Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

lunes, 31 de agosto de 2026

31 de agosto

 


No me gustan las despedidas, Agosto. 

Sería fácil naufragar entre reproches. No te has ido y ya me dejas un Madrid donde se despereza la bestia... Ahí estaban ya hoy, a la salida del vagón del metro, dos masas humanas y ruidosas apostadas a cada lado queriendo entrar sin que hubiéramos salido, colocándose mal en las escaleras mecánicas, haciendo fila madrileña en la cafetería del desayuno. 

Eso sin entrar en lo caluroso que viniste, jodío. Que hay que fastidiarse, parecías julio y de los peores.

Qué fácil sería Agosto zambullirme entre reproches. Que no me pongan delante un tobogán, que me tiro ¿eh? me tiro. 

Sin embargo, lleno mis pulmones de aire, lo expulso, e intentaré recordar tus amaneceres fresquitos vacíos de madrileños. La ciudad del cielo más anaranjado despertando solo para unos pocos. Intentaré recordar también la oficina más silenciosa del mundo, el buzón adelgazado de correos bostezando y el teléfono mudo. Qué felicidad laboral. Recordaré con una sonrisa agradecida el eclipse y, sobre todo, nuestras tertulias de guardia. Y a falta de mar, intentaré recordar el oasis de la piscina, las sombrillas vacías, el olor de las arizónicas y nadie, lo que se dice nadie, chapoteando y gritando. Por favor que no vuelvan todavía, que no vuelvan aún, porfavorporfavorporfavor pedí mil veces al dios de las Ahogadillas. 

No me gustan las despedidas, Agosto, no me gustan. 

Pero Septiembre asoma la patita por debajo del calendario como pidiendo permiso. Y es mi mes ¿sabes? el mes que nací, el mes que los cubos se llenan de higos, el mes que arrancan, con ilusión, los propósitos académicos. Y yo tengo tantos... 

¡Ay Agosto! ¡Cuánto te van a echar de menos mis biquinis! Cuánto...  


viernes, 28 de agosto de 2026

La cucaracha triste

 



Una cucaracha quiso asistir a nuestras tertulias de agosto. Al descubrirla, pregunté a José Antonio si estaba viva o muerta. “Esta triste” contestó. Miré a la cuca y parecía alicaída, quieta, pero sin duda vivía. ¡Mátala! Le dije sacando a pasear esta inquina que guardo para las de su especie desde que una antepasada suya quiso investigar entre mi pelo rizado. ¿Por qué? Me preguntó. Y se me ocurrieron millones de respuestas, porque tenemos derecho de admisión, porque las cucarachas no escriben, porque donde hay una ni se sabe las que hay cerca, porque me dan un asco que me muero… Mientras barajaba la respuesta, vino un operario y ¡zas! se la llevó, y yo casi le abrazo.

 Así comenzaron las tertulias “de guardia” que hemos compartido en agosto. Nos prestaron una salita pequeña en una biblioteca, nos cedieron una mesa grande de color azul, y a su alrededor poemas y relatos nos han sobrevolado, felices, cada semana. Hemos sido los héroes que, contra el calor infame de las 5 de la tarde, de este Madrid agostado, llegábamos a nuestra cita con la creación literaria. Hemos corregido y comentado nuestros escritos. Hemos conversado de libros y películas. Hemos sido cómplices, como dice Javier, de nuestros afanes con las letras y esta pasión por inventar un mundo mejor con ellas.

 Se despide agosto y se lleva bajo el brazo nuestras tertulias “de guardia”. Echaré mucho de menos ese oasis literario que inventamos. Volveré a la soledad de la que escribe, mientras llega un nuevo curso literario para compartirlo.

 Quizá la cucaracha, a pesar de sus seis patitas, no escribía, pero soñaba con un taller de lectura. O quizá ya lo tenían, estaban en él y cuando encendimos la luz no fue tan rápida escondiéndose porque se quedó colgada de una asonancia. O quizá tenía razón José Antonio, estaba triste, pensaba en aquella frase sobre un mortífero insecticida que tanto la había conmovido.  Y tuvimos que entrar José Antonio y yo. 


miércoles, 26 de agosto de 2026

26 de agosto. Palabras contra el fuego en las redes



     



        Acarició el paquete de cigarrillos que guardaba en un bolsillo y anticipó el humo brincando alegre en su interior, saliendo de su boca, desdibujándose a volutas en el aire. Se imaginó el humo y aspiró despacio, profundamente, anticipando casi dolorosamente el placer.

Sabía que aquel veneno anaranjado acabaría con él. Ya no recordaba ni cuántas veces había sucumbido y cada vez era más frecuente la tentación. Sabía también que, al día siguiente, sus manos casi compulsivamente hojearían el periódico, sus ojos buscarían entre las noticias solo una, aquella donde palabras como “fortuito”, “provocado”, “víctimas”, saltaran como chispas desde el párrafo hasta su alma. 

Dio un par de profundas caladas más y dejó caer despacio el brazo, abrió los dedos que lo sujetaban y el cigarro encendido cayó sobre la hojarasca. Mientras sus pisadas se vistieron de urgencia camino del coche, no miró atrás.

 Una deliciosa flojedad iba ascendiendo por su cuerpo mientras conducía camino del promontorio adecuado. Una vez allí sus ojos disfrutarían, en la lejanía, de aquel espectáculo azul y anaranjado, de aquel estruendo de los árboles cayendo, de aquel olor penetrante a quemado que le tenía secuestrada la voluntad.

 Sabía que aquel veneno anaranjado acabaría con él y cada vez arriesgaba más. Así debía ser, él no sabía parar.

Y como una oración musitaba que ojalá pronto no tuviera escapatoria, ojalá pronto le alcanzaran las llamas, pues él se sabía humo y ya solo humo le quedaba ser.

 

 

#palabrascontraelfuego

#nomasfuego

 


"Punto bobo" de Itxaso Martín Zapirain. Reseña Literaria

 


"Quién no conoce las palabras no necesita contar ningún secreto."


Me ha conmovido mucho esta historia. Mucho. No tenía ni idea de qué iba, la verdad es que no suelo leer mucho las sinopsis; si ya me lo han recomendado o lo he visto en las recomendaciones de alguien a quién ya conozco un poco de otras reseñas, aunque sea de las redes, pues ya me fío y leo poco antes de entrar en la historia para intentar que no me la destripen mucho. Y en este caso ha sido un descubrimiento. 

Cuando pasé del primer al segundo capítulo pensé ¿Este libro era de relatos? porque no veía ninguna relación entre las dos historias. Pero fui avanzando y ya enseguida me di cuenta de que son dos hilos argumentales que van corriendo paralelos pero que pertenecen a la misma historia. Por un lado tenemos una conversación entre una madre y una hija, ya adultas, y que parecen tener sus tiranteces. Y por otro lado tenemos la historia de una mujer que nos va contando su vida, su matrimonio, su hija... No quiero contaros más. Lo mejor es que entréis sin saber apenas nada. 

Los personajes están bien perfilados, y son personajes potentes, despiertan en ti muchas reacciones. Los temas son varios: la relación materno-filial, los secretos familiares, la aceptación del "diferente"... 

El título me gusta mucho, es evocador, doméstico, familiar, y luego descubres que es muy importante en la historia.

Es una novela corta, que me la he leído volando, tiene unas 200 páginas. Pero es muy variada tanto en estructura, como en la forma de contarla. Tenemos mucho diálogo, tenemos también narración, tenemos un toque de realismo mágico, tenemos muchos silencios, silencios que gritan, y sobre todo un personaje que a mí se me ha hecho entrañable. 

Pero ¡Cuidado! ésta es una de esas historias que duelen. 


martes, 25 de agosto de 2026

"Lo que oculta la noche" de May R. Ayamonte. Reseña Literaria

 



"9 de julio de 1987 Dolores García era una mujer a la que rara vez se la podía ver sonreír. Como si le costase reconocerse en la alegría, pues, de alguna manera, el universo la había situado en los márgenes de quien merece una vida mejor. Desde niña había soñado con recorrer el mundo, elegir su propio destino y sentir la llamada de la libertad. Pero había crecido en el seno de una familia trabajadora, poco culturizada y, sobre todo, sin recursos para poder brindarle lo que ansiaba. Por eso, se había casado con tan solo dieciocho años y con veintiuno había tenido a Mar garita. Rafael, su marido, no era el peor hombre que podía haber elegido, aunque tampoco la hacía feliz."

Me leí este libro porque me había gustado bastante otro libro de la autora que ya reseñé aquí "El latido de las mariposas" que parece ser que es su último libro. Sin embargo reconozco que "Lo que oculta la noche" no me ha llegado tanto como la anterior. Me ha gustado menos, porque me gustaba menos la historia, no porque estuviera peor escrita ni ambientada. 

Es una novela policiaca, y nada más comenzar la novela ya te pone sobre aviso de que está basada en un caso real que no tuvo mucha explicación: "Esta novela está inspirada en un caso real que sacudió Granada en 1990. Los personajes, la investigación y las posibles conclusiones forman parte de la ficción, aunque ciertos detalles son reales. Esta historia es un intento de dar explicación a unos hechos que parecen más asociados a lo paranormal que a cuestiones de este mundo."

Ambientada, y muy bien, a caballo entre Granada (el Albaicín), como la anterior, y Cuba. En el lapso temporal entre 1987 y 1990. 

Es una historia que roza lo paranormal, y a mí esos temas no me gustan. Aunque aborda, de paso, otros temas más sociales como el amor entre personas del mismo sexo, el aborto, los prejuicios... Los personajes están bien perfilados. Desde su protagonista, una subinspectora de la policía, pasando por su jefe, el inspector, sus compañeros, y los implicados en el homicidio que investiga. 

El argumento nos cuenta que a Polet Hatero, la joven subinspectora de la policía, su jefe le encarga investigar la muerte un poco salvaje de una mujer en su propia casa. El barrio opina que ha sido un acto de exorcismo, pero ella se resiste a esta opinión. 

Así arranca la investigación policial que se irá alternando de forma paralela con la historia de la víctima que será el otro hilo argumental. 

A mí me ha gustado más la primera mitad de la novela, mientras íbamos descubriendo a los personajes y la historia previa de la víctima. Luego llega un momento que me parecía que no avanzaba mucho, solo perseguir y perseguir a los que creían sospechosos. Creo que ahí sobraban algunas páginas. Pero, claro, esa es una opinión muy personal. La historia me parece muy truculenta, pero esto también son gustos. Imagino que a los lectores gustosos de este tipo de historia les llamará la atención. Está bien escrita, la intriga está bien dosificada y el estilo es ágil, sencillo, directo. 

Lo que parece mentira es que, paradójicamente, esta historia ocurriera de veras en Granada.  


domingo, 23 de agosto de 2026

Vuelan

 



Sobre las alas de los pájaros

vuelan las preguntas retóricas,
 y los puntos suspensivos.

Vuela la moneda que echamos al aire
y nunca cayó.

Vuela 
nuestra historia de amor.







sábado, 22 de agosto de 2026

"El silencio del mar" de Vercors. Reseña Literaria

 



“Amo esta música, la admiro, me llena de plenitud, la siento como la presencia de Dios, pero… No es la mía. Yo quiero hacer una música a la medida del hombre: ése también es un camino para alcanzar la verdad. Es mi camino. No quisiera, no podría seguir otro. Ahora, lo sé perfectamente. ¿Desde cuándo? Desde que llegué aquí.”


Y me preguntó mi curiosidad: "¿Tú has estuchado hablar de este libro?" Y contesté dubitativa: "No sé, leo tantas recomendaciones, me mandan libros, me hablan de libros..." "Vamos que ni lo sabes". A veces mi curiosidad, no solo se hace la listilla rozando la impertinencia, sino que me manda impunemente: "Pues ¡venga!, ¡anda!, que solo son unas 80 pág."  "Pero bueno..." quise protestar "¿Tú sabes la fila que tengo?" "Venga, venga, no protestes, ¿No te parece evocador el título?".

 "El silencio del mar" de Vercors. Ambientado en la Segunda Guerra Mundial, en Francia. 

El argumento nos cuenta que en 1940 un oficial nazi se aloja en un pueblo, en una casa donde solo vive un señor mayor con su sobrina. El nazi es un oficial cultivado que admira Francia y la música, y en todo momento se muestra muy educado y les habla con corrección en francés. Pero los habitantes de la casa siguen haciendo sus tareas acostumbradas sin dirigirle la palabra. Y así noche tras noche. El señor de la casa duda de si ceder, pero la sobrina es más tajante.

Qué bien elegido el título, pensé cuando ya llevaba la mitad de la narración porque es precisamente eso. Nos cuenta la historia de ese silencio a modo de contestación por parte de los habitantes de la casa. Ese silencio obstinado y tenaz. Esa resistencia a la ocupación, a pesar de la amabilidad y los halagos. Ese alegato de su independencia, de su libertad, cuando no puedes decir ¡no!.

No había leído nada de este autor francés. Y desde luego, la prosa es impecable. La narración está llena de descripciones de apenas gestos por parte de la familia, muy sutiles. Por eso es muy visual, lo ves, se puede representar muy bien. En la lectura esos gestos están contrastados con el monólogo de Werner, el oficial alemán, y los temas que va abordando sobre música, política, arte... El personaje alemán es un absoluto idealista. En cuánto al narrador está contado en primera persona por el señor mayor.

Me ha gustado leer esta historia corta pero intensa. 


jueves, 20 de agosto de 2026

"Nube negra" de Carlos Amorales en la Casa de México en España

 



¡Anda estamos cerca de la Casa de México! ¡Vamos a acercarnos a ver si tienen alguna instalación!

Y fuimos. 

Por la festividad de Todos los Santos, allá por noviembre, procuro pasarme por la Casa de México en España, para ver la instalación que ponen en la entrada. Suele ser impresionante, por su tamaño, sus colores, su estética. Además de eso, de vez en cuando, me gusta acercarme para ver qué exposiciones tienen. 

Este verano el calor nos tiene secuestrados. Tienes que proponerte muy en serio poner un pie en la calle para ir a otro sitio que no sea trabajar o la piscina o puedes acabar siendo un charquito. Con lo que me gusta a mí ir de exposiciones... Menos mal que al final, reúnes valor y te dices ¡Venga que no se diga! y luego te alegras.

Ahora en Casa de México tienen una instalación grande de treinta mil mariposas y polillas de trescientas diferentes especies. Treinta mil, que se dice pronto. Son de papel negro, bien recortadas y definidas, y están salpicando los muros, los techos, todos los rincones. Puede dar grima. Mariposillas de esas que dicen algunos que sienten en ciertas ocasiones no parecen...

Se titula "Nube negra" y es del artista contemporáneo Carlos Amorales. 

La sensación que tienes es de que la nube negra te envuelve con movimiento. He leído que se trata de transformar la arquitectura en un fenómeno natural imprevisible. 

Es muy curiosa. 

La instalación ya tiene unos años, es del 2007, por eso ya ha estado expuesta en otros museos y centros culturales. 

Estará hasta el 13 de septiembre. Por si consigues vencer al calor y echarte a la calle. Seguro que luego te alegras.










lunes, 17 de agosto de 2026

El eclipse. Agosto de 2026. Una celebración

 



Y en la oscuridad total del espacio, todos los diminutos habitantes de un planeta azul se colocaron unas frágiles gafas de papel y miraron al sol, a la vez, ilusionados, expectantes. 

Y mientras una sonrisa se iba dibujando de fuera adentro en sus caras, su pequeño país se oscureció. 

El eclipse nos había invitado a su celebración. Y allí estábamos todos. 

Yo no entiendo nada del espacio ni de los eclipses. Pero teníamos la inmensa suerte de asistir a un acontecimiento histórico, un fenómeno astronómico único.  

Y también la tarde se vistió de única. Al tiempo que los preparativos venían rodados, Murphy debía estar pendiente del evento y nos prestó tranquilidad. Meses antes, un compañero apasionado del tema, en clase de "Aprende a leer un cuadro", nos habló de forma contagiosa del tema Eclipse relacionándolo con el arte. Días antes una amiga, en una cena, llegó con el curioso presente de unas gafas con el ISO indicado. Y a una semana vista, un compañero de la tertulia nos invitó a su pueblo a vivirlo en un campo diáfano donde se iba a ver muy bien. Si los astros, y nunca mejor dicho, se conjugan para hacerte la vida fácil, tienes que decir ¡sí! y vivirlo en primera persona. 

Ahora sé que, algún día, en cualquier Residencia de ancianos, ya sin dientes, contaré emocionada a mis compañeros de asilo como lo vivimos. Me acordaré de sus voces, de las risas. 

Todo un país unido en eso. Haciendo historia. Todos juntos, de celebración del Eclipse. 


 















La autoría de las fotos la compartimos Piluca M. de Velasco y yo. 

sábado, 15 de agosto de 2026

15 de agosto de 2026

 


Once años ya y este echarte de menos en cada paso de la vida. 

Si, después mucho tiempo, hago un bizcocho se me escapa un "¡Vaya! se me ha arrebatado", amasándose dentro de mí tus palabras con aquel aroma de tus ricos bizcochos. Si me perturba la indecisión de ir o no a algún sitio, me asalta tu voz animosa "¿Y por qué no vas a ir? Te pones guapa y andando que es gerundio". Si disfruto viendo como crecen los niños de la familia, siento ese pellizco del lamento y la ausencia definitiva: "Si pudiera verlos su abuela... Si pudiera."


Y así la vida. 

Así me vas acompañando en cada paso. 

Así otro afilado 15 de agosto que se cuela por una rendija del tiempo. 

jueves, 13 de agosto de 2026

"Yo fui a EGB" Exposición en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid

 



Fila tuvimos que hacer, y siendo agosto, para entrar en esta exposición. Quién nos lo hubiera dicho... Pero claro es que es todo un viaje al pasado. "Yo fui a EGB" es para nostálgicos de los años setenta. 

Es una recreación de la vida de entonces. Nuestro comedor, nuestra cocina, lo que veíamos en televisión, las revistas que leímos, los juegos de entonces, la clase donde estudiamos... Se repetían las frases: "Como esa panera había una donde mi abuela", "Ese sofá estaba en mi casa"... Cientos de objetos originales salpicaban las recreaciones. Y las mismas frases de todos revoloteando nuestras cabezas. 

Es curiosa, y es para todos los públicos, desde luego. Familias enteras estaban por allí recontándose la vida, sonriendo, haciéndose incluso fotos. Grupos de amigos, también. Y lo mejor es que se les veía disfrutar. 

La infancia de muchos volvió al presente un agosto caluroso de 2026. Hice muchas fotos, solo os he puesto unas pocas, entre ellas las del Capitán Trueno, Sigrid y los demás que está nada más entrar a la exposición. En un segundo dejé de pensar en la fila que me había tragado y volví a la montaña de tebeos de ellos que nos esperaron dentro de un viejo mueble aquel verano de mi adolescencia... 

Es gratuita y está hasta finales de agosto, así que si quieres revivir tus tiempos chavalillo ya puedes espabilar. Y cuidado que cierra a mediodía... 













lunes, 10 de agosto de 2026

"Vallesordo" de Jonathan Arribas. Reseña Literaria

 




"Miré a mis amigos a ver qué cara tenían y parecía que les había gustado. No era la primera vez que veían Fama conmigo, y cuando una coreo no les gustaba, enseguida sacaban el móvil y se ponían pikipikipikipiki con los dedos. Izan y Telma tenían móvil porque se lo habían regalado en la comunión, pero yo, como abuela era antiDios, me quedé sin comunión y sin móvil."



Ayer terminé Vallesordo y me dejó una sensación agradable. En "Vallesordo" de Jonathan Arribas, el narrador y protagonista es un crío de primaria al que le han encargado escribir una redacción sobre el verano más significativo de su vida. Nico (Nicolás Pérez Rincón) le va a ir contando a alguien, que no descubriremos hasta el final de la historia quién es, su verano de dos años atrás, el de quinto de primaria. Mientras lo hace, a través de sus propias palabras, irá mostrando el universo del pueblo inventado de Zamora donde vive ("Vallesordo"). Nos hablará de su familia, de su perra Yesi, de sus amigos y sobre todo de su afición por el programa de televisión "Fama ¡A bailar!" porque su sueño es que le lleven a un "castin" para bailar la coreo que tiene más que ensayada. Es un Billy Elliot de Zamora, tal cual. Nico se muere por bailar. 

Es un libro de no demasiadas páginas que se lee muy bien. La voz de ese narrador protagonista de pocos años está muy bien perfilada, es totalmente creíble y, al menos a mí, me ha encandilado. Una voz propia de un crío, con un lenguaje salpicado de localismos, muletillas, onomatopeyas, y palabras que intentan explicar sensaciones íntimas que aún no ha descifrado ni entendido en su totalidad. También hay una serie de secundarios que, en general, están bien descritos con sus palabras: sus padres que no son los más entregados del mundo, su abuela que está muy pendiente de él y mejor descrita, y sus amigos. 

Escrito en primera persona, nos ofrece su visión testimonial del mundo que le rodea. Pero entre sus palabras se traslucen temas muy importantes como un ambiente familiar un poco peculiar en el que no hay malos tratos pero sí cierta dejadez, no se desviven por él y tampoco entre sí destilan cariño. También se subraya la importancia en esos años de la amistad, la formación de la identidad de género, la vejez. Aborda temas muy importantes. 

No es una novela de sobresaltos, lo cierto es que el ritmo es un poco horizontal, salvo en el final que parece que se pone un poco más intenso por momentos. A mí no me ha importado, no buscaba tampoco más. No quiero contar mucho sobre el final porque no me gustaría destripar nada, pero en general en toda la novela no hay grandes tristezas pero tampoco hay contagiosa alegría. Nico es un gran observador de los gestos de los demás, y los interpreta a su manera y tal cual te los cuenta, asumiendo, qué remedio, lo que no le gusta y lo que le gusta. Y en ese "qué remedio" que nos cuenta subyace cierto desencanto. A mí me ha gustado esta novela, lo cotidiano te va calando y calando y te gustaría resolverle los problemas a Nico, que no tenga que darle tantas vueltas a sus preocupaciones. Y aunque te va transmitiendo su zozobra, la vida es como es. 


sábado, 8 de agosto de 2026

Los otros Murales de Belfast

 



Hay días que no son de palabras, 

son días de colores y silencio. 


Los otros murales de Belfast. 

Julio 2026














viernes, 7 de agosto de 2026

V de Viernes con V de Verano

 

Mural de la Libreria El Barco de Papel de El Sauzal de Tenerife



V de viernes 

El viernes es la llaVe del fin de semana. La campanilla del Perro de PaVlov. 

El Vehículo que transporta al ánimo festiVo. El laborable más Vérsatil. 

El viernes es un redomado y mentiroso Vendedor ofreciéndote su mercancía 

de dos días libres de toda obligación.


V de verano

El verano es la Vivienda de la indolencia. La Vaca de aquel 850 rojo que tanto nos llevó. 

El Ventilador que espantó a todos los despertadores. La mirilla por la que vemos a las ansiadas Vacaciones. 

El Viaje interminable de la niñez. La Voz ronca de las mareas.

El Vagón de aquel trenecito infantil donde se subió el ocio, el mar, el sol.


V de viernes con V de verano 

Los viernes de verano son los Walkie talkie que dejaron aquel año los Reyes Magos.

Son John Wayne mirándote de lado desde un conocido Western de coWboys.

El Wasapeo febril de las quedadas, la bendita Wifi en un país desafortunado.

Los dos dedos aguados de Whisky removidos con las frases que nos vieron crecer: 

¿Qué? ¿Hasta el amanecer? 

Porque muy mal se nos tiene que dar para que este viernes... 

Pero lo que pasa en el verano se queda en el verano. 

Con V de ¿Vale? 


miércoles, 5 de agosto de 2026

Puzzle

 



Mi amigo del alma me envía una foto sin palabras. 

Mi amigo de letras me manda un precioso mural.


Y la yema de tu dedo escribe sobre mi piel: 

Solo quiero saber si estás bien. 


Todas las fichas del puzzle encajan 

en los días perfectos.




martes, 4 de agosto de 2026

"El año en que hablamos con el mar" de Andrés Montero. Reseña literaria

 




"Había que tomar una decisión: elegir un buen machete, ponerlo sobre el tiempo y decir desde aquí hasta aquí, no más. Y sí, un corte es una pena, porque la cuerda del tiempo a veces es buena y parece firme y uno quisiera caminar a pata pelada por todo su largo, un pie delante del otro, y también un pie atrás del otro. Pero no somos el tiempo, somos apenas chispas rojas sobre un fondo rojo, cosas breves que tienen que decidir qué historias contarán antes de morir y qué historias oirán antes de morir, y tal vez de poco más que esto está hecho el trozo de cuerda que cada uno puede llamar su vida."


Anoche terminé "El año en que hablamos con el mar" de Andrés Montero. No había leído nada de este autor pero me llamó la atención una reseña que leí del libro y la verdad es que luego me ha gustado por varias razones. 

La primera es porque tiene mucho de mágico en su argumento. Tenemos varios elementos que salpican la trama y que la hacen muy sugerente: que esté ambientado en una isla, con todo lo que conlleva de aislamiento, una isla que no sale ni en los mapas. Que temporalmente se desarrolle en los tiempos en que un "bichito" o pandemia nos tuvo a todos sin movernos. Y después que haya una serie de detalles añadidos como una campana de oro hundida en el mar desde tiempos inmemoriales, un pacto con el diablo, una taberna en un barco que ya no navega, un cementerio sin cuerpos, que le añaden mucha dosis de imaginación, de evocación. Además se salpica el texto con varias alusiones al oficio de escritor que, claro, me gustaban. 

La segunda porque ahonda en el tema de la nostalgia, de la familia, de lo acertado de las decisiones... Buf, ya con eso también me atraía mucho. 

La tercera, es que he disfrutado su forma de contar tan rica en imágenes siendo en algunos párrafos muy poéticos, en cambios de narradores (ahora en primera persona, ahora coral...) Por su tono burlón, en otras ocasiones... Por sus cambios en estructura, además de en el argumento, constantes, lo que imprimía mayor agilidad a la escritura y lectura. 

Nos cuenta el argumento de dos hermanos mellizos, Julián y Jerónimo, que se reencuentran después de cincuenta años sin verse. Lo hacen en su isla, una remota del sur de Chile, donde dejaron de llegar los turistas tras un tsunami, y ahora por la pandemia ni llegan ni pueden salir. Así que Jerónimo, el mellizo que vuelve, tiene que quedarse durante más tiempo del que había previsto, reencontrándose con su hermano, sus vecinos, su vida.

Yo entiendo que haya lectores a quiénes no les guste quizá el ritmo pausado de esta novela, o quizás el final, para mí, algo previsible. Pero por lo demás es una novela tanto desenfadada en su tono, como muy profunda en sus intenciones. Tiene mucho de sabiduría popular, de tradición oral, algo de política, mucho de colectividad. Es una novela que, a pesar de tener doscientas y pico páginas, en mi opinión, es muy ambiciosa. Me ha gustado leerla y más conocer a este autor. 



domingo, 2 de agosto de 2026

El castillo de San José en Arrecife o MIAC Museo Internacional de Arte Contemporáneo

 

"La mirada de Cesar" y al fondo el castillo de San José (Arrecife)


Siento este verano interminable, con este ir y venir de olas calurosas que no permiten tregua, y supongo que también porque me escapé a Lanzarote allá por mayo y con eso di por comenzada la estación. 

Qué gusto volver a recordar Lanzarote: Cuánto me gusta esa isla. Me estoy dando cuenta de que me faltan muchos rincones que contaros. A pesar de ser la tercera vez que visitaba la isla, me descubrió lugares que yo aún no conocía, como sus castillos. Coincidiendo con nuestro viaje, el 18 de mayo se celebraba el día de los Museos, y aprovechamos para visitar el MIAC o Museo Internacional de Arte Contemporáneo que se aloja dentro del Castillo de San José en Arrecife. 

Se trata de uno de los cuatro castillos de la isla, y fue construido en el siglo XVIII, por un lado como fortaleza defensiva contra el ataque de los piratas y por otro para dar trabajo a la población, pues a causa de las erupciones del Timanfaya se había extendido una hambruna. Es bien de Interés Cultural, se renovó en los años 70 y su interior fue diseñado por Cesar Manrique, que había nacido en ese barrio. ¿Qué no hizo este artista por su isla?

Me gustó mucho, era como un oasis de frescor a esa hora de la siesta en la que fuimos. Tiene mucho arte abstracto, escultura moderna, Tapies, Miró... Y hay una sección dedicada a un artista canario que yo no conocía: Pancho Lasso, muy interesante. Y bajo el Museo, descendiendo por una escalera en espiral descubrimos que tenía un restaurante con vistas al puerto y los muelles, muy tranquilo y concurrido a esas horas de café. 

¡Ay! quién pudiera hacer otra escapadita, ahora. ¿Verdad?