jueves, 31 de enero de 2019

"Más de veinte maneras de lavarse las manos" de Carmen Ramos



"No pueden devolvernos al infierno. Eso dijo ella. Quiero lavarme las manos, dijo también, y quitarles todo el polvo acumulado de tantos años. Ahora todo queda tan lejos, dijo. Y musitó una oración que cuando era chica había aprendido de su abuela, que la había aprendido de la abuela de su abuela. Yo me mordía los labios, tenía sed y todo sabía a sal.

Me había quedado dormido y me despertaron las voces y el ruido de los motores. nos pusimos muy nerviosos. Solo ella guardó la calma, y cuando el policía iba a agarrarle el brazo para ayudarla a bajar de la patera, la vi cerrar los ojos y lanzarse al mar."

Pág. 51
Más de veinte maneras de lavarse las manos de Carmen Ramos


"Más de veinte maneras de lavarse las manos" es un libro prestado que yo no pedí, pues desconocía de su existencia. Un libro prestado que mi amigo me ofreció diciéndome: "Te he traido un libro para que te lo leas". Un libro prestado que así de primeras con esa foto de una chica dentro de dos hojas de lechuga solo traía perplejidad. 

Pero lo siguiente fue que me contaran que estaba formado por microrrelatos, muchos más de veinte por mucho que el título nos hable de ese número. Hilados de tal manera que cada uno empieza por la frase que termina el anterior. Aunque sus contenidos no tengan nada que ver. Pero además en todos, cada uno en torno a las cien palabras, se lavan las manos.

Sonreí, tanta premisa sí, eso ya picaba mi curiosidad.

Me los he leído y releído todos más de una vez. Y varios de ellos me han gustado mucho. 
Cuánto cabe en apenas cien palabras, cuántas historias. Y cuántos temas: cotidianidad, inmigración, maltrato, locura, amor, identidad de género, alzheimer, creación literaria... 


“No sorbas Álex…qué manía ha cogido este niño. No corras que sudas y luego te enfrías. No saltes en el charco que te vas a poner perdido. No te acerques a los perros o volverá a darte alergia. No te subas en los bancos que te abrirás la cabeza. No cojas nada del suelo que está lleno de microbios. No hables con desconocidos ni aceptes nada de extraños. No te pongas al sol. No te pongas a la sombra. No bebas agua de las fuentes. No te laves las manos sin remangarte. Mamá, ¿alguna vez has dicho la palabra sí?”.  

 Pág 64
Más de veinte maneras de lavarse las manos de Carmen Ramos



Relatos encadenados que cuentan mucho con pocas palabras. Cada uno dejándonos un anzuelo para invitarnos a seguirle, a seguir leyendo. Aunque la autora en sus instrucciones preliminares para lavarnos las manos nos diga que no hace falta que nos los leemos todos seguidos, sino que nos bajemos las mangas y sigamos en nuestro lugar favorito todo el tiempo que queramos... 

Es un libro muy original, eso es cierto. 

Y las historias no acaban en las cien palabras que ocupan sino que algunas de ellas te las vuelves a encontrar pasadas unas páginas, contadas desde otro punto de vista o en otro tiempo. Historias profundas pero contadas con una prosa sencilla y sin embargo, contundente.

Este libro es como un cubo de rubik que tiene muchas caras, y eso dice mucho del nivel de la escritura de esta autora Carmen Ramos. 

Qué buen prestamo me hicieron aunque yo no lo pidiera, eso también dice mucho de mis amigos.

Por mi parte, yo seguiré investigando qué más ha escrito esta autora. 

Por la vuestra, si podéis, echar un vistazo a "Más de veinte maneras de lavarse las manos". De Carmen Ramos. Públicada por la Editorial Lastura, en la colección Narrativa Alquisa.



"Ya nunca más sería mi niña. Había salido por fin del quirófano tras más de cinco horas y todos esperábamos a la puerta. Mientras el cirujano se lavaba las manos, una enfermera nos iba explicando cómo había sido la operación y cómo tendría que transcurrir el postoperatorio y nos dio un montón de papeles, a los que ninguno prestamos mucha atención, y nos dijo algo del Registro Civil, pero tampoco eso nos preocupaba mucho. ¿En qué momento se le ocurrió a esta chiquilla convertirse en Alejandro? ¿Qué hariamos con los peluches de su habitación? ¿Tendría que llevarmela al fútbol? ¿Cómo sería ahora su voz?"

Pág.23
Más de veinte maneras de lavarse las manos de Carmen Ramos 





Carmen Ramos, de profesión Economista, nació en Gibraleón, provincia de Huelva, en 1968. Se inició en el mundo de la literatura con una primera publicación de título Mudanza Interior, plaquette editada por Ediciones en Huida, en 2010. Le siguieron los libros de poemas: Poliédrica (Ediciones en Huida, 2011) y Las estrellas han hallado otra forma de morir (Guadalturia Ediciones, 2013) Por este libro fue candidata al Premio Andalucía de la Crítica 2013. Publica en 2016, Pequeño Tratado de Etología (Lastura Ediciones) Le sigue la colección de haikus Utsugi to wasabi (Las hojas del baobab, 2017) Y en octubre de 2018 salen a la luz estos microrrelatos, Más de veinte maneras de lavarse las manos (Lastura Ediciones) Ha sido incluida en las antologías En legítima defensa. Poetas en tiempo de crisis (Bartleby Ediciones, 2014) y ha sido responsable junto al poeta Iván Onia de la antología, La pirotecnia peligrosa, 11 poetas para el siglo XXI (Ediciones en Huida, 2015). Desde 2016 coordina el Taller de iniciación a la poesía “Completamente viernes” junto a la Concejalía de Juventud y Cultura del Ayuntamiento de Gibraleón, intentando, además, mantener vivo su blog Poliédrica.

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#Carmen Ramos
#Microrrelatos

5 comentarios:

  1. Me alegro que te haya gustado. Un beso, amiga
    Javier

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  2. ¡Muchas gracias, Rocío! Nos encanta que te haya gustado. Carmen Ramos es original y, además, una gran trabajadora de la palabra. ¡Un abrazo!

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  3. Sí, sí ha sido un descubrimiento. Me ha gustado. Muchísimas gracias por vuestro comentario. Un beso

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  4. Muchísimas gracias Rocío por tu lectura. Un abrazo enorme.

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  5. Muchísimas gracias a ti por escribirlo!! y por tu comentario. Un saludo Carmen

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