domingo, 29 de abril de 2018

"La casa de las jaquecas": La casa de Ernestina de Champourcin en Vitoria





Los míos cuando salen de viaje traen regalos para mi blog.

El último ha sido para la sección de Casas de Escritores. Uno de mis hermanos me trajo desde Vitoria la casa donde nació Ernestina de Champourcin, una poeta de la Generación del 27 que con el tiempo sufrió casi el mismo olvido que muchas de las mujeres artistas de su generación.

Yo creo que este regalo es la mejor excusa para que la recordemos.



Siempre que he leído sobre esta autora me ha llamado la atención. Su vida está llena de giros tanto en su periplo vital como en el poético.

Como ya hemos dicho esta poeta nació en Vitoria en julio del año 1905 y murió en Madrid en el 1999. Cuántas cosas debió vivir.

Nació en una familia católica con orígenes remotos franceses y uruguayos. Pronto se trasladó a Madrid, donde estudió en el Colegio Sagrado Corazón, y después como alumna libre en el Instituto Cardenal Cisneros. No llegó a ir a la Universidad por las convenciones sociales.

Pero sin embargo, leemos en todas partes que en su tiempo (antes de la guerra) fue una de las poetas más reconocidas y Gerardo Diego la incluyó en su antología de 1934 (solo lo hizo con otra poeta más).
Estuvo inmersa en el ámbito cultural porque formó parte del Lyceum Club Femenino (hemos hablado ya otras veces de él, fundado por María de Maeztu en 1926) ocupándose de la sección de literatura a partir del año 1929.Allí conoció también a Juan Ramón Jiménez y su mujer Zenobia Camprubí, a Concha Méndez, María Baeza, Pilar Zubiaurre, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados, Juan de la Encina y Rafael Alberti. Y cuentan que muchos reputados poetas le enviaban sus textos para que ella les diera su opinión.

También allí, en el Lyceum, conocería al otro poeta con el que se casó, Juan José Domenchina (secretario de Manuel Azaña), y con el que compartió el exilio en Francia y México, pues ambos eran republicanos.

En el exilio sobreviviría traduciendo libros y participando en varias revistas, mientras sigue publicando poemarios. Y lo curioso es que estando allí su poesía dio un giro hasta lo místico y religioso. Seguramente esa poesía de haber seguido viviendo en España en el régimen franquista hubiera tenido éxito, pero cómo estaba en el exilio pues no. Su marido murió en el 1959 en México.

No regresaría a España hasta el año 1972, y seguiría publicando sus poemarios hasta el último "Presencia del Pasado" que lo publicaría solo tres años antes de su muerte.

En sus últimos años empezó a recibir otra vez los reconocimientos que merecía. A partir de 1989 recibe el premio Euskadi de Poesía, el Premio Mujer Progresista, la nominación al Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1992 y la Medalla al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Madrid en 1997

La poesía de Champourcín es intimista. Puede dividirse en tres fases: poesía del amor humano (1905-1936), poesía del amor divino (1936-1974) y poesía del amor sentido (1974-1991).

Os dejo el enlace a una entrevista con la poeta ya siendo muy mayor. No os la perdáis, merece la pena:





CARTA AL VACÍOEs escribir a alguien
o lanzarse al silencio,
a nadar en lo oscuro,
a encender una llama
aunque ahoguen las dudas.
¿Carta a lo que no existe?
Hay buzones alados
que se disparan solos
y un correo sin pistas
ni trayecto seguro.

Eludir el camino
que todos conocemos.
Seguir hacia adelante
ruta de los que intentan
lo que nunca pensaron
y se sienten felices
porque hay algo distinto,
porque se desvanece
de pronto lo que sobra
y no existe el vacío
si queremos colmarlo.

Ernestina de Champourcín


Y estás: en el vacío...Y estás: en el vacío
y en la ausencia presente,
en la que es y vive
sin dejar de ser única
oquedad invisible
con raíces eternas.
No hay mundo que la llene
pero sí algo vivo
que la besa y la calma.

Ernestina de Champourcín





Qué bonita es la casa donde nació Ernestina de Champourcin ¿Verdad? Tan blanca y elegante.

Esta casa es del año 1901 y curiosamente recibe el nombre de "La casa de las jaquecas" por los Atlantes que tiene su fachada principal.




jueves, 26 de abril de 2018

El día del Libro 2018 en la ONCE con Rascamán



De izda a dcha: Javier Díaz Gil (coordinador de Rascamán), el poeta Enrique Gracia con el que coincidimos, Mariana Feride, Juan Bautista Raña, Juan Antonio Arroyo, Rocío Díaz Gómez, Feli Martinez,Ana Gonz, José León, Juan Calderón y María Jesús Briones

Había una vez un grupo de letraheridos que se hacían llamar con el rimbombante nombre de ¡Rascamán!

Bajo el sonoro apodo con el que se habían bautizado y capitaneados por un tal Javier Díaz Gil se reunían una vez a la semana, estación tras estación, para conspirar con las palabras en los bajos de una conocida cafetería del centro de Madrid.

Unos traficaban con versos y otros trapicheaban con cuentos, pero todos sufrían de la misma dolencia: una desmesurada pasión por el lenguaje que cursaba con una inevitable tentación por tatuar con la palabra precisa toda página en blanco que se dejara.

"Museriegos" empedernidos, se emparejaban con cualquier musa (o muso) que saliera a su encuentro, brindando con ellas y la felicidad hasta altas horas de la madrugada prometiéndoles amor eterno en el papel. Promesa que al día siguiente olvidaban por cualquier otra musa (o muso) que les guiñara el ojo apoyado indolentemente en un renglón.

Sin embargo en ocasiones especiales, como el Día del Libro, dejaban de lado toda inspiración, y se les podía ver juntos fuera de los bajos de su cafetería preferida, para echar a volar sus versos o sus historias cual cometas, para quién las quisiera atrapar.

Solo en esas ocasiones memorables se les podía ver bajo la luz del sol. La última ha sido en salón de actos de la ONCE, en un maratón de literatura donde se dieron cita muchas de las tertulias literarias de Madrid.

¿Cómo iban a faltar los Rascamanes?




¡Comenzamos!

Javier Díaz Gil:

Feli Martínez:


Iñaki Ferreras:


Mariana Feride:




Juan Antonio Arroyo:






Y con el acordeón Iñaki Ferreras.




Retransmitiendo, para el blog de Rocío Díaz, y desde la ONCE, una Rascamán.


Los vídeos tenemos que agradecérselos a Marián Crespo.
Y a Elena Peralta que nos invitara.

Gracias a las dos.
 

miércoles, 25 de abril de 2018

Encuentro con Alejandro Palomas en La Librairie de Madrid



La Noche de los Libros nos trajo muchos encuentros literarios.

Los lectores de mi barrio tuvimos la suerte de que en La librairie pudiéramos encontrarnos con Alejandro Palomas con motivo de su última novela "Un amor", que fue la ganadora del Premio Nadal 2018.

¡¿Cómo no íbamos a ir?!

Y allí estuvimos charlando con él sobre los personajes de su trilogía ("Una madre" y "Un perro") que culmina con ésta última, aunque nos confesó que no puede despegarse de Amalia ni de sus hijos así que volveremos a saber de ellos.

Fue una charla distendida donde nos contó que ese mismo día había tenido una comida en el Palacio Real, y donde hablamos largo y tendido sobre su "mundo" literario, cómo él subrayó.

En este blog hay varias reseñas de sus libros, pues desde que lo descubrí me he ido leyendo cada una de sus novelas que han caído en mis manos. Aunque de todas, mi preferida es "El tiempo que nos une", novela que también es la preferida de su autor, según nos comentó.

Cierto es que yo eché de menos que habláramos más de su escritura, de su forma de enfrentarse a la creación literaria, de cómo estructura sus novelas, de dónde nacen. Más de su faceta de escritor.

El encuentro iba dirigido más al lector de su última novela, que al abordaje de él como escritor, pero bueno aún así siempre enriquecen estos encuentros. Y más, cuando desde que conocimos sus novelas, no hemos dejado de leerle.

Habrá que estar atentos a la agenda de La Libraire porque esta librería en la calle Alcorisa de Madrid tiene mucho que ofrecernos.



Os dejo todas las reseñas de libros de Alejandro Palomas que hay en este blog:











lunes, 23 de abril de 2018

Feliz día del Libro con Cervantes y Gregory Colbert

Gregory Colbert. 2008.



¡Feliz día del Libro!







"El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho"
Cervantes


Qué disfrutéis mucho este día.




Gregory Colbert es un fotógrafo cuyo proyecto vital y profesional persigue concienciar al mundo sobre nuestro trato y relación con los animales y el medio. Para ello se vale de fotografías en tonos sepia e impresas en papel antiguo japonés.

Sus imágenes buscan la belleza y muestra la relación entre los pueblos nómadas y los animales. Una relación de colaboración, respeto y amistad. Donde el animal no está para servirte sino para ayudarte, donde su mera presencia no es una amenaza sino una compañía.

Es actualmente uno de los fotógrafos vivos más cotizados del mundo. Se ha llegado a pagar medio millón por fotografía. Sin embargo, el dinero que recauda no lo usa para una vida de lujo, sino para su fundación. "No tengo ningún problema en arruinar a mis coleccionistas. Con el dinero sigo haciendo proyectos. Vivo de forma austera. Yo no me quiero morir rico".

domingo, 22 de abril de 2018

"Campeones" película muy recomendable




Qué grande es esta película.
Grande en valores y en ternura.

Qué grande Javier Gutierrez y qué enorme su equipo, todos ellos, uno por uno.

Y Luisa Gavassa qué madre tan peculiar, qué buena también.

Cuánto me gustó esta película.

No deberíais perdérosla. Nadie debería perdérsela.

jueves, 19 de abril de 2018

Visita teatralizada al Teatro Lara de Madrid


Pero, ¿a quién se le ocurre hacer un teatro en barrio excéntrico, de acceso difícil, sin tranvías próximos y entre callejuelas angostas y poco simpáticas? Va al fracaso seguro, por meterse donde no le llaman”.


Así lo vaticinó en su crónica un redactor del diario ABC el día del estreno, y se quedó tan ancho. Ignoro la valía del periodista, pero desde luego dotes para la adivinación no tenía…  Y es que la Bombonera de Don Cándido Lara sigue levantando el telón cada día desde que lo hiciera por primera vez un 3 de septiembre de 1880.




Y llega un domingo que tienes programada una actividad cultural que te va a encantar.

Se trataba de una visita teatralizada a un teatro de Madrid al que tú ya has ido muchas veces. Pero claro has ido a ver alguna representación, pero que te enseñen las tripas del edificio y sus pasillos, sus salas y camerinos, eso ya son palabras mayores.  Y te apuntaste.

Cómo disfrutaste de la visita donde se alternaba la historia del edificio, con la de su dueño, con la de sus principales artistas, y hasta con la de sus fantasmas.

La bombonera de Don Cándido, o lo que es lo mismo el Teatro Lara de Madrid se inauguró un 3 de septiembre de 1880, no se os va a olvidar nos dijeron los actores, porque es el año del turrón. Y tú pensaste que razón tienen. Y fue durante el reinado de Alfonso XII, cuando aún no existía ni el Metro, ni la luz eléctrica, ni la Gran Vía... Todo eso que ahora te parece que ha existido siempre. Y lo que en realidad siempre existió, o sin exagerar tanto, existió mucho antes fue el Teatro Lara. El sueño de un carnicero de Antón Martín, llamado Cándido Lara, que se hizo millonario abasteciendo a los ejércitos reales.

Comienza la visita y ya sabes que te va a gustar. Porque de pronto ya era una representación donde dos intérpretes de aquel tiempo te van contando la historia del edificio donde estás, incluyéndote en ella. Y te enseñan los camerinos, donde de pronto te encuentras detrás de una actriz tan famosa como Balbina Valverde que te cuenta su vida allí. Y sabes de Lola Membrives, o de Rosario Pino.

Después conoces el parnasillo, que antes estaba en la planta de abajo, y ahora tienen una recreación en la parte de arriba. El parnasillo era una sala donde se hacían veladas literarias, donde se leían algunas de las obras, donde Jacinto Benavente presentó sus Intereses creados...

Y así, entre interprete y narrador, la actriz te va a acompañando por los entresijos del Lara mostrándote, contándote, reviviendo para ti su pasado. 



Recreación del Parnasillo



Vista del escenario desde los palcos más importantes





Vista del patio de butacas desde el escenario




Patricia Estremera y Alfonso Mendiguchía son los Absurdos Teatro que te lo van enseñando mientras van representando  o contándote del teatro. Y ahora sabes de la vida de las actrices más importantes, sabes de las salas y palcos nobles, de algunas de las anécdotas que se vivieron en ellos, sabes de angostos pasillos, de pasadizos ocultos, de lo que hay detrás de su escenario inclinado y aquella compañía que no cambiaba y hacía varias funciones diarias.

Qué buena visita, saliste encantada. Qué buenos actores los que te lo enseñan, profesionales, atentos, amables.

Muy, muy recomendable. Tanto que no se puede contar, siempre te quedarías corta.



martes, 17 de abril de 2018

¿Es corriente la palabra "Escorrentía"?




Hoy le vamos a dedicar una breve entrada a una palabra que en éstos últimos días está de "plena actualidad", como dirían los periódicos, a juzgar por la crecida de algunos cauces fluviales con tantas lluvias.

Me estoy refiriendo a la palabra "escorrentía". Imagino que algunos de vosotros sabréis su significado, yo confieso que no lo sabía. Así que me ha venido muy bien que mi hermano me la soplara para aprenderla y aprehenderla para nuestro particular colección de palabras.


Escorrentía a la una, escorrentía a las dos y escorrentía a la de ¡tres!

Bueno pues, como siempre hacemos, miramos su significado en el diccionario de la Real Academia Española.



Etimológicamente viene del prefijo ex (fuera) y la palabra "corriente" que a su vez vendría de la palabra latina "currens, currentis" (el que corre).

Sin embargo y paradójicamente, no sé lo que pensareis vosotros, yo creo que fuera del contexto de la hidrología no es una palabra muy corriente (valga el juego de palabras) por mucho que provenga de ella. Pero quizá esté equivocada...

¿Qué opinais? ¿Es corriente la palabra "escorrentía?
 
 




domingo, 15 de abril de 2018

Con la poesía de Ana Martín Puigpelat

Tienes el sol rondando tus pestañas,
el sol que nace en ti
y tinta las paredes de mi ausencia.
El corazón señala un pasadizo
dorado entre tus cejas
y allí es donde dormitan las flores de la duda.

Entre ellas yo paseo distraida.

Pág. 103 de Pan Duro
de Ana Martín Puigpelat


Yo tengo un refugio que disfruto una tarde todas las semanas. Allí no hay relojes de fichar ni nóminas, no hay tareas pendientes ni recibos, no hay ruido ni intemperie. Allí el tiempo discurre plácido, en compañía de la literatura y otros como yo, otros a quiénes la querencia literaria les palpita donde a mí.

Yo tengo un refugio donde hay tardes que recibimos visitas. Y como buenos anfitriones le ofrecemos al invitado todo cuánto tenemos: orejas y silencio, sonrisas y lápices, cuadernos como cestos que llenamos con las ofrendas de quién llega.

Hay tardes que nuestro invitado nos trae "Pan duro".  Pan duro del que se hacen torrijas de buenos versos y conversación distendida. Pan duro con los que haremos sopas de literatura concentrada humeante, olorosa y sabrosa. Pan duro con "canciones difíciles" y "pies de fotos" bajo cada poema, pan duro con olor y sabor a"naranjas robadas".

Y nos subimos en el "estado de noria" de nuestra invitada, de Ana Martín Puigpelat, y alcanzamos ese lugar gratificante donde te sumerge la buena poesía, la poesía elaborada y estudiada, cromática y sensorial, profunda y sonora, de la que sales llevándote "apuntes para un génesis".

Y viajamos con ella hasta "Lyón", y hacemos "tabula rasa" de lo que creíamos que era un verso y sentimos "el descanso del viento" entre nosotros cuando al fin termina de recitar sus "inéditos".

 Y hago tantas fotos y grabo tantos vídeos que no puedo colgar en mi blog, lástima, tantos que podré escuchar veces y veces sintiendo cómo pueden conmover algunos de sus poemas a una profana relatista como yo.

"Hoy he visto llorar a la serpiente" dijo la poeta. 
"El poema es de quién lo lee". Dijo también.

Yo tengo un refugio que disfruto una tarde todas las semanas. Y hay semanas que esa tarde sabe a pan duro, a pan de torrijas horneadas por Ana Martín Puigpelat, qué buena cocinera de versos, qué BUENA.





 

 

 Cuando la abuela sangraba
se caían los goznes de las puertas,
yo casi no tenía que agacharme
para recoger sus cadáveres
porque mi alma ya vagaba
en el parquet como una misionera.

Eran algunas tardes siempre tras el colegio.

Despues la bicicleta
me acogía en su manillar.

Febrero 1976. A la salida del colegio
Ana M. Puigpelat




Las mujeres barren el odio
que se acumula en los rincones.
Solía acumularse entre las patas
de las sillas,
sobre todo en la última donde se sentó el amor.
Y después de barrer,
convierten el asiento en leña
para sobrellevar
este invierno infinito.
 Ana Matín Puigpelat


A veces me desprendo de un recuerdo.

Luego sale la costra.
Tarda cien madrugadas en caer.

Después el cielo sabe a sangre seca.

Pag. 98 de Pan Duro
de Ana Martín Puigpelat



Ana Martín Puigpelat (Madrid, 1968), poeta y dramaturga. Ha publicado once libros de poesía (Los amores de los días equivocados; Álbum de fotos; Los enemigos del alma; Naranjas robadas; Estado de noria; De la noche a la noche; La deuda; Apuntes para un génesis; Lyon, 1943; Tabula rasa (junto a Nuria Ruiz de Viñaspre); y El descanso del viento), el último la antología "Pan duro" donde se recogen poemas de sus anteriores poemarios, y aparece en diversas publicaciones de creación y ensayo. Así mismo, ha realizado críticas y reseñas para diferentes revistas literarias, como Piedra de Molino o Nayagua, entre otras. Como dramaturga también cuenta con varias obras publicadas y estrenadas. Imparte, desde el año 2005, talleres de poesía en Bibliotecas Públicas de la Comunidad de Madrid y Escuelas privadas. Ha participado en coloquios, recitales y encuentros nacionales e internacionales. Cabe destacar la Bienal Mariano Picón Salas celebrada en Mérida (Venezuela) en 2005, el Encuentro de Mujeres Poetas en Cereté (Colombia) en 2009 y el Coloquio Le créateur et sa critique de la Université Lumière Lyon 2 (Francia) en las ediciones de 2009 a 2013. 

Ha recibido los premios: Certamen de Jóvenes Creadores de Madrid, Premio "Las Voces de Chamamé", Premio Internacional de Poesía "Ciudad de Miranda", y Premio "Marina Romero”.

jueves, 12 de abril de 2018

"Tantos lobos" de Lorenzo Silva





Volver a encontrarse con Bevilacqua y Chamorro siempre es un acierto. Porque los que ya los conocemos de tantos libros anteriores somos unos incondicionales suyos y les hemos visto crecer, evolucionar, se han hecho un poco más mayores con nosotros.

Claro, me estoy refiriendo a la pareja de guardias civiles de Lorenzo Silva. En este blog ya son muy conocidos, porque no nos solemos perder ninguna de sus aventuras.

En esta ocasión se trata del libro "Tantos lobos" donde nuestros protagonistas se enfrentan a cuatro casos donde la víctima es una adolescente y una niña, eso tienen en común, la elección de las víctimas.

También tienen en común sus coordenadas temporales. Todos se desarrollan en la actualidad y en el verano. Aunque espacialmente son en distintos lugares de España.

El tema de estas pequeñas historias policíacas son los peligros que hay para nuestros jóvenes de hoy: las redes sociales, la violencia de género...

Cómo ya hemos hablado otras veces de estas novelas de Lorenzo Silva pues tampoco nos vamos a extender mucho.
Antes de nada, decir que el título me parece un acierto. Tantos lobos son los que ahora rodean a nuestras Caperucitas, desde luego que sí.

El libro se estructura en una nota preliminar y cuatro casos, o relatos cortos con los títulos: 547 Amigos, Antes de los dieciséis, Cuatro novios y La hija única.

No os quiero contar mucho porque como son más pequeños en su extensión no quiero destriparos nada.

Estos cuatro casos están escritos con la misma prosa reflexiva de las otras. Lo cuenta Rubén Bevilacqua como siempre. Y el ritmo de cada historia y la dosificación de los elementos de intriga por parte del autor es similar, un poco más rápida si acaso pero por cuestión de la extensión.

Por ello, la única posible critica que puedo hacer es que se te hacen un pelín cortos acostumbrados como estamos a novelas con un mismo argumento. Son más bien relatos largos que el autor ha escrito entre 2010 y 2017, cuando hace ya veinte años que empezó a escribir con estos protagonistas.

Como soy incondicional de esta pareja de guardias civiles pues me ha gustado mucho reencontrarme con ellos. Yo creo que a cualquier otro lector les ocurrirá lo mismo. Espero que Lorenzo Silva no nos haga esperar mucho la próxima novela con estos protagonistas.

martes, 10 de abril de 2018

Homenaje a Paco Fenoy. Hoy martes 10 de abril 2018. Café Librería Verguenza Ajena







Y con un beso
en la gruta desnuda
viene la danza.

Iba cediendo
encendida de amor.
Lúbrico ritmo

Larga de gozo
se convida al delirio.
Montaña y Luna.

Era su cántico
extravio de vértigo.
Sima completa.


Paco Fenoy






Una vez mi compañero de tertulia Paco Fenoy me preguntó qué opinaba yo de éstos haikus eróticos que había escrito. Le dije que, en general, me gustaban aunque haría alguna que otra corrección. Pasamos varios días afinando por aquí y por allí y al final Paco escribió unos haikus eróticos que siempre pensé que no estaban nada mal.

Cuando publicó su último libro "Haikus en cuatro temas y una canción rap" descubrí que me los había dedicado.

Hubo más haikus eróticos y hubo más compañeras a quiénes se los dedicó. Yo no tengo demasiada importancia, solo la justa.

Pero ahora que vamos a hacer un homenaje a Paco, porque de pronto un miércoles de marzo de este año la muerte le cogió por sorpresa y se lo llevó para que la entretuviera a ella con sus haikus, quiero recordarle leyéndolos en voz alta.

Junto a mis compañeros, esta tarde de martes, 10 de abril a las 19.30 horas, haremos un pequeño homenaje a nuestro Fenoy en el Café Librería Vergüenza Ajena, que está en la calle Galileo 56.

Si os apetece os esperamos allí.






domingo, 8 de abril de 2018

"La mirada amable" Visita teatralizada a una exposición en el Edificio El Aguila de Madrid



Que te hagan una visita teatralizada de una exposición de fotografía del modo que nos la hicieron el otro día me pareció todo un acierto.

Que te cuente la historia de esas fotografías uno de los que están en ellas es otro acierto.


Pero si queremos empezar por el principio de esta entrada, lo justo es que contemos quién es el protagonista. El principio de todo es contar que Gerardo Contreras (1902-1971), fue un fotógrafo de prensa del siglo pasado que estuvo trabajando para algunos de los periódicos más famosos de la época: La Tribuna, La Vanguardia y Arriba.



Y lo siguiente que deberíamos contar es que en la Sala El Águila, donde estuvo la fábrica de la cerveza, y donde ahora reside el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid tiene en la actualidad una exposición de fotografía dedicada a este fotógrafo donde se nos ofrece una visión optimista de nuestro Madrid en el siglo pasado. Y por eso han titulado la exposición "La mirada amable".



Una exposición que te acerca a la persona del fotógrafo con sus libros donde iba apuntando ordenadamente cada foto que tomaba y cada ubicación. Donde hay objetos suyos. Y por supuesto varias de sus fotos.




Y ahora que sabemos las coordenadas, contar que ofrecen unas visitas teatralizadas de la exposición que, en un principio, a mí me llamaron la atención porque no son habituales. Y en un final, que la visita teatralizada me confirmó que había hecho bien inscribiéndome en ella.

Porque antes o después querrás acercarte tú más despacio a ver las fotografías una a una, por supuesto, esas fotografías en blanco y negro que te transportan de un plumazo a una Castellana donde se estaban construyendo los Nuevos Ministerios, o al Circo Price en su genuina ubicación o que nos ayude a colarnos cerca de cualquiera de los oficios que existían entonces y que ahora ya pasaron a mejor vida.

Pero además de verlas más cerca, también durante casi una hora, tendrás un acompañante de excepción que te ayudará a detenerte sobre alguna de ellas. Que te hará sentirte casi en aquel momento con sus objetos cotidianos y sus costumbres, sus historias y sus recuerdos. Que te ayudará a ubicarle en una de las fotografías. Que te hará sentirte uno más de los protagonistas de esas fotos.

Que, en definitiva, te hará la visita mucho más enriquecedora y amena.

Eso os quería contar.





viernes, 6 de abril de 2018

"Un amor" de Alejandro Palomas



La vida va más deprisa que mi blog. Cómo debe ser.

Así que las entradas se me quedan atrasadas sin remedio. Pero bueno poco a poco iremos poniendo orden.

Hoy le toca a Alejandro Palomas con su libro "Un amor" por el que ganó el Premio Nadal 2018.

Ya hemos leído más libros de este autor, en los que la afectividad y los sentimientos se escriben con mayúscula y planean sobre la historia.

En este caso nos encontramos con el que cierra la trilogía que comenzó con "Una madre" y continuó con "Un perro". Aunque son independientes comparten los personajes.

Estamos de nuevo ante el universo familiar de Amalia y sus hijos. Personajes que están muy bien definidos y que se nos han hecho entrañables. Amalia, es una mujer de más de setenta años que lo único que quiere, como la mayoría de las madres, es que sus hijos estén bien y sean felices. Los hijos son Silvia, la mayor que en este momento está casada y enviciada con las obras. Emma que se nos casa en esta novela con Magali. Y el pequeño, Fer, que es nuestro protagonista, el único hijo varón, homosexual, que tiene un perro del que ya sabemos por el libro anterior.

El argumento que cuenta esta tercera novela de la trilogía es que Emma, la hija mediana, se casa, justo en el mismo día en que se celebra el cumpleaños de Amalia. Por otra parte, justo la noche anterior, algunos miembros de la familia se enteran de una fatídica noticia que puede estropear la boda. A partir de aquí ya vemos como los personajes se van moviendo por su existencia con sus propias circunstancias y las de los más allegados. Porque en esta familia, como en la mayoría, todo salpica a unos y a otros. Enredándose en un historia de mentiras y mentirijillas.

Los temas que aborda la novela son varios: la soledad, la amistad, las relaciones de pareja, los hilos familiares. Y en este caso también aborda temas históricos y políticos.

El tono de estas novelas es agridulce. Los dramas y las situaciones hilarantes se continúan las unas a las otras. La emotividad, tal y como decíamos, impregna toda la novela.

El autor escribe rompiendo el hilo cronológico, no es una historia lineal lo cual ayuda a agilizar mucho el ritmo de la narración. Al lector le tiene muy entretenido dosificando los datos, haciendo avanzar y retroceder a la historia a su antojo.  

El estilo del autor es sencillo, natural, cercano, salpicando la narración de muchos momentos de diálogo muy fluidos, muy bien hilados, ocurrentes. El lector sabe como diseccionar los sentimientos alternando la narración con el diálogos de forma acertada. Además en este caso juega mucho con el lenguaje, ridiculizando esos términos que se ponen de moda colocándolos en la boca de Amalia pero a su manera: "Emponderado por empotrado" y demás.

Yo disfruto mucho con las novelas de Alejandro Palomas. Su estilo sencillo pero sentimental me conmueve y sus personajes tan naturales, tan de carne y hueso me los creo.

Hombre lo que desde luego no me creo mucho es que lo del Premio Planeta sea anónimo. Porque claro si Alejandro Palomas presentó esta obra a concurso, por mucho que lo hiciera con otro título, a poco que conozcas las novelas de este autor ya sabes de quién es.

Pero bueno esa es otra cuestión.

En cuánto a sus novelas si quieres leer historias actuales, de sagas familiares, cercanas, con personajes que se hacen de querer, yo creo que hay que leer a Alejandro Palomas.







martes, 3 de abril de 2018

"Pasa Página" Una exposición de la Biblioteca Nacional de Madrid




Hay exposiciones que se hacen a la medida de uno. Entonces un poquito antes de verla, ya casi sabes que te va a gustar.

Hay exposiciones que cuando las ves aún te gustan más de lo que habías imaginado. Porque son ilustrativas, amenas, interactivas. Eso ocurrió con la exposición "Pasa Página" de la Biblioteca Nacional de Madrid, comisariada por Jesús Marchamalo.

Hay exposiciones que, además, piensas que a tus compinches también les puede gustar. Tus compinches tienen 10 años y 13 años y ya entienden de exposiciones. Leen las cartelas, van haciendo las actividades que se proponen en los paneles y disfrutan jugando con las palabras.




Hay exposiciones que se salpican con frases preciosas sobre libros. 

Exposiciones que están pensadas para los que gustamos de las páginas y las historias. Exposiciones que abarcan todo el universo del libro, desde el objeto físico hasta el lector, pasando por los escritores y las historias, las bibliotecas y las editoriales, leer e inventar.




Mis compinches se detuvieron ya en el primer panel, y quisieron unir cada principio con su libro: Harry Potter, Charlie y la fábrica de chocolate y El señor de los anillos no tuvo ningún secreto para ellas. Gracias al sentido del primer párrafo y la ilustración de la portada, tampoco La Metamorfosis se quedó atrás. Dentro de nada ya podrán resolver el panel entero. Aún quedaban otros muchos por curiosear.

Mis compinches se asomaron a todas las ventanitas, incluso improvisaron una postura nueva en el sillón de leer que no contemplaba el poster.

Por supuesto se pararon en las maquinas de los caramelos, y mientras la pequeña se afanaba por descubrir si de todas salían los mismos, o cuántos se les habían olvidado a los señores de antes recoger, la mayor leía los porcentaje con un interés que desconcertaba.



Hasta que llegaron al panel de "Paisajes de papel". Aquí mis compinches cogieron la típica tarjetita, que quienes ya hemos pasado cierta edad rellenabamos en su día y consultamos aún más días en los cajoncitos de las bibliotecas de nuestros barrios, y no tuvieron ningún problema en rellenarla rápidamente. Enseguida decidieron qué libro podían recomendar y por qué.

Hay faltas ortográficas que no ves en el momento ocupada en fotografiar el momento. Al advertirlas después, lejos de espantarte, tienen la virtud de conmoverte y arrancarte una sonrisa.  




Mis compinches también contestaron a su librería favorita. Rápidamente vino a su mente la fantástica librería Lello de Oporto. Mi compinche mayor rellenó con decisión los datos y aprendió a guillotinar la hoja siguiendo las instrucciones de la persona que cuidaba la sala. Después la colgamos detrás con las demás recomendaciones de librerías.






Seguimos leyendo algunos paneles más.
¿En serio que gana más el librero que el escritor? me preguntó mi compinche.  



Y leyendo de acá y de allá llegamos al juego que nos llevó más tiempo: ¿Te animas a componer un poema de tres versos con los títulos de los libros? Y allí anduvimos tres secuaces del título, buscando e investigando, rebuscando, probando, eliminando hasta que por fin en dos dijimos a trío ¡Eureka!

Y nos animamos, y compusimos tres poemas de versos que nos quedaron así:

Cartas entre seis hermanas
cuando todo era fácil.
Una temporada para silbar.
Caperucita en Manhattan.
Pinocho
Lengua de madera.



Y así tontín tonteando, descubriendo y jugando, fuimos disfrutando de esta exposición. De lo que opinan los distintos autores sobre la lectura, lo que supone para ellos. De las piezas audiovisuales y visuales con palabras de Lorca, sin dejar de utilizar gafas y móviles. 


Mis compinches y yo lo pasamos bien en esta exposición. Fuimos cómplices del mundo infinito e inabarcable que envuelve a la lectura y los libros. Y además, y sobre todo, aprendimos de forma lúdica.
¿Qué más se puede pedir?

Habrá que decirle a Jesús Marchamalo que es un acierto esta exposición. Y que esperamos la próxima porque no nos la perderemos.






Exposición "Pasa Página" en la Biblioteca Nacional de Madrid


Desde el 14 de noviembre de 2017 hasta el 20 de mayo de 2018
De martes a sábado de 10 a 20 h.
Domingos y festivos de 10 a 14 h.
Sala de Guillotinas