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lunes, 23 de septiembre de 2019

"El último akelarre" de Ibon Martín




Aquelarre, palabra formada a partir del vascuence akelarre 'prado donde pasta el cabrón o macho cabrío', compuesta por aker 'macho cabrío' y larre 'prado'. 



Pues me terminé de leer "El último akelarre" de Ibón Martín. Y muy entretenido.

Ya me había leído el primero de esta saga que tiene como protagonista a la escritora Leire Altuna, "El faro del silencio". Y había topado con algunas críticas del segundo, entonces me pasé al tercero directamente. Estas cosas que una hace a veces... Pero bueno he recapacitado y creo que me tendré que leer el segundo en algún momento, y el cuarto desde luego.

En este caso la acción, espacialmente, se desarrolla entre Bilbao y Zugarramurdi.  Y temporalmente vamos a estar saltando en la novela entre el siglo XVII y el año 2015. Así que el ritmo de la novela es muy ágil. Que vayan paralelas las dos tramas y se nos obligue al leer a ir cambiando de una otra imprime al texto una buena dosis de dinamismo.

Eso unido a la cantidad de giros que el autor sabe ir imponiendo a la trama hace que se haga una novela fácil de leer y que te la bebes.

La estructura de la novela son 63 capítulos muy cortos encabezados todos por una fecha, con lo cual te sitúas rápidamente en el tiempo en que estás.

La novela comienza en Bilbao durante la noche que se celebra una regata famosa, la Nocturna de Bilbao, en la que Leire Altuna, una famosa escritora de género negro y nuestra protagonista, participa. Lo que va a ocurrir es que de pronto llamará la atención de todo el mundo un fuego en lo alto de una chimenea en el parque Etxebarria. Y lo peor de todo es que proviene de un ser humano que se está quemando.

Leire, se acercará hasta ese lugar donde se encontrará con Ana Cestero, una joven ertzaina con la que ya trabajó en anteriores casos.

Éste es el comienzo del argumento con el que parte la primera de las tramas de la novela. 

La segunda trama se desarrollará en el año 1609 en Zugarramurdi, donde conoceremos la historia de María, una joven que se dedica al cuidado del ganado y al oficio de partera. Conoceremos como, a partir del nacimiento de un niño muerto, será acusada por la Santa Inquisición de brujería. Y el Santo Oficio no solo la acusará a ella, sino a un tercio de la población de aquella zona. 

"Invierno de 1610
María se sentía aturdida, desorientada. ¿Cuánto tiempo llevaba allí? ¿Horas, días, semanas? Lo último que recordaba era la sensación de agonía, el ardor en el pecho y el agua colándose por su nariz en plena tortura. Aquel barreño infame en medio de la sala de interrogatorios le había brindado las sensaciones más escalofríantes de su vida. Todavía reverberaban en su cabeza las preguntas del inquisidor. ¿Confiesas que adoras al demonio? ¿Cuántas veces has yacido con el maligno? ¿Cuántos hijos diabólicos le has dado ya? ¿Cuántos bebés has matado? ¿Cuántos bebés...? esta era sin duda la más dolorosa. Ella ayudaba a los niños a llegar al mundo, no los mataba. Por más que lo aseguró, el verdugo no tuvo piedad. Una y otra vez su cabeza era introducida con saña en el agua gélida. Cada vez más tiempo, cada vez con menos segundos para recuperar el resuello. ..."


Esta segunda trama está basada en los hechos reales que ocurrieron en Zugarramurdi y aledaños en esa época. 

Y a seguir leyendo se ha dicho. 

El estilo de este autor es sencillo, con un buen manejo en la dosis de la intriga y los giros en la narración, que hacen que la atención de los lectores no decaiga. Domina la técnica.

Lo único que me ha chirríado un poco, es que creo que hay un abuso de frases hechas. Y no formando parte del lenguaje de un personaje, que no estaría mal porque lo caracterizaría. En este caso se trata de un abuso tanto en el narrador como en algunos diálogos sin distinguir quién las dice. Aunque por otra parte, al mismo tiempo se ve que hay un lenguaje muy rico, así que no es por falta de vocabulario, yo creo que simplemente ha faltado algún repaso en este tema a alguna parte de la novela.

Pero salvo por ese detalle, me ha parecido una novela muy entretenida, donde se han manejado muy bien los ingredientes de la novela negra, como decíamos, la intriga y los giros. Novela negra de la nuestra que merece la pena. 

Por otra parte la ambientación está muy lograda, como he comentado ya en otra entrada, yo conocía ya Zugarramurdi, pero me parecía que estaba allí de nuevo. Muy bien la ambientación.

Novela negra, de "la nuestra", recomendable.


#IbonMartin
#Elúltimoakelarre


jueves, 29 de agosto de 2019

El Museo de las Brujas de Zugarramurdi y "El último akelarre" de Ibón Martín


"Las salas del museo lograron ponerle la piel de gallina. Lejos de encontrar una muestra folclórica y superficial como la que esperaba, el museo de las Brujas era un escalofriante relato de la persecución que la Inquisición desató en la comarca a comienzos del siglo diecisiete. La estampa más impactante era la recreación del auto de fe que acabó con la quema de once vecinos en la hoguera y decenas de condenados a las penas más diversas.

En una sala contigua, una proyección narraba los pasajes más turbadores del Compendium Maleficarum, el tratado de brujería y demonología escrito por un sacerdote italiano que tuve aterrorizada a media Europa. Incluso desde el escepticismo propio de las mentes del siglo veintiuno, Leire se estremeció al escuchar algunas de las prácticas atribuidas a los adoradores del diablo.
La sección más amable estaba dedicada a la mitología local. Extrañas criaturas espiaban a la escritora desde misteriosas cajas de luz. ..."

El último akelarre de Ibon Martín



A veces te parece que es verdad eso de que todo en esta vida está conectado. De que conocemos a alguien, que a su vez conoce a otro y éste a otro, y que finalmente después de seis o siete personas se llega a otro que también te conoce a ti, cerrándose el círculo.

A veces parece que nos pasamos la vida abriendo círculos que más adelante cerraremos. Porque la vida, al final, es cíclica. 

En el verano del 2014 yo estuve vacacionando por el norte de España. En definitiva haciendo esas dos cosas que son, casi, las que más me gustan en la vida: uniendo los viajes con la literatura. En ese viaje hice una ruta literaria por los pueblecitos del Baztán, con Elizondo a la cabeza. Sí, estuve visitando esa parte tan preciosa de nuestro paisaje mientras recordaba los escenarios de la trilogía del Baztán de Dolores Redondo.

Os dejo varios enlaces a entradas de este blog donde reseñaba aquel viaje.

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search?q=Baztan

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search?q=Elizondo

Y ya que estábamos por allí, antes y después, conocimos otras ciudades y otros pueblos.

Entre ellos Zugarramurdi, que me gustó mucho, y donde descubrí el Museo de las Brujas. Que me pareció un lugar curioso e interesante. No esperaba nada, no llevaba ningún tipo de expectativas y salí pensando que había hecho bien entrando. Eso sin contar con que todo el entorno es precioso.

http://rociodiazgomez.blogspot.com/search?q=Zugarramurdi

Y ahora, cinco años después, en el libro que estoy leyendo de Ibón Martín "El último akelarre" me describen este Museo y me he sentido otra vez allí.

Se ha cerrado otro círculo.





"Invierno de 1610

María se sentía aturdida, desorientada. ¿Cuánto tiempo llevaba allí? ¿Horas, días, semanas? Lo último que recordaba era la sensación de agonía, el ardor en el pecho y el agua colándose por su nariz en plena tortura. Aquel barreño infame en medio de la sala de interrogatorios le había brindado las sensaciones más escalofríantes de su vida. Todavía reverberaban en su cabeza las preguntas del inquisidor. ¿Confiesas que adoras al demonio? ¿Cuántas veces has yacido con el maligno? ¿Cuántos hijos diabólicos le has dado ya? ¿Cuántos bebés has matado? ¿Cuántos bebés...? esta era sin duda la más dolorosa. Ella ayudaba a los niños a llegar al mundo, no los mataba. Por más que lo aseguró, el verdugo no tuvo piedad. Una y otra vez su cabeza era introducida con saña en el agua gélida. Cada vez más tiempo, cada vez con menos segundos para recuperar el resuello. ..."

El último akelarre de Ibon Martín






"La silueta negra del macho cabrío se diujaba en medio de un humo que los focos teñían de un encendido color naranja. Un círculo rojo y un minutero indicaban que la grabación estaba en marcha. Al volver a fijar la vista en la cueva, sintió un escalofrío. Los cuernos torcidos del macho cabrío y sus brillantes ojos rojos resultaban estremecedores a través de aquel juego de luces y sombras. Aquella gruta lateral, en la que de no ser por los focos no hubiera reparado, constituía un altar inmejorable sobre el resto de la cueva."

El último akelarre de Ibon Martín








#Zugarramurdi
#MuseodelasBrujas
#IbonMartín
#Elúltimoakelarre

lunes, 5 de agosto de 2019

"El faro del silencio" de Ibon Martín


Pues otra vez me enganché al género negro. No tengo remedio.

Pero en este caso, de la "casa", sí de un autor español Ibon Martín, de quién no había leído nada.

Todo empezó porque leí una reseña de una de sus novelas "La jaula de sal" y me atrajo el argumento. Pero cuándo seguí leyendo ví que formaba parte de una serie con la misma protagonista: Leire Altuna. Así que busqué el primer libro de la serie y ahí he estado, inmersa en "El faro del silencio" de Ibon Martín.

El argumento nos cuenta que en otoño del 2013 aparece un cadáver cerca de un faro. Lo más curioso de todo es que le han sacado toda la grasa del abdomen. Leire, una escritora bilbaina de novelas románticos que se acaba de separar y habita en el faro, es quién encuentra el cuerpo. Y al final, entre unas cosas y otras, se convierte en la sospechosa numero uno.

Por otra parte el argumento también nos presenta a Triki, un joven heroinómano de la zona (hemos retrocedido hasta los años ochenta) que trapichea con la txipironera del padre para sacar dinero para tener su droga y pagar lo que debe. 

Luego entonces, en cuánto a la estructura de la novela, tenemos cincuenta capítulos con un doble hilo narrativo, que en algún momento tendrá que confluir.  

La acción se desarrolla en la costa guipuzcoana, en Pasaia más concretamente, que no conozco pero que ya quiero visitar porque los pueblos y paisajes que se describen en la novela parecen de lo más atractivo. Tendremos que acercarnos a ese rincón del País Vasco. El autor nos habla de dos pueblos, San Juan y San Pedro y su rivalidad. Nos habla de lo bello que es San Juan con su única calle empedrada paralela al agua, y de sus balcones adornados. Nos habla de la motora que te lleva de un lado al otro. Y de las regatas entre los pueblos, y de los acantilados, y por supuesto del Faro de la Plata, que no sé por qué no conozco aún cuando tiene que tener un enclave tan privilegiado.

Pero a lo que íbamos, temporalmente ya vemos que cada hilo narrativo se correspondiente con un tiempo, los asesinatos ocurren en el presente de noviembre de 2013, pero la historia de Triki discurre en los años ochenta, más concretamente en 1983. Eso hace que el ritmo sera ágil, porque estamos saltando de una época a otra. 

Por otra parte como nos encontramos con varios asesinatos, también con eso el autor consigue que no decaiga nuestra atención, van surgiendo conflictos que hay que resolver.

Bien es verdad que aparece algún que otro error en lo que se refiere a la práctica habitual en la escena de un crimen con la labor de la policía y demás cuerpos relacionados. Por ejemplo el autor hace aparecer al forense en la escena del crimen pero no hay un juez que venga a levantar el cadáver, que es lo que tiene o debe que pasar. 

Pero independientemente de eso a mí me ha entretenido bastante. La ambientación está muy lograda, yo he disfrutado con las descripciones de los paisajes que ha hecho el autor. Y en cuanto al argumento también me ha atrapado. Me lo he leído rápido. La parte de los años ochenta me parecía creíble, a los que hemos vivido los ochenta siendo adolescentes o jóvenes no nos pueden resultan ajenas varias de las escenas que cuenta. Por otra parte el personaje protagonista está bien perfilado, es muy natural, despierta empatía.

Tengo que leer los siguientes casos a los que se tiene que enfrentar la protagonista, la escritora Leire Altuna porque yo creo que irán a mejor, y ésta ya no ha estado nada mal.


#Novela negra
#Ibon Martín