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viernes, 8 de mayo de 2015

La literatura y el humor



Bueno pues ya es viernes otra vez. Al final se pasan las semanas volando.

Con varios cartelitos de los nuestros quería desearos un buen fin de semana.

La foto de arriba la tomé en Madrid, por la zona de Alonso Martínez. La verdad es que me hizo gracia y no me pude resistir.

Y los dos de debajo son de esos chistecitos que mandan relacionados con la escritura  y el lenguaje que nos gustan.

Con el segundo recordamos el calambur: el juego de palabras mediante el cual se modifica el significado de una palabra o frase agrupando de distinto modo sus sílabas. 

Acordaos de Quevedo y el ejemplo de siempre: "Entre el clavel y la rosa, su Majestad escoja"



martes, 14 de enero de 2014

De Calambur y Expresiones juntas o separadas...




 Hoy vamos a hacer una entrada sobre el lenguaje que hace muchos días que no hablamos de éstos temas ¿Vale?

Como en el ejemplo que os he puesto en la viñeta de arriba de la entrada, existen en el español expresiones que tienen distintos significados si se escriben juntas que si se escriben separadas.

Ya hablamos en una entrada ya pasada ( en el 2011) de una figura retórica que se llama "CALAMBUR", que es un juego de palabras. De hecho viene de la expresión francesa "calambour" que significa literalmente eso: "juego de palabras". Consiste en reagrupar las sílabas de algunas palabras de una frase de forma que signifique otra cosa. El ejemplo más claro lo tenemos en muchas adivinanzas:
Oro parece, /plata no/ es

Os vuelvo a pegar el enlace a aquella entrada por si queréis recordarla:
 

Pero cómo de esta figura ya hablamos en su día. Hoy solo vamos a recordar algunas de esas expresiones que tienen distinto significado si se escriben juntas o separadas, para reparar en lo curioso e interesante que es nuestro castellano:

Medianoche (sustantivo): La parte central de la noche
Media noche (adjetivo+Sustantivo): la mitad de la noche.  

Igual significado tiene la distinción entre: Mediodía y Medio día.

Contrarreloj (sust.): La prueba cronometrada
Contra reloj: A toda prisa

Porvenir (sust.) : Suceso o situación futura de la vida de una persona
Por venir (prep. + sust.): Que está por llegar, por venir...

Malentendido (Sust.): Un equívoco
Mal entendido (Adv. + Participio) : Que no se ha entendido bien, no se ha comprendido...

Correveidele (Sust.): Persona que lleva y trae cuentos y chismes.
Corre, ve y dile (verbos): Siemplemente que una persona corre y ve y dice algo

Sinvergüenza (Sust.): Pícaro, bribón
Sin vergüenza (Prep. + Sustantivo): Sin pudor

Sino (Sust.): Destino
Si no (Prep. + Adverbio): de otra forma, de otro modo...

Sobretodo (Sust.): Abrigo, gabán...
Sobre todo (Prep. +Adjetivo): Encima de todo. 

Bueno habría muchas más expresiones cómo estás... pero cómo repaso yo creo que con éstas ya es bastante.

martes, 23 de julio de 2013

Más razones para leer: El poder de los recursos estilísticos II Artículo de Lecturalia




Hoy os quería dejar con un artículo sobre el poder de la lectura y de los recursos del lenguaje.


Más razones para leer: El poder de los recursos estilísticos (y II)

Gabriella Campbell el 8 de abril de 2012 en Literatura, Tecnologí­a
Cerebro y palabras

Como ya comentábamos en la primera parte de este artículo, la lectura de determinadas palabras y expresiones produce reacciones en el cerebro muy similares a las que se experimentan en la vida real. Ya hemos hablado del llamativo efecto de la metáfora y de la antítesis, pero según Véronique Boulenger, del Laboratorio de Dinámica del Lenguaje de Francia, los verbos y términos que expresan traslado y movimiento activan del mismo modo las partes de nuestro cerebro que utilizamos para movernos. De este modo, si leemos que un personaje le da una patada a una pelota, en nuestro cerebro se “iluminan” las secciones dedicadas a realizar acciones motoras. En el departamento de psicología cognitiva de Toronto han llegado a sugerir que el cerebro, al leer, “carga” las experiencias percibidas en el cerebro, como si se tratara de una simulación, de un videojuego hiperrealista. Además, nos ofrece algo que la vida real no puede: entrar en los pensamientos, sensaciones y aventuras de otra persona, alguien que puede ser completamente distinto a nosotros, lo que nos ofrece vivir una serie de momentos, emociones y acciones que de otro modo nos serían imposibles; un ejercicio, además, que mejora nuestra empatía y nos prepara para entender y relacionarnos mejor con aquellos que nos rodean. Parece ser que nuestro cerebro crea una especie de mapas, de lugares, sentimientos y datos, dedicados en exclusiva a los personajes de los textos que leemos. Para ello, claro, el medio estrella es la novela, ya que nos da la suficiente información para crear mapas muy complejos y detallados.

En el artículo que mencionamos de Annie Murphy Paul sobre la neurociencia y la ficción, ésta nos habla de una serie de estudios realizados en colaboración por el departamento de Toronto y especialistas canadienses de la Universidad de York, que demostraban que aquellas personas que leían con frecuencia tenían mayores habilidades para empatizar con los demás, para entenderlos, para ver el mundo desde otras perspectivas. Llegaron a estas conclusiones a través de una serie de pruebas que descartaban que todo esto partiera de que los individuos de naturaleza más empática disfrutaran más de la lectura que otro tipo de individuos: se realizaron pruebas a niños de muy temprana edad, en las que se descubrió que los niños a los que se les leían cuentos de manera habitual desarrollaban de manera mucho más significativa esta cualidad empática (esto también ocurría con los que veían películas, pero no con los que veían programas de televisión, posiblemente porque al ver la televisión a solas los niños no gozaban de una interacción provechosa con sus padres, lo cual da bastante que pensar respecto al valor del diálogo posterior a la lectura, a ese análisis en común que nos ayuda a percibir todo tipo de elementos que antes no habíamos descubierto en el texto, como nos ocurre al leer una crítica bien hecha o al comentar un libro con amigos). Todo esto indicaría que no sólo se trata de la lectura, sino que la exposición a cualquier tipo de narrativa estructurada y de calidad produce seres humanos más comprensivos y tolerantes. Y nada mejor para ello que una buena película o, cómo no, una joya literaria.

http://www.lecturalia.com/blog/2012/04/08/mas-razones-para-leer-el-poder-de-los-recursos-estilisticos-y-ii/

domingo, 27 de enero de 2013

Maisefoyuti ¿Qué niña o mujer no conoce esta palabra?



Maisefoyuti, 
tu eres ancla, 
por eso yuti,
Maisefoyu ayu ayu.

La sinagoga, 
manetica la chacha,
pau, la chacha,
Maisefoyu, ayu ayu.

La mayoría de las chicas hemos jugado al "Maysefoyuti" con las palmas de las manos ¿Y que quiere decir "Maysefoyuti? ¿Y exactamente cómo era la letra de la canción? ¡Qué gran misterio! Porque yo tengo mi versión, pero me temo que hay tantas versiones como personas... 

Lo más gracioso de todo es que un buen montón de años después de haber dejado de jugar a las palmas, sigue siendo para mí una palabra muy familiar, tan entrañable, que sin querer te devuelve una sonrisa. Una palabra que aún sin saber su significado todas, solemos ser las chicas, la hemos adoptado y la hemos incluído en nuestro vocabulario para toda la vida.

Tenemos muchas de esas palabras en nuestro haber. Palabras sin significado aparente pero que conocemos todos.   
abracadabra, supercalifragilisticoespialidoso, tan-ta-ta-chán, Ábrete sésamo...

¿Se os ocurren más?

Algunas de ellas son "JITANJÁFORAS". Una "palabrota" más de la literatura. La creó Alfonso Reyes, que definió las jitanjáforas como "creaciones que no se dirigen a la razón, sino más bien a la sensación y a la fantasía. Las palabras no buscan aquí un fin útil. Juegan solas" y autores como Quevedo y Lope de Vega recurrieron también en ocasiones a esta figura literaria.

De algunas ni conocemos el origen cómo de Abracadabra. Aunque es una palabra que se remonta a muy, muy lejos.

Abracadabra. Existen diversas versiones de cómo fue creado este conjuro mágico. Algunos dicen que proviene del arameo y significa "que todo se destruya"; otros, lo relacionan al hebreo: "ab" (padre), "Ben" (hijo), y "acadosch ruaj" (espíritu santo); y algunos más refieren que "abbada ke dabra" en caldeo quiere decir "morir como la palabra". Hay quienes aseguran, sin embargo, que este vocablo es realmente de origen egipcio donde abrak significaría “Santo” en esa cultura. Pero una vez más vemos como es imposible llegar a un acuerdo en este punto, pues Munter aseguraba que el origen si bien era egipcio, no tenía ninguna relación con el abrak que ya hemos mencionado, sino con berre que en aquella cultura equivalía a “nuevo,” aunque, de hecho, no tiene mucho sentido, así que también se ha dicho que puede significar “palabra nueva” que serviría para invocar a los dioses y obtener ciertos beneficios de ellos.

Se escribía en once renglones, quitando una letra cada vez, hasta quedar un triángulo.

Independientemente de su significado, en el siglo II, Quinto Sereno Simonico consagró la frase ABRACADABRA como un modo de protegerse contra las enfermedades que, según se creía, eran causadas por espíritus malignos alojados en el cuerpo.


Otra palabra mágica muy familiar para todos es Ábrete sésamo. Esta es la fórmula mágica que abre una cueva en el cuento de "Alí-Babá y los 40 ladrones". Alí, un leñador de Arabia, descubre por casualidad, en el bosque donde cortaba madera, a una banda de ladrones visitando la cueva donde esconden su tesoro. La cerradura de su escondite era un sello mágico que sólo se activaba con las palabras "Ábrete, Sésamo" y "Ciérrate, Sésamo". Después de que los ladrones se marchan, Alí Babá entra en la cueva y se lleva parte de la riqueza a casa. Hoy en día esta palabra mágica es utilizada de manera cotidiana cuando se hace referencia a la apertura de una puerta o sencillamente como contraseña. 


Supercalifragilísticoespialidoso: Que a todos también nos suena ¿verdad? 

Dice la Wikipedia que: "la palabra fue creada juntando y modificando vocablos a modo de trabalenguas (súper + cali (belleza) + frágil + expirar) haciendo que estas suenen irreconocibles y añadiendo «oso» al final para que parezca una palabra real (como piadoso o amistoso)". 

Es de la película Mary Poppins y describe la forma milagrosa en la que uno puede salir airoso de las situaciones difíciles.

Supercalifragilisticoespialidoso,
aunque suene extravagante, ¡raro y espantoso!
Si lo dice con soltura sonará armonioso,
supercalifragilisticoespialidoso. 


Bueno pues por hoy ya está bien. Otro día hacemos otro repasito a más palabras. ¿Se os ocurre alguna más?

http://de10.com.mx/8029.html


martes, 9 de agosto de 2011

De adivinanzas y calambur



A estas alturas de la vida todos habréis oído o incluso repetido algunas de éstas adivinanzas:

Blanca por dentro, verde por fuera, si quiere que te lo diga, espera (La pera)
Dicen que son de dos, pero sólo son de una (Los dedos)
No pienses en otras cosas que las tienes en el mar, o las ves llegar furiosa, o las  ves mansas llegar (las olas)


Sí ¿verdad? Son de toda la vida...




¿Pero sabéis que es un CALAMBUR?

Muchos diréis ¡¡el nombre de un editorial!! Porque sí, efectivamente lo es.

Pero no, además del nombre de una editorial es otra cosa... Venga que sí... Que sí lo sabéis... Tiene algo que ver con esas adivinanzas que os he dicho...

¡Claro!

Dice el diccionario de la Rae:

calambur.

(Del fr. calembour).
1. m. Ret. Agrupación de las sílabas de una o más palabras de tal manera que se altera totalmente el significado de estas; p. ej., plátano es/plata no es.



Efectivamente el "calambur" es la figura literaria, el juego de palabras que se utiliza mucho en las adivinanzas: las mismas letras, el mismo orden y dos significados radicalmente distintos.


EL DULCE LAMENTAR DE DOS PASTORES
EL DULCE LAMEN TARDE DOS PASTORES


Esta figura que consiste en unir las sílabas de dos palabras contiguas, formando palabras de sentido distinto también sale en el libro que estoy leyendo: "La tienda de las palabras" de Marchamalo. Un libro en el que se tratan muchos de estos juegos. Os copio donde habla de ello:

El segundo juego de la página 52 ( el que os he copiado un poco más arriba) está sacado del libro de Monterroso "La letra e" donde hay otro también bastante gracioso:

EL HACEDOR MIRA UN AVE SIN ALAS TIMADA
EL HACE DORMIR A UNA VECINA LASTIMADA

La literatura está llenita de calambur más o menos famosos.

Dicen que el uno de los más famosos de la historia se atribuye a Quevedo que llamó "coja" a la Reina Mariana de Austria, segunda esposa de Felipe IV, sin que se ofendiera. Se presentó ante ella con una flor en la mano y el calambur en la boca:
"Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja"
(Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad es coja".


...salí sin ser notada, (...) / a oscuras y en celada.
...salí sin ser notada, (...) / a oscuras y encelada.
San Juan de la Cruz (Fragmento de "La noche oscura")


"Con dados ganan condados" (Góngora)

"¿Con que dice que es conde? Querrá decir que esconde algo"
Benito Pérez Galdos, El caballero encantado


Curioso ¿Verdad?

Pero a veces pueden ocurrir estas situaciones como la que he encontrado en la red y que os copio aquí:

Calambur inintencionado


Sin embargo, este doble sentido de los calambur no siempre es intencionado y a veces ha traído más de un problema. Por ejemplo, en Abril del 2007 Telemadrid lanzó una campaña de publicidad con el lema:
Telemadrid, espejo de lo que somos.

utilizando este eslogan tanto en los anuncios en la propia televisión como en vayas publicitarias, periódicos, etc. Sin embargo, pronto se difundió el segundo sentido de esta frase:
Telemadrid, Espe jode lo que somos.

Dando la casualidad que Esperanza Aguirre (Espe) era en esos momento presidente de la Comunidad de Madrid, y había sido acusada por los propios empleados de Telemadrid de "influir" en los espacios de información de la cadena. Claro está, tras popularizarse este segundo sentido se retiró la campaña publicitaria.

 

viernes, 15 de abril de 2011

Oxímoron y Antítesis

Chema Madoz tiene muchas obras que podrían ser un oxímoron


¿Tú, que me lees, creerías que te están insultando
si alguien te llama "oxímoron"?

"Oxímoron, más que oxímoron..."


Hace mucho tiempo que no decimos "palabrotas", así que he pensado que como es viernes vamos a soltarnos un poco... ¿Es oxímoron un insulto? ¿Algo malsonante? ¿O simplemente una palabra rara, poco oída?

Efectivamente no es un insulto. Oxímoron es una figura retórica, basada en la oposición de palabras contrarias. Sí, algo parecida a la antítesis, pero con un matiz diferente.


¿Que nos dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua?



Oxímoron.

(Del gr. ὀξύμωρον).

1. m. Ret. Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.


Antítesis.

(Del lat. antithĕsis, y este del gr. ἀντίθεσις, de ἀντί, contra, y θέσις, posición).

1. f. Fil. Oposición o contrariedad de dos juicios o afirmaciones.

2. f. Ret. Figura que consiste en contraponer una frase o una palabra a otra de significación contraria.

3. f. Persona o cosa enteramente opuesta en sus condiciones a otra.


Por ejemplo:“Es tan corto el amor, y tan largo el olvido” (Pablo Neruda); “Cuando quiero llorar, no lloro... / y a veces lloro sin querer...” (Rubén Darío); “los propios y los ajenos” (Lope de Vega)

 
 
Son parecidos oxímoron y antítesis. Ambos se basan en la oposición de palabras contrarias.

Pero, en el oxímoron son palabras con significado contrario dentro de la misma estructura sintáctica, pero al unirlas dan lugar a un nuevo significado que trasciende el de cada una de esas palabras por separado.

Por ejemplo: “estruendoso silencio”, “calma tensa”.´¡Oh desmayo dichoso!/¡Oh muerte que das vida! ¡Oh dulce olvido!` (Fray Luis de León)


En el caso de la antítesis, las palabras u oraciones contrapuestas no encierran en sí una contradicción, no generan incoherencia, simplemente se unen y se refuerza el significado de la segunda: ´ Yo velo cuando tu duermes, yo lloro cuando cantas...` (Quijote II, 68).  Jack Kennedy: “No preguntes qué puede hacer el país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país”.


Estas figuras aparecieron mucho en la Mística, en el Barroco, en el Romanticismo... donde existía un predominio de las emociones.




miércoles, 24 de febrero de 2010

¿Apóstrofe o Apóstrofo?




Y ahora una pregunta muy simple:

¿Vosotros cómo llamáis a la coma aérea que utilizamos a veces para subrayar la omisión de algún sonido? Por ejemplo: pa’que se nos salga el mal agüero…

¿Apóstrofe? ¿Habéis dicho “Apóstrofe”?

Porque toda la vida yo inmediatamente hubiera contestado: “Apóstrofe” y lo hubiera hecho sintiendo que estoy en posesión de la verdad absoluta.


Pues no.

Me temo que si me habéis contestado “Apóstrofe” que es lo que yo hubiera hecho, nos habríamos caído con todo el equipo. Y parece ser que es un error muy común el hacerlo.

A dicha coma aérea se le llama: APÓSTROFO, acabado en o. Porque Apóstrofe es otra cosa, una figura literaria.

Esta distinción me la regaló ayer uno de mis hermanos y la verdad es que me quedé muy sorprendida.

Pero mejor vamos como hacemos otras veces a escuchar la voz de “los supertacañones” o lo que es lo mismo la voz de la Real Academia de la Lengua.


Apóstrofo. Signo ortográfico auxiliar en forma de coma alta (’), que apenas se usa en el español actual. 1. Como usos propios de la lengua española, se distinguen principalmente dos:



a) Para indicar, en ediciones actuales no modernizadas de textos antiguos, sobre todo poéticos, la elisión de la vocal final de determinadas palabras (preposiciones, artículos, conjunciones) cuando la que sigue empieza por vocal: d’aquel (por de aquel), l’aspereza (por la aspereza), qu’es (por que es).



b) Para reflejar, en la escritura, la supresión de sonidos que se produce en ciertos niveles de la lengua oral. Aparece con frecuencia en textos literarios cuando el autor desea reproducir el habla de personajes de escasa cultura: «Sacúdete el vestidito, m’ija, pa’que se nos salga el mal agüero» (Hayen Calle [Méx. 1993]).




2. Se conserva en la reproducción de nombres o expresiones pertenecientes a lenguas en las que se mantiene el uso moderno del apóstrofo, como el catalán, el inglés, el francés o el italiano: L’Hospitalet de Llobregat, O’Connor, c’est la vie, D’Annunzio.



3. Hay que evitar los siguientes usos del apóstrofo, ajenos al español, y que se deben al influjo del inglés:



a) Cuando aparece en sustitución de las dos primeras cifras de un año: ’82 por 1982. Si se desea hacer la abreviación, lo que es frecuente en la expresión de acontecimientos relevantes celebrados en ciertos años, no debe utilizarse el apóstrofo: Barcelona ’92 (Juegos Olímpicos). Basta con las dos últimas cifras del año, que pueden unirse o no con guión a la palabra precedente: Barcelona 92 o Barcelona-92.



b) Cuando se usa, seguido de una s, para indicar el plural de una sigla: ONG’s. El plural de las siglas es invariable en español: las ONG (→ sigla, 3).



4. No debe utilizarse el apóstrofo para separar las horas de los minutos: las 20’30 h. En este caso, se recomienda el empleo del punto, aunque también se admiten los dos puntos.



5. Tampoco debe usarse para separar, en los números, la parte entera de la parte decimal: 3’1416. En este caso ha de emplearse preferentemente la coma, aunque también se admite el uso del punto.



6. No debe confundirse con apóstrofe (‘invocación vehemente’ e ‘insulto’; → apóstrofe).



Apóstrofe.


Invocación vehemente a una segunda persona’: «¡Aléjate del yo, Simón, y créeme! ¡El yo quema! (Juan Anido dejó de hablar después de este apóstrofe)» (MFoix Quincena [Esp. 1988]);



e ‘insulto o dicterio’: «Ante el alud de apóstrofes y de ultrajes, retrocedió, temeroso, el público» (Mujica Escarabajo [Arg. 1982]). Aunque en el español clásico se usaba a menudo con el género femenino etimológico, hoy se emplea exclusivamente en masculino.




No debe confundirse con apóstrofo (‘signo ortográfico’; → apóstrofo).

domingo, 31 de enero de 2010

El Quesuismo...

El otro día Javier Díaz ( http://www.javierdiazgil.blogspot.com/) me regaló una nueva palabrota para mi colección. Una de esas que me gustan a mí:

Quesuismo
¿Sabéis lo que es el quesuismo?

No, no es una enfermedad producida por una ingesta excesiva de queso, ni ninguna otra acepción "peregrina" como decía una antigua profesora mía de lengua en mis tiempos del BUP...

No.

El quesuismo es un error muy común cuando hablamos. Consiste en sustituir el adjetivo relativo "cuyo" por la secuencia "que su".

Pero mejor que yo os lo va a explicar Leonardo Gómez Torrego (Doctor en Filología Románica, científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y colaborador de la Real Academia de la Lengua) en un artículo publicado en el Centro Virtual Cervantes.


Quesuismo


Miércoles
, 7 de abril de 1999


Por Leonardo Gómez Torrego

Una anomalía sintáctica cada vez más frecuente (no es rara en la lengua de los medios tanto escritos como orales) es la de desglosar el determinativo relativo-posesivo cuyo (con sus variantes) en la secuencia que su(s). Es decir, el valor «relativo» lo recogería que, y el «posesivo» su. Estos son algunos ejemplos:

*Este es un periódico que su sede está en Madrid.

*Aquellas palabras que es tónica su última sílaba se llaman agudas.

Como se ve en el segundo ejemplo, la secuencia que + su puede ser discontinua.

Escribir (y hablar) de esta guisa supone un claro desaliño y posiblemente un desconocimiento de una regla gramatical fundamental de nuestra lengua, y es que todo pronombre, por el hecho de serlo, debe desempeñar una función nominal (sujeto, complemento directo, etc.), y es evidente que en los ejemplos mencionados el pronombre que aparece desfuncionalizado: no es ni sujeto, ni c. directo... En ellos, debería haber aparecido la forma cuya, que sí desempeña función: la de actualizador del sustantivo correspondiente: cuya sede, cuya última sílaba.

En ocasiones, en lugar del posesivo su(s) aparece el artículo, pero siempre con valor posesivo:

*Compré un libro que estaban las hojas como descoloridas.

Parece, pues, que se hace necesario ejercitarse en el uso del determinativo cuyo, que parece ir quedándose relegado al lenguaje exclusivamente culto.

"Cuyo ha entrado en decadencia en la lengua actual. ¿Quién diría hoy un sábado por la tarde tomando unas cañas algo así?: “No ha venido el chico ese cuya novia estudia empresariales”.

Los hablantes, aunque sea inconscientemente, intuyen la dualidad de cuyo: es relativo y, al mismo tiempo, posesivo. Por eso lo rompen para sacar las piezas.

¿Y qué es lo correcto? Pues depende. En situaciones formales, tanto orales como escritas, hay que evitar el quesuismo. En cambio, en situaciones informales (en casa, con los amigos…) cuyo seguiría siendo correcto pero probablemente poco adecuado.

Esto es lo mismo que preguntar: “¿Un hombre va bien vestido con traje?”. En la oficina sí, pero en la playa seguramente no."

Extraído de: http://blog.lengua-e.com/2007/el-quesuismo/


viernes, 18 de diciembre de 2009

Asteísmo: Figura Literaria



El último día en la tertulia, Javier Díaz, me enseñó lo que era el "asteísmo".

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua:

asteísmo.
(Del lat. asteismus, y este del gr. ἀστεϊσμός).

1. m. Ret. Figura que consiste en dirigir graciosa y delicadamente una alabanza con apariencia de reprensión o vituperio.

Ejemplo de Asteísmo sería decirle a un viajero: "Te falta mundo".


El Asteísmo es la más fina forma de la ironía, voz derivada del griego y que significa urbanidad. Es una de las nueve clases de ironía que existen, pero en esta entrada nos las vamos a nombrar porque sería extendernos demasiado, aunque la más conocida es el sarcasmo ("cuando la burla es tal y tan cruel que se convierte en un redondo insulto").


A mí la ironía me parece muy interesante. Con la ironía se afirma lo que no se piensa, escondiéndolo de quien no llega a entenderlo, unas veces para rehuir el castigo o reprobación, otras veces por afecto respetuoso, otras por no herir ni suscitar discusiones y las mayoría de las ocasiones por burla y afán de superioridad, como cuando dijo Pilatos “Salve, rey de los judíos”.

Francisco Umbral afirmaba que “la ironía es la ternura de la inteligencia”. Y no estoy de acuerdo con muchas de las afirmaciones de Umbral, pero ésta sí que me gusta.

Pero bueno ya hablaremos otro día de la ironía.

Las fotografías de Chema Madoz son una foto poesía, un modo de enseñarnos la realidad, los objetos cotidianos con ironía, de forma que se trasciende al mero objeto para convertirlo en otra cosa, otra mundo.
Todas las fotografías de esta entrada son de él.

martes, 8 de diciembre de 2009

Oximorón


Y como no está ni medio bien decir una palabrota del estilo de "Oximorón", como he dicho en la anterior entrada, y no explicar qué es ( y sobre todo antes de que se me olvide), aquí os dejo con la definición que de dicha figura literaria da el diccionario de la Real Academia de la Lengua.

oxímoron.

(Del gr. ὀξύμωρον).

1. m. Ret. Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.



Y con otra definición y algunos ejemplos extraídos de la página de internet www.retóricas.com :

El Oxímoron es una Figura Retórica que consiste en reunir dos palabras de sentido contrario.

Ejemplos de Oxímoron:

1. ‘un silencio ensordecedor

2. ‘el agudo estúpido’

3. ‘la docta ignorancia’




La imagen superior (el cenicero con el cartel de no fumar) está extraída de:
http://palabras.bligoo.com/content/view/110846/Oximoron.html
El guardián del idioma
Y es en sí misma un oximorón.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El Pleonasmo. Figuras Literarias


Tengo desde hace tiempo un artículo del periódico que me pasó uno de mis hermanos sobre "El Pleonasmo", figura literaria, que sin darnos cuenta, utilizamos mucho en nuestra vida cotidiana.

El diccionario de la Real Academia define así Pleonasmo:


Pleonasmo.
(Del lat. pleonasmus, y este del gr. πλεονασμός).

1. m. Ret. Figura de construcción, que consiste en emplear en la oración uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad a lo dicho; p. ej., lo vi con mis propios ojos.

2. m. Demasía o redundancia viciosa de palabras.



Os dejo con el artículo en cuestión:

Columnistas
Fernando VILCHES
Pleonasmos
14 Septiembre 09


Escuché no hace mucho en mi programa de radio favorito (Herrera en la Onda), a las siete y veinte de la mañana, una frase que me hizo levantar como un resorte de la cama y apuntarla en mi cuaderno de bitácora: «La posibilidad de conocer posibles deficiencias», y me vino a la cabeza lo aficionados que somos los hablantes de español a extender los pleonasmos («Demasía o redundancia viciosa de palabras», según el DRAE) a muchas de nuestras frases cotidianas. Algunas pasan ya desapercibidas para la mayoría: entrar para adentro, salir para afuera, subir para arriba, bajar para abajo, son las que más a menudo se pueden percibir en el habla de muchas personas; otras son más sutiles y hacen menos ruido: acceso de entrada, accidente fortuito, hacer especial hincapié... A nadie en su sano juicio se le ocurriría pedir «un vaso de agua húmeda»; sin embargo, hacemos uso de esta figura de construcción, el pleonasmo, que remite a lo innecesario del refuerzo, aunque –a veces– apoye la expresividad del pensamiento, como ocurre en «lo vi con mis propios ojos».


Ver o no ver
A mí me llama la atención mucho una frase que utilizamos a diario, pero que carece de sentido y que, a mi juicio, no refuerza la expresividad: «veremos a ver». Cuando se emplea en singular, esta perífrasis sí se usa de forma correcta: «voy a ver», conjugada con «ir+ver» que sí tiene sentido. Pero, usada en plural, se asemeja a «es más mayor que yo». Han terminado ya para muchos las vacaciones: veremos a ver si también con el fin de las vacaciones concluye la crisis. ¡A ver si lo vemos!