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miércoles, 3 de febrero de 2016

"Leyendo Madrid: 100 años de bibliotecas públicas" exposición en Madrid



La otra semana como una actividad de mi tertulia literaria estuvimos visitando la exposición "Leyendo Madrid: 100 años de bibliotecas públicas" organizada por la Comunidad de Madrid.

Quería habéroslo contado antes para que pudiéseis visitarla, los que vivais en Madrid, pero lo siento no me ha dado tiempo a terminar de preparar la entrada. Aún así quería dejar reseña de ella porque es muy interesante que sea el cumpleaños de las Bibliotecas Públicas de Madrid.

Celebramos el cumpleaños núm. 100 ¡ahí es nada! La primera Biblioteca Popular que se construyó fue la del distrito de Chamberí, la que está en la Glorieta de Cuatro Caminos, y que ahora se llama Ruiz Egea, construída en 1915.

La exposición estaba en el Complejo de El Águila, donde estaba situada la fábrica de cerveza. En su día El Aguila pasó a ser de Heineken que se llevó la fábrica a las afueras de Madrid. La antigua fábrica de cerveza “El Águila”, levantada entre los años 1912 y 1914 forma hoy día un conjunto arquitectónico y multicultural integrado por la Biblioteca Regional Joaquín Leguina, el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, así como una sala de exposiciones.

La antigua fábrica de cerveza “El Águila”, levantada entre los años 1912 y 1914 según el proyecto del arquitecto Eugenio Jiménez Corera y ampliado más tarde por Luis Sainz de los Terreros, forma hoy día un conjunto arquitectónico y cultural integrado por la Biblioteca Regional Joaquín Leguina,  el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, así como una sala de exposiciones. - See more at: http://www.esmadrid.com/informacion-turistica/complejo-el-aguila#sthash.duZvIyXi.dpuf

Esta exposición tenía como misión subrayar la evolución de las bibliotecas en Madrid en estos cien años resaltando su papel como mediadoras en la lectura pública. La misión no ha cambiado: El Fomento de la lectura, y la difusión de la información para todo el conjunto de la sociedad.

La exposición se divide con el fin de subrayar la evolución de éstos 100 años en cinco períodos: 1915-1930 Años locos; 1930-1945 Años revueltos; 1945-1965 años difíciles; 1965-1985 Años de progreso; y 1985-2015 Años de modernidad, tiempos tecnológicos.



 En ésta foto superior, que me gusta mucho, tenemos lo que se llamó "las maletas viajeras". El antecedente de los bibliobuses. 


 Como os comentaba comenzaron en noviembre de 1915 con la Biblioteca Pública de Cuatro Caminos. En 1927 ya eran seis bibliotecas. En 1931 se inaugura la de la Gran Via. Y en el 38 se le unieron dos más: la de la Prospe y Las Ventas para mantener el servicio durante la Guerra, puesto que se habían trasladado los fondos a las trincheras.

En la actualidad hay 16 bibliotecas públicas, y tres de ellas son especializadas: Villa de Vallecas en interculturalidad, Carabanchel en accesibilidad y Cuatro Caminos en Música y cine.

La antigua fábrica de cerveza “El Águila”, levantada entre los años 1912 y 1914 según el proyecto del arquitecto Eugenio Jiménez Corera y ampliado más tarde por Luis Sainz de los Terreros, forma hoy día un conjunto arquitectónico y cultural integrado por la Biblioteca Regional Joaquín Leguina,  el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, así como una sala de exposiciones. - See more at: http://www.esmadrid.com/informacion-turistica/complejo-el-aguila#sthash.duZvIyXi.dpuf




 Había un panel muy grande en la biblioteca que recogía de cada año un acontecimiento cultural importante. Por supuesto en cada año había más de uno y podías estar de acuerdo o no con la elección.

 La exposición recoge abundante material bibliográfico y papelería.

En 1919 se crea la Biblioteca Circulante Literaria. Contaba en 1924 con más de 6.500 volúmenes y más de 4.500 lectores que realizaban un promedio de unas 250 solicitudes diarias, preferentemente de literatura general. Debido al entusiasmo e interés del público madrileño en 1930 se amplió para ofrecer en préstamo los libros de texto de los distintos cursos de bachillerato a aquellos estudiantes con escasos medios económicos. 



Y también en 1919 se establecieron dos bibliotecas en dos parques de Madrid, una en el Retiro y que todavía se conserva cerca de la Casa de las Fieras y otra en el Parque del Oeste. Además en 1929 en el Parterre del Retiro se abrió una infantil con préstamo de libros y juguetes (la foto que encabeza la entrada). Las bibliotecas circulantes y de parques eran gratuitas. 

Con el régimen republicano se supero el concepto de biblioteca popular y pasó a ser biblioteca pública abierta a todos los ciudadanos. Se creó el Patronato de Misiones Pedagógicas.Y se articularon las Bibliotecas rurales de Misiones.







En las primeras décadas de la dictadura las publicaciones infantiles se encorsetan, y se someten al adoctrinamiento político y a la exaltación de los valores familiares, en un orden marcadamente religioso y en un obligado canto a los valores históricos del pasado imperial de España. Comienza una servidumbre de lo literario a los objetivos educativos. Introducen un aire fresco con sus narraciones, Elena Fortún, Celia, que sigue publicando a pesar del exilio, Borita Casas, Antoñita la Fantástica o Emilia Cotarell.
 
Los años 40 conocen también publicaciones de Carmen Conde y Gloria Fuertes, que colabora en revistas para niños. Los años 50, con una cierta liberalización intelectual, favorecen la aparición de escritoras como Mª Luisa Gefaell y Celia Viñas, Premio Nacional de Literatura y Accésit respectivamente en la convocatoria de 1951, dedicada ese año a los cuentos infantiles.

Solo se inagura una única biblioteca la del Maestro López de Hoyos. Y siguen en funcionamiento las Bibliotecas Circulantes en parques.

En la exposición vimos el NODO sobre los bibliobuses:





El primer bibliobús se creó en 1953 empezando a prestar servicio en diciembre del mismo año y dependiendo del Servicio Nacional de Lectura. Es en 1954 cuando la Superioridad incorporó el bibliobús a Bibliotecas Populares. En mayo de 1956 se puso en funcionamiento un segundo bibliobús. Ambos coches, sin tracción propia, eran remolcados por un jeep cuyo conductor, tenía que realizar una penosa labor, ya que debía remolcar un coche hasta su primera parada, desenganchar, volver al parque móvil por el segundo coche, aparcarlo en su lugar correspondiente, desenganchar, volver por el segundo coche, remolcarlo a otra parada y así sucesivamente 8 veces al día.

La misión principal del primer bibliobús era servir de apoyo a las maletas viajeras y un instrumento de extensión cultural. Comenzó a prestar servicio en el extrarradio y los suburbios de Madrid.

En 1956 se añadió un bibliobús más para reforzar el servicio de Madrid, y en 1963 otro más, a los que se suman 8 más en 1971 (6 para el área metropolitana y dos más para el resto de la provincia). Estos bibliobuses ya son automóviles, se abandona el modelo de remolque, y serán capaces de contener hasta 2.000 volúmenes para el préstamo, siendo el 30% destinado al público infantil.




A partir de mayo del 68 el mundo parece comenzar a cambiar. Y se busca hacer bibliotecas más abiertas y vitales. Ya se ven niños asistiendo a talleres de lectura, junto a otros que hacen deberes o buscan libros. 

En éste momento todas estas experiencias culturales dependían más de la voluntad y la formación personal de las propias bibliotecarias que del presupuesto.


Con la llegada de la democracia en 1983 se crea la Comunidad de Madrid. Ésta va a desarrollar a partir de ese momento un sistema bibliotecario. Los bibliobuses se transfieren en 1985 y las bibliotecas en 1986. En 1988 se elabora el Plan de bibliotecas públicas en su primera fase, hasta la puesta en marcha del actual Plan de Fomento de la lectura de 2006.

El servicio del bibliobús destaca frente a otros servicios de extensión, no solo por su larga trayectoria sino porque ha demostrado que lejos de ser un servicio obsoleto, es uno de los pocos servicios bibliotecarios que se renueva constantemente así mismo, adaptándose con facilidad a las exigencias cambiantes de la sociedad. 

 A enero de 2015, para ilustrar la importancia de este servicio: atiende a una población potencial de 2.695.148 habitantes, más la población de los 17 distritos de Madrid, que suman 1.320.625 habitantes. Recorren más de 200.000 km., visitan 118 municipios. La plantilla está formada por 38 personas, entre bibliotecarios, conductores y administrativos.

En la actualidad, los bibliobuses, aunque hayan evolucionado, siguen teniendo en lo fundamental el mismo fin: facilitar a todas las personas sin distinción alguna, el acceso a la cultura, además de facilitar el aprendizaje permanente para ejercer sus derechos democráticos y desempeñar un papel activo en la sociedad. 
 

 Como vemos desde el año 1985 entramos en la última fase de la exposición, lo que han llamado "Años de modernidad, tiempo tecnológicos". 

En la actualidad la red de Bibliotecas Públicas de la Comunidad de Madrid comprende la Unidad Central, la Unidad de Proceso Técnico y 16 Bibliotecas Públicas. 800.000 Lectores. E iniciaron su andadura con 3000 ejemplares y ahora tienen casi 2 millones de documentos.

La misión después de 100 años sigue siendo la misma: El Fomento de la lectura, y la difusión de la información para todo el conjunto de la sociedad. 

Pero los medios han avanzado muchísimo. La lectura se ha trasladado a la nube y los préstamos se hacen desde casa, pero las bibliotecas siguen formando parte de la sociedad, aunque sin dejar de cambiar adaptándose a la sociedad.



 Me gustó la exposición porque el tema me parece de lo más atractivo. También es cierto que eramos un grupo pequeño y la guía lo explicaba muy detalladamente. Da gusto ir a visitas guíadas donde te van contando todo y más si es un tema tan interesante como éste.


martes, 6 de julio de 2010

Alejandra Laviada en el Complejo Cultural El Aguila. PhotoEspaña a la de cuatro



Siguiendo el camino de Photo España 2010 que me gusta mucho y por eso me  "he empeñado" en hacer, como ya os conté en otras tres entradas anteriores, llegué hasta la exposición de Alejandra Laviada en el Complejo El Águila. Ya de paso os comento que creo que está muy bien el trabajo que hicieron en esta vieja fábrica de cervezas, la han acondicionado y reconvertido en un centro de exposiciones muy amplio y bien aprovechado para fines culturales.


Si pasáis por aquí, hasta el día 25 de julio, podéis acercaros a ver esta exposición. Está a un paseíto desde Atocha o Delicias. No es de las que os diría que no os perdierais, pero bueno si no andáis lejos pues con la excusa de la exposición veis este tranquilo lugar que siempre tiene exposiciones curiosas. Aquí pude ver este invierno una sobre los juguetes del pasado y otra sobre Carlos Berlanga que me gustó mucho.

En esta ocasión nos trae la exposición de fotografía de Alejandra Laviada, una artista mexicana que estudió pintura en la Rhode Island School of Design y ha realizado una maestría en fotografía en la School of Visual Arts.

En esta exposición podemos ver cerca de cincuenta fotografías en donde ha tratado de aunar la escultura con la fotografía. Son imágenes hechas con objetos que encontró en un edificio abandonado de la Ciudad de México, reutilizándolos, para crear un tipo de escultura nueva y efímera. Son imágenes que hablan de la construcción y la destrucción. Fotografías curiosas, de colores cálidos, y al menos para mí, muy agradables a la vista.

Pero mejor os dejo con sus fotos para que os hagais una idea ¿No os parece?








SALA DE EXPOSICIONES DEL COMPLEJO 'EL ÁGUILA'

Archivo Regional de la Comunidad de Madrid
C/ Ramírez de Prado, nº 3
28045 Madrid
España


Horario: 11 a 14 y de 17 a 20 horas, de martes a sábado,
y domingos y festivos de 11 a 14 horas.

lunes, 18 de enero de 2010

"Juguetes para el recuerdo" Exposición en el Complejo El Águila


Este fin de semana pasado estuve en una exposición llamada "Juguetes para el recuerdo".

Lo primero que llamó mi atención fue el lugar donde está. El Archivo Regional de la Comunidad de Madrid está situado en El Complejo El Águila, lo que antiguamente era la fabrica de cervezas El Águila. El Archivo Regional de la Comunidad de Madrid comparte ese espacio con la Biblioteca regional Joaquín Leguina.

Si pasais por esa zona de Madrid, Mendez Alvaro, Arganzuela o Delicias, acercaros a verlo, porque la verdad es que está muy bien que hayan aprovechado esos terrenos y hayan adaptado esos antiguos edificios de ladrillo visto de color rojo para exposiciones. Ya lleva tiempo pero yo la verdad es que no lo conocía.

Aunque la exposición que fui a ver "Juguetes para el recuerdo" me pareció escasa. Esperaba más la verdad, pero bueno si uno ya va con la idea de que es pequeña pues no está mal.



Consta de un centenar de fotografías en blanco y negro del fotógrafo madrileño Martín Santos Yubero(1903-1994), 18 documentos y revistas "Estampa" (el primer número apareció en 1928) sobre los juguetes y los niños entre 1928 y 1996. También tiene algunos documentos oficiales de aquellos años de la Diputación Provincial y la Comunidad de Madrid: facturas de juguetes, oficios de haberlos entregado, otros con el reparto entre los niños...

En lo que se refiere a las fotos, podemos ver algunas de los niños de la Inclusa recogiendo sus juguetes, o de oficialas dándoselos a los pequeños residentes en la Cárcel de Mujeres.

También hay fotos de puestos de juguetes que había en plena calle en el Madrid de entonces, o de una exposición en el Retiro, o de los niños con la nariz pegada a los escaparates de Sepu o de alguna otra juguetería del centro de Madrid que ya ni existe. Incluso alguna de los Reyes Magos repartiendo juguetes en alguna embajada.

Es curioso lo bien que reflejan esas fotos cómo ha pasado el tiempo para el juego. En un segundo te ves en aquella época jugando a la rana, a la peonza, al hula hop, al futbolín de mesa... Juguetes que los niños de ahora enfrascados en las consolas ni conocen. Está también Mariquita Pérez y Juanín, los muñecos famosos de aquel entonces.

Me llamó mucho la atención un juguete, era una cigueña con un niño colgado del pico. Qué gracia, yo pensaba en mis sobrinas que son las ahora las pequeñillas de la familia, y si ahora les regaláramos ese juguete no entenderían nada, porque desde que empiezan a hablar y a preguntar, ellas saben que los niños están en la tripa de sus mamás.

Me resultó muy curioso observar de forma tan clara cómo al cambiar la educación, como al ir evolucionando la forma de enseñarles el mundo, inevitablemente tienen que cambiar los juguetes.


La exposición estará abierta hasta el próximo 29 de enero en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid (C/Ramírez del Prado, 3), de lunas a viernes, en horario de 10 a 14 y de 17 a 19 y su acceso es totalmente gratis.