interpretada la música por Pedro Guerra de su disco "La palabra en el aire" y poemas recitados por Benjamín Prado:


"Para mí es un placer contribuir a un homenaje a estos poetas a los que consideré dos grandes amigos. Ángel ya era de la familia. Siempre estoy dispuesto a hacer un homenaje a Ángel y a Jaime. Para hacerlo sólo tienen que silbar y voy." Benjamín Prado








Me gustó mucho este recital. Nos gustó mucho a todo el grupo de amigos que íbamos. Era algo íntimo, cercano, estuvo muy bien. Por supuesto los poemas musicados geniales. Los de Pedro Guerra me gustan mucho, tengo ese disco y lo he escuchado hasta el cansancio. Las de Alejandro Martínez no las conocía, los poemas sí, pero su forma de musicarlos no, y la verdad es que me causaron muy buena impresión, me gustaron.


Y desde luego los tres poetas que recitaron lo hicieron fenomenal. A ellas no las conocía, y me encantaron. Recitaron fenomenal. Y a Benjamín Prado sí que le he leído (en novela) pero nunca le había escuchado y vaya voz que tiene tan potente, muy bien. También nos recitó la canción que hizo con Joaquín Sabina a Ángel González.

Bueno, pues eso, que me gustó mucho. Fue muy íntimo, muy chulo. Especial.

Las fotos y los vídeos de esta entrada los he tomado de internet. Quería que os pudiéseis hacer una idea. Me encantó.

domingo, 12 de febrero de 2012

Un concierto pedagógico de cuerda. Grupo concertante Talía.




El sábado pasado, el día 4 de febrero de 2012 a las 12 de la mañana, le di esquinazo a las labores domésticas para irme de concierto. No me digais que no merecía la pena el cambio... Y más cuando os cuento que era un concierto pedágogico que una amiga me recomendó en un Centro Cultural de mi barrio. Escuchar música, aprender y gratis. ¿Qué más se puede pedir?

En este caso se trataba de dar a conocer los instrumentos de cuerda de forma didáctica, porque está dirigido a un público de todas las edades. Y todo ello con un repertorio muy ameno, que ya conocemos casi todos. 
 
 
Aquí arriba cuando nos estaban enseñando como sonaban los intrumentos.

Había un violonchelo, una viola y dos violines. Iban contando cómo era cada instrumento, cómo se tocaba, cómo sonaba y mientras el cuarteto interpretó obras de Beethoven (el septimino o lo que es lo mismo la música de la serie de dibujos "Érase una vez el hombre"), la música de La pantera Rosa, de El Golpe... que corresponden a otras cuántas obras de la música clásica: Joplin (Entertainer) y Haendel (Rejouissance), entre otros, todas muy conocidas por su aparición en películas y series de animación.

Todos los músicos son miembros de las agrupaciones que componen el Grupo Concertante Talía, además de titulados por Conservatorio.

Había familias enteras, había muchos niños pero también había mayores solos. Y la verdad es que estuvo muy, muy bien, muy entretenido, muy ameno. La hora escasa que duró se pasó volando. Pero nos fuimos todos de allí "la mar de contentos"...


Debajo tenemos el video de cuando tocaron "Érase una vez el hombre" de Bethoven.


Aquí debajo cuando tocaban La pantera rosa...




En el vídeo de debajo tocando "Aladin"










domingo, 15 de enero de 2012

Ayer con Javier Ruibal en Rivas




Hoy no vengo a hablaros de libros, pero sí de letras. De poéticas letras acompañadas de música, de canciones, de Javier Ruibal.

Cuando comenzó el concierto ayer en Rivas él prometió "cambiarnos diez euritos por cuarto y medio de emoción". Todos los que estábamos allí ya sentados, minutos antes deseando que saliera, y en ese momento deseando que comenzara a cantar, le aceptamos de inmediato con una sonrisa el trato. Cuando, qué pena, ya salíamos del concierto, no sé que pensarían otros, yo desde luego tenía claro quién salió perdiendo en el cambio, porque nosotros, yo, me llevé mucho más que cuarto y mitad de emoción. Mucho más.

En un sala abarrotada de entregado público, donde pasamos muuuuucho calor, sobre todo él, Ruibal nos encandiló con su guitarra. Él, su guitarra y su voz. Nada más íntimo, ni más cercano. Un lujo esas letras con aires flamencos y africanos y caribeños... Un lujo tenerle tan cerca, en la segunda fila, un lujo escucharle tan bien esa voz que gasta. Un lujo zarpar a bordo de esas canciones suyas, que huelen, que saben, que te tocan... Canciones de mar y de cielo, de caricias y besos, pero que sin embargo parecen tan ligeras y frescas.

Hablábamos entre nosotros ya en la calle de la diferente percepción que podemos tener a la salida de un concierto. El multiperspectivismo del que tantas veces hemos hablado. Algunos amigos decían que en otros conciertos el público se había entregado más. Quizá. Pero ayer, y sin embargo, hubo quién sentado a nuestro lado hasta lloraba bajito, bajito, y quién al lado se desgañitaba en bravos, mientras los demás, unos y otros, pedían a gritos diferentes canciones suyas, todas tan especiales.

Qué más os puedo contar... Que a mí cuánto me gusto, cuánto.



"Me llevo tu nombre escrito / por los montes de la luna. / ¿Cómo puede ser delito, / en este mundo maldito, /quererte como a ninguna?".


"Si por azar o por miedo / yo sin tu boca me quedo, / sálvame de la tristeza. / Si no me vas a elegir, / voy a dejarme morir / ¡Ay de mí si no me besas!".



En la cola de un ave del Paraíso
se van mis amores sin compromiso
y en su nido yo quiero anidar;
y colgao del alero, de nube en nube,
la voy siguiendo, sube que sube,
y ahora no pienso bajar...
 
 
 
 
  
 
  Oye, mi bien,
tú la reina de Isla Mujeres;
y yo, si tú me quieres,
seré tu esclavo más fiel.
Pobre de mí,
si de tu fuego me extravío,
mi corazón, de frío,
se olvidará de latir.

miércoles, 23 de junio de 2010

Joaquín Sabina y yo... ayer en Las Ventas




Hoy soy más joven que ayer. Os lo tenía que contar.

Porque dice una canción de Joaquín Sabina “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver…” Pues yo a sus conciertos vuelvo una y otra vez. Una y otra. Por eso mismo. Porque es un lugar donde soy feliz.

Ayer otra vez, junto a miles y miles de personas, pisé Las Ventas, esperando a que Sabina saliera en el que dice que seguramente será su último concierto a lo grande en Madrid. Y mientras nos lo dice se le quiebra la voz, y la multitud a la de una quiere arroparlo y se levantaba en bloque y le vitorea al unísono, como en una nana.
No lo sé. Quizás. Pero si es así yo habré estado en el último. Y todo porque ayer mismo por la mañana mi amiga Ana me llamó para hacerme una proposición deshonesta: “Rocío que te llamo porque resulta que tengo una entrada para el concierto de Sabina de esta noche…” YO VOY, YO VOY, dije sin querer oír más. Bendita Ana, querida Anita, que me despierta de golpe del letargo laboral con uno de los regalos que más ilusión me hacen en el mundo: Un concierto de Joaquín Sabina. Y otra vez canté a gritos, salté, me apretujé y disfruté de todas sus canciones. Porque ayer hizo un recorrido muy amplio por todo su repertorio. Del último disco cantó como mucho tres canciones. Todas eran de siempre. Y allí cantaron todos, cantó Panchito Varona, cantó García de Diego, cantó Marita, la chica que le acompañaba, cantó todo el mundo y canté yo. En el ruedo. Como hacía veinte años…



Y Sabina además de cantar hablaba mucho. Nos hablaba mucho. Y nos dijo que había estado como cuatro años sin escribir una sola canción y que él buscaba a las Musas y las esperaba pero nada, y mientras Almudena Grandes le hacía tortilla de patatas, y mientras Luis García Montero le corregía los sonetos, que luego Chus Visor le publicaba… y venga a escribir pero canciones nada, pero que nada, de nada, que las Musas no venían, que las Musas estaban follando con Serrat… y en algún lado estaba Fernando León de Aranoa grabando todo el concierto para un documental o una película que quiere hacer.

Y como dice Sabina “Nadie se ha muerto por ir sin dormir al currelo” y claro que no me he muerto, no me he muerto pero me muero, me muero todo el rato de sueño con estas escasas cuatro horitas en brazos de Morfeo que he estado, pero ¿Y lo bien que estuvo el concierto de ayer? Lo bien, bien que estuvo…

Rejuvenezco con cada uno de esos conciertos. Y os lo tenía que contar. Hoy soy más joven que ayer. Mucho más. Y he vuelto a un lugar donde he sido feliz, y lo he vuelto ser. Feliz.

Os dejo dos de las canciones que más me gustan de Sabina, y que ayer, qué suerte, nos cantó:


Amor se llama el juego (Joaquin Sabina/1992)


Hace demasiados meses
que mis payasadas no provocan tus
ganas de reir.
no es que ya no me intereses
pero el tiempo de los besos y el sudor
es la hora de dormir.

Duele verte removiendo
la cajita de cenizas que el placer
tras de si dejó,
mal y tarde estoy cumpliendo
la palabra que te dí cuando juré
escribirte una canción.

Un dios triste y envidioso
nos castigó
por trepar juntos al árbol
y atracarnos con la flor de la pasión
por probar aquel sabor.

El agua apaga el fuego
y al ardor los años,
amor se llama el juego
en el que un par de ciegos
juegan a hacerse daño.
y cada vez peor
y cada vez más rotos
y cada vez más tú
y cada vez más yo
sin rastro de nosotros.

Ni inocentes ni culpables
corazones que desbroza el temporal,
carnes de cañón.
no soy yo, ni tú, ni nadie,
son los dedos miserables que le dan
cuerda a mi reloj.

Y no hay lágrimas
que valgan para volver
a meternos en el coche
donde aquella noche en pleno carnaval
te empecé a desnudar.


El agua apaga el fuego
y al ardor los años,
amor se llama el juego
en el que un par de ciegos
juegan a hacerse daño.
y cada vez peor
y cada vez más rotos
y cada vez más tú
y cada vez más yo
sin rastro de nosotros.


Peces de ciudad
Se peinaba a lo garçon
la viajera que quiso enseñarme a besar
en la gare d'Austerlitz.

Primavera de un amor
amarillo y frugal como el sol
del veranillo de san Martín.

Hay quien dice que fui yo
el primero en olvidar
cuando en un si bemol de Jacques Brel
conocí a mademoiselle Amsterdam.

En la fatua Nueva York
da más sombra que los limoneros
la estatua de la libertad,
pero en desolation row
las sirenas de los petroleros
no dejan reír ni volar

y, en el coro de Babel,
desafina un español.
No hay más ley que la ley del tesoro
en las minas del rey Salomón.

Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis sueños va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.


Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad

que mordieron el anzuelo,
que bucean a ras del suelo,
que no merecen nadar.

El Dorado era un champú,
la virtud unos brazos en cruz,
el pecado una página web.

En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.

Cuando en vuelo regular
pisé el cielo de Madrid
me esperaba una recién casada
que no se acordaba de mí.

Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis venas va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un liguero de mujer.

Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad

que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
en una playa sin mar.