En los jardines de la Facultad de Derecho más antigua de Dublín (King’s Inns Park) está el que llaman "El árbol hambriento".
Se trata de un plátano de sombra que fue plantado en el siglo XIX cerca de un banco de hierro, tendrá entre 80 o 120 años, y al ir ensanchando y ensanchando... se lo comió.
A mí me recordó aquella escena de la película de JL Garci de "Volver a empezar": "La petición de la pareja ¿sabes cual fue? No consientas que ninguno de los dos quede solo ni un día."
Los dos se transformaron en árboles pero ya estaban juntos para la eternidad porque el roble y el tilo tenían un solo tronco.


