Todos los relojes de sol de Piamonte y Liguria
preguntan por ti.
Y yo no sé darles más razón que el desgobierno
de la lluvia,
de tus rizos, de la indolencia.
Todos los relojes de sol se prendaron de tu sombra,
allí la retienen,
con mimos, veleidades y alguna que otra certeza.
No te la devolverán
aseguran
si tú no regresas.



