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lunes, 28 de noviembre de 2016

Ruta Literaria por la Ciudad de Segovia

Casa de Antonio Machado en Segovia


Hoy nos vamos a ir a Segovia con nuestras cuestiones literarias.

¡Qué bonita es Segovia en noviembre! Y si además esperas empaparte y congelarte, y resulta que tienes la gran suerte de que no te llueva cuando está diluviando en media España y tampoco hace demasiado frío, pues mucho mejor.

Os voy a dejar algunas estampas, rincones donde podemos encontrar la huella de algunos de nuestros escritores que uno va encontrando a su paso por la ciudad. Escritores de distintas épocas y de distinto género de literatura, hacen a Segoria muy rica en alusiones literarias.

Vamos a hacer una pequeña ruta por la ciudad, paseando desde el Acueducto hasta el Alcazar deteniéndonos en varios puntos.

En la foto superior, la que encabeza la entrada, tenemos una imagen de la Casa Museo de Antonio Machado. 

En el año 1919 llegó, también en noviembre, el poeta D. Antonio Machado a Segovia para ocupar una cátedra en el Instituto de Bachillerato de la ciudad. Desde entonces y hasta que la abandonó, el año 1932, tuvo habitación en una casa de la calle de los Desamparados que, pasado el tiempo, fue adquirida por la Academia de Historia y Arte de San Quirce, que la convirtió en recuerdo permanente del poeta. A esta casa le vamos a dedicar una entrada más adelante, pero en nuestra ruta hay que nombrarla como un punto y aparte.


Comenzamos nuestra ruta en la Plaza del Azoguejo, de donde sale la calle Cervantes. En la foto de debajo tenemos la placa de esa calle, la que sube desde el Acueducto hacia la Catedral. Vemos que tiene una cita de El Quijote:

"La libertad, amigo Sancho, es el don más preciado que dio Dios a los hombres".




A continuación tenemos una alusión a la novela picaresca, con la placa de cerámica que hay situada en la casa donde murió D. Jerónimo de Alcalá Yañez Segoviano. Esta placa nos la hemos encontrado al paso según caminábamos hacia la Catedral, pasando de la calle Cervantes a la calle Real. Está situada en una plaza muy bonita, la plaza de Medina del Campo, donde hay una estatua de Juan Bravo, varias casas renacentistas y la Iglesia románica de San Martín.

Plaza Medina del Campo. Segovia


 Al otro lado de la plaza, al volver a coger la calle Real encontramos a la derecha la cárcel Real o cárcel Vieja. Además de porque hoy es la biblioteca pública de Segovia nos interesa mucho, porque en sus celdas estuvo encarcelado el dramaturgo Lope de Vega en 1577. Fue utilizada como prisión hasta 1933. 
 




 En la plaza de la Catedral encontramos a D. Antonio Machado otra vez. Quizás paseando después de sus clases, encaminándose a la pensión de doña Luisa.



De camino al Alcazar, pero justo enfrente de la Catedral encontramos ya la primera alusión a la literatura mística. Tenemos aquí una placa que alude a Santa Teresa de Jesús. En Segovia vino a fundar y escribió el libro de "Las moradas".



A espaldas de la Casa Museo de D. Antonio Machado, de la que ya hemos hablado al principio de la entrada y que está en la calle de los Desamparados que encontraremos a la derecha nada más pasar la Catedral, tenemos el paseo que lleva el nombre de San Juan de Dios, y desde las ventanas del comedor de la pensión podemos ver el homenaje que la ciudad le rindió con una estatua realizada por José Mª García Moro. El autor también vino aquí a fundar y escribió.

Así que aquí en esta ciudad los tenemos a ambos, a Santa Teresa y a San Juan de Dios.




Si seguimos caminando hacia el Alcazar, dejando a un lado la casa de Antonio Machado, encontramos otra placa de piedra que nos recuerda a D. Ramón Gómez de la Serna, que también escribió sobre la ciudad.





 Y en esta rutita literaria por Segovia, también nos encontramos con D. Francisco de Quevedo, a la altura del arco del Socorro cuando ya estamos volviendo del Alcazar, y bajando desde la Catedral. En la placa hay un recuerdo para los personajes de El Buscón don Pablos, que nace segoviano, y el Dómine Cabra.



Nos hemos dejado algunos puntos, pero yo creo que para hacernos una idea general sí que nos ha valido. 

Como veís hay mucha literatura en esta pequeña ciudad: Picaresca, mística, poesía... No hay que perderla de vista.



martes, 10 de mayo de 2016

Ruta por Moguer siguiendo a Juan Ramón Jiménez





«Esta tarde he ido con los niños a visitar la sepultura de Platero, que está en el huerto de la Piña, al pie del pino redondo y paternal. En torno, abril había adornado la tierra húmeda de grandes lirios amarillos. […] —¡Platero, amigo!—le dije yo a la tierra—; si, como pienso, estás ahora en un prado del cielo y llevas sobre tu lomo peludo a los ángeles adolescentes, ¿me habrás, quizá, olvidado? Platero, dime: ¿te acuerdas aún de mí?».


Si alguna vez vas a Moguer no dejes de buscar el rastro de Juan Ramón Jiménez, y de Zenobia Camprubí. 

Las huellas del poeta onubense, nacido en ese pueblecito blanco y albero, están en muchos de sus rincones. Quería dejaros una ruta rápida pero completa que se puede hacer y que os puedo asegurar que no os defraudará. 

 1. Casa Natal de Juan Ramón Jiménez




No lleva abierta mucho tiempo. De hecho la última vez que yo estuve no lo estaba y solo la pudimos ver por fuera. Ahora ya sí que se permiten las visitas y es gratuita. Ya dedicaré una entrada más pormenorizada para contaros con más detalle.

Aquí nació el poeta el 23 de diciembre de 1881 y vivió hasta los cuatro años. A sus padres no les gustaba mucho este barrio, el de los pescadores.


2. El Museo al aire libre "Platero EScultura".

Ya tenemos una entrada en el blog sobre estas esculturas que salpican las calles de Moguer con los personajes de "Platero y yo". Podéis echar un vistazo:

 http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/2016/04/museo-al-aire-libre-platero-escultura.html








3. Casa Museo de Juan Ramón Jiménez

De la casa natal la familia del poeta vino a vivir a ésta. Aquí vivió su infancia y juventud. Y ahora convertida en Museo es una casa preciosa llenita de recuerdos del poeta y de Zenobia, porque aquí están muchos objetos de la casa de Madrid y de su vida en pareja.

También en el blog tenemos una entrada de esta Casa.

http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/2010/08/la-casa-de-juan-ramon-jimenez-en-moguer.html




 4. La casa de El huerto de la Piña.

Es aquí, bajo el pino de la entrada, donde se supone que está Platero enterrado. Es una pena porque está medio abandonado el lugar.





5. Y por último la tumba donde está el matrimonio en el cementerio de Moguer.

Había flores y poemas porque habían estado justo antes que nosotros un taller de Lectura.







martes, 3 de mayo de 2016

Emilia Pardo Bazán en Madrid



Hoy es un martes-lunes ya que ayer tuvimos fiesta. Pero habrá que sacudarse la modorra rápidamente y ponernos a la tarea. Hoy vamos a hacer una de esas rutitas que nos gustan por Madrid siguiendo a algunos de nuestros escritores.

Nos centramos en doña Emilia Pardo Bazán.


Caminando por la calle San Bernardo en Madrid, muy cerca del Palacio de Justicia, en el núm. 35 tropiezo con una placa sobre la escritora: doña Emilia Pardo Bazán. 

Nos dice la placa que la insigne escritora vivió en este edificio desde el año 1890 hasta el año 1915, donde recibió a grandes personalidades de su época. Esta casa la había adquirido su madre, Amalia, ya viuda para residencia familiar en otoño, invierno y primavera pasando los veranos y parte de otoño en el pazo de Meirás. He leído en internet que aquí Doña Emilia ya hacía sus tertulias literarias.

Esta casa tenía una biblioteca y un salón y era en éste, donde con una frecuencia quincenal y en horario vespertino se reunían personas importantes de la vida social, escritores, políticos.

https://donaemiliaenfemeninoplural.wordpress.com/audioguias-en-espanol/audioguia-la-tertulia-literaria-en-casa-de-emilia-pardo-bazan-en-madrid/

Os recuerdo que "La inevitable" cómo la habían apodado sus colegas (creo que Clarín) era una mujer "de armas tomar". Emilia era decidida, enérgica, inteligente, trabajadora. Nació en 1851. Había heredado de su padre el título de condesa y tenía buena situación económica, todo ello hizo que tuviera mucha libertad en una mujer para lo que era esa época. Según contaba ella a los 17, en 1868, vivió tres acontecimientos muy importantes: "Me vestí de largo, me casé y estalló la revolución del 68".



 No es la primera vez que encuentro en mi ciudad huellas de la novelista. Ya en su día, en enero de este 2016, escribí sobre la autora y su Palacete de Pozas, en la calle Princesa del barrio de Arguelles. Os copio el enlace por si queréis consultarlo:

Dice ésta placa que la autora vivió en este Palacete desde 1915 hasta su muerte en 1921. Luego parece que del edificio anterior en San Bernardo pasó a vivir en Arguelles, concretamente en el Palacete de Pozas.




Muy cerca del enclave anterior estaba el Palacio de La Huerta Cánovas del Castillo, a la altura del número 50 de la Castellana. Tras ser asesinado y muerta su viuda, pasó a ser propiedad de los marqueses de Argüelles. Fue entonces cuando comenzó a frecuentarlo Emilia Pardo Bazán para organizar tertulias reivindicativas de los derechos de las mujeres en España. Tras ser Embajada de Cuba, acabó siendo el solar de la Embajada americana.

La escritora tuvo tres hijos: Jaime (1876- 1936), María de las Nieves, o Blanca familiarmente (1879-1970) y Carmen (1881-1935). Jaime casa con Manuela Esteban Collantes (1880-1959), de cuyo matrimonio nace su único hijo, llamado también Jaime, asesinado junto con su padre, en agosto de 1936, en la matanza de la calle Goya por los milicianos de la II República española. Carmen, soltera, muere en 1935. María de las Nieves o Blanca se casa con el militar de caballería y marqués José Cavalcanti (1871-1936), que alcanzará el grado de teniente general, de cuyo matrimonio no tiene hijos. 

Sin embargo su vida conyugal no fue feliz. Su marido, José Antonio de Quiroga y Pérez de Deza, no la entendía. Para lograr la separación, ante la Iglesia, él la acusó de "naturalista". Ella había defendido esa nueva tendencia literaria en su novela "Un viaje de novios" y en su famosa conferencia "La cuestión palpitante" (1882). Terminó por separarse de su marido en 1884 después de que le exigiera dejar de escribir, pero en cambio a partir de ese momento su vida literaria fue mucho mejor. Luego estas casas de las que hablamos en esta entrada son ya de una Emilia Pardo Bazán separada.

Su obra siempre fue en defensa de las mujeres y de su educación. Es la única mujer de la historia que tuvo un puesto en el Ateneo, lo consiguió el 9 de febrero de 1905, con el número 7.925. Era ya una reconocida escritora y había dado conferencias en el Ateneo, pero no podía entrar en la casa como socia de pleno derecho. «Soy la primera mujer que pisa oficialmente el Ateneo y esto es para mí una de las mayores satisfacciones que he recibido», comentaba unos días después. Sin embargo, no la dejaron entrar en la RAE, y fue una de las instigadoras de la educación pública junto a Giner de los Ríos. 
 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Jardiel Poncela y Miguel Mihura + Placas de escritores en Madrid


Hace mucho tiempo que no hacemos una entrada de Placas de Escritores. Ya sabéis que tenemos unas cuantas en el blog. 

El otro día paseando por Madrid me di cuenta de lo cerca que habían nacido Jardiel Poncela y Miguel Mihura. Nunca lo había pensado.


Cómo podéis ver en las placas Enrique Jardiel Poncela nació en octubre de 1901 en lo que ahora es el barrio de Chueca en la calle Augusto Figueroa en el núm. 29 (antes se llamaba esta calle Arco de Santa María). Mientras que muy pocos años después, en 1905 y en el mismo barrio pero en la calle Libertad núm. 5 nacería Miguel Mihura. 

Eran vecinos y casi, casi de la misma edad. Ya que estamos recordando a ambos, vamos a hacerlo un poco más.

Jardiel Poncela y Miguel Mihura renovaron el teatro cómico con un tipo de humor intelectual que juega continuamente con el lenguaje y presenta situaciones absurdas.

Enrique Jardiel Poncela (1901-1952): Escribe un teatro basado en lo inverosimil y el absurdo, con situaciones humorísticas muy originales que terminan de una forma muy normal. Recordamos por ejemplo a Eloisa está debajo de un almendro (1940) que no hace mucho que he reseñado en el blog, o Los habitantes de la casa deshabitada (1942).

Miguel Mihura (1905-1978) distorsiona la realidad por medio de la imaginación y la fantasía. Su humor también se basaba en situaciones absurdas, exageraciones, situaciones insólitas, hipérboles inesperadas, juegos del lenguaje... Había escrito en 1933 Tres sombreros de copa, que no fue estrenada hasta 1952. Maribel y la extraña familia (1959) o Ninette y un señor de Murcia (1964).


La verdad es que da gusto leerlos.




Mihura. En su placa han puesto un fragmento de su Autobiografía: "Cuando yo estaba a punto de nacer Madrid no se había inventado todavía, y hubo que inventarlo para que naciese yo..."


Fuentes:

El teatro de 1939 a finales del s. XX de Antonio Fernández
Mihura - Humor y melancolía de Julian Moreiro (Algaba Ediciones)

lunes, 16 de noviembre de 2015

Hemingway- Una ruta literaria por Pamplona




Hoy quería dejar reseña de una nueva entrada dentro del apartado de rutas culturales y literarias que tenemos en el blog. Tenía pendiente hablaros de la ruta de Hemingway que se puede hacer en Pamplona. 

En la foto superior vemos la estatua del escritor que hay muy cerquita de la plaza de toros, ya sabemos lo aficionado que era a los temas taurinos. Ubicado delante de la Plaza de Toros, junto al callejón, da paso al paseo de Hemingway. Inaugurado el 6 de julio de 1968, es un bloque de granito de 8.000 kilos, obra del escultor Sanguino.

Pero vamos a situarnos primero. Ernest Miller Hemingway fue un novelista y Premio Nobel de literatura que nació en 1899 en Estados Unidos. Se le considera uno de los mejores escritores del siglo XX. 

Visitó en nueve ocasiones Pamplona y desde su primera visita, se integró perfectamente en la ciudad. Paseó las calles de Pamplona, bebió en sus tabernas y cafés, disfrutó de la comida navarra y se sus fiestas, del encierro, las corridas y la alegría. ¿Quién no ha visto fotos suyas allí? En una de sus obras "Fiesta" hizo internacional las Fiestas de San Fermín.  

Pues bien en la actualidad en la ciudad se puede hacer una ruta de sus pasos por ella. No os voy a hablar exhaustivamente de toda la ruta, solo dejaros unas pinceladas de algunos puntos.

Ruta de Hemingway en Pamplona:
  • Plaza del Castillo (Bar Txoko, Hotel Quintana, Café Bar Torino, Hotel La Perla, Café Iruña, Café Kutz, Café Suizo)
  • Paseo Sarasate (Antiguo Restaurante las Pocholas)
    Avenida San Ignacio (Hotel Yoldi)
  • Calle Mercado (Casa Marceliano)
  • Calle Eslava, 5 (Antigua pensión)
  • Plaza de Toros



1. Bar Txoko : en su terraza y en la del Café Iruña es donde más veces fue fotografiado Hemingway. Este bar se sitúa junto al antiguo hotel Quinta en la esquina de la plaza en donde desemboca la calle Espoz y Mina.


Hotel la Perla: (oficialmente conocido como Gran Hotel La Perla) situado en una de las esquinas de la Plaza del Castillo se alza elegante por encima del resto de edificios destacando con su fachada de color claro. La primera vez que visitó Pamplona Ernest Hemingway en 1923 no contaba con posibles para poder alojarse en él. Cuando décadas más tarde, Hemingway regresó con una economía más saneada, pudo por fin alcanzar su sueño y ocupó la habitación 217 (hoy 201) con vistas a la calle Estafeta, desde donde podía ver por las mañanas el encierro.
Café Bar Torino: estuvo situado en el rincón de La Perla, concretamente en el nº 3 de la plaza. El local ocupaba la actual sucursal de la Caja Navarra y el Windsor Pub. Hemingway lo describió en su libro como Bar Milano.
Hotel Quintana: uno de los lugares más emblemáticos de la biografía sanferminera de Hemingway. A pesar de que hace 65 años que cerró sus puertas, todavía hoy son numerosas las personas que recorren la Plaza del Castillo en busca de un inexistente rótulo comercial del citado hotel. Hemingway hizo famoso el lugar bautizándolo como Hotel Montoya, al igual que a su dueño Juanito Quintana le apodó señor Montoya. El carácter escandaloso del norteamericano obligaba a Juanito Quintana a asignarle una habitación diferente cada año buscando siempre que no molestase a sus clientes más distinguidos. El establecimiento estuvo situado en el edificio existente sobre la Cervecería Tropicana y su aspecto exterior actual coincide con el que conoció Hemingway.


Café Kutz: no existe en la actualidad. Ocupaba el local situado entre el café Iruña y el Pasaje de la Jacoba. Hoy día los locales que ocupó el Kutz acogen una oficina bancaria del Banco Bilbao Vizcaya.



Antiguo Restaurante Las Pocholas: poca gente conoce a este establecimiento por su verdadero nombre "hostal del Rey Noble". A este restaurante, situado en el Paseo Sarasate (frente al Monumento a los Fueros) acudía Ernest Hemingway y acostumbraba a sentarse siempre en la misma mesa, próxima a la entrada, alineando caprichosamente su cabeza con la del rey Carlos III el Noble bajo cuyo busto escultórico se sentaba. Aunque este local cerró sus puertas en el año 2000, el Gran Hotel la Perla recuperó su nombre, su historia y su comedor en la misma línea de calidad. Es allí donde ahora puede verse el antiguo rótulo de entrada del hostal del Rey Noble, el busto de Carlos III y las mimas sillas que Hemingway usó.




Y por último mención aparte para un clásico: el Café Iruña.  

 Fue fundado en 1888 y su apertura sirvió para inaugurar oficialmente la llegada de la luz eléctrica a Pamplona. Tenía yo ya ganas de conocerlo. Es como si no hubiera pasado el tiempo por este lugar. 

Dicen que para Hemingway era también un lugar especial y que era fácil verle en su terraza con una copa de coñac. Él lo hizo mundialmente famoso.





jueves, 5 de noviembre de 2015

Cementerio de Elizondo en el Valle del Baztan


"Del mismo modo que sobre las puertas de una ciudad se coloca un escudo con sus armas y sus valías, en la puerta del cementerio presidía una calavera que vigilaba desde sus cuencas vacías a los visitantes, avisándoles de que entraban en los dominios de aquel particular gobernador de la ciudad de los muertos..."





Hoy, siguiendo con nuestra semana dedicada a algunos cementerios, puesto que estamos en la semana de Todos los Santos y los Difuntos, nos vamos a fijar en el de Elizondo, en el Valle del Baztán.

Os contaba cuando hablábamos de ello en el blog que tiene su importancia literaria puesto que se habla de él en la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo. Y yo lo visité en julio de este año. 

En el primer libro de la trilogía "El guardían invisible" ya hablan de este cementerio porque es donde enterraban a las niñas asesinadas y donde de alguna manera arranca la historia. 

"La tumba de la familia Arbizu se encontraba justo donde comenzaba uno de los ramales; sobre el panteón reposaba un ángel que, indolente y con gesto aburrido, ajeno al dolor de los humanos, parecía observar a los enterradores que habían apartado la losa haciéndola rodar sobre unas barras de acero. Amaia se situó junto a Jonan, que parecía absorto en la base del crucero..."

Qué pena que en estas fotos no sacara yo el ángel. Se me quedó en la parte baja del cementerio. Pero no me diágis que no es bonito este cementerio, tan verde y lleno de flores. Imagino que en esta semana debe estar espectacular si en pleno verano ya tenía tan intensos colores. Con ese fondo de montañas y esa bruma es un lugar muy sugerente literariamente hablando.

Vemos en las fotos que además de las cruces hay alguna que otra estela discoidal, esas piedras de forma circular unidas al rito mortuorio que se utilizaron en Navarra hasta principio del siglo XIX. 





martes, 3 de noviembre de 2015

Cementerio de Monturque - Cisternas Romanas



En este repaso de cementerios del que hemos hablado ya en el blog, nunca podría faltar el Cementerio de Monturque (Córdoba) que es espectacular.

Y digo espectácular por el tesoro que encierra debajo de él: Unas cisternas romanas muy bien conservadas.

Yo ésto os lo contaba en diciembre del año 2011, cuando a raíz de un premio literario que me otorgaron en esta localidad tuve la gran suerte de que me lo enseñaran. Tal y como os lo conté en aquella ocasión os lo vuelvo a repetir:


Nos dirigimos a la parte del cementerio, porque al Castillo ya no podíamos ir porque estaba anocheciendo. Una lástima, pero en otoño anochece tan pronto... Dimos una vuelta por los alrededores del cementerio para ver lo que queda en la parte de detrás de lo que debió ser un enorme pórtico romano. Aunque no se sabe qué ciudad romana estaba allí enclavada, pero desde luego tenía una posición privilegiada porque las vistas merecían la pena realmente. Al estar en lo más alto del pueblo te puedes permitir una vista de 360 grados, divistando todos los pueblos de los alrededores. Se conjetura con que quizás esta ciudad romana fuera Munda. Pero no se sabe seguro.
Despues entramos dentro del cementerio para visitar las Cisternas Romanas que se ocultaban debajo de éste. Era sorprendente desde luego. Datan del I siglo d.C., y su finalidad era recaudar y almacenar agua de lluvia para poder abastecer al pueblo. Son las únicas que se conservan íntegramente en España. Son 3 naves paralelas, divididas cada una de ellas en 4 compartimentos, comunicados entre sí por puertas y orificios para evitar el rebose del agua. Se descubrieron cuando se intentó una obra de ampliación en el cementerio a finales del siglo XIX, cuando hubo una epidemia de cólera. Se descubrieron y durante mucho tiempo las utilizaron para fines del cementerio. Si no recuerdo mal se pueden visitar desde el año 2006, si no recuerdo mal.

La visita estuvo fenomenal de verdad, porque era solo para nosotros seis, los tres premiados con sus acompañantes, y nos lo explicaron de forma muy detallada y muy clara. Parece mentira que esa obra de ingeniería esté ahí debajo...  Este cementerio, pequeñito pero muy buen cuidado, con unas chimeneas muy características para permitir la ventilación de las cisternas, está dentro de una red europea de cementerios singulares, entre los que están también el de Barcelona, París, Viena...


En fin... que me encantó la visita.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Ruta Literaria de Machado por la ciudad de Soria




Hoy vamos a dedicar nuestra entrada de nuevo a la figura de Antonio Machado.

Hablabamos en última entrada sobre la figura de este poeta de una ruta Literaria Machadiana en la provincia de Soria.

 http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/search/label/Mis%20autores%20Antonio%20Machado

Pues bien hoy nos vamos a centrar en el paso del autor por la misma ciudad de Soria.




Yo creo que el día de la visita para ir haciéndonos a la literatura, y en concreto a la poesía y a la persona de don Antonio Machado, podíamos empezar el recorrido con una visita al Museo de los Poetas en está en todo el centro de la ciudad, en el Casino. Yo lo hice así, y recomiendo su visita, un lugar pequeño, recogido pero muy atractivo. Ya hicimos una entrada en el blog sobre este lugar:






El itinerario podría continuar con algunas visitas obligadas, como el Instituto Antonio Machado, donde impartió clases de francés y donde aún se conserva un aula de aquella época, aunque yo no la pude visitar porque no era época lectiva. 




En la Plaza Mayor, visitaremos la Iglesia de Santa María la Mayor, donde se casó con Leonor Izquierdo y el Palacio de la Audiencia, con su reloj y campana, presentes en los poemas de Machado.


En la calle Estudios núm. 4 estuvo la casa donde vivió el matrimonio.




La ruta después tiene otra visita obligada: La Iglesia del Espino pues frente a ella podemos ver el Olmo Seco, símbolo de la enfermedad de Leonor y objeto de uno de sus más afamados poemas.




Recuerdo de aquella enfermedad, podríamos visitar la ermita del Mirón. Está en un lugar elevado y desde ahí se puede contemplar parte de la ciudad. Existe un cartel donde además de la historia de la ermita te cuentan que era lugar de paseo habitual de la pareja, porque se le podía ver al poeta por aquí llevando a Leonor en una silla de ruedas.




También habremos de visitar el cementerio donde se encuentra la tumba de Leonor. No hay pérdida porque nada más entrar los carteles te conducen hasta el lugar sin posibilidad de pérdida ninguna.



Finalmente un paseo por la ribera del Duero, entre San Polo y la Ermita de San Saturio, nos permitirán relajarnos y de paso admirar la poesía de Antonio Machado, la poesía de su vida reflejada en el paisaje soriano.






Espero que os haya gustado la ruta. Realmente merece la pena. Es otra forma de contemplar esta ciudad castellana llenita de lugares que nos recuerdan a Antonio Machado.