lunes, 6 de febrero de 2012

La prima Montse y el tripisí, el jamacuco y el soponcio, el telele, el arrechucho y el aire que le dió




A la prima Montse, la de tía Carmen, ayer en la comida le dio un jamacuco. Todo ocurrió en un santiamén, de pronto la prima puso los ojos en blanco, se llevó las manos al pecho, jadeó dos veces muy seguidas e inmediatamente se desplomó hecha un ovillo sobre el sofá.

Por una vez en la vida toda mi familia hizo algo al unísono y sin discutir: levantarse.

Pero… la unión duró apenas un segundo. “Ay Virgencita le ha dado un tripisí de comer tanta tarta” dijo la yaya. “Pero si no ha comido casi nada, agua, agua, dadle agua, dijo tía Asun, es un soponcio, la edad que no perdona...”. “De soponcio nada, dejad que respire, que respire, no vaya a ser un telele… -dijo el marido” “Tú siempre poniéndote en lo peor, contestó la cuñá, total por un arrechucho de nada, si será el calor, quitadle el pañuelo, venga, el jersey…”. “Pero qué calor, ni qué calor, si estamos en plena ola siberiana, dijo tío Berto, un aire, le ha dado un aire, dadme algo, rápido, dadme algo pa`banicarla…”

Y así poco a poco, entre que la desnudaron, le dieron agua y le abanicaron, a los ojos de la prima Montse volvieron correteando sus niñas, a su cara el color, y por fin de su cuerpo se fue alejando el jamacuco, el tripisí, el soponcio, el telele, el arrechucho y el mal aire que le dio. Y llevó su tiempo claro, que toda aquella procesión de males fuera desfilando del cuerpo de la prima Montse diciendo adios.

Pero no acababan de hacerlo cuando de pronto estornudó. “¡Me cachis, ya se ha constipado! dijo la yaya.” “¡Qué va a ser un constipado, será un andancio…! ¡Qué andancio, ni andancio, es gripe, gripe por eso el telele!” “¡¿Cómo va a ser gripe exagerao?! Es alergia…” “¡Halaaa alergia en febrero! Eso no es más que un pelín de catarro… dijo la cuñá…un catarrillo de ná...”

Y vuelta a empezar…


¿El jamacuco y el tripisí? 
¿El soponcio y el telele? 
¿El arrechucho ó el aire que le dió?

Continuará...

9 comentarios:

  1. Jajajaja, qué gracioso Rocío. Tienes un arte especial tú para este tipo de enredos. Creo que algo así es muy convertible en una comedia teatral (¿qué tal papel harían los rascamaneros como actores de teatro?).
    Yo suelo emplear la palabra arrechucho como sinónimo de abrazo, aunque no tengo muy claro que lo sea. En cualquier caso, te envío un arrechucho bien fuerte.

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  2. Muy bien, una trifulca familiar con un desparpajo que pá qué.
    Estaré deseando leer en qué termina el jamacuco de la prima Montse.
    Un beso fuerte.

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  3. Qué divertido, eres genial, Rocío, todavía estamos carcajeándonos mi santo y yo...que sepas que tu blog une familias, debería recetarlo el médico por sus propiedades hilarantes y descongestionantes.Besos.Celia

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  4. Muy chulo Ro. Me he reído mucho. Y lo mejor ese "continuará ....".
    Un beso
    Yolanda

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  5. El humor es siempre bienvenido en cualquier momento de la vida pero en estos tiempos que corren es indispensable. No nos dejes a medias y continúalo, por favor, Rocío.
    Carmen Marina.

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  6. ¡Pues sí que la he hecho yo buena...! Si yo solo quería hablar de algunas palabras... Ay, ay, ayyyy... Pues no sé si lo voy a continuar la verdad. Por un lado sí me apetece, pero no era esa la primera intención. En fin, ya veremos. En cualquier caso me alegro mucho de que al menos el arranque os haya gustado. Y Celia pues que bien lo que me dices, cuánto me alegro por tí. Y a todos que infinitas gracias, gracias por leerme y devolverme vuestra sonrisa. Un abrazo, Rocío

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  7. Ay, como me acuerdo de mi abuela Anita... todos nuestros catarros eran culpa de un andancio. Yo siempre pensé que era por algo que "andaba" en el aire pero vaya usté a saber. Y los parrús, y las parejas que se arrejuntan y se desapartan, y el ¿no te amuela?. ¿Para cuándo un diccionario de los pueblos toledanos, Rocío? Anda, que tú puedes. Un abrazo fuerte.

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  8. Pues no te diría yo que no Ana... cualquier día. NO sé si puedo, pero lo intentaría... Es parte de nuestra herencia ¿no? Mi abuela Luisa, toledana de pro, decía algo parecido a los tuyos pero no exactamente igual, ella decia: ¡Nos a molao...! en vez de ¿No te amuela? pero lo decía mucho, no te creas... Tengo pendiente la segunda parte de la entrada donde quería hablar de esas palabras. Y ahora fíjate que tendré que continuar el relato... ¿pero cuándo? Muchas gracias por tu comentario. Un besazo Ana

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  9. Rocío, maestra del diálogo y de lo cotidiano, me ha encantado esta entrada. Apoyo la idea de recopilar ese diccionario de expresiones toledanas. Un beso Ro

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