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domingo, 16 de abril de 2017

La casa de José Zorrilla en Lerma



Me gusta mucho cuando los "míos" van por el mundo y se acuerdan de mi blog. 

En estos días de Semana Santa he tenido cuatro regalos, cuatro imágenes de esas que te mandan acordándose de ti. 

Tres desde el pueblo de Lerma donde está la casa de la juventud de Zorrilla.Son chulas ¿Verdad?

Éstas me las envió mi amigo Iñaki de Bilbao. Se lo agradezco mucho, van para ampliar la colección de casas de escritores. Mil gracias Iñaki!! 






jueves, 15 de diciembre de 2016

Revoltijo literario: Casas de Escritores, poemas, sentencias entre El Algarve, Lisboa, Madrid y Segovia

Vila Real de San Antonio en el Algarve en Portugal
Hoy vamos a hacer una entrada literaria para el blog a modo de cajón de sastre. 

Me apetece que sea variada en esta día gris, al menos en Madrid.

La foto que encabeza la entrada está tomada en el Algarve, en Vila Real de San Antonio. Me gustó mucho la sentencia o el aforismo que habían escrito.

De la Casa de Pessoa, en Lisboa

Del Algarve saltamos hasta Lisboa y nos quedamos con una fotografía de Fernando Pessoa fotografiado por su amigo Manuel Martins en septiembre de 1929. Está bien lo de "Fernando Pessoa, en fragrante delito"...

La fotografía está tomada de la Casa del escritor en Lisboa.



Ahora saltamos de Lisboa a Madrid. Y también sacamos de este cajón de sastre un recuerdo para el dramaturgo Antonio Buero Vallejo, porque este año estamos celebrando el centenario de su nacimiento. 

Estas fotografías son de la calle General Díaz Porlier, donde está la casa donde vivió y murió el escritor, en Madrid. 





Y de Madrid, nos vamos hasta Segovia, y rescatamos de sus paredes un letrero antiguo, muy antiguo, de esos que da gusto encontrar.

"No se permite dejar carruajes en esta plazuela bajo la multa de 5 pesetas"

Está chulo ¿verdad?


En Segovia en pleno centro de la ciudad

Todas las fotos las he ido haciendo yo en este año 2016.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Casa Museo Antonio Machado en Segovia



Como continuación a la entrada que hemos hecho hace nada sobre una ruta literaria por la ciudad de Segovia, nos quedaba comentar con más detenimiento la Casa Museo de Antonio Machado en esta ciudad.

El poeta llega a Segovia procedente de Baeza, su anterior destino. El archivero de Hacienda le busca una pensión que fuera modesta porque el poeta no nadaba en la abundancia. Y así la encontró. Nos referimos a la pensión regentada por doña Luisa Torrego en la calle de los Desamparados -hoy única ‘Casa Museo’ dedicado al poeta-. Más tarde la compraría la Academia de Historia y Arte de San Quirce, que la ha mantenido para que pueda ser visitada por el público.

A mí me ha gustado. Es pequeñita, pero estámuy bien para recrearse en la figura de este poeta.

Solo cuesta 2,5 euros, y te incluye una audioguía con muchísima información sobre el poeta, y su tiempo. 




 Nada más entrar, subimos las escaleras y nos encontramos con un pasillo largo, techos bajitos, y este cuadro con fotografías de doña Luisa, la señora de la pensión. Es gracioso porque en la audioguía te dicen que es "una señora muy limpia". Qué expresión... 

En la foto vemos la cama y la mesita que luego veremos en la habitación de Machado. La mujer vivió muchos años.


A continuación vemos la cocina, muy bien equipada con todos los utensilios de entonces, no le falta ningún detalle. Se conserva la pared encalada, el suelo de losas, y la cocina de carbón.




Sabemos que Machado pide destino en Segovia por su cercanía a la capital. Todas las semanas se acerca a la estación de ferrocarril para tomar el tren que le llevará a Madrid, donde cada fin de semana se empapa del movimiento artístico y literario del momento.

Lo siguiente que vemos es el comedor. Al que se accede después de subir unos escalones. Ahora recuerdo que decía la audioguía que la escalera le traía a mal traer al poeta. Como tenía los pies grandes y planos y los escalones eran estrechos no se hacía con ellos...

Lindando con el comedor está una habitacioncita donde se da homenaje a la Universidad Popular Segoviana, a cuya iniciativa ayuda Machado al poco de llegar. En ella se impartían cursillos gratuitos y nocturnos para todo el mundo. 





 También hay un recuerdo para la Biblioteca Circulante, que formaron los miembros de la Universidad con la aportación cada uno de un número de libros. He leído que Machado contribuyó con 50 libros a esta causa. 

También está en la casa la biblioteca Machadiana, entre el comedor y la habitación.






Es reseñable la habitación del poeta. Conserva los mismos muebles que tenía. Con su mesa camilla y su peculiar brasero. Los libros apilados encima de la mesilla, la llave antigua de la luz... 

El cronista y compañero del poeta M Grau, decía que como la habitación estaba orientada al norte, era tan fría que Machado, irónicamente por supuesto, comentaba que tenía que abrir el balcón para que se caldeara un poco... Vamos que debía ser una nevera.

Y la señora de la pensión, doña Luisa, se enfadaba porque todas las mañanas se encontraba su papelera llenita de papeles, los borradores que había tirado por la noche, cuando se quedaba escribiendo...






 Os quería dejar también con el detalle de la última carta escrita por Machado a su amigo José Bergamín. Está fechada el 9 de febrero de 1939, en el mismo mes de su muerte.



 A mí me gustó mucho esta casa museo de Machado en Segovia. En ella permaneció el poeta hasta 1932 cuando se marchó a Madrid porque había conseguido una cátedra de francés en el Instituto Calderón de la Barca de Madrid. Así que estuvo allí desde 1919 hasta 1932.

La casa, aunque pequeña, es más grande de lo que yo pensaba, tiene varias estancias que ver y desde luego puesta con mucho detalle. Los muebles, los retratos del poeta por todas partes, las fotos de diversos momentos de su vida, y desde luego con su esposa la jóven Leonor, y su otro amor Guiomar o Pilar de Avellaneda, entre otros. Muchos libros, diversos objetos más o menos privados, como la carta. Recortes de periódicos... Pero desde luego te haces una idea de lo modestamente que vivía en esa casa el poeta.

Como os decía la audioguía está fenomenal, ¡no veáis si os cuenta cosas! Me pareció de lo más entretenida.

 En el jardín una copia del busto que le hiciera Emiliano Barral en 1920.

Yo creo que si os gustan estos temas, no os defraudará la visita.

Dirección:

C/ de los Desamparados, 5
40003, Segovia, Segovia, España
Teléfono: 921 46 03 77

viernes, 14 de octubre de 2016

La Lisboa de Pessoa, itinerario literario



Hoy vamos a dedicar la entrada a una ciudad y a su escritor. Me gustan mucho estas asociaciones.

Nos vamos a pasear por Lisboa y Pessoa. Buena combinación ¿Verdad?

Lisboa está llena de alusiones a su poeta, a poco que caminemos nos vamos a encontrar con él. 

Primero vamos a darnos un paseo tranquilo por el barrio de El Chiado, el barrio de los literatos. 



Aquí nos vamos a encontrar en todo su centro con el poeta que nos está esperando para que nos hagamos una foto con él. Sí es típico, típico, pero somos viajeros, y turistas ¿Por qué no hacerse la foto?

Delante del Café A Brasileira está sentado Pessoa.


Y ya que estamos tan cerca visitamos de paso la Librería Bertrand, que está considerada como la librería más antigua de Europa (se fundó en 1732, y de alguna manera logró sobrevivir al gran terremoto de Lisboa de 1755). Dicen que también la frecuentaba Pessoa. De esta librería en concreto ya tenemos una entrada en el blog:




Después aunque Pessoa llegó a vivir en veinte casas diferentes (Largo do Carmo, Rua Antero de Quental, Rua Pascoal de Melo...) , la última en la que vivió es la que está dedicada a su memoria: La Casa Museo de Fernando Pessoa (R. Coelho da Rocha, 16) que está en el barrio de Campo de Ourique. En esta casa tenemos algunos objetos del poeta, y parte del mobiliario de su habitación. En la actualidad la casa está concebida como un Centro Cultural para realizar exposiciones, talleres, lecturas... 

También tenemos ya en el blog una entrada más detallada sobre esta casa: 
http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/2016/08/la-casa-museo-fernando-pessoa-de-lisboa.html




Antes hablábamos del café A Brasileira porque es donde se encuentra la estatua del poeta, pero curiosamente se dice que su café favorito fue en realidad el Café Martinho da Arcada (Praça do Comércio, 3), que continúa igualmente abierto al público y donde hay referencias también al poeta.




También en nuestro paseo podemos transitar por a Baixa, por lugares que también están señalados como allegados a Pessoa por la zona. Aunque son lugares que ves casi de casualidad porque no suelen venir en las guías ni itinerarios recomendados.

Tenemos por ejemplo el edificio, muy cerca del Elevador de Santa Justa, donde estuvo la Editorial Olisipo, fundada por Pessoa en el 1921.






Bueno, éste ha sido nuestro paseo recordando a Pessoa. Pero cualquier paseo por Lisboa, por sus cuestas, sus calles, sus parques, nos lleva al poeta y a sus heterónimos.

Lisboa es una ciudad con muchísimo encanto, elegante, decadente, y muy salpicada de literatura. Le tenemos que dedicar más de una entrada.





"En ciertos momentos muy claros de la meditación, como aquellos en que, al principio de la tarde, vago observador por las calles, cada persona me trae una noticia, cada casa me ofrece una novedad, cada letrero contiene un aviso para mí. Mi paseo callado es una conversación continua, y todos nosotros, hombres, casas, piedras, letreros y cielo, somos una gran multitud amiga, que se codea con palabras en la gran procesión del Destino.  ..."

Pessoa 

domingo, 25 de septiembre de 2016

Casa de Rosalía de Castro en La Coruña



Me gusta mucho visitar las casas de los escritores: Dónde vivían, dónde escribían... En el blog tenemos reunidas todas las reseñas de esas visitas bajo la etiqueta "CASAS ESCRITORES", por si os apetece echar un vistazo a las que ya tenemos reunidas, que son unas cuántas.

 Hoy quería dedicar esta entrada a otra de esas casas. Aunque en este caso no se puede visitar, solo se puede ver desde fuera.

Me estoy refiriendo a la casa de Rosalía de Castro en el casco histórico de la ciudad de La Coruña. Una placa te avisa de que has llegado, está en la calle del Príncipe, en el núm. 3.

No es la casa donde nació la escritora, sino donde vivió desde finales del 1870 hasta el año 1875. La placa te dice que aquí vivió con sus hijos y su esposo en 1873, pero buscando información sobre ella he encontrado que lo hizo durante esos años.

La casa es un edificio construído en el siglo XVIII con cinco plantas, de unos 180 metros cuadrados cada una, con un jardín anexo. El matrimonio Murguía vivió en uno de los pisos, porque a Manuel Murguía le nombraron Jefe del Archivo del Reino de Galicia. Aquí también nació la quinta hija del matrimonio, Amara.

La casa en la actualidad no se puede visitar, como ya os he dicho. Su historia ha sido azarosa. En los años noventa "albergó un local de hostelería, con el nombre de Casa Rosalía, en el que se daban cita poetas y escritores participantes en encuentros literarios en la ciudad o los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo". Fue propiedad de la Caixa Galicia que lo adquirió en el año 2004, hasta que lo cedió en el año 2007 a la Academia Real de Galicia que quería convertirlo en un nuevo centro cultural.

Pero al final por falta de dinero la RAG no pudo afrontar las obras que se necesitaba hacer en la casa para reconvertila en centro cultural y tuvo que devolvérseo a sus antiguos dueños, la antigua Caixa Galicia, y ahora Afundación, que son quiénes están haciendo obras ahora en ella. Parece ser que estaban arreglando los tejados y las bajantes principalmente y luego demás obras de mantenimiento.

Ojalá que algún día esta casa pueda dedicarse a fines culturales.





jueves, 18 de agosto de 2016

La Casa Museo Fernando Pessoa de Lisboa



Intento ahora en el verano retomar entradas de estos meses pasados que no he tenido tiempo de ir contandoos. 

Tenía pendiente hablaros de la Casa Museo de Fernando Pessoa en Lisboa, para incluirla dentro de nuestra colección de Las casas de los Escritores. En su día hablamos de la Fundación de Saramago, en la Casa dos Bicos también en la misma ciudad, pero ésta se nos había quedado sin reseñar. Frases famosas cruzando la fachada del edificio es lo primero que te sorprende cuando te la encuentras.




En esta Casa Museo vivió el poeta desde el año 1920 hasta el año 1935 que murió. Cambió de domicilio como unas treinta o cuarenta veces. Había nacido el 13 de junio de 1888 en la Freguesia dos Mártires, Lisboa, y murió el 30 de noviembre del 35. Esta casa está en el Campo de Ourique, en la Rua Coelho da Rocha, 16 y fue donde vivió sus últimos quince años. Aquí se trasladó con sus hermana y sus sobrinos, aquí descubrió que estaba enfermo, aquí escribió gran parte de su obra, y desde aquí se trasladó al hospital donde murió.

Fue inaugurada para que el público la visite, también en noviembre, pero del año 1993. La idea era que fuera un centro cultural donde se le pudiera rendir homenaje. 

Aquí se pueden ver algunos de sus libros y de sus objetos personales, que nos dejó en herencia.





Ofelia Queiroz, su enamorada con quién nunca se llegó a casar

La habitación como podéis ver en las fotos está muy bien conservada. El detalle del arcón lleno de folios arrugados me gustó mucho. Creo que la cama y el arcón no son los auténticos. He leído que en el arcón se encontró gran parte de su obra. También he leído que sobre la cómoda escribía muchas veces de pie. La mesa con sus cigarrillos, su traje con su camisa blanca, y su corbata estrecha, la cama por supuesto, y algunos folios cómo recién escritos.

Su primera obra en portugués, Mensagem fue la única que se publicó en vida del poeta, en el año 1933. El barquero anarquista, Libro del desasosiego, Sobre Portugal, Cartas de amor de Fernando Pessoa, Poesías Inéditas, Odas de Ricardo Reis, Poemas de Alberto Caeiro y English Poems son algunos de los títulos más importantes de la obra de Pessoa.

Pessoa fue un poeta muy misterioso con una personalidad compleja. Es conocido que tenía múltiples alter ego, sus heterónimos, en los que se desdoblaba para firmar sus propias obras.







Los textos nos acompañan en toda la visita por la Casa Museo. Comienzan en la fachada, que se ha conservado más o menos cómo era, y se siguen por todas las escaleras. La Casa por dentro se cambió para dar cabida a todas las funcionalidades que iba a tener, y está pintada toda ella de blanco.

Tiene una biblioteca, un auditorio, un jardín, salas de exposiciones... aquí se organizan lecturas de poesías, encuentros con autores, conferencias, talleres, exposiciones...







lunes, 18 de enero de 2016

De Emilia Pardo Bazán, Benito Pérez Galdos y Madrid


Mi bien, miquiño mío del alma: [...] Haz por venir pronto, cielo feo, monigote, y mientras no puedas arrancarte de esas playas, escríbeme [...] y un deseo tal de verte otra vez en cualquier misterioso asilo, apretaditos el uno contra el otro, embozados en tu capa o en la mía los dos a la vez, o tumbados en el impuro lecho, que nuestra amistad tiernísima hace puro en tantas ocasiones. Sí, yo me acuesto contigo y me acostaré siempre, y si es para algo execrable, bien, muy bien, sabe a gloria... porque tienes la gracia del mundo y me gustas más que ningún libro.

Emilia Pardo Bazán a Benito Pérez Galdós





Al hilo de la entrada anterior donde hablábamos de la obra de teatro "Insolación" cuya autora es Emilia Pardo Bazán. Hoy quería que habláramos un poco de esta autora. 

En Madrid, en el barrio de Arguelles, y en la misca calle Princesa pasamos por un edificio donde está colocada esta placa en lo que fue el Palacete de Pozas donde vivió y murió en 1921 la escritora. Estaba en lo que antiguamente se conocía como el barrio de Pozas situado en la parcela triangular enmarcada entre las calles Alberto Aguilera, Princesa y Serrano Jover.

"La inevitable" cómo la habían apodado sus colegas (creo que Clarín) era una mujer "de armas tomar". Emilia era decidida, enérgica, inteligente, trabajadora. Nació en 1851. Había heredado de su padre el título de condesa y tenía buena situación económica, todo ello hizo que tuviera mucha libertad en una mujer para lo que era esa época. Según contaba ella a los 17 vivió tres acontecimientos muy importantes: "Me vestí de largo, me casé y estalló la revolución del 68".

Tuvo hijos pero su vida conyugal no fue feliz. Su marido, José Antonio de Quiroga y Pérez de Deza, no la entendía. Para lograr la separación, ante la Iglesia, él la acusó de "naturalista". Ella había defendido esa nueva tendencia literaria en su novela "Un viaje de novios" y en su famosa conferencia "La cuestión palpitante" (1882). Terminó por separarse de su marido en 1884 después de que le exigiera dejar de escribir, pero en cambio a partir de ese momento su vida literaria fue mucho mejor.  

Su obra siempre fue en defensa de las mujeres y de su educación. "Es la única mujer de la historia que tuvo un puesto en el Ateneo, no la dejaron entrar en la RAE, y fue una de las instigadoras de la educación pública junto a Giner de los Ríos". 

"Insolación" la obra de teatro de la que os hablaba en la entrada anterior tiene un punto autobiográfico. Emilia Pardo Bazán se la dedicó a José Lázaro Galdiano, editor y coleccionista de arte, con quien tuvo un affaire en Barcelona en 1888 y que confesaría después a Benito Pérez Galdós, con quien mantenía una relación.

Emilia Pardo Bazán tuvo también amores con Blasco Ibañez, pero esa historia terminó cuando el novelista denunció que la autora le había robado el argumento de un cuento que él pensaba escribir. Lo cierto es que muchos autores miraban mal a la escritora: Pereda decía "Padece la comezón de meterse en todo, de entender de todo y de fallar de todo". Juan Valera tampoco tuvo buenas palabras para ella, ni Clarín, ni Baroja ("No me interesó nunca como mujer ni como escritora. Como mujer es de una obesidad desagradable, en su conversación es un poco ansiosa y trepadora")... En fin.

Pero en cambio mantuvo, como ya decíamos, una larga historia de amor con Benito Pérez Galdós que era un hombre alto, delgado, solitario, tímido pero sin embargo mujeriego. A Pérez Galdós se le acercaron muchas jóvenes, algunas aspirantes a actriz para solicitar un papel. Galdós hablaba poco pero escuchaba mucho, dicen que era como una esponja y mucho de lo que escuchaba salía luego en sus novelas.



Se conoce del amor entre los dos escritores gracias a las cartas que se escribían, una de ellas es la que encabeza esta entrada. He leído que se conocen 93 cartas de la escritora a Galdós, y una sola de Galdós. Aunque ella era separada y él soltero, fueron unos modernos del XIX, que cayeron en un único convencionalismo: la clandestinidad. Las cartas que Pardo Bazán dirige a Pérez Galdós están recogidas en Miquiño mío (Turner), por Isabel Parreño y Juan Manuel Hernández. “Te como un pedazo de mejilla y una guía del bigote”. “Yo haría por ti no sé qué barbaridad”. “En cuanto yo te coja, no queda rastro del gran hombre”. “En prueba te abrazo fuerte, a ver si de una vez te deshago y te reduzco a polvo”.

Se han podido recuperar por Galdós, porque  “Toda la correspondencia de Emilia Pardo Bazán se ha perdido. O bien su hija Blanca la quemó o, según la leyenda, la destruyó Carmen Polo en Meirás [el pazo coruñés de la escritora fue comprado por forzosa suscripción popular para regalar a Franco]. Lo más probable es que ocurriesen las dos cosas, que su hija tuviera miedo de la literatura comprometida y que Carmen Polo se cargase lo que hubiese encontrado en los cajones”, cuenta la historiadora Isabel Burdiel, que prepara una biografía sobre la escritora gallega.

 Fue una relación amorosa intensa, que duró más de veinte años, aunque ambos al mismo tiempo tuvieron, como ya hemos dicho, otras historias sentimentales. De Galdós se conocen sus relaciones con la modelo Lorenza Cobián (tuvieron una hija, María), la actriz Concha Morell, su encantamiento con María Guerrero (finalmente ella se casa con Fernando Díaz de Mendoza en 1896) y, al final, Teodosia Gandarias.

Emilia Pardo Bazán escribía al autor reiteradamente instando el retorno a la intimidad perdida «ya sea en el asilo, sea en Palma Strasses (sic. Se sabe que se veían en la calle La Palma, de ahí lo de "Palma Strasses), cerca de la Iglesia de Nuestra Señora de las Maravillas (Malasaña) donde se encontraron con frecuencia en el momento álgido de su relación, entre 1887 y 1888. Pero Galdós está también ocupado en su relación con Lorenza Cobián y fascinado por María Guerrero. De vez en cuando ve a Concha Morell y tiene una larga correspondencia con ella.

 La historia de amor entre los dos escritores fue muy intensa porque la autora era así. Una historia en la que él comenzó siendo el "querido y respetado maestro" para terminar en su "ratonciño del alma". Cartas que ocupan muchos años y abarcan los mejores años creativos de la vida de ambos, entre 1883 y 1915. 

De ellos es la anécdota conocida de que cuando ya no estaban juntos y se encontraron en una escalera. La Pardo Bazán le dijo: Adiós viejo chocho. Y él respondió: Adios chocho viejo. Es graciosa la anécdota y pone de relieve el ingenio de los dos escritores, ninguno le queda atrás al otro. Pero claro, no sabemos a ciencia cierta, si será verdad. De ello ya habíamos hablado en este blog:

http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/2014/11/benito-perez-galdos-y-emilia-pardo.html






Muy cerca de la placa de la autora que comentábamos al principio de esta entrada, está la del autor. En un momento de sus vidas vivieron relativamente cerca, en lo que ahora es el barrio de Arguelles. Esta placa también tiene su propia historia:

No se había cumplido el acuerdo en 1920 de colocar una lápida en la casa en que vivió y murió Galdós. En esta casa de la calle Hilarión Eslava 7, en 1922, por fin, apareció una lápida conmemorativa en latín clásico. Victoriano Moreno, secretario de don Benito, manifestó que el sobrino de este, José Hurtado de Mendoza, cansado de esperar la hizo colocar en la casa. Llegó 1924 y una mañana, en el mes de junio, un obrero puso en la tapia del jardín de Hilarión Eslava unos azulejos con letra formando un rótulo que decía: "Aquí vivió y murió Benito Pérez Galdós". Finalmente, en noviembre de ese año el Ayuntamiento subsanó el olvido y colocó una lápida en donde aparece en bronce el busto del novelista y se lee: "A Galdós, el pueblo de Madrid". La lápida, al derribarse la casa, se conserva en el edificio moderno que se levantó en aquel lugar.



 En el blog también hay una entrada dedicada a la casa de Galdós en Las Palmas:


Y bueno por el momento lo dejamos aquí. Ha salido una entrada un poco más larga, pero tratándose de los dos autores que la protagonizaban era inevitable. Como decían la Pardo Bazán. Qué mujer ¿verdad? Grande, en el mejor sentido de la palabra, sin duda alguna.


Notas biográficas

Emilia Pardo Bazán (A Coruña, 1851-Madrid, 1921). Hija única de una familia gallega aristocrática y progresista, recibió una educación notable, que completó con viajes, lecturas e idiomas. Escribió cerca de 600 cuentos y una veintena de novelas y libros de viajes. Publicó artículos en medios españoles, americanos e ingleses. Fundó y dirigió la revista Nuevo Teatro Crítico y la Biblioteca de la Mujer, donde tradujo al feminista Stuart Mill. Se casó con José Quiroga y tuvo tres hijos (Jaime, Carmen y Blanca). Tras su separación tuvo relaciones con el escritor catalán Narcís Oller, el futuro coleccionista José Lázaro Galdiano y, por supuesto, Galdós.

Benito Pérez Galdós (Las Palmas de Gran Canaria, 1843-Madrid, 1920). Escribió un centenar de novelas, 18 obras de teatro y un sinfín de artículos, estuvo a punto de recibir el Nobel de Literatura en 1915, cuando le geopolítica volcó la decisión hacia Romain Rolland, un francés pacifista, según cuenta Pedro Ortiz-Armengol en Vida de Galdós. Fue diputado progresista (primero) y republicano (después). Ingresó en la RAE al segundo intento. Nunca se casó ni vivió con sus amantes. Sus relaciones más conocidas fueron con la modelo Lorenza Cobián (tuvieron una hija, María), la actriz Concha Morell y, al final, Teodosia Gandarias.

miércoles, 21 de octubre de 2015

La Casa Museo de Lope de Vega


La semana pasada estuve visitando la Casa-Museo de Lope de Vega. 

Sí está en Madrid, en el núm. 11 de la calle Cervantes. Es curioso que dicen que ambos autores no se llevaban demasiado bien, pero han terminado cruzando, no diré sus vidas, pero sí sus existencias. La casa de López de Vega está en la calle Cervantes, mientras que los restos de Cervantes se hallan en el Convento de las Trinitarias que está en la calle Lope de Vega.

Pero cómo os decía, la semana pasada estuve visitando la Casa Museo de Lope de Vega. Es una visita corta, enseguida termina la visita, pero es entretenida y curiosa.

La casa es un edificio del siglo XVII, donde vivió el escritor desde 1610 hasta 1635.

Desde 1932 está administrada por la Real Academia Española en coordinación con la Comunidad de Madrid y se puede visitar de forma gratuita hasta las 18 horas, aunque el último pase es a las 16.55.

El inventario del testamento de Félix Lópe de Vega (1562-1635), el legado de su hija Antonia Clara de 1664 y la documentación histórica de la finca que existía fueron las referencias para la reconstrucción de la casa de cara a ser mostrada. 

Algunas estancias, sobre todo las de la planta baja, conservan más o menos su disposición original. Las de la planta de arriba son más recreadas.

Los objetos que se pueden ver muchos proceden del Convento de las Madres Trinitarias que está en la misma calle donde él pidió ser enterrado. A él pertenecen casi todos los que se pueden contemplar en el pequeño Oratorio de San Isidro que es la primera estancia que se visita de la casa. Una capilla que estaba en línea con el dormitorio del autor, para que desde la cama él mismo pudiera asistir a la misa cuando no pudiera él darla, que lo hacía cada mañana. Ya sabemos que Lope de Vega después de tener muchas aventuras sentimentales se ordenó sacerdote.
El Oratorio
Se puede a continuación visitar su Estudio donde existe una parte dedicada a su despacho con un importante fondo bibliográfico del siglo XVII. Es la foto que encabeza la entrada. Y aquí debajo tenemos el detalle de la mesa.




 Después visitamos la otra zona del Estudio donde está la fantástica biblioteca y lo que sería la estancia para los hombres, que podemos contemplar en la foto superior. Vemos que en el centro tenían el brasero para calentarse y alrededor de él se sentaban a charlar.

Y al lado la estancia de las mujeres llamada Estrado o el Gineceo. Tambien tenían el brasero pero en torno a él hay grandes cojines donde las mujeres se sentaban normalmente a bordar. 



Tras un legado de la  Fundación Antonia García Cabrejo, la casa está administrada, desde 1932, por la Real Academia Española, actualmente en colaboración con la Comunidad de Madrid, encargada de la gestión y las visitas.
- See more at: http://www.rae.es/la-institucion/casa-museo-lope-de-vega#sthash.vharkWse.dpuf


Y aunque no tenemos foto también se visita el dormitorio de Lópe de Vega que estaba pegado al Gineceo para vigilar a las hijas no fueran a ser raptadas. Nos contaba la guía que era habitual que fueran raptadas, con consentimiento de éstas. 

En éstas habitaciones se pueden contemplar varios bargueños. Aquí en la foto inferior vemos uno de ellos. También había otro con forma de Corral de Comedias. 

Los bargueños eran esos muebles de madera con muchos cajoncitos. Se llaman Bargueños por la localidad toledana de Bargas, de donde solían proceder. Era típico de los siglos XVI al XVIII y se utilizaba para escribir o para archivar documentos. Podían ser muy lujosos adornados con tallas y taracea o incluso pan de oro.



 Se visita también la cocina de la casa con su alacena y su chimenea. Y el Comedor donde había muchas cerámicas de Talavera.


Y en la planta superior estaba el dormitorio de los Huéspedes. Aquí la guía nos habló de lo que se llamó "Regalía de Aposento": De origen medieval, consistía en la obligación de ceder parte de la  vivienda, para alojar temporalmente a los funcionarios reales, otro séquito real o militares. Después llegó a ser un impuesto de Madrid al establecerse aquí la capital de España por Felipe II. Aquí en la casa de Lope estuvo alojado el Capitán Alonso de Contreras, en quién se inspiró Pérez Reverte para el Capitán Alatriste. Y ese término de Regalía de Aposento nos lleva al de Casas a la Malicia, un "delito inmobiliario" que consistía en que con el fín de evitar este “impuesto”, se construían casas que sólo mostraban una planta superior, y trataban de ocultar la disponibilidad de espacios adicionales, como un ático. La Casa de Lope sería una casa a la Malicia porque desde fuera solo se ve una planta superior cuando tiene dos, pero Lope pagaba la Regalía de Aposento religiosamente.

Arriba en la planta superior estaban los dormitorios de los niños. Se puede visitar el de las hijas por un lado y el de los hijos por el otro. Lope alojó también a su último amor Marta de Nevares con la que se llevaba muchos años. Ésta enfermó y él la estuvo cuidando en su casa hasta que murió.

Aquí en la foto de debajo tenemos algunos de los amuletos que se ponían en las cunas de los bebés del siglo XVI al XVIII para el mal de ojo. Se trata de un objeto que consistía en una cadena de eslabones de donde pendían los distintos colgantes-amuletos: una garra de tejón, una campanita, algunos relicarios, imágenes de santos...




Bueno pues, más o menos, ésto es lo que se visita. A mí me gustó, aunque se me hizo cortita. La guía lo explicaba muy bien, y daban ganas de que te contara muchas más cosas sobre el autor y sobre aquella época. 

Si os gustan estas visitas os la recomiendo. Los grupos son de unas diez personas.
La Casa Museo dedicada a Félix Lope de Vega (1562-1635), situada en la calle Cervantes de Madrid, es un edificio del siglo xvii en el que vivió el escritor entre 1610 y 1635.
Tras un legado de la  Fundación Antonia García Cabrejo, la casa está administrada, desde 1932, por la Real Academia Española, actualmente en colaboración con la Comunidad de Madrid, encargada de la gestión y las visitas.
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La Casa Museo dedicada a Félix Lope de Vega (1562-1635), situada en la calle Cervantes de Madrid, es un edificio del siglo xvii en el que vivió el escritor entre 1610 y 1635.
Tras un legado de la  Fundación Antonia García Cabrejo, la casa está administrada, desde 1932, por la Real Academia Española, actualmente en colaboración con la Comunidad de Madrid, encargada de la gestión y las visitas.
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