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domingo, 6 de septiembre de 2026

De Pompas

 



Tropecé con una "pompa". Normal, me dije a mí misma la palabra estaba en medio, era tan redonda y transparente, que ni la vi. ¡Maldita miopía! Y acabé perdida de jabón. 

Porque aquella "pompa" con la que tropecé, era la de la segunda acepción del diccionario de la RAE, la pompa de jabón, circular, que flota, "la ampolla que forma el agua por el aire que se le introduce", o quizá "la pompa en la ropa también cuando se infla de aire". La palabra "pompa" que, en su origen, rodando llegó evolucionando desde la palabra "bomba".

Pero, y de ahí mi aturdimiento, pensé: "Pero ¿Y "las pompas fúnebres"? ¿Son pompas negras? Podrían ser ¿verdad? Pero ¡ay! que no van a ser y mejor no tropezar con ellas porque por supuesto no son las de aire, sino las que están relacionadas con los funerales. 

Porque ahora la "pompa" nos lleva derechos a la primera acepción del diccionario cuando nos habla de "acompañamiento suntuoso, numeroso y de gran aparato, que se hace en una función, ya sea de regocijo o fúnebre". O lo que es lo mismo, las procesiones tras el difunto (pompas fúnebres) o cuando algo se hace con mucha ¡pompa!, vanidad, boato y demás sinónimos. Y esta "pompa", por supuesto no tuvo su origen en la palabra "bomba", sino que llegó hasta nosotros desde la palabra latina que se escribía igual "pompa", en este caso "pompa funebris", que a su vez llegó desde el griego (pompé). 

¡Como para no tropezar! me dije magullada, sobre todo en el amor propio. Si es una misma palabra para dos significados, por tanto con dos orígenes distintos, dependiendo de a qué nos refiramos. Palabras HOMÓNIMAS. Como vino o llama... o tantas otras.

Estoy teniendo una digestión muy pesada, será eso, o que me duele la cabeza, o que a veces tropiezo con una palabra, y no sé si será la edad o la querencia ésta, cual enfermedad, que tengo con el lenguaje que consigue que a veces tropiece con una dichosa palabra, me pellizque la curiosidad y me aturda tanto que termino en el suelo con la sesera caliente y el culo ¡en pompa!

Y aquí ya sí que sí viene el lío porque nadie sabe muy bien cual es el origen de semejante expresión ¡el culo en pompa! O lo que es lo mismo a cuatro patas con las nalgas hacia arriba. Una postura un poco indigna, se mire como se mire, si además hay público delante, pero de lo más curiosa también ¿verdad? 

Pienso en pompas. Tengo que mirármelo.