Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

viernes, 13 de julio de 2012

Esquizofrenia Tropical en el Instituto Cervantes





Dentro de PhotoEspaña 2012, también está la exposición de fotografía que se puede ver en el Instituto Cervantes, y que se titula "Esquizofrenia tropical".

Esquizofrenia, porque los 16 fotógrafos latinoamericanos seleccionados para esta exposición pretenden ilustrar con sus fotografías la dualidad que existe en sus paises entre el desarrollo económico que tienen y sus íntimos dramas sociales. En el centro de la sala de exposiciones enormes fotografías de las grandes urbes, los altos edificios, y en los extremos una visión de Latinoamerica más íntima, más cercana, ya sea de su peor imagen o de la mejor: clubes, barrios pobres, escenas cotidianas de cualquier hogar...

Por eso algunas fotos resultan tan chocantes.

Son artistas de Argentina, México, Brasil, Bolivia, Chile, República Dominicana... pero la exposición está comisariada por un brasileño. Se trata de unas 200 obras, agrupadas en 14 proyectos fotográficos.

A mi me gustó. Me suelen gustar las exposiciones del Cervantes. Son fotos, como os decía, sorprendentes por sus contrastes, por su dureza, por su sordidez, por toda la historia que puede contar cada imagen.

Así tenemos que la serie «Paraisópolis», de Tuca Vieira, muestra la división entre el barrio de chabolas al que da nombre la fotografía y la zona de Morumbi en São Paulo. Alejandro Kirchuk inmortaliza en el proyecto «Pequeño reino» el cambio que sufre la familia Sena cuando nace en Buenos Aires el pequeño Luca. «In Memoriam», de Alejandro Olivares muestra los murales pintados para recordar a los vecinos jóvenes muertos. Inés Tanoira y Franco Verdoia documentaron con imágenes en «Clubes» las reuniones de coleccionistas de automóviles en Parque Roca, Buenos Aires... por poneros algún ejemplo.


En ciertos momentos no resulta una exposición agradable de ver, sino que persigue un fín mucho más profundo de reflexión, de compromiso.

Os dejo con algunas fotos de la exposición. Todas las que os he reunido aquí son fotos de las salas anexas a la sala central, luego son fotos más intimistas. Tenemos la vida cotidiana relajada como las imágenes de esta primera foto, imágenes de los coleccionistas de coches como en la segunda, barrios marginales como en la tercera foto o murales en las paredes de la calle en memoria de los vecinos "que han caído" como en el caso de la cuarta foto.












Por si os interesa estará hasta mediados de septiembre.


Instituto Cervantes - Sala de Exposiciones
c/ Alcalá, 49
28014 Madrid

Del 07/06/2012 al 16/09/2012


miércoles, 11 de julio de 2012

Intríngulis



En este blog tenemos una etiqueta, a modo de caja transparente, donde vamos guardando las palabras que más nos gustan, por raras, por sonoras, por díficiles, por... que sí.

Esa etiqueta se titula "Mis palabras". Si queréis dar un repaso a las que llevamos ya sabéis que está en la columna de la derecha, en Etiquetas.

Hoy vamos a guardarnos la palabra : Intríngulis
¿Por qué no utilizamos más veces esta palabra masculina tan sonora? ¿Vosotros la escuchais a menudo? ¿La decís? Yo no la escucho mucho, la verdad... Y decirla... pocas veces.

El intríngulis según la Real Academia:

intríngulis.


1. m. Dificultad o complicación de algo.

2. m. coloq. Intención solapada o razón oculta que se entrevé o supone en una persona o en una acción.


Como veis la Rae dice que tiene un origen incierto. Y puede ser porque buscando y buscando he dado con dos posibles caminos sobre su etimología. ¿Y cual es el bueno?

Jesús Castellano y de la Yeza (Griñón, Madrid) defiende que la voz intríngulis está relacionada con la de intriga. Podría ser. La palabra intriga procede del latín tricae (= líos, enredos, bagatelas, embrollos; siempre en plural). Pero no está claro cómo es que ha derivado en intríngulis (= razón oculta, dificultad o complicación). Me da la impresión de que es una palabra inventada con una construcción que parece latina para seguir con la broma. Está en la línea de la expresión “de bóbilis” (= sin trabajo o sin pagar).

Mientras que por otro lado, y también en la red, he podido dar con esta explicación sobre su etimología:

Intríngulis(masc. sing.):
-In:: prefijo latino que significa dentro, preposición transitiva, hacia, mediante.
-tríngulis: del latín tringvlis (los romanos escribían las “u” como “v”, recordemos…). Que como su propia pronunciación expresa, significa “trabalenguas”.

IN (dentro) TRÍNGULIS (trabalenguas): Dentro del trabalenguas.


¿Y con cual nos quedamos?
¿Alguien da más?

Bueno proceda de donde proceda a el intríngulis nos lo quedamos ¿verdad? Para la colección del blog.

En Argentina hay unos dibujos muy famosos que la utilizan mucho, a ellos pertenece la ilustración de esta entrada. Y también he encontrado un libro titulado "El detective Intríngulis y el robo de la Mona Luisa"...

Me gusta mucho esta palabra. 

martes, 10 de julio de 2012

Verano en el Teatro Fernán Gómez



Y después de decidir si ésta o la otra, fuimos al teatro. Y elegimos "Verano", la primera obra de teatro escrita por actor Jorge Roelas, dirigida por Tamzin Townsend, en el Teatro Fernán Gomez de Madrid.

"Cuando alguien quiere contarte algo, lo hace sin necesidad de preguntar. Si preguntas demasiado te arriesgas a que te mientan..."

 Esta es una de las frases de esta obra, una de las frases que podrían resumir casi toda la trama. Porque en esta obra se miente mucho, pero mucho, mucho. Y los personajes no paran de beber, sobre todo una de ellas, y no paran de decir "adivinalo" porque la obra tiene muchos giros insospechados algunos y un poco sospechados otros.

En cualquier caso no está mal. No es una obra maestra, pero mí me entretuvo, me interesó. Me gustaron sus diálogos, es una obra que tiene ritmo, y me gustaron sus artistas: Ana Marzoa que de siempre me ha gustado como actúa (todavía la recuerdo de aquel capítulo de "Anillos de Oro" y sigue actuando muy bien en su papel de Carmen, la madre. La madre de Gabriela, Ruth Gabriel, que lleva actuando toda la vida, desde Barrio Sésamo, pero que a mi la verdad fue la que menos me convenció, sin hacerlo mal, tampoco destacaba. En cambio sí que me gustó bastante una actriz que yo no conocía Lidia Navarro que tiene un cambio de registro que sorprende y donde crece en su interpretación.  

Todo sucede en una tarde de verano donde se asan de calor y en la que Carmen y Gabriela, madre e hija, esperan la visita de Gabi, la escritora de una novela llamada Verano, a la que pretenden engañar por motivos que se irán descubriendo. Son tres personajes presentes, las tres mujeres, y un personaje masculino ausente. Personajes que el autor, Roelas, ha sabido crear perfilándolos bien, otorgándoles detalles que los hacen únicos y los diferencian bien de los demás, incluso al personaje ausente.

 Y me gustó mucho la decoración, aunque es simplemente un despacho, pero tienen unas estanterías llenas de libros que se podían desplazar de sitio, que me gustaron mucho. Ay si yo tuviera una casa más grande...



 En fin, una obra entretenida.
 

lunes, 9 de julio de 2012

Gerardo Diego, veinticinco años de su muerte





Hace veinticinco años que murió el poeta Gerardo Diego (Santander 1986-Madrid 1987) y os quería dejar aquí ese verso de su poema Angelus dedicado a Antonio Machado que tantas veces hemos escuchado. Qué mejor frase para hoy:


La vida es un único verso interminable 

sábado, 7 de julio de 2012

¿Y vosotros que estáis leyendo ahora?




Porque el marido de Paqui, ya veis, lee un best seller tan gordo, gordísimo, que no puede ni pasar las hojas...

Y vosotros ¿qué? ¿Qué estáis leyendo este julio caluroso?

Venga, venga, contad, contad...

viernes, 6 de julio de 2012

La pera Conferencia. Y, sus frases hechas...


 Yo solo sé que cada vez que iba a la frutería luego me costaba una semana de enfado. Y mira que yo todo el camino me iba diciendo a mi misma: no voy a pedir peras, no voy a pedir peras, no voy a pedir peras... Pues yo no sé que me pasaba que luego me veía ahí delante del mostrador y tras pedir los albaricoques y las picotas, tras guardar los pepinos y los tomates, que era lo que yo llevaba apuntado porque me faltaba y necesitaba, casi sin darme cuenta, al final justo cuando el frutero me decía: "¿Nada más?" Y yo tenía que contestar: "Nada más gracias". En vez de eso mi voz, la mía, ese traidor pedazo de mí, contestaba deprisa y corriendo: "Ah y peras, peras Conferencia. Dos kilos por favor. Me encantan las peras Conferencia..." Además apostillaba.

Sería cínica... Y encima dos kilos que pedía, dos por si no era bastante uno. Dos kilos que me costaría Dios y ayuda comerme, dos kilos que me mirarían cada día desde el frutero para recordarme que era tonta, tonta de remate. ¿Para qué compraba yo peras? ¿Para qué? Si a mi no me gustaban nada, pero nada de nada. Si no me sobraba el dinero. Si verlas ahí, quietecitas en el frutero de casa, no hacía más que hundirme en la misería, disminuir mi autoestima, castigarme ¿Tonta, más qué tonta por qué haces eso? ¿Por qué? me decía mientras cogía una y sin ganas, sin ganas ninguna me la iba pelando despacio, y más despacio aún me la comía, sin apetecerme ni pizca. ¿Por qué? 

Al final me tenía que contestar a mi misma, que era su apellido, eso era, me gustaba escucharme diciendo en voz alta: Peras Conferencia. Conferencia. ¿Qué absurdo no? Me gustaba decirlo: Peras Conferencia. Y no sabía por qué, por qué aquel apellido de la pera a mí me había robado la autoestima, la autoestima, la voluntad y el raciocinio. 

Para al final irme siempre de la frutería, además de con los dos kilos de peras que no me gustaban, con la pregunta aún atragantándoseme, aún clavada en la garganta, esa pregunta que nunca me atrevía a formular al frutero, esa pregunta que yo quería hacerle para ver si él la sabía contestar, porque yo tenía esa curiosidad tan tonta, que podía haber preguntado a cualquiera, podía haber consultado en internet. Pero no, yo quería que fuera el frutero, ese frutero tan sabihondo y redicho, ese frutero quién me contestara. "Oiga frutero ¿Y usted sabe porque se les llama a estas peras: "Conferencia"?. 

Pero sábado tras sábado no me atrevía, solo me atrevía a pedírselas, a decir su nombre en voz alta, a llevármelas a casa. "Ah y peras, peras Conferencia. Dos kilos por favor. Me encantan las peras Conferencia..." Y me llevaba un par de kilos, dos por si no fuera bastante uno, de peras Conferencia y la misma pregunta atravesándome la gárganta. Porque el frutero era un sabihondo redicho, pero yo era tonta, tonta de remate.



 Sí lo confieso yo también, como la protagonista de la historia que quizás algún día continúe, quiero saber por qué se le llama a ese tipo de pera, el nombre de Conferencia.

¿Vosotros lo sabéis?

Pues por si acaso no es así, aquí os lo copio:

 La pera Conferencia es con mucho la que más se cultiva en el noroeste de Europa. Esta variedad se encontró en 1884. Se había convertido planta de semillero por casualidad, a partir de la variedad Léon Leclerc de Laval. El cultivador de esta variedad es Thomas Rivers, del pueblo inglés de Sawbridgeworth. Esta variedad no recibió un nombre hasta 1895, y se le puso finalmente el nombre de "Conferencia" con ocasión de la Conferencia Nacional de Peras Británicas. La variedad obtuvo rápidamente una posición importante en el cultivo de peras europeo. 

¿Qué os parece? Se llama Conferencia porque la bautizaron en una conferencia... ¡Claro!  Qué cosas...



¿Y os habéis fijado alguna vez en la cantidad de frases hechas que tenemos en español con las peras?
- Pedir peras al olmo: que se usa para explicar que en vano se esperará de uno lo que naturalmente no puede provenir de su educación, de su carácter o de su conducta.

-Poner a uno las peras a cuarto: estrecharle, obligándole a ejecutar o conceder lo que no quería. 

- Partir Peras: Expresión confusa. Porque algunas personas opinan (entre ellas yo) que partir peras es romper una relación o enfadarse. Sin embargo la RAE opina que:
 «Partir peras» es tratar a alguien con familiaridad y llaneza.
¿Vosotros qué opinais?

Pero ahí más expresiones hechas con la palabra pera:

 - Ser la pera:
La expresión alude a la quinta acepción en el RAE del término pera. Dice así: renta o destino lucrativo o descansado.
Antiguamente se llamaba pera a la renta vitalicia, al puesto de trabajo asegurado y, en general, a la posición aventajada que permitía tener la vida resuelta. Algo realmente atractivo y deseable.

- Ser una perita en dulce
Una situación ventajosa, un rival débil, un chollo, una ganga, una mujer joven y hermosa… todo ello puede ser calificado de perita en dulce.
Desde antiguo, la pera confitada era considerada la más importante y característica de este tipo de golosinas.
Por el escarchado de azúcar que le confiere un aspecto cristalizado a su piel verde claro y que a algunos se les antoja una joya. Y por su rabillo embadurnado de cera roja que contrasta y llama la atención. La pera en dulce era la reina de las frutas confitadas: un objeto de deseo.

- Ser un pollo pera:
Se le llamaba al jovencito atildado, de futuro resuelto. Un tanto pretencioso y ridículo. Que llevaba loden y castellanos. Lo que hoy llamaríamos un "pijo".


Bueno ¿Alguno os acordais de alguna frase hecha que no hayamos recordado con la palabra "pera"?

 
Fuentes: