Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

jueves, 12 de abril de 2012

"La vida después" de Marta Rivera de la Cruz




Este libro desde que salió estaba en mi lista de libros que iba a leer. Sí o sí. Más tarde o más temprano. Pero yo lo iba a leer. Porque he leído casi todas las novelas de esta escritora, Marta Rivera de la Cruz, me gusta siempre cómo escribe, me gustan sus historias. La descubrí con En tiempo de prodigios (2006), de todas sus novelas, mi preferida y que siempre recomiendo.Y luego me ha vuelto a gustar mucho en "Que veinte años no es nada" o "El inventor de historias" por citar algunas.

Y ya me he leído su última novela: "La vida después". ¿De qué va?

El argumento es el siguiente: Victoria tiene aparentemente una existencia envidiable en Nueva York; es profesora en la universidad, tiene un marido millonario y apuesto y un ático en el Upper East Side. Cuando le notifican el fallecimiento de Jan, su mejor amigo, vuelve a Madrid para asistir a su funeral.

 Allí se topará con la refinada Chloe, antiguo amor de Jan; con su hija, la inconformista Solange; con Marga, su esposa; con su extravagante suegra, Shirley... Un vuelco de los sucesos forzará a Victoria a quedarse en Madrid, donde tendrá que hacer frente a la suspicacia de cuatro mujeres que jamás creyeron que su amistad con Jan fuese totalmente sincera.

 El tema de la novela principalmente es el de la amistad entre los hombres y los mujeres. ¿Es posible? Luego aborda muchos más temas: la muerte de un ser querido, el amor, el desamor. Los celos, la desconfianza, la ternura o la incomunicación, el paso del tiempo y las oportunidades perdidas.

Hay muchas historias dentro de la historia principal, y a mí me gusta mucho eso, bucear en todas ellas e ir descubriéndolas. Historias que se entrelazan y se cruzan hasta configurar un mosaico.

No está contada la historia de forma lineal, sino que la narración va dando saltos por el mundo y por el tiempo. Se rompe constantemente la linealidad lo que la agiliza mucho, variando de época y de ciudad: De la actualidad en Madrid y en Nueva York, parte como una historia contemporanea, saltamos al París de los años 60, al Berlín de los años 30, a la Inglaterra de los 70... Está muy bien la ambientación la verdad. A mí me ha gustado mucho cómo la escritora logra hacerlo.

Los personajes de la novela, como siempre ocurre con esta escritora, están muy bien dibujados. Son unos personajes de carne y hueso: sufren, aman, tienen miedo... Hay varias mujeres y sabe muy bien contar cómo somos más "complicadas" por decirlo de algún modo. Los personajes de Marta Rivera son cercanos y algunos se te hacen inolvidables. En esta novela no me gusta especialmente la protagonista, Victoria, pero en cambio hay dos personajes, tan importantes como los de las mujeres con las que arranca la novela, que son de esos que siempre te hubiera gustado inventarlos a tí. Me refiero a Douglas Faraday, un anciano anticuario de Londres, un caballero. Y Arvid Soderman. Me gustan mucho estos dos personajes. Y luego claro está Greta Garbo, que también forma parte de los personajes...

 Ahora que ya he terminado de leer la novela, puedo decir que creo que mejora bastante según la vas leyendo. Es una historia que al principio me parecía un poco superficial. No sé, no me gustaba mucho ni cómo era la protagonista ni lo que contaba. No terminaba de engancharme, me parecían "los ecos de sociedad". Pero si aguantas ese principio, luego la historia se complica, se multiplica y te puedes sumergir en ella a disfrutar. Y piensas, que ahora sí, que ahora ya es otra historia de esas de Marta Rivera de la Cruz que te gustan tanto. 

Creo que es la única pega que le encuentro al libro, que cuesta entrar en la parte interesante. Cuesta un poco. Pero luego merece la pena, desde luego. Las historias de Douglas Faraday y Arvid Soderman son de los más entretenido, son tiernas, inolvidables. 



Os dejo con la entrevista que le hizo Pepa Fernandez en "No es un día cualquiera", por si os apetece escucharla.


 http://www.rtve.es/alacarta/audios/no-es-un-dia-cualquiera/dia-cualquiera-vida-despues-marta-rivera-cruz/1289242/

 
La vida después
Marta Rivera de la Cruz
Planeta

miércoles, 11 de abril de 2012

Más nombres de tiendas y la palabra "Abacería"


"El papel protagonista" para una papelería del centro de Madrid









"Farmacia de Guardia" para un bar

"Don Dedal" para una mercería

Pues sí, otra vez estoy aquí con los nombres de las tiendas a vueltas. Es un filón...

Hoy os traigo una papelería, un bar y una mercería. Ya veis cada cual con su nombre más peculiar... Todas ellas están en Madrid. No me digáis que no es gracioso ponerle "Farmacia de guardia " a un bar... ¡Que cosas!

Pero además os dejo con un regalo que me ha hecho Marina (http://accesoriosfimo.blogspot.com.es/), una fotografía de otra tienda con nombre curioso. Una "abacería" me ha gustado mucho esta palabra, apenas se oye. Debajo os pongo el significado tal y como viene en la rae. Tal y como parece, viene del arabe. Y le gustó el nombre y me lo regaló: "Mata el gusano". Qué gracioso.

Aprovecho para dejaros el vínculo a su blog, ahí encima lo tenéis, porque Marina es una artista. Ya veréis...





abacería.
(De abacero).

1. f. Puesto o tienda donde se venden al por menor aceite, vinagre, legumbres secas, bacalao, etc.


abacero, ra.
(Del ár. hisp. *ṣaḥb azzád, el de los víveres).

1. m. y f. Persona que tiene abacería.




martes, 10 de abril de 2012

Lewis Hine - Fotografía en la Fundación Mapfre Recoletos


 
En la Fundación Mapfre, en Recoletos, hay una exposición sobre el fotógrafo estadounidense Lewis Hine (1874-1940). Es bastante interesante.

Son 170 imágenes que ofrecen un recorrido por toda su trayectoría, centrada sobre todo en fotografía documental y de denuncia social.

Educador y sociólogo, todo comenzó cuando el director de la Escuela donde trabajaba le puso en las manos una cámara. Con ella se fue a fotografiar a los inmigrantes que llegaban a la Isla de Ellis. 



Cuatro años después, dejaría la educación para volcarse en la fotografía, con la que quería documentar sus investigaciones, reflejar toda la injusticia social y así contribuir al progreso social. Y ya acompañó a los inmigrantes no solo a su llegada, sino también a sus viviendas, y a sus trabajos.

Más tarde se dedicaría a fotografíar a los niños, gracias a un trabajo que encontró en una Organización destinada a combatir el trabajo infantil. Les fotografiaba en los distintos empleos que tenían y documentaba la fotografía con la historia de cada uno: nombre, altura, edad, historia laboral... 



Después realizaría un viaje a Europa donde fotografiaría a los refugiados de los campamentos en Grecia, Francia y Serbia.

Volvería a Estados Unidos y otra vez a fotografíar a los trabajadores. Pero esta vez con la intención de dignificar su labor con su serie "Retratos laborales", quería resaltar como el trabajo dignifica al ser humano. Culminando esta etapa con la serie de fotografías que hizo en el 1930 y 31 de los trabajadores que construían el Empire State de Nueva York. Quería hacer un permanente recordatorio de que las ciudades no se construyen solas.








Al final con el cambio en el mundo de la fotografía, cada vez encontraba menos empleo y terminó muriendo en la más absoluta pobreza en el año 1940.


Hasta el 29 de abril de 2012 la Sala Recoletos de la Fundación MAPFRE 
Entrada gratuita

HORARIOS

Lunes de 14.00 a 20.00 hrs.

De martes a sábado de 10.00 a 20.00 hrs

Domingos y festivos de 11.00 a 19.00 hrs.

lunes, 9 de abril de 2012

El Café Gijón y su caída...





Buenos días,

Os quería dejar hoy con una artículo relacionado con el legendario Café Gijón. La crisis llega a todas partes y la literatura y sus cafés no son menos. Qué lástima.

Imagino que habréis oído que no está atravesando un buen momento el Gijón. Pero por si acaso no es así, o solo lo habéis oído de pasada os dejo con un artículo sobre este tema.

Espero que os guste el artículo pero que se resuelva cuánto antes y bien este problema. Sería una pena quedarnos sin este Café.



LA NUEVA ESPAÑA, 1 de abril de 2012


Café Gijón descafeinado

La pérdida de la concesión de la terraza del paseo de Recoletos aboca al cierre al mítico establecimiento madrileño, que debe su nombre a un emigrante gijonés y patrocina un premio de novela que financia el Ayuntamiento

Gijón, F. G.

El mítico Café Gijón, emblema y santuario del Madrid intelectual desde hace más de un siglo, parece abocado al cierre. El célebre establecimiento, que lleva el nombre de la ciudad natal de un gijonés que hizo fortuna en Cuba, Gumersindo García, retornado indiano con ínfulas de mecenas de finales del XIX, podría cerrar sus puertas tras la más que probable pérdida, por decisión administrativa, de la explotación de la terraza que en pleno bulevar del paseo de Recoletos se ha convertido en el principal sustento económico del viejo café.

Las cosas de palacio están así: el Café Gijón explota una terraza en Recoletos desde el año 2000 en régimen de concesión. El plazo expira y el Ayuntamiento de Madrid ha anunciado un nuevo concurso. Por lo que se sabe, varias firmas han presentado ofertas económicas más sustanciosas que la que está dispuesta a asumir la actual propiedad del conocido y tan literario establecimiento. Sin la terraza, el Gijón muere, como han ido muriendo, década tras década, los genios de las letras españolas que buscaron acomodo en sus mesas, de un pasado glorioso de literatura y mármol blanco. De Baroja a Galdós; de Valle a Gómez de la Serna; de Fernán Gómez a Umbral? Hubo un tiempo, se dice, en que era más difícil encontrar una silla libre en el Gijón que un sillón en la Real Academia.

El vicealcalde de Madrid, Miguel Ángel Villanueva, hace oídos sordos al tumulto surgido tras el SOS de los dueños del café, que sin la terraza verían menguar enormemente su cuenta de resultados. Villanueva, mano derecha de Ana Botella, ha respondido a las llamadas a favor de los actuales propietarios que «no se puede pedir al Ayuntamiento que prevarique adjudicando a dedo la terraza del Café Gijón; eso sería vulnerar la ley».

A sabiendas, sin embargo, de que extirparle la terraza al Gijón es encaminarlo a una muerte lenta por inanición económica, el Ayuntamiento de la capital parece dispuesto a ofrecer a los dueños del establecimiento del paseo de Recoletos 21 una solución alternativa: solicitar una terraza equivalente en superficie y en un espacio contiguo a la actual, incluso con cerramiento estable. El vicealcalde reiteró en las últimas horas la «voluntad del Ayuntamiento de que el Café Gijón siga con su labor».

Numerosos avatares ha sufrido a lo largo de su extensa historia este establecimiento del Madrid de la tertulia literaria y artística desde mayo de 1888, año de su apertura, que perteneció a un gijonés hasta 1910. Gumersindo García, su fundador, vendió el café en 1910 a un barbero del barrio en el que el local se asienta, Benigno López, que fue quien acometió la primera gran reforma. Gumersindo y Benigno eran amigos y tras acordar el precio, el emigrante que había hecho capital en La Habana sólo puso al nuevo dueño una condición: que nunca podría cambiar el nombre al café, que debería llamarse por siempre «de Gijón», como recordatorio perpetuo a su lugar natal.

En 1949, una de las tertulias del café ideó la creación de un premio literario que pretendía hacerle sombra al «Nadal». El actor Fernando Fernán-Gómez financió de su bolsillo el coste de la primera edición de un certamen que contaría en el futuro con ganadores ilustres, como César González Ruano, Ana María Matute y Carmen Martín Gaite en su primera época; o Eduardo Mendicutti y Luis Mateo Díez en décadas más recientes. El premio Café Gijón de novela tuvo un decaimiento en los década de los ochenta del pasado siglo que obligó al Ayuntamiento de Gijón a tomar las riendas -organizativas y financieras- del certamen para evitar que se perdiera. Y así ha sido desde 1989 hasta hoy, con los gobiernos municipales de izquierdas, si bien se desconoce si la actual Corporación, ahora en manos de Foro Asturias, seguirá patrocinando económicamente el premio literario que lleva el nombre del establecimiento. Lo que parece seguro es que el Ayuntamiento de Gijón menguará la asignación, cifrada hasta la fecha en 30.000 euros.

Lo cierto es que ni el café ni el premio literario pasan por sus mejores días, ahora que la terraza a la que tantas tardes soleadas se asomó Valle-Inclán va a cambiar de propietario y que el certamen de novela puede ver recortada su soldada. Aun así, un amplio movimiento cultural capitalino parece dispuesto a reclamar del Ayuntamiento de Madrid generosidad con un local que ha sido estandarte de la ciudad durante décadas, amén de Premio Nacional de Hostelería en 2008.

Tal como escribió el dramaturgo francés y poeta satírico Georges Courteline: «Se cambia más de religión que de café». E incluso del sitio donde tomarlo, cuando uno se codea con la flor y nata de la intelectualidad en esta primavera en que el bulevar de Recoletos se llena de libros de antiguo y ocasión que ojean los fantasmas gloriosos de las letras que un día sentaron cátedra y reales en el Café Gijón.



 

domingo, 8 de abril de 2012

"Elling" con Carmelo Gómez y Javier Gutierrez




Una obra de teatro sobre la gente que no es "normal" para los "normales", una reflexión sobre la locura,  una historia de amistad.

¡Y qué bien, qué bien lo hacen!

http://www.ellingteatro.es/




viernes, 6 de abril de 2012

Aurora Boreal de Asa Larsson


Me gusta leer novela negra. Me gusta intercalarla entre otras lecturas. 

La última que he leído ha sido "Aurora Boreal" de Åsa Larsson (Upsala, Suecia, 1966).

Tenía curiosidad por ver cómo escribe esta novelista, cuyo apellido tan corriente en Suecia se hizo antes famoso con Stieg Larsson y su trilogía. Pero parece ser que esta novela es anterior a esa trilogía y dice en la contraportada del libro que el mismo Stieg se pasó una noche en blanco leyéndola de un tirón sin poderla dejar.

Bueno más allá de la publicidad, yo también creo que es una novela bastante entretenida. Y para mí está mejor escrita que las de Millenium, que también devoré en su día y cuyo personaje principal, Lisbeth, a mí me gusta mucho, la verdad.

Pero vamos a ésta. El argumento de "Aurora Boreal": El cuerpo de Victor Strandgard, el predicador más famoso de Suecia, yace mutilado en una remota iglesia, en lo más alto de una montaña, en Kiruna, una ciudad del norte sumergida en la eterna noche polar. La hermana de la víctima ha encontrado el cadáver, y la sospecha se cierne sobre ella. Desesperada, pide ayuda a su amiga de infancia, la abogada Rebecka Martinsson, que actualmente vive en Estocolmo y que regresa a su ciudad natal dispuesta a averiguar quién es el verdadero culpable. Durante la investigación sólo cuenta con la complicidad de Anna-Maria Mella, una inteligente y peculiar policía embarazada. En Kiruna mucha gente parece tener algo que ocultar, y la nieve no tardará en teñirse de sangre. 

La novela describe los siete días a partir del asesinato.  Ese es el lapso de tiempo que abarca.

El lugar y el paisaje que cuenta ya lo veis. Es sobre el hielo de la ciudad de Kiruna, 145 km al norte del Círculo Polar Ártico, y bajo la aurora boreal,  "ese dragón que atraviesa impasible la bóveda celeste con sus velos blancos y verdes". Estas tormentas luminosas. Me gusta mucho como está descrito  el ambiente, ese paisaje nórdico que sabe venderte con sus palabras, ese frío, ese hielo y ese cielo, que desde luego debe ser digno de ver. Son descripciones muy logradas.

Y los personajes me gustan, sobre todos los principales, las dos mujeres que investigan el caso: La abogada Rebecka Martinsson y la policía Anna-María Mella. Yo creo que la novelista consigue que te creas estos personajes, que sientas con ellos sus sentimientos, sientas como aman y odian, y como tienen miedo, eso desde luego. Y creo que es una novela de mujeres, desde luego. Son las mejor caracterizadas y las que salen mejor paradas.

En cuánto a la trama, ya os digo que a mí me enganchó. Yo creo que es muy entretenida, y tiene varios giros interesantes. Me la leí muy rápido. Pero... lo que menos me gustó de todo es el final. No me gusta cómo termina esta novela. No sé, yo creo que no está bien cerrado. Un poco rocambolesco. O al menos a mi eso es lo que me pareció. Me decepcionó un poco la verdad.

Pero bueno ya se sabe que los gustos literarios son muy personales, y que influye mucho el momento en que lees...

Pero aún así, yo quiero leerme alguna novela más de esta autora. Acaba de sacar otra novela aquí en España, y el otro día la entrevistaron en Página2, el programa de libros que hay los domingos en la 2. Y me apetece leerme alguno más... para tener una opinión mejor formada sobre su forma de escribir.



Asa Larsson.- Nació en Kiruna en 1966; actualmente vive en Mariefred. Estudió Derecho en Uppsala y, al igual que su personaje, Rebecka Martinsson, durante un tiempo ejerció como abogada fiscal. En 2003 publicó Aurora boreal (Seix Barral, 2009), por la que le concedieron el Premio de la Asociación de Escritores Suecos de Novela Negra a la Mejor Primera Novela y que fue llevada al cine. Es autora también de Sangre derramada (2004; Seix Barral, 2010), galardonada con el Premio a la Mejor Novela Negra Sueca; La senda oscura (2006; Seix Barral, 2011) y Guds starka arm (2009, de próxima publicación en Seix Barral). Sus libros han sido un éxito inmediato: han obtenido el elogio de la crítica y han sido publicados en veinte países. Ha sido galardonada con la Pluma de Plata de la Feria del Libro de Bilbao.


jueves, 5 de abril de 2012

Biblia y Léxico. Un artículo de Luz Nereida Pérez



Seguimos en Semana Santa y seguimos fijándonos en la gran cantidad de palabras que utilizamos coloquialmente que provienen de la religión, la biblia, la historia sagrada.

Aquí os dejo con un artículo que tiene un par de años pero que puede ser tan actual como si estuviera publicado hoy mismo.

Espero que os resulte interesante.



Publicado 09/04/2010
Luz Nereida Pérez
www.claridadpuertorico.com, Puerto Rico
Jueves, 8 de ab ril del 2010

BIBLIA Y LÉXICO

Aún en las postrimerías de la Semana Santa, días en los que muchos intentan recobrarse del «cansancio» de las vacaciones y procuran asumir nuevamente actitud de rutina y vida laboral, ¿qué tal si damos un repaso a algunas palabras de uso común que provienen precisamente de personajes o situaciones bíblicas?

¿Cuántas veces al presentarnos la prole de una familia nos han indicado que Tal es el benjamín o la benjamina de la familia en referencia al hijo o hija menor? Benjamín fue el nombre dado al último hijo de Jacob y Raquel, quien no sólo fue el menor, sino también el querendón, fundador según la Biblia de la tribu israelita que llevaba su nombre, de la cual descendieron Saúl, el primer rey de Israel y Pablo, el apóstol. Por extensión, recibe también el nombre de benjamín, el miembro menor de algún grupo.

En nuestro país, es común decir que alguien jirimiquea o jeremiquea cuando llora mucho y en voz baja, voz que proviene del profeta Jeremías y el libro del Viejo Testamento de título Lamentaciones. El verbo jeremiquear o jirimiquear es definido sencillamente como llorar, es sinónimo de gimotear y en el Diccionario didáctico avanzado del español, revisado por la académica Amparo Morales, es definido como «llorar sin fuerza y por una causa leve, o simular un llanto débil sin llegar a llorar de verdad». Jeremías fue profeta en Jerusalén y anunció en sus prédicas que sobrevendrían sobre el pueblo grandes calamidades y consecuentemente Jerusalén fue destruida en el 587 a. C. El libro de las Lamentaciones consiste de cinco poemas o lamentos en los que Jerusalén se manifiesta como mujer que ha quedado viuda o como madre que llora la humillación de sus hijos. Los diccionarios hispánicos también definen a la jeremiada como «lamentación exagerada de dolor». Según el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico, se le llama jeremiquero o jeremiquera a quien se lamenta mucho o se lamenta de sí mismo y jeremiqueo al lloriqueo.

Es cainita quien «adopta una actitud vengativa hacia los familiares y amigos» y lo es también quien asesina a su hermano. De igual modo, pasa las de Caín quien enfrenta grandes dificultades ante algo en referencia al Génesis bíblico y la historia de Caín y Abel, hijos de Adán y Eva. 

Se llama Job al «hombre de mucha paciencia» y en la botánica hay un tipo de grama de cañas elevadas, originaria de la India, que recibe el nombre de lágrimas de Job. También existen las lágrimas de Moisés, pero indica el Diccionario de la Real Academia Española que es ésta una expresión coloquial antigua para aludir a las piedras con que se apedrea a alguien, las que también son denominadas lágrimas de San Pedro. Es igualmente de uso común en nuestra lengua el llamar matusalén a un hombre muy viejo y a los niños recién nacidos los colocamos en cunas portátiles en forma de canasta a las cuales denominamos moisés (palabra invariable en número: el moisés, los moisés), en alusión a la canasta en que fue encontrado Moisés flotando en las aguas del Nilo, según el éxodo y el Deuteronomio.

Si nos trasladamos al Nuevo Testamento bíblico también encontraremos un sinnúmero de sustantivos comunes del español, provenientes de situaciones bíblicas, en su mayor parte relacionadas con la pasión y muerte de Jesús. Se es un judas cuando se traiciona a aquéllos a quienes se les deben favores o que han sido nuestros amigos o amigas y se da un beso de Judas cuando se aparenta una amistad que no es tal, en alusión al codicioso Judas a quien su deshonestidad llevó a vender a Jesús por treinta monedas. Se dicen barrabasadas cuando se expresan necedades y es un barrabás la «persona mala, traviesa o que comete maldades», en alusión al ladrón judío (Bar Abbás) que fue indultado para entonces crucificar a Jesús cuando al preguntársele al pueblo a quién se indultaría, como era costumbre en la Pascua judía, el pueblo pidió que el beneficiado fuera Barrabás y el condenado Jesús.

Se le llama belén, en alusión al pueblo donde nació Jesús, a la escena del nacimiento que se representa con figuras o personas en la Navidad y suele decirse que hubo un belén cuando hay mucha confusión debido a lo difícil que resulta el organizar tanta gente tras bastidores para representar la escena del nacimiento de Jesús. Se le llama herodes al hombre que es cruel con los niños, en alusión a la matanza de niños menores de dos años que este rey de Judea (Herodes I, el Grande) ordenó para así matar al profetizado Mesías. Se dice igualmente que se va de Herodes a Pilatos, cuando las cosas van de mal en peor. De igual modo se pasa por un calvario cuando se sufre fuerte y prolongadamente, en clara mención del lugar donde Jesús fue ejecutado y se llora como una magdalena cuando ello se hace prolongadamente. Se puede ser más falso que Judas, más malo que Caín y más viejo que Matusalén… Y vaya usted a contar la de expresiones léxicas, frases hechas y refranes que brotan de su boca todos los días y su origen radica precisamente en los relatos de la Biblia.