martes, 26 de diciembre de 2017

De la palabra Polvorón y demás exquisiteces...




"Tienes que apretarlo fuerte primero y luego ya lo desenvuelves, ya verás cómo no se te rompe".
¿A quién no se lo enseñó su madre?

Llegan las navidades y llegan los polvorones. Y lo mismo que un día te enseñaron a atarte los cordones, desde pequeños nos enseñan cómo comerlos.

Todos sabemos lo ricos que están, pero ¿Qué más sabemos de los polvorones?

La Rae nos los definen así:


Polvorón.

De pólvora 'partículas a que se reduce una cosa sólida'.

1. m. Torta, comúnmente pequeña, de harina, manteca y azúcar, cocida en horno fuerte y que se deshace en polvo al comerla.

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Ya lo veis, parece que no hay ninguna duda de que la palabra polvorón viene de la palabra "pólvora", partículas a que se reduce una cosa sólida. Hace mucho tiempo que aprendimos que no hay nada más fácil que reducir un polvorón a partículas...

"Pólvora" procede de la palabra latina "Pulvis" que significa polvo. De su genitivo vendría "pulveris" y de ahí "pólvora". A pólvora le unimos el sufijo aumentativo "ón" y se nos forma la palabra "Polvorón".


Por más que consulto en varias fuentes indagando como fué el que acabará con ese nombre, no hay unanimidad. Unos lo achacan al polvo del azúcar que llevan por encima, otros al polvo de la harina que tiene de más con respecto al mantecado, otros por el polvo en que se deshace fácilmente, en fin que hay diversas explicaciones.

Pero en lo que, en cambio, sí que parece que coinciden las fuentes es en la fecha en la que comenzamos a comer mantecados. Desde el siglo XVI hay señales de ellos, porque entonces se utilizaba mucho en la repostería la manteca de cerdo, debido a un excedente de encinas. Al haber más encinas también había mucha más comida para los cerdos, y consecuentemente éstos se multiplicaban. Y ya sabemos que del cerdo se aprovecha casi todo. Por aquel entonces debido precisamente a este excedente de encinas y cerdos se hacía mucha más repostería con manteca de cerdo, y de ahí nacieron los mantecados en Andalucía, aunque hay dudas de si fue en Estepa o en Antequera.

Y del mantecado llegamos al polvorón.



Aunque se sabe que existen desde el siglo XVI los típicos mantecados se empezaron a comercializar en el año 1870 gracias a una señora de Estepa que se llamaba Filomena Micaela Ruiz Téllez, alias "La Colchona", que tuvo la idea de que su marido, que era transportista de Estepa a Córdoba, los fuera vendiendo por el camino. Para que duraran más tuvo la idea de resecarlos más al final del proceso de creación del mantecado, así resistía mejor el transporte y el embalaje, y conservaba mejor sus cualidades. Leo entonces que al resecarlos más llegaron a ser los polvorones. Unos dulces con más harina y almendra que los mantecados. Ésto últimos se consumen todo el año, llevan menos harina pero llevan clara de huevo que los aglutina más y mantiene menos harinosos.


Otro día contamos de dónde viene las palabras turrón y mazapán..


Pero ahora me vais a permitir que...
Si gustáis...

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