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miércoles, 29 de octubre de 2014

World Press Photo 2014


El domingo 12 de octubre terminaba en el Círculo de Bellas Artes la exposición de fotografía "World Press Photo 2014".

Siempre me gusta asistir a esta exposición, tienen fotografías muy interesantes. World Press Photo es una organización sin ánimo de lucro fundada en Amsterdam en 1955 para apoyar el trabajo de los profesionales del fotoperiodismo. Cada año organiza este concurso muy prestigioso en el que un jurado internacional integrado por 19 miembros selecciona las fotografías ganadoras de entre todas las enviadas por fotoperiodistas, agencias y diarios de todo el mundo durante el año anterior.

Es una exposición que no está visitable mucho tiempo, un mes, y siempre hay mucho público. En ésta última ocasión fui el día que terminaba, el domingo por la mañana y había incluso fila para entrar al Círculo de bellas Artes que era donde estaba. Una enorme Cámara Canon era la curiosa entrada.

La exposición se divide en diez apartados: foto ganadora, temas contemporáneos, vida cotidiana, temas de actualidad, noticias de actualidad, gente en su entorno, retratos, naturaleza, deportes de acción y crónicas deportivas.

De nuevo, mereció mucho la pena, porque algunas de sus imágenes eran impactantes, y desde luego todas muy interesantes.

Os dejo con una selección. Son fotos que he tomado de internet, porque se podían hacer fotos pero había tantas personas que era imposible...



La foto justo de debajo de éste párrafo es la ganadora.  Su autor es John Stanmeyer y la fotografía se titula 'SEÑAL', que recoge el momento en que un grupo de inmigrantes africanos busca cobertura para sus teléfonos móviles en la costa de Yibuti, tratando de captar la señal de bajo coste de la vecina Somalia.



Es un niño indio de 10 años que vive en una Reserva India

DASAN (10), SPIRIT LAKE RESERVATION

Fotografía: Rena Effendi
Categoría: Retratos observados 2014
2º Premio Individual
Dasan Cavanaugh, de 10 años, no se ha cortado el pelo desde que nació.



Esta foto es impresionante ¿verdad?

ABRAZO FINAL:
Fotografía: Taslima Akhter
Categoría: Noticias de Actualidad 2014
3º Premio Individual
Dos víctimas en medio de los escombros del derrumbe fábrica de ropa en Rana Plaza, Savar, Dhaka, Bangladesh.





CAÍDA POLO
Fotografía: Emiliano Lasalvia
Categoría: Deportes en Acción 2014
1er Premio Individual
Pablo Mac Donough de Dolfina se cae de su caballo durante el Abierto Argentino de Polo en Buenos Aires, Argentina.






domingo, 27 de octubre de 2013

LAS LECTORAS: Una foto de World Press Photo y un Artículo de Elvira Lindo



El otro día hablábamos de las bibliotecas, el jueves pasado día 24, y hoy quería que habláramos de los lectores, o mejor dicho, mucho mejor dicho, de LAS LECTORAS.

Y para ello quería dejaros con dos cosas. Una foto, la que encabeza esta entrada, que ha formado parte de la exposición Worl Press Photo 2013 que ha estado en octubre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Preciosa ¿verdad?

Y con este artículo de Elvira Lindo que os copio debajo. Está bien, ya veréis (si es que no lo habéis leído ya):

Ellas nos mantienen vivos

Las novelas, ya lo ha dicho Ian McEwan, sobreviven gracias a la pasión femenina por la psicología humana

Por razones de corte estrictamente familiar, me he visto esta semana inmersa en la celebración de los Premios Príncipe de Asturias. Además de disfrutar de paseíllos plácidos por las calles que albergaron la pasión de Ana Ozores y de dar cuenta de su extensa y excelsa gastronomía, he asistido a algún que otro acto cultural, para que no se dijera. En uno de esos eventos, el público llenó un auditorio del actualmente polémico arquitecto Calatrava. Llenar un auditorio de Calatrava tiene un mérito enorme porque ya se sabe que los arquitectos estrella tienden a diseñar palacios de congresos en los que cabe más gente que habitantes tiene la propia ciudad en la que se construyen.

Este en cuestión tiene una estructura que a alguien no avisado como yo le provocó un escalofrío. Por suerte, una paisana me sacó de la estupefacción diciéndome que es que para percibir que el edificio tiene forma de cangrejo hay que subirse al Naranco y entonces ya. Ah. Para llenar un auditorio de Calatrava, digo, hace falta mucho personal, pero para llenarlo de lectores se necesita un milagro. El milagro se hizo. Mil lectores, perdón, lectoras, de los clubes de lectura de Asturias consiguieron humanizar lo que sin público es como una nave espacial que de un momento a otro emprenderá el regreso a su planeta. Mil lectoras, porque más de un 80% eran mujeres, acudieron a preguntarle curiosidades y dudas al novelista, después de haber leído sus libros y haber formado parte de intensas puestas en común sobre sus personajes.

¿Dónde estaban los hombres? ¿Dónde los compañeros, maridos o padres de todo ese batallón de aficionadas a la literatura? Las novelas, ya lo ha dicho Ian McEwan, sobreviven gracias a la pasión femenina por la psicología humana. De este puesto del mercado ellas son las principales clientas. No creo que haya que responderles con halagos, más bien con respeto intelectual, que debería comenzar por los propios novelistas que, en ocasiones, se avergüenzan, he dicho bien, se avergüenzan, de cultivar un público casi exclusivamente femenino. Me enternecieron algunas ancianas de más de noventa años, que sin pereza y con aquel espíritu del viejo de Goya del “todavía aprendo” acuden puntuales a sus citas con el club de lectura, y estaban allí esa tarde, en tan calatravesco lugar, para hacer ver que en el tercer acto de la vida la lectura puede provocar emociones que el tiempo dejó atrás.

Por razones de corte estrictamente familiar, mi suegra ha pasado un mes en casa. Me gusta más el término mother-in-law que utilizan los anglosajones, suena más neutro y parece que tiene menos connotaciones referidas al sainete familiar; aunque tal vez mother-in-law también suena a suegra para un angloparlante. El caso es que esta anciana a la que la guerra expulsó de la escuela regresó a los libros después de haberlo hecho casi todo en la vida: trabajar sin descanso (en la casa, en el campo, en las preciosas labores de ganchillo y bordado), parir hijos y no pensar en sí misma.

Para llenar un auditorio de Calatrava hace falta mucha gente. Y para llenarlo de lectores, un milagro
El cuerpo pasa factura y las mujeres que lo dieron todo padecen hoy dolores que, aun denominados por la medicina como artritis reumatoide o artrosis, habría que completar en su ficha médica con la narración de esas vidas: cuidar la casa, lavar a mano en aguas frías, cocinar, atender a los animales, recoger aceituna, parir hijos, hacer preciosas labores de ganchillo o bordado en los ratos libres. Nunca estar sin hacer nada. Cuidarse poco. Hoy, los huesos, las venas de esas madres han dicho hasta aquí hemos llegado. Pero sus mentes se resisten a la jubilación.

Todas las tardes, después de la “novela” televisiva, ella se ha sentado a la mesa del comedor, con un aire algo escolar, como queriendo regresar a la escuela que le fue arrebatada, y ha tomado un libro apoyando los codos sobre la mesa, en la posición de quien quiere cumplir con sus deberes. Por sus manos han caído: Cinco horas con Mario, de Delibes; Patrimonio, de Philip Roth; Recuerdos de una mujer de la generación del 98, de Carmen Baroja y Nessi, y Juan Belmonte: matador de toros, de Chaves Nogales. Tras las dos o tres horas de entrega a un libro en las que se podía escuchar el tenue sonido seseante que surgía de su boca leyendo en voz baja para ayudarse en la comprensión lectora, iniciábamos nuestro íntimo club literario a la hora de la cena. Cómo conseguía que la vida de los personajes o de los autores tuviera algún grado de identificación con la suya propia es un ejemplo del poder simbólico de la narración: la mujer que queda viuda y monologa sobre el muerto; el hombre que se entrega al cuidado del padre (si Philip Roth escuchara la descripción que hace mi suegra de él no se reconocería); la necesidad de ser escuchada de la hermana de don Pío o el mundo de ayer del torero Belmonte. Todas esas experiencias amoldadas a la lectura de una mujer que goza hoy en la vejez de lo que hubiera deseado disfrutar de joven: tiempo para el esparcimiento, conversación y, sobre todo, personas que dan valor a lo que dice y a lo que hace.

Una vez escuché a un escritor, al que no he de nombrar para no avergonzarlo, que quería tener lectores a su altura. Qué pena ser escritor y no saber nada de la vida; ni estar agradecido a quien de verdad te mantiene.


Y está en su blog:
 


ESCRITORA, PERIODISTA Y GUIONISTA
Elvira Lindo (Cádiz, 1962) comenzó su carrera como locutora en RNE. Su personaje Manolito Gafotas la popularizó entre el público infantil para el que ha escrito varias obras. Es, también, autora de novelas para adultos, como Algo más inesperado que la muerte, o Lo que me queda por vivir, y guionista de Manolito Gafotas y Plenilunio. Reside en Nueva York desde 2004.


Información sobre la foto, que me encanta:

Una mujer sentada en unas bolsas de basura. Para ella, leer -aunque sea un catálogo de maquinaria- es un respiro en su tarea de buscar en la basura. Este es el vertedero más grande de África. Las personas que viven en sus alrededores presentan elevados niveles de plomo en sangre, por lo que son frecuentes los casos de problemas renales y cáncer, así como los problemas respiratorios debido a las altas concentraciones de gases de descomposición. Abierto en 1975, las autoridades medioambientales internacionales ordenaron su cierre hace 15 años, pero sigue en uso, a pesar de que en 2001 llegó al máximo de su capacidad/ Título: Mujer leyendo en el vertedero municipal de Dandora, Nairobi, Kenya/ Fotografía: Micah Albert

domingo, 23 de septiembre de 2012

Exposición de fotografía en el Círculo de Bellas Artes




Os debía estas fotografías de una exposición que estuve viendo a finales de agosto en la azotea del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Qué lugar tan chulo. De verdad no me canso de recordároslo. Si no habéis ido nunca, tenéis que ir. Cuesta ahora tres euros (al menos a mí me costó eso la última vez) pero merecen muchísimo la pena las vistas de todo el centro de Madrid que puedes disfrutar...

En esta ocasión subí para ver una exposición de fotografía de alumnos de la EFTI. Ya el año pasado estuve viendo otra de ellos, que si buscais por la etiqueta de EFTI encontrareis.

Estaba bien, la verdad. Me gustó. Entretenida.

Fue muy agradable estar ahí arriba, con ese airecito, cuando atardecía, disfrutando de las fotografías y de nuestro Madrid.

Os dejo con bastantes fotos de esa tarde.





























viernes, 29 de julio de 2011

Exposición "Retratos" en la azotea del Círculo de Bellas Artes hasta el día 31 de julio



No se necesita excusa para ir al Círculo de Bellas Artes de Madrid, siempre me ha gustado ese lugar, tan empapado de cultura y con esa elegancia añeja.

Pero además tiene el aliciente de su terraza. Cuánto me gusta. Siempre merece la pena. Ver el atardecer desde allí echarse sobre Madrid, con esa brisa que comienza a esas horas, qué gusto.

El fin de semana pasado volví a repetir la visita con la excusa (innecesaria cómo os decía) de ver una exposición de fotos que hay hasta el día 31. Por eso quería hablaros de ella hoy.

Se trata de una colección de retratos a cargo de los estudiantes del Master de Fotografía de la Escuela de Fotografía y Centro de Imagen de Madrid (EFTI).  Y están bien, la verdad. Algunas on muy curiosas.

Aún tenéis tiempo. 

Todavía estará el fin de semana. Y de paso que veis las fotos admirais ese Madrid que tiene a su alrededor el Círculo. ¿O era al revés? 

¿Se trataba de ver las fotografías y de paso Madrid, o de ver Madrid y de paso las fotos?




Ya sabéis que si hacéis doble click sobre las fotos se ven más grandes...

Esta era muy curiosa por lo actual, es un pantallazo del facebook...




















domingo, 8 de mayo de 2011

Las vistas desde la terraza del Círculo de Bellas Artes...



Mil veces he ido al Círculo de Bellas Artes.

Mil veces he pensado: "Tengo que subir a la azotea". Mil veces que no había subido...

Hasta hoy.

Y realmente merece la pena.

Cuesta 2 euros. Entrar al Círculo de Bellas Artes, a no ser que vayas a algún evento con invitación, cuesta 1 euro. Pero para subir a la azotea tienes que sumarle un euro más. Pero merece la pena, de verdad, son unas vistas esplendidas de una de las zonas más bonitas de Madrid.

Porque Madrid es bonito ¿verdad?

Ahora me queda ver el atardecer desde allí...