miércoles, 18 de octubre de 2017

"Cómo era ser vecino de Cervantes, Lope de Vega, Góngora y Quevedo" Artículo de Ana Marcos en El País



Me parecen muy interesantes estos artículos sobre escritores y Madrid. Recordamos nuestra historia y repasamos nuestra literatura.

Es un artículo de Ana Marcos. Salió en el periódico El País en marzo de 2015.

Cómo era ser vecino de Cervantes, Lope de Vega, Góngora y Quevedo

12 escenas de la vida en el barrio de las Letras durante el Siglo



El personaje de Lope de Vega en 'El ministerio del tiempo'.
El personaje de Lope de Vega en 'El ministerio del tiempo'.

"Nunca en la historia de la cultura universal se dio tanta concentración de talento en cuatro o cinco calles", escribió Arturo Pérez-Reverte en su blog en 2009 sobre el barrio de las Letras en Madrid. "Si un barrio con semejante pedigrí hubiera estado en Londres o París, todo el lugar sería hoy un inmenso museo al aire libre cuajado de bibliotecas, placas conmemorativas, monumentos y autobuses con turistas. Pero donde está es en Madrid. Capital de España, o de lo que sea este puticlub de carretera. Así que pueden imaginar la diferencia", añadió en 2011.

Para unos cuantos madrileños, otros tantos turistas y algunos estudiantes Erasmus esta zona se vertebra en torno a la calle Huertas, es decir, alrededor de sus tapas, cañas y copas cualquier día de la semana a cualquier hora. Desde hace unas semanas la que fuera la periferia de Madrid en el Siglo de Oro se conoce como lugar donde han encontrado a Miguel de Cervantes. En realidad el autor de El Quijote llevaba en el Convento de las Trinitarias desde 1616, pero el hallazgo ha servido para recuperar y reivindicar la tradición cultural del barrio.

Cervantes no era el único que paseaba por estas calles y creaba en una de sus casas. El territorio que encierran el Paseo del Prado, la plaza de Jacinto Benavente, la calle Atocha y la carrera de San Jerónimo fue habitado por Lope de Vega, Quevedo, Góngora, y tiempo después por Zorilla, Valle-Inclán o Gustavo Adolfo Bécquer, entre otros, a los que se sumaban visitantes ilustres y habituales como Ramón y Cajal o Benito Pérez Galdós. "Durante tres siglos fue el barrio de los artistas", dice Juan Carlos González, responsable de Carpetania, una agencia dedicada a organizar rutas culturales por Madrid. "Tenía mala fama por ser el lugar donde vivían los artistas, personas de poca misa y menos rezo, gentes con una vida un tanto desordenada".

Si la identificación de los restos de Cervantes servirá de acicate para convertir el barrio de las Letras en el Trastévere o en el Montmartre madrileño es un misterio que ni la propia alcaldesa, ya de salida, Ana Botella, se atreve a desvelar. En Verne recordamos con la ayuda de Juan Carlos González, experto de tanto pateo y estudio, y tras visitar la Casa-Museo de Lope de Vega cómo fue el barrio de las Letras antes de convertirse en el lugar predilecto para las despedidas de soltero (y todo lo que esta celebración conlleva) en Madrid.

1. "Miguel de Cervantes no era el vecino más famoso del barrio, era Lope, el único escritor con casa propia y una legión de fans que le lanzaban piropos por la calle. Se decía que en las casas del barrio además de una talla de un Cristo se ponía un retrato del escritor", cuenta González.
2. La vivienda de Lope de Vega, que definía como "mi casilla, mi quietud, mi güertecillo y estudio", es una espectacular casa de tres plantas y un jardín con árboles donde reina un naranjo. En este lugar vivió los últimos 25 años de su vida. Tras la muerte de su segunda esposa Juana de Guardo se ordenó sacerdote y suavizó su fama de seductor.
3. La de Lope es una casa a la malicia, es decir, tanto la distribución de las ventanas en la fachada como la de las habitaciones servían para evitar la regalía de aposento, la obligación de alojar a un funcionario del rey, en la mayoría de los casos, un soldado. Lope de Vega consiguió eludir el pago del impuesto y al huésped durante algún tiempo. Finalmente tuvo que alojar a Alonso Contreras, el soldado que inspiró la saga Alatriste y a uno de los protagonistas de la serie El ministerio del tiempo de TVE.

4. En la calle León se reunían los agentes de los actores en el conocido mentidero de los representantes donde además de hablar de contratos y obras de teatro se difundían otro tipo de rumores. En este lugar se cocinó la mala fama de Cervantes y su enemistad con Lope. "Ellos eran conscientes del pique, era algo así como el Real Madrid contra el Atlético de Madrid", dice González. "De hecho Lope organizaba tertulias en su jardín y nunca invitaba a don Miguel".

5. La fama de Lope de Vega en el barrio estaba relacionada con su éxito teatral. "La mayoría de sus obras se estrenaban en el Corral del Príncipe, el actual Teatro Español", recuerda González. "Las de Cervantes eran más intelectuales y no conseguían tanto público. Ahora se le recuerda sobre todo por la novela, pero a él le hubiera gustado que le recordaran por sus obras teatrales".

6. Al teatro se iba a pasar el día, las obras podían durar jornadas enteras. Las mujeres se situaban en la cazuela y los hombres de pie. "Ellos iban a verlas a ellas", asegura el experto. Durante las funciones se podía comer, lo que acarreaba un peligro: "Si la pieza era aburrida acababan lanzando todo tipo de cosas a los actores, en aquel momento era un oficio casi peligroso, el público podía boicotear obras, autores y actores".

7. La otra pareja de enemigos la formaban Quevedo y Góngora. Se arrojaban versos maliciosos y verbos más crueles por la calle. "Góngora llamaba a Quevedo la culta latiniparla por pedante y por el tipo de tecnicismos que usaba", recuerda González. "Quevedo contratacaba diciéndole que dormía en latín y soñaba en griego". Pero la mayor venganza llegó cuando Quevedo empezó a extender el rumor de que iba a echar a su enemigo de su casa. Y lo cumplió. "Compró el piso con el bicho dentro", dice el experto. No consta ni que se trasladara a su nueva vivienda, pero consiguió que al pobre (literalmente) Góngora lo desalojaran.

8. Al barrio de las Letras también se le conoció como el barrio de las huertas. Algunos vecinos aprovecharon la zona de umbría del actual paso del Prado (esa zona era campo) para plantar árboles frutales. Los huertos desaparecerán en el siglo XVIII.

9. Otro de los refranes con el que se identificaba a este barrio era: "En la calle Huertas hay más putas que huertas". La zona estaba llena de tabernas y mesones, era el centro de ocio de la ciudad. También había unas cuantas mancebías legales que lo convertían en el barrio rojo del Siglo de Oro. "A las prostitutas las llamaban las hermanas de Venus porque proporcionaban amor y venéreas", explica González. Gozaban de sus servicios los soldados de Flandes en su descanso en la capital lo que ayudaba a extender nuevas enfermedades que se traían del frente.

Para paliar las epidemias se creó un hospital especializado en venéreas en la glorieta de Antón Martín, en el límite del barrio. "En la película Alatriste, Ariadna Gil muere por una de estas infecciones en este centro", cuenta González.

Los soldados no eran los únicos que acudían al barrio para visitar a las prostitutas, Galdós y Ramón y Cajal también pagaban por sus servicios. "Al nobel también le gustaba la carne", ríe el experto.

10. Cuando terminaban de disfrutar de los placeres de la carne escritores, actores, toreros como Luis Miguel Dominguín y Manolete, y demás artistas se reunían en lugares como El Parnasillo, el bar más cutre de Madrid, el del Teatro Español o en la fonda de San Sebastián que después se convirtió en un palacio. Practicaban la charla y la conspiración contra el Gobierno, que como ahora, consideraban que les acribillaba a impuestos.

11. Una de las costumbres de las mujeres del barrio era ir a misa de 11, la misa de las marías, la liturgia a la que acudían las actrices, las famosas de la época. Era el momento del día favorito de las vecinas porque así podían cotillear y copiar los vestidos de sus ídolos. "Otra de las anécdotas llegaba en el momento del rezo", dice González, "se arrodillaban y decían: 'Creo en Dios' y luego bajaban la voz y terminaban: 'y en Lope de Vega en el cielo y en la tierra".

Las iglesias del barrio eran también el sitio al que acudir a ligar. Los jóvenes no se conformaban con intercambiar miradas, así que, según relata Juan Carlos González, cuando ellas se acercaban a la pila de agua bendita para santiguarse ellos metían la mano al mismo tiempo para rozarse. "Hacían deditos en templos como la iglesia de Medinacelli", apunta.

12. Los nombres de las calles cambiaron con los siglos. La calle del mentidero era también la calle León en la que por un par de maravedíes se podía ver a esta fiera en una jaula en casa de uno de los vecinos. La actual calle Lope de Vega se llamaba Cantarranas porque se escuchaban croar a estos animales. Cervantes fue la calle Francos porque varios franceses tenían allí casa.



domingo, 15 de octubre de 2017

Gloria Fuertes y escribir




Tápate Glorita
tápate,
que los sentimiento
se te ven.



Dicho de mi madre refiriéndose a mí

Ahora le da por escribir
como si no tuviera bastante con leer.



Para escribir

Para escribir me escondo,
como una mujer primitiva se escondía
para parir.
Como un animal herido se esconde
para lamerse a gusto la sangre,
así nadie sabe de mí
cuando me pierdo para escribiros esto.



El libro de Gloria Fuertes
Antología de poemas y vida


De ves en cuando hay que volver a Gloria Fuertes...

jueves, 12 de octubre de 2017

Un vídeo sobre Faros

Llanes. Asturias


Mi amiga Blanca sabe cuánto me gustan los faros y me regala este vídeo.

Los faros son tan sugerentes, tan románticos... Son mágicos.

Qué regalazo. Me ha encantado.


domingo, 8 de octubre de 2017

8 de octubre. Siempre será tu cumpleaños




Primera evocación

Recuerdo bien a mi madre.
Tenía miedo del viento,
era pequeña de estatura,
le asustaban los truenos,
y las guerras
siempre estaba temiéndolas
de lejos,
desde antes de la última ruptura
del Tratado suscrito
por todos los ministros de asuntos exteriores.

Recuerdo que yo no comprendía.
El viento se llevaba
silbando
las hojas de los árboles,
y era como un alegre barrendero
que dejaba las niñas
despeinadas y enteras,
con las piernas desnudas e inocentes.

Por otra parte, el trueno
tronaba demasiado, era imposible
soportar sin horror esa estridencia,
aunque jamás ocurría nada luego:
la lluvia se encargaba de borrar
el dibujo violento del relámpago
y el arco iris ponía
un bucólico fin a tanto estrépito.

Llegó también la guerra un mal verano.
Llegó después la paz, tras un invierno
todavía peor. Esa vez, sin embargo,
no devolvió lo arrebatado el viento.
Ni la lluvia
pudo borrar las huellas de la sangre.
Perdido para siempre lo perdido,
atrás quedó definitivamente
muerto lo que fue muerto.

Por eso (y por más cosas)
recuerdo muchas veces a mi madre:

cuando el viento
se adueña de las calles de la noche,
y golpea las puertas, y huye, y deja
un rastro de cristales y de ramas
rotas, que al alba
la ciudad muestra desolada y lívida;

cuando el rayo
hiende el aire, y crepita,
y cae en tierra,
trazando surcos de carbón y fuego,
erizando los lomos de los gatos
y trastocando el norte de las brújulas;

y, sobre todo, cuando
la guerra ha comenzado,
lejos —nos dicen— y pequeña
—no hay por qué preocuparse—, cubriendo
de cadáveres mínimos, distantes territorios,
de crímenes lejanos, de huérfanos pequeños...



viernes, 6 de octubre de 2017

De la palabra PISCOLABIS




Supongo que "piscolabis" es una palabra a extinguir. No creo que muchos jóvenes de hoy en día la utilicen. ¿No os parece?
Desde luego hay que reconocer que la palabra es sonora y original.



Nos dice el Diccionario de la Real Academia:

piscolabis


De or. inc.
1. m. En algunos juegos de naipes, como el tresillo, acción de echar un triunfo superior al que ya está en la mesa, con lo cual se gana baza.
2. m. coloq. Ligera refacción que se toma, no tanto por necesidad como por ocasión o por regalo.
3. m. Méx. dinero (‖ moneda corriente).


Yo creo que la mayoría de las personas la hemos utilizado con la segunda acepción. Aunque esa palabra "refacción" yo creo que no la había escuchado nunca.


refacción


De refección.
1. f. Alimento moderado que se toma para reparar las fuerzas.
2. f. Compostura o reparación de lo estropeado.
3. f. Restitución que se hacía al estado eclesiástico de aquella porción con que había contribuido a los derechos reales de que estaba exento.
4. f. Gratificación que se daba a los militares en compensación del mayor precio de los víveres, a causa de la contribución de consumos, de la cual estaban exentos.
5. f. coloq. Aquello que en cualquier venta se da al comprador sobre la medida exacta, por vía de añadidura.
6. f. Cuba. Gasto que ocasiona al propietario el sostenimiento de un ingenio o de otra finca.
7. f. Hond. y Méx. recambio (‖ pieza para sustituir a otra igual). Llanta de refacción.


Pero sí, efectivamente yo me estaba refiriendo a ese alimento moderado que tomas para reponer fuerzas.

Dice la Rae que su origen es incierto. Nos dice Roque Barcia en su diccionario etimológico que se supone que se ha formado por la unión de "pizca" y "labio". Y Amando de Miguel apunta que cree que se trata de un falso latinismo.

En la página de Etimologías de Chile, a la que solemos acudir porque es bastante fiable, también indican que aparece por primera vez en el año 1846 en un diccionario, y que seguramente será un "remedo castizo y burlesco", muy de argot madrileño, como ese "requeté" que tienen muchas palabras.




También con cierta gracia se formó es su sinónimo "tentempié", al que tendremos que dedicar otra entrada.


En cualquier caso y en lo que se refiere a "piscolabis", como veréis, incluso hay bares con ese nombre tan sonoro como el de la fotografía que tome en la Isla de Gran Canaria.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Ventanas y ventanas y ventanas

Dubrovnik - 2013


Nos gustaban las ventanas.

Eran promesa de misterio y de argumento, de otras vidas y sus historias.

Eran lugares mágicos y sugerentes. Hasta su mismo nombre lo era: "ventana", palabra originaria de la latina "ventus" o viento... Porque por ellas entraba el viento. Ventana de "ventus" y de la raíz indoeuropea "We": soplar.

Ventanas y ventanas y ventanas atesoradas por cada lugar por dónde íbamos pasando.


Escondían tanta vida dentro...

Asturias 2017



EEUU 2016




Eslovenia 2013






domingo, 1 de octubre de 2017

La Biblioteca de la Universidad de Oviedo



Si mi blog hubiera sido un perro, nada más ver esta puerta se hubiera puesto a mover el rabo y a salivar como su antepasado "el perro de Paulov".

Si mi blog hubiera sido un niño hubiera dicho: "¿Puedo entrar, di Rocío, puedo? Porfaaaaaa, solo un ratito ¿vale? De verdad que solo un rato muy pequeño".

Pero como solo es un blog el pobre no dijo nada, qué más hubiera querido él... Pero como le conozco, le conozco cómo si le hubiera parido y estábamos de vacaciones pues le dije: ¡Venga anda...! Y le dejé entrar. Un ratito solo.


Porque a mi blog le encantan las bibliotecas. No lo puede evitar. Son su debilidad.

Ese silencio que invita al recogimiento, todos esos libros en las estanterías esperando a ser cogidos, esas mesas de madera, esas mullidas butacas, esos puntos de luz... todos preparados para que tú solo puedas hacer una cosa: leer.


En esta ocasión fue la Biblioteca de la Universidad de Oviedo. Chula ¿verdad? Bien chula.

Sus orígenes se remontan al año 1608. Pero los inicios de su esplendor serían en el siglo XVIII. Campomanes, ministro de Carlos III, haría mucho porque ésto llegara a ser así.

Pero en la Revolución de Asturias de 1934, en un incendio que hubo se perdieron muchas de sus colecciones. Para empezar hubo que reconstruirla por fuera otra vez. Esa reconstrucción terminó en el año 1942. Y por dentro, aunque muchos de sus fondos se perdieron, ha seguido conservando algunos muy importantes e interesantes: Manuscritos como La Relación del viaje de Fray Diego de Ocaña por el Nuevo Mundo (1599-1605), o algunos Incunables, Impresos del siglo XVI, Impresos de los siglos XVII yXVIII, piezas sueltas del teatro antiguo español...

También ahora esta Biblioteca Universitaria es centro de recepción de visitantes y de conferencias relacionadas con los Premios Príncipes de Asturias. 

En general está muy relacionada con la vida y la cultura asturiana.

¡¿Cómo no iba a dejar entrar a mi blog un ratito!? Y dos...







viernes, 29 de septiembre de 2017

29 de septiembre de 2017. Cumplo un año más




Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños.

Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.


Ángel González

jueves, 28 de septiembre de 2017

Artículo sobre Marga Gil de Ana Marcos en El PaÍs


Os dejo hoy con un artículo sobre una casi desconocida Marga Gil, escultora. Yo la conocí a raíz de leer el libro "Las sinsombrero" de Tania Balló.

No os lo perdáis.

Quién fue Marga Gil y por qué debería interesarte (más allá de su suicidio por Juan Ramón Jiménez)

Con 15 años esculpía como si llevara toda la vida consagrada a la piedra

Expertos aseguran que sus ilustraciones inspiraron 'El principito'


"Si pensaste al morir que ibas a ser bien recordada, no te equivocaste, Marga. Acaso te recordaremos pocos, pero nuestro recuerdo te será fiel y firme. No te olvidaremos, no te olvidaré nunca". Juan Ramón Jiménez.



Marga Gil Roësset, pintora y escultura española.

Marga, la joven que el escritor recordó en un poema recogido en Españoles de tres mundos, se disparó un tiro en la sien a los 24 años. Justo después de entregarle una carpeta amarilla y decirle: "No lo leas ahora". Lo que se escondía entre esas tapas es el diario de esta precoz escultora e ilustradora. Una confesión de amor por Juan Ramón Jiménez que se acaba de publicar y sobre la que puedes leer en este artículo de El País. Las confesiones figuraban en un diario que desapareció en 1939, cuando tres asaltantes —Félix Ros, Carlos Martínez Barbeito y Carlos Sentís— robaron la casa de Juan Ramón Jiménez mientras estaba en el exilio.
Pero, ¿quién era esa mujer que con 13 años dibujaba con maestría barroca y a los 15 esculpía con la misma facilidad y técnica que un consagrado a la piedra durante años?
- Marga Gil Roësset nació en Las Rozas, a las afueras de Madrid, en 1908, bajo amenaza de desahucio. Su madre Margot desoyó al médico y se empeñó en sacarla adelante. No solo alargó la vida de su segunda hija hasta que ya no pudo decidir su destino, también le inculcó la pasión por las artes. Ana Serrano, experta en su obra y comisaria de una exposición dedicada a Marga Gil en el Círculo de Bellas Artes en el año 2000, es además autora de un blog donde se disecciona de manera exhaustiva el legado de esta artista. O lo que queda de él porque en su afán destructor intentó acabar con cualquier atisbo de su patrimonio horas antes de suicidarse.
- Era una artista precoz: Con 13 años Marga ilustraba los cuentos de su hermana mayor Consuelo por orden de su madre y con la promesa de conseguir la merienda. Con estas tretas, Margot Roësset consiguió que sus hijas quedaran atrapadas en la escultura y la escritura. "Son ilustraciones fascinantes, como hechas a pluma con algo de color; parecían más grabados que dibujos, pero grabados de Doré o de Piranesi", escribió Ana Serrano en el catálogo que acompañaba a la muestra.
Toda la obra que queda de Marga Gil son 26 figuras, que en realidad son 16, porque 10 son réplicas. "Son como fantasmas, grandes, duras, fuertes, de granito, vanguardistas... un crítico varón diría que viriles", apuntó la experta. Sus padres, antes de poner cualquier adjetivo, decidieron llevar a su hija de 15 años al taller del maestro Victorio Macho, precursor de la escultura contemporánea española, para que terminara de encaminar esas manos. "Macho no quiso adulterar con tácticas de manual el sofisticado talento de una damita con ramalazos de genialidad sin amarre", escribió Antonio Lucas en un delicioso perfil en El Mundo. Gil siempre fue autodidacta.
- ¿Inspiró a El principito?: En 1933 se publicó un libro de canciones con texto en francés y español de su hermana Consuelo, música de su cuñado José Mª Franco, y tres ilustraciones suyas. "Una de las cuales, 11 años anterior a las de El principito de Saint-Exupèry, es tan parecida a las de este cuento que todo el mundo que la ve se supone que le imitó. ¿Conoció Saint-Exupèry las ilustraciones de Marga? Es más que probable que sí", asegura Serrano en su blog.
- El amor prohibido: "... Qué sé yo por qué te quiero tanto ... vamos ... sí sé ... comprendo muy bien que se quiera así ... pero ... querría no quererte tanto ... aunque mi única razón de ser ... es esa... y también mi única razón de no ser ... ... En amor ... no cabe una intervención razonada... quieres o no quieres".
Estas líneas pertenecen a uno de los pasajes que días antes de que aparecieran los diarios de Marga Gil, El Cultural, suplemento especializado de El Mundo, publicó del libro editado por la Fundación Lara. La pasión de la escultora por el escritor se desató en un recital de ópera en 1932. Él tenía 51 años y estaba casado con Zenobia Camprubí a quién Gil había regalado un cuento cuando era una niña en condición de admiradora de la traductora de Tagore. Desde aquel día Marga Gil tuvo que lidiar con los arrestos de un amor no correspondido y los embistes de una mente superdotada. "Dormía poco, abandonaba el comer. Café, té, vida abreviada. No le importaba seguramente vivir. Una estoica", escribió Juan Ramón Jiménez en un análisis desafortunado de la situación de una mente genial que ya no respondía a la creatividad artística con la medida de los cánones.
El escritor Benjamín Prado versionó en un poema este final trágico con la mirada más precisa del espectador, contraria al del protagonista. Extraemos estos versos:
Estamos en el año 1932 y Marga se enamora de Juan Ramón Jiménez. Es una chica oscura. Hay un túnel que une su corazón y el ruido de los bosques. Un día entra en la casa. Un día escribe ya nada me separa de ti, salvo la muerte. Luego, todo se termina. Casi podemos verlo: 28 de julio; el cielo es muy azul; puede que unas palomas se escapen del jardín al oírse el disparo.
- La tumba de Marga Gil: "En Las Rozas (en el chalet de su tío Eugenio de esta localidad es donde murió), en el cementerio antiguo, no se sabe dónde, pues una bomba de nuestra última guerra cayó allí y destruyó únicamente su lápida, como si el azar quisiera ayudarla a borrar todo vestigio de ella misma, reposa junto a sus padres Marga Gil Roësset, que dejó de vivir por su propio deseo el 28 de julio de 1932", escribió Ana Serrano.

martes, 26 de septiembre de 2017

KNJIGARNA - LIBRERÍA llamada "La palabra escrita" en Eslovenía


En las cortas tardes del otoño, si nos poníamos melancólicos nos calzábamos las zapatillas y nos apretábamos el cinturón de una bata que cada vez nos quedaba más holgada. 

Después nos calzábamos las gafas de cerca y nos apretábamos en el sofá para poder recordar a la vez. 

Mientras lentamente íbamos pasando sus hojas, en un café con leche ardiendo íbamos mojando los recuerdos que nos devolvían unos álbumes tan viejos como nosotros. 

Qué fácil era volver a viajar página a página mientras las fotos nos iban devolviendo aquellas sonrisas que teníamos entonces. 

Entonces...

Cuando aún cogíamos aviones, cuando aún descubríamos países, ciudades e idiomas.

Un septiembre del año 2014 volamos a Eslovenia. Era un país limpio y verde, con cuidadas ciudades de cuento que tan pronto parecían centroeuroeas como italianas. Tenían un idioma tan díficil... Vocales largas ascendentes o descendentes y vocales cortas, que sólo son descendentes. Eso sin contar que se declinaba, gramaticalmente tienen 6 casos: nominativo, acusativo, genitivo, dativo, locativo e instrumental. Y sin olvidar su alfabeto, porque a las letras universales, hay que sumarles las que llevan diacríticos propios, (lo que ellos llaman comúnmente “cuernos”) que son č, š, ž y que tienen pronunciación propia.. Un idioma muy complicado el esloveno. Aún así fue fácil entenderse con ellos, porque casi todos sabían más idiomas que el suyo.

Mi blog aprendió que librería se escribía KNJIGARNA. Y para el álbum de aquel año se trajo una preciosa, una que se llamaba: "La palabra escrita"

¿Qué mejor nombre para una librería?





Por iniciativa del Consejo de Europa, Estrasburgo, se viene celebrando el Día Europeo de las Lenguas, cada año desde 2001, el 26 de septiembre.

sábado, 23 de septiembre de 2017

La cuenta de la vieja, el quinto de la tarde y el último mono

Gijón


Hoy traemos una entrada donde vamos a combinar los nombres de los establecimientos, en éste caso bares y restaurantes, con expresiones del lenguaje coloquial.¡A cuántos bares les ponemos esas frases por nombre! por supuesto con ello logran rápidamente atraer nuestra atención y que se nos quede en la memoria. Muy acertados...

Hoy traemos tres bares que he encontrado por tierras de Asturias. Los tres dándole vueltas al lenguaje coloquial. ¡¿Cómo no iba a traérmelos?!

La cuenta de la vieja, El quinto de la tarde y El último mono.


La expresión "La cuenta de la vieja" quiere decir hacer las cosas despacio, paso a paso, obviando operaciones matemáticas más complicadas o sesudas.




Oviedo


"Antiguamente, cuando todavía no se había establecido el sorteo, para ver qué toros correspondían a cada matador, el propio ganadero ordenaba la salida de los toros y, tradicionalmente dejaba para el quinto lugar aquel que le ofrecía mayores garantías de bravura, nobleza y condición. Por eso, el quinto toro de la tarde solía ser siempre esperado como el mejor de la corrida, aunque, lógicamente, no resultara siempre así. Hoy, también usamos la frase, para hacer frente a cualquier materia que ocupe el quinto lugar..."


Desde el lenguaje taurino nos llega esta expresión que tanto hemos utilizado en la vida cotidiana. Independientemente de que nos gusten o no los toros, lo cierto es que muchísimas expresiones de nuestro lenguaje coloquial procede de ellos.





Oviedo

Nos dice el diccionario de la Rae si buscamos la palabra "mono":

ser alguien el último mono
1. loc. verb. coloq. Ser insignificante, no contar para nada.

Hay muchas expresiones, muchas frases coloquiales con monos: Ser alguien el último mono, no tengo monos en la cara, corrido como un mono, a freír monos o monas...





Cuánto juego da el lenguaje coloquial, es musical y fácil de memorizar. Muy oportuno para ligarlo a los bares. Como decían Gabinete:

"Bares, qué lugares... Tan gratos para conversar..."


martes, 19 de septiembre de 2017

"Historia oculta de Madrid" visita guiada por Madrid




Siempre te gustó ir por tu ciudad como un turista. Pasear por calles por las que nunca vas, detenerte para admirar alguna fachada que siempre estuvo ahí algunos metros por encima de tu cabeza, descubrir donde vivió este o aquel intelectual de otra época.

Siempre te gustó recorrer tu ciudad con ojos nuevos.

Por eso muchas veces vas andando de un lugar a otro por el placer de caminar y mirar.

Por eso de vez en cuando te apuntas a algunas rutas turísticas que puedan enseñarte cosas que no sabes, o recordarte otras que sabías pero habías olvidado.

La última fue "Historia oculta de Madrid" un sábado por la noche. Te acompañaba Jesús que se reveló como un guía ameno y muy entretenido.

Fue una ruta distinta, donde en un principio no te fijabas en los edificios, aunque ya que estabas te daban algunas pinceladas rápidas sobre algunos. Pero en esa ruta lo importante eran las personas que un día lejano tuvieron algo que ver con esos rincones. Personas relacionadas con hechos truculentos. Robos, inquisición, intentos de asesinato... O mejor dicho Luis Candelas, Mateo del Morral o incluso el demonio caído por arte de birlibirloque en una azotea.

Hora y media redescubriendo el centro de tu ciudad de la mano de Jesús y algunos personajes singulares que vivieron en ella, personas del pueblo como tú y como yo, o personas de la realeza, de la nobleza o la política, pero que han pasado a la posteridad.

"Historia oculta de Madrid" se llamaba la ruta. 
Y no estaba nada mal de precio por Atrápalo o Lets Bonus. Era muy, muy barata para lo que te gustó.

Para que luego digan que la cultura es cara.



domingo, 17 de septiembre de 2017

"El nido de Robin" y la vida


Y vas por la calle por un ciudad del norte y de pronto te encuentras con ¡El nido de Robin!

¿Cómo no sonreír? ¿Cómo no volver sobre tus pasos para atraparlo?

Si ¡zas! nada más leerlo ese nombre ha tenido la virtud de llevarte en volandas a otro tiempo mágico. Finales de los años setenta, cuando eras adolescente y aún vivias en tu casa con tu madre y tus hermanos. Y te ves en tu comedor, con aquella estufa que de pronto bufaba, y todos sentados en los sofás viendo la misma serie sin parar de reír.

"Un hombre en casa", "Los Ropper", "El nido del Robin" salian en el televisor mientras crecías.

Y resulta que pasaron los años pero siguen dentro de ti, a poco que escarbes. 




martes, 12 de septiembre de 2017

Visita a la Biblioteca Nacional de Madrid





Este blog siente debilidad por las bibliotecas. 

Acostumbra a atesorar fotos de todas las que visita a lo largo y ancho de este mundo. No lo puede evitar. Esos santuarios de la lectura, forrados de estanterías llenitas de libros, donde huele a letra y se respira el silencio necesario para zambullirse dentro de unas páginas, le tienen robada la voluntad.
Este blog también tiene una etiqueta donde va guardando memoria de todas ellas bajo el epígrafe de "La vuelta al mundo en 80 bibliotecas", haciéndole un guiño al famoso libro de Julio Verne.

Ocurre que este blog no había podido nunca visitar la mejor biblioteca de su ciudad, la más emblemática. Nos estamos refiriendo a la Biblioteca Nacional de España, que está en el Paseo de Recoletos de Madrid. Claro que había estado allí muchas veces, en múltiples exposiciones y conferencias. Pero nunca había podido ver su "trastienda", sus depósitos, sus salas, su cafetería... Y lo estaba echando de menos.
Este agosto pasado por fin lo consiguió. Tuvo la suerte de que alguien muy allegado le invitara.

En esa ocasión, cuando fuera rozábamos los treinta y muchos grados, mi blog se paseó por el fresquito de los depósitos de la Biblioteca Nacional. Podéis imaginar que, además de libros, tiene muchísimos fondos de todo tipo de material. Varias plantas, con numerosos pasillos y dentro de cada pasillo documentos de todo tipo: Incunables, fotografías, dibujos, mapas, etiquetas de libros de papel de fumar, cromos, postales, posters... Muchísimos tipos distintos que han perdurado a lo largo de los años e incluso los siglos.









Mi blog levitaba caminando por los pasillos de todos esos depósitos. Observando por todas partes cuánto de valioso hay ahí preparado para alguna futura exposición, o simplemente esperando el momento de volver a ser guardado. Atento también a los detalles como el de los guantes blancos para manipular los libros.

Tal y como imaginaba, no se sorprendió de que de nuestra guerra civil, o "incivil" como dicen algunos, hubiera tantísimo material. Cajas perfectamente ordenadas con etiquetas conocidas: "División azul", "Auxilio social", "Frente de Aragón", "Iglesias" o las más tristes: "Checas", "Muertos y heridos". Y por supuesto otras tantas de fotos: "Fotos de las plazas españolas", "Escenas de guerra", "Varios frentes" ...








Cuando mi blog terminó de ver los depósitos de los libros, de las fotos, de los mapas, de mil y un documentos, también paseó por sus pasillos. Asistían a su paseo los autores premiados con el Premio Cervantes, nos miraban impasibles desde dentro de sus cuadros. Él ya los conocía, guarda en una sus entradas memoria de una exposición que hubo en la Biblioteca en los que estaban todos los cuadros más otros documentos (libros, cartas...) de cada uno de esos premiados autores.





Y después aún tuvo tiempo de visitar algunas de sus salas de lecturas: La Sala Goya, la sala Cervantes, la sala Barbieri... donde se tiene la posibilidad de consultar muchos de sus fondos.






Fue una visita muy interesante, mucho. Logramos asomarnos un poquito a cuánto ha atesorado esta Institución en sus 300 años de existencia. Por supuesto es imposible poder abarcar ni resumir todo lo que atesora y supone esta Biblioteca. Además a mi blog no le dejaron hacer demasiadas fotos. Pero con unas poquitas quería dejar constancia de la suerte que supuso caminar por allí una tarde, poder admirar algunos de sus rincones, ver un poco cómo se archiva y cómo está dispuesta... ver su interior rico y oscuro.

Solo queda dar las gracias a quién lo hizo posible: a mi querida infiltrada, y a sus compañeros tan amables. Los mismos anónimos trabajadores que cada día velan porque la Institución funcione.

Tenemos una Biblioteca Nacional bien chula, me susurra mi blog cuando salimos.
Y yo, sin hablar, asiento una y otra vez.




domingo, 10 de septiembre de 2017

"La Mentira" en el Teatro Maravillas de Madrid




¿Mentir puede ser un acto de amor?
¿Es bueno mentir para no hacer daño a la otra persona o a los amigos?
¿Está la sinceridad sobrevalorada en una relación?  
¿La sinceridad absoluta es lo correcto?

 2 entradas en Patio de butacas Oferta últimas semanas! (General) para La mentira en Teatro Maravillas, Madrid, el día 08/09/2017 para el pase de las 22:00h.


Te gustaba ir al teatro, valorar el trabajo de cuatro actores que estaban ahí a un paso actuando tan bien que conseguían que vivieras su historia como si también estuvieras encima del escenario. 
Te gustaba ir al teatro y a veces tenías suerte y hasta conseguías entradas baratas porque una función que llevabas queriendo ver hace mucho tiempo se despedía, y encima en ¡la septima fila! Un lujo.

Y podías ver a un Carlos Hipólito disfrutando tanto de su personaje que te le creías entero, y decías ¡qué bueno es este actor! Y salía Natalia Millán, a la que recordabas de series de televisión y musicales, y asentías viéndola actuar, viendo cómo le seguía en esos diálogos fluidos, hilarantes, irónicos, como si fueran parte de la misma coreografía. Y después salían Mapi Sagaseta y Armando del Río y ya tenías a los cuatro personajes, dos parejas, y una historia cómica con muchos giros y un buen final.

Una comedia que cuánto te alegrabas de haberla visto, de haberte reído con ella, de haber estado tan entretenida los noventa minutos asistiendo a esa reflexión sobre las mentiras en todas las relaciones humanas.

Te gustaba tanto ir al teatro y qué bien lo pasabas cuando lo hacías.

  

‘La Mentira’, del francés Florian Zeller, que llegó a Madrid de la mano del argentino Claudio Tolcachir. Carlos Hipólito, Natalia Millán, Armando del Río y Mapi Sagaseta
 

sábado, 9 de septiembre de 2017

"Tesoros de la Hispanic Society of America" en el Museo del Prado


He ido dos veces a Nueva York, pero no me importaría nada volver porque ahora a la lista de lugares que tengo ya en mente para mi tercera visita, tengo que escribir la Hispanic Society. Me gustaría mucho conocer ese museo, esa Institución con sede en Nueva York creada para la divulgación y estudio de la cultura española en los Estados Unidos de América.

Esta institución centenaria, con sede en Manhattan, data del año 1904 cuando Archer Huntington (1870-1955), un coleccionista americano apasionado del arte hispanista, quiere hacer un museo para fomentar la cultura española y americana. Ahora cuenta con más de 18.000 piezas que abarca desde el Paleolítico hasta el siglo XX, y una biblioteca que debe ser alucinante a juzgar por las cifras: 250.000 manuscritos y 35.000 libros raros, entre los que se incluyen 250 incunables.

Mientras Mahoma va a la montaña, hay que aprovechar que un trocito de la montaña está a nuestro alcance en el Museo del Prado. Y esta semana he estado viendo la exposición que hay allí: "Tesoros de la Hispanic Society of América" que merece mucho la pena.

Han traído 200 piezas. Desde los vasos campaniformes hasta el arte de principios del siglo XX podemos hacer un recorrido por el arte de forma variada y muy entretenida. Tiene muchas joyas dignas de ver.

San Acisclo de Pedro de Mena


Me encantó el busto de San Acisclo de Pedro de Mena. Esa expresión, esos rizos, la boca... qué logrado, qué perfección. También me gustaron mucho las piezas del arte islámico, con ese joyero de marfil y plata con la firma del autor (Jalaf) en la bisagra. Ese mapa mundi de Vespucci con ese Mar rojo, tan, tan rojo. O los tres Velázquez que puedes admirar, o ese cuadro precioso "El Idilio" de Sorolla... No sé, os describiría casi todas las obras, porque hay mucho que admirar, desde luego. Y claro disfruté mucho con la galería de retratos pintados por Sorolla de la intelectualidad de nuestro siglo XIX: Retratos de Pardo Bazán, Galdós, Pio Baroja, Juan Ramón Jiménez, Unamuno, Campoamor... Muchos.



Esta exposición comenzó en abril y termina el 10 de septiembre. Si os gusta el arte no lo dudéis.



jueves, 7 de septiembre de 2017

Rita la Cantaora.- El por qué del dicho





Ya tenemos ahí mismo el fin de semana. Yuhuuuuu

¿Y quién va a ir a trabajar el sábado y el domingo? ¡Rita la Cantaora!

Pobre Rita que al final la hemos ido dejando todo lo que no nos gusta hacer. ¿Y no os habéis preguntado nunca quién era Rita la Cantaora? Pues en este blog estas curiosidades no nos las podemos aguantar.

Pues tal y como dice el dicho Rita La Cantaora era eso mismo: Cantaora de flamenco.

Rita era jerezana y en realidad se llamaba Rita Giménez García (1859-1937). Debutó en Madrid en el Café Romero de la calle Alcalá después de que la descubrieran en su Jerez.  Fue contratada para actuar con Juana la Macarrona y el cantaor Antonio Ortega.

Nos cuentan algunos biógrafos suyos que vivió después en el famoso barrio de Madrid Carabanchel alto y que después se casó con un viudo que ya tenía una hija y varios nietos. Su ultima actuación fue en el año 1934. Y murió en el año 1937, dicen en la Wikipedia que "por avatares de la Guerra Civil".

Se cuenta cómo una posible explicación de que haya llegado hasta nosotros su nombre porque parece ser que tenía un carácter muy alegre y dicharachero y siempre estaba diciendo frases chistosas o ingeniosas, además de que por menos de nada se marcaba un baile o se ponía a cantar. Por ser "tan dispuesta" y desde tener talento al hacerlo, pues acabó siendo la protagonista del famoso dicho de que lo que fuera lo haría "Rita la Cantaora". Se supone que en un principio se referirían a ella en frases con sentido positivo, pero con el tiempo y debido a las rivalidades y envidias que suscitó, ya se diría su nombre en sentido peyorativo, que es como nos ha llegado hasta nosotros.

Hay otras explicaciones como que en su época fue muy famosa en muchos Cafés de Madrid porque tenía una personalidad muy visible y atractiva.

He vivío como una reina y ahora soy más probe que las ratas» decía Rita la Cantaora en una entrevista que se hizo en 1935 para "Estampa".



Pues eso. Que va a ir a trabajar en el fin de semana ¡Rita la Cantaora!, y ahora con conocimiento de causa de quién era esta buena mujer.



miércoles, 6 de septiembre de 2017

"¿Dónde estará la Guillermina?" Pablo Neruda










Y de repente escuchas por primera vez un poema. Y resulta que es de un poeta que nunca te ha gustado demasiado, pero alguien lo comienza a leer en voz alta y nada más reparar en el primer verso ya te ha atrapado. 

Ese estilo narrativo, esa cadencia lenta, esa nostalgia que rezuma (esos años lentos como paquidermos), esos versos "y luego y luego y luego y luego"...

Un descubrimiento.







Dónde estará la Guillermina? de Pablo Neruda

Cuando mi hermana la invitó
y yo salí a abrirle la puerta,
entró el sol, entraron estrellas,
entraron dos trenzas de trigo
y dos ojos interminables.

Yo tenía catorce años
y era orgullosamente oscuro,
delgado, ceñido y fruncido,
funeral y ceremonioso:
yo vivía con las arañas
humedecido por el bosque
me conocían los coleópteros
y las abejas tricolores,
yo dormía con las perdices
sumergido bajo la menta.

Entonces entró la Guillermina
con dos relámpagos azules
que me atravesaron el pelo
y me clavaron como espadas
contra los muros del invierno.

Esto sucedió en Temuco.
Allá en el Sur, en la frontera.

Han pasado lentos los años
pisando como paquidermos,
ladrando como zorros locos,
han pasado impuros los años
crecientes, raídos, mortuorios,
y yo anduve de nube en nube,
de tierra en tierra, de ojo en ojo,
mientras la lluvia en la frontera
caía, con el mismo traje.

Mi corazón ha caminado
con intransferibles zapatos,
y he digerido las espinas:
no tuve tregua donde estuve:
donde yo pegué me pegaron,
donde me mataron caí
y resucité con frescura
y luego y luego y luego y luego,
es tan largo contar las cosas.

No tengo nada que añadir.

Vine a vivir en este mundo.

Dónde estará la Guillermina?

domingo, 3 de septiembre de 2017

De la palabras y sobre todo de la palabra: PERPLEJO




Había días que una palabra se le quedaba, sin saber por qué, enredada entre los dientes y la lengua. Por más que quería sacarla de allí dándole empujoncitos con la punta de la lengua y con el cepillo de dientes y hasta el mondadientes, la palabra se hacía fuerte en el cielo de la boca y nada, que no conseguía decirla.

Sabía cómo conseguiría sacarla de allí, porque lamentablemente no era la primera vez que le ocurría. Pero no quería rendirse tan pronto, quería que la palabra se diese cuenta de quién mandaba allí. Y si él quería decirla, la palabra tenía que obedecer y salir dicha de su boca como las leyes de la comunicación mandan. 

Y no, no era porque ya se hiciera mayor, y las palabras a veces se les resistiesen cómo había visto millones de veces en sus abuelos o incluso en sus padres ya. No, no era eso, ojalá fuera la explicación tan sencilla. Que va. Lo cierto es que a veces, muchas veces de un tiempo a esta parte, las palabras tomaban el mando, se hacían con sus conversaciones y querían ser protagonistas. Era una cuestión de voluntad. La santa voluntad de las palabras.

Cuando ya se cansaba de azuzar a su lengua contra la desobediente palabrita en cuestión, cuando se hartaba de intimidarla armado con el cepillo de dientes, y de embestirla con el vulgar mondadientes, pero aún así la palabra se aplastaba contra las paredes de su boca, para que no la alcanzara y se hacía fuerte y conseguía evadir cada ataque, llegaba un momento que él le gritaba a su propia palabra: ¡Vale tú ganas! Y entonces rendido, se levantaba y acudía al diccionario etimológico.

- No era tan difícil... -parecía decirle por encima del hombro la palabra, irguiéndose aún más con su l y b, bien derechita, cuando al fin se dignaba a salir de su boca.-¿Por qué te resistías? -parecía seguir diciéndolo poniéndose en cursiva- sabías  bien lo que tenías que hacer. ¡Buscar de dónde vengo! ¡¿Es tan difícil de entender que a nosotras también nos guste que nos hagan caso?! solo nos usáis y nos usáis todo el santo día sin prestarnos una mínima atención... Nos utilizais sin ni siquiera pensarnos un momento. No hay derecho.

Perplejo, ya con el diccionario en sus manos, soportó estoicamente la regañina y asintiendo leyó en voz alta:


La palabra perplejo proviene del latín "perplexus". Una palabra formada por el prefijo "per" (intensidad) y el participio pasivo del verbo "plectere" que significaba: tejer, torcer, dar muchas vueltas, enredar...

Llegó a nuestra lengua a través del francés antiguo perplex, y su definición alude a un concepto abstracto, sería algo así como estar totalmente enredado o confuso.

Perplejo se suele aplicar más a personas que a cosas. La perplejidad es una especie de nudo intelectual, como el enredo sugerido por plectere.

Perplejo aparece registrado por primera vez con su forma actual en el diccionario de Terreros, que define su significado como 'dudoso, indeterminado', pero se usaba ya desde el siglo XIII bajo la grafía antigua: perplexo, como en este trecho de la Gran conquista de ultramar:
E porende estaua muy perplexo que no sabia a qual destas cosas se acoger.
Siempre me ha parecido una palabra muy sonora con esas "p" y esa unión de la "p" con la "l", además está muy "manoseada". Es mucho más corriente que alguien utilice al adjetivo sorprendido, extrañado, aturdido  o ya en el lenguaje coloquial muchos otros: noqueado, ojiplático... que perplejo.
Se merecía su entrada.