jueves, 1 de diciembre de 2011

De librerías, de libros usados y sin usar...



Ya es diciembre. Dentro de nada, porque el tiempo se nos escapa, se terminará el otoño pero no quería dejar de regalaros esta foto.

Es bonito el escaparate ¿verdad?

Le pillé también al vuelo en una librería de Valencia. Una que está enfrente de la estación de trenes.

Me gusta darme cuenta de que la foto es casi un fiel reflejo de este momento. Un otoño en que el que caen los libros a mi alrededor como hojas. Un placer anticipado.

La otra tarde descubrí una tienda de libros usados que me pilla razonablemente bien. Lo que en Madrid ya es decir mucho. Cuando al fin fui a pagar los dos libros que me llevaba no pude por menos que decirle al señor que me iba a cobrar: "Me llevo estos dos, sólo estos dos (momentos antes había llegado hasta tener seis libros entre los brazos) porque su tienda tiene un peligro..."
Se sonrió y me dijo: "Bueno para que quién le gustan..." "Claro, claro le dije yo, te tienen que gustar, pero si te gustan aquí te puedes quedar horas..." Porque la verdad es que la tienda es grandecita, y tienen muchos libros apetecibles a precios baratitos... Claro usados, pero algunos casi nuevos, y en cualquier caso, se forran y en paz. Vamos, que sentí que había encontrado la cueva de Alí Babá.

Me llevé "un Manuel Vicent" y "un desconocido", los dos juntos por seis euros. Manuel Vicent siempre me gusta, y el desconocido porque a veces  hay que investigar y darles una oportunidad a los nombres nuevos... no solo fíarse de lo conocido.

¿Es que no tenía nada que leer? Nada más lejos, sigo con el de Lorenzo Silva, el último, pero es que además tengo ahí esperando por mi comedor diferentes montañitas de libros nuevos deseosos de ser leídos... Solo de mirar las montañitas ya me estoy relamiendo. Lo que os decía, placer anticipado.

Gula, pura gula de libros, que se llama.

Mi Cueva de Aladino está en la calle Raimundo Fernández Villaverde, no recuerdo el número, está situada, según bajas desde Cuatro Caminos hasta Nuevos Ministerios, en la acera de la izquierda, ya pasado el Juteco y antes de llegar al edificio de Teléfonica que hay ahí.

Pero no puedo volver en unos días, nopuedonopuedonopuedo, que si no por menos de nada me compro otro libro...


1 comentario:

  1. ¡ya te vale bonita! Estar tan cerca de casa y no dar un toque.
    Para tu alegria te contaré que son varias tiendas del mismo dueño. Tienen otra por Santa Engracia y otra por la plaza de Olavide.
    Un besón, PBP

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