Hay días que no son de palabras,
son días de colores y silencio.
Los otros murales de Belfast.
Julio 2026
Un blog para letraheridos. Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y letras. Un blog donde sentarse a leer mientras te tomas un café.
Hay días que no son de palabras,
son días de colores y silencio.
Los otros murales de Belfast.
Julio 2026
Confía en mí.
No contaré de tus secretos,
ni tus sabios dedos.
Y los pasos que das sin mí.
aún menos los contaré.
Confía en mí.
Solo cuento
cuántos cuentos invento.
Y de todos,
solo el corazón es cierto.
Los murales son de Altomonte, en Calabría, septiembre 2025.
Desde que te fuiste no solo arde mi teléfono esperando que llames, arde Madrid entero.
Salgo muy de mañana para que mi piel se enfríe unos grados, camino deprisa, que el molinillo de mis brazos y piernas moviéndose en torno a mí enfríe a mi sombra, a mis huellas, a tu lejano recuerdo.
Agosto es rojo oscuro en todos los mapas.
Abro de par en par las ventanas de casa, dejo que se cuele un viento que hierve. No importa.
Quizá el enorme remolino me estampe contra el primer mural que mire al norte.
Un mural tan recién pintado, como un amor que comienza.
Un mural que me deje vivir dentro de él hasta el otoño. Que me preste una vida de mentiras tibias.
Rezo a la Virgen de la Cueva para que vuelvas
empapado de lluvia.
Rezo a la lluvia
para que no tenga clemencia.
Agosto entero arde,
y no llamas.
Todos los murales son de Madrid, unos regalados como el primero que me lo mandó mi amiga Marián, y el resto fotografiados por mí.
Siempre terminaba por llegar ese día:
el de echarnos a la calle
el de conseguir provisiones
salvar los días que vendrán.
Provisiones
para días rutinarios, días marrones.
para días agobiantes y días
tremen
damente iguales.
Nuestro cargamento era de olores
de vientos.
Era de sabores y tiempo.
Era de colores.
![]() |
| Madrid. Calle Montera. Primavera 2021 |
Llegaba el viernes y se preguntaba si el fin de semana acabaría siendo un bello trampantojo o un colorido mural.
Se preguntaba si cuando llegara el lunes pensaría que ese par de días no había sido más que una trampa sutil, un engaño precioso, una bella ráfaga de libertad que tan pronto como había venido se había ido, porque no era más que eso, un soplo de viento engañoso, un trampantojo ensuciado de graffitis.
O si en cambio el fin de semana no eran más que dos días a los que pintábamos los labios para que no se parecieran a los días laborales. Dos días a los que intentábamos intensificar con el color que tiene trasnochar, no mirar el reloj, disponer de más tiempo libre para las aficiones o la nada. Dos. Solo dos insignificantes días pintados de colores.
Llegaba el viernes y se preguntaba cómo estiraría el fin de semana para que no le salieran bolas el domingo por la tarde.
Cómo lo doblaría para que no le salieran arrugas.
Cómo lo estrenaría.
Lo único que necesitaba era disfrazarlo de viaje y de fiesta, de celebración e indolencia.
Solo eso.
¿Por dónde empezaría?
| Teruel. Otoño 2020. |
![]() |
| Madrid. Primavera 2021 |
| Teruel. Otoño 2020 |
![]() |
| Madrid. Primavera 2021 |
| Estocolmo 2019 |
| Riga 2019 |
| Riga 2019 |
| Riga 2019 |
| Museo del Gheto. Riga 2019 |
| Metro de Estocolmo 2019 |
![]() |
| Madrid. Calle Fernandez de los Ríos |
![]() |
| Madrid. San Bernardo. |
| Madrid. Lavapiés |