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martes, 1 de noviembre de 2016

1 de Noviembre, Día de Todos los Santos. El cementerio de Arlington



En estos primeros días de noviembre les dedicamos una visita a nuestros cementerios. Siempre por estas fechas intento en el blog hacerme hueco de ello y tenemos varias entradas dedicadas a ellos.

Hoy, 1 de noviembre, traigo otro para vosotros. Uno diferente, bastante importante. Mucho. Pero donde en cambio se respiraba silencio, tranquilidad, orden...

















Me estoy refiriendo al Cementerio Nacional de Arlington de Washington. Una enorme extensión de lápidas blancas todas alineadas. Bueno en realidad y como dice su nombre, está en Arlington, en el estado de Virginia. Si no lo conoceis, desde luego lo habréis visto en muchas películas.

Es un cementerio militar de 624 hectareas, muy cerca del rio Potomac y del Pentágono. Hay soldados caídos y veteranos de todas las guerras. Miles de tumbas. Cuánta pena por causa de la guerra. La Guerra de Secesión, las dos guerras Mundiales, Corea, Vietnan, Irak, Afganistan...




 Visita obligada dentro del cementerio es el cambio de guardia en la tumba del soldado desconocido.

"Aquí descansa en honor y gloria un soldado americano cuya identidad sólo conoce Dios"


La historia de este cementerio es curiosa. Está situado en las tierras que pertenecían al nieto de George Washington. Entre 1802 y 1818 construyó aquí su mansión "Arlington house" en homenaje a su abuelo. Su única hija se casó en 1831 con Robert E. Lee y durante treinta años fue su residencia. Hasta que en 1861 Lee se pasa al bando Confederado. Se van al sur, y abandonan la plantación y es ocupada por el ejército Federal donde establece su cuartel. 

En 1864 se realiza aquí el primer enterramiento militar. Justo donde había estado el campo de rosas de la plantación. En represalia a Lee.

Con el tiempo la familia Lee fue indemnizada por la expropiación de los terrenos, ya que eran tantos ya los enterrados aquí que no procedía para nada su levantamiento.




Y la tumba de JFK es la otra visita obligada dentro de este inmenso cementerio. Está junto a su mujer Jackeline Bouvier Kennedy Onasis, con todos sus apellidos, ya veis. También están los hermanos del Presidente, Ted y Robert. 

Hay frases del discurso del Presidente:

"Ciudadanos del mundo, no preguntéis lo que América hará por vosotros sino aquello que juntos podemos hacer por la libertad del hombre"

 



Fue una buena visita, la verdad. Muy interesante. Pero había que irse...

Allí dejamos a nuestra ardilla favorita del cementerio.






Por si queréis echar un vistazo a las demás entradas del blog sobre cementerios. Ya tenemos un buen puñado. Os dejo el enlace:


jueves, 1 de septiembre de 2016

El cementerio de los Ingleses en la Costa de la Muerte, La Coruña




 Para nuestra colección de cementerios, hoy os traigo uno muy especial. Se trata del Cementerio de los Ingleses en la Costa de la Muerte de La Coruña.

Es díficil acceder a él, la verdad. Si vas caminando, es una buena caminata. Puedes ir también en coche, pero no hay carretera es una pista de arena desde el faro de Cabo Vilán, que precisamente se construyó a raíz de los naufragios que habían tenido lugar en esta Costa.

Exactamente está en lo que se conoce como Punta de Boi, a la derecha de la playa del Trece. En este lugar fatídico en el siglo XIX tuvieron lugar tres naufragios muy desgraciados: el Iris Hull (1883), el Serpent (1890) y el Trinacria (1893).

El Iris Hull era un barco de vapor inglés que había salido de Cardiff con destino a la India vía Gibraltar, tripulado por 38 hombres. A las cuatro de la madrugada del día 5 de noviembre de 1883, en medio de un fuerte temporal del noroeste, choca con los llamados Baixos de Antón, en Punta Boi, destrozando el buque. Solo hubo un superviviente.

Siete años después naufragó el buque Serpent, un barco de la corona británica, que había zarpado de Plymouth el 8 de noviembre de 1890 con 175 hombres. Solo se salvaron tres hombres.

Los vecinos de Xaviña y Camariñas ayudaron a dar sepultura a los otros 172 restantes, consagrando el lugar donde ya estaba enterrados los del Irish Hull con un pequeño cementerio, hoy llamado Cementerio de los Ingleses. La construcción del faro Vilán se aceleró a raíz de estos tres naufragios.

En el lugar del Cementerio Inglés no hay mucho que ver, ya lo veis en las fotos. Además está en un lugar que sufre constantemente la erosión del clima. Es más su valor testimonial. Pero a mí me gustó mucho por lo agreste, lo solitario, y la memoria que encierra.








jueves, 21 de julio de 2016

"La casa de las palabras" en La Coruña


Probablemente, si nadie te ha hablado de este lugar de la foto, o no lo has leído en ninguna parte, pase desapercibido para tus ojos porque está muy escondido detrás de una loma en una zona apartada de La Coruña, en la costa de Adormideras, cerca de Punta Herminia donde están los menhires, y relativamente cerca de la torre de Hercules, el precioso faro de esta ciudad.

Es un antiguo cementerio arabe donde en la Guerra Civil (se construyó entonces) se daba sepultura a los musulmanes que morían en el campo de batalla. He leído que en los años 60 esos restos fueron trasladados al cementerio civil de San Amaro.  Y después salvo en dos ocasiones, estuvo bastante abandonado.

Este lugar, además de privilegiado por su ubicación y bonito como construcción arabe, es muy interesante. Puesto que hace unos años (he leído que en el año 2006) lo reconvirtieron en La Casa de las Palabras, con el ánimo de crear un espacio simbólico de convivencia y diálogo entre religiones, un lugar de encuentro entre culturas. Qué buena idea.





 Como se puede ver en las fotos, en las paredes interiores sobre azulejos, el ceramista Xoan Viqueira ha escrito textos relacionados con la historia de la ciudad, con su nombre y su fundación, y por supuesto con la torre de Hércules, en su lengua original (griego, latín, arábe, gaélico y castellano) y traducidos al castellano y al gallego.
También se pueden ver escritas palabras del castellano y del gallego que tienen su origen en la lengua árabe, unas 200 en castellano y 50 en gallego. Han escrito su etimología, su significado y su traducción al árabe. 

Es un lugar que a mí me gustó mucho conocer.  






Lo malo es que está cerrado. No se puede visitar, solo se ve por fuera. 




Y lo peor es que está abandonado, necesitaría que lo volvieran a pintar, que cuidaran sus jardines, que menos mal que hay amapolas dando su nota de color, porque el resto son malas hierbas que han crecido de forma salvaje. Además sus paredes exteriores están llenas de pintadas y sucias. 

Una lástima, porque hay razones de sobra, tanto por su simbolismo, como por su valor arquitéctonico y su ubicación privilegiada, para que estuviera mejor cuidado.

Aún así, si alguna vez vais por La Coruña no dejéis de visitarlo.

La casa de las palabras.


jueves, 5 de noviembre de 2015

Cementerio de Elizondo en el Valle del Baztan


"Del mismo modo que sobre las puertas de una ciudad se coloca un escudo con sus armas y sus valías, en la puerta del cementerio presidía una calavera que vigilaba desde sus cuencas vacías a los visitantes, avisándoles de que entraban en los dominios de aquel particular gobernador de la ciudad de los muertos..."





Hoy, siguiendo con nuestra semana dedicada a algunos cementerios, puesto que estamos en la semana de Todos los Santos y los Difuntos, nos vamos a fijar en el de Elizondo, en el Valle del Baztán.

Os contaba cuando hablábamos de ello en el blog que tiene su importancia literaria puesto que se habla de él en la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo. Y yo lo visité en julio de este año. 

En el primer libro de la trilogía "El guardían invisible" ya hablan de este cementerio porque es donde enterraban a las niñas asesinadas y donde de alguna manera arranca la historia. 

"La tumba de la familia Arbizu se encontraba justo donde comenzaba uno de los ramales; sobre el panteón reposaba un ángel que, indolente y con gesto aburrido, ajeno al dolor de los humanos, parecía observar a los enterradores que habían apartado la losa haciéndola rodar sobre unas barras de acero. Amaia se situó junto a Jonan, que parecía absorto en la base del crucero..."

Qué pena que en estas fotos no sacara yo el ángel. Se me quedó en la parte baja del cementerio. Pero no me diágis que no es bonito este cementerio, tan verde y lleno de flores. Imagino que en esta semana debe estar espectacular si en pleno verano ya tenía tan intensos colores. Con ese fondo de montañas y esa bruma es un lugar muy sugerente literariamente hablando.

Vemos en las fotos que además de las cruces hay alguna que otra estela discoidal, esas piedras de forma circular unidas al rito mortuorio que se utilizaron en Navarra hasta principio del siglo XIX. 





martes, 3 de noviembre de 2015

Cementerio de Monturque - Cisternas Romanas



En este repaso de cementerios del que hemos hablado ya en el blog, nunca podría faltar el Cementerio de Monturque (Córdoba) que es espectacular.

Y digo espectácular por el tesoro que encierra debajo de él: Unas cisternas romanas muy bien conservadas.

Yo ésto os lo contaba en diciembre del año 2011, cuando a raíz de un premio literario que me otorgaron en esta localidad tuve la gran suerte de que me lo enseñaran. Tal y como os lo conté en aquella ocasión os lo vuelvo a repetir:


Nos dirigimos a la parte del cementerio, porque al Castillo ya no podíamos ir porque estaba anocheciendo. Una lástima, pero en otoño anochece tan pronto... Dimos una vuelta por los alrededores del cementerio para ver lo que queda en la parte de detrás de lo que debió ser un enorme pórtico romano. Aunque no se sabe qué ciudad romana estaba allí enclavada, pero desde luego tenía una posición privilegiada porque las vistas merecían la pena realmente. Al estar en lo más alto del pueblo te puedes permitir una vista de 360 grados, divistando todos los pueblos de los alrededores. Se conjetura con que quizás esta ciudad romana fuera Munda. Pero no se sabe seguro.
Despues entramos dentro del cementerio para visitar las Cisternas Romanas que se ocultaban debajo de éste. Era sorprendente desde luego. Datan del I siglo d.C., y su finalidad era recaudar y almacenar agua de lluvia para poder abastecer al pueblo. Son las únicas que se conservan íntegramente en España. Son 3 naves paralelas, divididas cada una de ellas en 4 compartimentos, comunicados entre sí por puertas y orificios para evitar el rebose del agua. Se descubrieron cuando se intentó una obra de ampliación en el cementerio a finales del siglo XIX, cuando hubo una epidemia de cólera. Se descubrieron y durante mucho tiempo las utilizaron para fines del cementerio. Si no recuerdo mal se pueden visitar desde el año 2006, si no recuerdo mal.

La visita estuvo fenomenal de verdad, porque era solo para nosotros seis, los tres premiados con sus acompañantes, y nos lo explicaron de forma muy detallada y muy clara. Parece mentira que esa obra de ingeniería esté ahí debajo...  Este cementerio, pequeñito pero muy buen cuidado, con unas chimeneas muy características para permitir la ventilación de las cisternas, está dentro de una red europea de cementerios singulares, entre los que están también el de Barcelona, París, Viena...


En fin... que me encantó la visita.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Sacramental de San Justo de Madrid - Panteón de Hombres Ilustres




He pensado que esta semana, la primera de noviembre de 2015, y desde luego hoy especialmente Día de los Difuntos, vamos a dedicarla a los cementerios. Ayer ya os hablaba del Cementerio Hebreo de Madrid. 

Hoy vamos a recordar una entrada que hice el año pasado por estas fechas sobre el Panteón de Hombres Ilustres de la Sacramental de San Justo de Madrid.

Son algunas de estas entradas repetidas, pero como quedan muy atrás en el blog, no viene mal repasarlas.



Todos los Santos: Panteón de Hombres Ilustres de la Sacramental de San Justo


 En este puente de Todos los Santos, como muchos de vosotros, he estado en algún que otro cementerio visitando a los míos.
Pero en lo que se refiere al blog, en uno de ellos, en la Sacramental de San Justo, he tomado algunas fotografías del Panteón de Hombres Ilustres al que todavía no le habíamos dedicado propiamente una entrada. Qué mejor época que éstos primeros días de noviembre para hacérsela.



La Asociación de Escritores y Artistas, fundada durante el reinado de Alfonso XIII, creó por iniciativa de D. Gaspar Nuñez de Arce, el Panteón de Hombres Ilustres en el año 1902. Está en el Patio de Santa Gertrudis, en la tercera sección.
En este Panteón hay diez sepulturas ocupadas por escritores y actores.
 
En la primera está Blanca de los Ríos (Sevilla 1862- Madrid1956) Novelista academicista. En la segunda está Carlos Latorre, actor. En la tercera Manuel Bretón de los Herreros (Quel 1796 - Madrid 1873): poeta muy fecundo, escritor de teatro y director de la Biblioteca Nacional en 1847 así como secretario de la Academia Española. En la tercera también está el escritor Francisco Villaespesa y Eduardo Marquina, menos conocidos.


En la cuarta está Mariano José de Larra (Madrid 1809- 1813). De sobra conocido también por su seudónimo Fígaro y por su producción literaria. Ya sabemos también que se suicidó a raíz de que Dolores Armijo diera por terminada su relación. Primero se le enterró en el cementerio de Fuencarral y en 1902 se trasladan aquí sus restos.
También aquí está el escritor Ramón Gómez de la Serna (1888-1963). Personalidad muy interesante en el Madrid de antes a la guerra civil. Ingenioso y brillante en sus conferencias, presidente de la tertulia literaria de el Café del Pombo. Inventor de la gregeria: fusión del humorismo y la metáfora, según él mismo.
En la quinta lápida está José Espronceda (Almendralejo de los Barros 1808- Madrid 1842).Poeta también de sobra conocido murió a causa de una cabalgada fatal. Tenía relaciones con una señorita llamada Doña Bernarda de Beruete a la que un día de mayo fue a ver a Aranjuez donde residía en verano. Pero tuvo que volver a Madrid para tomar parte de una votación del Congreso pues también era diputado esparterista. Dicen que la cabalgada bajo el sol le puso enfermo y murió poco después. Le enterraron en el cementerio de San Nicolás donde dicen que durante años no faltó una corona de Bernarda que no se casó jamás... En el año 1902 le trasladaron a este Panteón.
 
En la sexta lápida está Eduardo Rosales (Madrid 1836-1873). Un pintor con muchísimo talento que también murió jóven.
En la séptima está Gaspar Nuñez de Arce. Escritor y político, fue Presidente de la Asociación de Escritores y Artistas. También está aquí Manuel de Palacio, poeta y Juan Eugenio Hartzenbusch, escritor romántico muy prolífico conocido entre otros por su drama Los amantes de Teruel. También fue director de la Biblioteca Nacional.
En la octava lápida está Antonio Vico (Jerez de la Frontera 1840-Madrid 1902) actor que tuvo grandes exitos en la compañía del Teatro Español de Madrid. Murió en Cuba pero se le trasladó aquí en 1907. También aquí está Rafael Calvo (Sevida 1942-Cádiz 1888). También actor, en Madrid hay una calle que lleva su nombre porque vivió en ella.

En la novela lápida está Joaquín Arjona, también actor y profesor del Conservatorio de Madrid.
En la décima: Fernando Ossorio, autor y sobre todo actor también que murió jóven. Además está Antonio Guzmán, actor cómico, y Jerónima Llorente, actriz muy conocida del siglo XIX. Se les trasladó a este Panteón en 1934.
 
 Tambien cerca, tenemos las tumbas de más escritores famosos. Como las de los Hermanos Alvarez Quintero, creadores del teatro costumbrista andaluz y académicos de la Real Academia Española: creadores de comedias, sainetes y obras diversas con diálogos agudos.
 


Muy cerca también tenemos la tumba del poeta Ramón de Campoamor.
 
En otro Patio, en el de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el tercero exactamente, en un nicho con una lápida bastante sencilla de marmol está el poeta Manuel Altolaguirre. Poeta intimista y director de revistas tan conocidas como Litoral (1927-29) y Caballo Verde para la poetisa (1936). Emigró tras la guerra civil a México.

No sé ve ya muy bien pero dice el epitafio:

MANUEL ALTOLAGUIRRE BOLIN
POETA
MCMV-MCMLIX
QUE MI ALMA NO PRECISA SEPULTURA
NI EL TIEMPO QUIERE LIMITACIONES
HORAS Y MUROS PARA MI ACABARON
 
 
Merece mucho la pena esta visita. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Cementerio judio en la Almudena: Beit Hajaim - Casa de las Vidas


El otro día estuve visitando el Cementerio Civil, del que hablaremos en otra entrada, y descubrí el Cementerio Judio que también está ahí.

Sí la Necrópolis del Este de Madrid se compone de tres cementerios. El más grande y conocido es el de Nuestra Señora de La Almudena que es tan grande que tiene 120 hectareas y alberga parada de táxis, de autobuses, capilla y hasta una casa okupa donde a media mañana del domingo suena la música de algún instrumento. Al otro lado de la Avenida Daroca tenemos el Cementerio Civil con los restos de importantes personas de nuestro pasado como Pío Baroja, Blas de Otero, Pablo Iglesias, Dolores Ibarruri... Y por último tenemos el que nos ocupa en esta entrada: el Cementerio Hebreo.

A él llegamos si vamos hasta el final del Cementerio Civil, y atravesamos una pequeña puerta verde que hay en la tapia de ladrillos, porque la puerta principal de este pequeño Cementerio Hebreo está cerrada. Inmediatamente sientes el silencio, y la paz de este lugar recogido y ordenado, separado del resto por esa puertecita.

He leído que los servicios funerarios dejan en esta misma puerta al fallecido para que sus allegados voluntarios, no familiares, se encarguen del ritual de lavarle y prepararle para el entierro. Se les tapa la cara y se les lava para purificar el cuerpo antes de entregarle a la tierra, de ahí el lavatorio de este lugar, y se les envuelve en una túnica blanca de lino. La religión hebrea no admite la incineración.

Este cementerio se llama Beit Hajaim (algo así como Casa de las Vidas) y en él hay un centenar de tumbas adornadas por una Estrella de David, y mensajes en hebreo. Casi ninguna flor, aunque sí muchas piedras y guijarros. Hay varios motivos para obsequiar con una piedra a un muerto. Primero, es una demostración duradera de que los familiares o allegados fueron a verle. Segundo, la piedra es una «creación muy antigua y de vida muy larga», no se deterioran. Y tercero, antiguamente las tumbas se rellenaban con piedras para asegurarse que el lugar no fuera profanado. Las piedras simbolizan los lazos entre las personas que sobreviven al fallecido y éste. 




El rey Alfonso XIII otorgó el permiso a la comunidad judía en el año 1922 para inhumar sus muertos de acuerdo con su religión. Se inaguró entonces el Beit Hajaim, de una hectárea. En los años 70 se quedó pequeño este cementerio y la Comunidad judía de Madrid decidió tener su propio cementerio en Hoyo de Manzanares. Parece también que tuvo algo que ver que la religión hebrea no permite mover sus cuerpos y estas tumbas de la Almudena son arrendadas, no a perpetuidad.

Quería mostraros este pequeño cementerio de Madrid, aunque no va a lucir con flores en este primero de noviembre, las hileras de guijarros en algunas de sus lápidas te sobrecogen del mismo modo.







Por último si os interesa este tema de los cementerios judios y sus rituales os dejo el enlace a un programa de rtve donde hablan de ello:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/shalom/shalom-cementerio-judio-acompanando-alma/983147/

lunes, 5 de mayo de 2014

Cementerio de La Florida de Madrid



El sábado pasado, el 3 de mayo, estuve visitando el cementerio de La Florida, en Madrid. Era el aniversario de los fusilamientos del 2 de mayo de 1808, uno de los poquitos días en que se puede visitar. Creo que solo se puede visitar el 2 y 3 de mayo en horario especial.

Este cementerio es muy pequeñito, está situado en la calle de Francisco y Jacinto Alcántara,  junto a la Escuela de Cerámica de Madrid, detrás de la Ermita de San Antonio de la Florida.





 En él se encuentran enterrados, en una fosa común, los cuarenta y tres madrileños que, tras participar en el Levantamiento del 2 de mayo de 1808, fueron fusilados (“arcabuceados”) en la madrugada del día 3 a los pies de la montaña del Príncipe Pío (más o menos donde está la base del Teleférico). Están enterrados en unos cajones de plomo en la cripta que hay bajo la capilla. Ya os digo que es un lugar pequeñísimo. A la entrada del camino está la reproducción en azulejos del cuadro de Goya, de este fusilamiento. Y hay una pequeña hilera de cipreses, y una cruz donde a los pies estaba la bandera española hecha con claveles. Ya lo veis en las fotos.




Parece ser que este lugar, a primeros del siglo XVIII, era una casa de labor. Después en el año 1796 pasó a ser cementerio, y ahí era donde se enterraba a los empleados del Palacio Real, y se conocía como el cementerio de la Ermita de San Antonio de la Florida.  Por esa razón he leído que es el cementerio más antiguo de Madrid, seguido por el de San Isidro. Parece ser que cuando los fusilaron (a éstos 43) se quedaron algunos días sin sepultar hasta que un sacerdote de la cercana Ermita de San Antonio los llevó en unas carretas a enterrar al cementerio próximo de La Florida.



Al principio este cementerio lo cuidaba la Congregación de los Hermanos de la Buena Dicha, por cesión de Isabel II. En algunos lugares por internet he leído que era porque habían dado los últimos auxilios a las víctimas, y en otros porque algunos de los fusilados eran miembros de ésta. Pero en 1917, había muy pocos cofrades de esta Congregación y entonces confiaron el cementerio a la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales, porque uno de los miembros de la Congregación también lo era de esta Sociedad que había sido fundada en 1840 con el fin de atender a los milicianos (Cuerpos armados no militares encargados de velar por el orden público) que se encontrasen en grave situación económica. 

Los milicianos pagan una mensualidad con la que se mantiene este pequeño cementerio, pero siempre con precariedad. En 1931 se cerró al público y fue reabierto el 2 de mayo de 1981 por el entonces alcalde Enrique Tierno Galván, aunque posteriormente, debido a diversos actos vandálicos que empezó a sufrir, fue cerrado de nuevo.

Posteriormente fue restaurado de nuevo en 2008, año del Bicentenario del Levantamiento. Incluyó la reforma de los muros y la realización de un drenaje de hasta dos metros de profundidad para evitar la humedad.


El cementerio permanece cerrado todo el año salvo el día 2 de mayo, Día de la Comunidad de Madrid, en que se conmemora el Levantamiento por parte de la Sociedad de Milicianos, con asistencia del Presidente de la Comunidad de Madrid y el Alcalde de la ciudad, que hacen una ofrenda floral en recuerdo de los enterrados.

Bueno, me he extendido un poquito en la historia de este cementerio. Pero me apetecía contároslo porque creo que es un lugar poco conocido de Madrid. Es muy pequeño y se visita en dos minutos, la verdad. Pero es un monumento con tanta historia que yo creo que alguna vez se merece que nos pasemos por allí y recordemos ese pedazo de nuestra historia tan importante.